Andan a pie

La opinión de….

Charlie Del Cid

Hace 100 años cuando no había automóviles, y las ciudades eran pequeñas andar a pie era lo más común.  Hace siglos igual. El que tenía que recorrer grandes distancias usaba un carruaje o un caballo. Supongo que eran para los pudientes o ricos. Si hoy tener un carro es costoso, supongo que algunos de los medios de locomoción de la antigüedad también lo serían. Andar a pie era culto. Se afirma que Aristóteles filosofaba caminando junto con sus discípulos. Jonás el profeta caminó tres días para recorrer Nínive, la capital de Asiria.

Caminar es saludable. Los médicos lo recomiendan como un ejercicio que podría darnos más años de vida.   Sin embargo, andar a pie o en bus, si es diablo rojo más todavía, puede ser signo de que nuestra vida no ha llegado a ser exitosa.   Tener un auto de último modelo, con dispositivos de audio y video, con vidrios ahumados, neumáticos y rines de marca se ha convertido en una medición de nuestro progreso.

Supongo que a eso se refería una analista de espectáculos y moda al referirse a los participantes, incluso finalistas, de algunos de los reality shows más exitosos de los últimos años. Estos artistas tuvieron tres meses en la vorágine del espectáculo, pero sus vidas no han cambiado mucho. Soñaban con contratos de productoras musicales, pero no es la suerte de todos. En este mundo en el que todos queremos nuestros cinco minutos de gloria cualquier oportunidad esperanzadora es atractiva. Un concurso de estos puede ser el trampolín que nos saque de la pobreza.

¿Habrá tarimas y shows para tantos artistas? En esta época del entretenimiento, esta faceta de la vida humana ha pasado de ser de un medio a un fin. La tarea del artista es bien pagada, su vida es es admirada e idolatrada por las masas, muchas veces sin importar el contenido de sus producciones.

Es necesario que los jóvenes que sueñan con el estrellato sepan que no habrá tarimas para todos. Hay ocasiones en que los propios productores o empresarios irrespetan sus dignidades.   Claro, eso no lo notan si están soñando con fama y fortuna. Definitivamente que el respeto nos lo ganamos nosotros mismos. Nadie te respetará si tú no lo haces. Un papel fundamental en tener los pies sobre la tierra lo hace nuestra familia. Si no hay familia, sería bueno tener algún amigo que nos diga la verdad, aunque esta duela.

<>
Este artículo se publicó el 25 de agosto de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: