Sociedad civil en pleno acude a cara cara con presidente Martinelli.

La nota a los  miembros del grupo de  Amigos del Gobierno Martinelli-Varela 2009-2014… Ahora le toca al Pueblo!,  por la activista política….
.

Mary Szczur Araúz

Una masiva respuesta recibió en la tarde de hoy la invitación a la sociedad civil para participar en un encuentro cara a cara con el presidente Ricardo Martinelli, en el que los asistentes expusieron sin límites ni intermediarios sus puntos de vistas sobre los temas de interés nacional.

“Les agradezco mucho por haber aceptado mi invitación, pues sólo a través del diálogo se construyen puentes para darle respuestas a las necesidades del pueblo. Vengan todas las veces que quieran”, indicó el Presidente, quien expresó su interés en que este tipo de encuentros directos se lleven a cabo con frecuencia.

En un evento sin precedentes en la administración pública durante época democrática, decenas de representantes de la sociedad civil exteriorizaron sin agenda preconcebida sus inquietudes y presentaron posibles soluciones sobre temas relacionados al ambiente, la energía eléctrica, la seguridad, la salud, obras públicas, vivienda, la educación, minería, asuntos laborables y urbanísticos.

Al acto, en el que acompañaron al Presidente los ministros Jimmy Papadimitriu (Presidencia) Lucy Molinar (Educación), Guillermo Ferrufino (Desarrollo Social), Franklin Vergara (Salud), Federico Suárez (Obras Públicas) y Carlos Duboy (Vivienda), 220 asistentes representativos de amplios componentes de la sociedad, entre ellos el arzobispo metropolitano, José Domingo Ulloa, ponderaron la iniciativa gubernamental de reunirse con legítimos voceros de la sociedad civil sin agenda previa como habían exigido algunos grupos.

Igualmente estuvieron presentes la ministra designada del Interior, Roxana Méndez, la viceministra de la Presidencia, María Fábrega y la gobernadora de Panamá, Mayín Correa, entre otros funcionarios.

A la iniciativa de la administración del presidente Martinelli acudieron figuras representativas de sector empresarial como Rubén Castillo, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) y Enrique de Obarrio, quien presidió ese gremio al igual que Mario Jaramillo y Rafael Zúñiga de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.

También tuvieron una destacada participación en el ‘cara cara’ con el Presidente dirigentes obreros como Genaro López, del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), representantes del sector educativo como Mario Almanza, Andrés Rodríguez y dirigentes transportistas entre ellos Leonel Broce, Dionisio Ortega, Esteban Rodríguez y Luis Rodríguez.

La representante de los usuarios del transporte público Esperanza Mena; el rector de la Universidad Santa María la Antigua, Pablo Varela; Anel García, de la Confederación Panameña de Organizaciones No gubernamentales (Compong), y afectados con el envenenamiento masivo en la Caja de Seguro Social (CSS) también acudieron al llamado de Presidente de establecer un diálogo franco y abierto con todos los componentes de la sociedad civil.

<>
Nota publicada el  12 de mayo a las 21:38 en Facebook por la autora a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.
Anuncios

De ya pa” ya

La opinión de….

.

MARIELA SAGEL


A fines del mes de abril se formó una corredera de parte de los que somos dueños de propiedades porque, sin apenas darnos cuenta, el último día de ese mes teníamos que pagar un impuesto sobre la tierra en que está erigido el edificio o casa en que vivimos. Poca fue la información que se tenía y mucha la ansiedad porque cualquier desembolso, por mínimo que sea, causa estrés a los ya menguados bolsillos de los panameños.

Lo malo no fue que se impusiera ese impuesto sin que apenas nos diéramos cuenta, lo peor fue que había que correr a pagarlo. La Ley 8 del 15 de marzo de 2010, que modificaba una regulación anterior del impuesto de terraje (Ley 49 de septiembre de 2009) hizo apenas bulla y nadie se enteró que, como ahora le toca al pueblo , todos tenemos que pagar no importa si cuando compramos nuestras propiedades, estaban exentas de impuestos por 20 años.

