El Habeas Humo de Navarro

La opinión del Secretario de Comunicación del Partido Panameñista….

LUIS EDUARDO CAMACHO

Hace algunos días, se dio a conocer la supuesta existencia de un informe de Auditoría Interna del Municipio de Panamá.   Según se conoció, el informe supuestamente concluye que durante la administración alcaldicia de Juan Carlos Navarro se habría desviado fondos oficiales hacia una fundación de carácter privado. Indudablemente, todos pensamos que el ex alcalde saldría inmediatamente a negar la grave situación.   Sin embargo, su respuesta, fue decir que esto era parte de una campaña sucia y que las acusaciones eran infantiles; pero, no desmintió los supuestos hechos.

Días después, los panameños veíamos con sorpresa que Navarro acudía a la Corte Suprema de Justicia a interponer un recurso que debo renombrar con el nombre de Habeas Humo.

El recurso en contra del ministro de Economía y Finanzas argumenta la supuesta negativa de entregarle documentos que, según entendí, demostrarían que la actual administración estaría dándole un supuesto manejo político a la entrega de fondos que habrían de recibir las alcaldías y juntas comunales.

Es un Habeas Humo, porque parece claro que Navarro busca introducir un nuevo tema en la opinión pública, justo en el momento en que los panameños se preguntan por qué este no ha desmentido categóricamente el supuesto informe de auditoría que deja al descubierto presuntas irregularidades co metidas durante su administración.

Es un Habeas Humo, porque es falso que el gobierno esté dando un tratamiento político a la entrega de los fondos que se otorgan a las alcaldías y juntas comunales. Todo lo contrario, nuestra promesa de campaña de poner los intereses del pueblo por delante de los intereses personales y políticos se ha cumplido plenamente al momento de darle el trámite a dichos desembolsos. Muestra clara de ello, es que existen 623 juntas comunales y 75 alcaldías, de ellas 581, la mayoría, están dentro del grupo que ya recibió el desembolso o que está próximo a recibirlo, porque ha finalizado el trámite de su Gestión de Cobro.

Las restantes 117, la minoría, están retrasadas en virtud de que no han entregado los documentos o les fueron devueltos al ser entregados con errores; causales que no pueden atribuirse como responsabilidad del Ministerio de Economía y Finanzas. Los alcaldes y representantes que fueron electos por partidos de la oposición han dado fe de su complacencia por este manejo equitativo y apolítico, que ha resultado en un beneficio directos de las comunidades que ellos representan, al punto que muchos de ellos, se han unido voluntariamente al gobierno del cambio que le está dando vida mejor a los panameños.

Es un Habeas Humo, porque no se entiende cómo Navarro tiene tiempo para interponer recursos, para hablar de supuestas campañas sucias, pero no tiene tiempo para dar explicaciones sobre las supuestas transferencias ilegales hechas supuestamente por sus subalternos, durante su administración.

Quizás los estudiantes de Derecho no tengan la oportunidad de profundizar sus conocimientos,  al no poder estudiar las argumentaciones legales del ex alcalde y su equipo. Pero seguramente pasarán muchas horas de estudio tratando de entender jurídicamente el Habeas Humo de Navarro.

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Este artículo fue publicado el  15 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La “suprema” sentencia

La opinión de…

Itzel Velásquez 

El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia marcará en la historia panameña el inicio de la era de la indignación en el país.   La más clara exponente de esta indignación nacional fue la propia Ana Matilde Gómez cuando dijo, durante una entrevista de televisión, “Estoy sentida con el sistema porque he podido ver la voluntad de un solo hombre convertirse en sentencia”.

La nación entera tiene claro el nombre de ese hombre. El mismo que convirtió en vasallos a los cinco magistrados que deberían velar únicamente por la magistratura de las leyes y la ética pública.   El incivilizado fallo de la CSJ que condena a seis meses de prisión a la ex Procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez, nos quitará a partir de ahora el sueño a los que no renunciaremos a oponernos a la “suprema” sentencia, pues sabemos que se actuó aprovechando las zonas grises de algunas leyes y por sometimiento al poder personal inoculado en todo el sistema. Sino obsérvese la diferencia en cómo se está tratando el caso Ceville. Y a nadie con rigor moral le sienta nada bien semejantes diferencias judiciales.

La indignación nacional es contra todo un sistema. Pues la actuación de los cinco magistrados, expresados en esta “suprema” sentencia condenatoria, es una condena también contra la democracia. Panamá vive una peligrosa regresión institucional a tiempos oscuros, en donde todo se transforma en una cuestión de poder, no de derecho.

