Riesgos profesionales 101

La opinión del Empresario…

RAFAEL CARLES
Primeramente, para los que no conocen su significado, el 101 representa el nivel más básico para la comprensión de cualquier tema.   Es decir, si un estudiante quiere aprender sobre economía y no quiere inmiscuirse en los problemas del desempleo o de la teoría de lo precios, se matricula en Economía 101.   Si quiere aprender química sin tener que balancear ecuaciones de óxido reducción, entonces se inscribe en Química 101. Y así sucesivamente.

Igual ocurre cuando un empresario, trabajador, dirigente, director o ministro quiere aprender sobre riesgos profesionales. Debe atender primero a un curso básico y luego comprender lo elemental de la materia.   Para eso he escrito este artículo.   Es lo más básico que se puede llegar. Porque en los últimos meses se ha dicho y hecho cualquier cantidad de absurdos con respecto a la conveniencia o no de que en Panamá exista un mecanismo de prevención y gestión de la seguridad, higiene y salud laboral.

Si usamos como punto de referencia la iniciativa de la Junta Directiva de la Caja del Seguro Social de emitir la Resolución No. 41,039 de 26 de enero 2009, con el propósito de obligar a todos los centros de trabajo, tanto público como privado, de redactar, certificar y poner en práctica un Plan de Prevención y Gestión de Riesgos Profesionales, tengo que confesar que la medida es buena y oportuna.   Esto es lo más básico que se aprende en cualquier curso sobre riesgos profesionales: Que exista un plan, una hoja de ruta, un programa de implementación, un presupuesto asignado, un comité de adiestramiento y una gerencia comprometida para que los accidentes se reporten, investiguen y se minimicen. Y hasta aquí, confieso, la CSS tiene mi beneplácito y apoyo irrestricto.

Pero la Resolución sufre de esquizofrenia, porque se ha querido hacer todo en ella. Y, como consecuencia, tiene serios problemas de forma, e inician precisamente en el momento en que no se aclaran ni definen cuáles son realmente los requisitos ni las normas de prevención a utilizar, ni tampoco se definen o identifican los perfiles de los funcionarios que emitirán criterios o realizarán visitas o fiscalizarán las empresas. Lo que vemos en la Resolución, como una expresión genérica, en la práctica se puede prestar para exigencias arbitrarias, inconsultas e inconsistentes.

Tampoco la Resolución distingue la diferencia fundamental que existe entre la salud ocupacional y la salud general de la población, ésta última una obligación constitucional del Estado. En otras palabras, a las empresas no le corresponde asumir de forma obligada la vacunación, inmunización ni la vigilancia de incapacidades por enfermedades no ocupacionales, como establece el Artículo 23 de dicha Resolución. Si el Estado, a través del MINSA o la CSS, quisiera desarrollar programas de promoción de la salud, sería muy loable que lo hiciera, pero no imponiendo una carga adicional sobre las empresas o sus departamentos de recursos humanos, porque en principio esa no es su función.

Igualmente, a los empresarios nos crea incomodidad la desconcertante discrecionalidad que utilizan las autoridades para convertir a los comités de salud en instancias de tiempo completo. Pareciera una arbitrariedad la decisión de que las empresas con más de 100 trabajadores requieran médicos, enfermeras y coordinadores de emergencia a tiempo parcial, adicionando así a la carga de producir gastos innecesarios no deducibles e irrecuperables.

Es lamentable que una comisión de estilo tampoco no se haya percatado de algo básico, como es la diferencia entre una empresa de alto riesgo con una de riesgo normal, o la de una empresa de mil trabajadores de bajo riesgo con una de diez, pero de alto riesgo. Es decir, por generalizar se han creado los problemas.

Independientemente de estas incongruencias, la Resolución tiene algo muy básico sobre lo cual nadie puede discrepar, y es que todos los centros de trabajo deben tener su respectivo Plan de Prevención y Gestión de Riesgos Profesionales.    Por tanto, no es justo ni responsable que nadie, absolutamente nadie, proponga la eliminación de la obligación del empleador de elaborar un Plan escrito.    El hecho de que la CSS se haya equivocado en la forma de plantearlo, no significa que en el fondo la preparación, implantación, seguimiento y vigilancia de un Plan sea incorrecto. Todo lo contrario; éste es el mejor mecanismo de poner en marcha una medida de índole ocupacional. Pero primero las autoridades deben normar, luego comunicar y posteriormente capacitar. Y solo después, y únicamente después, podrán fiscalizar a las empresas y sancionarlas si incumplen, pero primero hay que empezar por lo básico. Y lo básico es comprendiendo lo elemental:  Hay que escribir un Plan.

