Mujer, cultiva tu cuerpo

A las mujeres sin pudor les sucede lo que al frasco de perfume: se les escapa el aroma por dejarlo abierto.  Reproducimos el artículo de opinión de la Psicóloga Clínica Especialista de la Conducta Humana…

GERALDINE EMILIANI
¿ Será verdad que al exaltar tanto el sexo y soltar las riendas de sus impulsos, la sociedad ha recibido grandes beneficios? ¿Ha sido positivo para las mismas mujeres? ¿Somos, por esta nueva cultura sexual sin límites, más auténticos, hay más paz en la sociedad?
A la vuelta de los años vemos todo lo contrario. Nunca como hoy se suman cada año cientos de miles de jóvenes, casi niñas, embarazadas y abandonadas; hay más violencia cobarde contra la mujer en las calles, más pornografía al alcance de todos los ojos y manos, a los precios más baratos.
Y, el otro lado de la moneda es que eso lo promueven unos cuantos que se enriquecen millonariamente con industrias de cuerpos desnudos. Tienen clientes de por vida, con una mercadotecnia sofisticada y eficaz que llega a todos los domicilios: videos, teléfonos celulares, correo electrónico, y un número escalofriante de millones de páginas de Internet.
El mismo producto, sin pasar de moda ni cansar, está de oferta y también se regala por doquier.   Es triste: se ha devaluado tanto lo que ‘es una mujer’, que ya nos hemos vuelto insensibles. Si estamos de acuerdo que el cuerpo de la mujer no es una cosa, sino que es ‘el cuerpo de una persona’, por lo mismo ha de vestirse de acuerdo a tal dignidad.
El vestido es expresión de la persona, de lo que es y se sabe por dentro. Si las mujeres valoraran más su cuerpo, lo vestirían mejor, lo cuidarían, no lo exhibirían tontamente a otros, porque les pertenece en primer lugar a ellas.   Las que son frívolas, con poca interioridad, necesitan urgentemente descubrir su epidermis porque —aunque les cueste mucho reconocerlo— no tienen mucho más que ofrecer. Y al poco tiempo eso que enseñan ya no atrae casi a nadie; se van quedando vacías.
Un cuerpo sin vestido se pudre. Un cuerpo sin pudor se muere. A esas mujeres les sucede lo que al frasco de perfume: se les escapa el aroma por dejarlo abierto. No se dieron cuenta a tiempo de que su belleza física era importante pero pasajera. Pensaban que eran más mujeres por enseñar más centímetros de piel. Desconocían esa otra belleza más duradera, sobre todo espiritual, y no supieron cultivarla a tiempo.
Por eso, con más inteligencia, si ellas quisieran, podrían hermosearlo todo con su sola presencia, sus maneras, sus virtudes, su sonrisa, y, lógicamente, con su vestido, que no tiene por qué estar fuera de moda o feo. Al contrario. Ellas son más femeninas cuando destacan por su sencillo y elegante atuendo.
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Artículo publicado el 28 de agosto de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quien damos, lo mismo que a la  autora, todo el crédito que le corresponde.
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Metro Bus y Seguridad

La opinión del Docente Universitario…

Raúl Amores Serrano

Desde el momento que inicie operaciones el Metro Bus, cada persona que aborde una de las unidades debe contar con una tarjeta personalizada y, por ende, intransferible. Se estudia el mecanismo para que los estudiantes y jubilados cuenten con una tarjeta especial, para que paguen una tarifa más baja.

Esto apunta a la situación de un mayor control en el movimiento de la población. Pongamos como ejemplo: la fuga de un asesino y su persecución. Ese individuo, en teoría, no podrá movilizarse en el Metro Bus, ya que no puede usar la tarjeta de otro. Y el movimiento de sus familiares podrá ser monitoreado fácilmente para detectar apoyo. Si trata de comprar una tarjeta será arrestado de inmediato.

El Sistema de Seguridad tendrá mapas inmensos con luces indicadoras de la posición real de las unidades rodantes y su identificación. Con solo hundir una tecla se sabrá quienes son los pasajeros de esa unidad rodante incluyendo sus fotos.

Al computador central se le puede pedir que indique el momento en que un individuo con un número de cédula específico se suba al sistema rodante. Cuando ese individuo lo haga, se prendera una luz indicando el hecho consumado, la ruta del bus, su posición en ese instante. “Caso cerrado”, diría la doctora, los hombres vestidos de negro lo estarán esperando cuando pare el bus.

Pero como el pueblo es sabio ya vendrán formas de burlar ese sistema de detección.

Eso nos recuerda el personaje bíblico de la bestia que al dominar el mundo daría un número a cada ser humano viviente.

