El problema de la basura

La opinión del Analista Político…

GIL MORENO 

Antes de 1968 no se cobraba la basura en la ciudad de Panamá. Eran otros tiempos.   Fueron los militares los que iniciaron el cobro de este servicio. Recuerdo que fue el IDAAN la institución encargada por el gobierno de la recolección, facturación y cobro del servicio, que iba incluido en el recibo del agua, como actualmente se hace, con la diferencia de que quien no pagaba la basura le cortaban el agua.

Pero al darle le concesión de la basura al municipio capitalino (con el pretexto de que se iba a mejorar el servicio), se elevó la tasa de aseo hasta casi un cien por ciento, y el mismo Estado propició el desorden y la irresponsabilidad, porque ya no era una obligación el pago de la basura. De esa manera fue que muchos usuarios dejaron de pagarla. Se acumularon deudas astronómicas, y la situación se fue desmejorando hasta colapsar.

Muchos dicen que ese fue un acto de mala fe de algunos gobernantes que no veían con buenos ojos que el municipio capitalino se quedara con el negocio. También se ha dicho que parte de la crisis de la basura se debe a que el gobierno mantiene una alta morosidad con la institución, esto no es nuevo, el gobierno es el principal moroso en el pago de sus obligaciones.

No sé cuál es el afán del gobierno de cobrar la basura con el recibo de la luz, cuando lo más sensato es que el IDAAN siga cobrando el servicio, pero en forma responsable.    Algunas personas piensan que lo que en el fondo se persigue con todas estas medidas es acentuar la crisis de la basura para privatizar el servicio.

Ya en tiempos pasados una empresa japonesa se brindó a recoger la basura en forma gratuita, pero los políticos de este país se opusieron, ¡vaya Ud. a saber por qué! Lo cierto es que todo esto se ha ido agravando, principalmente por negligencia de los gobiernos que no manejaron la situación responsablemente, pero la misma población, mal educada, también ha contribuido a empeorar las cosas en pueblos y ciudades de la República: la gente echa los desperdicios en las calles, en las aceras, en las cunetas, y por donde pasa va dejando un reguero de basura, en parte porque no hay lugares apropiados dónde echarla y porque no tenemos el hábito del aseo.

Hay ciudades en el mundo donde tú no ves un papel en el suelo. La ciudad de Panamá, en tiempos normales, siempre ha sido una especie de muladar. ¿De qué nos quejamos si todos hemos contribuido a crear esta situación?

<>Artículo publicado el  11 de septiembre de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Política para Godot

La opinión del Médico…

Juan Carlos Ansin 

Los políticos, como los escritores modernos, se nutren más de las encuestas y los ratings que de la lectura de los clásicos y muy pocos son los que pasan un par de horas husmeando novedades valiosas, generalmente desapercibidas en el mundo teledirigido de las redes de información inútil que inundan el espacio, con más daño del que pueden provocar las ondas hertzianas.
Encontré en un estante de rebajas un libro de Hans Küng que debiera cotizar millones en la bolsa de valores culturales, entidad que no existe en ninguna parte del mundo, porque la cultura no cotiza en bolsa.    Se titula: Una ética mundial para la economía y la política. Se divide en dos partes, la primera trata sobre Política Mundial y la segunda sobre Economía Mundial.

La primera parte, la que nos ocupa, es una certera crítica a la “realpolitik” variopinta de Maquiavelo, Richelieu y Bismarck, encarnada en Morgenthau y heredada por Henry Kissinger. También desmenuza las debilidades del idealismo político moralizante, representado por el New Freedom de Woodrow Wilson y sus famosos catorce puntos. Tanto la ostentación, como la real posesión del poder, como criterio supremo de la política, son analizadas partiendo del reconocimiento de la necesidad de una responsabilidad ética que aquel paradigma desconoce, puesto que el mismo descansa en la supervivencia darwinista del más fuerte y no del más justo.

Invocando así la razón de Estado o la Seguridad Nacional. Dos cucos que justifican el uso ilimitado de la fuerza. Fuerza a la que están subordinadas las demás instituciones democráticas, el Estado de Derecho, los tratados internacionales de paz y el respeto a la dignidad humana y por supuesto, los principios éticos de la guerra y de la moral básica.

Aunque el libro se publicó mucho antes de que la doctrina Bush-Cheney-Rumsfeld, de la Guerra Preventiva, fuera llevada a cabo en Irak y Afganistán, no falta allí argumento alguno para pulverizarla.

Del mismo modo critica el puritanismo moralizante cínico de Reagan al implementar su política, seguida a pie juntillas por los gobiernos republicanos que le sucedieron, blandiendo el hacha de la guerra “contra el imperio del mal”. Obama parece haber caído en la ingenuidad de un pacifismo wilsoniano imposible para un país cuyo establishment político-económico-militar descansa en el poderío hegemónico, aunque la realidad nos demuestre hasta dónde se han debilitado las estructuras que sostienen dicha ilusión. La propuesta de Küng es un consenso ético global, basado en el mundo tal como es y no como debiera ser.

Para este teólogo progresista, el desafío de las grandes religiones, es encontrar el camino entre un modernismo sin fundamento y un fundamentalismo sin modernidad. Sobre lo que es el futuro, cita a Víctor Hugo: “Para los débiles es lo inalcanzable. Para los tímidos es lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”. Mientras tanto, el mundo sigue esperando a Godot.

<>Artículo publicado el 12 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

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Es hora de cambiar el paso

La opinión del Periodista…

EUCLIDES M. CORRO R.

Para muchos Ricardo Martinelli es un fenómeno político con mucho olfato para identificarse con la gente común y corriente.   Que no dudó en caminar durante largo tiempo y supo aprovechar la oportunidad que se le brindó. Para otros, es un producto mediático, que se le vendió al electorado a través de una excelente campaña en la que supo convertir sus debilidades en fortalezas.

Sus enemigos trataron de debilitar su imagen acreditándole supuestos problemas mentales, pero sus asesores le dieron vuelta al sartén convenciendo a mucha gente que en este país ‘los locos somos más’. Fue en este preciso momento en que comenzaron a caminar con paso seguro hacia el tan ansiado y soñado puesto en el Palacio de las Garzas.

Los cuerdos tienen que aceptar que el ‘rey de los supermercados’ y sus asesores les ganaron la batalla y no solo por un breve margen, sino por una amplia diferencia que los dejó —y todavía pienso que no se han logrado reponer— dando tumbos y buscando oxígeno.

Debo aceptar que el gobierno inició su gestión con una serie de medidas acertadas. Comenzó a hacer buenas sus promesas electorales. Implementó el programa de ‘cien para los 70’, le aumentó el salario a los policías y llegó con un mazo a romper varias estructuras de gente acostumbrada a burlarse prácticamente de la ley.

Esta fue la parte agradable de los primeros meses. Después despertaron a la realidad. Todo lo que se estaba haciendo requería de un presupuesto mayor y, además, cayeron en cuenta que una sola parte del poder no era suficiente. Era impostergable sumar otros organismos que a la larga podían ‘dañarle el esquema de trabajo’.

Y como era fácil suponer, pusieron manos a la obra. Se aumentó la carga impositiva, se buscaron otras fuentes de ingreso y el despertar de los ‘locos’ no se hizo esperar, mientras que los cuerdos entendieron que el que no se sumaba era porque estaban en contra y ese derecho a discernir libremente tendría un costo.

Surgió la tesis de que la procuradora general de la Nación se negaba a cumplir con las ‘tareas asignadas’. Su historia ya es conocida por todos y el margen de la duda a la certeza se perdió en una línea divisoria muy delgada. Se decía que el objetivo principal, entre otros, era neutralizar y encarcelar al ex presidente Ernesto Pérez Balladares.

El presidente nombró a dos nuevos miembros en la Corte Suprema y a pesar del ‘slogan’ que este gobierno era el del cambio, se comenzaron a dar pasos en falso y a repetir los mismos deslices de los gobiernos anteriores. Todo en este mundo tiene un precio, y como se dice en el interior del país, ‘el que quiere ser reina, que aprenda a tirar besitos’.

Un ejemplo, lo ocurrido en Bocas del Toro. Sin pretender achacarle la culpa a nadie, sin enumerar desaciertos y solo analizando los hechos reales, es evidente que dos ministros de Estado equivocaron el ‘idioma’ con las partes enfrentadas, provocando una crisis que no era necesaria y que fácilmente, con un poco de malicia, se hubiera evitado.

En la desesperación se están aplicando respuestas fáciles que no dejan de ser un simple paliativo. Los pueblos piensan que si los gobiernos les regalan dinero o lo que sea, es porque ‘tenían’ que darlo y a la larga o a la corta, como ha sucedido tantas otras veces, terminan por no agradecerlo.

Está comprobado que el paternalismo no es la mejor medicina, porque fácilmente se corre el riesgo de caer en la demagogia. Y esto definitivamente, no es lo aconsejable.

No veo otra opción. Tengo el presentimiento que las cosas pueden agravarse si no se plantean un nuevo sistema accionario. Hay que bajarle la presión a la sociedad civil y a los medios de comunicación. Es hora de buscar nuevos aliados. El descalificar a unos y castigar a otros con la publicidad gubernamental, no es una buena alternativa.

Por supuesto que tiene la opción de seguir en la confrontación para medir fuerzas. Esta sería una salida buena para los tercos, los que no quieren dar a su brazo a torcer, y créanme que ni los locos lo aceptarían de buen agrado.

<>Artículo publicado el 12 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Gente carente de conciencia

La opinión del Abogado y Periodista…

BELISARIO HERRERA

Mi historia puede ser parecida a la de muchos que no soportan las arremetidas contra la inteligencia. Cuando residí por muchos años en el distrito de San Miguelito tuve que enfrentarme a la corrupción de los llamados Representantes de Corregimiento, que entonces eran cinco, combinados en toda clase de canonjía y donde no duraban los alcaldes, porque sobre cada uno en su turno, los llamados ediles le presentaban mayores exigencias para su beneficio personal, con tales decisiones no deseo dar a entender que dichos alcaldes en su oportunidad no quedaran contaminados o implicados en la corrupción.

Mi caso en San Miguelito dio lugar a que se me ocurriera escribir un cuento titulado ‘La casa embriagada’ en la que pinto la mala conducta de tales funcionarios municipales que aceptaban el soborno para mortificar hasta altas horas de la madrugada con apertura de bodega convertidas en cantinas al aire libre y funcionaban alegremente con el apoyo de agentes de la Guardia Nacional de diferentes rangos.

Naturalmente, todo el elemento de baja calaña allí iba para tomarse sus respectivas frías, digo hasta por cajas y con el radio de batería a alto volumen. Todo ello ocurrió al lado de mi residencia sin que hubiera autoridad que le pusiera coto, claro todos estaban envueltos en la corrupción y hasta no pocos malos vecinos apadrinaban esa mala conducta, conduciéndose en igual forma.

El cuento lo dice: ‘…el camino a seguir fue mudarme a otra barriada donde por largos tiempo unos mozalbetes han hecho de las suyas porque sus padres los han apoyado para que beban al aire libre y escandalicen hasta altas horas de la madrugada…’ Debo decir que debido a que he amenazado con asumir medidas legales, ello, aparentemente, han cesado de un tiempo para acá, pero me hago eco de que residentes en esta misma barriada de Don Bosco, Juan Díaz, no aguantan el abuso en tal sentido, impidiendo a los buenos vecinos que concilien el sueño reparador.