<>Artículo publicado el 14 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes  damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Una propuesta polémica

La opinión de la periodista panameña residente en Brazil…

Bertilda Herrera Anria

Está claro que cuando se habla de sexo en las escuelas, se habla de tabú, se habla de prejuicios, de tradición, de pecado. Cuando se habla de sexo, se habla también de prevención y es ahí que entra en escena el uso de preservativos. Es la mejor manera creada hasta ahora para evitar la contaminación del virus del SIDA y de otras enfermedades sexualmente transmisibles, así como también de un embarazo no deseado.Las pesquisas recientes indican que jóvenes entre 13 y 19 años tienen una vida sexualmente activa. Ante esta realidad sería una actitud disimulada cerrar los ojos ante esta realidad.

El Ministerio de Salud de Brasil en conjunto con la UNICEF descubrió que los adolescentes tienen dificultad de acceso a los preservativos. Por eso, escogieron la escuela para resolver este problema. ¿La escuela es el lugar correcto para distribuir preservativo?

Con esta nueva disposición hasta inicios del año 2011 por lo menos 40 escuelas públicas de tres capitales brasileñas van a comenzar a testar las máquinas de preservativos. Estas máquinas funcionan con claves que serán distribuidas a jóvenes de niveles superiores.

Psicólogos y pedagogos tienen opiniones encontradas al respecto, mientras que los alumnos aún no consiguen entender si la decisión del gobierno es la correcta. Unos manifiestan su rechazo aunque admiten que sienten vergüenza de hablar sobre sexo con sus padres, por lo que prefieren recurrir a los consejos de un amigo, que muchas veces está menos informado.

Para algunos pedagogos, la escuela ya está sobrecargada y no está preparada para este paso. Colocar mÁquinas con preservativos sería banalizar el acto sexual en sí, incitando a los niños a una vida sexual precoz.

Lamentablemente en muchas sociedades aún se ve el uso del preservativo de una forma prejuiciosa. Las personas tienen la idea de que usar preservativo los convierte en promiscuos.

Jóvenes con mayor educación sexual piensan que tanto los varones como las mujeres deben llevar siempre preservativos. Esto demuestra que poco a poco se están modificando ciertas representaciones tradicionales de género de que sólo el varón debe llevar profiláctico.

La máquina de condones aún no encuentra un local dentro de las escuelas, por lo que se prevé que el baño será el local de destino, así los estudiantes se sentirán con mayor confianza para sustraer el preservativo sin ser vistos por sus compañeros y profesores.

En el mundo entero más de 40 millones de personas están infectadas por el virus VIH/SIDA, de los cuales más de 2 millones son adolescentes. Dentro de unos años cuando esta cifra quizá se duplique, ¿qué dirán los que se oponen al preservativo?  Tal vez darán nuevas excusas.

<> Artículo publicado el 14 de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Saludos a la embajadora Powers

El artículo se dedica a la nueva embajadora de los EEUU, con cariño.   La opinión del periodista…

Miguel A Espino Perigault

La Casa Blanca ha designado a la distinguida señora Phyllis Powers como embajadora de los Estados Unidos de América ante nuestro gobierno. Estados Unidos un país con el cual está muy entrelazada nuestra historia, forjada con sucesos especiales de amores y de odios, de alegrías y de tristezas; vivencias que han de consolidar y deben consolidar lazos de sincera amistad y convivencia pacifica. La embajadora encontrará en nuestro pueblo, alegre y confiado, los mejores deseos de su éxito como diplomática y como persona.

Admito  que siento hacia el pueblo norteamericano una sincera admiración. Mi hermana y sus hijos son ciudadanos de los Estados Unidos, país que he visitado y espero poder hacerlo con frecuencia.

Pero, también siento aprehensión y profundo temor por la política exterior de ese país en el terreno de los derechos humanos, un campo en el cual, siempre, han ocupado, los Estados Unidos, un papel de protagonismo,  con líderes de talla mundial. Son derechos  por los cuales han vertido su sangre los jóvenes de ese país en los campos de batallas.

Pero, todo esto antes del advenimiento de Barack Obama a la presidencia.

