El olvidado arte del perdón

“El perdón tiene su origen en la humildad. Sólo quien es humilde es capaz de perdonar y comprender al amigo.” Nos permitimos reproducir, para compartirlo, el significativo mensaje que nos trae el siguiente artículo de la Psicóloga Clínica especialista de la conducta humana…

Geraldine Emiliani S.

No debe sorprendernos que el centro de la vida en una familia sea la mesa –y su símbolo la comida. Sin embargo, la mesa no es una simple superficie para poner alimentos. Es el último baluarte del orden y la tradición tanto de la familia como de la sociedad. Comer no solo es una necesidad biológica, sino una manifestación social, política y teológica. De la misma manera, es un ejercicio espiritual que mantiene unida a la Iglesia, a la familia y a las amistades.

Cabe mencionar, que mi padre en Nochebuena y en la noche de Año Nuevo tenía por costumbre sentar a la mesa a dos desconocidos, que se convertían en nuestros invitados especiales. Dos seres que, a lo mejor, esa noche no tendrían la oportunidad de compartir un pedazo de pan, ni el abrazo del amigo, elementos necesarios en cualquier época del año. Esta actitud de nobleza de mi padre, era para mi familia una lección como cualquier otra, pero…la mejor de todas, la más valiosa.

Algo parecido sucedió el día que Mons. Rómulo Emiliani tuvo como invitados a cenar a los miembros de la Editorial Libertad Ciudadana, como agradecimiento por el esfuerzo y el trabajo realizado en la publicación de su libro Me mueve la compasión, y por el deseo de compartir una noche con gente especial. Entre los invitados estaban el escritor Guillermo Sánchez Borbón y el poeta José Franco.

Pero algo curioso me sucedió al convidar al poeta a la cena. Mi memoria falló. Se me olvidó por completo aquel incidente lamentable ocurrido entre Franco y Sánchez Borbón. Confieso que la invitación la hice de la manera más ingenua, animada por el deseo de pasar una velada agradable con dos verdaderos maestros de la pluma, mi hermano, familiares y amigos.

Al darme cuenta de mi error, me encantó, sobre todo, por lo inofensivo e interesante que resultó, y cuanto más lo pienso más significativo me parece.

Muchas veces las amistades no solo se acaban en silencio, sino que se acaban por el silencio. Hay también un silencio que nace del miedo; que paraliza; problemas que se dejan a un lado; situaciones que debieron ser resueltas en su momento, porque hay cosas que el paso del tiempo no arregla.

Ayudar a romper el silencio es el regalo que todos podemos dar, es salvar los espacios que nos dividen. Las diferencias de ideas de don Guillermo y su amigo el poeta tuvieron sus efectos mortíferos y la discordia ensombreció una amistad de años. Esta situación produjo un gran impacto en la sociedad. Se desató una ola cruel con malas intenciones, en la que muchos disfrutaron de este enfrentamiento para sacarle provecho. Y esta actitud merece nuestro repudio; y aquel que se prestó para esta infamia, merece ser encarcelado de por vida.

Esa noche, al poeta y a su amigo el escritor se les brindó el lugar y el momento oportuno para que pudieran hablar y volver a oír sus propios pensamientos en voz alta ante un auditorio paciente y solidario.

José escuchaba atento a monseñor, quien desconocía aquel incidente. Rómulo hablaba del perdón sincero, del perdón que emana del corazón, del perdón de Dios, al referirse a una parte del Padrenuestro: “Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Estas palabras inquietaron al poeta, quien dio muestras de gratitud por la invitación, y con valentía y coraje le pidió perdón a su amigo Guillermo. Fue un perdón real y profundo. Si sus diferencias fueron por una ofensa de importancia, hemos de pensar en las tantas veces que ofendemos a Dios.

No es fácil vencer los viejos rencores, pero, el perdón y el abrazo hicieron que el resentimiento no siguiera corroyendo el corazón de ambos ni un momento más.

El perdón tiene su origen en la humildad. Solo quien es humilde es capaz de perdonar y comprender al amigo. Cometemos errores porque nos dejamos llevar por juicios o sospechas temerarias y por la soberbia que deforma la verdadera realidad de las cosas.

En ese instante aprecié que algo maravilloso se había proyectado en la pantalla de sus mentes y que todos lo estábamos presenciando. Solo unos minutos fue suficiente para renovar el afecto, el aprecio y el compromiso hacia el amigo.

