Estado, mercado y economía

La opinión del Economista, Docente Universitario y Político…

Juan Jované

De acuerdo al folclore tradicional de los círculos empresariales   el Estado debe abstenerse al máximo de interferir en la operación de la economía, con el fin de lograr, por medio de la acción de la mano invisible de Adam Smith, una situación óptima, eficiente y hasta equitativa en el plano de la producción de bienes y servicios.

Los economistas tradicionales, por su parte, han sido los encargados de darle a este punto de vista una base conceptual. Tal es el caso de F. Hayeck para quien la defensa del libre mercado se debe mantener siempre, incluyendo en aquellas ocasiones en las que utilizar el poder del Estado sería la única forma de eliminar injusticias indiscutibles.

La pasión por este punto de vista fue lo que llevó a que Milton Friedman en su papel de propagandista fuera más allá de lo permitido por la ciencia, tal como lo ha señalado Paul Krugman.

La reciente Gran Recesión que todavía afecta la economía ha develado algunas realidades del sistema, entre las que se encuentra la prueba irrefutable de que para los empresarios financieros el folclore del libre mercado no es, definitivamente, más que un mecanismo ideológico conveniente para proteger sus intereses.

Es así que cuando las condiciones lo ameritan estos recurren, sin el menor pudor, a la intervención del Estado con el fin de proteger esos mismos intereses.

Esto quedó evidenciado en los rescates estatales de los grandes bancos norteamericanos, los cuales fueron considerado, no solo demasiado grandes para fracasar, sino que, como lo ha destacado Joseph Stiglitz, demasiado grandes para ser reestructurados, entendiendo que esto último habría significado la necesidad de que sus dueños y administradores fueran sometidos al normal procedimiento de quiebra, tal como lo impone la lógica del mercado.

En un sentido inverso a la lógica mercantil, estos bancos fueron dotados, a costa de los contribuyentes, de miles de millones de dólares bajo diversas formas de facilidades financieras, gran parte de los cuales fueron utilizados, pese a las enormes pérdidas observadas en la práctica, para entregar grandes dividendos a sus accionistas y hacer efectivas enormes compensaciones pecuniarias a sus principales administradores.

De lo anterior se deducen algunas importantes lecciones.

En primer lugar, la crisis ha demostrado que, a diferencia de lo propuesto por los fundamentalistas, el mercado dejado a su libre funcionamiento no lleva a un estado económico idílico, si no que tiende a generar profundas crisis.

En segundo, lugar resulta que estas crisis llevan, necesariamente, a la intervención pública. En tercer lugar, que el Estado no es un ente neutro, por lo que su acción está guiada a defender los intereses de quienes lo controlan. Esta última es una verdad que los sectores populares y progresistas no deben olvidar, sobre todo cuando, como en Panamá, el Estado se convierte en un arma para reprimirlos.

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Este artículo se publicó el  20  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Y dónde está Salomón?

La opinión del Periodista…

Juan B. Gómez 

El dictador argentino Juan Domingo Perón nombró como Gobernador de Buenos Aires a un amigo de infancia, cuyo nombre he olvidado. Era un pobre hombre, casi analfabeto, y le atribuían toda clase de estupideces mientras ejerció el cargo.

Todos conocen la historia del Rey Salomón cuando ordenó, que a un niño cuya maternidad se disputaban dos mujeres, lo cortaran en dos pedazos y entregaran una parte a cada una de las mujeres;  pero que una de las dos dijo que no, que se lo entregaran entero a la otra, y Salomón exclamó:  ¡ Esa es la madre!

Pues bien, esa historia que conoce todo el mundo, no la conocía el Gobernador peronista, y quiso repetirla.   Ordenó a todas las comisarías de Buenos Aires que le avisaran cuando se presentara una disputa similar. Y pronto, llegó a solucionar salomónicamente el problema. Preguntó por las dos mujeres y el niño. Y le dijo a un policía que buscara un machete, el policía lo buscó: y le dijo que cortara al niño en dos pedazos; y como el policía se resistiera obstinadamente a hacerlo, entonces le dijo eufórico: “ ¡ Ah, con que tú eres la madre!”

Bueno, nosotros en Chiriquí tenemos un problema que necesitaría que el viejo rey judío iluminara a los que tienen que solucionarlo. Se trata de la antigua Chiriquí Land Company (que luego tomó otros nombres). Esa empresa, desde hace unos treinta años andaba manga por hombro, hasta que liquidó operaciones; y ahora parece una aldea en ruinas. ¿Qué hacer para resucitarla?

