La conquista del Atlántico veragüense

La opinión de…..


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Concepción B, Lorenzo

A 15.4 kilómetros, al Norte de Santa Fe, nos encontramos con paisajes encantadores, su fauna y flora se convierten en un elemento atrayente para los visitantes.   El Norte de Santa Fe, lugar propicio para pasar un fin de semana en un ambiente distinto.   Para muchos turistas es la ocasión para relucir sus mejores cámaras para captar el mejor recuerdo. El Norte de Santa Fe, como comúnmente se le conoce, es un área turística, con montañas que aun conservan animales en vías de extinción.

Los caudalosos ríos, con sus imponentes “corrientes”, aguardan las mejores aguas cristalinas, y protegen muchas especies tales como: el exquisito “boca chica”, el mejor pescado del área. Ya desde Santa Fe, encuentras un ambiente acogedor, el cual es signo de bienvenida a todos los panameños y extranjeros que visitan el área. Pasar la cordillera central, es el mejor regalo que puedes dar a tus pulmones respirando aire puro, trayendo a nuestras memorias, los recuerdos de infancia al contemplar la naturaleza.

Después de recorrer una hora y media, llegas a la comunidad de Guabal, ilustre por sus mejores sombreros confeccionados con la famosa “palma de hilar”, lo que caracteriza a esta pujante comunidad, unido a uno de los mejores rincones acuáticos, para pasar la era veranera, en el sector de Playita.

Y si te gusta la aventura, llegarás a Alto Ortiga, cuna de la vida religiosa, con su imponente Torre de la capilla de San Antonio y sede del Centro Misionero Beata Madre Laura Montoya. A unos cuarenta minutos encuentras la comunidad de Río Grande, famosa por su enorme piedra en el centro del río, propicio para la apuesta del mejor escalón, ¿quién es el primero en subirla?

Ahora bien, si deseas viajar a disfrutar de las mejores playas, tendrás que pasar por Río Luis, allí encontrarás jóvenes disponibles para el traslado de turistas al mejor precio por vía acuática, hasta llegar a Calovébora.

De este modo habrás recorrido no solamente 15.4 Km., sino 55 kilómetros para la conquista, merecedor de un pergamino al mejor aventurero. El Norte de Santa Fe, les espera con la sencillez de su gente, con la esperanza de sus niños y con el porvenir del esfuerzo de todos sus habitantes. Podrás ser uno más, en darte la oportunidad de conquistar el atlántico veragüense. Te esperamos.

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Este artículo se publicó el  20  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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Consulta pública y reforma constitucional

La opinión del Diputado de la República…

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José Blandón Figueroa

En las democracias modernas se busca fortalecer la participación ciudadana abriendo espacios para el debate y la consulta.   En Estados Unidos, por ejemplo, es común ver que al mismo tiempo que se eligen a las autoridades, el ciudadano vota sobre otros temas de políticas públicas, como medidas migratorias o los derechos de las parejas del mismo sexo.

La administración Martinelli ha planteado implantar en el país la práctica de las consultas ciudadanas periódicas sobre temas de interés nacional. Considero que la pregunta es, en principio, positiva por el espacio que abre a la participación ciudadana y merece, por tanto, un detenido análisis y un profundo debate para que su puesta en práctica cumpla el propósito de fortalecer la democracia en nuestro país.

Primero, como ciudadano, y luego, como diputado, quiero comentar el proyecto de ley que presentó el Ejecutivo. Deberá realizarse un debate al respecto en la Asamblea, pero quiero públicamente adelantar mi posición para ayudar a generar un necesario y productivo intercambio de ideas al respecto.

El proyecto autoriza realizar consultas ciudadanas bajo los siguientes parámetros: (1) El Ejecutivo define las preguntas y (2) El Ejecutivo define si el resultado de la consulta es vinculante o no.

Sobre lo primero, en otros países –Uruguay es un ejemplo-, la ciudadanía, por medio de la recolección de firmas, tiene la iniciativa para convocar a consultas y definir los temas. Los uruguayos pueden hasta derogar leyes, a través del denominado “referéndum revocatorio”. Sería interesante debatir en Panamá si la iniciativa la vamos a dejar solo en las manos del Ejecutivo o vamos a empoderar a otras instancias, como la Asamblea o la propia ciudadanía.

En cuanto a lo segundo, me parece un tema mucho más delicado, que debemos revisar con detenimiento todas sus implicaciones. Hay temas constitucionales que solo pueden ser modificados a través de los procedimientos que establece la Constitución.

Todas ellas implican la participación del Órgano Legislativo. Tal como está formulado el proyecto, pareciera que se está planteando un mecanismo extraconstitucional de reforma a la Constitución, una especie de fast track sin la participación de la Asamblea.

Si lo que se quiere es reformar la Constitución, existen los mecanismos para hacerlo con una amplia participación ciudadana, referéndum incluido.   En tal sentido, a mi juicio, el proyecto presentado debe ser reformado para abrir el espacio de estas consultas populares, vía el voto, para aquellos temas que no impliquen la revisión de una norma constitucional, sino aspectos legales o administrativos.

El tema es polémico, sin lugar a dudas, y por lo tanto, ojalá que podamos debatirlo ampliamente con respeto y tolerancia.

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Este artículo se publicó el 20 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El proyecto de Metro

La opinión de…..

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MARCO A. GANDÁSEGUI

Las empresas licitantes y funcionarios gubernamentales salieron a inspeccionar la vía propuesta para la construcción de un sistema de Metro que una la parte Norte de la ciudad de Panamá con el centro y el Gran Terminal de Albrook.   ¿Qué beneficios presenta un sistema de tren subterráneo, parcial, a los habitantes de la metrópoli panameña? En primer lugar, permítame informarle que soy partidario de un sistema de metro.   Es el sistema adoptado por las urbes más progresistas del mundo entero, incluyendo a América Latina.

Hay que señalar, en nuestro caso, que es imposible determinar o calcular beneficios rentables de cualquier opción de transporte masivo, si el proyecto de Metro no forma parte de un plan general de desarrollo urbano y transporte masivo para la ciudad de Panamá y su área metropolitana.

Hay que tener claro si el gobierno tiene un plan a mediano y largo plazo en torno al proyecto de Metro. Hay que saber cuál fue la concepción del proyecto. ¿Responde a un criterio de negocio, de desarrollo o de beneficio para los usuarios del transporte urbano? Con relación a la concepción del proyecto el gobierno todavía tiene que definir cuáles son las metas y las prioridades del proyecto.

Hasta la fecha no hay claridad. No se sabe muy bien cuáles son los objetivos, no se conocen las metas y no existen prioridades. Por ejemplo, el gobierno podría tener como objetivo reducir el costo (o gasto) global del transporte de la ciudad de Panamá y su área metropolitana. Se ahorraría en energía, contaminación, desgaste de vías, etc.

Otra forma de verlo, sería reducir el costo de transporte para los trabajadores (una parte menor de sus salarios irían a transporte), permitiéndoles invertir ese ahorro en otros rubros (vivienda, comida, etc). También se puede pensar en términos de reducir el congestionamiento de las vías, liberando las vías tradicionales para un transporte más expedito.

Tengo todavía muchas dudas. Aún no se sabe bien cómo se administrará el proyecto de Metro-Bus. Tampoco se sabe cuáles son las rutas concebidas (hasta la fecha se habla de solo dos rutas: “ Norte ” y “ Este ”). El costo anunciado del proyecto (cerca de $1500 millones) es muy elevado para los 14 kilómetros proyectados. Lo ideal sería que cuando las obras se entreguen a los usuarios el costo por pasaje sea accesible, que pueda transportar a medio millón de personas por día y que no endeude (corrupción) al país.    Ese es el ideal. Pero no tenemos los elementos para determinar si es factible.

Si la obra es realizada en forma correcta (sin corrupción), puede reducir el tiempo que los usuarios del transporte utilizan de manera dramática beneficiando la calidad de vida de los capitalinos. Si el proyecto es desarrollado en forma correcta, sin corrupción y beneficiando a los usuarios, la población se adaptaría en forma casi inmediata.

Como señalamos, el proyecto de Metro no cuenta con una Plan de desarrollo urbano y transporte masivo que enmarque los objetivos, metas y prioridades. Se aprecia mucha improvisación y eso se presta para irregularidades. Hay que evitar que el proyecto de Metro se considere como un buen “ negocio ” (como lo anunciaran algunos altos funcionarios del Ejecutivo). Hay que concebirlo como una propuesta que pueda contribuir al desarrollo de la Capital y al bienestar de su población, sin distingos de sector social.


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Este artículo se publicó el 20 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Defectos y proyectos imaginarios

La opinión de…..

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Franklin Delgado

La proliferación en Panamá de los proyectos de construcción ha sido un hecho sorprendente para propios y extraños. Consecuentemente, en este lustro nacieron un sinfín de promotores, los cuales no son necesariamente los constructores, sino más bien inversionistas del ramo inmobiliario. Así las cosas, la avalancha de permisos de construcción y de ocupación no se hizo esperar y las autoridades gubernamentales y municipales tuvieron la gran responsabilidad de evacuar, analizar y aprobar miles de proyectos. Lo anterior, sin tener el personal y los medios para supervisar los miles de proyectos existentes.

Hoy día están saliendo las brujas, los duendes y demás seres de ultratumba, los defectos de construcción y los incumplimientos en proyectos de algunos promotores desleales y sin escrúpulos. Y en esto, aclaro que son algunos, pues afortunadamente todavía están los que mantienen la ética y los valores en sus negociaciones y acuerdos.

Antes era admisible que las construcciones tuviesen pequeñas correcciones, como una puerta de madera con los tornillos desgastados, que los promotores de trayectoria, resolvían al llamado casi de inmediato. Pero ahora, tenemos desde apartamentos con filtraciones inimaginables hasta otros que ni siquiera empiezan y mucho menos terminan en las fechas pactadas. El escenario se torna más lúgubre y la frustración envuelve a los compradores, cuando dirigen sus quejas y reclamaciones a las autoridades de justicia, por el tiempo que toman y los pantanos legales que pueden afectar el proceso.

En la práctica, los promotores suelen ser diferentes a los constructores, por lo que la responsabilidad es una verdadera papa caliente, que no parece terminar nunca. Estas pesadillas pueden tocarle a nacionales y extranjeros sin importar sexo, raza, credo o conexiones, simplemente sucede. Mientras los apartamentos se caen a pedazos, parece que el problema es sólo del propietario, pues nadie parece entender la gravedad del asunto.

Al observar esta situación, algunos buenos constructores señalan que ciertos promotores de la generación del boom inmobiliario muchas veces sobreponen la rentabilidad del proyecto a la calidad y hasta la seguridad del mismo. En este mismo sentido, las autoridades no cuentan con la capacidad necesaria para fiscalizarlos a todos y ahí sobrevienen los abusos al sistema.

Aunado a esto, tenemos el otro fenómeno de los proyectos de playa desinflados, los cuales simplemente no van y lo peor es que mantienen a los compradores, mareados por no decir engañados, con futuros inversionistas o financiamiento que nunca llega. Cuando los incautos compradores empiezan gestiones para solicitar el incumplimiento de contratos, los promotores se encuentran blindados con cuanta herramienta legal existe en el planeta.

Frente a todos estos elementos, tenemos que cobra suma importancia no sólo conocer a los constructores de un proyecto sino también tener certeza sobre el grupo que está detrás del proyecto, pues estos serán los que, en resumidas cuentas, tendrán el control sobre la ejecución, desarrollo, finalización y garantía del mismo. De ahí que la experiencia, el buen nombre, fortaleza económica y honorabilidad son requisitos indispensables para una buena selección.

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Este artículo se publicó el 20 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Censo, cuenta y negro

La opinión del Docente Universitario..

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Jorge Luis Macías Fonseca

Alberto Barrows protestó con sobrada razón sobre algunos comportamientos asumidos en el ejercicio censal que se realizó el domingo 16 de mayo del año en curso. Lo felicitamos por esa actitud.

Ya en escritos anteriores advertí no solamente sobre la necesidad de explicitar con claridad respecto de los resultados, sino que de igual manera sobre la intención de las interrogantes sobre el negro en el censo de población.

Desde luego, no hubo ninguna duda sobre la expectativa que provocó la inclusión de esa variable, pero tampoco -por ejemplo – las posiciones asumidas en contra del conteo del negro, pues con argumentos peregrinos e insustanciales y con denodados esfuerzos quisieron demostrar que no había razón para ello, y que la posición de quienes promovían censar al negro obedecía a intereses bien señalados.

