Comisión del gobierno logra acuerdos- Ponen fin a huelga en Changuinola

La nota publicada en Facebook por la activista política….

Jennie  Gonzalez

ACUERDO

Entre la comisión de Gobierno integrada por el vicepresidente de la República de Panamá, Juan Carlos Varela, los ministros de Estado, Jimmy Papadimitriu, Alejandro Garuz, Emilio Kieswetter, Carlos Duboy, Franklin Vergara, Ivan de Icaza, por la Asamblea Nacional de Diputados José Muñoz Molina y Osman Gómez, por la Iglesia Católica Roberto Sirauqui y Aníbal Saldaña, por las organizaciones sindicales, Genaro Benett y líderes sociales y demás participantes de la lucha emprendida por el pueblo de Changuinola, Bocas Del Toro, acuerdan poner término al conflicto existente bajo los siguientes puntos a saber:

1- Se acuerda postergar por medio de la Asamblea Nacional de Diputados, la vigencia de los artículos 12,13 y 14 de la Ley 30 del 2010, hasta que se llegue a un acuerdo en un diálogo nacional que se implementará al más corto tiempo posible sobre esta ley, con un periodo de 90 días a partir de la firma del presente acuerdo.

2- A su vez el Gobierno se compromete a discutir y establecer una política bananera nacional, e implementar una fórmula social para ayudar a resolver el alto costo de la vida en la provincia de Bocas del Toro en relación al resto del país.

3- Las partes de este acuerdo, autoridades nacionales y provinciales, comunidad, trabajadores y demás involucrados se comprometen a mantener un clima de paz y de entendimiento hacia el futuro, con el ánimo de buscar un consenso en el diálogo nacional y que todos trabajemos en paz y tranquilidad en la provincia de Bocas del Toro, bajo el compromiso que las dificultades que se presenten con motivo del problema que se ha dado en esta provincia, se resuelva mediante el diálogo.

Dado en la ciudad de Changuinola, 11 de julio de 2010.

ACUERDO

(Adjunto)

Entre la comisión de Gobierno integrada por Ministros de Estado y el vicepresidente de la República de Panamá y las organizaciones sindicales, sociales y demás participantes de la lucha emprendida por el Pueblo de Changuinola, Bocas Del Toro, con motivo del conflicto surgido, la huelga y las protestas por la Ley 30 de 2010 y adjunto al acuerdo que finaliza el conflicto, acordamos lo siguiente:

1- El gobierno se compromete a atender los problemas de las víctimas del conflicto ya sea con ayuda social del FIS o indemnizaciones y/o pensiones, como gastos funerarios y ayudas a las familias de las personas fallecidas.

2- El gobierno se compromete a liberar a todos los detenidos producto de las protestas a la Ley 30 de 2010, en la provincia de Bocas Del Toro, los cuales no serán procesados ni sancionados, incluyendo los dirigentes sindicales y demás participantes del movimiento.

3- Se compromete el gobierno realizar un diálogo de la Carta Orgánica de la Comarca Ngobe Bugle.

Dado en la ciudad de Changuinola, 11 de julio de 2010.

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ !

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Nota y fotografías publicadas en Facebook el 11 de julio de 2010 a las  23:38 por la autora, a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Miedo a los que no tenemos miedo

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado….

MARIELA SAGEL  –

Continuando con el tema de la seguridad y los derechos humanos, asistí la semana pasada a la presentación del Cuaderno de Desarrollo Humano No. 2 que amplía los conceptos y ofrece estadísticas sobre la Seguridad Ciudadana, identificándola como una responsabilidad compartida.

Y se convierte en compartida toda vez que al esfuerzo que ha hecho el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se ha unido la Cámara de Comercio de Panamá, lo que hace muy interesante la correlación de fuerzas ahora en juego y se puede decir que el gremio empresarial más importante ha comprendido finalmente que los esfuerzos de los organismos internacionales y la llamada sociedad civil deben ser compartidos para que se obtengan resultados positivos a corto plazo.

En Panamá, tal como lo muestran las cifras, los índices de criminalidad han ido en aumento y las famosas ‘mano dura’ demostró ser un fracaso.   Ya no se habla de seguridad sino de inseguridad. La delincuencia común ha sido desplazada por la delincuencia organizada y las formas de combate a la primera es muy diferente a cómo se debe atacar la segunda.

Este Cuaderno de Desarrollo viene a aportarnos los conceptos urgentes que tenemos que manejar al momento que se abra el debate para identificar las causas de inseguridad y se logre una comprensión cabal del fenómeno. Señala de manera puntual que la cooperación y la corresponsabilidad recae en los actores públicos y privados para que todos, en conjunto, diseñen las estrategias para poder combatir este flagelo. También comprende los contenidos esenciales en toda propuesta de políticas públicas de seguridad, a fin de que se llegue a tener una visión integral de los elementos que identifican el problema y brinda la información completa.

La inseguridad limita el derecho humano y el ejercicio de las libertades y debe abordarse desde dos ángulos: por medio del análisis de la percepción que tiene la ciudadanía y la medición de los hechos mediante las estadísticas.   Debe iniciarse un proceso participativo, equitativo, inclusivo y sostenible en la lucha contra la miseria, la ignorancia y la ausencia de oportunidades. Para los seres humanos, la seguridad es la ausencia de temor y de carencias, sean éstas de ámbito económico, alimentario, salud, ambiental, personal, comunitario y político.

A la par de estas teorías que han sido ampliamente estudiadas y plasmadas, también se han realizado ensayos de combatir la violencia mediante la cultura, como es el caso de Medellín, administrando una alcaldía de manera coherente, al punto que esa ciudad colombiana, que tenía un índice altísimo de muertos, es hoy un ejemplo de civismo y de seguridad; y lo más importante, el cambio lo inició un alcalde, y lo han continuado dos gestiones municipales posteriores no necesariamente del mismo partido, y el progreso continua.   Se ha logrado ofrecer a los habitantes tanto espacios abiertos y verdes, como seguros, para toda clase de actividades familiares, deportivas y culturales (Medellín goza de un excelente clima) y se les ha contagiado también el gusto por las manifestaciones artísticas, sean musicales, pictóricas, teatrales, etc.

Lastimosamente, el papel lo aguanta todo si no se lleva a la práctica. Todos estos estudios y teorías que se presentan a diario es poco lo que pueden hacer, mientras la clase política no se integre a este esfuerzo.

El gran ausente en estos foros son precisamente los funcionarios públicos que pueden ser los que provoquen los cambios y hagan los correctivos. Y más recientemente, los que ejercemos el derecho inalienable de opinar y peor, disentir de lo que se haga desde las esferas del alto poder se nos amenaza, persigue y, en los casos lamentables de los periodistas Carlos Núñez y Paco Gómez Nadal, ver sus derechos seriamente conculcados.

Carlos Núñez, por su edad, tiene derecho a no ser recluido en un centro penitenciario y a Paco le han cambiado el escenario de sus culpas, porque no tienen nada en su contra, solo el hecho que ha sido un crítico agudo y puntual de la actual gestión gubernamental.

‘Nos tienen miedo, porque no tenemos miedo’, decía Bety Cariño, activista antiminera mexicana asesinada recientemente. Nuestras voces y palabras no podrán ser acalladas, porque es parte de nuestros derechos humanos.

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Este artículo fue publicado el  11 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Duplicidad de salarios

La opinión de…

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Marcos A. Mora 

Hace bastante tiempo, estando al frente de la Sección Social de la Dirección de Presupuesto de la Nación, implementé junto con el personal del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social, un mecanismo para detectar las horas superpuestas de funcionarios médicos de ambas instituciones.

Era un momento en que difícilmente se hubiese podido incorporar al sistema los egresados universitarios de medicina.

El mecanismo funcionó y se detectó una buena cantidad de profesionales médicos que sumaban 12 y más horas entre ambas instituciones.

En ese momento, para absorber a los egresados recomendé que el máximo permitido fuese de ocho horas, que era el período de labor de ambas instituciones de manera simultánea.

Esta medida evitó que funcionarios adeptos al régimen siguieran abusando del fisco y facilitó el nombramiento de médicos salidos de las universidades, lo que no fue bien visto por algunos políticos del momento, pero no me importó.

Hoy no estoy tan seguro de que la duplicidad se haya eliminado en sectores del engranaje gubernamental. Con la reciente disposición de la Corte Suprema, referente a diputados electos, a quienes a su vez se les eligió como representantes de corregimiento, está la duda acerca de que si podrán devengar, al mismo tiempo, ambos salarios.

Hay un caso conocido de un representante que tiene licencia con sueldo en una institución, pero a la vez cobra como representante. Otro caso es el ventilado por el zar anticorrupción, referente a un hermano de la procuradora suspendida, Ana Matilde Gómez. Este caso pareciera, según lo expresado por el canciller, no estar claro, pero lo intrigante de este asunto es lo incisivo del zar y otros funcionarios en lo relacionado con Gómez y, sin embargo, no dicen nada sobre los diputados y el representante.

Me parece un exagerado abuso del poder de los altos funcionarios públicos, muy similares a los agentes de policía que golpean sin misericordia a quien ya está postrado en el suelo.

No tengo por qué defender a Gómez, ni ella me lo ha pedido, pero esto ya raya lo no permisible. La oficina del zar debería hacer un balance de sus labores en la persecución de los delitos de alto perfil y no ventilar a la luz pública casos de montos insignificantes y, por ende, baladíes.