En la Biblia se cita el número 666 como la marca de la Bestia, relacionado habitualmente con Satanás o con el Anticristo. El origen de esta asociación está en el libro del Apocalipsis del Nuevo Testamento. Aunque las investigaciones más recientes parecen indicar que debería ser el número 616, tal y como lo dice un fragmento del Nuevo Testamento encontrado hace varios años.

En los últimos años, han surgido interpretaciones que cada vez han ido ganando más adeptos que identifican el 666, no con una persona ni un ser vivo, sino con un objeto:  Internet.

Otros teóricos también indican que, siendo la letra ‘W’ una forma de escribir el 6 en la numeración romana (VI), entonces www (la “World Wide Web”) representaría este número. Cabe mencionar también que 666 en romano se escribe como DCLXVI y no como VIVIVI y que la W también se puede ver como dos veces el numeral V en lugar del numeral VI.

Esperamos que el sistema de Metro Bus aumente la seguridad ciudadano y no sea usado para monitorar enemigos políticos. Suficiente con los celulares “pinchados”.

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Este artículo se publicó el 27 de agosto de 2010 en el diario Panamá América a quienes damos igual que al autor todo el crédito  que les corresponde.

Lo bueno, lo malo y lo feo de las encuestas

La opinión del Periodista…

EUCLIDES M. CORRO R.

Nuestro país está atrapado por las encuestas. Las hay de todos los colores, científicas e improvisadas. No hay empresa televisiva, radial o de prensa escrita que no tenga la suya. Es casi un pecado no medir a diario la opinión de algunos panameños sobre temas tan disímiles que muchas veces nos preguntamos a quién le importa el resultado que las mismas puedan arrojar.

Sin embargo, sería injusto despreciarlas todas, porque ciertamente las hay que nos indican con cierto nivel de fidelidad cuál es la percepción de los panameños sobre algunos temas, principalmente para que el presidente de turno esté tranquilo o a contrapelo, se desespere y dirija el disgusto de sus propias culpas contra otros.

Lo malo es que nos hemos acostumbrado a lidiar con estas ‘mediciones’ y basta con escuchar o leer sobre alguna de ellas para sumarnos y expresar lo que a nuestro entender es ‘nuestra verdad’.

Por supuesto, y como ya apunté, no desestimo la información que se deriva de las encuestas con cierto nivel de seriedad y fundamentada en factores científicos. No así las que han prostituido el valor de esta herramienta para que la gente opine, repito, hasta de los asuntos más necios e increíbles.

Se cae en la torpeza de asignarles una credibilidad total. Nos olvidamos que en muchas de las veces las mismas son manipuladas a través de preguntas que pudieran tener una sola respuesta. No olvidemos también que el que paga la orquesta dice qué música quiere escuchar.

Por supuesto que no pretendo invalidar todos los resultados, porque sería igual de irresponsable descartar la eficiencia de algunas de ellas. Lo sabio es analizar los números en su justa dimensión. Evaluar las respuestas, no por lo dulces o amargas que sean a nuestro gusto, sino interpretando el mensaje que nos están enviando algunos sectores de la comunidad nacional.

Olvidémonos de las que no son serias. De aquellas que solo responden al interés de una persona que se vale, para manipularlas y buscar resultados a su gusto, de los denominados ‘call center’ en los que en forma tenaz e intensa un grupo de empleados o amigos comienzan a llamar a las emisoras o anotar en las encuestas digitales a través del Internet.

Conozco a varios que son expertos en manipular las respuestas. Son los que se engañan invirtiendo grandes sumas de dinero para utilizar los resultados en campañas mediáticas. En esta acción no se escapan ni los altos funcionarios ni los sectores de oposición al gobierno, aunque en menor escala.

Lo gracioso de todo esto es que cuando son encuestas serias, con credibilidad, no dudan en restarles importancia cuando los resultados no les convienen; sin embargo, se apasionan con ellas cuando los numeritos les son favorables.

Lo más terrible es la época de las elecciones para escoger presidente, diputados, alcaldes y representantes de corregimientos. No importa el esfuerzo que realiza el Tribunal Electoral para evitar este abuso, que no aporta mucho a la democracia y, en cambio, son nefastas en el afán de desacreditar o tergiversar la imagen de los rivales políticos.

Intento con todo lo anterior alertar, prevenir, advertir, etc., a los que de pronto dan la certeza a estos resultados, cuando los mismos no son más que una maniobra para descartar a los rivales e inclusive, denigrar su imagen ante el electorado. Para muchos el fin justifica los medios y si se logra el objetivo, no importa la sanción que se pueda recibir por esa violación a la Ley o las normas que rigen la decencia de los individuos.

