Legalización del Consumo de Drogas. Está lejano?

La opinión del economista…

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Francisco Bustamante

En la Antigüedad, y aún hoy en algunas regiones, se usan sustancias que producen un estado alterado de conciencia, de manera ritual y religiosa. La razón? Facilitar el contacto con otros niveles de conciencia cósmica, espiritual, etcétera, buscando respuestas a las situaciones que aquejaban a las gentes. Enfermedades, temor al futuro, búsqueda de apoyos para enfrentar situaciones difíciles como guerras, sequías, etc.

Hoy día la gente sigue consumiendo ese tipo de sustancias. No más una búsqueda religiosa, pero las motivaciones siguen siendo, mutatis mutandis, las mismas. La falta de respuestas a distintas crisis personales, orillan a la gente a buscar la evasión del sufrimiento, de la falta de respuestas a su vida. Y de ahí al hedonismo, al consumo por el placer del consumo, hay un paso.  Ya hay sustancias que son parte del consumo legalizado. El alcohol por antonomasia.

Hay un midrash (explicación bíblica) de lo pernicioso del consumo de alcohol, que creo ya te he contado. Dice el midrash que cuando Noé bajó del Arca, lo primero que hizo fue sembrar vides. Y cuando estaba en estos menesteres, el Demonio, el Tentador, no había sudacas ni espaldas mojadas disponibles, le ofreció ayuda. Y esparció sangre de león, de cordero, de mono y cerdo sobre las hileras de vides.  El midrash no dice de dónde sacó las sangres, puesto que todos los animales, salvo los del Arca, habían perecido en el Diluvio Universal.

Cuando terminó la cosecha, y su proceso, Noé se echó sus buenos vinazos. La primera copa, lo hizo sentirse como un león; la segunda, como un cordero. Ya la tercera le provocó hacer  payasadas de mono. Y la última? Sí. Chanchadas. Para colmo, dice otra interpretación bíblica, que cuando dice que Cam se burló de su desnudez, significa que lo violó (a Noé). Si estos eran los buenos que merecían salvarse, imagínate como eran los que se ahogaron.

Volvamos al tema. Una profesora que tuve en USA cuando estudiaba inglés, se ofendió conmigo porque comenté en clases, cuando ella se refería a una distinguida familia política,  que habían amasado su fortuna con el contrabando de licor. La siguiente semana me pidió disculpas públicamente porque verificó lo que le había dicho. Es decir, lo que una vez era delito, la legalización lo convirtió en socialmente aceptable. El consumo de alcohol. Y las fortunas amasadas, se legalizaron. Me resisto a decir se blanquearon, por racista. Para prohibir el consumo de licor, hubo que pasar una enmienda constitucional (XVIII conocida como la Ley  Volstead).  Pasará lo mismo con las otras drogas cuya comercialización se  persigue? Qué impactos tendría la legalización?

En primer lugar, cuando existió prohibición del  alcohol en USA, se dispararon entre otros, varios fenómenos: (i) el Crimen Organizado, (ii) la violencia entre pandilleros tumbándose unos a otros los negocios, (iii) la compra de jueces, policías, etc. (iv) las fortunas cuantiosas que se amasaron, como la de la familia política que menciono arriba, (v) proliferación de negocios ilegales conexos al negocio del alcohol, tales como prostitución, juegos de azar, etc. La historia no lo dice, pero muchos dineros se invirtieron en negocios legítimos, en una época en que el lavado de dinero en la banca o bolsa, no era delito. Ni el financiamiento de negocios legítimos con dineros sucios.

Cuáles son los efectos del consumo de drogas en todo sus géneros?  Primero, el consumidor bajo el influjo de las sustancias consumidas, baja sus defensas éticas y morales, y está inclinado a realizar acciones que en su estado sobrio, no haría.  Estas conductas lo orillan a peligros para sí mismo (Recuerdas a Noé?) o tal vez peor, a causarle daños a terceros. En segundo lugar, la salud misma del consumidor se deteriora. Sus relaciones sociales, laborales, familiares, etcétera. Igual como ocurre con el alcoholismo. En segundo lugar, dadas las restricciones a la comercialización, las drogas alcanzan precios altísimos. En una fase inicial, el consumo es de las clases adineradas. Pero este segmento pronto se agota, entonces se buscan otros segmentos de mercados. De ahí su proliferación entre los barrios de clases medias y populares. Y es lo que vivimos en Panamá.  Se amasan fortunas fabulosas. Proletarios sin opciones de vida, se alquilan como sicarios, vendedores, mulas, etc. Pero la tajada grande, se queda en los mercados de consumo, y en los negocios que por su propia naturaleza pueden manejar cantidades cuantiosas de dineros.

Entonces, se podrá lograr el control del tráfico de drogas, persiguiendo al mercado al menudeo, o parando los cargamentos? Eso lo que hace es mantener los precios altos, nada más. Si el combate de la droga no apunta a los negocios que manejan cantidades importantes de dinero, o a las inversiones de negocios poco rentables pero que se mantienen activos, o no se mete en la cárcel a los que administran los dineros que genera el negocio, no se logrará nada.  Quién puede afirmar que como ocurrió con la Ley Seca en USA, el narcotráfico no haya permeado la policía, los jueces, los negocios lícitos?

