Reformas laborales: El engaño inicial

La opinión del Abogado….

FERNANDO  MARTÍNEZ  G.

El presidente ha propuesto reformar el Código del Trabajo haciendo alegaciones engañosas. Dice que es obsoleto y obstaculiza la inversión privada extranjera en el país. La economía panameña ha crecido y crece de forma vigorosa, sin que ello se refleje en el mejoramiento de la calidad de vida de los sectores pobres y marginados, como país seguimos disputándonos los primeros lugares con peor distribución de la riqueza en el mundo, en consecuencia, si fuera necesario reformar el Código, los cambios deberían dirigirse a resolver el problema de la inequidad de un sistema que concentra cada vez más el poder económico y político en cada vez menos manos.

A pesar del Código, muchos empresarios se las ingenian para cometer injusticias contra sus trabajadores. Por ejemplo, el 25% de las empresa no paga el salario mínimo (ver nota PA del 14 de junio).    Para ello también cuentan con el poder y el dinero (‘Si no estás de acuerdo con las condiciones y la paga, no te contrato, si te contrato y reclamas, te despido’), abogados expertos en burlar las normas (como nuestra ministra de trabajo) y un complicado, ineficiente y con frecuencia corrupto sistema de justicia laboral.

En realidad, el presidente pertenece al pequeño grupo de empresarios que no cree en nada que regule la relación capital—trabajo, y proteja, como se consagra universalmente, a la parte más débil de esa relación, al trabajador. ¿Por qué tendría que pensar de otra forma, si su propio desempeño como empresario —según testimonios y demandas de las víctimas que deben reposar en los juzgados de trabajo— indica que ha mantenido una conducta patronal abusiva y nunca permitió la organización de sindicatos en su cadena de supermercados o en el ingenio azucarero La Victoria, por citar los ejemplos mas conocidos?

Se nos pretende engañar afirmando que para que el país pueda ingresar al primer mundo se deben sacrificar los derechos de los trabajadores, desmejorar sus condiciones de trabajo y de vida. Eliminar el pago de recargos (por horas extra o por el día descanso obligatorio), así como el derecho a convención colectiva o a sindical izarse, implica sacar dinero del bolsillo de trabajador y ponerlo en el del empresario. Es decir, el presidente que en campaña nos dijo ‘Ahora le toca al pueblo’, hoy sostiene que para hacer más rico al país hay que hacer más pobres a los pobres.

El absurdo de esta pretensión gubernamental contrasta con el hecho de que, justamente, el desarrollo alcanzado por los países del llamado primer mundo es el resultado del pacto social entre capital y trabajo y que este, a su vez, es la principal garantía de la convivencia y la paz social. El liderazgo político de esos países comprendió que sin ese pacto, y un Estado garante y regulador, la explotación salvaje de los trabajadores conduce irremediablemente a la confrontación social, a la lucha de clases.

Se nos trata de engañar cuando se omite que lo que vienen a buscar muchos de los empresarios de ese primer mundo a nuestros países es mano de obra barata y la posibilidad de explotarla violando derechos que en el mundo desarrollado son celosamente custodiados por un movimiento sindical poderoso y fuertemente institucionalizado. Es a esos empresarios sin compromiso social a los que el gobierno abre las puertas al promover cambios en las leyes laborales.

El derecho a la sindicalización, a huelga, estabilidad laboral, el recargo por horas extras hace tiempo que pasaron a convertirse en derechos humanos universales. La Humanidad avanzó con estas conquistas sociales. El presidente y su ministra de Trabajo, con una elaborada técnica de manipulación mediática, dicen exactamente lo contrario a lo que hacen: Afirman que hay que modernizar el Código y conducen al país a la ley de la selva (el más fuerte —rico— se come al más débil —pobre—), de regreso a una era de explotación y barbarie.

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Este artículo fue publicado el  17 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La historia se vuelve manca o tuerta…

La opinión del Abogado, Ex Coronel y Ex Diplomático  …

Roberto Díaz Herrera

Si no se explica bien, ante tantas caras y mentes demasiados jóvenes. Me indagó hace un par de meses “Chinchorro” Carles en un encuentro en el Hotel Marriot sobre un tema demasiado interesante, para él solo; inteligentísima pregunta del ex-contralor.

¿Por qué en una reunión antes de la crisis de junio, en un intento de diálogo con Noriega, tú interrumpiste bruscamente la reunión y más bien nos tildaste de oposición conspiradora contra Noriega?

Nadie me lo había preguntado. Lo explico: Dentro de los uniformados, es conocido y no alardeo, era yo el más político. Noriega frente a la crisis enorme que produjo el caso Spadafora, busca ganar tiempo y espacio con un “diálogo”;   fingí cooperar, y allegados a él, inteligentes, como Renato Pereira buscaron concretar una reunión en el Hotel La Siesta.

Definitivamente yo no quería que se ganara tiempo, inútil. ¿Por qué?, porque ya había intentado fallidamente un golpe interno contra MAN, en el mismo septiembre/85, y yo sí conspiraba.

Cuando vi figuras muy representativas, Arias Calderón, creo que Mario Galindo, Carles, otros, quise tumbar la reunión maquiavélicamente. Sabía que el país y no solo la oposición no tenían nada bueno que negociar con el dictador, que esquivaba el crimen.

Inventé improvisadamente una jugada “loca”, sabía que uniformados y civiles la encontrarían incoherente, siendo yo el segundo formal en el mando, aunque no mandaba. Me lancé a acusar a los concurrentes, gente seria, de “conspiradores que desde que salgan de aquí seguirán buscando tumbarnos, etc.”

