Sátrapas de la mentira

La opinión del Abogado y Comunicador Social…

VÍCTOR ECHEVERS CALOBRIDES


La segunda acepción de la Real Academia Española de la Lengua nos indica el significado de la palabra sátrapa en la siguiente forma: ‘Hombre sagaz que sabe gobernarse con astucia e inteligencia o que gobierna despóticamente’.

Recientemente en nuestro país se han desarrollado sucesos bochornosos producto de la irresponsabilidad de dos ciudadanos panameños, quienes han contribuido al desasosiego de nuestra población.

El primer acto irresponsable lo realizó la señora Magaly Castillo, autoproclamada representante de la sociedad civil, estableciendo de manera enfática y vehemente que el señor Valentín Palacios Palacios, era el primer decapitado de la dictadura civil del presidente de la República, Ricardo Martinelli, afortunadamente se descubrió toda la farsa montada con oscuros propósitos, los cuales crearon desconcierto en el noble pueblo panameño, pues Dios está presente en la protección del país y sale al rescate de hechos o denuncia tan negativas, desenmascarando a los farsantes que han lucrado indiscriminadamente de mentir de manera compulsiva.

Posteriormente han dado la trágica noticia que nuestra máxima gloria deportiva había sufrido un derrame cerebral, creando el desaliento en nuestra población la cual admira, aprecia y respeta a don Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán, pero para tranquilidad del país todo se esclareció de manera inmediata y el periodista de una manera sensata y estoica aceptó de manera ejemplar la reprimenda pública del ofendido, pero la señora Castillo no ha tenido la decencia con el pueblo panameño de pedirle una disculpa pública, lamentablemente a esta señora la identifica la arrogancia, la prepotencia y la falta de humildad que tanto ha perjudicado la identidad del pueblo panameño.

Es indispensable que las personas que tienen la oportunidad de comunicarse de manera masiva con el pueblo panameño entiendan claramente la responsabilidad que se tiene, pues mentir de manera descarada es una irresponsabilidad que identifica una profunda crisis humana o refleja una inextinguible mediocridad propia y característica de quien no está capacitado para el rol que desempeña.

Para fortunio del pueblo panameño, en este país, nos conocemos todos y nos comunicamos de manera constante, descubriendo primero las intenciones malévolas de desestabilizar el orden constitucional, y segundo comprender a tiempo lo que es una simple chambonada.

<>Artículo publicado el  5 de septiembre de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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