Ahora bien, si se legalizara el consumo, y se administra el abastecimiento como se hace con el alcohol y los cigarrillos, los precios bajarían dramáticamente. La forma de mantener los precios altos es con impuestos. Y la diferencia entre precio al consumidor y precio al distribuidor, se constituye en fondo de atención a los adictos.  Pero los incentivos a la delincuencia desaparecerían. Y al tráfico de armas. Y las fortunas privadas amasadas se reducirían, al menos se legalizarían.

Ahora bien, qué pasa con los desastres que ocurren en la vida de las personas? Lamentablemente, solo me queda decirte que observes como vive la sociedad con el alcoholismo. O se hacen leyes que obliguen a las empresas a practicar periódicamente pruebas de dopaje, y se constituya en causal de despido de los trabajadores que no se sometan a tratamientos.  Quién le pone el cascabel al gato?

<> Artículo enviado el 30 de agosto de 2010 por correo electrónico para su publicación por el autor  a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

No olvidemos a Spadafora

La opinión del Honorable Diputado de la República…

VÍCTOR JULIAO III

En la tarde de hoy lunes 13 de setiembre, los estudiantes de Periodismo de la Universidad de Panamá tendrán un conversatorio sobre lo que fue la cobertura de uno de los hechos más abominables ocurrido en Panamá hace 25 años. Se trata del antes, durante y después de la detención, tortura y decapitación del doctor Hugo Spadafora Franco.   El acto iniciará a las seis de la tarde y tendrá como escenario el auditorio Gil Blas Tejeira de la Facultad de Comunicación Social.

Siento que, pese a la sentencia contra varios de los implicados, incluyendo al preso de Francia, existen algunos detalles claves que todavía se encuentran en la oscuridad. La libertad obtenida, luego de cumplir la condena máxima de veinte años, no los librará del gran juicio final; tampoco de los señalamientos que le haga la sociedad ni mucho menos del martirio diario de sus conciencias.

El 20 de octubre de 1993 un tribunal condenó, en la provincia de Chiriquí, a Francisco Eliécer González Bonilla, Julio César Miranda Caballero y Manuel Antonio Noriega a 20 años de prisión por la muerte de Hugo Spadafora. González Bonilla y Miranda Caballero ya cumplieron con la justicia terrenal, mientras que Noriega sigue prisionero en Francia. En mis reflexiones, sobre este hecho sangriento, insisto en que este crimen involucró a muchos y que el brazo de la justicia no alcanzó a todos.

Ese grupito de maleantes vestidos de militares, esos civiles cómplices y esas autoridades serviles del momento, tendrán que rendir cuentas ante los tribunales de la conciencia. Hace 25 años no solo se apagó la vida de Hugo Spadafora, también la de su padre, Carmelo Spadafora, quien en su desesperación y dolor, sometió a su corazón a angustias extremas, las cuales lo paralizaron en una actividad en la provincia de Chiriquí, para no latir jamás.

Solo recordar aquellos momentos me vienen a la mente los episodios más tristes de la expresión máxima de la barbaridad. Estos hechos y la marca que les ha dejado a los autores materiales e intelectuales; a la familia sufrida y a un pueblo que continúa asombrado, demuestran que la famosa obediencia debida tiene sus límites.   Hoy los que acaban de salir de la cárcel, luego de los 20 años perdidos en una mazmorra, no podrán tener libertad de circulación. Ellos saben que por donde pasen habrá un dedo señalándolos.

Hugo Spadafora Franco, llevaba meses denunciando a Noriega; lo hacía en Panamá y en otros países. En la madrugada del 14 de septiembre de 1985 la nación fue sacudida con la noticia; un hombre fue encontrado en la frontera tico—panameña y sus rasgos indicaban que se trataba de Spadafora. Se hicieron los análisis, se comprobaron huellas, para finalmente concluir que era del médico herrerano.

Su cuerpo mostraba signos de tortura; estaba decapitado; sus genitales mostraban la saña de sus verdugos, al igual que su sistema excretor. El columnista Guillermo Sánchez Borbón, en varios de sus escritos, nos recuerda esta conversación telefónica que fue grabada por los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Francia: Dijo Papo Córdoba, jefe de la zona policial de Chiriquí: ‘Tengo al perro rabioso’; contesta Noriega: ‘¿Y qué hace uno con un perro rabioso?’.

El perro rabioso fue llevado al cuartel de La Concepción; ese mismo que limitaba, (ya no existe), en su parte de atrás, con la iglesia católica. Debieron taparle la boca para que los curas y monjas no escucharan los gritos de dolor. Ese grupito de maleantes, vestido de militar, manchó a una familia respetuosa; deshonró al país y marcó para siempre la vida de los Spadafora.

Hugo Spadafora Franco llegó inerte a la ciudad que le vio nacer; un par de maleantes no solo le arrebataron la vida, también se llevaron su cabeza. Sus restos mortales fueron depositados en el cementerio municipal Melitón Martin, de Chitré, el 21 de setiembre de 1985.