Tal reacción era incomprensible, me hice el furioso, etc. Se paró la agenda. A nadie podía decirle que yo buscaba un día D y una hora H, y cualquier ganancia de tiempo de Noriega me hacía daño.

Me salí y siguieron sin mí. Especularon, como Arellano Lenox o Willy Cochez comentaron luego, aupados por Noriega, que “el duro e intransigente era Díaz Herrera”.

Pero se sorprenderían como todo Panamá cuando tiempo después detonó la mayor bomba mediática de todos los tiempos, el inicio del fin del dictador. Y hay un tema más, bien importante históricamente, y muy mal interpretado, por falta de explicación: el tema Manfred Hoffman y cuando presento al alemán en televisión.

Al mitómano me lo llevaron, mandados por MAN, Marco Justines, Julio Ow Young, Domitilo Córdoba, del DENI, y me dijeron “este hombre tiene datos vitales sobre el caso Spadafora”.

Noriega ya tenía evidencias de que quise armar un golpe interno, cuando el general Galvin del Comando Sur y Moisés Giroldi, parado amenazantemente al frente mío, me disuaden.

El tipo me dijo cosas variadas, le dije que me diera una referencia en Panamá; me mencionó al médico Julio Miranda, hermano de Olmedo; llamé al médico, me dijo que Hoffman era alguien serio. Y llamé a la televisión.

Con razón ni Winnie Spadafora ni nadie serio creyó en el mitómano. Y parecí embarrado en el crimen, silenciándolo. Pero hoy sé que el alemán fue enviado por la CIA para darle una coartada a Noriega. Un dato inédito: cuando quise “fingir ayudar a encubrir el crimen”, le propuse a Noriega, “entrega a Bruce Lee, que se inculpe y al año lo sacas y lo mandas a Israel a vivir allá, Harari te lo arregla”; escuchaban Justines y otros oficiales. Fue en Amador.

Mi plan era: si se inculpa uno, acordadamente, terminará por hablar y contar todo. MAN pareció evaluar la idea, pero luego reculó; desde entonces estábamos implacablemente enfrentados. El resto, denuncias, cárcel y exilio vino por añadidura. Por eso la historia es un montón de cosas, hay que juntarlas. Y narrarla antes del olvido.

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Este artículo se publicó el  16  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Presidente Martinelli realiza recorrido en Bocas del Toro

El reportaje publicado en Facebook por la colaboradora editorial y activista política….

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Jennie Gonzalez


El presidente de la República, Ricardo Martinelli, llegó este sábado 17 de julio a Changuinola, Bocas del Toro, para realizar un recorrido que inicio en la finca 66 donde reside la familia de una de las víctimas de las manifestaciones.

El Presidente escuchó las peticiones de los familiares y reiteró que el Gobierno Nacional apoyará a estas familias y a los heridos.

“Lamento profundamente la situación que se vivió en Changuinola, estamos desarrollando proyectos para este lugar, porque queremos que un mejor Panamá llegue a Bocas del Toro”, dijo Martinelli.

El presidente Martinelli continuó con su recorrido en la sede la Policía Nacional de Changuinola donde observó fotos, videos y un informe de los lamentables hechos de la semana pasada.

Luego se trasladó al Instituto Profesional y Técnico de Changuinola, en el marco de la séptima Feria Comunitaria, donde entregó becas, juguetes y bicicletas, ya que muchos de los residentes del área perdieron –durante los disturbios- este medio de transporte muy utilizado en esa área del país.

Martinelli anunció además la reducción de un balboa del tanque de gas de 25 libras en todo la provincia de Bocas del Toro, en los próximos meses.

En el marco de esta visita del Presidente, sus ministros de Estado también desarrollaron actividades, entre ellas la visita por parte del MIDES a 26 fincas para llevar asistencia social, entre ellas, la entrega de más de 4 mil bolsas de comida. El Ministerio de Vivienda inició en Finca 30 la construcción de dos viviendas, una para cada familia de los fallecidos.

Se realizaron además titulación de tierra. Por parte del Ministerio de Salud se está reforzando la atención con mamografías, colposcopia, papanicolaos, cirugía de hernias, entro otros beneficios.

En esta gira de los miembros del Gabinete del Presidente Martinelli también se revisó el tema del agua potable, de los vertederos, alcantarillado y las necesidades en materia de infraestructura.

El Ministerio de Obras Públicas inició un operativo con cuadrillas para recoger los escombros, y se anunció la inversión de 50 millones de dólares en infraestructura vial en la provincia.

El Ministerio de Gobierno realizó limpieza en la cárcel pública y se le hizo la presentación formal al pueblo indígena Nasso de la aprobación del decreto para titularles sus tierras.

En el marco de la Feria de Servicios Comunitarios, donde se les brindó atención médica gratuita, se realizó ferias compita y actividades recreativas, el IFARHU anunció la entrega de becas por la cantidad de 1.4 millones de dólares en la provincia de Bocas del Toro.

Por su parte, Pandeportes anunció la construcción de una piscina olímpica en Changuinola.

Esta gira del presidente Martinelli también incluyó una reunión con miembros del Sindicato de Trabajadores Bananeros (SITRAIBANA).

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ !

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Publicado el 17 de julio de 2010 a las  20:27 en nuestro muro en Facebook por la autora, a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde