¿Delincuentes o enemigos?

La opinión del Odontólogo y Abogado…

Omar O. López Sinisterra 

Desde hace más de diez años, la criminalidad va en aumento en América Latina integrada por todas las formas viejas y modernas que la están caracterizando.
Durante las décadas de los sesentas y setentas, la Prevención Especial que comprendía el proceso de resocialización, tuvo su fuerza y auge que posteriormente se vio totalmente afectada por los atentados terroristas del 11 de septiembre y en Europa.
Surgieron autores con posiciones férreas en cuanto a los resultados de estas acciones terroristas, y entre ellos el penalista alemán Günther Jakobs, quien formuló el Derecho Penal del Enemigo; el cual comprende que solo existen personas y enemigos, en cuanto a que no existe el diálogo con las personas sino la amenaza permanente al enemigo lo que se traduce en la “Mano Dura”, penas más severas y la disminución de derechos ya adquiridos en la sociedad.
Se caracteriza también el Derecho Penal del Enemigo por castigar conductas “Previsibles”, por cuanto que individuos violadores reincidentes, asesinos y terroristas, se consideran no como delincuentes sino como “animales peligrosos”, de tal forma que en esencia preventiva se les erradica para que no se puedan consumar estos actos de extrema peligrosidad.
Jakobs va caminando con el crecimiento socioeconómico de los pueblos, el que debe ser protegido de estos enemigos que sin duda alguna atentan contra su estabilidad. No le interesan ni los principios garantistas del derecho, ni los Derechos Humanos; pues estos delincuentes deben ser tratados como seres de extrema peligrosidad y no como seres humanos. Se caracteriza entonces este Derecho por la exacerbación del la pena, la extremada protección de los bienes jurídicos globales, y por la disminución de algunos principios y garantías procesales. (1)

Vemos con asombro como nuestros hermanos países de norte y sur, están cayendo inexorablemente en manos del narcotráfico y la delincuencia, con una extrema cantidad de muertes en las que se encuentra un gran porcentaje de seres inocentes, y Panamá ya no está tan lejos de este panorama, lo que afecta sensiblemente la economía y modo de vida de los istmeños.

El problema es grave y hemos palpado que si tratamos el tema con extrema violencia, traemos mucho más violencia. Debemos combinar sistemas preventivos con el retributivo e idear métodos innovadores para poder decrecer el delito en nuestro país. Me parece que las acciones desarrolladas por la Gobernadora de Panamá Mayín Correa son efectivas en cuanto al fin que se pretende. Con estas ideas traducidas en hechos positivos, es como podemos disminuir la creciente violencia en nuestro Panamá.

(1) Torres, Manrique, Jorge Isaacs; Derecho Penal del Enemigo: ¿novedosa y legítima tendencia? http://www.edukativos.com/apuntes/archives/306

<> Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Adiós a Moisés Chong Marín

La opinión del Educador…

ROGELIO HERRERA 

Luego de sufrir la terrible enfermedad de mal de Parkinson, que lo dejó semiparalizado y con dificultades en el habla, más diversas complicaciones, falleció el sábado 11 de setiembre,  a los 86 años, el gran pensador latinoamericano, historiador, filósofo, escritor, ensayista y docente, Moisés Chong Marín.

Moisés se radicó en la ciudad de Chitré desde el 2 de mayo de 1957, sirviendo con su cátedra de Historia y Filosofía e incluso viviendo en el dormitorio de la entonces Escuela Secundaria de la localidad.   Amó a esta tierra como si hubiera nacido en ella.   Cultivó grandes amistades y siempre pensó en ayudar a los demás.

Nació en la ciudad de La Chorrera, Panamá, el 8 de setiembre de 1924. Sus estudios secundarios los realizó en el Instituto Nacional de Panamá; los universitarios en la Universidad de Panamá, obteniendo el título de Profesor con Especialización en Filosofía e Historia.   Además, es autor del Diccionario Biográfico de Filosofía y del Vocabulario abreviado de Filosofía.

Fue director, alma y motor de la Universidad Popular de Azuero, profesor titular de tiempo completo de Filosofía, Lógica e Historia en el Centro Regional Universitario de Azuero.

Así pensaba Moisés Chong: ‘No he tenido la oportunidad o la suerte de disfrutar de ningún apoyo o de favores oficiales ni privados para realizar estudios mediante becas o sabáticas como era mi deseo; no obstante, lo cual y como ya he manifestado, ostento solo el título de profesor de Segunda Enseñanza, con especialización en Filosofía e Historia.   De modo parejo pude también desempeñarme como profesor titular hasta 1998 en la cátedra de Filosofía en el Centro Regional Universitario de Azuero.

Pero, claro que esto lo he logrado gracias a los desvelos de mi madre y mis reiterados esfuerzos, no exentos de las naturales dificultades propias de quien sus primeros años de vida no fueron una marcha triunfal. No obstante, siempre hasta este momento he mantenido ideales utópicos, sobre todo, de regeneración moral, mediante una educación en función del hombre y no de las cosas.

Mucho me ha llamado la atención el hecho de que en algunos sectores de nuestro país se sostiene la opinión de que la educación formal en los países no desarrollados, incluso en las naciones industrializadas, tiene un efecto altamente positivo como factor de liberación y de progreso social y económico.

Muchas han sido y siguen siendo mis ambiciones y que abarcan desde poder seguir leyendo más y más libros, revistas y periódicos hasta tener los recursos suficientes y necesarios para construir escuelas y bibliotecas, así como universidades populares siguiendo el modelo de aquella que fundara el ex rector de la Universidad de Panamá, Dr. Rómulo Escobar Betancourt, y que en su momento me confió el responsable y honroso cargo de Coordinador General de la Universidad Popular de Azuero.

En torno a dicho centro educativo han sido muchas las experiencias —unas buenas y otras malas—. Y sobre los 23 años que ocupé el cargo de Coordinador General de la UNIPA no faltaron las ocasiones en que desde las altas esferas de la administración de la Universidad de Panamá se me cuestionara mi capacidad e idoneidad por aquello de mi edad; no obstante, que en todos eso años hubo muestras fehacientes de mis dotes para dirigir y organizar ese centro de educación popular’, escrito de Moisés Chong M.

<>Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá y el 17 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes  damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Noriega y las 15 mil cajas

La opinión de…

Carlos E. Guzmán L.

La audiencia por el asesinato del civilista Carlos Efraín Guzmán Baúles, realizada el 7 de junio de 1994 a través de un jurado de conciencia, dio como resultado la absolución de los llamados a juicio. Lastimosamente no hay nadie preso por el asesinato de mi padre, hecho ocurrido ante una multitud y a plena luz del día.

El caso ha quedado impune ante nosotros los familiares y ante el pueblo y la historia. Cabe destacar que el contexto en que se hizo el juicio de mi padre fue a escasos años de haberse recuperado la democracia, pero no así la justicia.

Desde mi punto de vista, las pesquisas no se hicieron a profundidad; reitero, el hecho fue a la luz del día y de haberse hecho la presión suficiente, la verdad habría emergido.

En el lugar donde se originaron los tiros –esto consta en video– había más de cinco personas, dos de las cuales dispararon a discreción contra los civilistas.

Esos cinco títeres de la dictadura eran parte del plan de muerte de aquel domingo 13 de septiembre de 1987.   Sostengo que alguien dio la orden de matar ese día, alguien tuvo que entregar las armas y, por supuesto, hubo quienes ejecutaron el crimen.

Esto me demuestra, como lo he dicho y escrito anteriormente, que el ataque a la marcha civilista fue planeado por la alta jerarquía de la narcodictadura de Noriega y por las autoridades que gobernaban San Miguelito en esa época. ¡Que no me vengan con el cuento de que no saben de lo ocurrido aquel día!

El día que asesinaron a mi padre yo me encontraba en mi residencia, no sé donde estarían Noriega y Balbina, de lo que estoy seguro es que ellos –por disponer del control de todo– deben conocer detalles del ataque a la marcha civilista, máxime cuando Balbina vociferaba:  “Civilista visto, civilista muerto”. El Man tenía, en esa época, en San Miguelito, su pie de fuerza.

Cierto es que Noriega sigue pagando las consecuencias de sus actos. Está en Francia esperando por otro juicio para recibir lo que se merece por lavado de dinero. Si tiene 70 ó 90 años no es el tema en cuestión, el interés de la nación es conocer la verdad y que se cumpla la justicia. Es por eso que debe enfrentar la justicia panameña y pagar por sus delitos; debe presentarse ante el país con todas las verdades de lo que aquí ocurrió durante los más de 20 años de dictadura, incluyendo el periodo dictatorial de Omar Torrijos.

Según la Comisión de la Verdad, en el periodo comprendido entre 1968 y 1983 ocurrieron 77 asesinatos políticos, lo que nos demuestra en gran parte que durante la época de Torrijos hubo mucho más que un proceso revolucionario y, como se infiere, mucho más que la mal llamada “dictadura con cariño”. Si alguien duda de esto, que nos pregunte a los familiares de los desaparecidos y asesinados.

Es mi deseo saber la verdad y estoy seguro de que el pueblo panameño, igualmente, desea que Noriega y Balbina digan la verdad respecto al asesinato de mi padre, Carlos Efraín Guzmán Baúles.

Yo espero que esa mancuerna no se lleve la verdad a la tumba, porque esa verdad nos pertenece y debemos luchar para conocerla.

Si Noriega no habla, entonces pidamos a los estadounidenses que nos devuelvan las 15 mil cajas, repletas de valiosa información, que se llevaron. Su contenido nos permitiría saber quién es quién en este país. Mientras no descubramos la verdad, seguiremos viviendo con inmensas inseguridades nacionales. Esas 15 mil cajas deben reposar, para la historia y la justicia, aquí. Noriega es panameño y debe pasar el resto de su vida en una cárcel de este país.

¿Por qué tememos enfrentar la verdad?  Conocer la verdad es un derecho que nos asiste y es obligación de los tribunales de justicia hacerlo valer. La verdad le permitiría a Panamá liberarse de muchos males que hoy día la invaden. Las 15 mil cajas pueden ayudarnos.

Así como nos hemos esforzado por lograr el buen nivel económico que hoy disfrutamos, a pesar de la problemática financiera mundial, trabajemos con convicción por mejorar nuestro sistema de justicia. Ayudemos todos a que la verdad sea una meta fija en nuestra vida como nación.

Entre los pedestales que como pueblo hemos colocado para levantar la democracia, lograr la ampliación del canal interoceánico, consolidar el centro financiero, construir la cinta costera y tantas obras físicas y culturales que nos enorgullecen, demos un impulso fuerte a ese gran pedestal que es la verdad.

Con un sistema de valores en el que la verdad genere confianza, estaremos construyendo las auténticas bases para el futuro de nuestra sociedad.

<> Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Aspiración justa

La opinión del Abogado y Comentarista…

Guillermo Márquez B.

He sostenido que me parece muy justa la aspiración de las mujeres panameñas a que se mejore su porcentaje de 30% de participación por parte de los partidos políticos para que compitan en elecciones populares la cual debe establecerse igual a la de los varones.

Saber es poder y nuestras mujeres están demostrando que tienen más interés en educarse que los hombres. Así lo evidencian las titulaciones en carreras universitarias en las cuales muchas más son las mujeres que los hombres las que se gradúan. Además hay que convenir en que las mujeres llevan una vida mucho más sana y ordenada que los hombres.

Por otra parte, las que se separan de su pareja son menos numerosas que los maridos que las abandonan, y peor aún, las colocan en la necesidad de recurrir a las autoridades para que se les imponga la obligación de pagar mensualmente una pensión alimenticia para los abandonados hijos que nacieron de la unión con ellas. Y lo peor del caso es que muchos de esos padres son personas con suficiente solvencia económica.

<> Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Sin control avanza el crimen organizado

La opinión de…

MARCO A. GANDÁSEGUI, HIJO

Nelson Quintanilla, sociólogo salvadoreño, acaba de escribir un artículo de alerta, que los panameños y latinoamericanos debemos tomar muy en cuenta.   En El Salvador las pandillas declararon un paro del transporte público que paralizó el país. ¿Debe sorprendernos o es la consecuencia de políticas públicas equivocadas? Según el sociólogo, el país centroamericano ‘vive una ola de criminalidad que afecta a los transportistas víctimas de asesinatos. El gobierno no logra definir una política que garantice la seguridad de la población.  El paro del transporte decretado por las pandillas tiene como antecedente la Ley de Proscripción de Organizaciones de Naturaleza Criminal’.

Mientras los gobiernos —el panameño entre los primeros— se apresuran en aprobar una legislación laboral que crea más desempleo e informalidad y, además, pone su política exterior al servicio de intereses bélicos de EE.UU., como consecuencia directa la Subregión cae cada vez más en manos del crimen organizado. En el caso de El Salvador, las pandillas se han convertido en un actor político, que disputa su legitimidad de igual a igual con otros sectores de la sociedad civil.

El Ejército declaró que tiene ‘la situación del transporte controlada’.    Sin embargo, ‘lo que no estamos controlando es el rumor’, declaró el ministro de Defensa, general David Munguía.   El 1º de setiembre de este año, la Asamblea Legislativa aprobó la llamada Ley de Proscripción de Maras, Pandillas, Agrupaciones, Asociaciones y Organizaciones de Naturaleza Criminal, que impone hasta 10 años de cárcel a cualquier persona que integre esas agrupaciones.

Según la ley aprobada, ‘son ilegales y quedan proscritas las llamadas pandillas o maras Salvatrucha, MS-trece, Pandilla Dieciocho, Máquina y Mao Mao’. Además, quedó establecido que los bienes, valores, dinero y otras posesiones derivadas de las actividades ilícitas de las pandillas serán confiscados y pasarán a manos del Estado.    En 2010, según el periódico Heraldo, en represalia al rechazo de los empresarios del transporte a pagarles la llamada ‘renta’ (extorsión), han asesinado a 107 personas, entre choferes y cobradores.

El incremento de la violencia se ha politizado, convirtiéndose en un arma de la extrema derecha para atacar al gobierno que cuenta con el apoyo político del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN). Según el sociólogo Quintanilla ‘no se puede negar que la situación es complicada y que necesita firmeza para resolverla… (Sin embargo), no necesitamos una dictadura militar para evitar la zozobra, el pueblo mismo puede y debe participar decididamente para evitar una guerra social’.

Se necesita una política pública que reincorpore a la juventud, que se ha unido a las pandillas, a las escuelas y a los centros de trabajo.   Política que consolidaría a la institución familiar y fortalecería a las comunidades y centros culturales.

Hay que estudiar cuáles son las fuerzas políticas que se encuentran detrás de las pandillas manipuladas por el crimen organizado. En el caso de El Salvador, plantean sus reivindicaciones y publican sus comunicados abiertamente en busca de legitimidad. La semana pasada circularon una declaración insólita pidiendo disculpas por la paralización del transporte público, pero explicando sus motivos:   ‘Los miembros de las pandillas MS y 18 le pedimos al pueblo salvadoreño, en general, nuestras más sinceras disculpas por los inconvenientes causados, a través de un paro de buses.   La MS y la M-18 piden al presidente salvadoreño vetar la ‘Ley de proscripción de maras, pandillas, asociaciones y organizaciones de naturaleza criminal’.

Las pandillas del crimen organizado convocan al diálogo y le pide ‘al Gobierno que vete la ley de proscripción… lo invitamos a iniciar un proceso transparente de diálogo con el fin de buscar solución al conflicto de la violencia’, indica el comunicado. Quintanilla concluye ‘que estos grupos son fuertes y si no se les presta la debida atención pueden crear más terror’. Señala con acierto que ‘no son leyes de mano dura o súper mano dura las que pueden resolver el problema. Debe revisarse las causas que hicieron posible la aparición de estas organizaciones y proponer alternativas de solución’.

Al igual que en Panamá, las causas que permiten la aparición de estas organizaciones criminales son las políticas públicas equivocadas que ejecutan los gobiernos de turno que desintegran las instituciones básicas de la sociedad. Estas políticas de flexibilización del trabajo y de ‘apertura’ a inversiones de capital ‘sucio’ se hacen cada vez más peligrosas al ser subordinados los gobiernos por los intereses del crimen organizado.

<>Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes  damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La niña que salvó a la tortuga

La opinión de…

Stanley Heckadon-Moreno

Septiembre es el mes de los océanos, pero la mayoría de las noticias sobre la salud de los mares son malas. En incesante aumento van la contaminación de sus aguas y la sobrepesca. Por ello, deseo compartir una buena nueva, la historia de una niñita de Colón que salvó a una hermosa tortuga marina, especie en peligro de extinción.

Días atrás, Mayron Cabrera, obrero del Puerto de Cristóbal, su esposa Glenda y su hijita Mayglen, fueron en su automóvil a visitar a sus familiares en Cativá, poblado a la vera del Caribe.    Mayglen tiene cinco años y estudia en la escuela “Momentos Felices”, un Centro de Orientación Infantil, en Colón. Ya de regreso, vieron en una casa cercana a la playa una tortuga maltratada y amarrada. Con angustia, la niña pidió a su papá averiguar por qué la criatura no estaba libre en el mar, nadando. Cuando se enteró que los pescadores que la cazaron la matarían para comérsela, la niña rompió a llorar y rogó a su papá salvar el pobre animal. Tras mucho regatear, los pescadores accedieron a venderla por 20 dólares.