Lo que revelo se multiplica a lo largo y ancho de muchas comunidades en que se repiten similares problemas, me hace pensar en una pésima conciencia de malos elementos de nuestro pueblo y eso constituye ingrediente que gravita para que el país esté tan dividido o sea presa de la corrupción política que se turna el poder.  ¿Hará falta mano de hierro para que cese tanto abuso?

<>Artículo publicado el  11 de septiembre de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Leyes: Orgánicas y Ordinarias

La opinión del Abogado…

José Salvador Muñoz 

La Constitución Española de 1978 incorporó al sistema la división de las Leyes en Orgánicas y Ordinarias. Con ello se rompió la tradición en ese país de las leyes especiales y particularmente la Leyes de Prerrogativa que facultaban al Caudillo para emitir legislación unilateralmente. Creo que el asunto se dio por influencia francesa.

En Panamá, tenemos la división de las Leyes en Orgánicas y Ordinarias desde 1946 con la Constitución de ese año. Para los propósitos de este artículo es necesario resaltar las diferencias entre dichas leyes sin llegar a desmenuzarlas porque ese no es el propósito. Las principales son: Los temas de las Leyes Orgánicas están claramente establecidos en los numerales 1, 2, 3, 4, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 16 del Art. 159 de la Constitución Nacional, tal como lo señala el aparte a) del artículo 164 de nuestra Ley Máxima; los de las Leyes Ordinarias serán todos los que no se encuentran en la disposición citada.

Para la aprobación de las Leyes Orgánicas se requiere que lo sean por la Mayoría Absoluta de la Asamblea Nacional; las leyes ordinarias son aprobadas por Mayoría Simple.

La iniciativa está regulada tanto para las Leyes Orgánicas como para las Ordinarias en el Art. 165 de la Constitución Nacional. Para las Orgánicas la tienen, para Leyes específicas: a) Las comisiones permanentes de la Asamblea Nacional; b) Los Ministros de Estado autorizados por el Consejo de Gabinete; c) La Corte Suprema de Justicia, el Procurador General y el de la Administración: y d) El Tribunal Electoral en la ordinaria tienen la iniciativa cualquier miembro de la Asamblea Nacional y los otros funcionarios que señala dicho artículo.

El lector se preguntará ¿cuál es el propósito de este abstruso artículo jurídico? La respuesta es muy simple: la expedición, modificación, reforma o derogación de los Códigos Nacionales se debe hacer por medio de Leyes Orgánicas y la Iniciativa -entiéndase como Iniciativa la facultad para proponer las leyes correspondientes- la tienen la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría General de la Nación y el Procurador de la Administración, de conformidad con el numeral 1, aparte c) del Art. 165 ya citado.

En consecuencia, las disposiciones constitucionales que regulan la materia son:

“Artículo 159: La función legislativa es ejercida por medio de la Asamblea Nacional y consiste en expedir las Leyes necesarias para el cumplimiento de los fines y el ejercicio de las funciones del Estado declarados en esta Constitución y en especial para lo siguiente:

1. Expedir, modificar, reformar o derogar los Códigos Nacionales.”

“Artículo 165: Las leyes serán propuestas:

1. Cuando sean orgánicas:

a……

b……

c. Por la Corte Suprema de Justicia, el Procurador General de la Nación y el Procurador de la Administración, siempre que se trate de la expedición o reformas de los Códigos Nacionales.”

Es claro, entonces, que para cualquiera ley que se refiera a la expedición o reforma de alguno de nuestros códigos, el procedimiento es el señalado para las Leyes Orgánicas en los artículos citados. Cualquiera ley que violara lo expuesto adolecería de una causal absoluta de inconstitucionalidad.