Con base en lo que se ha ventilado a la fecha, lo honorable sería que esta oficina hiciese un balance de las sumas recuperadas versus los gastos generados en su funcionamiento.

Con todo lo que tantos conocidos han robado en este país, si la relación de monto recuperado/funcionamiento, no es superior a 100, deben cerrar esa oficina por inoperante.

Los funcionarios deben verse en el espejo de Gómez, los puestos de ese calibre son para ejercerlos con rectitud, no para favorecer a unos pocos. Ella con razón, solicita se le trate con justicia y en estricto derecho, algo a lo que jamás podrán aspirar tantas personas humildes.

Dejemos que vaya a su juicio con las prerrogativas que la ley le confiere y que no se tape, con artimañas, el acto de corrupción que dio inicio a esta trama.

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Este artículo se publico el 11 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Cínico y mentiroso

La opinión del Secretario General del SUNTRACS Y FRENADESO….

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GENARO  LÓPEZ

Inaceptable resulta el hecho de que se pretenda perseguir, detener y encarcelar a los ciudadanos panameños por el simple hecho de decir la verdad.   Sobran las evidencias para caracterizar a este gobierno como mentiroso.

Durante el proceso electoral, Ricardo Martinelli prometió que no reformaría el Código de Trabajo, sin embargo en menos de un año promulgó tres decretos y una ley (Ley Chorizo) que violenta las relaciones laborales.   Se coarta el derecho a sindicalización y huelga, derechos consagrados universalmente.

Hasta el cansancio la ministra Alma Cortés y el secretario general del Trabajo, Hernán García, señalaron que las empresas no estaban obligadas a descontar la cuota sindical, que ninguna Convención Colectiva estaba por encima de la Ley, para que después de cuatro muertos, cientos de heridos y detenidos en la provincia de Bocas del Toro traten de rehuir la responsabilidad del Gobierno de Martinelli en los hechos y pasan a culpar a la empresa Bocas Fruit Company de incumplir ‘la ley al retener salarios de los trabajadores y al no descontar la cuota obrero sindical’.   ¿No es esto mentir?

Martinelli dijo que no aumentarían los impuestos a los consumidores, sin embargo incrementó en 40% el ITBMS (de 5% a 7%), encareciendo aún más el costo de vida al pueblo panameño. Ante el rechazo generalizado de la población, argumenta que estos recursos se destinarán a becas universales para la educación; lo que no dice es que en su documento de propuesta electoral planteó que los fondos provendrían de impuestos a los juegos de azar.   Si esto no es mentir.

Martinelli a lo largo de su campaña electoral cuestionó los viajes presidenciales de sus antecesores, prometió que en su gestión de gobierno ello cambiaría;   hoy, sin embargo, acumula millas en su jet privado, que pagamos con nuestros impuestos los panameños, 20 viajes en 12 meses de gestión.  Otra mentira más.

El presidente expresó, cuando estaba en la Asamblea Nacional de Diputados la Ley Carcelazo (criminaliza la protesta social), que al proyecto se le ‘había pasado la mano en pollo’ por lo que no sería aprobada, a los días es sancionada.   ¿Cómo le podemos llamar a ello?

Estos son solo algunos ejemplos, de los cientos que se pudieran citar. Es inconcebible, por tanto, que se pretenda encarcelar al compañero Saúl Méndez, que se persiga a los dirigentes del Suntracs o a cualquier ciudadano de este país, por el solo hecho de señalar lo que viene siendo la gestión gubernamental.

Ilegal, resultan las acciones en la provincia de Colón, donde hay casi 30 trabajadores detenidos, violándose el debido proceso y las garantías fundamentales. Donde unidades de la Policía Nacional, en funciones que no le competen, entregan cartas de despido a casi un centenar de trabajadores en huelga en el proyecto de ampliación del Canal. La Policía devolvió a los trabajadores el pliego de peticiones presentado a la empresa Unidos por el Canal a cargo del proyecto.

Cínico resulta, que el gobierno pretenda culpar a los dirigentes del movimiento social panameño de los hechos acaecidos en Bocas del Toro y Colón, pues ha sido la acción prepotente, inconsulta y antidemocrática de este gobierno la que ha conducido a que el pueblo esté en las calles contra las oprobiosas leyes pinchazo, carcelazo, chorizo y atraco.

Es legítimo que el pueblo esté en lucha por la defensa de sus derechos humanos. Universalmente, es reconocido que ningún ciudadano está en el deber de acatar una ley que viola sus derechos.

Condenamos enérgicamente la violación de los derechos humanos y laborales en Panamá, la represión en Bocas del Toro, los despidos injustificados, el encarcelamiento de cientos de panameños en Bocas del Toro y Colón, la persecución contra la dirigencia sindical de Suntracs y Conusi. Redoblamos la lucha y las acciones contra la Ley 30. De continuar esta política antipopular, la huelga es inminente.

El Gobierno autoritario de Ricardo Martinelli pretende avasallar a los trabajadores. El pueblo Resiste y vencerá.   Sin luchas, no hay victorias.

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Este artículo fue publicado el  11 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Diógenes Cedeño Cenci, el patriota

La opinión de….

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David Acosta

Sensiblemente consternado por la muerte de mi amigo Diógenes Cedeño Cenci, dejo constancia escrita de esa pérdida irreparable para la nación panameña por sus dotes de hombre equilibrado y justo, que dirigió nuestra primera casa de estudio superior, llevándola por el sendero democrático con la derogación del Decreto 144 y una prosperidad envidiable de su gestión.

Deseo expresar su patriotismo sostenido desde las aulas institutoras, cuando fue rechazado el Convenio Filós Hines, cuyo texto permitía la continuación de bases militares norteamericanas en los sitios más estratégicos de nuestro país. Diógenes, junto con toda la muchachada institutora, logró una de las batallas más gloriosas de la soberanía nacional. Decía Diógenes en el prólogo de mi libro “Influencia decisiva de la opinión pública en el rechazo del Convenio Filós-Hines de 1947”: “En la fecha aludida, determinó que se plasmara de una vez por todas, en la conciencia de los panameños, el hecho cierto de que sí éramos capaces de mantener la bandera de nuestra dignidad nacional, ante la nación que nos impuso el leonino tratado de 1903 y añadió a nuestro país el caso insólito de crearle una “quinta frontera”. Finalizó con un poema inédito de él y parte de su testimonio: “Nido de Águilas, gloria panameña ya tu fama se extiende por doquier; eres orgullo de mi patria istmeña, eres el pueblo, antorcha del saber”. “Nido de Águilas eres tú el primero, ofendida la patria en protestar y es que quieres, con grito justiciero, nuestros lares, hacerlos respetar”. Y sigue:

“Quiero dejar constancia aquí que fuiste tú quien en la asamblea general que se celebró en el Aula Máxima del Instituto Nacional, planteó en forma muy enérgica y patriótica, que cuál iba a ser la posición de nosotros los institutores, frente a la posibilidad de la ratificación del Convenio Filós-Hines, mediante el cual se entregaban, en arrendamiento parte de las 136 bases militares, distribuidas por todo el istmo, a los Estados Unidos de Norteamérica.

Fue, pues, el 12 de diciembre, cuando aproximadamente a las 3:00 de la tarde salimos en manifestación hacia la Presidencia, para protestar por dicho Convenio.

El encuentro más violento con la Policía Nacional se dio en la Plaza de Santa Ana, en donde nos esperaba la caballería. Me llamó mucho la atención que por primera vez en Panamá, estos utilizaran contra nosotros, los estudiantes, gases lacrimógenos, lo cual nos sorprendió, pues no estábamos acostumbrados a esta clase de represión. Surgió en Santa Ana y Catedral la gran batalla campal con la Policía Nacional, en la cual se confundieron sablazos, pedradas, llantos y arengas. Allí fue donde cayeron heridos Sabastían Tapia y muchos otros compañeros”.

Luego de esa vida patriótica y docente, Gustavo García De Paredes lo despidió con la Ley Faúndes y jamás lo reintegró, a pesar de su derogación.

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Artículo publicado el  11 de julio de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Vacuna para la ineficiencia: botar al equipo

La opinión del Abogado…

Alberto E. Fadul N.

Citar a tan distinguido dramaturgo sobre las adversidades, insólito, las siguientes parecieran más apropiadas: “Sí, creíste hacer bien, lo que era bien para ti; así buscando nuestro bien cada uno, entre todos desatamos el mal sobre la tierra.” (Jacinto Benavente).

“Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón.” (Jacinto Benavente).

“El éxito siempre ha sido fácil de medir: es la distancia entre el punto de partida de una persona y su mayor logro.” (Jacinto Benavente).

En una democracia representativa eficiente, como la que se merece el pueblo de un país de baja población, como el nuestro; con una economía pujante muy a pesar de los enredos financiero en Europa y Estados Unidos de Norte América; la ciudadanía espera que todo funcionario público, electo o designado, desempeñe sus funciones, dentro del marco del respeto a la institucionalidad y cónsono con ella, se efectúen con honestidad, responsabilidad y sensibilidad social. ¿Refleja dicho concepto la cabeza de la alcaldía capital? Con seguridad, no.

Si se hubiese efectuado una auditoría, apropiada, sobre las navidades celebradas en la cinta costera, ello hubiese bastado para solicitarle que pusiera el cargo a disposición, previa renuncia.

“La renuncia del incapaz es el acto de voluntad más esperado”. (Anónimo). “Tardías las revisiones de un actuar ineficiente, culpa del partido postulante”. (Anónimo).

El secuestro de la cinta costera, por espacio de casi más de un mes, fue inaudito. Una violación absoluta de la paz social, salud, etc. de los residentes en el área y los hospitalizados en diversas instituciones del sector, quienes quedaban agotados por el cansancio de levantarse en las mañanas y acostarse en las noches, escuchando el arrogante abuso del bello significado de la natividad del Hijo de nuestro Señor, convertido en ritual arrabalero con su música salsera también a todo volumen.

Ah pero al genio, arropado con las sabanas de la demagogia y posiblemente del auto beneplácito de alguna astucia productiva, se olvidó que a los que poco o nada tienen, no hay que darles música, bailes y demás ordinarios insultos.   Hay que ayudarles a vivir.

Quería poner piscinas permanentes en la cinta costera. Imaginen el potencial desastre. La basura; por Dios, la realidad más escandalosa. Sin tener que hablar del problema residencial. ¿Alguien del gobierno ha revisado cómo y cuando se recogen los desechos del Hospital Santo Tomás? ¿Cuántas enfermedades y epidemias han salido de éstos?   Pasan por ellos, irregularmente, en camiones abiertos, dejando mucho regado. ¿Qué se hará con las concesiones directas escandalosas para mejorar la imagen de este señor?   Sólo falto el cirujano plástico.

En todos los deportes de equipos, cuando las cosas van mal despiden a la cabeza.

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Este artículo se publicó el  11  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El legado visionario de Porras

La opinión de…

Javier Nieto Guevara 

Cuando el presidente Belisario Porras decidió honrar la memoria de William Gorgas a través de la institución que lleva su nombre, lo hizo bajo una convicción clara de los logros de este insigne personaje en el suelo istmeño.

La eliminación de enfermedades prevalentes en la época de la construcción del Canal, como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla, a través de simples estrategias como la canalización de los desagües, el asfaltado de las calles, la construcción de alcantarillados y la concienciación de la población en la eliminación de los criaderos de los vectores transmisores de estas enfermedades, lo hicieron merecedor de ese homenaje a su memoria.

Desde esa época, a través de grandes investigadores como el Dr. Herbert Clark, Carl Johnson, Martin Young, James Porter y Pedro Galindo, hasta la fecha, el Instituto Conmemorativo Gorgas se ha perfilado como un ente capaz de generar conocimiento científico en pro del desarrollo de las políticas públicas que se requieren en Panamá y el resto de los países del área.

Grandes descubrimientos en el campo de la fiebre amarilla, la enfermedad de Chagas, la malaria y la leishmania han allanado un camino de éxito y gloria. Hemos trascendido en el tiempo para dar respuesta a las enfermedades prevalentes como el dengue y la influenza, realizado encuestas de percepción de las enfermedades que agobian al panameño como la hipertensión y la diabetes, identificado zonas de riesgo para el desarrollo de enfermedad por virus hanta y mitigar su eventual impacto, identificado los tipos de virus de papiloma humano que afectan a la mujer panameña. Todo esto ha sido posible a través de un recurso humano comprometido en el ámbito administrativo y de investigación, con la institución y su país.

Nuestro gran reto es convertir el Gorgas en un Instituto Nacional en Salud Pública. Para lograrlo, necesitamos aumentar el presupuesto anual institucional. Paradójicamente requeriríamos el 10% que dejan de ejecutar algunas de las instituciones públicas de nuestro país para fortalecer ese recurso humano especializado, mejorar nuestra infraestructura y adentrarnos en campos especializados en investigación del siglo XXI como las enfermedades cardiovasculares, la genómica y el cáncer.

Hacer esa inversión, generaría no solo conocimiento, sino una sustentación racional de los planes de salud a mediano y largo plazo. No debemos perder la perspectiva que los países con mejores indicadores de salud, elaboran sus políticas con base a la evidencia científica.

Finalmente en estos 82 años de vida del Instituto Gorgas quiero remembrar las palabras del Dr. Belisario Porras en su discurso del 18 de febrero de 1923 en la colocación de la primera piedra de este su legado visionario:  “Gorgas destruyó las moradas de la muerte, nos proporcionó agua para beber, purificó el aire de nuestros exuberantes bosques tropicales y de nuestras ciudades coloniales.

En una palabra Gorgas redimió los trópicos”.

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Este artículo se publico el 11 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Todos los políticos mienten

La opinión del Ex Vice Gobernador de la Provincia de Panamá….

FRANCISCO  MARTÍNEZ

En el argot político, es regularmente común escuchar mencionar diferentes epítetos para señalar los actos de ésta singular especie.  Términos como corruptos, inconsecuentes, desfasados, viejo zorro, hábil, tramposos, baila la vara, vira y cambia, ladrones, sinvergüenzas, águila arpía, astuto, traicionero, dinosaurios, falso, inescrupuloso y muchísimos más que sería largo enumerar.

Merecidos o no, estos epítetos describen la forma de ser de los políticos de ayer, de hoy y de siempre. Pero hay un término o epíteto con el que se señala a todos los políticos por igual; este término se menciona tanto, dura e indiscriminadamente, que resulta natural aceptarlo; de todos se dice por igual, nadie protesta, nadie se queja ni hace alboroto por tan insultante señalamiento. ¿Saben cuál es ese peyorativo término?: Políticos mentirosos… Pero, ¿por qué se usa tanto este epíteto?, ¿por qué se acepta como cosa común?, ¿por qué nadie sale a defenderse, o será que la gente tiene razón?

Tal vez tengan razón, veamos: Los políticos son expertos en prometer cosas durante su campaña, que en realidad no están seguros de poder cumplir. Prometen escuelas, centros de salud, acueductos, puentes sobre ríos y quebradas, prometen becas escolares, prometen electricidad, caminos de penetración, carreteras, etcétera.

¿Conoce ud. algún caso?

Pero la mentira más grande que dicen es que no hay clientelismo político, que no prometen nombramientos ni puestos de trabajo, que eso está vedado o prohibido para los políticos.   Que tal vez eso sea una práctica en otro país. Mentirosos, sí, sí y sí se prometen todo tipo de canonjías, sí se prometen puestos de trabajo, nombramientos; ¿y qué, acaso esto es pecado?

¿Por qué no dejan de mentir y dicen que es cierto que se prometen justamente nombramientos y que es de buena lid hacerlo y cumplirlo? Que la recompensa o retribución por un trabajo realizado es el de ser nombrados en el gobierno. Es lo que sucede sempiternamente, es lo cotidiano, es de justicia, es de Dios. La Biblia señala ‘que gane el jornalero el producto de su trabajo’. Entonces, ¿por qué se miente, por qué se niega que es una práctica constante? Mentirosos.

Que bueno fuera que se acepte y se diga pública y abiertamente que el que trabaja política tiene derecho a ser retribuido, a ser considerado para un puesto público; y también se diga que se nombrará al de mayor capacidad profesional. Esta práctica, por fin manifiesta públicamente traería inmejorables beneficios para todos, en especial a los propios partidos políticos y a los políticos como tal, porque ya no tendrían que mentir. Pero también al pueblo en general y a los empleados de gobierno en particular, quienes sabrían a qué atenerse y por quién votar responsablemente.

Reconsideremos lo que estamos haciendo y diciendo y démonos cuenta de que el pueblo está harto de mentiras y de falsas promesas, ya no aguantamos más; y puede ser muy peligroso para todos seguir por esta senda. Démonos cuenta de que en las próximas campañas electorales tendremos que tener un nuevo discurso, una nueva actitud o seremos justamente retribuidos.

Fuera los políticos mentirosos…

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Este artículo fue publicado el  11 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

Proteger y respetar, no reprimir o intimidar

La opinión de…

Betty Brannan Jaén 

WASHINGTON, D.C. –El deber de una Policía es proteger, no reprimir, y el deber de un gobierno democrático es respetar las libertades ciudadanas, no serrucharlas.

Esas observaciones vienen al caso porque estoy escribiendo esto el viernes en la tarde, cuando las últimas noticias desde el istmo hablan de enfrentamientos violentos en Bocas del Toro y Panamá.

Leo que hay al menos un muerto y decenas de heridos; los antimotines repartieron perdigones y gases lacrimógenos. Esta misma semana, las noticias desde Panamá también han informado de periodistas encarcelados, retenidos, heridos, desnudados e intimidados.

Parece que poco hemos aprendido desde aquel viernes negro en julio de 1987.    La dictadura nos echaba a sus dóberman en una forma que debió descontinuarse en democracia, y no ha sido así.

Desde el gobierno de Guillermo Endara comencé a criticar que la Policía panameña usa fuerza excesiva para reprimir manifestaciones cuando su deber es usar la mínima fuerza posible, y aquello ha seguido igual en todos los gobiernos desde entonces.

Siempre alegan como defensa que los manifestantes están tirando piedras o que hubo alguna violencia, cuando hay tácticas policiales para lidiar con esas situaciones sin recurrir a perdigones. Los gases lacrimógenas deben usarse como un último recurso, no el primero.