Ya en casa de los Cabrera, la tortuga fue bautizada ‘Nancy’, como la abuelita de la niña. ‘Nancy’ estaba débil, no quería comer ni beber. La familia, sin saber qué hacer, se dedicó a darle cariño. La colocaron en una tina y la rociaron con agua. Pasaban las horas y se veía más débil e inmóvil.  Angustiadas, nuestras improvisadas veterinarias echaron a llorar.  En eso otra niña recordó que, durante un paseo de su escuela, visitó un sitio en la costa donde estudiaban el mar y cuidaban a las tortuguitas.  Los Cabrera colocaron a ‘Nancy’ en el baúl del carro y partieron en busca del sitio.  Tras varias vueltas dieron con el camino a Galeta.  Un funcionario de la Autoridad Nacional del Ambiente, en moto, los guió hasta el Laboratorio Marino de Punta Galeta, una estación de campo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, que desde 1959 estudia los ecosistemas costeros del Caribe y sus criaturas.

En el Laboratorio, ‘Nancy’ fue recibida por el biólogo marino Jorge Morales y el acuarista Gabriel Thomas. Se trataba de una tortuga llamada comúnmente caguama y científicamente, careta careta. Tan pronto fue colocada en una piscina de agua salada, ‘Nancy’ se avispó y comenzó a nadar, acompañada de ‘Molly’, ‘Denisse’ y ‘Oliver’, otras tortuguitas marinas salvadas por niños de Colón.   El personal de Galeta, sus guías naturalistas y voluntarios del Centro Regional Universitario de Colón cuidaron de ella, a tiempo y dedicación completa. Se le examinó, midió y pesó. Su caparazón indicaba que tenía 25 años y estaba en edad de poner huevos en las playas. Simultáneamente, entró en acción (vía internet) la red de especialistas en tortugas del Caribe que, desde otros países, preguntaban sobre su estado y aportaban sugerencias para su recuperación.

Tras dos semanas de cuido, la decisión fue devolverla al mar. Desde Costa Rica llegaron sus pequeñas marcas de identidad que se colocaron en sus aletas. Luego, la lancha del laboratorio llevó a ‘Nancy’ una milla mar afuera, donde se le devolvió a su casa, el Caribe.

Ante la magnitud de los problemas que afligen a los mares, quienes trabajamos en la investigación y la educación nos preguntamos si lo que hacemos tiene sentido. El rescate y liberación de ‘Nancy’ es una señal esperanzadora. Indica que la educación ambiental que, durante una década hemos impartido desde Galeta a miles de niños del país, tiene sentido; que aporta granitos de arena en la monumental tarea de salvar a los océanos y a sus criaturas.

<> Artículo publicado el 15  de septiembre de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

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Privatizarán el cobro de basura

La opinión del Economista, Humanista y Educador…

Victoriano Rodríguez S.

Dicen que “los hombres nacen buenos y la sociedad los corrompe”.   Otros que sólo necesitan la oportunidad y ventaja para quitarse la máscara. Que cada uno tiene su precio, por lo que algunos cambian su conciencia por unas monedas. Omitiremos detalles que pudieran confundirnos, pero citaremos el mensaje recibido por un coterráneo con más de 40 años de radicar en Estados Unidos.

”Esposos Rodríguez: Mi saludo y respeto, de verdad que disfruto mucho de sus escritos por su forma sarcástica y seriedad en los temas. Vivimos en tiempos donde la contaminación lo inunda todo. Nuestro ecosistema está completamente deteriorado, por la contaminación de gases y basuras que produce el efecto invernadero, lo cual genera un cambio climático que afecta al mundo. De igual forma, la política se ha contaminado por el fenómeno de una corrupción incontrolable. No hay área de nuestro estilo de vida que no se vea afectada por la corrupción, lamentablemente nuestros seudo/líderes tienen una meta: engaña, tranza y avanza. Razón por la cual a nivel gubernamental, sindical, salud, deportes, etc., quieren el puesto a perpetuidad, y hacen lo imposible por reelegirse, a cualquier costo”.

La corrupción corroe las calles y hasta el pasar del viento causa malestar. Mucho menos, obviamente, que la cara de jerarcas prepotentes e irresponsables en su actuación, máxime cuando desdice mucho de sus acciones anteriores, donde presuntamente juraron defender los indefensos y cumplir las leyes respetando la Constitución Nacional. ¡Cómo se cambia la conciencia de acuerdo con la posición jerárquica ocupada.

Se puede meter la pata y defenderemos a quien meta la mano. Es necesario hacer bustos a la corrupción, inoperancia, prepotencia e irrespeto. Dicen que el cambiar el nombre de instituciones tiene el propósito de olvidar los desmanes, atracos o actos corruptivos, evitando realizar investigaciones serias, objetivas y de cara al pueblo.

Los programas de regalo son buenos, siempre y cuando se cumpla con compromisos que tiene el Estado, como los XIII mes rezagados, clasificaciones y reclasificaciones, deudas por vacaciones a ex empleados, compromisos por despidos injustificados y otros.

Se incrementa el salario mínimos a B/.375.00, pero también el ITBMS, la canasta básica, combustible, luz, etc., causando incertidumbre y desasosiego. Se prevé hacer inoperante al IDAAN, incluyendo privatizar el cobro de la basura, ahora con el recibo de luz. Dios te salve Panamá.

<> Artículo publicado el 9 de septiembre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos, en especial al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Quiero volver a confiar

La opinión de la miembro del Club Rotario…

Marisín Villalaz de Arias

Quiero volver a confiar. Fuimos criados con principios morales comunes. Cuando éramos niños, nuestros padres, educadores, abuelos, tíos, vecinos, autoridades, eran dignos de respeto y consideración. Cuanto más próximos o más viejos, más afecto nos daban; era inimaginable responder mal a los ancianos o maestros porque había respeto, confiábamos en los adultos y teníamos miedo solo a lo oscuro, a los sapos y ratones o películas de terror.

Hoy tengo tristeza por lo perdido, por lo que mis nietos un día temerán, por el miedo en la mirada de los niños, jóvenes, viejos, adultos.  Matar, violar, secuestrar, engañar no son importantes, todo termina en la banalidad de una noticia policial.

Hoy, los policías que persiguen malhechores se conocen como abuso de autoridad ¿Derechos humanos para criminales?  ¿Deberes para ciudadanos honestos?   Pagar deudas es de tontos; amnistía para estafadores, los honestos son tontos. Profesores maltratados en las aulas, los corruptos se pavonean de su poder. ¿Qué valores son estos? Profesores que no concurren a dictar sus clases.

Autos que valen más que un abrazo; hijos que los piden de regalo para pasar de curso; celulares a los niños desde pequeños.

¿Qué tenemos que dar para recibir un abrazo? Más vale una pantalla gigante que una conversación, un carro nuevo que una amistad que puede ser permanente. Más vale Tener que Ser.   ¿Cuándo desapareció ser correcto y olvidé el nombre de mi vecino? ¿Cuándo dejé de ver los ojos de los que me piden ropa o comida? Quiero volver a ser digno y tener paz, tener ley y orden, libertad, fraternidad y seguridad.

Quiero sacar las verjas de mis ventanas, tener las puertas abiertas y tocar las flores; sentarme en la acera con la puerta abierta.   Quiero la honestidad, la rectitud de carácter, enorgullecerme de los líderes políticos; quiero la esperanza en la alegría y la confianza en la fe, la vuelta a una vida limpia y sencilla como tú y yo.

Abajo el Tener, Viva el Ser; abajo la corrupción, la falta de ética y respeto.   Construyamos un mundo mejor. ¿Utopía? ¡Quién sabe! Hagamos el intento ya que será posible si usted y yo contaminamos a más personas y esas a otras más. Solo así tendremos nuevamente lo que queremos y seremos una sociedad digna, con respeto y honestidad.   Para usted y para mí no es un imposible; trabajemos para lograrlo.

Esto es un resumen de un correo electrónico que recibí y me pareció apropiado.

<> Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que a la autora  todo el crédito que les corresponde.

De locos y gánsteres

La opinión del periodista y docente universitario…

DEMETRIO OLACIREGUI Q.

Ejercer un cargo en la gestión de gobierno puede hacer aflorar la decencia del ser humano, pero también su lado más oscuro. Eso es lo que está sucediendo con el ministro de Seguridad, José Mulino.