Con esmero y paciencia he compendiado la mayor parte de las publicaciones referidas al censo y al conteo del negro. Interesa, por demás, los comentarios realizados por los lectores, los cuales dejan claro las posiciones sociales sobre este sector de población nacional.

Plantearon por ejemplo: “…el ansia de protagonismo y sobre todo de prebendas de cierto grupito que dizque representa a los afrodescendientes, es decir a la mayoría de la población panameña, es lo que ha llevado a este contrasentido censal…“; así también se dijo lo siguiente: “Pregunta racista impuesta por una minoría de avivatos que quiere hacer aparecer una gran porción de gente que se diga afrodescendientes para justificar sus salarios y prebendas…”. Por otro lado, se sostuvo que: “La pregunta debió ser: eres un mono salvaje o un negro recién bajado del árbol. Pero creo que la mayoría responderá lo primero”. En otros comentarios: “Los negros son los más racistas, a ellos le hicieron el 30 de mayo día del negro… ahora quieren imponer al negro en el censo, eso no tiene lógica”. También: “Ya salieron a relucir los problemas de inferioridad… solo quieren que le tengan lástima y obtener todo gratis”. Pero de manera contraria, y recogiendo algunas posiciones críticas sobre el conteo del negro, se afirmó que: “contar solo a los negros es un arma de doble filo, ahora sabrán cuántos hay y será más fácil echarle la culpa con estadísticas de todos los males de la seguridad”. Igualmente se planteó que: “Desde el momento que el gobierno empieza a clasificar a las personas… tomará eso en cuenta para decidir el nivel de beneficios e inversiones… dependiendo del porcentaje en que se encuentra dicha raza… si las estadísticas sugieren que la mayor parte del crimen es protagonizado por la “raza negra”, si el porcentaje del censo indica una gran concentración de negros en… Tocumen se le limitará los fondos y la ayuda a esa parte del país…”. Al final de esta actividad censal pudieron prevalecer -de alguna manera- las posiciones descalificadoras, para desconocer el peso del negro en la sociedad panameña.

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Este artículo se publicó el  20  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Políticas y práctica gubernamental

La opinión de….

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JAIRO HENRI PERTUZ SUÁREZ


Quienes exigimos un cambio en las políticas y prácticas gubernamentales, nacionales como internacionales, no lo hacemos por sectarismo ni tendencia. Yo lo hago por vocación patriótica y formación personal y profesional. Nunca he recibido un dólar ni prebenda por defender lo que considero justo y necesario. No me he refugiado en “organizaciones” ni “agencias” para lograr pagos o estatus.  Mi pago es el reconocimiento ciudadano y mi estatus el que Dios me da, el que me legaron mis padres y el que con muchos sacrificios me he ganado.

Trabajé en la campaña del actual gobierno, porque el cambio es necesario. Confié en la oferta electoral y siento que pueden, y deben, cumplir. Tienen la capacidad y oportunidad para hacerlo. No creo en confrontaciones ni persecuciones contra la sociedad civil, menos contra obreros y campesinos que generan la riqueza del Estado y posicionan la identidad cultural nacional. Felicito a Mayín Correa por su intervención en el caso de los notarios abusadores.  Deben publicarse sus nombres.  Los hay pulcros y probos.

Fuerzas militares extranjeras continúan en nuestro país, en “ayudas” para reparar escuelas con dineros del pueblo panameño, o en cirugías para un escaso grupo de niños pobres. Lo que le corresponde a ese país es pagarnos los miles de millones que nos deben por los daños que nos causaron con la invasión y nos causan las áreas que dejaron contaminadas por sus polígonos de prácticas de guerra.

A nombre de los miles de jubilados panameños, como miembro de la Asociación de Independientes, denuncio ante el presidente Ricardo Martinelli el Decreto Ejecutivo No.640 del 27/12/2006, Art. 116 y 117-Reglamento de Tránsito Vehicular -por ir en contra del espíritu de la Ley 6 de jubilados.   Estos Art. exigen como requisito para renovar licencia de conducir los mayores de 70 años traer un certificado de geriatra o internista, lo cual cuesta $40,00, cuando esta certificación la debe dar la CSS, sin costo, ya que tiene las historias clínicas.

Además, la renovación tiene un costo de $40,00 con una duración de 4 años. Para los jubilados solo la expiden por 2 años, pero cuesta lo mismo. O sea, pagamos 100% más. Los exámenes de vista y audición que cobra la ATTT no son idóneos y podrían estar contenidos en la certificación de, inclusive, un médico general de nuestra CSS.

