El cumplimiento de la garantía por el proveedor

La opinión del Abogado…

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Irving Domínguez Bonilla

Dentro de las obligaciones que rigen la relación proveedor-consumidor está la de informar a este último sobre la existencia de la garantía sobre los bienes vendidos o servicios prestados y cuáles son las condiciones que abarca ella. En caso de que se produzca un reclamo por parte del consumidor, esto es, debe haber una adecuada información, de forma expresa y clara, por parte del proveedor al momento de la venta del producto o prestación del servicio sobre la existencia de la garantía, las causas en las cuales la misma opera y la forma de hacer el reclamo de ella.

Todo lo atinente a la garantía en materia de protección al consumidor responde al llamado principio de idoneidad del producto por medio del cual el fabricante, importador, distribuidor o proveedor de bienes o servicios está obligado a garantizar el uso normal, durante el periodo de vigencia de garantía, de los productos o servicios vendidos o brindados. Conforme a lo expuesto el fabricante, importador, distribuidor o proveedor quedan obligados, en casos de defectos del producto, a garantizar el funcionamiento adecuado de los bienes vendidos, debiendo como primera y principal obligación a reparar el bien por el defecto existente, y solo en caso en que el defecto sea de tal envergadura que haga imposible el uso del bien para el fin por el cual fue adquirido o bien disminuya su valor considerablemente, y solo en este caso, el consumidor tendrá derecho al reemplazo o bien a recibir el precio de venta pagado.

Es nuestra opinión debe tomarse en cuenta como parte del precio a devolver en caso de que sea necesario cumplir con esta obligación, el periodo de depreciación producido en el bien, el cual es producido por el uso y posesión del bien por parte del consumidor. Los tribunales de protección al consumidor en la practica no toman en cuenta este aspecto, castigando de forma injusta al proveedor quien se ve obligado, frente a un fallo que obligue a la devolución del precio, a recibir un bien depreciado, a veces de forma dolosa por el consumidor, lo cual no se compadece con la equidad y justicia que debe revertir una decisión jurisdiccional. En este aspecto el juzgador debe considerar la depreciación del bien y deducirlo del precio a devolver al consumidor o bien establecer la fórmula para lograr este fin.

Igualmente en muchos casos, desconociendo el tenor claro de las normas que rigen la materia, conminan a los proveedores a reemplazar el bien o devolver el precio, sin plantear como primera fórmula la reparación del bien, que es le primigenia de todas las obligaciones en materia de garantía.

Percibo que el desconocimiento anterior obedece a una inadecuada interpretación de las normas en materia de garantía tratando de que ellas, a pesar de su claridad, se apliquen solo de forma beneficiosa al consumidor, haciendo ver que es la parte más débil en la relación contractual.

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Este artículo se publicó el  4  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Clientelismo degradante

La opinión de…..

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M

Jorge Gamboa Arosemena

Para este servidor, la política es la búsqueda del bien común y debe estar enmarcada dentro de parámetros éticos y morales, donde los intereses subalternos –esos que nacen de la naturaleza egoísta del ser humano– sean domesticados, es decir, convertidos en un egoísmo racional.

Claro que todos queremos tener las mejores oportunidades de vida, pero racionalmente sabemos que no podemos hacerle a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros.

Siendo la política la búsqueda del bien común, es incongruente, con ese bien común, que grupos de individuos se tomen los partidos políticos como instrumentos que inciden en la vida de los Estados, y lo hagan con objetivos contrarios a la búsqueda del bien común.

Ese es el caso de los partidos políticos en Panamá, pues más allá de los enunciados plasmados en los papeles, sus declaraciones de principios, sus planes de gobierno y sus estatutos solo son letra muerta.

Por diferentes razones, los camarillas escriben su fe de erratas de lo que se podría esperar de los integrantes de estas; que tienen ciertas cualidades de instrucción, educación e inteligencia; que no le temen al ridículo de actuar como cualquier individuo de escaso coeficiente intelectual, demostrando un cinismo a ultranza.

La mayor expresión de este cinismo es cómo desarrollan al máximo el clientelismo cuando están en el ejercicio del poder público, ese que lleva a un afán insensato de acumular firmas en los libros de adherentes, custodiados por una entidad parte del poder antidemocrático, pero con una imagen fraudulenta, el Tribunal Electoral.