Por eso mismo es peligroso que la nueva “ley chorizo” otorgue a la Policía un permiso prácticamente ilimitado para disparar a matar. Rechazo que esto sea justificable como protección contra la inseguridad; lo que necesitamos es una policía más eficaz, no más abusiva.

También me preocupan los casos del columnista Paco Gómez Nadal y el periodista Carlos Núñez. El de Gómez Nadal (un español quien en estas páginas ha criticado severamente al gobierno de Ricardo Martinelli) me recuerda al de Gustavo Gorriti (un peruano que en este diario dirigió investigaciones muy irritantes al gobierno de Ernesto Pérez Balladares).

En el caso de Gorriti, se le lanzaron represalias que intentaban expulsarlo del país; el caso de Gómez Nadal parece una repetición de la misma táctica, que es repugnante para todo el que crea sinceramente en libertad de pensamiento y expresión.

Pero más allá de defender principios, el lado pragmático del asunto es que el caso Gorriti le costó caro al gobierno de Pérez Balladares. Se convirtió en una causa célebre que fue tema de cobertura global, de editoriales en The New York Times, y de audiencias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Los aliados del torismo eventualmente lograron sacar a Gorriti del periódico y del país, pero el daño a su imagen internacional fue alto. El gobierno de Martinelli haría bien en no repetir el error.

El caso de Carlos Núñez es aun más escalofriante, porque él está preso. Lo han encarcelado por una condena de calumnia e injuria.

Otra vez, esto es algo que he venido criticando desde tiempos de Guillermo Endara, quien acusó penalmente de calumnia a varios (incluyendo un caricaturista de este diario). Endara eventualmente retiró los casos, pero la difamación siguió siendo cosa penal en Panamá (aunque bajo Martín Torrijos se eliminó que sea penal cuando la persona supuestamente difamada es un funcionario).

En países civilizados se considera un barbarismo que la difamación se resuelva por vía penal, no civil.   La CIDH se ha pronunciado claramente al respecto y otros países latinoamericanos en el hemisferio han rectificado su legislación.

Pero en Panamá, como si no importara que acusaciones de difamación se usen para amenazar a periodistas, los funcionarios siempre se han refugiado en la excusa de que “nadie va preso” por calumnia en nuestro país.

El caso Núñez comprueba que eso no es cierto y que todos, no solo periodistas, estamos a riesgo de un encarcelamiento injusto cuando se vive en un país sin justicia.

Como editorializó The New York Times en el caso Gorriti, “El periodismo independiente solo es posible donde haya un poder Judicial independiente”.

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Este artículo se publico el 11 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

Miedo y cobardía

La opinión de….

DORIS HUBBARD-CASTILLO

Para mí, no es lo mismo sentir miedo que ser cobarde. El miedo es un sentimiento, si se le puede llamar así, natural de quien está vivo y desea seguir estándolo, es parte de ese instinto natural de supervivencia que nos mantiene caminando.

La cobardía es propia de quienes se paralizan totalmente ante las amenazas —grandes o pequeñas— y prefieren agachar la cabeza, doblar espalda y rodillas, aunque estén recibiendo leñazos a diestra y siniestra.

El miedo nos obliga a reaccionar, a mantener la mente alerta ante cualquier peligro, sin ver fantasmas donde solo hay sombras, hace fluir la sangre con rapidez y por eso llega al cerebro, donde se generan las ideas y se da el origen de la razón.

La cobardía solo nos permite ver nuestros propios intereses y muchos son tan cobardes que ni para defender esos intereses son capaces de tener una reacción digna.

El miedo puede ser amigo perfecto de la dignidad, porque sentir miedo, es normal cuando hay quien o quienes nos amenazan, pero no por eso logran que perdamos la conciencia de quiénes somos, qué queremos ni mucho menos que cambiemos de ideas, de discurso, para sobrevivir.

Quien tiene miedo y pese a él se levanta, no es un súper hombre o súper mujer, es un ser humano con dignidad que no ataca, pero sabe defenderse, principalmente cuando su arma principal son las ideas, la palabra… Alguien dijo: ‘El valor no es la ausencia del miedo, sino el miedo junto a la voluntad de seguir’. El mensaje tiene destino abierto.

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Este artículo fue publicado el  11 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Dios es panameño

La opinión de…

Xavier Sáez–Llorens 

La situación de la gripe demanda alerta sanitaria para concienciar en prevención, conseguir recursos y pagar turnos extra.   Ante la disyuntiva ministerial, alguien exclamó: “tranquilos, Dios es panameño”. Respuesta folclórica. Este estribillo popular obedece a la supuesta ausencia de desastres naturales, guerrillas, terrorismos y hambrunas.

