Espíritu humano

“(Mi) patria es (la) humanidad.” – José Martí.  La opinión del Jurista…

Belisario Antonio Rodríguez Garibaldo

La paz de un mundo mejor es posible. La casa rota, puede ser reparada, todo puede ser curado, el hogar iluminado, mientras prevalezca la libertad e imaginación humana en realizar mejor el bien común. El mundo es sólo un pañuelo. Sus ciudadanos se les denominan humanidad. Así en todos los caminos inexorables de las acciones humanas dejaremos a las propias huellas de nuestras impresiones en los amanecer cotidianos tanto como avanzáremos en las adversidades de los anocheceres acaecidos.

He nacido en Panamá en Ibero-América. De Europa he radicado en Madrid, España; estuve en Alcalá, Toledo y Santiago en España. Luego me he ido a Lisboa, Oporto y Fátima en Portugal. Luego a Paris y Versalles en Francia. Luego a Londres en Bretaña. Y luego a Roma y Vaticano en Italia. Antes desde nuestra América Latina he estado en La Habana, Cuba; y he vivido en México. He estado en San Antonio en Texas y Atlanta en Georgia en Estados Unidos de Norte-América.

En todas partes hemos conocidos diferentes personas y realidades de todas las culturas, lenguas y naciones. En todos nos hemos podido reconocer entre nuestros semejantes en la humanidad. Decía Marco Tulio Cicerón ‘Yo Soy humano, nada de lo humano me es ajeno’.  Aun en paráfrasis de Ciro Alegría mas parece que ‘el mundo es ancho’, pero no es ‘ajeno’, pues en cada parte tenemos a los mismos anhelos de reparar a la casa para que tod@s podamos ser iguales y fraternos con el derecho a la vida, a la libertad y la búsqueda de la felicidad.

En realidad todo ha surgido de la nada, incluyendo el universo. Partiendo de la nada, la humanidad ha ido en constante avance ante cualquier adversidad y con fortaleza; aquellos que lo duden, están dudando de la historia de su propia condición de humanidad. Nada puede detener al espíritu humano. Nada es imposible para la voluntad de existencia de la especie humana. Quienes quieran contener a la libertad, comunidad y determinación de prevalecer del ser humano, descubrirá temprano que tarde, porque el espíritu humano no podrá nunca jamás ser detenido, siempre evoluciona como cause natural y social mas allá de toda capacidad de contención forzosa y fortuita, transformando en constancia al orden de la naturaleza de cuya comprensión exacta nos llevara a complementarnos en mejor progreso como parte de una realidad de la que somos una parte crucial del ambiente que circundamos.

La condición humana no se ha generado en un día, así como todo lo grande ha iniciado pequeño, desde el átomo al quehacer humano. El planeta tierra tiene 4 mil millones de años, y la especie humana (homo sapiens) ha evolucionado en 200 mil años. Así como el referente de la era cristiana occidental tiene 2 mil años, ya hace 10 mil años surgieron las primeras civilizaciones y ciudades, que es origen del Estado moderno, consolidado desde el renacimiento en Europa hasta la modernidad y contemporaneidad que ha ido impulsando en todo el mundo a los modernos derechos del hombre y el ciudadano.

El Estado otorga sentido gregario de sociedad humana en gestión publica de nuestra comunidad. Auque de los conflictos políticos de contexto y época, tradicionalmente han surgido por el sentido común, el prejuicio social, el desconocimiento general, la pugna de intereses y los equívocos políticos. Mas parece ser la naturaleza del Estado – Leviatán, ordenar a la naturaleza del infierno social controlando a la condición humana, tanto como el Estado también parece controlado por intereses creados. No obstante se observa de la historia humana que se ha ido evolucionando por progreso a las formas del Estado y el derecho, hasta la creación del derecho moderno que ha costado ardua tarea común en avanzar, pero del que hoy le reconocemos a sus beneficios en la sociedad humana.

Será preferible que exista leyes que definan derechos y deberes de los seres humanos y en el Estado, que anarquía de cada quien hacer lo que pueda, o peor con prohibiciones de cada acto humano, social y natural, que termina sin duda conduciendo al fracaso colectivo. Los gobiernos, Estados y naciones deben readaptarse a los avances modernos que permite el desarrollo de la acción de las libertades humanas hasta el solidario sentido de comunidad de convivir en paz por bienestar social, de lo contrario surgirán a los cambios como un cause natural de la evolución social.

Tal ha sido la voluntad humana desde las cavernas con el descubrimiento del fuego por el hombre, hasta la era tecnológica con las grandes obras de la ingeniería, hasta la natural evolución del desarrollo general de la sociedad humana. Entendemos como evidente una verdad, es que ninguna realidad puede contener a la libertad e inventiva del ser humano en la constancia de mejorar a la realidad, salvo a la providencial naturaleza, a la cual hemos de conocer hasta aprehender en las mejores formas de adecuarnos para convivir como partes sostenibles de un orden universal del cual somos humanidad en esta tierra y de la cual dependerá nuestra común existencia humana en el planeta azul. Depende de nosotros.

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Artículo de opinión enviado por e-mail el 21 de agosto de 2010 por el autor a quien damos todo el crédito, el mérito y las responsabilidades que el corresponden.
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