Hace más de 120 años se escuchó, por primera vez, la frase que reza así: ‘Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla’. Hoy estamos aquí, recordando este episodio negro de nuestra vida republicana, para que jamás, óigase bien, jamás, permitamos que un crimen macabro, como el de Spadafora, se vuelva a dar.

<>Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Tratados Torrijos Carter – 33 años después

La opinión de la Ingeniera y Ex Candidata a la Presidencia de la República…
BALBINA HERRERA ARAÚZ

La Nación panameña nació con su soberanía cercenada, ya que su cintura había sido ‘cedida a perpetuidad’ a una jurisdicción extranjera.

Fue la juventud la protagonista de esta extraordinaria jornada y junto con casi todos los sectores de la sociedad panameña dieron inicio a una lucha generacional por recuperar la soberanía, y que ondease una sola bandera en todo el territorio nacional.

La diplomacia panameña internacionaliza nuestra causa y Panamá con su tradición de país conciliador y facilitador en la resolución de conflictos, logra el apoyo del Grupo de Países no Alineados y de los países recién independizados de África, el Caribe y Asia.

Esto se debió a la coincidencia de dos grandes estadistas, el general Omar Torrijos Herrera y el presidente norteamericano James Carter y se logra la firma de los Tratados Torrijos Carter, el 7 de septiembre de 1977.

Hoy después de 33 años de la firma de los acuerdos canaleros, a las nuevas generaciones les cuesta imaginarse que en las hoy áreas revertidas, era imposible transitar si no se contaba con un permiso especial.

Hoy muchos se preguntan ¿cuáles son los beneficios de tan importante hecho, el haber recuperado el Canal?

El circular libremente en nuestro propio país, ya es un motivo de regocijo que ha contribuido a la recuperación de nuestra autoestima y dignidad como pueblo soberano.

Además, el aporte económico al tesoro nacional en estos 10 años por el pago de peajes ha sido mucho mayor de lo que en 83 años de administración norteamericana.

Sin embargo, todavía falta el compromiso que el propio Omar perseguía, ‘dar el mayor uso colectivo posible al Canal’, en beneficio de las grandes mayorías, para que nuestros mártires no sientan que su sacrificio fue en vano.

Muchos dudaron que los panameños podríamos ser capaces de administrar el Canal de la manera tan eficiente y competitiva y menos, atrevernos a optar por la ampliación de esta gran obra.

El beneficio debe llegar a través de la ejecución de proyectos y programas bien elaborados, especialmente de carácter social y con la posibilidad del mayor impacto posible, para que se logre combatir: la pobreza, el hambre, el desempleo, el analfabetismo y la inseguridad; flagelos que afectan a nuestras familias y sociedad. Y no involucrarnos en conflictos que se escapan de nuestro suelo patrio.

Y de esta manera contribuir al desarrollo humano y social de nuestro pueblo, de tal forma que no dejemos que nadie robe nuestros sueños.

<> Artículo publicado el 14 de septiembre de 2010 en el Diario El Siglo Digital,  a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

Un estilo de vida

La opinión de…

LUIS  CARLOS  SANTAMARÍA

Caminando por las calles de mi bella Panamá he podido notar un incremento en las personas que practican una actividad física. Se percibe en los parques, en la Cinta Costera, en Amador y en los diferentes centros de entrenamiento (gimnasios) que la población está tratando de hacer un cambio en su estilo de vida.

Seguro que esto no tiene nada de malo, pero me preocupa que hay muchos que piensan que la actividad física es una moda y como toda moda, pasa. El motivo de este artículo es explicarles por qué la actividad física no es una moda y debe ser considerada como un estilo de vida. Para nadie son un secreto los beneficios que se pueden obtener con la práctica diaria de una actividad física para la buena salud. Médicamente se recomienda realizar, por lo menos, 30 minutos de ejercicio aeróbico (caminar, trotar, nadar, montar bicicleta, elíptica, danza aeróbica, etc.) diarios para recargar el corazón y mantenerlo saludable. Enfer medades como el asma, diabetes, mellitus II, patologías cardiacas, hipertensión arterial, algunas formas de cáncer y la más terrible pandemia de los últimos tiempos: la obesidad. Todas estas enfermedades y muchas más se pueden prevenir con una práctica regular y rutinaria de ejercicios. Pero estos beneficios no serían posibles si a esa actividad no añadimos una correcta nutrición según nuestros requerimientos y un adecuado descanso.

Estos son solo algunos de los varios elementos esenciales para llevar a cabo un correcto plan de entrenamiento. No hay que perder de vista que todos estos cambios en los estilos de vida deben ser practicados de manera regular y compartidos con todos los miembros de la familia para convertirnos entonces en agentes multiplicadores de esta cultura física que está creciendo en nuestro país, y que lejos de ser una moda, está adentrándose en cada uno de nosotros al concienciarnos y entender que estos cambios son necesarios para preservar la salud.

La actividad física no es moda, sino un estilo de vida que debemos adoptar como un buen hábito para ser personas felices y saludables.

<>Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Racismo y connotaciones

La opinión de…

Azael Álvarez S.

