El Golazo del terror

La opinión de…

.

David Acosta


Cuando todo Panamá y el mundo se preparaban para observar el magnífico evento deportivo de Sudáfrica, el presidente Ricardo Martinelli mete un gol de medio campo con la aprobación de la “ley langosta” o “ley camarón”.

Llamada así por el pueblo, en virtud de todo un sancocho de reformas al Código de Trabajo, relacionado con el derecho a huelga que tienen los trabajadores de la República, a fin de mejorar su estándar de vida, que es un derecho universal e histórico que se inició con la masacre de obreros de Chicago, Estados Unidos, en su lucha por las ocho horas diarias de trabajo y que el mundo civilizado respeta y pondera como una garantía inalienable de la clase trabajadora.

No sólo modifica esta ley impopular, sino que la misma autoriza al Ejecutivo meter sus manos en el medio ambiente, permitir la explotación minera en toda la nación, como Cerro Colorado, en Chiriquí, que tiene ya acuerdos bien avanzados en este sentido, lo cual convertirá la zona de Tolé y Tabasará en una ruina ecológica, dañina para todos los animales y los seres humanos. Por otra parte, en esa misma línea, queda el gobierno también en libertad para abrir el Tapón del Darién, mediante una carretera que unirá a Panamá con toda Suramérica.

Con esta decisión macabra se incrementará más la violencia criminal en Panamá y la zona forestal del Darién, amparada por disposiciones mundiales como un pulmón de la Humanidad, quedará en ruinas. Por aire o tierra llegan a nuestro país los sicarios colombianos a cumplir misiones de masacre de niños, jóvenes y adultos. Si hoy actúan así, cómo será con una carretera abierta… No se aguantará la inmensa ola de terror y asesinato.

El Canal de Panamá opera con agua dulce que llega del lago Gatún, por medio del río Chagres y todos sus afluentes, esto será mermado por la deforestación, constituyendo a futuro, un peligro para la vía acuática que es nuestro principal recurso.

El poder acumulado por el señor Presidente de la República; Ejecutivo, Judicial y Legislativo, es total y se requiere una unidad de todas las fuerzas vivas del país con el propósito de vigilar y accionar un control al exceso gubernamental en todos los niveles, realizado por el gobierno de turno.

Noriega es un niño de pecho, comparado con las acciones inconsultas de Martinelli.   Recuerdo que una vez el general Omar Torrijos, con el Código Laboral en la mano, dijo a miles de obreros de las bananeras, en Puerto Armuelles: “Tomen este Código de Trabajo y defiéndanlo, porque bien pendejos son si se los dejan quitar”.

<>

Artículo publicado el 19 de junio de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: