El Habeas Humo de Navarro

La opinión del Secretario de Comunicación del Partido Panameñista….

LUIS EDUARDO CAMACHO

Hace algunos días, se dio a conocer la supuesta existencia de un informe de Auditoría Interna del Municipio de Panamá.   Según se conoció, el informe supuestamente concluye que durante la administración alcaldicia de Juan Carlos Navarro se habría desviado fondos oficiales hacia una fundación de carácter privado. Indudablemente, todos pensamos que el ex alcalde saldría inmediatamente a negar la grave situación.   Sin embargo, su respuesta, fue decir que esto era parte de una campaña sucia y que las acusaciones eran infantiles; pero, no desmintió los supuestos hechos.

Días después, los panameños veíamos con sorpresa que Navarro acudía a la Corte Suprema de Justicia a interponer un recurso que debo renombrar con el nombre de Habeas Humo.

El recurso en contra del ministro de Economía y Finanzas argumenta la supuesta negativa de entregarle documentos que, según entendí, demostrarían que la actual administración estaría dándole un supuesto manejo político a la entrega de fondos que habrían de recibir las alcaldías y juntas comunales.

Es un Habeas Humo, porque parece claro que Navarro busca introducir un nuevo tema en la opinión pública, justo en el momento en que los panameños se preguntan por qué este no ha desmentido categóricamente el supuesto informe de auditoría que deja al descubierto presuntas irregularidades co metidas durante su administración.

Es un Habeas Humo, porque es falso que el gobierno esté dando un tratamiento político a la entrega de los fondos que se otorgan a las alcaldías y juntas comunales. Todo lo contrario, nuestra promesa de campaña de poner los intereses del pueblo por delante de los intereses personales y políticos se ha cumplido plenamente al momento de darle el trámite a dichos desembolsos. Muestra clara de ello, es que existen 623 juntas comunales y 75 alcaldías, de ellas 581, la mayoría, están dentro del grupo que ya recibió el desembolso o que está próximo a recibirlo, porque ha finalizado el trámite de su Gestión de Cobro.

Las restantes 117, la minoría, están retrasadas en virtud de que no han entregado los documentos o les fueron devueltos al ser entregados con errores; causales que no pueden atribuirse como responsabilidad del Ministerio de Economía y Finanzas. Los alcaldes y representantes que fueron electos por partidos de la oposición han dado fe de su complacencia por este manejo equitativo y apolítico, que ha resultado en un beneficio directos de las comunidades que ellos representan, al punto que muchos de ellos, se han unido voluntariamente al gobierno del cambio que le está dando vida mejor a los panameños.

Es un Habeas Humo, porque no se entiende cómo Navarro tiene tiempo para interponer recursos, para hablar de supuestas campañas sucias, pero no tiene tiempo para dar explicaciones sobre las supuestas transferencias ilegales hechas supuestamente por sus subalternos, durante su administración.

Quizás los estudiantes de Derecho no tengan la oportunidad de profundizar sus conocimientos,  al no poder estudiar las argumentaciones legales del ex alcalde y su equipo. Pero seguramente pasarán muchas horas de estudio tratando de entender jurídicamente el Habeas Humo de Navarro.

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Este artículo fue publicado el  15 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La “suprema” sentencia

La opinión de…

Itzel Velásquez 

El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia marcará en la historia panameña el inicio de la era de la indignación en el país.   La más clara exponente de esta indignación nacional fue la propia Ana Matilde Gómez cuando dijo, durante una entrevista de televisión, “Estoy sentida con el sistema porque he podido ver la voluntad de un solo hombre convertirse en sentencia”.

La nación entera tiene claro el nombre de ese hombre. El mismo que convirtió en vasallos a los cinco magistrados que deberían velar únicamente por la magistratura de las leyes y la ética pública.   El incivilizado fallo de la CSJ que condena a seis meses de prisión a la ex Procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez, nos quitará a partir de ahora el sueño a los que no renunciaremos a oponernos a la “suprema” sentencia, pues sabemos que se actuó aprovechando las zonas grises de algunas leyes y por sometimiento al poder personal inoculado en todo el sistema. Sino obsérvese la diferencia en cómo se está tratando el caso Ceville. Y a nadie con rigor moral le sienta nada bien semejantes diferencias judiciales.

La indignación nacional es contra todo un sistema. Pues la actuación de los cinco magistrados, expresados en esta “suprema” sentencia condenatoria, es una condena también contra la democracia. Panamá vive una peligrosa regresión institucional a tiempos oscuros, en donde todo se transforma en una cuestión de poder, no de derecho.

El “yo acuso” implícito en la réplica postfallo de Ana Matilde es contra un sistema controlado por un solo hombre.   La esencia de la manifiesta frustración de Gómez radica en que se trata de una importante advertencia sobre los peligros de lo que se está viviendo Panamá: el poder absoluto concentrado en un cargo y un hombre.   Un poder que no se rige por la autoridad moral o intelectual, sino únicamente por la autoridad política.   Un poder basado en viejas retóricas y viciadas prácticas, todas superadas por la vigencia de una verdadera democracia basada en sus reales leyes. Por otro lado, tras décadas de dictaduras, creíamos que se habían resuelto en el país los totalitarismos. Especialmente luego de las luchas civilistas y del sangriento precio que supuso contra Panamá la cruel invasión norteamericana del 89. ¿Por qué ahora todos se preguntan si el caso Gómez es análogo a lo que en aquellos tiempos sucedía?

La conclusión es clara. Para no pocos la respuesta la hallan en San Felipe, donde se ha entronado un poder extremo que intenta mantenerse en pie conjurando silencios de la clase política y social que lo acompaña, de muchos intelectuales y de ciertos medios.

Pero el pueblo panameño aprecia su libertad cuando está amenazada. La conciencia nacional se subleva en estos días pues se resiste a ver morir su democracia sin hacer nada, ya que saben todos los panameños que es lo mejor que tenemos, aunque vaya mal.

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Este artículo se publicó el  15  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

UTP a la vanguardia en ciencia y tecnología

La opinión de…

Liseth Lezcano 

La Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) fue creada mediante la Ley 18 del 13 de agosto de 1981. A partir de ese momento, su evolución y desarrollo la ha ubicado como la institución de mayor calidad y prestigio en el área de la educación superior científica y tecnológica de nuestro país, el que se ha acreditado con dedicación y esmero, para cumplir la misión y visión estratégica que orienta a la Institución.

Hoy, a sus 29 años, la UTP puede presentar como uno de sus principales logros haber formado a más de 42 mil profesionales, quienes, con sus sólidos conocimientos, habilidades, experiencias y creatividad, constituyen el principal puntal para el desarrollo del Panamá. En la mayoría de los proyectos que se han desarrollado en el país, a partir de la creación de la Universidad Tecnológica de Panamá, su huella ha quedado impresa. La necesidad de participación de ingenieros, tecnólogos o licenciados, expertos en las áreas de formación científica y tecnológica al más alto nivel, ha hecho obligante nuestra presencia.

Una muestra de los significativos aportes que ha hecho la UTP, de alcance nacional e internacional, es el hecho que la institución pionera que trajo la internet a Panamá y haberse constituido, hasta la fecha, en la administradora del dominio “.pa”. Más recientemente ha participado, en otros proyectos de alta relevancia para el país, en los estudios de ampliación del Canal de Panamá y en el proyecto de construcción del Metro. El alto profesionalismo que ha caracterizado el manejo de la institución, ha hecho posible el desarrollo de una excelente relación con los sectores gubernamentales, privados y sociales de Panamá, lo que le ha permitido mantener una oferta académica actualizada con un enfoque cultural y humanístico, que contribuye eficientemente al desarrollo científico, tecnológico y social del país.

Actualmente, la UTP está inmersa en un proceso de acreditación institucional y de las carreras que ofrece, a través de la Agencia Centroamericana de Acreditación de Programas de Arquitectura y de Ingeniería (ACAAI) y del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación de Universidades de Panamá (CONEAUPA).

El vínculo desarrollado con prestigiosas instituciones académicas, de investigación y organizaciones y empresas internacionales, han sido elementos fundamentales en su exitosa inserción en el mundo globalizado. Su actual oferta educativa, evidencia su crecimiento institucional. Acoge a más de 17 mil 296 estudiantes, más de mil administrativos y más de 2 mil docentes idóneos y comprometidos con su quehacer académico.

La UTP es líder nacional en investigación del área ingenieril y un centro de referencia y peritaje en tecnología, otro renglón desde donde aporta significativamente al desarrollo de Panamá.

Por estas razones, la UTP se enorgullece de su 29 aniversario y reafirma su compromiso futuro de seguir haciendo el mejor esfuerzo por el bien del país.

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Este artículo se publicó el 15 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

La familia y la mediación: La pareja perfecta

La opinión de…

Fernando E. Fragueiro V. 

“Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente”. (Confucio).

No es un secreto que la familia es el pilar de la sociedad, pero ¿por qué las familias se desintegran y son incapaces de comunicarse?

En un conflicto familiar, de cada diez parejas, pareciera que ocho culpan a su cónyuge, una considera que no está pasado nada y, quizás, en un caso, ambas aceptan su responsabilidad.

A pesar de no ser una estadística oficial, nuestro diario vivir nos enfrenta a esta triste realidad.

Cuando deciden separarse, la comunicación sufre tanto, que necesitan de terceros para hablarse, ya que solos no lo logran, sin herirse.

Sin embargo, para este caos emocional existen herramientas distintas a las controversias judiciales, que dejan sentimientos de Ganador vs. Perdedor.

Son los Métodos Alternos de Resolución de Conflictos, entre los cuales se encuentra La Mediación.

El artículo 52 de la Ley 5 del 8 de julio de 1999 define que: “Se instituye la mediación como método alternativo para la solución de conflictos de manera no adversarial, cuyo objeto es buscar y facilitar la comunicación entre las partes, mediante la intervención de un tercero idóneo, llamado mediador, con miras al logro de un acuerdo proveniente de éstas, que ponga fin al conflicto o controversia.”

El papel del Mediador, no es el de resolver directamente el conflicto, sino el ser un facilitador de la comunicación, que mediante una conversación supervisada, permite a las partes llegar a un entendimiento, dejando atrás las diferencias, para obtener un Acuerdo que resuelva satisfactoriamente el conflicto entre ellos.

La Mediación no solamente se aplica para casos de familia, incluye casos civiles, penales, comerciales, laborales, entre otros, siempre y cuando cumplan los requisitos exigidos en el artículo 55 de la Ley 5 de 1999, que dispone que: “Podrán someterse al trámite de la mediación las materias susceptibles de transacción, desistimiento y negociación y demás que sean reglamentadas.”

Gracias a la experiencia que me ha brindado la Mediación, estoy convencido que si más parejas utilizasen este Método, en vez de decidirse por la vía judicial, podrían resolver más rápida, efectiva, y económicamente los conflictos que se les presenten, sin que quede esa difícil sensación de Ganadores vs. Perdedores, ya que las decisiones nacen directamente de ellos y a favor de ellos, a través de su propia negociación en base a la buena fe y buena voluntad.

Concluyo con el artículo 53 de la Ley 5 que dice: “La mediación se orienta en los principios de la autonomía de la voluntad de las partes, equidad, neutralidad, confidencialidad, economía y eficacia.”

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Este artículo se publicó el  14  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Extranjero o nacional para dirigir la ‘sele’?

La opinión de…

Ariel Cubilla Lezcano

Cada periodo cuando se inicia el ciclo hacia el próximo Mundial, siempre es la misma canción: “quién se encargará de la selección nacional”, aunque si nos sirve de consuelo, ese tema suena en casi todo Latinoamérica.

Desde que recuerdo y mis investigaciones sobre los diferentes procesos mundiales, casi ninguna opción de un “director técnico” ha sido significativa, excepto el segundo lugar alcanzado en la Copa Oro en el 2005 y el haber estado entre los seis mejores de Concacaf, cuando se soñaba ir a Alemania 2006.

Recuerdo que en esas dos ocasiones la selección fue dirigida por un colombiano mal encarado y de poca relación con la prensa, el Cheché Hernández, aunque consiguió dar algunas alegrías al pueblo panameño, también le dio decepciones y hoy no le veo méritos para dirigir a el equipo.

Tal vez algunos dirán que es el único que ha alcanzado los logros que mencioné, sí, pero a él se le pagó por su trabajo y era lo menos que podía hacer.

Esa es una de tantas historias que hay en este país, donde se intenta buscar un técnico que tenga la fórmula o la varita mágica, para que la selección consiga un verdadero logro, para esa tarea desde 1938 se ha intentado con 25 entrenadores de diferentes países: 3 colombianos, 1 chileno, 4 argentinos, 4 uruguayos, 1 brasileño, 1 tico, 1 rumano y 10 nacionales.

El último, un brasileño naturalizado costarricense, Alexandre Borges Guimarães, quien en el proceso a Sudáfrica ni siquiera nos llevó a la siguiente ronda; eso fue un verdadero fiasco.

Particularmente creo que la fórmula maravillosa no está en ningún técnico extranjero.

Usted seguro piensa en la experiencia, pero al momento de definir un partido eso no cuenta, porque ni la historia ni el currículo ni nada del pasado juega y eso ya lo han demostrado “grandes técnicos” que han sido contratados por exitosos clubes o importantes selecciones con un cúmulo de jugadores muy superiores a los nuestros. ¿Qué han obtenido? Nada.

Por esta razón y muchas más que se pueden enumerar, yo apuesto al profesionalismo nacional; por ello insto a nuestra dirigencia de fútbol para que piensen en un técnico panameño porque si de profesionalismo se quiere hablar porque el extranjero ofrece un “mejor trabajo”, entonces se debería buscar y contratar a directivos extranjeros para que dirijan el fútbol nacional.

Ahora bien, usted como panameño y amante del fútbol, ¿qué cree que es lo mejor para la selección nacional? ¿Un técnico nacional que conoce verdaderamente lo nuestro, que entiende cómo nuestros deportistas libran sus batallas buscando cómo mantener a sus familias y compartiendo su tiempo con el deporte que aman o prefiere un técnico extranjero que ilusiona a un país que solo desea ver su bandera en una competición internacional, pero que al final, ese extraño escribe la misma historia que otros llevándose su jugoso salario? ¡Cuidado!

Pensemos muy bien lo que queremos. Yo solo digo que “por eso en Panamá, estamos como estamos”.

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Este artículo se publicó el 14 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Memoria selectiva

La opinión del Escritor y Analista Político…

Rafael Montes Gómez

“Si se siente, por parte de la población, que no se ha hecho justicia, si el caso se cierra sin que haya personas señaladas como culpables, en nuestro período volveremos a abrir esos casos, porque los delitos de la humanidad no prescriben y existe suficientes motivos para abrir esa investigación”, Leandro Ávila.

Enhorabuena por esta declaración, pero es increíble el desparpajo amoral de ciertos personajes. Jamás escuche al señor Ávila ni a ningún miembro del PRD, ni durante ni después de la dictadura militar decir “que vuelvan a abrir esos casos, porque los delitos de lesa humanidad no prescriben”.

Muy por el contrario, la orden desde el Cuartel Central era no permitir por nada del mundo la apertura de los casos de lesa humanidad que si se cometieron durante la dictadura militar de Omar Torrijos y Manuel Antonio Noriega.

Los informes de la Comisión de la Verdad son claros en admitir la colaboración de los estamentos de justicia y demás entes del estado panameño en el proceso de denegación de justicia a las víctimas de la dictadura.

Es una burla a nuestro pueblo que en pleno aniversario del general se emita una declaración tan vergonzosa. Todos sabemos que con serenidad el gobierno nacional ha designado una comisión de notables que investigan los hechos acaecidos en Changuinola, para llegar a la verdad. Pro hombres nobles como Roberto Troncoso entre otros, personas muy comprometidas con los derechos humanos desarrollaran esta seria labor. Lo que pasó en Changuinola debe y será investigado en su totalidad.

No obstante, Encarnación Gaitán, José del Carmen Tuñón, Genaro Sarmiento, Alonso Sabín Castillo, Osvaldo Jiménez, Belisario Gántez Gómez, Floyd Britton, Víctor Saldaña Araúz, Julio Alberto Silvera, Ramón Mojica Santamaría, Onofre Quintero, Ariosto González, Dorita Moreno, Hipólito Quintero Delgado, Natividad González, Teodoro Palacios Hurtado, Herbert Quintanar, Julio Mario Villarreal de las Casas, Heliodoro Portugal, Rubén Miró, Heriberto Manzo, Walter Sardiñas, Eduardo White Fernández, Elías González Santizo, Félix González Santizo, Encarnación González Santizo, Jorge Tulio Medrano, Hildebrando Manzo, Nicolás Cubas Pérez, Alcibiades Bethancourth; lista parcial de más de 30 seres humanos asesinados y desaparecidos en el periodo de 1968 a 1972, señor Diputado de justicia y memoria selectiva, no tuvieron esa oportunidad, ni usted pidió esclarecer esos hechos o abogo por sus familiares.

No tuvieron esa oportunidad porque su gobierno y su partido el PRD aún en democracia, hicieron todo lo posible porque esos crímenes prescribieran y los procesos no culminaran en certeza del castigo. Testigo son los fallos, algunos de ellos vergonzosos   proferidos por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia que para memoria de todos los panameños deben ser de lectura obligatoria.

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Este artículo se publicó el  14  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Millones en publicidad engañosa

La opinión del Secretario General del SUNTRACS – FRENADESO….

GENARO LÓPEZ R.

¿ Cuánto del presupuesto nacional se destina a publicidad? Desde hace varios años el pueblo panameño viene cuestionando las cifras millonarias que se destinan a publicidad engañosa por parte del gobierno. Recursos que deberían ser utilizados para cubrir el déficit en la atención de las necesidades sociales, son utilizados para mentir a la población.

Según informe de la Secretaría de Comunicación del Estado el presupuesto para publicidad estatal en el 2010 es de 22 millones de dólares.   Mucho se ha dicho sobre la utilización de los fondos del Estado para montar campañas tendientes a vender leyes antipopulares; tal es el caso de la reformas tributarias (aumento del ITBMS a 7%) y hoy para lavar la cara del gobierno frente a la masacre de Bocas del Toro ante la imposición de la Ley 30.

Durante semanas el gobierno mantiene en diversos medios de comunicación publicidad engañosa sobre la Ley 30, que aparece bajo el título ‘La verdad de la ley 30: seguridad y progreso’.    Dicen:   ‘La ley 30 no quita derechos laborales:   No se elimina el domingo, las vacaciones, el fuero de maternidad, el cargo por horas extras…’. Es preciso recordarle al gobierno, que días antes de llevar la Ley Chorizo a la Asamblea Nacional, fue el Ejecutivo (ministra de Trabajo) quien colocó estos temas en la agenda nacional, a través de varias declaraciones en medios de comunicación social y en la OIT, al punto tal que voceros de la Iglesia Católica emitieron opinión pública rechazando la eliminación del día domingo como día de descanso obligatorio.   Ahora bien, el movimiento obrero, al igual que la comunidad de Bocas del Toro, jamás han confundido la llamada primera oleada de reformas al Código de Trabajo con lo que establece la Ley 30, que sí vulnera derechos laborales en sus artículos 12, 13, 14, 15, 16, 17 y 18.

Por otro lado, la publicidad engañosa sostiene que ‘no se eliminan los estudios de impacto ambiental’.    Los artículos 32 y 33 de la Ley Chorizo reforman la Ley General de Ambiente (Ley 41), exonerando al Estado de la obligación de estudios de impacto ambiental cuando el Consejo de Gabinete así lo considere necesario.

Igualmente dicen que ‘no se permite el abuso de la Policía’.   Los artículos 27 y 28 exoneran a los miembros de la Fuerza Pública del cargo de abuso en el uso de la fuerza.    Les da impunidad para avasallar al pueblo.   Lo vivido en Bocas del Toro es la muestra más evidente del ejercicio de la Ley 30.

En medio del ‘diálogo de YO con YO’ el gobierno ha incrementado su publicidad engañosa, lo que no contribuye a crear un clima honesto para el mismo, por lo que exigimos que se suspenda inmediatamente el derroche de nuestros impuestos en propagandizar la represiva Ley Chorizo.

La publicidad estatal debe invertirse en campañas donde hay que comunicarle al pueblo temas de relevancia (campañas de salud, campañas para alertar y combatir epidemias, prevención de riesgos, entre otras), debe estar regida por un criterio de utilidad social. Asimismo en toda propaganda del Estado debe señalarse que esa obra se ha hecho con el dinero de los contribuyentes, evitando así el ensalzamiento personal al que muchas autoridades son adictos con los recursos de todos.

Cerramos señalando que todavía el eco de los gritos y el llanto de las viudas y los hijos de Antonio Smith y Virgilio Castillo resuenan en los oídos del pueblo panameño, en ese marco de dolor e impotencia los diputados han abofeteado nuevamente el clamor popular, al imponer un proyecto que no deroga la Ley 30.    Estos son los ‘padres de la patria’, que no conformes con sus altos emolumentos, mañana destinarán miles de dólares en publicidad (en medios de comunicación de su propiedad), para esconder su traición al pueblo.

Ante la mafiocracia enquistada en todos los Órganos del Estado, al pueblo trabajador no le queda otro camino que organizarse y construir su propio instrumento político.

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Este artículo fue publicado el  15 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Es solo un juego

La opinión de…

Julio Villalobos 

Camisas rojas por los predios, tranque en el corredor y Juan Díaz congestionado. Comienza el ciclo de la Selección Nacional de Fútbol con miras al Mundial de Brasil 2014.   Panamá versus Venezuela, en el Rommel Fernández.   Asistencia regular, tomando en cuenta que es día de semana.   Al final, una pertinaz llovizna no fue obstáculo para que la “Marea Roja” gritara los goles que esa noche marcaron los nuestros.

En el fondo un coro se esparcía desde las gradas del “Coloso de Juan Díaz”.   Julio, Julio, Julio… Pancartas sentenciaban a la Federación para que Julio Cesar Dely Valdés sea el director técnico de la Selección.  En ese momento ardió mi fervor nacionalista, conjugándose con la desmedida pasión que provoca el deporte rey.   Luego recordé una frase de un comentarista argentino, que nunca supe su nombre, “el Loco Abreu nos hizo recordar que esto es solo un juego”, en alusión al polémico penal ejecutado al estilo “Panenka”, que a la postre diera el pase a los charrúas a semifinales en el pasado Mundial.

Es solo un juego. El fútbol es solo un juego. Pero el dinero que manejan las federaciones, aunado a los jugosos salarios que ostentan los dirigentes nacionales, hacen del pastel un extraordinario manjar, suficientemente apetecible como para atar cabos de perpetuidad.

En el medio los futbolistas, aficionados y no aficionados. Todos los que alegran su vida con un grito de gol.

La tribuna coreando “Julio, Julio, Julio”, me hizo pensar en motivos de alegría para el pueblo. La “Marea Roja” aclamaba al “Panagol”, al tiempo que la frase célebre grabada en nuestro escudo nacional, “Pro Mundi Beneficio” terminaba por fastidiarme, sobre todo después de superado el complejo heredado de que lo de afuera siempre es mejor.

El mejor jugador de la historia panameña, con algo de experiencia como parte del cuerpo técnico de un equipo de primera en España. Con una larga y exitosa trayectoria, mundialmente reconocida. Hizo cuanto gol se le antojó.

En Europa y Sudamérica plasmó su nombre. Dely Valdés es joya 100% nacional. Conoce el entorno. El “Coco” siempre será el “Coco”. Nadie pone en duda su capacidad y conocimiento. Su trayectoria habla por sí sola. El punto es que ya es un anciano, que tal vez, previendo su último chance de cosechar su historia, pudo haber sido seducido por el millonario ofrecimiento del Gobierno Nacional.

Si Julio Cesar Dely Valdés quiere rifarse su novel carrera como director técnico de una selección con pocas posibilidades para clasificarse al Mundial, en medio de una dirigencia que desconoce sobre procesos a largo plazo y con la necesidad de resultados inmediatos para enquistarse, nadie mejor que el ‘Panagol’ para arrogarse dicho riesgo.

Un tipo como Julio, sin duda posee toda la autoridad que le confiere el hecho de que su madre sufriera los dolores de parto en suelo patrio y que de cuyo vientre salieran tres de las más grandes glorias nacidas en Panamá.   Y aunque parezca ilógico, me voy con la premisa de que el fútbol es solo un juego, que alienta pasión y nacionalismo. ¡Yo voto por el panameño!

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Este artículo se publicó el 14 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Actitudes

La opinión del Sacerdote Jesuita.…

Rosendo Torres 

Escucho que un grupo de ciudadanos de distintas filiaciones e historial político se han estado públicamente reuniendo con el objeto de evaluar lo que está sucediendo de bueno y malo en el país, pero sobre todo con preocupación.

Preocupación y repudio ha causado el fallo tan esperado de la Corte en el caso de la ex Procuradora.

Se ha hablado hasta la saciedad expresando distintos puntos de vista y lo que esto significa como precedente en la administración de justicia. EI mandatario se exonera de toda influencia en el asunto.   Lo cual engendra dudas.

No podemos negar que la preocupación que existe entre algunos sobre la situación del país por el hecho de que efectivamente el país está progresando. Ya Panamá no es Panamá.   Ha cambiado mucho, ha crecido mucho. EI movimiento vehicular es monstruoso.

Se están haciendo obras casi faraónicas, y miramos con optimismo el plan de remozar la imagen de Curundú y el empeño por destruir los edificios abandonados de Colón, lo cual indudablemente dará una nueva apariencia a la ciudad, y bienestar a la comunidad.

Se están llevando a cabo obras y se sigue con planes fabulosos que pretenden hacer de esta urbe un país del primer mundo, pero junto a este impulso progresista que ojalá no beneficie a los mismos de siempre, sino que redunde prácticamente en el bienestar de la mayoría del país.

Sin embargo de hecho nuestros problemas, todo el asunto de los chances casados y las refriegas con los billeteros, y otras manifestaciones nos siguen radicando más en las actitudes de tercer mundo, incluso recordando aquel remoquete que en el pasado calificaba los países centroamericanos como “banana republics”.    Se repite el esquema cada cinco años de que los candidatos que se escogen pronto pierden el norte y quedamos siempre aprendiendo. Y nunca acabando de aprender.

Gobernar es no solo administrar, son cosas distintas, unas son las reglas para una buena administración de una empresa, otras que no se saben porque hay que aprenderlas ejercitando el cargo, el dirigir un país.

Lo mismo que el que habla bien y exponga mejor lo convierte en buen ejecutor de planes. Hay muchos factores intermedios que hay que irlos aprendiendo sobre la marcha. Y de ahí es donde vienen las desilusiones. Nadie es perfecto. Una dosis de humildad en el aprendizaje a gobernar ayuda muchísimo. Por tanto nuestras actitudes deben ser amplias y concederse un tiempo extra para un cambio.

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Este artículo se publicó el  15  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Circo político

La opinión de….

YOLANDA CRESPO


‘El sol simboliza la verdad y la integridad.  Otorga al nativo alegría, confianza y buena salud’. El próximo 25 de agosto, a las 5:00 p.m. en el salón Chaquira del Centro de Convenciones ATLAPA,  en el marco de la Feria del Libro, la escritora Rose Marie Tapia presentará El retorno de los bárbaros. De esta manera, la autora cerrará su trilogía político social.

‘El cuervo’ es la figura central de la novela que es, en realidad, un retrato de un mandatario tropical. La autora conoce al dedillo las cartas astrales, el tarot, los movimientos esotéricos que han gustado tanto a muchos militares y mandatarios de la política criolla.

Esta novela comienza con un golpe de estado, como hemos vivido en el pasado. Ostenta ejemplos de la vida política de manera ficticia. Presenta la situación de un país imaginario que vive en medio de constantes tribulaciones, engaños, conspiraciones, secuestros, catástrofes económicas, etc. Todo esto sin mencionar la injerencia extranjera, la presencia de la logia de los Iluminati, grupo de trascendencia en la política mundial a través de la masonería y otras sociedades secretas que instalan y remueven mandatarios a placer.

Realmente hay de todo en esta novela escrita en un lenguaje tan sencillo que un niño y hasta la persona más sencilla puede entender. Abundan la acción, el esoterismo, la intriga, las traiciones, etc. Siempre encontramos que los gobiernos hacen ver que sus problemas son internos, pero que las decisiones trascendentales son llevadas a mano por la inherencia extranjera.

Rose Marie atesora reveladores ejemplos de mitología y magia. Esta saga del poder en nuestros países latinoamericanos es una muestra más del talento de la escritora. Aparecen algunos personajes de sus novelas anteriores. Una de las protagonistas entra disfrazada a la mazmorra para rescatar al presidente del secuestro, para posteriormente se castigada por los gorilas. En medio de la ficción experimentamos situaciones de temor y represión que hacen alusión a aquellas que experimentamos todos los panameños durante la dictadura militar.

Como en todas las obras de la novelista, el final es muy bueno. Se vislumbra el fortalecimiento del sistema democrático. La obra refleja su pasión por la libertad, la presencia de mujeres valientes, hombres indignos, la constante manipulación de los medios de comunicación, en fin, la fogosa política en nuestros países tropicales.

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Este artículo fue publicado el  14 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Injusticia politizada

La opinión de…

Betty Brannan Jaén 

Como si necesitáramos una prueba más de que en Panamá no hay un estado de derecho, tenemos el triste espectáculo de la condena penal de Ana Matilde Gómez. No hay una sola persona pensante en Panamá que no comprenda bien que se trata de una burda jugada política, como señalaron los editoriales del jueves en los dos periódicos principales del país.   El Panamá América lo caracterizó como “un fallo escandaloso… en un país de absurdos”, mientras que La Prensa lo calificó de “repugnante” y “farsa”, declarándose nuevamente “en luto por la justicia”.

Sin embargo, ese mismo jueves en la mañana, Julio Miller defendió el fallo en su programa de televisión, haciendo dos argumentos que no deben quedar sin refutar. El primero, como Miller lo expuso, es que “a confesión de partes, relevo de pruebas”.    Según Miller, como Gómez ha admitido que ordenó el pinchazo de teléfono al centro del caso, “no hay discusión” posible sobre la ilegalidad de ese acto y su consecuente culpabilidad penal.   Esto alegremente descarta lo que todo Panamá sabe perfectamente -que la disputa no es sobre el pinchazo en sí sino sobre cómo debe interpretarse la disposición constitucional pertinente. Y sobre ese punto, un fallo emitido dos años después del pinchazo no se aplicaría retroactivamente en ningún país que respeta los principios básicos del derecho penal.   Por ello, una comisión del Colegio de Abogados sentenció que era “absurdo” enjuiciar a Gómez y un Hoy por hoy la proclamó “inocente”.

El segundo argumento de Miller el jueves fue que el caso Gómez hubiera tenido el mismo desenlace en Estados Unidos.   No estoy en posición de adivinar en cuáles razonamientos Miller se basó para afirmar eso, pero sí estoy en posición de asegurar que la afirmación es incorrecta porque he ejercido derecho penal en Estados Unidos.    En el derecho penal estadounidense, los casos de pinchazos ilegales se resuelven con “la regla exclusionaria”,   no con el encarcelamiento del funcionario que equivocadamente autorizó el pinchazo telefónico.   Si el funcionario actuó maliciosamente podría estar expuesto a destitución y a una demanda civil, pero no a juicio penal y encarcelamiento.

En cuanto a la información obtenida ilegalmente, esta será “excluida” del juicio penal contra el acusado, o sea, no es admisible. Si mucho se critica en Estados Unidos que el resultado es “que el culpable salga libre solo porque el policía se equivocó” [the criminal goes free because the sheriff blundered], eso mismo confirma que en casos como este, una equivocación sin dolo por parte de policía o fiscal no da lugar a condenarlos penalmente. Por otro lado, un funcionario que pincha teléfonos por razones exclusivamente personales o políticas sí podría verse expuesto a la cárcel;   solo en Panamá es que las cosas son absurdamente al revés.

Agregaré que en los 230 años de la democracia estadounidense, el único procurador general estadounidense que ha ido a la cárcel es John Mitchell, del gobierno de Richard Nixon.   Pero Mitchell no fue condenado por algo que hizo como procurador, sino por su involucramiento en el escándalo Watergate, después de que hubiera renunciado como procurador para convertirse en el jefe de la campaña de reelección de Nixon.   Fue bajo su dirección de esa campaña que no solamente se tomó la decisión de irrumpir ilegalmente en las oficinas del Partido Demócrata, sino que también se montó un esfuerzo enorme por encubrir el crimen y obstruir la investigación policial.   Eventualmente, como sabemos, toda la verdad salió a luz pública, costándole la Presidencia a Nixon. Mitchell, por su parte, fue condenado de conspiración, perjurio y de obstruir justicia; estuvo encarcelado por 19 meses.

En Panamá, por contraste, hemos tenido dos procuradores generales condenados de delito en solo 20 años de post dictadura, lo cual confirma que la administración de justicia está plagada de corrupción o de manipulación política, o ambas cosas.

Es hondamente vergonzoso.

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Este artículo se publicó el 15 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.