Hasta hoy todos los esfuerzos han sido inútiles. El Sindicato de Trabajadores, que quedó como dueño y señor de la empresa, la llevó a la quiebra irremediable. Y está planteada una cuestión, que al parecer es vital:

1- Si se pretende restablecerla, con el Sindicato incluido, ninguna empresa (nacional o extranjera) está dispuesta a arriesgar cien millones de dólares, para que un buen día cuando ya está marchando, al borde de las cosechas, por ejemplo, el Sindicato salga con exigencias que no pueden darle, y se pudrirán y destruirán los bananales en los campos… y,

2- Si una ley le da muerte al Sindicato, entonces todo el mundo protesta y no se acepta que la empresa exista sin él.

¿Qué hacer? Por eso preguntaba al principio: ¿ Y dónde está Salomón?

Una anécdota de Sócrates.

Cuentan que el famoso sabio griego fue muy desgraciado en su matrimonio; y que un día le preguntaron qué era mejor: Si casarse o quedarse soltero. Y él respondió: “ Yo no sé qué es mejor, lo que sí le puedo asegurar es, que haga una cosa u otra, después se va a arrepentir.”

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Este artículo se publicó el  19  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Aventuras de un panameño en China (II y III)

Nota reproducida con la  autorización del autor,  de su serie de notas escritas en Facebook  por el Jurista, Docente Universitario, Ex Director de la Policia Nacional y Presidente de la Junta Directiva de los periódicos La Estrella de Panamá y El Diario El Siglo….

Ebrahim Asvat

Nunca estuve en China antes y desconozco personalmente cómo era Beijing durante la revolución cultural (1968-72). Lo que no escapa de la atención visual es que la ciudad es moderna con una red de autopistas, sistema de transporte metropolitano que incluye un moderno tren subterráneo, amplias avenidas, mucho verdor e imponentes edificaciones y obras arquitectónicas.

Todo lo contrario a lo que uno pudiese esperar en un país con la mayor población del mundo. (1.2 mil millón de habitantes). Yo esperaba ver una ciudad densamente poblada como Mumbai o Calcuta. Me sorprendí al no ver esa aglomeración de gente como la que uno está acostumbrada a ver en ciudades muy pobladas. ¿Dónde se esconden los chinos? Una tarea que tengo pendiente por resolver.

Llegar a la capital de un país que todavía se denomina comunista o que tiene una estructura de gobierno dirigida por un partido denominado comunista nos pone a pensar si en realidad existe una diferencia. Desde las lujosas tiendas del Mall en Oriental Plaza hasta las boutiques de carros donde se exhiben desde Ferraris, Lamborghinis y Bugattis aquí se ve lo que uno en Panamá ni se lo imagina. Todos los juguetes de los ricos y famosos hasta los productos más refinados del mundo occidental tienen su espacio y debo imaginar también a sus compradores. ¿Dónde quedaron los años de la pureza ideológica y los pensamientos del líder de la revolución china Mao Tse Tung? Los desfiles de los líderes revisionistas en las plazas de Beijing con sombreros de conos y en grilletes para escarmientos de los que se desvían de la ortodoxia ideológica. Para entender este proceso de transformación adquirí un sombrero de los que acostumbraba usar Mao de color verde y con una estrella roja. Me paseé por la muralla china y la ciudad prohibida. Era el único ciudadano que lo portaba. La gente me saludaba y se sonreía. Creo que el sombrero era algo retro, una reliquia del pasado, una pieza de museo. Llegó el punto que algunos ciudadanos chinos quisieron fotografiarse conmigo. Pueden ser varias las razones, pero estoy seguro que una de ellas era ver a este peculiar extranjero portando un sombrero verde con una estrella roja rememorando una época pasada que no tiene sentido ni significa nada para las nuevas generaciones.

La China de hoy es otra de la que permanecía en mi imaginario que recuerda ese frase revolucionaria que decía “The East is Red” (El Este es Rojo). La China de hoy se le debe a los cambios de dirección propuestos por Deng Xiao Ping, un dirigente chino que en dos ocasiones cayó en desgracia y volvió a tomar los destinos de su país, pero para siempre.

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Nota publicada el16 de junio de 2010 a las 12:47 en Facebook por el autor a a quien damos todo el crédito que le corresponde.

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Aventuras de un panameño en China (III)

Hasta el momento no he escuchado a ninguna autoridad del gobierno con una postura ideológica. Aquí solo se habla de progreso, prosperidad, estabilidad política, desarrollo comercial y apertura económica. Los ciudadanos en general están motivados a aprender las costumbres y los gustos del mundo occidental. En Beijing no se ven las vestimentas chinas tradicionales que tanto nos maravillan a los panameños. En las calles las vestimentas occidentales son las que marcan el ritmo de la ciudad y la época de verano tolera el vestido casual inclusive para los quehaceres diarios de los funcionarios y profesionales.

