El fin de la democracia representativa

La opinión del Médico…

Mauro Zúñiga Araúz

Una observación. Aunque el vocablo “democracia representativa” es de uso universal, me propongo que le llamemos “representación política” o simplemente “representación”. Lo mismo es válido tanto en los sistemas liberales como en los socialistas. Este tipo de democracia nació con los Estados modernos y está desapareciendo con los mismos.

El primer esbozo de representación política, llamada de apropiación o patriarcal, se ve cuando los señores feudales se arrogaban el derecho de representar a los siervos. Este modelo fue tomado en la Constitución norteamericana donde se excluía a los esclavos, pero el criterio patriarcal prevaleció en muchas de las constituciones de la modernidad al excluir a la mujer del sufragio universal. El Estado moderno en sus postrimerías generalizó el sufragio, superando las diferencias étnicas, de género, religiosas, etc. El segundo tipo de representación es la directa, bien con el escogimiento de los representantes directamente por los votantes o bien a través de delegados electorales. La primera se da en la mayoría de los países, en tanto que la segunda se restringe a unos pocos, como a Estados Unidos. La representación directa es llama por Max Weber “representación libre”, por cuanto que los representados actúan con plena libertad.

En esta categoría se ubican los afamados soviet, que fueron bandera de lucha de los comunistas como un tipo especial de democracia participativa. La tercera forma es la representación vinculada, en la que se establecen relaciones contractuales más estrechas entre representantes/representados, de manera que la actuación de los primeros tiene limitaciones e incluso se les puede revocar el mandado por incumplimiento. Este tipo de representatividad se da en algunos municipios de Brasil, como Porto Alegre y Belén.

Los teóricos de la modernidad, como Montesquieu, plantearon la idea de la separación de los poderes en el marco de la democracia representativa (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), con el fin de evitar la corrupción.

La representación libre es la forma más generalizada. Se da un contacto entre los candidatos a aspirar puestos públicos y los votantes. Ese contacto es temporal: cada cuatro o cinco años. Se ha desarrollado toda una industria publicitaria para destacar la imagen de los candidatos. Cargar niños, abrazar ancianas, compartir juegos populares, efectuar trabajos manuales, colocarse sombreros típicos, andar en zapatillas, etc. Abundan las promesas. Una vez se llega al poder, se actúa con absoluta libertad. Aquí los constitucionalistas podrán argüir que la Constitución y las leyes son la relación contractual que se da entre representantes/representados, ya que los funcionarios no pueden hacer nada que no se establezca en la ley, a lo que nosotros contestaremos que la legalidad en los sistemas liberares favorece a los capitalistas y en los sistemas socialistas, a la burocracia estatal. De uno y del otro, el individuo está excluido.

Al momento de votar se delega una responsabilidad. El ser humano se despersonaliza. Deja de ser independiente para someterse al Estado. El Estado es un agente represor y recaudador. En la medida en que los órganos del Estado se fusionan bajo el comando del Ejecutivo, el carácter represor se incrementa. Pero, como ya lo dijimos, el papel de nuestro debilitado Estado–nación es exclusivamente permitir el libre flujo de capital.

Los Estados modernos, tanto en la versión liberal como en la socialista, fracasaron por la pérdida de las libertades públicas y por la inhumana distribución de las riquezas. Ambos usurparon poderes, por vía legal o ilegal. Practicando la democracia representativa o mediante regímenes totalitarios. Los grandes carniceros de la historia, Stalin y Hitler, pertenecían a ideologías distintas, comunismo y fascismo, respectivamente.

Si decimos que ya pasó el tiempo de la democracia representativa, ¿Cuál es el papel de los partidos políticos? Legitimizar el poder. Entonces, ¿qué estoy planteando? ¿Una tercera vía al estilo de Anthony Giddens? No, de ninguna forma. Primero, quiero sentar en el banquillo de los acusados a la “democracia representativa”, que lo único que ha logrado es representar los intereses de los poderosos.

Después, en conjunto, darle forma a la democracia participativa, único camino que puede evitar el debacle que ya está encima. En línea con este artículo, hay muchísimos otros en los diarios libres del mundo que claman por un mundo mejor. Debemos superar la soledad existencial de la contemporaneidad y entender que mucha gente, en muchas partes del mundo, está hablando este nuevo idioma de la democracia.

<>Artículo publicado el 9 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

De jardines moribundos y otras hierbas

La opinión de la Médico Cirujano…


Amarilys Taylor Schwander

Si queremos pensar en un jardín en donde calles y veredas bordeadas de hermosos árboles de sombra acogedora y grata nos reserven el frescor de sus verdes frondas, no podemos mostrar a los visitantes de otros países el otrora centro de la ciudad y ahora pálido reflejo de lo que fue, nuestro Casco Antiguo.
Desde hace algunos meses este lugar que todos los panameños deberíamos poder enseñar a amigos extranjeros como a visitantes del interior con orgullo, además de sufrir de un lastimoso abandono, pese a los esfuerzos vanos y agotadores de una oficina del Casco Antiguo que no puede más, esta hermosa herencia del pasado, no solamente está mal cuidada sino que ahora está amenazada por la incuria y la falta de cultura de todos los gobiernos de paso.

Un informe de la Unesco ha pedido a las autoridades detener el avance de la Cinta Coimera (recuerden que costó 189 millones, que no es un lugar de esparcimiento sino un cruce de autopistas).   Lugar peligroso tanto para la seguridad como para la salud de los intrépidos que se aventuran en ella y que ya sea caminando o corriendo respiran los gases tóxicos que arrojan un sinnúmero de autos en perenne “tranque”.

Nuestro país ha sido tema en la última reunión en Brasil de esta entidad internacional que estuvo a punto de declarar la vieja ciudad “patrimonio en peligro”.   ¿En peligro de qué ? En peligro de ser sencilla y puramente desfigurada por una Cinta Coimera prolongada pues se ha hablado ya en el 2009 de “una tercera fase que continuará la precitada obra hasta Amador “. La tan cacareada Costanera que iría ¡hasta Pedasí!

¿Porqué nada me extraña ni me asombra de esta fechoría que se quiere cometer?    Este gobierno como todos los que le han precedido, tiene una agenda mercantil en la cual no hay cabida para preocupaciones históricas, no se cuida lo poco que queda, se trata de “hacer” cosas sin importar el impacto ambiental, ni la propaganda engañosa que se le hace a los extranjeros que admiran los mismos huecos de las calles que año tras año se vuelven más grandes; el arco chato que se desplomó después de cientos de años de haber resistido, una miseria a penas disimulada, gentes desarrapadas que viven en casas peligrosas a punto de desplomarse.

Los que vienen, vieron, se horrorizaron y no volverán. Necesitamos a alguien que verdaderamente tome la responsabilidad de obligar a los propietarios de las viviendas de este ” Conjunto Monumental” dándoles un plazo razonable, a reconstruir sus propiedades.

Es urgente que el gobierno se comprometa a no hacer una extensión de esta obra “costera” que ya desfigura toda la ciudad, que se hagan intervenciones arquitecturales cónsonas con la arquitectura existente, en fin que sin intervenciones politiqueras, se resucite la vieja ciudad. ¿Será esto posible o vamos a caer nuevamente en los “panameñismos” de decidir de no decidir, de confiar las cosas a “amiganchos” y en fin de cuentas, dejar el desastre tal cual está?

Lástima para el Casco Antiguo, lástima para nosotros que nos quedaremos sin historia, sin pasado, con unas construcciones espúreas que sólo satisfacen a sus desalmados y avariciosos dueños.

<>Artículo publicado el 8  de septiembre de 2010 en el diario  El Panamá América a quien damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

El ‘desconozco’ de un rector

La opinión de…

César Valdés Paredes

Lo que sucede en la Universidad de Panamá es una tragedia. Convertida en un apéndice más de los cuarteles durante la dictadura militar, la Universidad perdió el dinamismo y la autonomía que le imprimieron su fundador, el presidente Harmodio Arias, su primer rector, el Dr. Octavio Méndez Pereira y las generaciones iniciales de preceptores nacionales, que allí ejercieron su apostolado con esmero y dedicación.

Hoy es poco más que otro botín político y financiero, foco de clientelismo y corrupción, con dirigentes interesados en el reparto burocrático y en el aprovechamiento de oportunidades económicas. La educación y la investigación no los motivan en lo más mínimo.

Lo sucedido e informado en los diarios de la localidad hace semanas, ya era un rumor casi verdad a lo interno del campus central, el cual buscaron la forma de llevar silenciosamente para que ninguna instancia a lo interno y externo supiera realmente qué era lo que acontecía, ¿cómo se puede explicar que el rector suspende por un año, sin sueldo, al catedrático de Educación Física profesor Jaime Turner?, que denuncia actos de corrupción, ¿y ese es el rector que quieren mantener en la Universidad? Es decir, que si se hubiese callado, pues no hubiese pasado nada. ¡Arriba, Dr. García de Paredes!, esos son los valores que transmite a la juventud universitaria. En manos de los diputados y del Presidente está frenar el ego desmedido de este individuo.

La situación en la Universidad de Panamá nada se asemeja a la de un centro de estudios de mediana seriedad en el mundo desarrollado. Su presupuesto, varias veces millonario, se malgasta de manera escandalosa, sin que los administradores de la institución –escudados en una mal entendida y distorsionada “autonomía universitaria”– rindan cuentas de sus actos y su uso de fondos públicos a la ciudadanía.

El profesor García de Paredes se ha convertido es un señor feudal escondido en un feudo donde ya ha osado ponerle su nombre a una calle, el de un familiar directo del actual Presidente de la República a una instalación universitaria y donde el pensamiento crítico es tan escaso como perseguido. Nuestra universidad ha llegado al punto de que el que denuncia la corrupción es al que se le sanciona.

Por todo lo planteado, me identifico y respaldo la postura heroica del profesor Turner, y exhorto a toda la comunidad universitaria a que se una a nuestro empeño por liberar de las cadenas de la ignominia a nuestra máxima casa de estudios, qué más actos indebidos y no aclarados tendrán que pasar en la Casa de Octavio Méndez Pereira para que de una vez por todas nos demos cuenta de que la propia administración que hace llamar a otros “los enemigos de la Universidad” es una cortina de humo de la destrucción que ellos mismos le han causado a nuestra querida Universidad de Panamá.

<>Artículo publicado el 7 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Y el número es…

La opinión de…

MODESTO A. TUÑÓN F.

La oportunidad, según la mitología griega era una hermosa mujer escurridiza que andaba en puntillas, físicamente caracterizada por poseer un largo mechón de cabello en la frente, pero calva en la parte de atrás de la cabeza. Así los hombres podían atrapar a este ser sobrehumano y no desaprovechar la ‘ocasión’.

Es una metáfora decir ‘la oportunidad la pintan calva’. Algunos hacen de ella, no un instante o momento para aprovechar, sino que viven de prolongar las coyunturas que el destino les pone enfrente. Por esa razón, hacen del juego, del azar y todo lo que signifique adquirir posibilidades fáciles de éxito y fortuna, una norma de vida con el menor esfuerzo.

Hace unos días, un colegio secundario de Colón celebró una feria para promover los temas turísticos en su población estudiantil y en la comunidad que sirve de contexto a este centro de enseñanza. Dentro de las actividades, el club de padres de familia programó un bingo para aprovechar la audiencia a esta jornada.

En un momento dado, los pasillos feriales se vaciaron y el área del juego de las bolitas y cartones se colmó con los aficionados que esperaban con febril entusiasmo los números. La gente ocupó las sillas, mesas, paredes y cuanta columna permitió apoyar los formularios para apuntar las cifras, completar las listas e impulsar el grito ganador.

La inclinación por el juego o ludopatía es una realidad en el país. La transmisión de los sorteos de la Lotería Nacional de Beneficencia, es un hito dentro de la cultura nacional, que paraliza un conjunto de actividades y hace a todos volver sus ojos al tablero donde se colocan los números.

Los resultados, probablemente permitan en muchos casos encender el fogón o salir al mercado a buscar lo que va a comer la familia ese día. Resulta paradójico, pero es la realidad de un amplio sector.

La lotería se inició en Panamá como un negocio privado y se amplió tanto, que el Gobierno lo asumió para darle el carácter benéfico como se le conoce hoy.

Cuando la lotería se hizo estatal con sus propios objetivos, empezaron a surgir formas privadas y paralelas de premiar a los incautos o insatisfechos con otras posibilidades y aparecieron opciones como ‘la bolita’ con sus ‘tiempos’ limitados que cautivaban a los jugadores, quienes esperaban al último momento cuando los sueños y las ‘cábalas’ les iluminaban sobre el posible número favorecido.

Esta ludopatía que mueve a una gran cantidad de personas a ‘invertir’, se amplía con otras posibilidades como la Casa Grande, incluso con la lotería de Miami y en Chiriquí y Bocas del Toro con los sorteos costarricenses que se transmiten por radio, cruzan la frontera y se reciben de este lado.

En una época, los azuerenses escuchaban una lotería en las emisiones radiofónicas que llegaban desde Cuba. Felipa, en La Villa de Los Santos, caminaba el pueblo y ofrecía los ‘tiempos’ de la bolita cubana. El viernes en la noche en un cine habanero, se hacía una espectáculo que se transmitía y luego, se anunciaban los números ganadores. A la mañana siguiente, la vendedora acá en la ciudad santeña, llevaba puntualmente el premio a los ganadores.

La ilusión del panameño se acrecienta cuando el velo raudo de la diosa Oportunidad, roza su sensible epidermis. El imaginario busca acertijos en hojas de la planta Millonaria (Dieffenbachia amoena), en las placas de vehículos accidentados, en la fecha de grandes hombres fallecidos y en un sinfín de códigos que se originan en los sueños y números asociados.

Las maquinitas de los casinos rebosan de adictos. Hay gente que busca en las nubes y pasan el día ‘mirando alto’ para ver si se dibuja la cifra que le traiga la suerte. Otros auscultan el fondo de la taza de café —por si acaso—. La mayoría tiene la costumbre de jugar la fecha de nacimiento, que llega solo hasta el 31.

Esto crea la tendencia a favorecer las demandas de estas primeras decenas de la lotería, por eso el resto, tiene una salida menos rápida. Esa es la razón del conflicto actual entre los expendedores y el ente que regula los sorteos, porque los vendedores ‘casan’ los números bajos con los altos o promueven la venta de contingencias alternas de premiación.

Menudo conflicto el de la diosa con sus acólitos nacionales que ‘cifran’ su futuro, sin considerar que el mañana se construye con el trabajo y labor cotidianos, que configuran la realidad para asegurar la vida y la verdadera fortuna.

<> Este artículo se publicó en 8 de septiembre de 2010 en el diario Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Graduación en dignidad

La opinión de…

Paco Gómez Nadal         –

Hay palabras que no se prenden de la piel por repetirlas. Hay que practicarlas. La mayoría de las que entran en esta categoría las escuchamos –sordos y aturdidos– miles de veces cada año. Libertad, amor, coherencia, justicia… o dignidad.

La dignidad no se aprende en los libros (aunque en ellos se encuentra), no se puede presumir en finos cocteles (aunque allá también se esconde) ni es posible comprarla en centros comerciales (aunque allí sí se pierda).

Por eso son tan mágicos los momentos en los que descubrimos seres humanos portadores de auténtica dignidad, esos que, por lógica, suelen acumular otras bondades escasas, como la humildad, la fuerza de voluntad o fuertes dosis de sensibilidad y solidaridad.

Yo me siento privilegiado porque la vida me ha regalado la oportunidad de conocer muchos seres dignos,   pero no dejo de sorprenderme cuando me rozo con ellos, cuando los escucho o los siento.   Hace unas horas tuve una sobredosis que me obligó a respirar hacia dentro, recoger las lágrimas y gritar en silencio.

La ciudad bullía fuera. Tráfico insoportable, ruido, miles de personas en centros comerciales, cientos de miles de vidas en tránsito entre la nada y el vacío, otros cientos de miles trabajando, siendo, respirando para darle oxígeno a este planeta y a su destino.   Pero en la isla del Instituto Cooperativo Interamericano (ICI, joya arraigada, desconocida para las mayorías), se reunían unas decenas de almas con acentos diversos para graduarse en dignidad.   Se trataba de la 70 promoción del completo curso que el ICI dicta para cooperativistas de toda América.

Panameños, ecuatorianos, haitianos, dominicanos, cubanos, nicaragüenses, salvadoreños, peruanos, colombianos… una hermosa hermandad que, además decidió ponerle un nombre de dignidad a la promoción y al salón principal del centro: “Promoción Antonio Smith, América Latina Despierta”.

