Inconsciente colectivo

La opinión de….

JULIO  PALACIOS  S.

La actitud de algunos diputados de la Asamblea Nacional es imperdonable, reprochable y sobre todo vergonzosa, no solo para ellos mismos, sino para la institución legislativa y para toda la clase política nacional.   Si bien es cierto el transfuguismo no es un hecho nuevo, creo que el precedente que se está creando quedará marcado en la historia política de la nación.

Como un militante permanente del PRD, analizo y llego a la lamentable conclusión que esos malos diputados inconsecuentes con la membresía que los eligió en elecciones internas, no tienen en sí mismos la culpa, porque ellos son lo que siempre han sido; si tuviera que encontrar responsabilidad tendría que mirar a las áreas de organización que erraron en la evaluación, en la escogencia, quizás por el hastío de figuras tradicionales o por el cuento que proclamaban cambios y, por supuesto, sin entender que no todos los cambio son buenos.

Es por eso que nuestra membresía y la ciudadanía en general debe entender que el PRD es un organismo que Omar Torrijos Herrera creó como un método, como una práctica política permanente para gobernar con el pueblo y para el pueblo, y que nuestra visión es lograr la construcción constante de una patria libre y soberana, en una sociedad justa y próspera en toda su dimensión.

Esos malos políticos, oportunistas y traidores, nunca entendieron nuestra visión revolucionaria, solidaria, democrática por supuesto, humanista, nacionalista e internacionalista. Solo llegaron a infiltrarse en nuestra estructura para resolverse personalmente.

Lo que ellos no han previsto es que el tiempo pasa rápido y la gente no olvida, que nuestra membresía se prepara y nuestro proceso revolucionario no ha terminado; que nuestro partido es permanente y que los buenos patriotas estamos fiscalizando los acontecimientos y nos preparamos junto a nuestra dirigencia a combatir todas y cada una de las atrocidades que se gestan en esa tan cuestionada Asamblea Nacional.

Como ex coordinador general de la Comisión de Reformas al Estatuto de nuestro partido y como secretario actual de la Comisión de Corrección y Estilo de la Reforma de nuestro Estatuto, y junto el CEN, les damos garantía de que estamos creando las pautas necesarias para que estos sucesos no se vuelvan a repetir, para que se refuerce nuestra militancia, para ofertarle a nuestra membresía y, sobre todo, al país, los mejores cuadros políticos de nuestras filas para el próximo torneo electoral.

Es urgente y necesario devolverle la esperanza a la gente, levantar la imagen política a la nación y cantarle a la patria de nuevo.

<>

Este artículo fue publicado el  12 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Otro futuro

La opinión del Economista, Político y Docente Universitario…

Juan Jované

El modelo concentrante y excluyente que se ha venido desarrollando sistemáticamente en Panamá desde los años 80 del siglo pasado y, sobre todo, a partir de la invasión norteamericana durante el llamado período democrático del país, aparece en la actual etapa de su desenvolvimiento como un proceso radical de desposesión de los derechos y las condiciones de vida de la mayoría de la población.

Se trata de una estrategia que busca fortalecer la acumulación y el poder político de los sectores dominantes eliminando los derechos básicos de los trabajadores asalariados, desplazando a las comunidades indígenas y campesinas de sus tierras, con el fin de asegurar el desarrollo de las inversiones mineras e hidroeléctricas que nos han de privar a todos del derecho a un ambiente sano, a la vez que se arruinan a los pequeños y medianos productores del campo, a fin de de entregar el agro a las transnacionales, eliminando así toda referencia al objetivo de la soberanía y seguridad alimentaria.

No menos importantes para el desarrollo de este proyecto es el despojo económico de toda la población por medio de la inclemente especulación de los comerciantes dedicados a explotar el negocio de los alimentos, y la introducción de medidas fiscales regresivas, tales como el incremento del ITBS, con el fin de financiar la infraestructura necesaria para la profundización del modelo concentrante y excluyente, asegurando, además, los recursos necesarios para el pago puntual de la deuda externa.

La magnitud de la desposesión y el despojo que implica este proyecto, así como el amplio abanico de sectores sociales que resultan por este, empujan al gobierno en una dirección autoritaria, donde el accionar de los organismos de Estado se entiende como la palanca coercitiva necesaria para asegurar la consolidación del modelo.

Lo importante desde el punto vista del movimiento popular y progresista del país es que cada vez más se esta generando una natural resistencia frente a las medidas concretas de despojo de la población, así como frente al método autoritario que el gobierno ha venido utilizando para tal fin.

Frente a esto resulta indispensable desarrollar y profundizar la cooperación y los contactos espontáneos que han surgido entre los sectores afectados, los que se han visibilizados en las recientes marchas de protestas.

Para esto resulta importante, entre otras cosas, que en los encuentros y foros donde estos sectores entran en contacto faciliten, respetando la autonomía y especificidad de todos y cada uno de ellos, que los mismos logren intercambiar las visiones y el conocimiento de los problemas concretos que los animan, facilitando que para todos quede claro que el hilo conductor que unifica todas las luchas es la propia naturaleza concentrante y excluyente del modelo vigente.

Esto sería un enorme paso adelante al dejar claro que solo es posible resolver el problema con un programa amplio, capaz de superar la lógica de la actual política neoliberal. Entonces estaremos en ruta para construir otro futuro.

<>

Este artículo se publicó el  13  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Seguridad vial

La opinión del  Empresario….

JUAN R. MORALES

Existen otros aspectos que inciden en la seguridad vial y en aspectos económicos de los usuarios. La señalización debe ser permanente, sobre todo en los lugares en donde predomina la carpeta asfáltica, cuyo color negro tan pronto entra la noche se convierte en una trampa de muerte.

La deficiente señalización vial, en todo el país, trae como consecuencia reiterados accidentes, que hacen obligante que una y otra vez se trabaje en este aspecto. Los inspectores de la ATTT deben estar pendientes de observar las deficiencias a los conductores de los vehículos, en lugar de estar a la pesca de quienes violentan el reglamento del tránsito. No he querido decir que se descuiden estos aspectos. Pareciera que para la mayor parte de dichos inspectores preservar la vida es solo mediante boletas, en lugar de prevenir accidentes como consecuencia de las deficiencias antes citadas.

Traigo a colación un comentario de cuando se modificó en el Reglamento de Tránsito lo relacionado a las multas: Por aquellos días, era público y notorio el deseo de dicho personal en el tránsito de un aumento salarial. Dicen que el ministro de turno, les manifestó: ‘No les puedo complacer con un aumento salarial, pero en cambio les traigo esta Ley, cuya modificación los sacará de apuros’. Tratándose de un ministro del PRD, no es de extrañar.

Otro punto es que al entrar en los poblados hay una señalización que dice: ‘Velocidad tanto, o reduzca la velocidad’. Pero pasado el poblado, nunca aparece: ‘Reasuma la velocidad o velocidad tanto’. Tal circunstancia coloca al conductor de cualquier vehículo en la situación de que está a libre voluntad del inspector de poner boletas por velocidad cuando le venga en gana, porque es el inspector quien decide a qué velocidad le es permitido circular en ese momento. Esta situación nos lleva a pensar que se está cumpliendo en esta forma lo ofrecido en aquella ocasión por el ministro de aquel momento.

<>

Este artículo fue publicado el  12 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Cuentas por cobrar

La opinión de la Periodista…



Adelita Coriat

El gobierno enfrenta su peor crisis y no ha demostrado ser capaz de atenderla en forma ingeniosa. Da la impresión que no saben qué hacer para tomar las riendas y “controlar” la situación desbordada producto de la acumulación de varios factores. Uno de ellos ha sido el abandono, el olvido en que ha quedado la población bocatoreña por décadas ante la mirada de los gobernantes de turno.

Otro puede obedecer a la multiplicidad de grupos que buscan figurar en liderazgo, cualquiera que sea su tinte. Un protagonismo donde el gobierno pareciera estar ausente. Lo más grave es que este tipo de escenarios son reiterativos en varias provincias del país que se ven reflejadas en el mismo espejo, donde solo basta encender la mecha para fotocopiar el caos bocatoreño.

Algunos brotes se vislumbran en la capital con protestas y llamado a paro de labores por los principales gremios sindicalistas. Estos sienten peligrar su estabilidad económica, la ley 30 no establece la obligatoriedad del empleador para descontar las cuotas, una de las conquistas más beligerantes del gremio.

¿Qué ha hecho el gobierno ante esta situación? En un principio, al aprobar la ley 30, dio la impresión de que sentía control sobre lo actuado, subestimó el descontento sindicalista, y éstos, le enviaron una cuenta por cobrar de arrogancia y prepotencia.   Ante el caos, pareciera que el gobierno no sabe cómo atender el problema; su inexperiencia en estos asuntos, la imposición, la forma, y velocidad empleada les están dando una lección en cucharadas grandes.

Se busca apagar fuegos, buscar soluciones momentáneas ante las emergencias surgidas, pero carecen de estrategias a largo plazo y una hoja de ruta que los guíe ante adversidades o logros.

Las pérdidas en Changuinola son millonarias, se vislumbra un panorama laboral confuso que parece propagarse;   ¿podrá el gobierno negociar una estrategia exitosa inmediata de largo alcance?

<>

Este artículo se publicó el  12  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

La política social

La opinión del periodista….

ERNESTO A. QUIJADA DÍAZ

D icen, y yo también lo creo así, que las comparaciones siempre son odiosas. Pero no puedo sustraerme a los hechos, al observar que la agenda social de Ricardo Martinelli es comparable con los logros de otros gobernantes. Pensar en la vida de los pobres, de los sin fortuna, de los desamparados es algo que reclama cierta condición especial de querencia social.

Así es, pues pensamos que la condición de humildad y la delincuencia, parecen estar matrimoniados con la pobreza, aunque no obstante, existen algunos bolsones delictuales en medio de sectores realmente pudientes, pero que se sitúan allí por diferente razón.

Lo cierto es que Ricardo Martinelli, hombre rico, exitoso empresario se supo poner desde un principio del lado de los más humildes, levantando viviendas y otorgando becas a ciudadanos panameños y estudiantes de modo personal, estrenando así un estilo novedoso de hacer política, anunciando lo que vendría en una administración de un rico por los pobres, pero de un rico hecho en la forja de su hogar, a la condición de respeto y aprecio por la gente humilde y con deseos de servir… no de servirse.

Desde ese bastión de combate al malestar social del panameño que es el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), Martinelli libra una justa guerra para derrotar la pobreza y la ignorancia que crece libre en los ‘ghettos’ acumulando ira y ansiedad. Una ira y ansiedad que se refleja en las espantosas estadísticas del crimen y la delincuencia. Pero a través de su agenda social, en medio de la tumultuosa experiencia de crimen y muerte, los cambios sociales que impulsa la administración Martinelli, a través de programas como los 100 a los 70, la ampliación y fortalecimiento de la Red de Oportunidades, más los programas de becas y la gratuidad de los elementos indispensables para la educación de nuestros hijos, seguramente impedirá que continuemos siendo arrastrados hacia el fondo una y otra vez.

Las cifras de ancianos favorecidos con la bonificación mensual luego de la séptima década de vida, a no dudarlo, alcanza cifras importantes que sirven para mitigar la desesperanza y pobreza de quienes nada han tenido y nada tienen. La Red de Oportunidades también está abriendo un enorme abanico de soluciones que marcarán la diferencia entre esos que nada han tenido y nada tienen.

Los gobernantes que menciono al principio de ésta columna pusieron una semilla de cariño por los pobres que, gracias a Dios ha logrado hallar eco y dar frutos abundantes con la llegada, hace apenas un año, en la administración de Ricardo Martinelli. Esta es la mejor prueba de que los cambios sociales pueden darse también desde la voluntad de un dirigente adinerado, pero con verdadera conciencia social y que, al fin y al cabo, no es más socialista de lo que pudieran haber sido Porras, Arnulfo u Omar.

<>

Este artículo fue publicado el  12 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá y en el diario digital Hora Cero,   a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Orientación de la educación nacional

La opinión del Pedagogo, Escritor y Diplomático…

Paulino Romero C. 

En todo proceso educativo –así como lo hemos señalado repetidas veces– lo más importante es tener muy claros y definidos los objetivos que se desean alcanzar, tan importante, como es para el navegante conocer de antemano el puerto de destino, el punto de partida y el rumbo que debe seguir; sin tales referencias no es posible navegar, aunque se posea un excelente navío equipado con los mejores instrumentos y piloteado por el mejor capitán. En tales condiciones, se podrá llegar a cualquier parte, tal vez a la menos deseada, permanecer a la deriva por tiempo indefinido, o en definitiva naufragar; pero nunca se llegará con éxito.

No otra cosa sucederá a las Autoridades educativas, directores y a los maestros y profesores de nuestras escuelas (oficiales y particulares), que no estén plenamente conscientes de la Filosofía Educativa y de los objetivos por ésta determinados. Si preguntáramos a las altas Autoridades del ramo, a los Directores Regionales de Educación, a los Directores de Escuelas, así como a los maestros y profesores en servicio: ¿Cuáles son los objetivos de la educación panameña? ¿Qué habilidades básicas debe procurar desarrollar la escuela en los educandos?   Seguramente que muy pocos podrían contestar con propiedad tales interrogantes. Por eso, es recomendable que en la formación del magisterio y el profesorado esté presente en una forma enfática, el conocimiento de la Filosofía Educativa para que los nuevos maestros y profesores salgan mejor orientados.

¿Cuál es el papel de la Filosofía Educativa y cuál el de la Ciencia en la elaboración de programas, planes y cursos de estudios? Es más fácil poder afirmar que la solución de la problemática educativa es empresa tanto de la Ciencia como de la Filosofía, en solidaria identificación, que afirmar la participación que corresponde por separado a cada una de ellas. De todos modos, a la Filosofía de la educación corresponde decir qué es lo que se debe hacer, para que sea la Ciencia la que diga cómo se debe hacer.

Nadie puede dudar que la educación influye poderosamente, no solo en la vida de los individuos, sino en la vida colectiva de los pueblos; en su desarrollo económico y social. La educación puede formar un pueblo de guerreros, de esclavos o de ciudadanos libres, de acuerdo con los objetivos que determine la Filosofía educativa que la orienta. Ejemplos, en la Italia fascista y en la Alemania nazista, los objetivos que fueron perseguidos en la educación de la nueva generación eran los siguientes: obediencia ciega, sumisión fanática y adoración al amo fuerte; desprecio al derecho, a la razón y a todos los valores del espíritu. Luego aquellos pueblos fueron moldeados en tales patrones, con el desdichado resultado que todos conocemos.

En los países orientados por las doctrinas democráticas, la Filosofía Educativa trata de lograr otros patrones muy distintos, para llegar a la formación de ciudadanos libres, eficientes, de vida digna, creadora y feliz.

<>

Este artículo se publicó el  12  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Lo que mal empieza, mal acaba

La opinión de…

Olmedo Beluche

En el primer aniversario de su gobierno, cuando el país esperaba la destitución de algunos ministros, el presidente Ricardo Martinelli desvió la atención de su cuestionado “Gabinete” hacia el alcalde la ciudad de Panamá, exigiéndole a Bosco Vallarino que renuncie.

Petición a la que se sumó el padrino político del alcalde, el vicepresidente Juan C. Varela, que en su momento lo impuso como candidato, pasándolo por encima de otros precandidatos del Partido Panameñista.

Las declaraciones de ambos son cuestionables, no por alguna virtud del alcalde, a quien nadie va a extrañar el día que falte en el puesto, sino porque constituyen una afrenta a la institucionalidad democrática y a la inteligencia de la ciudadanía.

Al igual que en el caso del ex alcalde colonense, Dámaso García, se pretende pasar por alto el hecho de que los alcaldes son figuras de elección popular, y la propuesta vulnera el derecho de la ciudadanía municipal a reemplazarlos y elegir sus sucesores.

Para empezar, ni Vallarino ni García debieron correr como candidatos a presidir sus respectivos municipios, dada su situación jurídica, conocida por los partidos que los postularon.

En el caso de Vallarino, se violentó la ley y la Constitución de manera descarada con la anuencia de Varela y Martinelli, quienes repudiaron otras opciones legítimas, a favor de un gordito simpático que además expresaba intereses oscuros del negocio inmobiliario que se ha impuesto en nuestra ciudad.

El problema de fondo no es solo la desfachatez de unos políticos dispuestos a todo con tal de salirse con la suya, o la incapacidad manifiesta de estos alcaldes para ocupar el cargo, o el problema de la recolección de la basura.

El problema a dilucidar es entre el excesivo presidencialismo que pretende centralizar todos los poderes y órganos del Estado y la democracia municipal, es decir, el derecho de los habitantes de la comuna a decidir su destino.

Este caso pone en evidencia la dramática situación de los municipios del país, carentes de una real autonomía, regidos por una legislación de hace más de 50 años, la carencia de autonomía presupuestaria, la incapacidad para resolver los problemas más elementales sin la mediación del gobierno central, el sabotaje y chantaje al que se puede someter a un alcalde si el presidente de turno lo ve como adversario político, como ya le pasó a JC Navarro con Martín Torrijos, por ejemplo.

La solución de fondo a tanto desatino pasa por aprobar de una vez la Ley de Descentralización, refrendada por Torrijos el último día de su gestión para que no le amarrara las manos, y congelada inmediatamente por Martinelli con el mismo fin.

La otra solución, la que no quieren ni el gobierno ni el PRD, la única alternativa legítima es que sea la soberanía del pueblo la que hable, mediante la recolección de firmas para solicitar la revocatoria de mandato, referéndum revocatorio y llamado a nuevas elecciones municipales.

<>

Este artículo se publico el 12 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.