Como dijo Ebrahim Asvat, hay quienes de adulto dan rienda suelta a los sueños reprimidos de la infancia. Quizá Mulino soñó con ser Rambo. Por eso se muestra con pistola al cinto. Gatillo alegre.  Expone un lenguaje agresivo y, en ocasiones, soez.   Da marcha y contramarcha.   Se contradice y desdice a cada paso.

Después de declararle, en un acto de suma irresponsabilidad, la guerra a las FARC, niega haberlo hecho. Pero allí están los cables de las agencias internacionales y la versión oficial del gobierno de Colombia, que desde Bogotá recogieron la versión original de Mulino.

‘No soy loco’, dijo defensivo.   Puede que no sea un loco de remate.   Pero manifiesta desequilibrio en su comportamiento.   ‘No soy un gánster’ ni formo parte de ‘un gobierno gánster’, ripostó, contagiado con el síndrome del Ejecutivo.   Los labios le traicionan la mente.

Incurre en algo más terrible: Tergiversar hechos trágicos para irrespetar la memoria de los muertos. En su línea de negación no hubo matanza en Changuinola, sino un acto de legítima defensa.   Pero la realidad juega en su contra. Los testimonios recogidos tras la muerte de Virgilio Castillo, uno de los muertos en legítima defensa, como arguye Mulino, indican que fue herido por perdigones en el puente de Changuinola.   En el suelo, atado de manos, fue pateado y le dispararon a quemarropa. Sus homicidas le exigían que caminara. No pudo.

Cayó dos veces. Luego su cuerpo agonizante fue lanzado en la parte de atrás de una patrulla. Fue conducido junto a otros detenidos, a quienes advirtieron:  “No lo miren, si no quieren quedar como él’.   Virgilio murió en el hospital.

Mulino asegura que no es gánster, pero representa un gobierno que se comporta como una banda gansteril, que desconoce el bien común de la Nación. Como articula de oído la música que le encanta al presidente Ricardo Martinelli, Mulino proseguirá con la tarea de frenar toda rebeldía popular con los B/.700 millones que le aprobaron como presupuesto para el 2011.   Ya ensayaron la hipótesis de una insurrección de indígenas y campesinos que atentaría contra el gobierno, desnaturalizando las maniobras internacionales de defensa del Canal y su neutralidad.

En ese escenario una explosión social, con las connotaciones de Changuinola o todavía más grave, solo pueden tener como culpable al gobierno y sus políticas antipopulares.

Afortunadamente el proyecto martinellista de dominación y sometimiento, por sobornos o terror, no es un credo que comparte el colectivo social. Existen férreos criterios de libertad que no pueden ser manipulados —pese al abuso de la propaganda con recursos públicos—, torciendo la realidad en forma permanente.   He allí un punto de extravío.

Lo otro es la teoría de la conspiración que se ha asentado en la mente de Martinelli. Inventa enemigos reales o imaginarios. Ha contratado guardaespaldas israelíes y proyecta construirse un búnker, destinando el próximo año B/.3.5 millones para su seguridad personal. En la historia nacional nunca se ha visto tanta paranoia hacia los ciudadanos por parte de un gobernante.

A la ausencia de un modelo de ética pública, hay que añadirle la falta del principio de autoridad moral. Martinelli carece de conciencia cabal de lo que significa el ejercicio del poder en función de la Nación. Lo mueve un pensamiento pleno de avaricia y de fórmulas acerca de cómo adueñarse de la riqueza del país.

Si desde el Ejecutivo se desprecia la soberanía de las leyes y la institucionalidad que deben regir la conducta de gobernantes y gobernados, entonces no existe el más mínimo interés por defender la vigencia del Estado de Derecho.

Como lo oculto, oscuro y secreto es lo que alimenta las acciones de Martinelli, solo puede esperarse que el gobierno marche de manera torpe y corrupta.   Sin ninguna autoridad moral en el gobierno, los ciudadanos no pueden hacer otra cosa que creer que sus gobernantes corruptos atienden por sobre todas las cosas su bienestar particular. Eso los tienta a eludir la ley, que debería ser faro de conducta ética y fuente de virtudes de prudencia y sabiduría.

Todavía le queda a Martinelli y su gobierno un sinuoso camino por recorrer. Pero un tiempo estrecho.   Hay de por medio una sociedad que está comenzando a indagar acerca de qué clase de vida podría haber en Panamá después del martinellismo.

<>Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes  damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.