Los recursos del consumidor

El artículo 189 de la Ley 38 de 2000 establece cuándo es opcional utilizar el Recurso de Revisión Administrativa.  Abundemos en este tema con el siguiente artículo de opinión del Administrador General de ACODECO…

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PEDRO MEILÁN

LA LEY NO. 38 de 31 de julio de 2000, establece una serie de recursos que se pueden utilizar en la vía gubernativa, como el de reconsideración, apelación, de hecho y revisión administrativa, siendo los dos últimos, recursos extraordinarios que se pueden invocar en materia de protección al consumidor, por ser las normas que regulan el procedimiento administrativo general, normas supletorias.

El numeral 4, del artículo 166 de la citada Ley 38, establece que el Recurso de Revisión Administrativa se interpone contra resoluciones o decisiones que agoten la vía gubernativa, para lograr la anulación de la resolución respectiva, con base en las siguientes causales:

a) Si la decisión ha sido emitida por una autoridad carente de competencia;

b) Cuando se condene a una persona a cumplir una prestación tributaria o económica, o a una sanción por un cargo o causa que no le ha sido formulado;

c) Si se condena a una persona a cumplir una prestación tributaria o económica, o a una sanción por un cargo o causa distinta de aquél o aquélla que le fue formulada;

d) Cuando no se haya concedido a la persona que recurre oportunidad para presentar, proponer o practicar pruebas.

De igual forma, conforme la norma, procede el recurso en las siguientes causas:

e) Si dos o más personas están cumpliendo una pena o sanción por una infracción o falta que no ha podido ser ejecutada más que por una sola persona;

f) Cuando el documento se haya basado en documentos u otras pruebas posteriormente declarados falsos mediante sentencia ejecutoriada;

g) Si con posterioridad a la decisión, se encuentren documentos decisivos que la parte no hubiere podido aportar o introducir durante el proceso, por causa de fuerza mayor o por obra de la parte favorecida;

h) Cuando la resolución se haya obtenido en virtud de cohecho, violencia u otra maquinación fraudulenta, o cuando la resolución se haya fundado en un dictamen pericial rendido por soborno o cohecho, en el caso que estos hechos hayan sido declarados así en sentencia ejecutoriada;

i) Cuando una parte afectada por la decisión no fue legalmente notificada o emplazada en el proceso, siempre que en uno y otro caso no haya mediado ratificación expresa o tácita de dicha parte, ni el objeto o asunto hubiere sido debatido en el proceso;

j) De conformidad con otras causas y supuestos establecidos en la Ley.

El recurso se interpone en el término de un mes, contado a partir de la fecha de notificación de la resolución que agotó la vía gubernativa, cuando se invoque alguna o algunas de las causales señaladas en los literales a, b, c y d del artículo 166 de la Ley 38 de 31 de julio de 2000 y cuando se fundamente en los literales f, g, h, e i, del mencionado artículo, dentro del término de dos meses, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 188 de la citada Ley.

Por su parte, el artículo 189 de la Ley 38 de 2000, establece cuando es opcional utilizar el Recurso de Revisión Administrativa y las causales que permiten interponerlo en forma paralela o posterior a la acción o recurso de plena jurisdicción.

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Este artículo fue publicado el  31 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.
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Falacias contra la democracia

Al establecer el artículo modificado que “El empleador no estará obligado a descontar a sus trabajadores a favor de un sindicato las cuotas ordinarias y extraordinarias que éste establezca”, se denota la intención de perturbar el funcionamiento de los sindicatos…  Esto y mas en el artículo de  opinión de…


Gilberto Bernardo 

Los argumentos de la ministra de Trabajo acerca de la obligatoriedad del descuento de la cuota sindical a los trabajadores (principal motivo para la modificación del Código de Trabajo mediante la Ley 30) son infundados.

El artículo 373 derogado, rezaba lo siguiente: “Todo empleador está obligado a descontar a los afiliados a un sindicato las cuotas ordinarias y extraordinarias que éste establezca, y a entregárselas mensualmente.   Para estos efectos bastará con que el sindicato formule la solicitud correspondiente y acredite la condición de afiliado de cada trabajador.    En los casos de retiro del sindicato éste queda obligado a comunicarlo de inmediato al empleador, para que se suspendan los descuentos”.

En este sentido, el empleador solo estaba obligado a descontar las cuotas únicamente a los trabajadores afiliados al sindicato, y el sindicato, obligado a comunicar el retiro o renuncia de sus miembros, para el cese del descuento de la cuota a los no afiliados.

El artículo 373, modificado por la Ley 30, no conlleva la protección del derecho de ningún trabajador con respecto al descuento de la cuota sindical, al contrario, afecta y debilita el movimiento sindical.

Al establecer el artículo modificado que “El empleador no estará obligado a descontar a sus trabajadores a favor de un sindicato las cuotas ordinarias y extraordinarias que éste establezca”, se denota la intención de perturbar el funcionamiento de los sindicatos, con la intención clara de debilitar al movimiento sindical. Estos nuevos elementos riñen contra otras disposiciones del mismo Código modificado por la Ley 30, tales como:

Capítulo VI. Medidas de protección al sindicalismo, Sección primera. Medidas generales, Artículo 379. “El Estado panameño, a través del Ministerio de Trabajo y Bienestar Social, está obligado a fomentar la constitución de sindicatos, en las actividades o lugares donde no los hubiere, respetando el derecho de los trabajadores a formar la clase y número de sindicatos que estimen convenientes. El Ministerio promoverá igualmente la afiliación de los trabajadores en los sindicatos existentes, dejando en absoluta libertad a los trabajadores para escoger el sindicato de su preferencia”.

La Ley 30 riñe, además, con esta pragmática y democrática disposición del Código: Título I. Derecho de Asociación Sindical. Capítulo I. Disposiciones generales. Artículo 334. “Se declara de interés público la Constitución de sindicatos, como medio eficaz de contribuir al sostenimiento y desarrollo económico y social del país, la cultura popular y la democracia panameña”.

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Este artículo se publicó el 31 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Recordando a Omar Torrijos

La opinión de la periodista…

Roxana Jiménez Ruiz

El 31 de julio de 1981 es una fecha que marcó el rumbo de nuestra nación, hoy levanto mi voz para agradecer la labor del General Omar Torrijos Herrera en la reversión del Canal, además la conquista de terminar la quinta frontera.

La experiencia de vivir con una frontera dentro de nuestro propio territorio para muchos quizás es un mito, ya que no vivimos las muchas discriminaciones, exclusiones a los cuales los nacionales eran sometidos como parte de su rutina, como narran diversos historiadores. Lo satisfactorio en este movimiento social es que se propició una lucha nacionalista que nos llena de orgullo.

Torrijos fue un hombre que supo manejar todos los recursos, y mecanismos para que la lucha nacionalista se escuchara en las demás naciones, logrando de esta manera el apoyo en los pueblos hermanos.   Así se convierte en realidad la reversión del Canal, con la firma de los Tratados Torrijos Carter el 7 de septiembre de 1977, y así nos permite cristalizar un gran sueño entrar en la Zona del Canal.

Contrariamente a lo que anhelaba Torrijos, no puedo entrar en la Zona del Canal físicamente, pero permanecerá en la historia por siempre.   Ahora bien hay que señalar que desafortunadamente en la actualidad, su pueblo no es precisamente el que puede habitar en esta zona.

Ahora bien la sabiduría del General permitió que visualizara la importancia de su repliegue en el mando al ver concretado uno de sus mayores objetivos, y dio paso a la conformación del Partido Revolucionario Democrático, cuya misión es, “nació para servir al pueblo y no para servirse de él”.   Un partido que se precie de ser “el Partido del nuevo hombre panameño, que podrá hacer de su país una patria donde no existan diferencias abismales, entre el que mucho tiene y el que nada posee, …”.