La información vía internet es deficiente y complicada así que hay que armarse de valor para acercarse a la Dirección General de Ingresos y en la sección de atención al contribuyente, hacer una fila de zigzag donde un señor, con un chaleco dentro del cual se siente militar, gritaba “siéntense, avancen”, pues la fila pasaba por otra fila de sillas.

Más parecía el juego de las sillas musicales que otra cosa. Aunque era fluida la circulación, no faltó quien preguntara si había fila de jubilados y otro que, lleno de angustia, decía que no sabía de dónde sacaría para pagar ese súbito impuesto. Cualquiera que tuviera una cámara indiscreta podría habernos filmado y pensaría que estábamos en una clase de “steps”.

Antes de eso, uno debe saber que tiene que “apersonarse”, como se dice en el argot del monstruo burocrático, con el número de la finca de tu departamento o propiedad y la cédula o RUC del contribuyente, para no hacer perder tiempo a los eficientes funcionarios que en tres patadas te dicen cuánto debes, te imprimen los montos y te indican si pagas en el banco, cómo debes hacerlo y si lo haces en el MEF, cuál es su modalidad.

La verdad es que ya uno no sabe si echarse a reír o ponerse a llorar de tantas sorpresas. Ahora se habla de cobrar mantenimiento a los apartamentos que no se han vendido, lo que trae de cabeza a los promotores, que han visto cómo la burbuja se ha ido desinflando de a poco y, al final, afecta que se emprendan nuevos.

Lamentablemente, tal parece que al final estamos casi como los argentinos, quienes acuñaron un dicho que me parece excelente: “Las crisis no son terminales y las oportunidades nos encargamos siempre de perderlas”.

<>

Artículo publicado el  10  de mayo de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

Que debemos aspirar los panameños del cambio (II)

La opinión del Abogado…..

.

Alberto E. Fadul N.

Continuando con la serie, analizamos la seguridad pública; naturalmente, en un proceso de cambio se requerirán los estudios de reingeniería que sean pertinentes, realizados por una empresa independiente que se dedique a estos menesteres.

Analizar las realidades del estrato social al que pertenece la mayoría del conjunto policial seria pertinente. Para contrarrestar los efectos negativos de tal situación, será necesario analizar el contar con una barriada exclusiva para los integrantes de esta organización, hasta el grado de sargento y sus distintas categorías. Evaluaciones de funcionalidad para pagar salarios cónsonos con sus respectivos grados y trabajo. En ésta, establecer un supermercado con controles para que no se abuse del beneficio. Incluso, contar con su propio pre kínder y kínder.

Es preciso considerar, con grados de efectividad, una jubilación, obligatoria, después de X años de servicio, que abarque a todo el conjunto. Entender las motivaciones para el comportamiento profesional, de baja calidad, que se le ofrece a la ciudadanía. Ir saliendo de los frutos dañados y seguirles la pista a estas personas, dado que podrían inclinarse a la criminalidad.

Será vital evaluar, científicamente, como afecta, psicológicamente, al personal policial y su oficialidad, los efectos de la corrupción impune de la que gozan funcionarios públicos de alto rango, el actuar arrogante dentro y fuera de sus cargos.

El Capítulo II de nuestra carta magna, no puede ser más claro en cuanto a las funciones del ministerio Público. Conocerlo y apreciar como pesa el comportamiento histórico de quienes han ocupado el cargo de Procurador (a) de la Nación, sobre la labor policiva es enfáticamente vital. Esta institución guarda estrecha relación con el servicio policial .Veamos el texto. El subrayado y la selección de numerales es nuestra:

“Artículo 220. Son atribuciones del Ministerio Público”:

1. ……….

2. ……….

3. Vigilar la conducta oficial de los funcionarios públicos y cuidar que todos desempeñen cumplidamente sus deberes.

4. Perseguir los delitos y contravenciones de disposiciones constitucionales o legales.

5. Servir de consejeros jurídicos a los funcionarios administrativos.

6. ……….

¿Pesó más la lealtad hacia el partido designante, que el ejercicio imparcial de sus funciones? Conocemos la triste respuesta.