Ahora le toca al partido Cambio Democrático (CD) engrosar maniáticamente sus adherentes. Así lo hizo el Partido Revolucionario Democrático en el período anterior y observen los resultados electorales y la crisis en que está; así lo hizo mi partido, el Panameñista, cuando estuvo en el poder, situación que no le evitó perder aparatosamente las elecciones de 2004.

Y la gente se inscribe por cierta conducta inmoral dispensada, si cabe, por su baja cultura política. Lo hacen para ver si consiguen alguna prebenda o algún trabajo; es decir, para traficar influencias, porque ni a la dirección de los partidos ni a los recién inscritos les interesa formar o formarse como un cuadro militante del partido. Son masa que está al socaire del supuesto líder que fue la correa de transmisión para inscribirse.

Cambio Democrático, o su único dirigente responsable, ha cometido el irrespeto hasta de sonsacarle inscritos a su aliado el Panameñista, con el silencio cómplice no solo de Juan Varela, sino de prácticamente todos los que ostentan algún cargo de dirección. No se diga de cómo el Cambio Democrático vilipendia a los integrantes de Unión Patriótica y Molirena, también con la actitud subalterna de esas dirigencias que, de una u otra forma, como la gran mayoría de la dirigencia panameñista, están gozando momentáneamente de las mieles del poder, a los que he comenzado a llamar los “empapados”, por eso de estar en la “papa”.

Ya Cambio Democrático debe estar como el segundo mayor partido, sobrepasando al Panameñista, y con la adhesión de Unión Patriótica y Molirena acercándose al Partido Revolucionario Democrático. Cabe señalar que Martinelli, dueño o mandamás de Cambio Democrático, no está inflando su partido para ceder la cabeza de una supuesta alianza perdurable hasta el año 2014, con el que él tanto descalificó con epítetos de todo calibre, a pesar de la reciente unción que hizo a Varela en Las Tablas.

Los panameñistas, si pueden superar a una dirigencia adocenada, tendrán que reaccionar, llenándose de dignidad, de convicciones doctrinales, de esas que dejó Acción Comunal, que son opuestas al mercantilismo globalizante y oligárquico que hoy desarrolla el gobierno del CD, que ha usado exitosamente el clientelismo en su mayor expresión y un bombardeo propagandístico digno de gobiernos fascistoides.

Y mientras ocurre el estremecimiento del Panameñismo y su acercamiento creíble con sectores populares y de la sociedad civil, hay que pensar en la nueva República que debemos constituir.

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Este artículo se publicó el  6  de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Sobre la autoridad de la Ley

La opinión del Jurista y Docente Universitario…..

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CARLOS AUGUSTO HERRERA

Está fácil y difícil al mismo tiempo hablar del tema. Las sociedades se tienen que regular de bidamente, para lograr la coexistencia pacífica. El orden estructural se concibe, en consideración a los valores que persistan en el medio a través de las costumbres. El hombre sabe que la vida es dual; que oscilamos entre los extremos del bien y el mal, del día y la noche; claro y oscuro y así, con la conciencia enfocada podemos considera lo que deseamos, el bien común.

Está más claro que el agua de una tinaja interiorana.  Las leyes, debidamente proporcionadas, se deben diseñar con el perfil deseado en la enunciación y la contención en tal decisión, que igualmente se debe asimilar por todos los gobernados.   El asunto se empieza a complicar cuando nosotros, como seres emocionales, tenemos que analizar, interpretar, decidir y ejecutar, cuestiones relegada a los funcionarios, que, a su vez, deben cumplir con el mínimo de educación y eficiencia.

Otro asunto de carácter determinante es la proyección sobre credibilidad social al gobernante y sus disposiciones. Es imprescindible que se tenga confianza en las instituciones y que las leyes estén tan bien estructuradas que resguarden ese sentido de equidad. Si esto falla, todo se desvanece y empieza a reinar la corrupción, que es la antítesis de lo elaborado. Tenemos que reconocer las modalidades en la descomposición para compadecer lo que nos ocurre y que nos pone a golpear la piñata con los ojos vendados.

Para enfrentar un asunto tan dramático como la inseguridad física de los ciudadanos, es menester, es diagnóstico fiel de lo que ocurre, se debe dibujar el problema una vez detectado y tomar las medidas para enfrentarlo.   Convencidos de que no todo está perdido, hay que aplicar respuestas sencillas, pero oportunas. Dentro del análisis se debe ubicar la población sobre la que se derramará el estímulo para captar la reacción. Trabajar con el mismo presupuesto y reingeniarse, para, con el mismo aporte, lograr mejores y mayores beneficios.

Si nos ocupamos de tareas delegadas, como se hace con Nuestra Policía amiga, si no es debidamente estructurado, cada estamento debe desarrollar su labor con eficiencia.   Si hablamos de la Policía, este es el brazo ejecutor de la Ley, son sus miembros, como agentes de la autoridad, bajo una estricta supervisión, los que tienen que cumplir y hacer cumplir la Ley.   Es en esta estructura en donde funciona la Obediencia Debida y donde son los superiores los que operan las funciones y los subalternos las cumplen al pie de la letra. Esta subordinación tiene excepciones, como la de no cumplir una orden, si con ello se vulnera la Ley.

Dentro de este modelo, hay que proyectar el mayor beneficio sobre la inversión de toda actividad para sacar el mayor provecho.   Se debe planificar la gestión pública y de este modo, evitar el desgaste dentro de las horas laborables para que cada funcionario independiente de sus funciones, realice su trabajo en condiciones óptimas. De esto no se puede excluir a nadie con el convencimiento de que es empleado público y por ello, debe trabajar menos.

Visto así, estamos frente a la autoridad pública.   Frente a un verdadero sistema de gobierno exitoso, con una estructura emblemática con la que se demuestra la legitimidad de la actuación. Cuando se ordena un asunto, a muchos no les gusta la imposición, pero la Ley es la Ley.   Son estas condiciones de credibilidad las que hacen un buen gobierno, con preceptos que se cumplen.


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Este artículo se publicó el 5 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Educación en libertad

La opinión de…..


Carlos Antonio Solis Tejada

Es un hecho que la educación académica está en crisis y que los que se llevan la peor parte son los pobres. La verdad es que hoy día Juanito no sabe sumar, habla y escribe mal el español y a duras penas balbucea el inglés (mucho menos esperen un milagro en mandarín); le gusta lucir sus mejores galas y habilidades musicales en noviembre, pero por favor no le pregunten qué se celebra durante ese mes.

Amarga sorpresa se llevarán sus padres cuando Juanito trate de ingresar a la universidad, pues resulta que el niño –que fue cuadro de honor– no pasó los exámenes de ingreso. Inevitablemente alguien debe tener la culpa, pero siempre debe ser el otro, pues la autocrítica brilla por su ausencia.

Al final todos esperan que el Estado nos brinde la panacea educativa que nos llevará a la dicha y prosperidad primer mundista. ¿Pero en verdad será así? Soy del pensar que el Estado no es la solución sino el problema.    La educación pública estatal cumplió un gran cometido en alfabetizar en menos de medio siglo a un país analfabeta e ignorante.   Pero, hoy por hoy, el aparato educativo estatal ha sido sobrepasado en su capacidad de acción por las nuevas realidades del país y del mundo.

Se requiere un nuevo enfoque que supere el paradigma del Estado como proveedor, evaluador y promotor de la educación en el país. Hay que liberar el sistema educativo del yugo estatal y sindical que lo asfixia, devolviéndoles a los padres de familia el rol que les asigna la Constitución en materia educativa y que habían abandonado en manos del Estado y los gremios magisteriales. Resulta más beneficioso para el sistema que el Estado se repliegue a un rol meramente evaluador y regulador.

Privatizar o tercerizar es tabú en este país, pero ofrece una gran variedad de vías que permiten la adecuación y modernización curricular de forma natural a través de la libre competencia, sin los altos costos y traumas que una solución estatista conlleva con sus discusiones bizantinas sobre cuál es la mejor filosofía pedagógica a seguir o cuáles son los contenidos que debe tener; de cuánta plata hay que sacarle al contribuyente y cómo se mantiene el statu quo del personal de las escuelas.

Qué cosas necesitan saber, qué habilidades necesitan desarrollar, qué valores deben seguir nuestros niños, son decisiones que corresponden a los padres de familia y no al Estado.   Si Juanito no sabe hablar, escribir, sumar o recordar la historia patria, es responsabilidad de los padres (y de Juanito por flojo), porque una vez detectado el problema deben resolverlo, tomando las medidas que requiera el caso; y es responsabilidad de la sociedad a través del Estado, que lo personifica, proveer las condiciones para que cada quien (estudiante, padres de familia y educadores) cumpla su deber y con el designio divino que el Creador les destinó.

Una forma de lograr la tercerización de la manera menos traumática posible es a través de una reformulación del seguro educativo, que pase de ser un simple impuesto que se reparte entre el Estado, los sindicatos y las universidades a un sistema de carácter privado, propiedad de los cotizantes; una Caja del Seguro Educativo que sea lo que la Caja de Seguro Social pudo haber sido si el Estado no hubiese metido sus manos; un fondo común que provea a los padres de familia de los fondos necesarios que subsidien o complementen los gastos para la educación que sus hijos necesiten en las mejores escuelas que el mercado educativo les puede ofrecer.

Su financiación podría ser tripartita, mediante los aportes del trabajador, el empleador y el Estado a un fondo común que debe ser administrado por profesionales expertos que lo hagan crecer. De esta forma, el Estado podría tercerizar las escuelas a entes como cooperativas de educadores, iglesias, asociaciones vecinales, etc. Devolviéndole así la educación al pueblo.

Pero la mayor virtud de este cambio radical es que le permite al Estado priorizar sus gastos en educación en aquellos más necesitados, los más pobres entre los pobres, dotándolos de mejores condiciones de aprendizaje, finalmente, sacándoles de la pobreza y de la necesidad de ser asistidos por el Estado. Al Estado solo le quedaría el rol de evaluar bimestralmente el progreso del estudiantado del nuevo sistema a través de exámenes universales estandarizados por nivel, con parámetros internacionales que permitan determinar su pase y permita evaluar si las escuelas están cumpliendo con su rol sacando del mercado aquellas que no cumplan su cometido. De esta manera se incentiva la competencia y un alto nivel en la oferta académica.

La educación superior debe ser regida por un ente superior imparcial, con participación de los gremios profesionales como evaluadores de las carreras y sus egresados y no por las universidades estatales, logrando con ello y desterrando el mercantilismo imperante en la educación superior privada y sacando de su letargo a la educación superior pública.

El problema educativo necesita una pronta solución que ataque sus problemas de raíz, sea cual sea la solución, esta debe ser la más creativa y práctica posible; para lograr su implementación, rápida y exitosa, solo se necesita tener una mente abierta a romper paradigmas.

¿Qué piensa usted?

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Este artículo se publicó el  5  de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Retazos históricos

La opinión del Empreario y Político…..

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Samuel Lewis Galindo

Leyendo una vez más el libro Retazos Históricos que mi padre Samuel Lewis Arango escribió en 1975, quiero compartir con mis amables lectores algunas “cápsulas” que tuvieron impacto en la vida nacional y que mi padre recogió en su libro.

He aquí algunas de ellas.

***En febrero de 1883, se celebró el primer sorteo de la Lotería Nacional de Panamá cuyo concesionario fue Don José Gabriel Duque. Al expirar dicha concesión del Sr. Duque el 17 de enero de 1919 el gobierno nacional tomó posesión de dicha empresa.

*** En febrero de 1852, falleció en esta capital Don Louis Lewis, cuñado del General Tomás Herrera y fundador de la familia Lewis en Panamá.

***El 16 de enero de 1904, vio la luz pública en el país una revista literaria de gran prestigio intelectual “El Heraldo del Istmo”, dirigida por el brillante escritor y esclarecido patriota Don Guillermo Andreve.

***En febrero de 1905, la Escuela de Música y Declamación ofreció su primer concierto público. La Escuela era dirigida por Don Narciso Garay.

***El 8 de febrero de 1888, nació en esta ciudad Don Enrique Adolfo Jiménez, quien en 1945 fue Presidente de la República.

***El 4 de febrero de 1968, en una corrida de toros celebrada en la Plaza de la Macarena, sufrió dos cornadas, afortunadamente no resultaron graves, el diestro español Manuel Benítez, el Cordobés.

***El 21 de febrero de 1969, el gobierno surgido del golpe del 11 de octubre de 1968 extinguió todos los partidos políticos.

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Este artículo se publicó el  4  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Franz Castro gana el Gustavo Batista Cedeño 2010

El reportaje que desde la Oficina de Relaciones Publicas del Instituto Nacional de Cultura, nos envió la comunicadora social….