Siendo autocríticos como colectivo, hay muchos que dicen ser torrijistas y olvidaron que el partido fue fundado bajo el ideario del Torrijismo en el cual la Yunta-Pueblo es nuestro norte, servir al pueblo, con el pueblo y para el pueblo.

Hoy aspiramos a la transformación de nuestro colectivo con reformas a los estatutos, pero más allá de eso, debemos dejar de ser un partido electorero, y permanecer cerca de los distintos actores sociales, los obreros, los campesinos, los docentes, los indígenas; eso es vivir el torrijismo, que no se nos olvide.

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Este artículo se publicó el  31  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

¿Le tocará finalmente al pueblo?

“a falta de una mejor propuesta, la solución más democrática a esta crisis simplemente consiste en dejar el escogimiento del alcalde de Panamá en manos del pueblo.”  Esto y mas en la opinión de…

Carlos E. Rangel Martín 

La seria crisis capitalina de la basura constituye un grave peligro para la salud de sus habitantes, que a su vez refleja la descomunal crisis en que se encuentra nuestra Alcaldía capital; pero, a la vez, esta situación constituye otra oportunidad para que nuestro gobierno actúe en forma tal que su expresión “ahora le toca al pueblo” sea parte de una democracia más participativa y deje de ser considerada una cuña publicitaria con la que constantemente nos está bombardeando para tratar de manipular la opinión pública, a costa de mayores impuestos para las clases medias y bajas.

Sucede que el Dr. Miguel Antonio Bernal presentó una demanda ante la Corte Suprema, solicitando que se declare inconstitucional la resolución de la Asamblea que le rehabilita retroactivamente la ciudadanía panameña al Sr. Bosco Vallarino, actual alcalde de Panamá, por haber reconocido públicamente, antes de ser nombrado alcalde, que había renunciado a la ciudadanía panameña para recibir la ciudadanía estadounidense.   De modo que, si de veras le tocara al pueblo, el actual alcalde sería separado de su cargo y el Tribunal Electoral convocaría a nuevas elecciones, para las cuales la alianza de gobierno podría escoger un candidato que fuera realmente panameño.

El Juzgado Decimoséptimo Penal concedió un “sobreseimiento definitivo, objetivo e impersonal” por el delito contra del honor en perjuicio del Dr. Roberto Velásquez Abood, ex candidato a la Alcaldía de Panamá por parte del PRD; así que, si le tocara al pueblo, que anhela justicia igual para todos, el Dr. Velásquez también debería tener una segunda oportunidad para competir por la Alcaldía, siempre que su partido considerara conveniente respaldarlo.

Finalmente, si le tocara al pueblo, el Dr. Miguel Antonio Bernal también tendría otra oportunidad de correr para alcalde como candidato independiente; de modo que al menos tres panameños auténticos de los tres principales grupos políticos nacionales participarían en unas segundas elecciones que, por supuesto, incluiría a cualesquiera otros candidatos que compitieran anteriormente y desearan repetir.

Una alternativa distinta de escoger al alcalde sería por medio de puños y patadas entre los diferentes partidos políticos que integran el poder Ejecutivo, que ya tienen las manos y las patas metidas en numerosas decisiones que le tocan a otros poderes; quizá añadiendo al PRD, cuya mayoría en el Consejo Municipal no justifica que apoye solamente a un alcalde que sea partidario político suyo.

Pero esta alternativa probablemente serían más perjudicial que beneficiosa para las imágenes de los partidos políticos participando en dicha bronca.

Peor aun, de imponerse el poder Ejecutivo por la fuerza, su mensaje sería muy claro: “Ahora le toca al pueblo aguantarse a este régimen autoritario, así dependa del Presidente hasta para que le recojan la basura y para que le entreguen su placa vehicular.

Consiguientemente, a falta de una mejor propuesta, la solución más democrática a esta crisis simplemente consiste en dejar el escogimiento del alcalde de Panamá en manos del pueblo.