Tomará años reestructurar nuestro servicio policial. Se hace obligatorio un seguimiento, en esa dirección, por quienes lleguen a ocupar el solio presidencial. Los avances y el propósito de la continuidad, transparentemente, deben ser expuestos a la ciudadanía al final de cada periodo presidencial.

Continuaremos con la temática: cárceles, el hacinamiento, los malos tratos, la posibilidad eficaz de la resocialización del los presidiarios, etc., tema vital para la prosperidad y tranquilidad futura de un país tan pequeño. ¿Se hará? ¿Es esto parte del cambio y su continuidad?

<>

Este artículo se publicó el  9  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Quién le pone el cascabel al gato?

La opinión de…..

,,,,

Alexis Alvarado Jutting.

Hace días, mi hija Mar, estando en los predios del Supermercado Rey de El Dorado, le da por ver varias tablas de venta pública de chances y billetes de la Lotería Nacional -venta realizada por los billeteros (comisionista)-, y divisa el número 9517. Dado que su mamá cumple el 17 del próximo mes, sólo desea comprar un pedazo de billete. Quedó sorprendida cuando la billetera le pide que coopere con ella, comprándole otro pedazo de billete, un número alto (para no decirle casado).

Constantemente, le insistía a la billetera que no era legal obligarla a comprar otro pedazo de billete e iba en contra de sus principios. También el señor Director de la Lotería Nacional ha señalado a los medios de comunicación social, la ilegalidad de las ventas de chances y billetes casados. La vendedora en tono desafiante mencionaba una y otra vez, que una cosa es lo que diga el Director y otra cosa es lo que ella haga con sus billetes.

A mi hija siempre le inculcamos los valores morales, su madre con una especialidad en Estudios Éticos, le enseñó la importancia de mantener la ética en todas sus actuaciones y durante el trayecto de su vida. Además de no dejarse avasallar por ninguna persona.

Por tal motivo, al salir su mamá del supermercado le comenta la situación en la cual se encontró con la vendedora de billetes, y le pidió a su madre acompañarla ya que había decidido filmar a dicha señora. En el momento en que la mamá le pedía el pedazo de billete, se negó a venderlo, y en ese mismo instante, un grupo de billeteros varones, le decían a la vendedora que la joven la estaba filmando y que eso era prohibido por ley. La billetera, enseguida fue en busca de la policía, acusando a mi hija Mar, de la ilegalidad de filmarla, mi hija en su defensa le señala a los policías que esa señora había cometido una falta administrativa. Por lo tanto, tenía todo el derecho de filmarla para acusarla y presentar las pruebas a la Dirección General de la Lotería Nacional. Ambos policías en vez de llevar a esta billetera a la instancia correspondiente, le señalan que no existe una ley para llevarla a una autoridad competente y le piden a mi hija que deje las cosas como están, al final no pudo comprar el billete de lotería.

Considero que la administración de la Lotería Nacional debe eliminar a esa mafia de billeteros (con algunas excepciones) que venden afuera del mencionado supermercado en El Dorado. Todos esos hombres jóvenes, fornidos y llenos de vida, deben buscarse otro tipo de trabajo y así dejar de lucrar con el sudor de muchas personas humildes, exigiéndoles que compren el billete casado. Sin embargo, la Lotería Nacional debe hacer un estudio social y minucioso para darle la oportunidad a otros que realmente lo necesitan.

En los próximos días, mi hija irá a presentar la denuncia a la Dirección General de la Lotería Nacional. Por consiguiente, exhorto a los compradores de lotería, no comprar afuera de ese supermercado, por dos sorteos semanales y les aseguro que estas personas se verán obligadas a dejar de vender los billetes casados. Además, le recomiendo a la Lotería que ponga afuera del supermercado una caseta permanente con inspectores, para erradicar este mal consuetudinario y así apoyar al consumidor, ¿Quién le pone el cascabel al gato?

<>

Este artículo se publicó el  8  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¡Basta de duelos políticos!

La opinión de….

…..

RAÚL CEDEÑO

Quizás es éste el gran momento para que los panameños de vida pública se dispongan a abjurar de una de las prácticas privadas que más perniciosas resultan para la decencia colectiva: la práctica del duelo, de la supuesta solución caballeresca en las llamadas cuestiones de honor.

El duelo suele ser una tontería más o menos excitante, y si dos señores creen que ello es mejor a dejar un pleito sin solución, o a resolverlo por el procedimiento aún más primitivo del cambio de golpes, allá ellos con su preferencia. Lo que sí debiera ser proscrito para siempre es el duelo por motivos públicos, el que nace como consecuencia de una actuación de interés general, como un buen debate en la Asamblea, por ejemplo, la denuncia periodística de un delito público cualquiera.

Parece que no nos hemos dado cuenta de la posibilidad de que ese tipo de duelos sea una de las causas aisladas más poderosas del fracaso de nuestra vida republicana, aunque también lo que asegura o por lo menos protege la médula democrática en un país es la oportunidad que tengamos sus ciudadanos de opinar, sin más restricciones que las legales, acerca de lo que atañe a la conducta pública.

Es preferible que un periódico o “pablo pueblo” opine de un funcionario, a que pese sobre él la obligación de no decir nada más que la verdad absolutamente comprobada. Cabe aceptar que el duelo sustituya a la sanción legal cuando de asuntos privados se trate y que por su índole personal no atañen sino a aquellos que los ventilan. Pero cuando se trata de cuestiones de interés público, el duelo es intolerable, porque tiende a inhibir el espíritu de fiscalización sin el cual la democracia se convierte en cooperativismo y compadrería.

Nadie tiene la obligación de tirársela de “guapo”, y aparte de que no basta que lo sea, siempre habrá otro guapo con más poder animal y más técnica de esgrima o pistolera. Si la democracia es algo, es precisamente el coeficiente público de la mínima aptitud individual: en otras palabras, que el más débil tenga iguales derechos que el más fuerte.

Cuando exista una calumnia, allí están los tribunales, pero si un funcionario no quiere que se hable de su gestión pública, no se meta en ella.

Si yo no quiero que me califiquen de cualquier forma por un artículo que he escrito, entonces es mejor que no escriba para el público o simplemente me consuele pensando que otros lo encontrarán exquisito. Pero tenemos que acabar con el duelo por motivo público. Esa práctica es uno de los morbos que han hecho un muladar nuestra vida republicana.

<>

Artículo publicado el  9  de mayo de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

De estupefaciente ciudadano”

La opinión del Estudiante de Derecho…..

.

Ariel Banqué Estrada

He constatado que existen factores somníferos que pasman al ciudadano y lo inhabilitan para interpretar la edificación de la “Catedral del futuro y los cambios de falsos valores como la pillería y la astucia, por la justicia y la solidaridad” de la que se refiere Francisco Rubiales. Y en esta ocasión, mi parecer trata sobre la postura ofuscadora y desorientadora de las iglesias; y acoto, que la iglesia es parte del opio de los pueblos, como diría Marx, por la desconcertada conversación que sostuvimos con una letrada y profesora (erudita del Derecho), que en su calidad de cristiana evangélica, no titubeó en aludirme “hay que obedecer a las autoridades, que están ahí por Dios, y orar para que hagan las cosas de manera correcta”. “Pues contra ti, sacerdote, es mi demanda…, mi pueblo esta siendo destruido, porque le falta conocimiento”… (Oseas 4; 4 y 6).

¿Cuál es la misión del evangelio que profesó Jesucristo? ¿Por qué nos presentan un Dios mudo y apático a nuestros males humanos? y, nos acallan ante las injusticias instándonos sólo a la fe y no al repudio de lo mal hecho, ¿A qué se deberá la creciente proliferación de nuevos templos evangélicos en lugares contingentes pero radicalmente descuidados y empobrecidos? ¿Podría deducir que se debe a una política sosegadora ciudadana? Cuando todavía los ciudadanos esperan prodigios de sus líderes (como cuando Moisés, usó su vara para hacer milagros), sin la mínima intensión de luchar por su bienestar social.

Insisto, de la vida de Jesucristo se destila su repudio a las injusticias y la lucha por alcanzar lo justo. Por tanto, es absurdo que se degrade el intelecto de la persona al ceñirlas con verborrea a que se sometan y obedezcan a sus autoridades, pues aunque malos, son los líderes que nos merecemos. ¿Peco al exigirle sobre su actuar, a quien le he delegado mi poder político? Si sólo bastarán las oraciones para oprimir a los gobernantes, ¿De qué sirven los foros, los debates y lo que hay se analiza? ¿Cuál sería el sentido de la Constitución y las leyes? Sin obviar el estudio del Derecho.

Si la revolución, es “cambiar lo que debe ser cambiado, igualdad y libertad plenas; el emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos”; ¿Sería difícil comprender que Jesús, fue un revolucionario de todos los tiempos? Sólo nosotros a base de esfuerzo, emprenderemos el camino al cambio de la sociedad, relegando a los enviciados de manejar nuestro erario público, y como cristianos y letrados tomar parte y revolucionar la política para ser activistas de la justicia, ya que las autoridades no solucionan nuestros problemas, aunque debieran hacerlo, pues “lo más atroz de los malos, es el silencio del bueno”…

<>

Este artículo se publicó el  9  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Negro: déjate contar

La opinión del Docente Universitario…..

Jorge Luis Macías Fonseca

El 16 de mayo de 2010, se celebrará el XI Censo de Población y el VII de Vivienda. En esta actividad pública se incluirán preguntas dirigidas a la identificación de la población negra panameña. En un documento del Consejo de la Etnia Negra se informa que en el Censo de 1940 se censó en atención al grupo racial en donde los resultados arrojaron, que de 622,576 panameños, 68,897 eran blancos, 82,871 eran negros, 406,814 eran mestizos, 55,987 eran indígenas, y otros (8,007). Desconocemos los instrumentos utilizados para esa medición. Y seguidamente se afirma -en el documento en mención- que durante 70 años los negros fueron invisibilizados, y se pregunta: ¿cuántos seremos ahora?

En un trabajo, titulado: La Población Panameña, José Reyes Alveo maneja los siguientes porcentajes de representatividad de los grupos humanos en Panamá: el 60% de la población panameña es mestiza, 17% es blanca, 14% mulatos, 6.0% indígena, 4% asiático, 3.0 indus, 2% semitas, árabes y judíos. Luego de un balance de reconocimiento de la composición población del país, sostiene que: “Con casi tres millones de habitantes, la población panameña está compuesta en un 67% mestizos, 14% negros, un 6% de amerindios (indígenas) y un 3% de personas de origen étnico variados”. Y en el trabajo comentado, ubica las áreas geográficas de ocupación del negro de Panamá.

Es evidente que el negro panameño tiene un peso importante en el conjunto de la población nacional. Y es claro que, independientemente, que las mediciones de los grupos raciales, no se hayan hecho con la cientificidad debida, pues no queda claro, cómo se arriba a esas conclusiones, no puede desconocerse la presencia del negro panameño. No hemos estado invisibles. De lo que se trataría es de sistematizar su presencia, pues de acuerdo al censo de 2000, se empadronó la población indígena, y aparentemente a ningún otro grupo racial en especial.

En el documento del Consejo Nacional de la Etnia Negra, se plantea que: “Éramos mayoría absoluta (1940), entonces porqué será que dejaron de contarnos”. La respuesta es obvia. Los acondicionamientos mentales y las posiciones prejuzgadas tienen un extraordinario peso en las valoraciones que se hacen de los grupos humanos, principalmente el referido al negro. Las tesis de la inclusión, operan en un discurso enmarañador y enmascarador, y las de la exclusión actúan con energía para desconocer su presencia. Por ello, planteo con mucha sinceridad que la actividad censal debe ser explicada, pues la identificación del negro panameño en cantidad y situación geográfica es interesante, y en eso tenemos conciencia. Pero de ninguna manera pueden los resultados censales convertirse en un instrumento de uso de los sectores de poder para estrechar nuestras posibilidades de desarrollo, pues habría que indagar si la filiación del indígena en espacios geográficos y en número le ha sido en verdad de beneficio. Al final de todas mis preocupaciones, alguien me dijo, no importa, después veremos: Negro: déjate contar.

<>

Este artículo se publicó el  8  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.