He explicado lo anterior porque creo que todos los panameños deseamos vivir en un país de leyes que se respeten. La Política, al decir de un conocido autor, cae en la esfera de la incertidumbre mientras que el Derecho cae en la esfera de la seguridad, y advertimos, sumamente preocupados, el peligroso deslizamiento por el despeñadero de la arbitrariedad y extralimitación de funciones del Órgano Ejecutivo. No elaboraré sobre este punto a fin de que no se me atribuyan insólitas pretensiones; pero sí quiero dejar constancia de que corresponde a la Corte Suprema de Justicia decidir sobre las varias demandas de Inconstitucionalidad contra la Ley 30 de 2010, conocida como la ley chorizo.

He leído dicha excerta legal y la misma reforma tres códigos: penal, laboral, y judicial, lo que significa que la dichosa ley fue propuesta por el Ejecutivo extralimitándose en sus funciones, en contra de claras disposiciones constitucionales y ese Órgano del Estado se mantiene en una incomprensible contumacia a través de un supuesto diálogo, cuando la inconformidad ciudadana puede resolverse en una forma elegantemente legal.

Ojalá que nuestro Máximo Tribunal, con la celeridad con que procede en algunos casos, actuando con el decoro y pudor jurídico que uno espera de esa Suprema Instancia Judicial, y por su obligación de examinar todos los ángulos de la inconstitucionalidad, resuelva esta ya trágica controversia.

<>Artículo publicado el 12 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Una campaña cíclica

La opinión del Periodista….

ERNESTO A. QUIJADA DÍAZ

En la vida existen situaciones que resultan cíclicas, las fases de la luna, el sol naciente y poniente, las mareas, las estaciones climáticas, las elecciones cada cierto tiempo, pero también los ataques infundados a ciertos proyectos de desarrollo, los cuales están empecinados en detener, grupos de ‘supuestos ambientalistas’, quienes utilizando ahora el anonimato, intentan impedir la explotación de nuestros recursos naturales.

En el mundo, muchas sociedades quisieran que la naturaleza los hubiera bendecido con yacimientos de petróleos, oro, cobre, manganeso, estaño, gasíferos o de otras clases, para poder mejorar su calidad de vida. En Panamá, bendecido geográficamente, un grupúsculo de personas intenta afectar una industria incipiente que le resuelve la vida profesional, laboral y económica a miles de residentes de las áreas aledañas, aparte de generar elevados tributos fiscales.

Los ataques en contra de la minería son cíclicos. Cada cierto tiempo, lanzan sus ataques, si hay elevado nivel de calor, si las lluvias —como es habitual— caen en niveles abundantes, estos grupos salen a difundir una serie de denuncias sin sustentación científica. Son los mismos de siempre. Ahora, amparados en declaraciones de ‘obreros, que exigieron el anonimato’. ¿Cómo se entiende que una afectación con niveles elevados de riesgos para la naturaleza, para las personas, para los propios obreros, pero más grave, para la preservación del planeta, puede ser hecha por alguien que ‘prefirió el anonimato’.

Resulta infantil la denuncia, su contenido, e inclusive que alguien que labora en un sitio de explotación minera no maneje los términos que se utilizan en la obra. Mencionar que las tinas de cianuro, se desbordaron, es una ignorancia; hablar de tinas de lixiviación, denota que el que denuncia no sabe de lo que habla. Mencionar que por las lluvias los niveles de las tinas de relave llegaron a nivel crítico, es otra falacia malsana para tratar de sumar opiniones que rechacen el proyecto.

Los ‘anónimos denunciantes’, que todo el mundo conoce, atacan al gobierno nacional, que en su política de expansión y desarrollo coordinan los términos científicos y legales para iniciar una serie de proyectos mineros en el país, que redituará en beneficio para todos, pero básicamente para las regiones y moradores que se encuentran en las adyacencias de los mismos. En su plan de expansión minera, el Estado, no descuida los protocolos de conservación, los tratados que deben respetarse al respecto, la seguridad de la flora y la fauna. La Anam, el Ministerio de Comercio e Industrias, a través de la Dirección de Recursos Minerales, además del equipo de técnicos que están al servicio del proyecto minero, no han descuidado nunca sus responsabilidades y rutinariamente realizan los monitoreos debidos para garantizar el cumplimiento de las regulaciones que rigen la materia.