Iniciamos este artículo con muestras de admiración por el legado ofrecido por esos hombres ilustres que incluso ofrecieron sus vidas por defender la libertad, la igualdad y la fraternidad de todo ser humano, sin importar el color de la piel y la clase social de las personas y de los pueblos en general.

Espartaco y sus seguidores se enfrentaron al imperio romano para liberar a los esclavos.  Abraham Lincoln hizo otro tanto en Norteamérica donde después de una sangrienta guerra civil se liberaron a los esclavos; luego fue Presidente de Estados Unidos y murió asesinado por un fanático racista. Igual suerte corrió (en ese país) Martin Luther King, paladín del movimiento antisegregacionista y defensor de los derechos de los negros.

Pero las lacras sociales aún no han terminado, persisten los resabios por la segregación, el racismo maquillado, no solo con los miembros de otras etnias y grupos étnicos como son los chinos, los indígenas, los gitanos e inmigrantes no deseados.

La laureada escritora Isabel Allende dijo recientemente: “Lo más insufrible de los chilenos es su exagerado sentido de clase, un clasismo que es terrible, porque es excluyente, como es el racismo en Estados Unidos”.

Vale también recordar a otros luchadores antirracistas como Amílcar Cabral, Patricio Lumamba y Nelson Mandela, este último presidente de Sudáfrica y premio Nobel de Paz, visto recientemente con motivo del campeonato mundial de fútbol, donde también se hicieron proclamas en contra del racismo.

El no al racismo debe ser el grito unánime que produzca eco en todo el mundo.

Todos recordamos a la Alemania nazi y sus horrores en contra de los judíos, aquella negra historia quedó atrás. Pero nos preguntamos si actualmente existen resabios de los males sociales en ese continente europeo; cuna, de la democracia, de los logros en materia de los derechos humanos, recordemos que fue en Francia donde se proclamaron los principios de libertad, igualdad y fraternidad.

Sin embargo, actualmente, el Gobierno francés está siendo muy criticado por la expulsión de los gitanos rumanos y búlgaros y los inmigrantes no deseados que en Europa están pasando dificultades en varios países de ese continente.

En Panamá no hay gitanos ni se observa un racismo manifiesto. Sin embargo, con los problemas que tuvieron, recientemente, los indígenas de Bocas del Toro hubo críticas que dejaron entrever que en el país hay grupos marginados y etnias segregadas, hasta el punto que se hicieron manifestaciones de connotaciones odiosas. Hubo quienes calificaron los hechos de Bocas como masacre o genocidio, incluso se habló de un decapitado, desaparecido. Hay que emplear bien los términos.

Las palabras tienen dos significados, uno denotativo, de diccionario y otro connotativo. Sobre connotaciones, el autor Prieto Castillo, en su libro Elemento para el análisis de los mensajes dice: “En las connotaciones tienen que ver las experiencias individuales y grupales de los que reciben el mensaje. Sus relaciones sociales, su educación y la manera de ver y evaluar la realidad. Por ejemplo para un racista, el término ‘negro’ denota tal color de piel, pero a la vez connota desprecio, peligro, inferioridad”.

Otro autor destacado ha dicho que “el significado no está en las palabras, está en las personas”.

<> Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Toma chocolate, paga lo que debes

La opinión del Periodista…

Aquilino Ortega Luna 

El principal problema del Municipio de Panamá no es la recolección de la basura, sino la baja recaudación y el cobro de impuestos. Si los panameños cumplieran con sus obligaciones tributarias, otro gallo cantaría.

Por más de un año, los medios de comunicación han sido bombardeados con informaciones sobre la incapacidad de las autoridades municipales para resolver el problema de la recolección de la basura, obviando la esencia del problema, la baja recaudación tributaria.

Un municipio sin dinero, sin tributos y cuentas al día, muy poco puede hacer por sus agremiados. La recolección de la basura si bien es importante, pasa a un segundo plano en la problemática, si los capitalinos no cumplen con sus responsabilidades tributarias.

En esta etapa del partido, el alcalde Bosco Ricardo Vallarino, debe cambiar su estrategia, enfocarse en la gestión de trabajo, implementar un plan efectivo de recaudación de impuestos y dejar de lado la política, eso que lo hace débil, su “kriptonita”.

El jefe de la comuna, debe mejorar su imagen pública, con el trabajo esforzado, no con trabajos forzados, basta de cortar monte. Un alcalde impopular, sin el cariño de la gente, no motiva a pagar, ni a ser responsable a nadie.

Bosco con transparencia y devoción al trabajo debe inspirar a todos, a los “buenas pagas” y a los “malas pagas” a cumplir con sus responsabilidades tributarias. La mejora en el proceso de recaudación tributaria afectara positivamente la labor del alcalde, no únicamente la recolección exitosa de la basura.

Debe rodearse de los mejores, y sacrificar sin sentimentalismos políticos a los malos funcionarios en beneficio del éxito administrativo del Municipio de Panamá. El déficit en las recaudaciones afecta su labor al frente de la comuna capital.

No es posible que al 30 de junio de 2010, las recaudaciones municipales estén en tan sólo 9 millones de balboas, un 7% por debajo de la esperado. Esto hiere de muerte al alcalde y a sus colaboradores.

Impera que se actualice la base de datos de las empresas que tributan en la Alcaldía de Panamá y determinar que los impuestos pagados por estos agentes económicos son acordes con sus ingresos. ¡Hay que tomar chocolate y pagar lo que debes!

Para nadie es un secreto que muchos empresarios pagan menos impuestos de lo establecido, afectando las arcas de la institución pública y los beneficios que esta ofrece a sus contribuyentes. Actualmente la Tesorería sólo ha logrado contabilizar unas 4 mil empresas de un universo de 40 mil.

Sólo con un programa efectivo de recaudación tributaria el Municipio de Panamá podrá lograr cambios significativos que garanticen el desarrollo y mejoren la calidad de vida de sus pobladores en materia de salud, educación y transporte cumpliendo así con sus obligaciones y responsabilidades constitucionales.

<>Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Ajustes en las pensiones, ¿qué hacer?

La opinión de…

JUAN RAMÓN MORALES

Hace como quince años propuse que se estableciera aparte del programa de vejez, invalidez y muerte una cuenta para garantizar los ajustes automáticos de las pensiones.   Han transcurrido tres lustro y ningún gobernante ha pensado en algo semejante.    Hoy nuevamente presento dicho proyecto, para que se estudie y consulte con los asegurados, pues tengo la seguridad del respaldo total. Las pensiones se reducen sin ningún incremento.

Las cuotas que pagamos los asegurados se deben incrementar en un 1% en una cuenta aparte, que se llamaría cuenta de ajustes automáticos en las pensiones. Y que se destinaría a dichos ajustes. El primero, por razones de la creación del fondo se debería dar al término de un año y sucesivos. Le corresponderá a los actuarios determinar si el 1% es suficiente, además de los aportes semillas que propongo.

Panamá es el único país en donde el jubilado o pensionado no recibe los ajustes automáticos. Crear el mecanismo como el que propongo es un imperativo.

Reforzando la tesis que presento, es oportuno agregar que el Gobierno Nacional tiene la obligación de hacer un aporte semilla y colateralmente, la Autoridad del Canal de Panamá debe hacer otro semejante.

El Canal de Panamá tiene una deuda social indeclinable con los panameños, el pueblo panameño puso los muertos en esa gran batalla, que a través de tantas generaciones lucharon porque el Canal llegara a su legítimo propietario.

La lucha se inició al nacimiento de la República con aquella Carta Sapientísima que redactara el Dr. Eusebio A. Morales, siguiendo las inolvidables luchas institutoras, y luego el valeroso rompimiento de relaciones con la nación norteña por parte de nuestro ilustre presidente don Roberto F. Chiari y por último, la estocada final que le diera Omar Torrijos, aunque aprovechando el momento en que por fortuna nuestra, la gran nación del Norte estaba arrodillada ante otras potencias mundiales y para bien de Panamá, Estados Unidos estaba gobernando por un buen hombre que quería pasar a la historia, haciéndole justicia a Panamá.

Sin embargo, aún sigue el baldón de la perpetuidad otorgada por Torrijos y que ensombreció nuestro futuro. Pero el pueblo panameño perdió con los tratados al desaparecer miles de puestos de trabajo. Así también se afirma el deber de la obra canalera con el aporte demandado.

La digresión que antecede es oportuna, en este momento, en que demando del Canal de Panamá el aporte del que es un derecho inalienable del pueblo panameño y un deber ineludible de esa obra canalera.

Es un derecho de los panameños que se dispongan los aportes del Gobierno Nacional como semilla cada dos años, por diez años y el aporte del Canal de Panamá y la dictación de la ley, creando el 1% adicional para hacer posible ajustes automáticos en las pensiones, salvaguardando las arcas de nuestra Caja de Seguro Social de las imprevisiones producto de las demandas justas de los jubilados y pensionados, pero que deben ser respaldadas como propongo.

Así son las cosas.

<>Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Siembra de escuelas

La opinión de…

Arturo D. Melo S.

“Entre individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”: Benito Juárez. Esta célebre frase es de uno de los grandes hombres, no sólo de México, sino de toda la América. De extracción indígena, habló solamente zapoteco durante gran parte de su niñez. Entre 1858 y 1872 fue nombrado, elegido y reelegido Presidente de México por varios periodos. De 1863 a 1867, debido a la invasión francesa, tuvo que ejercer su gobierno desde diferentes puntos de México, hasta que logró derrocar al “emperador” usurpador, Maximiliano, y expulsar a los franceses.

Benito Juárez luchó hasta que los franceses respetaron el derecho a la autodeterminación de los mexicanos y se reestableció la paz entre esas dos naciones. Ojalá pudiéramos aprender de él. Ojalá los constructores de torres, que contratan policías para trancar el tráfico, respetaran el derecho de los conductores de vehículos. Ojalá los diablos rojos y los taxis respetaran el derecho de los peatones y otros conductores de vehículos. Ojalá los alcaldes respetaran el derecho de los ciudadanos, recogiendo la basura y construyendo aceras y calles. Ojalá los ladrones y criminales respetaran el derecho de las víctimas. Ojalá los gobernantes respetaran el derecho de los gobernados. Ojalá los “juega vivos” respetaran el derecho de los demás. Si lo hicieran, habría paz.