La expresión es una trivialidad típica del carácter del istmeño, ya que numerosas calamidades ocurren intermitentemente.   La inseguridad está en aumento, los indígenas se mueren por desnutrición e infecciones prevenibles, asegurados son intoxicados por líquido de radiador y enfermedades como dengue, virus hanta, tuberculosis, malaria, sida, sífilis, encefalitis e influenza nos azotan cotidianamente.

El dicho también se pronuncia cuando se salva “milagrosamente” un compatriota en algún accidente, aunque haya perecido el resto. Los infortunados, supongo, carecían de los privilegios divinos que poseía ese único rescatado. La frase activó mi imaginación. Me imaginé la posible personalidad de una deidad con nacionalidad panameña.

En Panamá converge un crisol de razas que dificulta esbozar un prototipo definido. El habitante metropolitano exhibe una forma de ser propiciada por el determinismo geográfico. La cultura de la “interoceanidad” ha dejado una impronta comercial, pragmática y cosmopolita al paisano que trabaja en las laderas del Canal.

Además, a una nación tutelada secuencialmente por España, Colombia y EU le cuesta tener identidad propia. Tenemos un país geográficamente centroamericano, históricamente suramericano y culturalmente caribeño. Estudios revelan raíces indígenas, africanas y europeas en proporciones similares, condimentadas con mezclas asiáticas, provocando fenotipos con ilimitadas permutaciones.

Diría, como promedio, que somos perezosos, acomodaticios, clientelistas, supersticiosos, habladores, gritones, peleones, parranderos, confianzudos, impuntuales y superficiales.

Todo lo dejamos para el último día, odiamos formar filas, bloqueamos a vehículos en una intersección y metemos el coche por la acera para “ir por fuera”. Utilizamos el doble sentido erótico en cualquier conversación coloquial.   Piropeamos a todo trasero que pasea frente a nuestras lujuriosas pupilas. Tiramos basura en la calle.   No solemos ser amables en puestos públicos. Somos gente cálida, servicial y pacífica en situaciones no estresantes pero apóstoles del “juega vivo” ante cualquier oportunidad.

Pese al pluralismo, la colectividad es conservadora en temas espirituales y machista en asuntos de género. La hipocresía se exhibe a diario. Los caballeros exploran páginas pornográficas, compran sildenafil para mejorar su hombría y practican la promiscuidad como deporte. Las damas disfrutan novelas y bochinches.

Las elitistas esclavizan a empleadas domésticas, imploran a virgencitas que sus maridos no pongan cuernos, chismorrean en clubes exclusivos y debaten sobre modas en centros del jet set.   Asisten a misa para fisgonear la vestimenta y pareja actual de su vecina, lavar clasistas conciencias o exhibir su inmaculada figura ante una sociedad de farándula.

A mi juicio, un “pana” celestial redactaría los siguientes 10 mandamientos.   Tendría que entregarlos a Transparencia Internacional. No a la Asamblea, porque las coimas inducirían modificaciones.    No a la CSJ, porque los magistrados los aplicarían a personas comunes, nunca a poderosos.

I. Me amarás a mí sobre todas las cosas, pero sin pedidos excesivos. No me acoses. Déjame vivir.

II. No tomarás mi nombre en vano. Si te equivocas, es tu culpa. Di libre albedrío para resguardar mi reputación de tus atorrancias.

III. Santificarás las fiestas los fines de semana. El “pindín” será la música oficial en ceremonias religiosas. No te castigaré si faltas o llegas “engomado” al trabajo los lunes.

IV. Honrarás a tu padre y madre, si es que los tienes y no eres producto ilegítimo de una “ponchera” alcohólica.

V. No matarás. Si lo haces, búscate un abogado presto a declararte inocente. Hay muchos que prefieren dinero sucio a país limpio.

VI. No cometerás actos impuros, lo que esto signifique. Te encontraré, aun en prostíbulos clandestinos. Puedes portar armas para defensa propia, pero no condones para protección individual.

VII. No robarás de forma descarada. Sé discreto. Ingresa en un partido político para quedar impune. Si mencionas mi nombre o enseñas una estampita santa, creerán tu inocencia.

VIII. No dirás falsos testimonios ni mentirás. Te perdonaré si pones cara de lástima y asistes a procesiones para venerarme. Deberás rezar el Padre Nuestro mil veces como penitencia.

IX. No consentirás que la mujer tenga pensamientos ni deseos por el hombre de su prójima. Para salvar el matrimonio, tolerarás la infidelidad del varón, cuántas veces sea necesario.

X. No codiciarás los bienes ajenos. Exhibe los tuyos aunque quedes sin dinero para alimentar y educar a tus hijos. Si Dios fuera panameño, la humanidad entera sería atea.

Sueño con eso.

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Este artículo se publico el 11 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.