Estamos, pues, ante la presencia de otro ataque que se hace a la industria minera, que ha llevado desarrollo, mejoramiento de la calidad de vida, salud, educación a los trabajadores y residentes de las áreas colindantes con el proyecto. Es verdad que los ecologistas son una necesidad en un mundo en donde algunas veces se han cometido errores, pero su función es la de vigilar que se cumplan las regulaciones y no atacar ni oponerse a que nuestro país explote los recursos que la madre naturaleza nos legó. Es sumando esfuerzos, aplicando los controles debidos que encontraremos un norte de progreso. No compremos noticias inventadas por estos grupúsculos ni caigamos en estos cuentos del anonimato.

<>Artículo publicado el 12 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Panamá frente al conflicto colombiano

La opinión plasmada en su columna periodística  La Bitácora del Presidente del distinguido Jurista y Presidente de los diarios el Siglo y La Estrella de Panamá…

EBRAHIM ASVAT

Cuando los militares argentinos sentían que estaban perdiendo el poco apoyo que tenían de la población y los métodos represivos no conducían a mantener un ambiente propicio para el desarrollo se inventaron una guerra. Asumir la soberanía sobre las islas Malvinas unificaría al pueblo argentino detrás de los militares. La estrategia no les funcionó. Nunca pensaron que los ingleses ejercerían, inclusive por la vía armada, el rescate de su control sobre las islas. Cuando la derrota fue inminente y se descubrió la falta de preparación y la irresponsabilidad de los líderes de las fuerzas armadas argentinas por ir a una guerra sin planificación, logística y capacidad de fuego el desplome fue cuestión de días. El régimen militar colapsó y propició el retorno de la democracia en Argentina.

Hay ocasiones en que los gobernantes piensan que una hazaña bélica o de dimensiones faraónicas pueden devolverle las simpatías nacionales. Son riesgos demasiado grandes y en la mayoría de las veces los resultados desastrosos.

Yo ni siquiera quiero pensar que algo de eso hay detrás de la decisión del Gobierno Nacional de combatir a las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas conjuntamente con el ejército colombiano. Hasta la fecha hemos sido muy recelosos de evitar cualquier interpretación equivocada de la posición panameña y nos limitábamos a señalar que protegeríamos la integridad territorial panameña para evitar el desplazamiento de ese conflicto.

A la fecha, la política funcionó satisfactoriamente. Desde que las Farc y el ELN han sido calificados como grupos terroristas y también dedicados al narcotráfico, se ha pretendido desligar los objetivos que motivaron la existencia de estos grupos armados y los factores ideológicos. El terrorismo es táctico. No todos los grupos insurgentes o gobiernos lo utilizan porque pueden considerar que otros medios puedan ser más efectivos dentro de sus objetivos militares. Algunos lo utilizan en forma selectiva y otros como su principal método de lucha.

Es a partir del 11 de septiembre de 2001 que casi a todos los grupos insurgentes que utilizan como táctica, el terror, ya sea parcial o en forma general merecen la calificación de terroristas con la deliberada estigmatización internacional.

Pero el terror como táctica también ha sido utilizado por gobiernos. Rusia la utilizó y la sigue utilizando para ejercer un control sobre Chechenia. El ejército colombiano ha sido insistentemente cuestionado por el uso del terror como táctica. (Falsos positivos). Sri Lanka para ganarle la guerra a los tamiles. Israel y los Palestinos de Hamas entre ellos.

Si somos un país de paz y queremos garantizar nuestra neutralidad debemos alejarnos de las categorizaciones.

<>Artículo publicado el  10 de septiembre de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.