Pero cada vez parece que nuestra cultura se aleja más del respeto al derecho ajeno y la paz. La cultura depende de muchos factores, unos controlables y otros más difíciles de dirigir. Un factor, controlable, tal vez el más importante de todos, es la educación. Aspiramos a ser un país desarrollado y podríamos lograrlo, pero nunca lo lograremos si no hacemos que nuestro sistema educativo sea más eficiente y justo. Un país desarrollado requiere educación efectiva e igual para todos. Pero nuestras escuelas públicas, con el correr del tiempo, cada año disminuyen su calidad intelectual y física en relación a las escuelas privadas.

Cuando se construyó, hace casi 100 años en 1911, el Instituto Nacional, los padres de la patria de aquel entonces pusieron la calidad de la escuela pública por encima de la privada. Pero, desde entonces, las escuelas públicas se construyen con ventanas de bloques que no permiten ver el entorno, y en las mismas se pretendía controlar el calor con aislación de fibra de vidrio, la cual por falta de mantenimiento comenzó a desprenderse, causando malestares y tuvo que ser removida. En cambio, las escuelas privadas se construyen con ventanas de vidrio y aire acondicionado. Cada vez se respeta menos el derecho de los que no son pudientes a educarse.

Claro que un edificio no es una escuela. El edificio es el sitio donde debe ocurrir la interacción entre la comunidad, los educadores, los padres de familia y los estudiantes, interacción esta que constituye una escuela eficiente y justa. ¿Pero cómo puede ocurrir esta interacción en escuelas de construcción de segunda clase, donde por falta de edificación de nuevas facilidades las mismas deben usarse para dos y hasta tres turnos? Ningún estudiante, maestro o profesor puede tener su aula propia para convertir la misma en un centro de saber. Y en estas escuelas de “silla caliente” no pueden desarrollarse las actividades extracurriculares, como deportes, orfeones, orquestas, clubes de materias de estudio y asociaciones, que son tan importantes como las curriculares.

Desde que Alfredo Ramírez “sembró” escuelas hace casi 50 años, no ha habido otro programa sistemático de construcción de escuelas públicas en Panamá, y la necesidad de dotar de escuelas a la creciente población se ha llenado creando el cruel, injusto e ineficiente sistema de escuelas de “silla caliente”.

Mientras que se ha irrespetado el derecho de la ciudadanía a una educación igual para todos, se han construido y se continúan construyendo esas verdaderas catedrales modernas de la religión del consumismo, llamadas centros comerciales y cárceles, hospitales y súper carreteras.

¿Hasta cuándo seguiremos sin respetar el derecho del pueblo a educarse y de participar en otra siembra masiva y planificada de escuelas públicas?

<> Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Seguridad

La opinión del Periodista-Analista Internacional…

Jairo Henri Pertuz Suarez 

Es un tema viejo que con cierta permanencia toma relevancia y que es utilizado pocas veces con acierto, debido al rejuego de intereses y conveniencias, Es un factor que utilizan los gobiernos manipuladores de pueblos con políticas del miedo.   Hay dudas sobre cómo y porqué se dio el hecho del 11 de septiembre en EE.UU. Lo cierto es que quien golpea, además con alevosía y ventaja, debe esperar que lo golpeen.

Acusar a los musulmanes es una terquedad planificada, un absurdo irresponsable. Darle importancia mundial a la manifestación de un desconocido y estúpido pobre diablo de quemar el Corán, comprueba poderosos intereses detrás. Aunque el tema es distinto, pero asociativo, están las declaraciones oportunistas de la actriz Hillary que no soporta hacerle el trabajo sucio al mulato Obama que le ganara la candidatura y la presidencia. ¿ Será que las denuncias de la supuesta participación de la familia Obama (padres) y el mismo presidente con la CIA, tienen inquieta e interesada a Hillary para las próximas elecciones?

Si bien, los crímenes que bandas narcocriminales organizadas realizan en México, afectan al Estado y al poder político, guardan similitud con el de las bandas narcos de Colombia, el problema colombiano es diferente. Allá la llamada insurgencia surgió, y se mantiene, por la injusticia social (que también existe en México), la discriminación, el engaño, la desaparición y muerte de inocentes pobres, son otro fenómeno. Lo que vemos es que la guerrilla devuelve secuestrados saludables, sin mayores torturas que las que sufren sus captores en las selvas de ese país. No asesinan, se producen muertes en combates que, inclusive, en cifras, son menos que las demostradas causan otros cuerpos armados.

Concuerdo en que Panamá debe autoprotegerse como cruce estratégico mundial. La frontera con Colombia debe protegerla ese país dentro de su territorio y no crearnos problemas. Nuestra seguridad es ser Neutral. Además, no tenemos ni queremos ejército que nos resulta costoso en dinero y vidas.