Para quien no le suene el nombre, se trata del sindicalista y líder comunitario de Changuinola asesinado el 8 de julio durante la brutal represión policial de las protestas de Bocas del Toro contra la Ley 30.   Parte de la familia de Antonio Smith estaba en el sencillo acto de graduación y compartió emociones y lágrimas con los graduandos, luchadores como Smith, cada uno en su entorno, cada uno en su planeta particular, en el silencio mediático de sus vidas y contra el ruido castrador del sistema que tratan de reinventar.

Uno, pequeño observador de lo real, solo podía escuchar y respirar. Pensaba en silencio en todos aquellos que me dicen que no veo lo positivo que acontece en el país y en como lo positivo no es noticia porque no levanta torres de apartamentos, ni anuncia grados de inversión, ni abre la tierra como plátano para buscar cobre, ni se baña en los ríos contaminados en un acto tan falaz como patético (pobre señor Salazar, pobre en su miseria), ni se celebra en discoteca de Calle Uruguay ni en hoteles de cinco estrellas y mil carencias…

Lo positivo es chiquitito y apabullante, consiste, por ejemplo, en actos de graduación de estos seres a los que nunca veré de nuevo, pero a los que sentiré cada vez que escuche sobre el éxito de una comunidad en contra del atropello estatal o del abuso empresarial, o cada vez que sepa de una nueva propuesta de vida en esta Latinoamérica donde, al tiempo que se esquilma, hay millones de personas anónimas pero con nombre que trabajan para que las cosas sean diferentes, para que la justicia social y la dignidad se impongan sobre la angurria y el desarrollismo capitalista.

Hoy escribo sobre lo positivo, pero muchos no podrán siquiera sentirlo porque sus lentes están desenfocados, porque creen que lo bueno está en las cosas y no en los seres, porque consideran que este sistema tiene arreglo, porque no saben quiénes son los Antonios Smith o los Virgilios Castillo del planeta (no se pierdan el durísimo documento sobre el asesinato de éste en la sección de Panamá de http://www.kaosenlared.net), porque gustan de los fuegos artificiales, porque no dedican tiempo a mirar las estrellas, porque han olvidado amar o rozar la piel del otro para sentirse gente.

El trabajo de Instituto Cooperativo Interamericano, como el de decenas de instituciones desconocidas pero no anónimas, es el que construye alternativas, el que define futuros que retan a la historia y a la explotación.   Gracias pues por dejarnos asomarnos y por sembrar en esta América de las brechas pequeños puentes imprescindibles para la vida.

<>Artículo publicado el 7 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Septiembres de dictadura

La opinión del Educador…

Pastor E. Durán E. 

Reinado de tu General Omar Torrijos:

El 22 de septiembre de 1970 desapareció en la ciudad de Panamá Andrés Fistonich Ortega, miembro del cuerpo de seguridad personal del General Omar Torrijos, con quien había tenido algunos altercados públicos.

El 13 de septiembre de 1972 la Asamblea Nacional de Representantes de Corregimientos, creada por los militares para legalizar el régimen de facto, le confirió poderes extraordinarios al General Torrijos, principal cabecilla de la sanguinaria dictadura militar.

El 16 de septiembre de 1976 los locales de la Central Auténtica de Trabajadores Independientes (CATI) fueron allanados por la Guardia Nacional (GN). Algunos de sus dirigentes fueron detenidos por no alinearse con los cuarteles.   El día 20 se produjeron en la ciudad de Panamá manifestaciones estudiantiles en rechazo al alza de los precios de los artículos de primera necesidad, al grito de: “¡Arroz, poroto y carne, el pueblo tiene hambre!” La GN reprimió salvajemente las acciones estudiantiles.

El 1 de septiembre de 1977 el periodista y abogado, Leopoldo Aragón, se inmoló incinerándose, en Estocolmo (Suecia), donde se encontraba exilado, en un gesto de repudio a los Tratados “Torrijos-Carter” debido a que éstos legalizarían (como en efecto ocurrió) la presencia militar norteamericana en Panamá hasta diciembre de 1999 y porque contienen el nefasto Tratado de Neutralidad que le da a EE.UU. el derecho a intervenir en Panamá cuando unilateralmente consideren que la neutralidad del Canal esté amenazada. El Tratado de Neutralidad “Torrijos-Carter” fue invocado en su Artículo IV por el gobierno de EE.UU., para perpetrar la intervención militar del 20 de Diciembre de 1989 (ver palabras en este sentido, del Secretario de Estado de EE.UU., James Baker, en el “New York Times” de 21 de diciembre de 1989, pp. A19 y A22). Este Tratado fue firmado a perpetuidad, pues no tiene fecha de vencimiento.