Estudiosos del comportamiento humano y los que analizan los secretos de la ‘inteligencia emocional’, saben a qué me estoy refiriendo. El problema está en que no existe autoridad que regule el concepto total de las encuestas para que respondan a una actividad científica y honesta.

Mientras que esto no ocurra, los panameños seguiremos como hasta ahora: Prisioneros de un arma al que recurren los majaderos, con el único propósito de satisfacer su ego, aunque ello represente una burla a los incautos.

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Artículo publicado el 28 de agosto de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Las acusaciones de El País y el periodismo responsable

La opinión de….

Eloy Fisher

En julio, el medio digital El País de Costa Rica, publicó el primero de una serie de controversiales reportajes sobre el Presidente Martinelli.   Específicamente, el artículo alertó sobre la preocupación del gobierno de los Estados Unidos sobre el rumbo del país. El periódico citó que la retirada de la Embajadora Stephenson, tras sólo 21 meses en el cargo, tendría como motivo “bajarle el perfil a la relación con el gobierno de Panamá”.

Cuando el Senado estadounidense rápidamente confirmó a su reemplazo, Phyllis Powers, una experimentada funcionaria de carrera que fungió como oficial diplomática en Irak, nadie se preocupó en siquiera desmentir a El País, que desde entonces arremete esporádicamente en contra la actual administración.   Sin duda lo que hace fuerte a una democracia es una oposición vigorosa y ningún gobierno está exento de críticas: éste no es la excepción.   No obstante, usar el periodismo de forma irresponsable en nuestros países es peligroso.

Sin duda, los periodistas se equivocan.   En el caso New York Times Co. vs. Estados Unidos que se ventiló en la Corte Suprema de aquel país, la judicatura reconoció que la libertad de expresión ofrece a los interlocutores inmunidad de sanción con respecto a figuras públicas, bajo la salvedad que la información no haya sido falsa y a la vez redactada con conocimiento de su falsedad, o sin reparo a la verdad del enunciado.    En efecto, darle espacio de respiración para que florezca la libertad de expresión requiere tolerar enunciados falsos.

Lamentablemente, en Panamá los contrapesos judiciales son débiles;   la práctica de nuestra Corte no se compagina con las salvedades incluidas en el Artículo 178 del Código Penal que eximen la discusión pública en el caso de injurias en contra de servidores públicos.   Esos márgenes de error para oxigenar a la libertad de expresión no existen;   estos casos escandalosos sólo sirven para justificar mayores restricciones en algunos círculos.

Peor aún, el medio en cuestión es un medio extranjero, con una agenda política expresa. Favorecer una línea política no es algo dañino en sí mismo,   pero disfrazar mentiras y anonimatos como verdades, bajo el amparo de la libertad de expresión, para avanzar causas políticas estrechas rompe los grilletes de la responsabilidad periodística para con el público lector y contribuye al avance de chauvinismos. Así los medios, en teoría garantes de nuestras libertades, se convierten en parte del problema.

En el caso estadounidense, es preocupante ver las posturas políticas que avanzan ciertos medios, programas que buscan reinventar el racismo y la intolerancia religiosa, eliminar las protecciones legales a la ciudadanía en aras de protegerla en contra enemigos irrelevantes y tratar al desempleo como una cuestión voluntaria. En aras de avanzar causas supuestamente populares, El País es el reflejo izquierdista de lo que hoy la conservadora Fox News es, por ejemplo, al caso estadounidense.

El periodismo es un arma de doble filo, y quienes tenemos espacios en los medios debemos reconocerlo.   Nuestro interés debe ser contribuir al debate, y ofrecer las herramientas, ya sean hechos u opiniones, para que los lectores tomen una decisión sensata y razonable. Manipular a la ciudadanía sólo contribuye a la frustración, y al desborde de pasiones que siempre, en el largo aliento histórico, sólo sirven para el desencanto y la pobreza de los pueblos.

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Este artículo se publicó el 27 de agosto de 2010 en el diario Panamá América a quienes damos igual que al autor todo el crédito  que les corresponde.

La ganadería está en crisis

La opinión del Educador y Productor Agropecuario…

BERTILO MEJÍA ORTEGA

En días pasados participé en una concentración de ganaderos de Chiriquí Oriente, convocada por la junta directiva de Anagan de Chiriquí, que preside el ganadero Porfirio Samudio Hernández, para auscultar la situación de los productores pecuarios del área. Desde el principio hasta el final, los bovinocultores que intervinieron como oradores durante la reunión, fueron tan enérgicos como invariables en sus posiciones, dado el grado de abandono en que han sido sometidos por diversos gobiernos.