El problema de Colombia es colombiano. Podemos cooperar pero, ningún gobierno debe involucrarnos en un conflicto que lleva más de 60 años. El pueblo panameño no elige, ni les paga a funcionarios pasajeros para que, sin autorizarlos, comprometan nuestro país y nuestras vidas. Bastantes problemas tenemos que deben abordarse y solucionarse, para irnos a inmiscuir en un problema interno del país vecino.

<>Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Inquietudes procesales

La opinión del Abogado…

JUAN CARLOS PASTOR

La necesidad nos llevó a elevar conductas a fin de destacarlas e individualizarlas a efecto de crear Leyes o Delitos.   He ahí ‘El derecho Sustantivo’, cuyo origen ha sido siempre noble e instructivo. Nuestra desgracia no se ha encontrado en la elaboración de nuestras leyes, menos en la descripción restrictiva de las figuras delictivas, pues, en la creación de estas y aquellas, ha existido un control razonable que mayormente aleja toda maldad e interés particular en la regulación general.

Nuestro pecado ha estado siempre en aquella porción de la justicia donde ha intervenido un número reducido de actores generalmente ligados al poder o vendidos a este. Este ínfimo numero de actores se ha dotado, consuetudinaria y crecientemente, de una idoneidad tan compleja como la variedad de sus vicios, y mediante este subterfugio ha logrado montarse sobre la norma sustantiva y el derecho.

Todo nuestro Sistema adolece de inmundicia sin revisar e inequidad, sobrepasando el Debido Proceso, haciéndolo trizas. Esa inmundicia es el exceso procesal, que aleja los valores Constitucionales y el Derecho mismo de la realidad concreta. El Exceso Procesal, es fuente también de arbitrariedad, mora y medianía en la figura de los juzgadores, es madre de la corrupción y la desidia; lo que ellos decidan.

¿Vemos cómo prosperan sobre todos, los pomposos Congresos del Derecho Procesal?, que al final pocos comprenden en su objetivo y la justicia y además nada aportan a la mejoría del sistema, aunque numerosos y constantes, mas sí, a la noblelización del Sistema, atrasándolo en el tiempo y el espacio, mientras es validado ante la masa de confundidos, que solo fijan su intención en apoderarse del certificado que los determine Procesalistas.

Puedo demostrar que nuestro proceso no es más que el catéter enchufado al enfermo para transmitirle el líquido malicioso que confunde la noción de justicia, con el espejismo de la misma noción ordenada desde otro poder o intereses como del Ejecutivo, ocultándosenos para dificultar su artimaña. Los ritualismos procesales insuperados cumplen su función conforme a la injusticia.

Veamos lo riguroso del Proceso civil, mientras se empeña en rechazar toda noción de adecuación a la tecnología de comunicaciones y afianza su desconocimiento público, apartándose de toda revisión, análisis y actualización. Los jueces de su esfera actúan con igual concepto y sospechosamente nada proponen o escriben haciéndonos creer en la pulcritud de lo allí acaecido o alardeando por defecto, su evidente medianía al delegar la posibilidad de críticas al protagonismo del mundo exterior, reservado a la voluntad de los políticos; pero algún beneficio deben ubicar de entre tantas miserias, que los motive a envejecer en el obscurantismo y la inquisición injusta que ellos y su sistema propician a nuestra sociedad.

La Inmensa ritualidad, a veces tan obviamente absurda normatividad antojadiza e innecesaria, se contradice con el simple derecho sustantivo, recopilado en código de excesiva sabiduría y equidad, y que ha perdurado, alejando con su autoridad las pretensiones de la maldad, que han preferido desviarse a otras ramas para intentar sus abusos, dado que su ignorancia les impide sustentar sus intereses, frente a una norma fundamentada como el Código Civil que, sin embargo, es saboteada por la vía del proceso consumando aquellos, su canalla finalidad.

¿Y porqué no es El Administrativo así ritualizado, o fatal en términos? ¿Por qué en lo penal se plantean cambios contra un modelo reconocidamente inquisitivo y estos cambios acuden vigorosamente a la destrucción del proceso predecesor, reconociéndose públicamente que es este el origen de la incongruencia entre la Justicia efectiva o injusticia y el Cumplimiento de los Principios y Garantías respecto al individuo?

La Existencia de la revisión procesal penal es luz brillante que ratifica lo afirmado. El proceso abusador, inadvertido por jueces del ramo, sea por maldad, ignorancia o incompetencia, coadyuvan lastimosamente a preservarlo, en contra de las necesidades de justicia de esta sociedad, es razón fundamental de la crisis en el Sistema. El proceso ha sido manipulado de forma tal que llamamos justo a lo injusto y bueno a lo malo y además allana cualquier pretensión moral o heroica en la actuación de juzgadores, siendo puerta de ingreso para toda manipulación y falta de independencia del modelo mismo.

<>Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

El poder de la firma presidencial

La opinión de…

Ramón Barreiro

¿Puede el Presidente vender a un ciudadano como esclavo? Hace poco, La Prensa publicó en portada que el 44% del territorio nacional está potencialmente afectado por concesiones mineras. La cifra es preocupante, no sólo para el medio ambiente, sino también para las personas que viven en el país.