En el poco tiempo que ha desempeñado el cargo el nuevo presidente, quien ilusionó a millones por  el significado de su triunfo, el presidente Obama ha demostrado un desprecio y un  irrespeto  absolutos hacia los valores más preciados de la cultura de nuestros pueblos y la  de todos los pueblos del mundo.

Como ha de saber usted, distinguida dama, algunos embajadores de su país han jugado un abierto y –yo diría que ridículo- papel, incluso públicamente, a favor de los movimientos homosexuales y abortistas, rechazados ambos, por nuestros pueblos, como son rechazados, también,  en los Estados Unidos.

Probablemente tendrá   usted que llevar a cabo acciones impositivas y amenazas irrespetuosas en favor de aquella política, calificada como propias de la “cultura de la muerte”.

Todos sabemos que  el gobierno norteamericano, a través de la señora Hillary Clinton, una  feminista fundamentalista, es la mayor y principal  promotora del aborto (asesinato de niños por nacer) y de la agenda gay en el mundo, y que esas dos calamidades son la espina dorsal de la diplomacia norteamericana en el terreno de los “derechos humanos”, entendidos según la ideología antidemocrática de género, de corte neo-marxista.

Y sabemos, también, que la señora Clinton cumple su rol  con profunda convicción personal. Y, créame, señora Powers, eso es una desgracia para nuestros pueblos.

Son conocidos los extremos a los que han tenido que llegar los representantes diplomáticos de los Estados Unidos en algunos países de Europa, África y de América Latina, para imponer  medidas relacionadas con los temas mencionados,  propios de la “cultura de la muerte” Me imagino que por respeto a su condición de mujer  usted,  dama de rica cultura, no la obligarán a asistir a manifestaciones callejeras a favor de los supuestos derechos de los gays y de abortistas, como ha sucedido en otros países.

Hay tantas cosas hermosas por las cuales trabajar juntos nuestros dos gobiernos y nuestros dos pueblos, unidos por la historia, que bien merecemos todos, nuestro gobierno, nuestro pueblo y usted, tan simpática dama, unas felices relaciones diplomáticas.

Bienvenida señora Powers.

<>  Este artículo fue enviado por E-Mail por el autor y fue publicado el 15 de septiembre de 2010  en La Hora Cero, el diario digital de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Agenda homosexual: Respuesta a Beteta

La opinión del Escritor y Analista Político…

Rafael Montes Gomez

La Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá aunque su nombre suene a organización evangélica, no lo es.   La AHMNP es la organización a la vanguardia de los derechos gay en Panamá, y no tiene nada que ver con cristianismo ni la promoción de sus valores.

Desde 1996 la AHMNP ha sido consistente en su agenda homosexual como objetivos principales reconocer la equidad de género como igualdad de derechos, entendiendo equidad (equity) como la equiparación a igualdad de derechos entre homosexuales, Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (GLBT) con el hombre y la mujer; así como objetivo final, el matrimonio homosexual en su plenitud.

Comprendan que como pasos previos a esa equidad, se establece como tema de derechos humanos y lo han logrado en muchos países la derogación de las leyes de sodomía y la equiparación de la edad del consentimiento para el sexo anal con la edad de consentimiento en la mujer.   Ambos temas son muy importantes y fundamentales en su agenda.

La agenda gay tiene fechas, en ese sentido 2008 marca un hito en esa historia panameña. La eliminación de las leyes de sodomía por el presidente Martin Torrijos y la Doctora Rosario Turner, Ministro de Salud, fue celebrado a nivel continental en las comunidades gay.   Eso fue posible de un plumazo, porque lejos de la importancia que le dieron, a diferencia de otros países que es un tema penal, las leyes de sodomía en Panamá eran administrativas, un asunto de corregidurías y en la práctica letra muerta.

Lejos del lenguaje político y matizado de derechos humanos, Panamá siempre ha sido un país friendly con los homosexuales y sus distintas variantes.

Demuestro con hechos históricos que nuestra población es muy respetuosa y no hay esos grandes prejuicios como se intenta vender, antes bien ha sido muy cómodo establecer la agenda gay.

Mientras muchos países consideraban la homosexualidad un delito castigado con penas hasta de 7 años, en 1927, no existía ni existió nunca el ser gay o lesbiana como un delito, nunca ha estado tipificado como delito, así que no cabe el lenguaje utilizado “despenalizar”, pues jamás lo fue. No obstante, ahora ustedes quieren “penalizar” a los heterosexuales.