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GILMA MEZA

Franz Castro repite la hazaña de ganar por segunda vez el Concurso de Poesía Joven Gustavo Batista Cedeño 2010, organizado y otorgado por el Instituto Nacional de Cultura. “La Antigua Furia y Pájaro sin Alas” es el título de la obra ganadora, escogida por los connotados jurados David Robinson, Yolanda Hackshaw y Héctor Collado.

La mención honorífica de este concurso recayó en “Desvelos” de la joven poeta Magdalena Camargo.

El INAC convoca anualmente a los escritores nacionales menores de 35 años,  para que participen en el Concurso Gustavo Batista Cedeño, creado en 1992  para honrar la memoria de este poeta santeño.  Su objetivo es estimular y difundir la producción poética entre las nuevas generaciones de autores panameños.

Franz Castro recibirá del INAC premiación que consta de 1,000 Balboas, pergamino y 75 ejemplares de la obra (cuando sea editada).  El acto de premiación será el 26 de mayo, en el Teatro Anita Villaláz, a las 7:00 de la noche.

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Reportaje enviado el 5 de mayo de 2010 por la autora a Panaletras, para su publicación, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Benedicto XVI

La opinión de…..

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Irving H. Bennett N.

Benito el Bueno, así lo veo yo. Joseph Ratzinger y Karol Wojtyla colaboraron junto a Marcos Gregorio McGrath en la elaboración de la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Actual. Esto le dio a este genial teólogo una visión muy íntima del sentido del Vaticano II y le ha permitido entender de cerca el nuevo rumbo de la Iglesia. Su colaboración cercana con Juan Pablo Magno le ha permitido seguir la línea demarcada por los Papas desde Juan XXIII hasta el momento.

Ya su teología previa a su elección como Papa era magnífica y esa elección la ha hecho mucho más importante. Su desarrollo posterior es un aporte invaluable al magisterio de la Iglesia y una reafirmación del enorme legado de Juan Pablo Magno. Su contribución a mantener el rumbo de la Iglesia por el camino correcto es indiscutible para cualquiera que conozca la Iglesia bien. Antes del Vaticano II era reconocido como un teólogo innovador, ahora, según afirma el teólogo cisterciense Maximilian Heinrich Heim, “Ratzinger debe ser entendido no sólo como experto de la eclesiología conciliar, sino como uno que ayudó a darle forma”.

Entonces, ¿por qué esta feroz persecución en contra de este Papa santo y extraordinario?

Las lecturas propias de la liturgia de este tiempo nos dan la clave. Nos relatan la terrible persecución que ha tenido la Iglesia desde su inicio con la crucifixión de Jesús y la lapidación de Esteban. Vemos a Pedro denunciando al Sanedrín a sus caras por el homicidio de Jesús y cómo ellos rechinaban sus dientes de rabia.

Y así también con la cultura pagana de la época que merece este juicio de los cristianos tal como lo expone San Pablo en su Primera Carta a los Corintios: “No se hagan ilusiones: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios”. (1 Cor, 9-10). La ira que provocaban esos señalamientos le valió a los cristianos no sólo la acusación de que comían niños en sus celebraciones litúrgicas, y eso de una civilización que exponía a sus hijos a la intemperie para que murieran, sino también el martirio en el Circo Romano.

Hoy, que una cultura neopagana (de la que no están exentos muchos de la misma Iglesia) agrede con furia a la judeocristiana, resurge desbocada la ira, la calumnia y la persecución.

Bienvenida sea. La sangre de los mártires siempre ha sido semilla de cristianos y la Iglesia hoy se fortalece y robustece en la persecución. Para muchos quienes vieron en el Concilio una apertura para hacer cualquier cosa que se les ocurriera, el Cardenal Ratzinger parece una reliquia de un pasado lamentable. Muchos creen que se debilita la Iglesia porque la ven perder el exceso de grasa, pero no ven el músculo que crece en su interior.

La Iglesia hoy vibra con una renovación profunda que surge con el Vaticano II. Mucho más dolorosa que la persecución de afuera es la que surge en su interior de una porción del clero y del laicado rebelde. Pues, que rechinan de rabia porque no se apruebe que den rienda suelta a sus bajos instintos.

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Este artículo se publicó el 4 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.