A veces lo que buscamos es una palabra de aliento, una palabra de perdón, de reconciliación, la sonrisa del amigo que se nos perdió por un momento. Compartir este hecho fue enriquecedor para todos, pues comprendimos que ni el poeta y tampoco el escritor pueden vivir sin el sonido del otro.

Somos una mezcla de contradicciones, complejidades, imperfecciones e incertidumbres. La búsqueda está en el proceso de darle sentido a las contradicciones, de luchar con las imperfecciones, de tratar de desatar las aparentes complejidades y de superar las incertidumbres.

El objetivo de una verdadera amistad no es el triunfo, el éxito, la fama ni la gloria. Lo primordial es tener la seguridad de contar con el amigo y jamás romper ese lazo de unión en la primera señal de dificultad. Construir una amistad toma tiempo y paciencia.

Ante los defectos evidentes e innegables de todo ser humano, no debe faltar nunca la tolerancia. La lista de agravios entre amigos nos roba la paz, perdemos energía y nos incapacita para realizar la misión que nos tiene el Señor.

La noche transcurrió entre bromas, risas, ánimos, sondeando sentimientos ajenos y contando historias de otros, sin desviar jamás nuestra mirada de nuestros dos grandes personajes.

Durante la conversación se aferraron a los recuerdos valiosos saboreando los momentos en que se vuelvan a presentar. Fue el encuentro de dos almas y de dos sensaciones disponibles para ambos. Lo cierto es que la vida es asombrosa si estamos atentos a ella. Sin duda existen el odio y la crueldad, pero también la belleza, el afecto y la verdad. Valió la pena mi torpeza.

Fue una lección valiosa ante la presencia de monseñor, servidor incondicional de las causas justas, que sin saberlo sirvió de instrumento para que dos personajes se reencontraran y descubrieran, una vez más, que como amigos tienen mucho en común, una vida para vivirla y años para disfrutarla. Sin olvidar el antiguo arte de perdonar.

<>

Este artículo se publicó el 8 de enero de 2003 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Democracia y libertad

La opinión del Secretario General del Sindicato de Periodistas de Panamá….

FILEMÓN MEDINA RAMOS

La democracia, según la Real Academia de la Lengua Española, es la doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno o lo que es igual al predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado. En consecuencia, la democracia es una forma de organización de un grupo social humano (el pueblo), donde la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros (el pueblo), o sea que la decisión de un tema responde a la voluntad colectiva de los miembros (el pueblo). Es una forma de gobierno y de organización del Estado.

La libertad, por su parte, es el derecho de manifestar, defender y propagar las opiniones propias. Simón Bolívar, sobre la democracia y la libertad dijo:   ‘Solo la democracia… es susceptible de una absoluta libertad, libertad que se define como el poder que tiene cada hombre de hacer cuanto no esté prohibido por la ley’. Así las cosas, me pregunto: ¿Por qué el gobierno de Ricardo Martinelli, el ‘gobierno del cambio’, que juró defender y respetar las leyes y la Constitución, es quien la viola con cada acción emprendida? Lo peor es que creen que su actuar, efectivamente, responde a los intereses de la colectividad, lo cual es peligroso, si entendemos que todo hombre tiene libertad de hacer lo que quiera, siempre que no infrinja la libertad de otros.

Entonces, lo actuado por los diputados del gobierno de Martinelli, elimina o no libertades ciudadanas, coarta o no los derechos humanos, aniquila o no a las organizaciones sindicales, al medio ambiente, otorga o no a los policías licencia para matar.    Señores diputados, ministros, miembros de la Policía, magistrados de la Corte, José Martí dijo: ‘Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y hablar sin hipocresía… Un hombre que obedece a un mal gobierno, no es un hombre honrado’.

Entonces, ¿por qué obedecer una política de gobierno que oprime a su pueblo? Ese pueblo, que hoy dice que podrán aprobar leyes impopulares, como la ley que penaliza la protesta, leyes que encarecen el costo de vida, que eliminan derechos sindicales, derechos ambientales, derechos humanos, que podrán dar la orden a la policía de tirar a matar, pero nunca lograrán callar la voz de un pueblo que, con dignidad, defenderá su derecho a existir, de vivir en una nación libre de tiranías.

<>

Este artículo fue publicado el 30 de julio de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Eje temático No. 2 – Eficacia y eficiencia de la justicia (II parte y final)

PRESENTACION DEL INFORME – CRUZADA POR LA PAZ

Julio E. Linares Franco

Presidente del Club Kiwanis de Panamá, y…

COORDINADOR – REPRESENTANTE DE LOS CLUBES CIVICOS

La Independencia Judicial:

Panamá debe recuperar la confianza en su sistema de justicia. Y es que la Eficacia y Eficiencia de la Justicia, por más extensa que sea esta frase, tiene sus bases en una verdadera y legítima independencia judicial. Fundamentos que una vez estructurados y solidificados, permitirán la ejecución y el desarrollo de cualquier otra área en el campo de la justicia. Independencia que garantice el acrecentamiento del sistema dentro de un indiscutible concepto de autonomía en la toma de decisiones judiciales, en el nombramiento y estabilidad de los operadores de justicia, así como en la fortaleza de carácter e integridad de los funcionarios frente a las interferencias para nada felices, de factores y actores externos.

Igualmente se detalla en el informe la propuesta, antecedentes, objetivo general, objetivos específicos, fundamentos y propósitos. Damos relevancia a la necesidad de asentir la Carrera Judicial mediante la revisión del proyecto de ley que la regula y que fuese aprobado en primer debate en la Asamblea Nacional no hace mucho tiempo; a la necesidad de implementar la carrera de instrucción mediante la reglamentación de la Ley 1 de 6 de enero de 2009 que instituye la carrera del Ministerio Público; y al mejoramiento del sistema de auditoría judicial, tanto en el Órgano Judicial como en el Ministerio Público.

Y por supuesto tenemos que incluir la necesidad imperante de estructurar una manera de autorregular la selección de los Magistrados de la Corte. Con esto no estamos bajo ninguna circunstancia, pretendiendo cuestionar la facultad que le otorga la Constitución Política al Consejo de Gabinete en acuerdo con el Presidente de la República. Estamos en realidad, procurando cubrir con un manto de transparencia, claridad y nitidez, las decisiones de nuestros gobernantes. Tal vez lo adecuado hubiese sido solicitar una reforma constitucional en este aspecto. Pero la prudencia nos lleva a guardar nuestro debido recato frente a un gobierno que, independientemente de sus virtudes, defectos o recientes tropiezos, ha tenido la compostura y el decoro de permitirnos estar hoy ante ustedes. Ante ello hemos incluido en el informe la necesidad de revisar la propuesta de resolución de gabinete para la preselección de aspirantes a ocupar vacantes en la Corte Suprema de Justicia y las procuradurías, acordada por la Comisión de Estado por la Justicia.

Ente cuyos compromisos, consideramos que deben ser reactivados como mecanismo de coordinación interinstitucional para el monitoreo y seguimiento progresivo del desarrollo y evolución de la reforma judicial, lo cual podría hacerse por ejemplo, a través de la mesa de concertación nacional como organismo legal con funciones ya definidas.

Nuestro trabajo no es perfecto y pedimos disculpas en caso de que hayamos cometido algún error de fondo o de forma, o bien, que se encuentre incompleto. Pero queda la huella de la acción y la ilusión de la esperanza. El deseo de ser vigilantes de la justicia apelando, si no exigiendo, a la voluntad política de quienes nos gobiernan, no a través de la crítica desmedida sino de la presentación de alternativas.

La delincuencia y la ciudadanía deben percibir un gobierno enérgico que ejecute y aplique sanciones con base al orden legal. De esa manera se estará dando inicio a procesos de transformación en favor de la seguridad ciudadana. Es aquí donde también nace la importancia de contar con medios de comunicación sensibilizados en el tema de derechos humanos, los valores y con un rol claro. El gobierno ejecuta y los medios deben llevar el mensaje fidedigno, sin prejuicios y sin intereses publicitarios en lo que al tema de la seguridad ciudadana se refiere.

Y es que en esta aventura todos estamos involucrados. De nada servirán más caminatas, presentación de informes o creación de cruzadas si los entes sociales organizados no aportamos. Desde la familia, el barrio, la calle, el gimnasio, la escuela, la iglesia, la universidad, el gremio, el club cívico, en fin, de alguna manera tendremos que empezar a coordinar pensamientos y acciones para convertirnos en auxiliares de la justicia a través, principalmente, de nuestro comportamiento ciudadano.

Cerramos este largo y difícil capítulo para iniciar el siguiente paso. La Cruzada por la Paz seguirá evolucionando, aprendiendo, tropezando y levantándose para continuar la faena. Agradezco la oportunidad brindada, el aprendizaje recibido y la semilla sembrada. Panameño, tu también puedes aportar.

