Controles químicos

La opinión de…..

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TEÓDULO MORENO P.

El arroz (Oriza sativa) es la planta que produce el grano que constituye la base de la dieta panameña y la de la tercera parte de la Humanidad. En el proceso de su cultivo convive con una serie de plantas que compiten con el mismo, y a las cuales nosotros conocemos como malezas, las cuales tienen diversos métodos y medios de control.

El Arroz Rojo Salvaje es una planta de arroz, que dentro de su diversidad genética cuenta con unos cuantos genes que normalmente producen plantas precoces y grandes, que se desgranan anticipadamente y que además producen granos que tienen el pericarpio de color rojo, éstos son generalmente quebradizos y tizosos; reduciendo la calidad molinera del producto y consecuentemente su precio de comercialización, perjudicando significativamente al productor. Este arroz tiene un grado de latencia, pueden sus semillas permanecer viables en un 90% después de dos años y además tener una longevidad de hasta 12 años. Hay variedades transgénicas resistentes a un herbicida llamado glufosinato en donde se controla hasta un 90% del Arroz Rojo Salvaje, pero el uso de plantas transgénicas implican problemas éticos, sanitarios, ambientales, biológicos etcétera.

Las células cancerosas en un organismo, p. ej. en el hombre, son células humanas que han sufrido una transformación genética que hace de ellas células anormales y perjudiciales, aunque sigan siendo células humanas.

La dificultad en el uso de quimioterapia en el control del cáncer consiste, básicamente, en la dificultad de matar o de evitar la reproducción de células humanas cancerosas, sin perjudicar el normal desarrollo de las células no cancerosas.   El Arroz Rojo Salvaje presenta el mismo problema, que consiste en la dificultad de controlar químicamente el Arroz Rojo Salvaje sin dañar el arroz que no es rojo.   Como se puede observar, son dos problemas semejantes que tienen como principio de relación, la dificultad de aplicar ciertos controles en la solución de algunos problemas, en los cuales la frontera que separa lo normal de lo anormal, está dentro del umbral de una íntima semejanza fisiológica.


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Este artículo se publicó el 14 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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