¿Es posible que con estas concesiones no se pase por encima de los derechos de miles de ciudadanos de este país? Nos referimos a derechos relacionados con las tierras afectadas por las concesiones, derechos de propiedad (tenencia, uso, explotación) titulados o no –ya sabemos que el Gobierno considera que lo no titulado es propiedad del Estado, así que parece que de partida no preocupa mucho garantizar la propiedad de los ciudadanos.

¿Qué es lo que busca un Gobierno concesionando las tierras de un país? Aumentar sus rentas. El Gobierno obtiene sus rentas primeramente de los impuestos a la producción. Entonces, lo que nunca hace el Gobierno es calcular sus gastos en relación con sus rentas.

No, los gastos se calculan de acuerdo a nociones vagas como el desarrollo, la equidad, o cualquier término políticamente rentable (¡también hay rentas políticas!). El resultado de siempre es que las rentas no alcanzan y el endeudamiento tiene un límite, por difícil que se crea que es encontrarlo. En consecuencia, los gobiernos se encuentran en una constante búsqueda de nuevas rentas, y concesionar recursos que no pagan rentas es una medida fácil y rápida para mantener el constante crecimiento del Estado.

Un recurso que puede concesionarse tiene la única característica de que no paga las rentas que desea el Gobierno. No importa si produce algo, o si tiene dueño; incluso es posible que pague alguna renta, pero que la renta resultante de una posible concesión sea mayor. El administrador de rentas debe buscar la forma de traspasar la mayor cantidad de recursos posibles al régimen rentista: esa es la naturaleza de la política y el cometido del Gobierno.

La situación minera me recuerda las concesiones del comercio trasatlántico de esclavos.  Las monarquías absolutistas europeas, en su constante búsqueda de rentas, otorgaban concesiones a colaboradores privados para explotar las colonias.

Las colonias africanas presentaban una dificultad: no podían gobernarse. Entonces, no podían extraerse rentas de ellas. La solución fue simple, si la producción no podía ser objeto de rentas, entonces, las personas sí podían serlo: el recurso a explotar era el ser humano.

Los reinos tribales de África secuestraban a las personas y las vendían a los concesionarios coloniales, que de esta forma cobraban las rentas debidas por los “súbditos africanos”, y luego las vendían a su vez a los concesionarios de las rutas esclavistas trasatlánticas, que también pagaban rentas a los monarcas.

Todo el problema presente de rentas pasa por llevar al máximo la extracción de recursos a todos los negocios presentes y “probables” que se lleven a cabo en Panamá.   Resulta ser que la mayor parte del país no es productivo, porque es rentista del gasto público, pero posee recursos que podrían producir rentas al gobierno, para que este a su vez sostenga su clientela política.  ¿Cómo es posible que vivamos en este escenario de explotación?

Resulta que nuestra Constitución, luego de declarar en el artículo 282 que las actividades económicas corresponden a los particulares, lo explica muy bien diciendo a continuación que “el Estado las orientará, dirigirá, reglamentará, reemplazará (!) o creará (!)”. Parece que, después de todo, el Presidente sí tiene la potestad de vendernos como esclavos… Al final el recurso a explotar es el ser humano.

<> Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

De nuevo el caso CEMIS

La opinión del Empresario y político…

Samuel Lewis Galindo 

A pesar de que han pasado ocho años, la opinión pública sigue muy atenta a todo lo que se relaciona con uno de los mayores escándalos que se ha dado en nuestro país: el Caso Cemis.He sostenido a través de todos estos años que es muy difícil, lamentablemente, que se llegue a una conclusión definitiva en este tan sonado caso de corrupción, pues en el mismo están involucrados personajes políticos muy importantes.

Al abrirse nuevamente este proceso el PRD ha insistido que se trata de “una persecución política”. Sin embargo, son casualmente miembros de ese partido los que se hacen acusaciones los unos a los otros. Es decir, fueron esos miembros del PRD los que revivieron este asunto.

El Caso Cemis ha involucrado a muchas personas. Algunos de ellos, por supuesto, son inocentes de toda acción ilícita, pero mientras no se llegue al final esa sombra de dudas cubrirá infinidad de personas.

Para beneficio del país, del PRD y de algunos miembros del gobierno de Doña Mireya Moscoso es importantísimo que estas investigaciones se hagan de manera imparcial y transparente y se respete el debido proceso. Es decir, hasta que no se pruebe lo contrario, hay sospecha de muchos y gran parte de ellos son inocentes, pero la percepción pública señala como responsables a varios de los que en algún momento fueron miembros prominentes del PRD y a funcionarios del gobierno Moscoso.

Es necesario para bien de todos que los culpables encontrados en este proceso jurídico paguen por su delito y que los inocentes sean por siempre liberados de esa sombra que hoy los cubre.

En este sonado caso se han presentado toda clase de acciones judiciales con el objeto de que este sea cerrado y con el tiempo pueda preescribir. Hay interés muy claro en que “aquí no ha pasado nada” y el misterio de corrupción siga en el “limbo”. El pueblo panameño percibe que algo huele mal en este asunto y es por ello que nunca ha perdido interés en el Caso Cemis, ni lo perderá mientras que la justicia no dicte su veredicto.

<>Artículo publicado el 13 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.