Hito en la historia moderna homosexual es 1973. La homosexualidad dejo de ser considerada una enfermedad y una enfermedad mental por la Asociación Psicológica Norteamericana (luego en 1990 por la OMS), fecha que la comunidad gay celebra a nivel internacional.

En esa búsqueda de la equidad ya sabemos lo que paso con el simpatizante de la causa el hijo del General en 2008. En 2010 se intenta con este proyecto darle la vuelta a una aceptación tácita de la “Orientacion Sexual por género” y ya sabemos que género es GLBT.

2012 es en la agenda homosexual tan trascendental como el calendario maya: el matrimonio gay. Además de esto, se rumora que están dispuestos a aceptar que no se le llame matrimonio sino “unión civil”, con los mismos derechos y deberes que el matrimonio.

Cada ciudad capital de nuestras provincias están llenas de seres humanos que voluntariamente han decidido ser gays. Lejos de la persecución que el Señor Beteta dice que tienen y el maltrato alegado como prejuicios, no existe tal cosa en nuestro país que siempre ha sido friendly y acogedor con estas conductas.

Nos cortan el cabello, decoran nuestras fiestas, comparten trabajo como excelentes profesionales con nosotros, no existe siquiera en un porcentaje que llame a escándalo tal persecución.

No obstante Señor Beteta usted alega como fundamentación para imponer la agenda homosexual a la mayoría heterosexual y moralmente cristiana, que tiene 3 casos documentados de persecución por ser homosexual en las universidades y que quiere “que todos salgan del closet de donde están escondidos”, aunado a ello amenaza constantemente con decir que si no le aprueban las cosas que usted quiere va a denunciar por listas los “ocultos” en las madejas del poder.  Dígalo y publíquelo!

Nadie se mete Señor Beteta al contrario somos respetuosos con sus decisiones. Ya he demostrado con hechos que este es un país bien voluble con el tema, pero 3 casos para un país que va llegando a 3 millones y medio de habitantes, no representaría ni el 0000000000001 % de la población como para justificar que nuestros diputados heterosexuales y moralmente cristianos impongan por fuerza de ley el Proyecto de ley No. 50, el paso previo al matrimonio gay en su agenda homosexual.

<> Este artículo fue enviado por E-mail para su publicación por el autor  y publicado el 1 de octubre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La oveja con piel de lobo

La opinión de…

EL PERIODICAZO o la opinión de la Periodista…

Judy Meana

En esta vida, unos están en el bando de los buenos y otros, en el grupo de los malos. Habrá malos que se convertirán en buenos, y buenos que parecen malos. Y esas etiquetas, ¿quién las pone? Cualquiera. Cada quien tiene su lista y seguro que hemos calificado a personas como “mala gente” o “buena gente”, sin conocerlos verdaderamente.

Pensando en eso de las percepciones, imaginé a una oveja con piel de lobo. Son esas personas que meten miedo con sólo verles la cara, o que abren la boca y quieres salir huyendo. Tienen armadura de hierro y un corazón de azúcar. Son sinceros y espontáneos, pero les falta tacto. Pasan por indiscretos e inoportunos, aunque en el fondo digan su verdad. Si salen mal en las encuestas es porque tienen “problemas de comunicación”. Quizás se deba a que les interese más que la popularidad, parecer poderosos o inteligentes. Puede que sí lo sean, puede que no.

No es tan difícil hacerse pasar por una linda “oveja”. Pasa en todos lados y a cualquier edad. En la casa, en la escuela y en el trabajo, en algún momento detectaremos al típico “doble cara”, el que dice una cosa y hace otra. La que habla mal de uno y cuando te tiene enfrente, te saluda como si nada. El que te saludó en campaña y ahora no se acuerda de ti. El que te prometió y te engañó, para sacar beneficio.

Advertencia a todas las lindas ovejitas: En las próximas elecciones, antes de emitir su voto, evalúe primero si el Gobierno cumplió sus compromisos y si mejoró su calidad de vida. Analice a todos los posibles candidatos y candidatas. Vote a conciencia.

Pregunto: ¿Votamos por la gente buena o por los “buena gente”?

<> Artículo publicado el 14 de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

De ideologías y nuevas generaciones

La opinión del Ingeniero Industrial y Analista Político…

MARIO A. ROGNONI 

Yo recuerdo cómo mis abuelas parecían no entenderme. Para ellas nosotros éramos muy diferentes en nuestro comportamiento y visión a las de ellas: Aunque los tiempos habían cambiado, para ellas las cosas eran iguales, solo que nosotros éramos distintos. Hoy, el abuelo soy yo, y curiosamente me está pasando lo mismo. Siento que todo lo que ocurre es similar a lo que vivimos nosotros, pero las nuevas generaciones son distintas a la nuestra y tienen una misión y visión del mundo muy diferentes.

El fenómeno lo veo muy claro en la política. Siempre han existido partidos políticos, militantes y luchas por el poder. Pero en mi época los partidos tenían una ideología, un proyecto de cambio de estructuras y país, un concepto claro de valores con los que pretendían gobernar. Desde la filosofía política de un partido Conservador, un Liberalismo o el nacionalismo de Acción Comunal, el socialismo del Partido del Pueblo y la defensa del capitalismo y la empresa de un Republicano o la Coalición Patriótica Nacional. Luego vinieron las nuevas corrientes, como la Democracia Cristiana, la Internacional Socialista, la Social Democracia.

Hoy, a los jóvenes y nuevos políticos les importa poco la ideología. Ven a todos los partidos iguales, solo diferencian a los dirigentes. Atrás quedaron los idealistas de ayer, los que no les interesaba el dinero ni riquezas, solo los ideales por los que luchaban. Movimientos hermosos por principios, como la lucha inquilinaria, el rechazo a los Filós Hines, la siembra de banderas, la marcha de hambre de Colón, etc. Hoy, cierres y manifestaciones son por aumento de salarios, para trabajar menos y cobrar más. Los electores piden más seguridad, bajar el costo de vida, empleos, mejor transporte, pero los partidos políticos no sacan jamás un comunicado ni se suman a las causas populares. Solo el partido de gobierno atiende los temas, tratando de justificar la falta de solución o bien con promesas adicionales a las de campaña. Los opositores están muy ocupados o bien reorganizando sus cuadros o en abierta campaña para ser candidatos.

Parece ser que en esta generación es más importante el correr y llegar que el denunciar o apoyar causas. ¿Y por qué será? Quizás es porque se dejó de ser idealista y ahora se da especial valor a llegar al poder para enriquecerse, no para hacer o liderar un movimiento social ni de cambios. Han descubierto el lado del negocio de la política y el poder. Ha habido muchos candidatos a presidentes clase media, pero todos los ex presidentes son ricos. Y al hacerse rico el presidente, con él se han hecho ricos sus amigos íntimos.

La tragedia de nuestros países es que murió el idealismo. Ya no hay espacio para lograr fuerza de un partido solo por ser liberal, social demócrata ni siquiera comunista. La fuerza la logra el que proyecte capacidad de triunfar electoralmente, inclusive los electos de partidos que quedan en oposición son fáciles de convencer de que salten al poder, si creen que el partido en el poder repetirá. Atrás quedaron los Justo Arosemena, los Belisario Porras, los Omar Torrijos, los Francisco Arias Paredes, Eusebio A. Morales, Arnulfo Arias Madrid. Son recuerdos de un pasado donde los principios y valores morales tenían importancia.

El dinero, la riqueza, reemplazo sus ideales. Pero la tragedia de estos cambios va más allá de la política, alcanza la religión. Al abordar el materialismo, te alejas de lo espiritual. Los nuevos jóvenes no asisten mucho a los cultos religiosos, su interés está en lo mundano, las apariencias, preocupados por ‘el qué dirán’ y ‘cómo me veo’, más que por el ‘cómo estoy con Dios’. Lejos de Dios, se alejan así mismo del hombre. El problema del prójimo no es el suyo, ‘si yo estoy bien, todos deben estar bien’.

Me preocupa para dónde vamos, a dónde llegaremos en una sociedad que le da la espalda a la verdad, a la justicia, a los valores. Lo importante es hacer dinero, no importa cómo y solo admiramos a ricos y famosos, al margen de su inmoralidad o deshonestidad. Quizás mis abuelas vieron venir esto con los cambios de nuestra generación, ciertamente hoy les diría que estaban equivocadas, espero que mis nietos, algún día, me puedan decir igualmente, si logran una mejor sociedad con su nuevo estilo. Me dolería saber, muerto yo, que no me equivoqué, y lo vi venir.

<>Artículo publicado el 14 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes  damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.