Si tenemos interés de “aumentar la competitividad aérea panameña”, trasladen las operaciones del aeropuerto de Albrook para Howard.   El tráfico aéreo, vehicular y humano aumentado en Albrook lo hace ya riesgoso. Al desocupar esta área se puede construir allí la ciudad gubernamental (450 millones) con un préstamo del Banco Nacional y pagarlo, cada año, con los 58 millones que pagamos hoy en arriendos;   no prestamos externos ni pago con tierras necesarias para desarrollos sociales, como una Ciudad Deportiva Nacional. ¡Analícenlo!

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Artículo publicado el  16de mayo de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Información, propaganda y bochinche

La opinión de la Ex Diputada de la República…..

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MIREYA  LASSO

Las autoridades tienen la obligación constitucional de proteger la honra de las personas y también una responsabilidad innata de ayudarlos a entender sus obligaciones legales, aunque se alegue que esa ignorancia no es excusa; y, por otro lado, no existe ley que obligue a publicitar las obras de gobierno. Algunos de estos factores que se manejan para influenciar la opinión pública se han venido exagerando últimamente; otros se han descuidado.

Las recientes reformas tributarias son ejemplo de escasa divulgación oficial.   La tributación no es asunto de fácil comprensión general; peor aún, el incumplimiento de ciertas obligaciones puede acarrear severas sanciones que aplica la administración. En septiembre se aprobó una reforma “ transitoria ”, cinco meses después se sancionó una reforma “ definitiva ” y ya se anuncian modificaciones a las modificaciones en sesiones legislativas extraordinarias. Siendo el tema tributario de fondo suficientemente complicado, la situación resulta doblemente peliaguda para quienes deberán cumplir las reordenadas obligaciones tributarias. Igual sucede con algunas interpretaciones erróneas recaídas sobre la nueva tasa del 7%, que algunos comercios aplican para aumentar exageradamente sus precios cuando en realidad en muchos casos significa un aumento del 2% del impuesto solamente.

La realización del Censo de Población 2010 es otro ejemplo de insuficiente divulgación que produjo confusiones. La publicidad se concentró en anunciar el hecho del censo en sí, pero faltó aclarar ciertas preocupaciones puntuales, como las de quienes entendieron que debían ser censados en su lugar de residencia y, en ese caso, se creyeron obligados a trasladarse al interior para ser censados allá.

La ausencia de esas instrucciones contrasta con el bombardeo constante de propaganda gubernamental costosa que caracterizó las pasadas administraciones, también copiada por la actual. Resulta ser un intento de persuadirnos de la eficiencia gubernamental a punta de anuncios publicitarios, en lugar de impresionarnos con inauguraciones de obras y acciones completadas.

Junto a la poca información por un lado y al exceso de propaganda por el otro, el público recibe lo que equivale a simples rumores perjudiciales contra la honra y conducta de funcionarios públicos. Hago constar que no opino sobre la veracidad o falsedad de tales bochinches, porque desconozco el fondo, pero no considero constructivo que se acuse con tanta facilidad al primer mandatario del país o a una magistrada del Órgano Judicial de conductas que, más que a ellos a título individual, empañan a la nación que representan. Acusaciones de esa índole no deben ser lanzadas alegremente, porque, querámoslo o no, manchan el cargo y la posición oficial que ellos ocupan y nos salpican a todos los ciudadanos de este país. Recordemos que la percepción a nivel internacional de Panamá y los panameños, durante la época de Noriega, fue lamentable.

Se aprecia, pues, una exageración en la utilización de propaganda oficial costosa; se nota alguna reticencia en brindar información necesaria para cumplir con importantes obligaciones ciudadanas; y nos inundan con meros bochinches que a todos nos abochornan y que deben ser despejados rápidamente de no existir mérito o, de lo contrario, ser probados cuanto antes.

Es natural y también positivo que el gobierno se preocupe por cultivar una buena opinión pública, pero ello se lograría más eficientemente con una auténtica disposición de servicio como respuesta a las inquietudes de la gente y una genuina señal de respeto al ciudadano, mostrando una actividad transparente pública y privada.


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Este artículo se publicó el 19 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.