Muchas gracias.

<>

Este artículo se publicó el  30  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Cómo se disipa nuestra historia

La opinión del Ingeniero…

Carlos Eduardo Galán Ponce

La gula ha sido ilustrada, con mucho acierto, con un individuo obeso, frente a una mesa atiborrada de viandas, posesionado de la pierna completa de una res, que en su mano parece un muslito de pollo, mientras la ataca a grandes mordiscones hasta hacerla desaparecer.

Para luego tomar otra. Pero, bueno, allí lo que desaparece solo es el cuarto de la res y probablemente algo de la longevidad del comensal. Y las reses no paran de reproducirse. Pero en estos tiempos, aunque el propósito final de esa práctica es el mismo, el acaparamiento de bienes para uno solo, su manifestación ha tomado formas diferentes y desaparece lo que no ha de volver.

Ese apetito insaciable ya se ha trasladado a los rasgos de nuestra historia. Se la están comiendo. Los monumentos que la encierran. Esas estructuras que el solo caminarlas nos hace sentir, como si el tiempo no hubiese transcurrido. Que nos transportan a evocar las vivencias en esos interiores, de cinco siglos de generaciones, mientras la memoria nos trae los recuerdos de las enseñanzas en nuestras clases de historia.

Cosas que en otros lares se preservan como oro en polvo, aquí tienen que salir las organizaciones civiles de panameños a luchar para evitar que sean botín de extranjeros insaciables, con los que no nos une ningún lazo histórico. Solo vienen por el dinero. De ejemplos de cómo es arrasada nuestra historia, por la “gula” de esos individuos, dan fe cada día nuestros medios de comunicación.

Yo no sé exactamente cuál es la gracia de ese pregón de “crisol de razas”.   Más heterogeneidad en sus orígenes hay en países como Estados Unidos y nadie hace una “alharaca” de eso.    Pero lo que sí es una realidad, que se puede ver con solo acceder a ciertos canales de televisión por cable, es que en otros países, no importa su ideología política ni su régimen económico, los gobiernos hacen causa común para la preservación de su historia y de los monumentos que la simbolizan.

Cuando escuché a un ministro decir que había que demoler la antigua embajada de Estados Unidos, para hacer allí un mamotreto de concreto, y que los estudiantes gustosos lo ayudarían a derribarla, por aquello de “las luchas”, pensé que alguien se había fumado “un pito”.   Con esa sapiencia se podría tener un canciller que fuera llevándole al mundo esa genial teoría.

Pudiera comenzar por alentar a los rusos a demoler en Petesburgo el Hermitage, porque fue la residencia de invierno de los zares hasta la caída de la monarquía y a hacer un “desarrollo urbano” de sus jardines, porque allí recreaban su vista las zarinas.

A los franceses bien podría convencerlos de demoler el Palacio de Versalles, porque desde allí los oprimieron Luis XIV y sus sucesores. Y convencer a los mexicanos de “volarse” el Palacio de Chapultepec, porque desde allí disponía el emperador Maximiliano, durante la dominación francesa. Y de paso que hicieran en sus jardines una barriada estilo “áreas revertidas”, porque en ellos se exhibía Carlotita, sin mucho pudor, en sus mañanas.

Oye, ni en Haití, el país con el mayor índice de analfabetismo de América, se le ha ocurrido a nadie demoler las hermosas estructuras de la época de la dominación francesa. Qué barbaridad.

En una ocasión, cuando departía con la familia de una amiga mexicana, Elena Izquierdo (entonces diputada federal), en su residencia en Tenancingo, estado de México, llegó de visita otro colega. De pronto surgió el comentario, de que un prominente empresario había adquirido “ese” rancho ganadero, muy cercano a la ciudad, cuyas edificaciones venían de la época de la dominación española. Y a ninguno le preocupaba el destino que se le daría a la propiedad, porque, además de que la ley la protegía, quien tiene allí el dinero para adquirir una propiedad tan hermosa y contada, lo hace para disfrutarla. Por el orgullo de poseer de un inmueble irremplazable, parte de la historia del país. Estilo. Elegancia.

Si un día tienes la oportunidad, te recomiendo pasar unas vacaciones en Guanajuato, México. Vas a encontrar hoteles como el Parador San Javier. Qué diferencia. Un antiguo rancho ganadero, con todas sus estructuras básicas conservadas tal como fueron construidas hace más de 100 años. Acondicionadas para ofrecerte todas las comodidades en un ambiente de espacios abiertos y de historia, para deleite de propios y extraños.

Y la provincia chiricana no podía dejar de hacer su aporte al cariño por las estructuras de los personajes ilustres que nos antecedieron y que la hicieron grande.    Si un día tienes la suerte de ser invitado en David a una recepción en la residencia construida por don Toto y doña Anita Tribaldos a finales de los años 40, en su residencial de Balvuena, por nada del mundo dejes de ir. Una residencia señorial, conservada como en su primer día. Joya de la arquitectura de la época y tesoro incalculable de nuestra historia local.   Vas a recrear tu vista contemplando un estilo de vida de una época. Del buen gusto y de una familia creativa, donde los estratos sociales no causaban escozores. Hoy, descendientes de esa pareja conservan la casa impecable y, en acontecimientos especiales, los presentes, además de degustar de excelentes viandas, tienen el placer de recrear su vista en un retazo de nuestra historia.

<>

Este artículo se publicó el 30 de julio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El MEDUCA: Cambios y propuestas

La opinión del Abogado…

Julián Morán  

Para mejorar nuestro sistema educativo se ha sugerido: Reforma educativa, doble jornada, cambios en las estructuras académicas, textos, evaluaciones, aumento de horas o minutos clases, formación permanente de los facilitadores, laboratorios informatizados, disminución de los bachilleratos, transformación curricular, traer la experiencia educativa de otros países. Ante esto propongo revisar:

Nuestro año escolar, dado que hay muchas cosas que crean conflictos: novatadas, reinados, días cívicos, saraos, aniversarios, ferias, paseos de reinas, elecciones para diputados juveniles, cada uno de esos hechos podrán tener su justificación, pero al final, días sin estar en las aulas. Los exámenes bimestrales se efectúan al término de cada bimestre, durante ocho días, por lo que son treinta y dos días sin dar clases, pues los estudiantes hacen su examen y se van para sus casas.

El cuarto bimestre comienza en noviembre, mes de desfiles, que por cierto se han multiplicado, hasta el punto que este bimestre, se reduce a unos diez o quince días clases y si no pregunte a los que se gradúan todos los años: Exámenes, reválidas, paseos, práctica de graduación, cenas bailables o de graduación, sesiones de fotos. En consecuencia el año podrá comenzar en enero, pero si se siguen con los mismos vicios, no se habrá logrado nada.

Debe considerarse: Que el año comience en enero y termine en noviembre o que pase de bimestres a trimestres, para ello hay que derogar el Decreto Ejecutivo 123 de 1958. Nuestro sistema educativo, está lleno de conflictos, por lo que vale preguntarnos: ¿Por qué? Intereses personales, económicos, politiquería, ideología de gobiernos, cultura nacional, sistemas educativos foráneos. ¿En dónde está el problema?

Los gobiernos deben pensar en beneficio del Estado–Sociedad y no en sus partidos políticos. El Ministerio de Educación debe estar alejado de la politiquería, de los intereses personalistas y paternalistas. La promulgación de normas legales que orienten al sistema educativo, las existentes no responden a las exigencias actuales, son conflictivas y otras inconstitucionales.

La “carga horaria” de los docentes, la cantidad de niveles y grupos que debe atender, la cantidad de estudiantes por grupos. Por alguna razón, exceptuando las pedagógicas y didácticas, nuestras escuelas fueron construidas en forma de enormes galeras, con cubículos cuadrados o rectangulares, llamados salones de clases, percibo que diseñados para admitir entre veinte y veinticinco estudiantes. La población estudiantil ha aumentado y en esos mini recintos, hay treinta y cinco y hasta cuarenta y dos estudiantes. Esto debe ser modificado de tal forma que no haya más de veinticinco estudiantes en cada salón de clases.

Para que estos cambios se ejecuten, se debe consultar con todos y no con unos cuantos ciudadanos y veremos que será posible sin peleas y sin que cueste doce millones.

<>

Este artículo se publicó el  30  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Soluciones para Colón

La opinión de la ciudadana colonense….

.

ESTILITA GRIMALDO

Posibles soluciones ante la crítica situación de la ciudad de Colón, para mejorarla y lograr que sea otra vez la tacita de oro que una vez fue.

1. Seguridad;

2. Pedir a los diputados por Colón que presenten un Proyecto de Ley por medio del cual el 50% de los puestos de trabajo de la Zona Libre de Colón (ZLC) sean dados a colonenses; además, otro Proyecto de Ley que exija que la ZLC no sea solo depósitos y deshechos, sino que disponga de áreas verdes, para mejorar su aspecto. Un mínimo de 15% del área de la ZLC debe ser embellecida y enverdecida.

3. Destinar un 25% de las ganancias de la ZLC a Colón para;

a) Nombrar suficientes policías para patrullar en coche y a pie;

b) La construcción de viviendas en las afueras de la ciudad, subvencionadas y mantenidas por el gobierno, donde reubicar a quienes actualmente viven en edificios insalubres, que deben ser derrumbados y en su lugar crear zonas de esparcimientos para la juventud y estacionamientos, para mejorar la circulación y no tener que eliminar las aceras;

c) Hacer obligatoria la enseñanza primaria y secundaria e invertir en mejorar los planteles y construir nuevos;

d) Aumentar los salarios de los maestros de Colón para incentivar a los mejores maestros a que trabajen en Colón;

e) Ofrecer becas universitarias a los alumnos sobresalientes que terminen la secundaria.

4. Pasar una Ordenanza Municipal que obligue a los dueños de establecimientos a tener un solo rótulo anunciando el negocio y a pintar como máximo cada dos años;

5. Uniformar el código de rótulos de modo que Colón adquiera coherencia como ciudad;

6. Imponer multas por tirar deshechos al suelo;

7. Imponer multas a quienes se estacionen donde está prohibido y asignar personal para hacer cumplir estas ordenanzas; y

8. Diseñar un Plan de Embellecimiento de la ciudad y nombrar un comité de ciudadanos interesados, que trabaje con las autoridades locales, para lograr armonía entre las áreas comerciales y residenciales.

<>

Este artículo fue publicado el 30 de julio de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Verme a través de Pedrito

La opinión del Investigador de Mercado…

Jaime Porcell

El mero anuncio que Pedrito asistiría al programa del viernes de Pauta en Radio, agudizó neurosis.   Una parte mía considera estupidez coger en serio a un chistoso, aunque traiga un doctorado en filología de la Sorbona. Aquella contradicción entre sufrirlo y admirarlo, entre curiosidad y espanto, impone una sensación de pelota de ping pong.   Para aplacar la manía obsesiva, repito a mi mismo, como artista, resulta un invento original, irrepetible e inevitable, y del fondo irrumpe un: intragable.

Ese personaje de bombín negro, huesudo y mal hablado, equilibra entre cómico y pasado. Hace mucho dio por comprimir la realidad política en una versión satírica en clave jerga del vulgo. Apuesto, inspiró a Martinelli en aquel “Entran limpios…”.

La propuesta Pedrito cumple cuatro décadas de hacer las delicias de unos aficionados al psicoanálisis, adictos a rastrear bestialidades. Lo interpretan como quien recoge la posta de La Lupe y allana el inconsciente colectivo para el aterrizaje triunfal de aquel castigo del alma: el reggae.    Mas, como cantante, y pido disculpas a su cuñado Orlando Barroso por equipararlo, lo que más gusta de él, es lo que no es suyo.   Bien quisiera cualquiera “Quince Centavos” del ingenio de Lord Panama en “El Buhonero”.

Como artista, suena demasiado a neurastenia intelectual pensada. Exacerba mis culpas cuando este personaje, que tan bien fluye en todos los demás, no lo hace en mi. Me recomiendan una terapéutica abstinencia, después de la docena de presentaciones que mi masoquista sediento trasegó. Por otro lado, derrama demasiada crudeza, y más que amargazón, frustración por no ser un genuino Lord Panama o Armando “Sacúdete” Machore. No muchos cometen la originalidad de sacar a pasear su agrio.

En su vocalización obsesionada con la claridad, las palabras salen, más que pronunciadas, masticadas y despedidas. Así sucede porque en la garganta del artista pervive el reflujo amargo de uno que, ante el hartazgo de 13,000 libros – quién lo manda- padece náuseas por las imperfecciones de nuestra sociedad. En la superficie, el texto parece chiste. Pero, en las profundidades, desnuda a “El Cantante” quien “lleva una pena que duele muy hondo”.

Dentro de una generación, quienes quieran entender al Panamá de hoy, apelarán a la tesis que plasmó Pedrito y otras inexactitudes que intentan explicarlo. Con amigos como yo, aplicados en la última tarea, Altamiranda extrañará enemigos.

<>

Este artículo se publicó el  30  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.