Algo que no hemos aprendido en Panamá en el mundo político y en el de los ejecutivos y profesionales. Pero ese salto a la occidentalización es un proceso de aprendizaje y me sorprendió la validación de los estudios de Levi-Strauss, Foucault y otros sobre el estructuralismo. Para atender y entender a los occidentales, los chinos se esfuerzan por estrechar los lazos de comunicación y las simpatías.

Pero siendo una cultura tan distinta a la nuestra, les cuesta entenderla, pero se esfuerzan. Creo que ellos más que nosotros. Voy a poner varios ejemplos porque quienes han participados de comensales chinos se dan cuenta de que el orden de los platos es distinto. En un comensal chino usted podrá ver que le sirven dulces o postres como aperitivos o en medio de los platos principales. Para nosotros los dulces vienen después del plato principal y como postres. Usted puede ver en China a un grupo de personas almorzando y fumando a la vez. Acá en Panamá se fuma después de la comida. Alguien en un McDonald”s alternando una hamburguesa con un helado.

O como nos pasó en dos ocasiones en restaurante cafeterías donde nos sirvieron el café de entrada y no al final. Hay un marcado afán de parte de los chinos de complacernos y entendernos. Desconocen sobre la estructura, solo reconocen las cosas occidentales. Todo esto me lleva a la conclusión que es China la que mira y quiere asimilar a Occidente y no somos nosotros los que miramos y queremos asimilar la Cultura China. Si fuera a la inversa, estoy seguro que nos costaría a nosotros hacer las cosas a su manera. Hay un marcado sismo que nos separa y un delicado y frágil puente que nos une. Nos corresponde a nosotros hacer nuestra tarea y fortalecer ese puente de comunicación y de intercambio de ideas.

Fue durante el reinado de Zhu Gaoshi en 1424 durante la cual se dictaron los primeros edictos que cerraron las puertas de China. Su hijo Zhu Zhanji se encargó de prohibir el comercio exterior, los viajes y el desmantelamiento de su flota naval. Esta prohibición se mantuvo por más de cien años y luego en 1644 en la dinastía Ming se acentuaron las medidas.

China miró hacia adentro. Luego de casi cuatro siglos, China vuelve a abrirse al mundo.

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Nota publicada el16 de junio de 2010 a las 12:50 en Facebook por el autor a a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Empresas socialmente responsables

La opinión de la Relacionista Pública…

Karol Vásquez 

Es una decisión voluntaria hacer negocios responsables, pero es cada vez más un requisito de mercado.

El próximo mes de agosto se cumple un año de la fusión de las organizaciones promotoras de la Responsabilidad Social Responsable (RSE) en Panamá: IntegraRSE y la Red Pacto Global, dando pasó a SumaRSE.

Para la consultora internacional, Dacil Acevedo, con 14 años de experiencia en la materia, la RSE “es una forma de hacer negocios responsables, tomando en cuenta los impactos que su accionar tiene en el entorno, interno y externo, así como en los grupos implicados en su labor”.

Para finales del 2010 se espera la aprobación de la ISO 26000, guía que contendrá los lineamientos en materia de responsabilidad social establecidas por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO por sus siglas en inglés). Si bien la ISO 26000 no será certificable, es una guía para las instituciones publicas y privadas, de que implica ser socialmente responsable. El hecho que exista una norma ISO, “es toda una señal de la seriedad y posicionamiento del tema a nivel global”, sostiene Acevedo.

Pero ¿cuál es el estado de la RSE en Panamá? ¿Existen informes recientes o mediciones? ¿Existen programas sostenibles que vayan más allá de las donaciones o hechos filantrópicos?

Se estima que más de 100 empresas afiliadas consolida SumaRSE. De estas unas 25 corresponde a organizaciones no gubernamentales (ONG) y siete gremios. Destaca el hecho que Panamá fue el país piloto en América Latina para el Pacto Global con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Por su parte, IntegraRSE nace de una iniciativa de Kellogg Foundation.

Entre los avances de RSE en Panamá están: creación del índice RSE-Panamá (matriz 118), capacitación y certificación de más de 20 consultores. El pasado 13 de abril, SumaRSE presentó el resultado de cuatro empresas panameñas dentro del rango de pequeña y mediana empresa. (Hopsa S. A., Productos Kiener S. A., UP Cargo Inc (Panamá) y Compañía Sar S. A.). Encuentro que concluyó el proyecto centroamericano “Sistemas integrados de gestión”, financiado por la Agencia de Cooperación Alemana InWent.

Lideran las gestiones de RSE en la región las empresas multinacionales, cuya política es pieza clave dentro del régimen de gobierno corporativo. Hecho que beneficia a Panamá por ser una plaza creciente para el establecimiento de multinacionales.

Hay casos de éxito en Procter & Gamble que recién se instaló en Panamá y de otras que tienen más de una década aportando al desempeño económico nacional como ICA Panamá y Telefónica, por mencionar algunas. Entre las empresas panameñas, sobresalen Banco General y COPA Airlines. El reto es conformar programas de RSE sostenibles que vayan más allá de las buenas intenciones filantrópicas.

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Este artículo se publicó el  19  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El que siembra vientos…

La opinión de….

JORGE GAMBOA AROSEMENA

Indignación es lo menos que pueden sentir los panameños honestos por el manejo de la crisis de Changuinola, donde los voceros del gobierno quieren desvalorizar la ocurrencia de dos muertes oficiales, es decir, reconocidas por los funcionarios que les queda grande la responsabilidad de ser agentes de la autoridad.

Represión como en los tiempos de la dictadura, con muertos, encarcelados, lesionados y la intimidación sobre otros ciudadanos con la amenaza de ser conducidos a rendir declaración o indagación, que ocurrida la misma, podían quedar detenidos preventivamente.

Dicen los cínicos del gobierno, muchos de ellos mis copartidarios con los que no puedo estar de acuerdo, que los manifestantes quebrantaban leyes. ¿Acaso los promotores de la maldita ley chorizo, la que provocó las protestas y los muertos, no fue lograda violando letra y espíritu de la Constitución y las leyes? ¿Acaso el mecanismo de controlar la protesta no violó leyes y tratados, aplicando exceso de fuerza que privó de la vida a dos manifestantes? ¿Es correcto matar? ¿Es correcto que los gobernantes apliquen exceso de fuerza hasta matar a sus ciudadanos? ¿Dónde queda el enunciado del artículo 17 de la Constitución que dice que las autoridades están constituidas para velar por vida, honra y bienes de los asociados? ¿Se veló por la vida? ¿Se veló por los bienes? ¿Se veló por la honra?

Existe la tesis de que los estrategas del gobierno están por promover motines para reprimir y lograr la tranquilidad que viene de tranca, esa que encierra conciencias, esa que intimida para que nadie proteste y vender la Patria o pelechar de ella.    Solamente observen que con las órdenes de conducción desmovilizaron a gran parte de la dirigencia y si lo consideraran necesario, no importando códigos y tratados, los hubieran encarcelado, como encarcelaron a tantos, generando -en los encarcelados- confusión y en la población, temor. Lo mismo hacía Noriega, el tercer dictador del proceso (Torrijos el primero y Paredes el segundo).

Esgrimen el cinismo cuando hablan, pero la insensatez cuando no conocen que “el que siembra vientos, cosecha tempestades”. Están sembrando odios que, aunque no se vean manifestaciones inmediatas, pueden llevar a algunos ciudadanos a cobrar estas afrentas en algún momento, porque la violencia engendra violencia, sumergiendo a nuestra bella Patria, a la que le cantaba Miró, en torbellinos inimaginables.

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Artículo publicado el  16  de julio de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El cambio en educación

La opinión del Ingeniero…

Juan Planells 

Desde el enfrentamiento entre la sociedad civil panameña y las autoridades gubernamentales, cuando se trató de imponer la reforma educativa de 1979, nunca habíamos estado más cerca de implementar los cambios que requiere el sistema escolar para sintonizarlo con las necesidades sociales del momento.

Esta visión optimista del panorama se fundamenta en variadas razones que incluyen la manifiesta voluntad política del Gobierno Nacional de enfrentar el tema con valentía y determinación, el nombramiento de una Ministra de Educación que fundamenta sus decisiones en valores y no en intereses políticos, y el agotamiento de los padres de familia y educadores, cansados de ver como se pierden las esperanzas de un desarrollo con justicia por la falta de un sistema educativo que forme a los jóvenes panameños de manera integral.

Muchos pueden estar insatisfechos con la velocidad de avance, pero es justo reconocer que hay que vencer una desconfianza generalizada por los frecuentes intentos fallidos durante más de treinta años, y por el ambiente de confrontación entre los actores del sistema, actitud que no hemos podido erradicar completamente. Habrá que seguir intentando, demostrando firmeza de convicciones, construyendo consensos, enfrentando las deficiencias en todas las áreas, promoviendo la participación de todos en el proceso, y aceptando y valorando las diferentes opiniones que surjan en el camino.

Debemos seguir empeñados en mejorar las condiciones de los docentes, tanto económicas como de formación, adecuando la infraestructura escolar y su equipamiento, actualizando contenidos de libros y programas, revisando el plan de estudios y, en general, dando los pasos que nos acerquen al modelo de educación que siempre hemos soñado para nuestros hijos. No perdamos esta oportunidad.

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Este artículo se publicó el  19  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.