El “yo acuso” implícito en la réplica postfallo de Ana Matilde es contra un sistema controlado por un solo hombre.   La esencia de la manifiesta frustración de Gómez radica en que se trata de una importante advertencia sobre los peligros de lo que se está viviendo Panamá: el poder absoluto concentrado en un cargo y un hombre.   Un poder que no se rige por la autoridad moral o intelectual, sino únicamente por la autoridad política.   Un poder basado en viejas retóricas y viciadas prácticas, todas superadas por la vigencia de una verdadera democracia basada en sus reales leyes. Por otro lado, tras décadas de dictaduras, creíamos que se habían resuelto en el país los totalitarismos. Especialmente luego de las luchas civilistas y del sangriento precio que supuso contra Panamá la cruel invasión norteamericana del 89. ¿Por qué ahora todos se preguntan si el caso Gómez es análogo a lo que en aquellos tiempos sucedía?

La conclusión es clara. Para no pocos la respuesta la hallan en San Felipe, donde se ha entronado un poder extremo que intenta mantenerse en pie conjurando silencios de la clase política y social que lo acompaña, de muchos intelectuales y de ciertos medios.

Pero el pueblo panameño aprecia su libertad cuando está amenazada. La conciencia nacional se subleva en estos días pues se resiste a ver morir su democracia sin hacer nada, ya que saben todos los panameños que es lo mejor que tenemos, aunque vaya mal.

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Este artículo se publicó el  15  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

UTP a la vanguardia en ciencia y tecnología

La opinión de…

Liseth Lezcano 

La Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) fue creada mediante la Ley 18 del 13 de agosto de 1981. A partir de ese momento, su evolución y desarrollo la ha ubicado como la institución de mayor calidad y prestigio en el área de la educación superior científica y tecnológica de nuestro país, el que se ha acreditado con dedicación y esmero, para cumplir la misión y visión estratégica que orienta a la Institución.

Hoy, a sus 29 años, la UTP puede presentar como uno de sus principales logros haber formado a más de 42 mil profesionales, quienes, con sus sólidos conocimientos, habilidades, experiencias y creatividad, constituyen el principal puntal para el desarrollo del Panamá. En la mayoría de los proyectos que se han desarrollado en el país, a partir de la creación de la Universidad Tecnológica de Panamá, su huella ha quedado impresa. La necesidad de participación de ingenieros, tecnólogos o licenciados, expertos en las áreas de formación científica y tecnológica al más alto nivel, ha hecho obligante nuestra presencia.

Una muestra de los significativos aportes que ha hecho la UTP, de alcance nacional e internacional, es el hecho que la institución pionera que trajo la internet a Panamá y haberse constituido, hasta la fecha, en la administradora del dominio “.pa”. Más recientemente ha participado, en otros proyectos de alta relevancia para el país, en los estudios de ampliación del Canal de Panamá y en el proyecto de construcción del Metro. El alto profesionalismo que ha caracterizado el manejo de la institución, ha hecho posible el desarrollo de una excelente relación con los sectores gubernamentales, privados y sociales de Panamá, lo que le ha permitido mantener una oferta académica actualizada con un enfoque cultural y humanístico, que contribuye eficientemente al desarrollo científico, tecnológico y social del país.

Actualmente, la UTP está inmersa en un proceso de acreditación institucional y de las carreras que ofrece, a través de la Agencia Centroamericana de Acreditación de Programas de Arquitectura y de Ingeniería (ACAAI) y del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación de Universidades de Panamá (CONEAUPA).

El vínculo desarrollado con prestigiosas instituciones académicas, de investigación y organizaciones y empresas internacionales, han sido elementos fundamentales en su exitosa inserción en el mundo globalizado. Su actual oferta educativa, evidencia su crecimiento institucional. Acoge a más de 17 mil 296 estudiantes, más de mil administrativos y más de 2 mil docentes idóneos y comprometidos con su quehacer académico.

La UTP es líder nacional en investigación del área ingenieril y un centro de referencia y peritaje en tecnología, otro renglón desde donde aporta significativamente al desarrollo de Panamá.

Por estas razones, la UTP se enorgullece de su 29 aniversario y reafirma su compromiso futuro de seguir haciendo el mejor esfuerzo por el bien del país.

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Este artículo se publicó el 15 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

La familia y la mediación: La pareja perfecta

La opinión de…

Fernando E. Fragueiro V. 

“Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente”. (Confucio).

No es un secreto que la familia es el pilar de la sociedad, pero ¿por qué las familias se desintegran y son incapaces de comunicarse?

En un conflicto familiar, de cada diez parejas, pareciera que ocho culpan a su cónyuge, una considera que no está pasado nada y, quizás, en un caso, ambas aceptan su responsabilidad.

A pesar de no ser una estadística oficial, nuestro diario vivir nos enfrenta a esta triste realidad.

Cuando deciden separarse, la comunicación sufre tanto, que necesitan de terceros para hablarse, ya que solos no lo logran, sin herirse.

Sin embargo, para este caos emocional existen herramientas distintas a las controversias judiciales, que dejan sentimientos de Ganador vs. Perdedor.

Son los Métodos Alternos de Resolución de Conflictos, entre los cuales se encuentra La Mediación.

El artículo 52 de la Ley 5 del 8 de julio de 1999 define que: “Se instituye la mediación como método alternativo para la solución de conflictos de manera no adversarial, cuyo objeto es buscar y facilitar la comunicación entre las partes, mediante la intervención de un tercero idóneo, llamado mediador, con miras al logro de un acuerdo proveniente de éstas, que ponga fin al conflicto o controversia.”

El papel del Mediador, no es el de resolver directamente el conflicto, sino el ser un facilitador de la comunicación, que mediante una conversación supervisada, permite a las partes llegar a un entendimiento, dejando atrás las diferencias, para obtener un Acuerdo que resuelva satisfactoriamente el conflicto entre ellos.

La Mediación no solamente se aplica para casos de familia, incluye casos civiles, penales, comerciales, laborales, entre otros, siempre y cuando cumplan los requisitos exigidos en el artículo 55 de la Ley 5 de 1999, que dispone que: “Podrán someterse al trámite de la mediación las materias susceptibles de transacción, desistimiento y negociación y demás que sean reglamentadas.”

Gracias a la experiencia que me ha brindado la Mediación, estoy convencido que si más parejas utilizasen este Método, en vez de decidirse por la vía judicial, podrían resolver más rápida, efectiva, y económicamente los conflictos que se les presenten, sin que quede esa difícil sensación de Ganadores vs. Perdedores, ya que las decisiones nacen directamente de ellos y a favor de ellos, a través de su propia negociación en base a la buena fe y buena voluntad.

Concluyo con el artículo 53 de la Ley 5 que dice: “La mediación se orienta en los principios de la autonomía de la voluntad de las partes, equidad, neutralidad, confidencialidad, economía y eficacia.”

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Este artículo se publicó el  14  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Extranjero o nacional para dirigir la ‘sele’?

La opinión de…

Ariel Cubilla Lezcano

Cada periodo cuando se inicia el ciclo hacia el próximo Mundial, siempre es la misma canción: “quién se encargará de la selección nacional”, aunque si nos sirve de consuelo, ese tema suena en casi todo Latinoamérica.

Desde que recuerdo y mis investigaciones sobre los diferentes procesos mundiales, casi ninguna opción de un “director técnico” ha sido significativa, excepto el segundo lugar alcanzado en la Copa Oro en el 2005 y el haber estado entre los seis mejores de Concacaf, cuando se soñaba ir a Alemania 2006.

Recuerdo que en esas dos ocasiones la selección fue dirigida por un colombiano mal encarado y de poca relación con la prensa, el Cheché Hernández, aunque consiguió dar algunas alegrías al pueblo panameño, también le dio decepciones y hoy no le veo méritos para dirigir a el equipo.

Tal vez algunos dirán que es el único que ha alcanzado los logros que mencioné, sí, pero a él se le pagó por su trabajo y era lo menos que podía hacer.

Esa es una de tantas historias que hay en este país, donde se intenta buscar un técnico que tenga la fórmula o la varita mágica, para que la selección consiga un verdadero logro, para esa tarea desde 1938 se ha intentado con 25 entrenadores de diferentes países: 3 colombianos, 1 chileno, 4 argentinos, 4 uruguayos, 1 brasileño, 1 tico, 1 rumano y 10 nacionales.

El último, un brasileño naturalizado costarricense, Alexandre Borges Guimarães, quien en el proceso a Sudáfrica ni siquiera nos llevó a la siguiente ronda; eso fue un verdadero fiasco.

Particularmente creo que la fórmula maravillosa no está en ningún técnico extranjero.

Usted seguro piensa en la experiencia, pero al momento de definir un partido eso no cuenta, porque ni la historia ni el currículo ni nada del pasado juega y eso ya lo han demostrado “grandes técnicos” que han sido contratados por exitosos clubes o importantes selecciones con un cúmulo de jugadores muy superiores a los nuestros. ¿Qué han obtenido? Nada.

Por esta razón y muchas más que se pueden enumerar, yo apuesto al profesionalismo nacional; por ello insto a nuestra dirigencia de fútbol para que piensen en un técnico panameño porque si de profesionalismo se quiere hablar porque el extranjero ofrece un “mejor trabajo”, entonces se debería buscar y contratar a directivos extranjeros para que dirijan el fútbol nacional.

Ahora bien, usted como panameño y amante del fútbol, ¿qué cree que es lo mejor para la selección nacional? ¿Un técnico nacional que conoce verdaderamente lo nuestro, que entiende cómo nuestros deportistas libran sus batallas buscando cómo mantener a sus familias y compartiendo su tiempo con el deporte que aman o prefiere un técnico extranjero que ilusiona a un país que solo desea ver su bandera en una competición internacional, pero que al final, ese extraño escribe la misma historia que otros llevándose su jugoso salario? ¡Cuidado!

Pensemos muy bien lo que queremos. Yo solo digo que “por eso en Panamá, estamos como estamos”.

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Este artículo se publicó el 14 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Memoria selectiva

La opinión del Escritor y Analista Político…

Rafael Montes Gómez

“Si se siente, por parte de la población, que no se ha hecho justicia, si el caso se cierra sin que haya personas señaladas como culpables, en nuestro período volveremos a abrir esos casos, porque los delitos de la humanidad no prescriben y existe suficientes motivos para abrir esa investigación”, Leandro Ávila.

Enhorabuena por esta declaración, pero es increíble el desparpajo amoral de ciertos personajes. Jamás escuche al señor Ávila ni a ningún miembro del PRD, ni durante ni después de la dictadura militar decir “que vuelvan a abrir esos casos, porque los delitos de lesa humanidad no prescriben”.

Muy por el contrario, la orden desde el Cuartel Central era no permitir por nada del mundo la apertura de los casos de lesa humanidad que si se cometieron durante la dictadura militar de Omar Torrijos y Manuel Antonio Noriega.

Los informes de la Comisión de la Verdad son claros en admitir la colaboración de los estamentos de justicia y demás entes del estado panameño en el proceso de denegación de justicia a las víctimas de la dictadura.

Es una burla a nuestro pueblo que en pleno aniversario del general se emita una declaración tan vergonzosa. Todos sabemos que con serenidad el gobierno nacional ha designado una comisión de notables que investigan los hechos acaecidos en Changuinola, para llegar a la verdad. Pro hombres nobles como Roberto Troncoso entre otros, personas muy comprometidas con los derechos humanos desarrollaran esta seria labor. Lo que pasó en Changuinola debe y será investigado en su totalidad.

No obstante, Encarnación Gaitán, José del Carmen Tuñón, Genaro Sarmiento, Alonso Sabín Castillo, Osvaldo Jiménez, Belisario Gántez Gómez, Floyd Britton, Víctor Saldaña Araúz, Julio Alberto Silvera, Ramón Mojica Santamaría, Onofre Quintero, Ariosto González, Dorita Moreno, Hipólito Quintero Delgado, Natividad González, Teodoro Palacios Hurtado, Herbert Quintanar, Julio Mario Villarreal de las Casas, Heliodoro Portugal, Rubén Miró, Heriberto Manzo, Walter Sardiñas, Eduardo White Fernández, Elías González Santizo, Félix González Santizo, Encarnación González Santizo, Jorge Tulio Medrano, Hildebrando Manzo, Nicolás Cubas Pérez, Alcibiades Bethancourth; lista parcial de más de 30 seres humanos asesinados y desaparecidos en el periodo de 1968 a 1972, señor Diputado de justicia y memoria selectiva, no tuvieron esa oportunidad, ni usted pidió esclarecer esos hechos o abogo por sus familiares.

No tuvieron esa oportunidad porque su gobierno y su partido el PRD aún en democracia, hicieron todo lo posible porque esos crímenes prescribieran y los procesos no culminaran en certeza del castigo. Testigo son los fallos, algunos de ellos vergonzosos   proferidos por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia que para memoria de todos los panameños deben ser de lectura obligatoria.

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Este artículo se publicó el  14  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.