En aquel podium, amplio y abierto a los participantes, escuché fuertes críticas a la falta de una política de exportación de carne y de novillas, como se hacía antes, lo que era consecuente con el esfuerzo del productor y con el equilibrio de la producción nacional. Los ganaderos cuestionaron la importación de miles de toneladas de carne, cuando las haciendas panameñas están superpobladas y en condiciones de ofertar carne de excelente calidad. Los precios ridículos en los que ha caído la carne de ganado en pie, mientras en los supermercados tienden a subir en vez de descender. También hubo frases de solidaridad con los ganaderos del distrito de Tolé, quienes han sido incluidos en la región de salud animal que corresponde a Veraguas, lo que les trae serios inconvenientes.

La vieja práctica del trasiego ilegal de ganado procedente de Costa Rica, a través de la frontera tico—panameña, también fue objeto de señalamientos, porque ninguna administración ha sido capaz de frenar este pernicioso atentado contra la salud pública y la legislación vigente en la materia que corresponde. Tampoco pasaron inadvertidas las amenazas en que se convierten las intenciones de explotación minera, las que de llevarse a la realidad podrían causar serios e irreversibles daños al medio ambiente. Salieron a relucir también el abandono inaudito de los caminos de producción, que ponen en peligro la vida de quienes se ven obligados a utilizarlos como única alternativa. Las exposiciones de cada orador me parecieron interesantes, respetables y dignas de oídos, porque representaron el ánimo y condiciones actuales del productor, envueltas en valor de la sinceridad, la honestidad y el indoblegable espíritu de vencer obstáculos, a pesar de las difíciles circunstancias por las que hoy atraviesan.

Me pareció oportuna la presencia del director regional del MIDA en Chiriquí, Ing. Berísimo Martínez, quien tuvo la hidalguía de escuchar y responder a las inquietudes de los productores, síntoma inequívoco de que, como productor, estima prudente dirigir la mirada hacia un sector olvidado por mucho tiempo en las pasadas y en la presente administración. Ojalá que sus palabras de compromiso y de aliento tengan eco en las altas esferas del actual gobierno, para que la tranquilidad, la seguridad y el equilibrio en los sectores productivos sirvan de estímulo para quienes han creído y siguen creyendo en la oferta de un producto nacional sano, seguro y competitivo; para quienes desean mercados para el fruto de su esfuerzo y trabajo cotidiano, y para quienes esperan de las nuevas autoridades del MIDA una actitud diferente, positiva.

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Artículo publicado el 28 de agosto de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Alto al vandalismo en los colegios oficiales

La opinión del Comunicador Social…

Luis Rojo  

La educación nacional como iniciativa para sacar de la ignorancia precoz y buscar la evolución del aprendizaje, está siendo vandalizada en los últimos tiempos por la creciente ola de violencia y criminalidad que ahora llega a los centros educativos primarios y secundarios.

Esto trae consecuencias funestas a los planteles educativos que ven cómo personas que no les importa con nada, dejan sin equipos, llámense computadoras, implementos deportivos, cajas registradoras, con pérdidas irreparables en lo económico, social, académico y moral.

Hoy es necesario adecuar las normas legales para tratar de frenar este mal que amenaza con dejar sin sustento académico a unos 500,000 estudiantes.

Por eso el diputado Manuel Cohen Salerno está proponiendo un anteproyecto de Ley que castigue hasta con 10 años de cárcel, a toda persona que sea sorprendida o acusada de robar en las escuelas públicas del país.

Es imperante la necesidad de castigar severamente a los delincuentes que roben en los centros de estudios a nivel nacional ya que en los últimos días se han registrado casos en que los facinerosos saquean los colegios llevándose computadoras y todos los enseres que encuentren, negándole el derecho a los hombres y mujeres del mañana a ser educados.

Las provincias de Panamá y Colón constituyen las regiones educativas con mayor índice de vandalismo en los centros escolares, tan solo el año pasado se registraron 65 ataques en las escuelas primarias, 16 en pre-media y 1 en la educación media, fuera de los que no se reportaron ante las autoridades.

Un bochornoso ejemplo fue la de la Escuela Normal de Santiago, ya que a pocos días de la entrega de su restauración fueron saqueadas y dañadas sus estructuras de la parte frontal, ocasionando grandes pérdidas de valor económico así como del invaluable valor histórico que representa por ser la cuna de los educadores.

Además de robar cables de electricidad dañan los murales, las bancas, las fuentes de agua, los maceteros y hasta llenan las tuberías y cañerías de arena, ¿quién se podría imaginar tanta maldad hacia nuestros centros de educación?

De nada vale la inversión que hace el estado de B/ 25 millones en la reparación de planteles, aunado a los millones adicionales que aportan el Banco Mundial y el BID, más lo que adicionalmente reciben las escuelas mediante la ley 13, si no se cuenta con una legislación que castigue con severidad el atentado contra la educación, por eso aplaudimos la ley del diputado Manuel Cohen que esperamos rinda frutos de forma inmediata.

Panamá necesita este tipo de castigo ejemplarizante para que no se afecte grandemente el desarrollo de la intelectualidad y competitividad de nuestro recurso humano.

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Este artículo se publicó el 27 de agosto de 2010 en el diario Panamá América a quienes damos igual que al autor todo el crédito  que les corresponde.

Mi amigo, sacerdote Monseñor Durán

La opinión del Docente Universitario, Magister…

Gaspar Pérez Arias

Gracias a la otrora e importante Organización de la Iglesia Católica, Cáritas Arquidiocesana, mi esposa y yo tuvimos el privilegio de conocer y compartir muchas vivencias cristianas con un hombre de fe y de una comprobada trayectoria en el campo social, aunado a su inmensa sensibilidad por las necesidades del hombre humilde de nuestro país, este gran amigo es Monseñor Laureano Crestar Durán.Siempre Monseñor Durán buscaba las herramientas y técnicas sencillas, tales como los hornos solares, huertos caseros, cría de animales, arroz en fangueo, etc., con la finalidad de enseñarles a los hombres y mujeres de nuestros campos a llevar una solución en familia, en comunidad o como decimos en Cáritas: “hay que enseñarle a pescar, para no darles el pescado”. El dar el pescado esclaviza al hombre a la dependencia y a extender las manos sólo para pedir, pero en Cáritas se llevó esperanza, y los sacrificios y trabajos de esa siembra rinden hoy frutos en muchas partes de la geografía doméstica.

Con mucha sapiencia nos conversaba Monseñor, que el trabajo de Cáritas debía estar encaminado en tres dimensiones como son: la asistencia, la promoción y el cambio de actitud. La primera, nos decía, porque siempre se debe dar una respuesta sencilla a todo hombre o mujer que toque las puertas de la Iglesia, la segunda, por la importancia que reviste el enseñar un oficio a las personas para que puedan llevar el sustento diario al hogar; la tercera, la más difícil, lograr el cambio de actitud que corroe las bases de nuestra sociedad y que urge hacer algo por erradicar las malas prácticas y hábitos del “juega vivo” en todo momento y lugar, principio de la violencia en muchos casos.

Para dar un ejemplo del legado que un día plantó Monseñor Durán, hace 20 años en un grupo de la Parroquia San Gerardo, podemos testimoniar que por muchos años hemos y seguimos donando toneladas de comida y ropa a personas, a organizaciones católicas, sociales, que a su vez llevan una voz de esperanza a los más necesitados; esto en cuanto a lo asistencial. Respecto a la promoción, hemos organizado y brindado, en diferentes épocas, cursos de computadora, modistería, belleza, manualidades y actualmente repostería.

Hoy 28 de agosto Monseñor Crestar Durán cumple 50 años de apostolado y queremos unirnos al homenaje cristiano, eucarístico, conversado y escrito que muchos panameños le van a rendir a este hombre de Dios que un día llegó al Istmo para quedarse, y servir en la construcción de una sociedad más justa, promoviendo que la gente sea capaz de enfrentar los problemas económicos que son el karma de todo pueblo en el orbe.

Nuestro eterno agradecimiento a este siervo de Dios, por todas las enseñanzas que a lo largo de estos 20 años hemos asimilado y puesto en práctica no sólo para los Católicos del país, sino para todo hombre y mujer que en momentos de carencia tocó las puertas o nos tocó el corazón para extenderles la mano. Estamos seguros que el Buen Dios seguirá bendiciendo su trabajo pastoral en la Parroquia Santísima Trinidad y toda labor social que a diario emprende, con espíritu altruista para dar la asistencia y voz de aliento a los que a él acuden.

Monseñor Durán: sus mensajes a través de la radio, en la Eucaristía, en los Congresos, en las muchas reuniones que asistimos, cobran vida cada vez que recordamos su nombre y su incansable labor pastoral. Siga con ese buen humor que lo caracteriza; con ese entusiasmo. Reciba nuestro amistad y respeto por su caminar al lado del pobre, mirando en ellos el rostro de Cristo necesitado…

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Artículo publicado el 28 de agosto  en el diario  El Panama América a quien damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.