El 12 de septiembre de este año despareció Berardo Castillo, opositor al régimen.

Reinado de tu General Noriega:

El 13 de septiembre de 1985 fue encontrado el cadáver decapitado del médico guerrillero Hugo Spadafora, en el poblado costarricense de El Roblito, cerca de la frontera con Panamá.

El 28 de septiembre de 1985 el Dr. Nicolás Ardito Barletta, al entrar en contradicciones con los militares que lo habían llevado al poder, “renunció” a su cargo de Presidente de la República.

El 7 de mayo de 1989 anuladas las elecciones presidenciales, vencido el período presidencial de cinco años (1984 – 1989) y fracasado el diálogo tripartito propuesto por la OEA, el régimen militar de Noriega nombró como Presidente Provisional de la República al Ing. Francisco Rodríguez, hasta ese momento Contralor General de la República.

<>Artículo publicado el 8  de septiembre de 2010 en el diario  El Panamá América a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Brujos, adivinos y filósofos

La opinión de…

Charlie Del Cid

Creo tener la solución para que no cierren las escuelas de filosofía de las universidades y que a la vez el Ministerio de Educación pueda mantenernos en los planes curriculares.   Los filósofos debemos ser una mezcla de brujos, adivinos y coaches. Me explico. Si revisamos los periódicos, estaciones de radio y programaciones televisivas no faltan los adivinos, profesores de suerte, maestros de esoterismo, sanadores, profetas de pirámides de la suerte…

Seguramente si al cuerpo docente de la Escuela de Filosofía invitamos al chino Man Ko o a cualquier otro de los profesores y profesoras de estas artes, las matrículas se dispararán.   Otra opción sería que al pensum se añadieran algunos cursos sobre cómo participar en juegos de azar y apuestas.   Dicen que diariamente en Panamá los ludópatas invierten cuatro millones de dólares.

¿Por qué ha muerto la filosofía? Creo que es culpa de los propios filósofos. Ya hace unos años, Mario Bunge había profetizado la muerte de esta ciencia, a causa de la muerte de la metafísica. Desde Hume hasta Sartre, los sabios de esta disciplina, influidos por el liberalismo, la tecno–ciencia, el empirismo y el positivismo, se dieron a la tarea de suicidar la metafísica. En el afán de sólo validar lo medible, nos olvidamos del sustrato de las cosas.

En la otra esquina, los marxistas se encargaron de hacer que la filosofía se pusiera al servicio de la ideología. Con la caída del Muro de Berlín y “el fin de la historia”, el piso de los marxistas empezó a tambalearse. Pero ellos también odiaban la metafísica, sobre todo si tenía algo que ver con entes supra naturales, opio del pueblo y demás. Sin duda que el marxismo, y todos sus hijos e hijas, nos abrieron los ojos a la cuestión social, pero se olvidaron que el hombre es más que trabajo, lucha de clases. El hombre está llamado a la eternidad…

Los filósofos debemos evolucionar. Plantear problemas. Este mundo del confort y del entretenimiento requiere de algunos maestros que sacudan las consciencias. Antes que dar las respuestas, tenemos que plantear preguntas poderosas que desarmen a los jóvenes y los hagan salir del consumismo en el que vivimos. Revivamos la metafísica; arrebatémosela a los brujos. Los temas básicos de la metafísica están vivitos: Dios, hombre y mundo. Debemos hacernos coaches de vida y de existencia. En un mundo de gente enferma de ansiedad, estrés, depresión, que sólo vive para sentir y no para pensar, tenemos mucho trabajo.

Ojalá los que están al frente de las naves se den cuenta de la utilidad de la filosofía y que los filósofos nos demos cuenta de que “el ser es y no puede no ser”, pero que a la vez “no nos bañamos dos veces en el mismo río”. El que puede entender que entienda.

<>Artículo publicado el 7 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.