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Este artículo se publicó el 31 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Problemas con soluciones

Panamá, que ostenta el título de mayor consumidor per cápita del continente, con ese ritmo pronto obtendrá la presea de mayor importador per cápita de arroz de América. Esto y mucho mas sobre la agricultura panameña en el siguiente artículo de opinión de…

Angelo Chen Guardia —


Una amplia gama de negocios y oficios que se ubican bajo la égida del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) están sumidos en crisis que ni los subsidios, incentivos y financiamientos consigue normalizar.

La ley define como asuntos agropecuarios la pesca industrial, la de la flamante flota de barcos camaroneros, la cría, ceba y exportación de camarones y, ambas, se debaten entre números rojos y negros.   La pesca artesanal se practica en un nivel de virtual subsistencia, sobreviviendo sin equipos adecuados. En un puesto inferior de la jerarquía económica del Mida se encuentra la acuicultura rural, atendida por grupos vulnerables de campesinos que cultivan tilapia como fuente de proteína.

Pescadores y acuicultores son cortejados por los políticos solo en tiempo de promesas electoreras, pasadas la fanfarrias les dejan caer el telón de indiferencia y de olvido en sus respectivos submundos de ruina y abandono.

No obstante, alguna ayuda económica se ha obtenido por intermedio de la Misión Técnica de Taiwan para desarrollar pequeños proyectos de producción. Escuelas para pescadores, mercados de mariscos, financiamiento para equipos, planes de vivienda, seguro social, servicio de extensión y asistencia técnica, proyectos de producción semicomercial de ricipiscicultura con especies menores como aves y cerdos y pequeños molinos serían ejemplos de iniciativas de fuerte impacto para esos subsectores.

La oferta local de alimentos de consumo masivo es insuficiente, hay que resolver las causas del déficit para suplir la demanda con producto nacionales, demostrando preocupación por el trabajo y la vida de casi la mitad de la población; no hacerlo ratifica que hay mayor interés por el negocio de las importaciones. Saltan a la vista motivos como el bajo nivel empresarial del productor, la ausencia de un eficaz sistema de transferencia de tecnología, sistemas de riego, canales de mercadeo y otros que sólo con ayuda oficial y de la empresa privada serán superados.

El potencial de éxito del trabajo agrícola se expresa con fuerza integrando al productor en un módulo empresarial, administrando todos los componentes de la cadena sin la intermediación asfixiante y oportunista. Experiencias de empresas productoras de leche, la exportación de cucurbitáceas y de piña ilustran que el valor agregado funciona como un seguro que puede sacar la cara por la empresa cuando las causas naturales incontrolables marginan la producción en el campo. El molinero que es, a la vez, productor de arroz sabe que un fracaso en el trabajo agrícola podría compensarse con creces con el negocio del molino.

No se puede negar que la agricultura en Panamá está en decadencia, con casi todos sus renglones más importantes en apuros: producción porcina, lechería, café, maíz, arroz y, peligrosamente, este último, el rubro central de la cocina panameña es tomando a la ligera, hundiéndose sin esperanza de acometer el compromiso de duplicar la superficie sembrada, de 53 mil 222 hectáreas en 2009, a 104 mil 560 hectáreas en 2015, cuando se enfrentará una demanda de 5.8 millones de quintales pilados.

Cada año la demanda del mercado aumenta en 83 mil 666 quintales pilados, exigiendo la siembra adicional de mil 504 hectáreas, pero en lugar de aumentar disminuye considerablemente.

Panamá, que ostenta el título de mayor consumidor per cápita del continente, con ese ritmo pronto obtendrá la presea de mayor importador per cápita de arroz de América.

Hoy, que las exigencias de nuevos mercados han cambiado el panorama agropecuario mundial, están forzando al país a una rápida transformación para adaptar la “empresa” a esos requerimientos.

Los fundamentos que sustentaron el actual desarrollo agropecuario han sido superados y las universidades deben formar un nuevo profesional con conocimientos y experiencias útiles para administrar los nuevos negocios; integrando conceptos de finanzas, mercados, interpretación y aplicación de normas de calidad, inocuidad, trazabilidad, para obtener y conservar la certificación que autoriza el acceso a aquellos mercados. En conclusión, es un problema de educación agropecuaria, de salud y de comercio internacional. Como Gobierno y como empresa privada hay que enfrentar responsablemente esos desafíos.

Hoy, uno de los grandes retos del agricultor es obtener más productos con un costo unitario menor, especialmente ahora que el territorio agrícola es ocupado, en una lucha desleal, por el desarrollo urbanístico, turístico, comercial y minero. Tareas ingentes de adecuación de suelos ácidos, inundables y la rehabilitación de suelos empobrecidos por las aplicaciones masivas de fertilizantes y pesticidas son impostergables, si importa obtener alimentos para hoy y mañana.

Gracias al desarrollo de la industria química en 1950 y 1960, la producción mundial de alimentos dio un salto espectacular y, también, Panamá amplió sus áreas de siembra de granos.

Como siempre, los excesos, el uso indiscriminado de agroquímicos y la ausencia de regulaciones fitosanitarias han degradado el ambiente.

En el suelo ahora crecen plantas intoxicadas y débiles, sin defensas para sobreponerse al ataque de patógenos, plagas, temperatura y humedad extremas, vientos y demás inclemencias de los elementos.

Suelos y plantas se han convertido en “adictos” a esos químicos que exigen cada vez en mayores cantidades, envenenándose en ese proceso de muerte provocado, lo que en los seres humanos correspondería a un “piedrero” o alcohólico.

Forzando la producción en esas condiciones, se aumentan los costos sin conseguir rendimientos económicos. De allí la eterna guerra de precios entre productores y compradores, para mantener artificialmente la actividad, sin beneficios permanentes y en detrimento del bolsillo del consumidor. La salud y la vida de todos son amenazadas con ese estilo de agricultura convencional sin control.

Es el momento de abrir paso a la agricultura sin residuos tóxicos, la de los microorganismos benéficos vivos, combinados con extractos de plantas y minerales, de formulaciones homeopáticas de nutrientes, humus, pesticidas orgánicos, que restablecen el equilibrio macro y microbiológicos, desintoxican suelo, plantas y agua, estimulan el metabolismo, favorecen la absorción de nutrientes, propician el crecimiento de plantas fuertes, mejoran la calidad y, obviamente, multiplican los rendimientos.

La agricultura convencional puede resolver muchos problemas, pero el tema es la restauración de la obra de la naturaleza que el hombre se empeña en liquidar, con su egoísta y suicida existencialismo.

Esta agricultura viva ha sido diseñada para contrarrestar los excesos de la agricultura de los químicos y, como primer objetivo, para garantizar la supervivencia de la especie humana en este planeta.

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Este artículo se publicó el 31 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Quo Vadis

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado….

GUILLERMO ROLLA PIMENTEL

Cuando vivimos las tragedias y contradicciones del mundo actual, cobra vigencia el pensamiento panameñista del rol de un pequeño país en medio de los intereses globalizados. Interiorizarnos en nuestros propios valores, enriquecer nuestras capacidades. superar nuestra gente, defendernos frente a las vorágines de soberbia y codicia internacional, que atentan contra nuestra libertad, independencia y progreso.

Hoy, el planeta se debate entre grandes fuerzas económicas y militares que pretenden monopolizar los poderes para el beneficio egoísta de sus potencias. Los G-8, G-20, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, OTAN, Nuevo Orden Mundial Sionismo. Fundamentalista Islámicos, Francmasonería, Militarismo, Terrorismo, Grandes consorcios empresariales y bancarios, OMC, OCDE, Foro Social Mundial. Y como comparsas utilizadas, los grupos económicos de los países emergentes y el coro de países en vías de desarrollo.

