Ayudantes e inspectores de almas

La opinión del Ingeniero Civil…

RICARDO SALCEDO S.

En el curso del diario vivir se dan situaciones inesperadas que afectan el ánimo y la tranquilidad de las personas, llevándolas a menudo a caer en angustias que, unas veces, son superadas por la fortaleza de sus valores y, otras, por la asistencia espiritual de congéneres que la brindan con el ejemplo de sus correctos procederes, observaciones o consejos aportados oportunamente. Hay quienes en su paso por la vida imprimen una huella muy profunda por su integridad, sencillez, amabilidad y buen humor en el trato con sus semejantes.

Mucho necesita la Humanidad de la vigencia de tales condiciones espirituales para hacer cotidianamente un mundo mejor.   Sin duda, El Creador siembra esta clase de seres para que en su actuar estén continuamente atentos y dispuestos a ofrecer a los demás el bagaje de sus enriquecedores estímulos, conocimientos y advertencias para crear bienestar… sobre todo espiritual.

Lo anterior es particularmente importante en un mundo cada vez más materializado, inmerso en el vértigo de los avances tecnológicos y de la ciencia, y en el modo de vida acelerado, casi sin dejar espacio para la formación religiosa, artística, deportiva, cultural, amical, en fin, para la de los rumbos del espíritu.

En la categoría de las personas delineadas, muchos pueden identificar a algún conocido que por su trayectoria, o por alguna acción determinada, los han impresionado con el currículum de sus valores y, o, con su vocación de mejorador de almas.   Son personas que dentro de todos sus atributos les emergieron sobresalientes: su bondad, su buena conversación salpicada de chispas de ingenio, su minuciosidad y su firmeza.

En Panamá, país pequeño en territorio, pero grande en proyecciones históricas y en la calidad anímica de muchos de sus habitantes, hemos tenido la fortuna de contar con estos personajes semi-anónimos, que además de vibrar con las conquistas de los atletas, artistas, intelectuales y estadistas nacionales, y con música primordialmente típica y latinoamericana, han contribuido al concierto y mejoramiento patrios, ofreciendo en conferencias profesionales, medios de comunicación y otros foros, planteamientos acerca de grandes temas permanentes, como: el desarrollo del Canal de Panamá; los desarrollos morales, cívicos y sociales; y, el devenir político del país.

Retratado en los comportamientos descritos, y a un año de su deceso el pasado 9 de junio, el ingeniero civil Harry A. Díaz Strunz, especializado en inspección de edificios —además ex embajador y ex cónsul de Panamá— aplicó sus aptitudes y disciplina profesionales también en pro del mejoramiento moral y material de quienes trataba, cual un incansable inspector de almas.   Un panameño más de mérito, sin mucha bulla, pero en contraste con quienes desde las candilejas de un poder arbitrario han causado daño y dolor a otros.

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Artículo publicado el 9 de junio de 2010  en el  Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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