Urge la protección auditiva

La opinión del Coordinador de Fono audiología en UDELAS….

Ramiro Campos 

La industria y la construcción aparecen como sectores de alto riesgo auditivo. También en la agricultura, transporte y comunicaciones pueden encontrarse niveles elevados.

Últimamente se está tomando conciencia del problema en otros ámbitos como call centers, escuelas y actividades de ocio, olvidados hasta el momento y cuyos trabajadores también están expuestos a sufrir los efectos de niveles nocivos de ruido.

El sonido se define como la sensación auditiva producida por una vibración de carácter mecánico. La región audible de los seres humanos se encuentra entre los 20 y 20,000 hercios, las frecuencias por debajo de 20 hercios se ubican en la región infrasónica. Las ondas en esta región no pueden ser percibidas por el ser humano y se encuentran en la naturaleza.

Si bien el mundo moderno y desarrollado en el que vivimos nos hace a todos víctimas del ruido, existen sectores en los que su propia naturaleza los hace contener niveles de ruido nocivos y por encima de los niveles marcados por la legislación panameña.

La pérdida de audición es un problema que aparece de forma progresiva a lo largo de los años.

Se comienza notando una ligera dificultad para escuchar ciertos sonidos y al final se pierden incluso las conversaciones en el entorno más cercano. Las hipoacusias o bajas de audición tienen otros efectos que van más allá del hecho de no poder detectar sonidos.

Una persona que pierde capacidad auditiva se vuelve irritable y nerviosa. Se han detectado casos de problemas digestivos y cardiovasculares como consecuencia de pérdidas de audición.

Todos los trabajadores que se encuentren expuestos a niveles de ruido superior a los 85 decibeles deben ser sometidos a un programa de conservación auditiva. Los trabajadores que se encuentren dentro del programa de prevención de pérdidas auditivas deben ser evaluados anualmente.

Estas pruebas audiométricas deben ser realizados al final o durante la jornada normal de trabajo y reconocerse como audiogramas de monitoreo a través de los cuales se debe establecer si existen cambios en los umbrales auditivos con respecto a la audiometría de base.

El empleador deberá tomar las normas correctivas que incluyan la protección de riesgo, el mapa de ruido para identificar las áreas propensas a desarrollar bajas de audición y a dotar la protección auditiva.

Tradicionalmente, se han atribuido los problemas referentes al ruido a las industrias, donde evidentemente los trabajadores están expuestos a un elevado ruido en sus lugares de trabajo como, por ejemplo, en salas de compresores.

No obstante, es importante señalar que este problema no está presente solo en la industria, ya que este tipo de problemas pueden existir en otros entornos de trabajo, tales como bares, restaurantes y centralitas teléfonicas.

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Artículo publicado el 25 de agosto de 2010 en el diario El Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

‘El queso que todos quieren morder’

La opinión del Traductor y Ex Administrador Judicial de PYCSA Panamá,  S. A….

KEVIN HARRINGTON SHELTON 

No entiendo cómo un empresario honorable, como es Felipe Rodríguez, apoya la compra propuesta de los corredores. El 22 de agosto, en radio KW Continente, manifestó que en ella se respetan los derechos de los concesionarios mexicanos. Es verdad, pero no es toda la verdad: Omite el menoscabo de los derechos de los panameños bajo esos mismos contratos.

Cabe recordar que no estamos obligados a dicha compra.   Pero aún ningún ministro ha explicado por qué él la aprobó en el Gabinete —dejando solo al presidente que negoció directamente lo que ya definió a La Estrella como ‘la mejor inversión que hará el Estado’.

Pero entender el problema tras la compra en sí no es tan complicado nada.

Estas concesiones son una especie de ‘leasing’.   En ellas los mexicanos contrataron a proporcionarnos el uso de corredores, el que construirían sin cargo al Tesoro a punta de peajes cobrados (únicamente) a los usuarios de los mismos.   Pero les fue mal: En su viveza calcularon mal sus ingresos frente a gastos de mantenimiento crecientes a un plazo larguísimo, el que quieren que asumamos ahora todos los contribuyentes.

A don Felipe sin duda le habrá ido mal en algún negocio propio, sin que el gobierno le sacara las castañas del fuego. Pero nuestro Gabinete pretende pagar $1070 millones por vías que costarían $420 millones hacer nuevas hoy. No o bstante, como lo único transparente en el Gabinete actual es su alergia a la rendición de cuentas, el ministro de Obras Públicas no osa justificar en público éste sobrecosto de $650 millones.   El ministro de Economía y Finanzas a.i. inclusive se congratula (La Estrella 22 agosto 2010) de que solo ‘representa el 57% del valor de rescate administrativo’ (como si no nos saliera muchísimo más barato dejar las concesiones tal y como están).

La política oficial de brindar información solo a cuentagotas nos obliga a acudir a fuentes externas para saber qué pasa en Panamá. Y un día antes de anunciarse este rescate administrativo innecesario (26 de marzo 2010), en Beijing,    ‘El Pueblo’ reportó: ‘Panamá está de moda entre los inversionistas del gran capital, porque… se ha convertido en el queso que todos quieren morder para saborear ganancias seguras’.   Posiblemente en China conozcan de la tradición mexicana.

Una explicación más caritativa sería que el Gabinete prefiere descapitalizar nuestras jubilaciones de un solo porrazo, para adelantarle a los mexicanos las ganancias que hubieran obtenido hasta vencer la concesión PYCSA en 2093.

Para ICA, el mordiscón del gran total es el más pequeño. Los $275 millones en efectivo (más $145 millones in re: bonos) contrastan con los $256 millones en que estuvo la liquidez del más grande conglomerado de México en ingeniería, construcción y ‘procuración’ (sic) al 31 de marzo 2010. Durante los últimos dos años aquel gobierno viene recortando drásticamente el monto de las obras de infraestructura en que se especializa dicha empresa. No cabe duda de que es una empresa muy seria y muy bien manejada. Pero capear semejante temporal no es fácil. Ya el año pasado recurrió muy exitosamente al mercado de capitales interno de México. El acceso a los capitales norteamericanos, que conocen bien a don Bernardo Quintana a través de su posición en la junta directiva de la revista financiera nuevayorkina Forbes, depende mucho del grado de inversión que otorguen las calificadoras internacionales. El pasado 15 de julio comentaba Standard & Poor’s sobre el Grupo ICA que ‘una generación de flujo de efectivo operativo libre positivo detonaría una acción positiva sobre calificación’.

Como parte de esta ‘compra’, nuestro Gabinete lanzaría a los Quintana Kawage el salvavidas que necesitarán nuestros propios jubilados en los mares turbulentos que se atisban, ahora que el gobierno duplicará nuestra deuda pública para financiar los $13600 millones de proyectos programados durante su quinquenio.

Don Felipe sabrá comprender que, cuando Standard & Poor’s dice que los contratos han de respetarse, también se refiere a su predicibilidad sobre los derechos de toda parte contratante.

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Este artículo se publicó el 26 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

De las desagradables vivencias en el laberinto del tráfico

La opinión de la Socióloga….

Carmen Quintero Russo

En la sociedad moderna gústenos o no debemos transportarnos por medios motorizados para ir a cualquier parte, pero sobre todo para cumplir con nuestras obligaciones de trabajo.

En el caso de la ciudad de Panamá, la ausencia de racionalidad en el transporte urbano ha convertido este viaje cotidiano, en una pesadilla agobiante. En esto a algunos les va peor que a otros.   A los usuarios de buses les va particularmente mal, ya que además de los consabidos “tranques” tienen que soportar toda clase de impertinencias, malos tratos y maleanterías que inclusive ponen su vida en peligro.

¿Qué significa para ellos estas horas perdidas en el laberinto del tráfico cotidiano; esta espera que limita su acción en el marco de la cotidianeidad? ¿En qué medida este “encerramiento” es una experiencia agobiante y contradice nuestra visión del tiempo asociado al movimiento?

Los “tranques” a los que nos enfrentamos diariamente en nuestro obligado ir y venir, implican la disminución del ritmo de movimiento como consecuencia de un factor externo. Esto tiene implicaciones en nuestras percepciones de la realidad, ya que nuestra cultura hace especial énfasis “en el transcurrir del tiempo”.

En esta situación la gente, en el plano temporal se angustia ante el limitante existencial que le impone la realidad a su necesidad de continuar, de avanzar en el plano subjetivo. Es decir esto contradice una definición sociocultural que entrelaza el tiempo con el movimiento en el plano personal. En este caso, tanto el usuario del “diablo rojo” como los conductores de tanto de buses como autos, son forzados a permanecer encerrados en los vehículos contra su voluntad, sin más nada que hacer que “ver” el transcurrir del tiempo perdido.

Este es un tiempo sin experiencias, donde solo hay que esperar, lo que genera hastío, incertidumbre y desasosiego.   Esto se agrava al tener que compartir el limitado espacio con una multitud de caracteres algunos discordantes que generan hostilidad y desagrado. No existe entre ellos consenso en compartir la “desgracia” a través de la solidaridad, sino más bien surge un individualismo exacerbado en donde cada quién “busca lo suyo” sin piedad.

Algunos escapan del tedio a través del sueño o el paroxismo de la música estridente que a veces los acompañan, otros manifiestan su frustración con hostilidad y falta de consideración hacia los más débiles y otros ven la oportunidad de llevarse algo de lo ajeno en el aquel apretujamiento.

Esta es una vivencia desagradable compartida por muchos en un mismo momento.  Su día activo se reduce al igual que su tiempo de descanso:  se sale en la madrugada para el trabajo y se regresa en la noche. Su vida transcurre en el ir y venir dentro en un maloliente transporte sometido a la lógica de las regatas o a los “tranques”.

En todo caso, se pierde el control de la vida por la presión de eventos externos, del disfrute social del momento ante la pausa que impone ese encapsulamiento tanto en el tiempo como en el espacio.

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Artículo publicado el 25 de agosto de 2010 en el diario El Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Receta para multiplicar el dinero

La opinión de…

Luis E. García

Nuestro sistema de libre oferta y demanda proporciona una excelente oportunidad para hacer dinero.   La ética detrás del sistema es cuestionable, pero no sé de ningún economista ni inversionista que no defienda las bondades del proceso.

¿Se ha preguntado usted por qué el tomate, el pan y el combustible están tan caros? Pues, porque sus precios se rigen por el sistema.

No importa cuánto cuesta producir el bien más una ganancia razonable, sino lo que pueda usted inventar para subir el precio. Así tenemos que si un país vecino de Kuwait entra en guerra, “el temor” (sí, el temor) de que el conflicto se extienda hará que el precio del petróleo suba a un nivel fijado por el temor del especulador a ganar menos de lo posible.

En otros casos, algo más razonable puede impactar el costo, como una tormenta de nieve que arrase los cultivos de trigo. La harina subirá de inmediato, sin importar que los silos estén llenos para suplir el mercado por meses y el productor tenga seguro.

Usted debe entender: hay escasez, por lo que el precio sube.

En Panamá no tenemos guerras, y no producimos petróleo ni trigo. Por tanto, debemos pensar otras formas de beneficiarnos con el sistema.

La naturaleza le da a nuestros capitalistas la excusa perfecta en muchos casos. Compre un camión y dedíquese a revender vegetales.   Los compra a buen precio al productor y los revende a buen precio a los verduleros.

Como usted compra y vende a buen precio, se hará de buena clientela. Cuando tenga suficiente efectivo, compre solo la mitad a los productores.

Diga que no hay demanda.   Cuando vaya a vender, diga que no hay producción.   Si preguntan por qué, échele la culpa al clima: el fenómeno de El Niño siempre está rondando, aunque su ciclo sea de 11 años, llueva o haga sol.

El productor tendrá su cosecha a punto de ser pérdida desastrosa, y el consumidor estará añorando un tomate.

Luego de un par de días, llegue al productor y ofrezca la solución: compra todo a mitad de precio. Al aparecer donde el verdulero diga que la escasez está dura: venda el producto 50% más caro que antes.   Todos felices y el sistema funciona.

Por supuesto que la libre oferta y demanda es lo mejor.

Ningún economista que se respete lo pondrá en tela de juicio. La sola idea de regular la economía para poner topes basados en los costos de producción y una ganancia razonable es una herejía.

Mientras tanto, debemos resignarnos a seguir viviendo con un salario que corre detrás de los precios, con dos años de desventaja. Porque el precio sube si cae mucha nieve en un lugar,   pero no será hasta dentro de dos años que quizá suban el salario mínimo. Nunca lo suficiente, por cierto, y si lo suben encomiéndese a Dios, porque los precios vendrán subiendo.

Cosa rara, pero casi todos los empleados del país ganan el salario mínimo.

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Artículo publicado el 26 de agosto de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Quiénes serán los próximos demagogos, frente a los masoquistas de siempre?

La opinión del Empresario….

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Guillermo Roca Rivas 

En cada quinquenio gubernamental, después de los dos primeros años de gobierno salen a relucir las primeras fusiones de partidos políticos en alianza, los cambios de elementos a otros partidos como quién se cambia de ropa interior, comienzan las ofertas de cambio en base a puestos públicos sobre todo en los cargos de elección popular.

En ese episodio preelectoral los partidos tanto de oposición como del gobierno comienzan a mencionar y sondear nombres presidenciables sujetos a los intereses del partido y de sus figuras más representativas, es decir dichas postulaciones están comprometidas con los intereses sociales, políticos, económicos, personales y familiares de su alta cúpula del partido.

Dichas maniobras están avaladas por elementos sin dignidad personal y política solo con el propósito de lucrar del Estado y del patrimonio de la Nación mientras dure el período de gobierno. Pero es mucho más penoso observar la actitud de algunos masoquistas haciendo filas en cada torneo electoral como hatos de ganado para después oírlos quejándose del incumplimiento de sus promesas políticas y personales y de la indiferencia de sus líderes.

Los políticos demagogos en sus campañas electorales hacen promesas utópicas a fin de alcanzar los votos que los convierten en las figuras más importantes del país, para lucrar de los privilegios y canonjías de la nación mediante las leyes impopulares e impositivas.

Sin embargo, el pueblo después de haber cumplido su deber cívico del voto popular, hoy está en la espera de ver cumplida sus promesas como es el caso de bajar el costo de la canasta familiar, la inseguridad ciudadana, la delincuencia, el crimen por las drogas, la práctica del juega vivo, la proliferación sin control de celulares, al alto consumo de licor en las abundantes fiestas populares, los casinos y bingos nacionales; el cual está afectando la moral, la economía y la estabilidad de la familia panameña.

Un llamado a los sindicatos y gremios de profesionales a trabajar por el bien de la patria y no solo por sus intereses personales. También vale la pena hacer un llamado patriótico a los críticos de oposición de hacer críticas con base y moral.

El gobierno como ente principal de la nación debe poner orden en la sociedad con respeto a la justicia y los derechos de cada cual, siempre y cuando la sociedad respete los derechos, las leyes y la Constitución Nacional.

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Artículo publicado el 25 de agosto de 2010 en el diario El Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El país de la zozobra diaria

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

DEMETRIO OLACIREGUI Q.

‘ Tú crees que me matas; yo creo que te suicidas’, Antonio Porchia. El ahora presidente Ricardo Martinelli fue el más férreo opositor a suscribir el pacto ético para adecentar la pasada campaña electoral.   Entonces no respetó la más mínima ética pública, menos la respeta ahora.   Está imponiendo a la conciencia nacional su particular visión de país aderezada con los excesos verbales que devalúan su propia investidura y lo llevan a cometer toda suerte de extravíos.   Posee una visión maniquea que coloca de su lado a los buenos y agrupa al resto de los panameños como indios borrachos, sindicalistas maleantes, a la sociedad civil como conspiradora, a los periodistas como pacotilla, a las noticias contrarias como periodicazos, a los empresarios como gallotes y a los opositores como cínicos y corruptos.

No le bastaba a Martinelli con emplear cuanta tribuna tiene a mano para atacar a sus adversarios. El lanzar a las calles a las turbas oficialistas como tropa de choque —que en países vecinos han derivado en bandas paramilitares para eliminar físicamente a opositores— se inscribe en la lógica de una agresión permanente, de intolerancia hacia las críticas con la intensión de ocultar o desviar la atención sobre hechos y denuncias que afectan al gobierno.

Hay que comprender que el oficialismo tiene sus razones para ocultar la posibilidad de saber la verdad acerca de dónde estuvo desaparecido el indígena Víctor Palacio por más de un mes. Y que el estreno de la nueva modalidad de agresividad oficial, surja de la misma matriz totalitaria y de control mediático que ha signado la gestión de Martinelli.

El mandatario se ha caracterizado como maestro del engaño y la falsificación de la realidad.   El control del acceso a la información y el bombardeo propagandístico, intenta criminalizar a sus adversarios con el empleo de la mentira como arma política, sin el freno que podrían aplicar en otros tiempos las instituciones democráticas, sometidas a sus arranques despóticos.   Los grupos empresariales dueños de los medios de comunicación han cedido, por temor o complicidad, ante el embate del oficialismo para ser árbitro del flujo informativo.

Aunque al colectivo social le resulta inverosímil el falso relato de la realidad que pretende imponer, Martinelli está creyéndose su propia mentira.

En un gobierno que vive pendiente de los medios de comunicación, esa obsesión deriva de un error:   El de creer que la sociedad obedece a los medios como una fuerza física. Y que al dominar los mensajes que se emiten, se controlará a quienes reciben esos mensajes. La estrategia es rudimentaria, pero efectiva cuando no se cuenta con argumentos persuasivos.

El gobierno olvida que las sociedades nunca se colocan del lado de los victimarios y que el Estado pierde autoridad cuando se convierte en un Estado generador de ilegalidad y arbitrariedades.

Con Martinelli está en riesgo la paz social y la imagen del país, porque lo está polarizando.   Que se dejen de ‘babosadas’, dijo el martes en Changuinola, ‘yo no persigo a nadie’, en reacción al acoso por medios judiciales lanzado el contra el ex presidente Martín Torrijos. Esa acción responde a magistrados fieles al Palacio de las Garzas que están complaciendo al Ejecutivo, editorializó el miércoles La Prensa. Es ‘difícil descartar que detrás se escondan motivaciones políticas’, añadió.   ‘Es imposible para el gobierno convencer a la ciudadanía de que no se está cruzando la línea entre la verdadera justicia y la persecución política’, resaltó el mismo día el editorial de Crítica.

Sin duda que se cierne sobre el país un período horrible y hay que cubrirse. Nadie está a salvo en Panamá. Ningún gobernante totalitario se flexibiliza, todo lo contrario. Nunca como en estos días el Estado de Derecho, las libertades ciudadanas, la seguridad jurídica, la propiedad privada y la libertad de expresión han estado tan amenazados. En el escenario nacional se advierte una fractura que está abriéndose y que pone en peligro la convivencia como se ha conocido hasta ahora.

Martinelli puede manifestar reacciones despiadadas y desenfrenadas del poder para fulminar a sus adversarios.   Sin embargo, es una verdad indiscutible que la sobrevivencia de un gobierno se pone en juego cuando se empecina en ahogar sistemáticamente la legalidad.   Martinelli, aunque ostente la primera magistratura del país, es un funcionario transitorio del Estado, y cuando concluya su mandato será un ciudadano más que deberá rendir cuentas por sus acciones, por muy blindado que ahora parezca.

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Este artículo se publicó el 26 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Contaminación de las costas

La opinión de….

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Lorenzo Concepción B.

Estamos viviendo momentos cruciales de nuestra historia patria. Por un lado, se redoblan esfuerzos por parte del Estado, tanto a nivel tecnológico, humano-policial para contrarrestar el paso y venta de sustancias ilícitas en nuestro país.

Está también el esfuerzo de concienciación que el pueblo lanza hacia sus coetáneos, en la sumativa de formar parte del clamor que a diario hacen los niños inocentes, jóvenes y ancianos que son alcanzados por un proyectil. Ejemplo de ello, la Marcha por la Paz. En otras palabras, nos hemos dado cuenta que el problema no atañe a uno o unos, sino a todos.

Uno de esos problemas se intensifica, donde nuestros mares se hacen una ruta fácil para el trasiego de drogas. Pensemos en los últimos cargamentos que se han decomisado en diferentes sitios de las provincias. Sí, ahora son las costas, el objetivo de nuestros enemigos como punto de estrategias, por lo que mayor interés se debe prestar ante la soledad policial que tienen estas áreas.

La contaminación y sus derivados del narcotráfico en nuestras costas, por presencia continua sino esporádica de narcos, permiten hacerse con el control no sólo territorial sino humano, en el empuje y florecimiento de este negocio ilícito.

Los obispos panameños nos han regalado una carta pastoral corta, pero concisa donde nos ilustran sobre: la seguridad e integridad de la vida humana. Unamos esfuerzos, tanto del Estado como de los ciudadanos para combatir el flagelo que vivimos. Sólo en la medida en que el hombre descubre su propia libertad, no libertinaje, es capaz de hacerse partícipe de la experiencia más profunda de la búsqueda de la verdad, aquella que nos hace libres. Hombres y mujeres libres que no se hacen cómplices de situaciones que atentan con la dignidad del ser humano.

Nuestra seguridad e integridad de vida como valor e inherente al hombre mismo, no atañe a los que nos gobiernan, sino a todos, de ahí que, como dirá aquel refrán: “ si los perros ladran, es porque vamos avanzando”, en la búsqueda de anunciar y denunciar diferentes modalidades de la violencia en nuestro país. A darle lo que fueron nuestras costas; libre de contaminación, mayor presencia policial y una población que no se vende.

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Artículo publicado el 25 de agosto de 2010 en el diario El Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.