Las guerras frías, las guerras limitadas, los conflictos regionales, las luchas monetarias económicas, son las evidencias de la lucha por los mercados, las materias primas, la energía, la verdad, las creencias. El negocio criminal del narcotráfico y del tráfico de armas, la destrucción del ambiente es la otra patética versión de la codicia y la soberbia. Con sus secuelas de muerte, vicios y deterioro de la seguridad y calidad de vida de los pueblos.

Bajo la forma evolutiva de diferentes formas de materialismo, pragmatismo capitalismo distorsionado o estatal o salvaje, racismo, autoritarismo que amenazan la existencia humana, la civilización, las culturas e inclusive la sobrevivencia del planeta.

Como marionetas nos mueven en la historia confundiéndonos, nos desvían del rumbo natural, nos injertan el militarismo, nos desvían contra enemigos artificiales, nos imponen dictadores, nos enseñan a consumistas, a sus vicios, a sus corrupciones, compran funcionarios y políticos, y publicistas; entrenan a nuestros uniformados en las guerras sucias, las torturas, las perfidias, el cinismo, las traiciones. Envenenan a nuestra juventud con una subcultura cine-televisiva superficial, intrascendente alienante que les aleje de otros elevados objetivos. Que les deterioran su autoestima conduciéndolos a dependencias que los orientan a adicciones tontas, pero que les arruinan sus vidas.

¿Pero a dónde vamos? Nos seguimos guiando por la OCDE, e l Pentágono, el fracasado libertinaje económico globalizado salvaje, hoy en vías de ser regulado y domesticado, la explotación antieconómica del ambiente natural, el paternalismo ingenuo de distraer a las masas, a la confrontación social infecunda, al autoritarismo como fórmula de imponer criterios, al juegavivo corruptor, a la adulación como instrumento político, a la compra de conciencias ‘o cambiamos’ al desarrollo económico con función social, a una inmediata y científica reforma educativa y universitaria, a promocionar prioritariamente los valores humanos sobre solo la tecnología, a un revolucionario y transparente estilo de justicia que recupere la credibilidad, a permitir las orientadoras críticas constructiva, a una acción real ejecutiva superando la solo teoría programática y la publicidad mediática, a un entendimiento solidario e inteligente sin explotación a ningún sector entre las empresarios y trabajadores, a una consulta real y efectiva con la ciudadanía y sindicatos, a lograr a una armónica distribución con justicia social de la riquezas nacionales producidas por todos.

Aquí es donde el panameñismo tiene que hacer valer sus principios sociales y nacionalistas.

Para generar nuestra propia estrategia y fórmulas de desarrollo, obteniendo lo bueno que pueda aportar la inversión privada local y extranjera para elevar la calidad de vida de la ciudadanía.   No solo en lo físico sino también en lo cultural, cívico y aún político.

En la historia ha habido dirigentes que salieron de la clases rica, pero siempre actuaron como ciudadanos comprometidos con los intereses de los más humildes, que son los que realmente lo necesitan.

Estos deben ser gobiernos que se orienten no a beneficiar a su clase, sino a que el capital ahora regulado cumpla con su función social real y práctica, concretadas en el empleo y la producción a precios locales accesibles.

Que la inversión internacional beneficie al país sin deteriorar su ambiente. Que se respeten los derechos democráticos ciudadanos y sus opiniones. Que no se repita el autoritarismo ni los vicios de la dictadura. Que se elimine el tratado de neutralidad que condiciona a perpetuidad nuestra soberanía.

Como corolario. ‘Hay que ayudar a los pobres porque los ricos se cuidan solos’, Dr. Arnulfo Arias Madrid, solo así podremos lograr un Panamá Mejor.

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Este artículo fue publicado el  31 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Entre la maldad y la benevolencia

La opinión de…

Penny de Henríquez 

Hay personas que van por la vida esparciendo preguntas impertinentes sin ningún tipo de embarazo, demostrando claramente que necesitan con urgencia un seminario de etiqueta y urbanidad.

Yo he sido siempre de constitución muy delgada, y eso aunado a que hago ejercicios y como poco y sano, contribuye a que siempre mantenga un peso ligero y saludable. Además, me gusta. Porque de lo contrario, todo lo que tendría que hacer es comer, comer y comer, ¡es tan fácil!

Quienes me conocen de siempre saben que eso es así, pero algunos no se acostumbran o no les gusta y no pueden callarlo.

¿Cuándo vas a engordar?, me espetó una señora robusta cual cerdito de Navidad sentada en una cafetería, mientras mordía una torta grasosa que sostenía en una mano.

Casi le contesto “cuando usted adelgace”, mas me fue imposible atentar contra las normas de los buenos modales que enseño día a día en mis seminarios.

Así mismo, me fascinan los zapatos con tacones altos. Son elegantes y nos hacen lucir muy femeninas.   Si a usted no les gustan o no puede usarlos, lo entiendo, pero a mí me encantan y como puedo manejarme muy bien con ellos, pienso usarlos hasta que la edad y sus achaques ya no me lo permitan. Mientras tanto, no se mortifiquen cuando vean a alguien trepada en medio metro de tacón, que si los lleva es porque no le molestan. Es cosa de modas y de gustos.

¿Cómo haces para andar con esos tacones?, me pregunta no sé con qué intención una conocida hace poco con cara de sorpresa, como si nunca en su vida hubiera visto algo igual.

¡Me los pego con Maco!, quise decirle, pero qué va, ¿y dónde quedaba mi buena educación?

Y así vemos cómo las jóvenes solteras son atacadas con la pregunta clásica: ¿cuándo te casas?   Tengo un sobrino que quiero presentarte, ¡está guapísimo!

Y luego que se casan no crean que allí termina el martirio; la cosa apenas comienza.

“Cuándo van a tener hijos, el tiempo pasa, es mejor tenerlos temprano, y ténganlos seguidos, no esperen”.

Es como si la consigna fuera atormentar a los demás.

Y estos son simples ejemplos, hay cientos de casos en los que la falta de respeto y consideración se asoman para mortificar con temas que no le conciernen a nadie.

A la joven mamá que acaba de dar a luz, y por consiguiente aún conserva algo de pancita, le dicen sin miramientos y sin pensarlo dos veces, ¿para qué fecha estás esperando?

Y a aquella que por ser muy delgada no se le nota la barriga, le preguntan ¿qué tuviste?

Hace poco fui testigo de una anécdota relacionada que parece inventada para reírse.

Una joven secretaria de un banco en donde estuve dictando una charla sobre imagen ejecutiva es muy dada a vestirse siempre de negro.

Se ve elegante y muy profesional, y en verdad a mí no me pareció nada mal su gusto por este color que está tan de moda, especialmente porque es joven y muy bonita.

A la hora del café, cuando todas conversaban sobre los temas de la charla, una de ellas la interroga. A propósito, ¿tú estás de luto? ¿Por qué?, le dice ella con aires de ingenuidad.

Ah, yo creía, como siempre estás de negro.

Esta vez no pude callarme y de manera cortés les expliqué que el luto ya no se usa, que el negro es hoy día el color de la elegancia y la distinción.

Y que aunque es cierto que no es el único que puede usarse para ese fin, las personas que les gustan no tienen por qué dejarlo de usar si se sienten bien y además, si les queda bien, como es el caso de la joven en cuestión.

Por supuesto que la preguntona sabía bien que no había tal luto, era solamente ese afán de fastidiar a los demás con cizaña y malas intenciones.

¿Por qué ciertas personas actúan de esta manera?

Tengo mi propia teoría: algo de malevolencia, bastante de inseguridad y mucho de envidia.

El ser humano vive atrapado entre la maldad y la benevolencia, y cada quien maneja uno de estos componentes de forma que anule al otro para lograr mantener a flote la clase de persona que desea ser.  Quienes se sienten seguros y a gusto consigo mismos no tienen la necesidad de molestar a los demás, porque son felices con lo que tienen y no les importa lo ajeno.

¿En qué grupo está usted?

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Este artículo se publicó el 31 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.