Seguridad, derecho de todos

La opinión del periodista…

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Euclides Fuentes Arroyo


El golpe más bajo y doloroso para cualquier ser humano es el despojo de bienes alcanzados a través de años de trabajo y esfuerzo constante. Deplorable que pierdas lo tuyo de la noche a la mañana por la acción canallesca de quienes hacen del crimen la vía fácil para enriquecerse.

Un reputado profesional de reconocida trayectoria como hombre de bien y sus familiares más allegados, fueron víctimas, recientemente, de un asalto y robo en su propia residencia ubicada en uno de los modernos y aparentemente seguros barrios de nuestra capital.

No se trata de un hecho delictivo más que eleva los índices de la inseguridad, sino el producto de una bien planificada y ejecutada acción de gente venida del exterior con vasto prontuario en los anales de la maldad. Las carencias de oportunidades, la violencia entronizada por largas décadas y el malestar acumulado por la injusticia social en países fronterizos, han forzado el éxodo de nuestros vecinos hacia este santuario donde circula el dólar que apetecen.

Es tan preocupante la profundización del problema como lo es el flagelo de otro mal que procede de las mismas fuentes, el asunto del trasiego de drogas y la contaminación de la sociedad que sufre sus consecuencias nefastas.

Frente a la realidad no parecen surgir las fórmulas de encararla por parte de quienes tienen la responsabilidad, según reza la norma constitucional, de garantizar la paz y la seguridad de los ciudadanos.

Pero no sólo estamos desprotegidos ante el crimen organizado.  La seguridad social anda tan mal o peor que el apogeo de la criminalidad.   Quienes más padecemos los rigores de la deficiente administración de la entidad que pertenece a todos, somos los hombres y mujeres que a lo largo de toda una vida consignamos religiosamente nuestro aporte.

No de ahora, sino desde hace ya sus buenos años, los supuestos beneficios a que tenemos derechos adquiridos por ley, brillan por su ausencia. El trabajador que se retira tiene que seguir tolerando impotente el descuento de la cuota de seguridad social, impuesto sobre la renta y dizque seguro educativo. No obstante esa contribución quincenal, no le da derecho a recibir las medicinas que alivian las dolencias dejadas por el pasar de los años. Ni se diga de la atención médica y mucho menos si se trata de especialistas, como hay ya millones de ejemplos.

Es tan perverso el método de conducción de este ente que, a pesar de ser el sistema cibernético el fuerte del modus vivendi del ungido para conducir dicha nave, en vez de actualizar en justicia el pago a los pensionados, repiten el exabrupto de quincenas de 17 y hasta 18 días para convertir a Panamá en un país que ni siquiera está a nivel del tercer mundo.

Para el automovilista común también hay una buena dosis de inseguridad.   No existe la policía de tránsito, y si se dice lo contrario nadie la nota; las calles son un caos permanente,  la impunidad de mentes enfermas y criminales al volante de autobuses, cuenta con el amparo de la autoridad y la complicidad de los dueños de estas máquinas de la muerte

Para completar el panorama la sociedad ve con estupor que se avala la anarquía del transporte y el tránsito con la graciosa idea de pagar la friolera de millones de dólares a quienes han hecho el negocio más redondo de su vida sembrando semáforos por doquier.   Poco ha faltado para que nos colocaran uno de estos aparatos a la entrada del inodoro de nuestro domicilio.  Razón tiene el pueblo cuando opina que los únicos inteligentes han sido los sembradores de semáforos porque de ellos es el reino de los billetes.

La seguridad sólo fue un comodín de la campaña electoral y hoy se palpa como el resultado de una mentira más, incubada al calor de la locura de la irresponsabilidad y el juega vivo de quienes comprueban que la demagogia bien publicitada rinde dividendos de poder.

El ciudadano de a pie tiene derecho a exigir seguridad, no sólo para garantizar la tranquilidad de su familia, sino para que sus ancianos mayores sean respetados por quienes manejan la caja que pagan el pueblo trabajador y el empresariado honesto.

Seguridad para el trabajo, para el hogar, para el transeúnte, para todos porque es un derecho de todos.

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Argículo enviado el 29 de abril de 2010 para su publicación por el autor, a quien damos todo el crédito, los meritos y la responsabilidad que le corresponden.

Secretaría del Metro entrega pliego de cargos a consorcios precalificados

La nota que publicara en Facebook  para el Grupo  !Amigos del Gobierno Martinelli-Varela 2009-2014… Ahora le toca al Pueblo!   y que nos enviara la activista política……
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Mary Szczur Araúz

Los representantes de los tres consorcios internacionales que buscan construir el Metro de Panamá recibieron de la Secretaría del Metro los planos y especificaciones técnicas que contempla el diseño, construcción de las obras civiles, instalaciones auxiliares de línea y estaciones, suministro e instalación del sistema integral ferroviario, que incluye el material rodante y puesta en marcha del sistema.

El proyecto de la primera línea del Metro, cuya longitud aproximada es de 14 kilómetros y se extiende desde Los Andes, en el distrito de San Miguelito hasta la terminal de transporte de Albrook, se desarrolla ordenadamente y en un período de tres meses aproximados los contratistas deberán entregar sus propuestas.

Los Consorcios que recibieron las especificaciones y planos son:

CIMA compuesto por:
Acciona Infraestructura (España)
Mitsubishi Corporation (Japón)
Mitsubishi Heavy Industries, LTD, (Japón)
Constructoras ICA, S.A. de C.V., (México) (Tren C.A.F. – España)
Consorcio LÍNEA 1 compuesto por:
Constructora Norberto Odebrecht, S.A., (Brasil)
Fomento de Construcciones y Contratos, S.A., (España) (Tren ALSTOM – Francia)
Consorcio GRUPO ITALIANO METRO DE PANAMÁ compuesto por:
Impregilo SPA, Ghella SPA.(Italia)
Astaldi PA (Italia) (Tren Ansaldo Breda – Italia)

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Nota publicada el 10 de mayo de 2010 en Facebook por la autora a quien damos todo el crédito, los meritos y las responsabilidades que le corresponden.

Sobre protestas callejeras

La opinión de…..

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Francisco Díaz Montilla

Es irrazonable esperar que las acciones llevadas a cabo por los grupos populares que a diario cierran calles y originan tranques se ajusten siempre a la ley. Si la legalidad fuese una condición necesaria para aceptar una determinada acción llevada a cabo por parte de los grupos de presión, entonces muchos de los cambios sociales que registra la historia habrían de desestimarse por haber tenido una base ilegal.

No hay cambio social sin oposición y sin fuerza, y muchas veces –tal vez siempre– la base de esa oposición es ilegal. Es inconcebible pensar en la realización de la Revolución francesa, la Independencia de Estados Unidos, la Separación de Panamá de Colombia o la lucha por los derechos civiles como actos compatibles con las leyes vigentes en esos momentos.

Las leyes no son expresión de la realización de mundos jurídicos posibles ideales. Son, por el contrario, expresión de intereses concretos. Nada hay divino en la ley, y las leyes pueden ser siempre cuestionadas.

Cuando de protestas se trata, la idea de (i) legalidad remite a una sui géneris visión por parte del Gobierno, el cual recurrirá a elementos ideológicos como la seguridad nacional, el orden o el imperio de la ley, aunque sus actuaciones en no pocos casos evidencien lo contrario. Remite también a la sui géneris visión que poseen los sectores sociales afectados.   Son éstos quienes recurren a la defensa de terceros derechos de los ciudadanos o grupos afectados (empresarios o comerciantes, etc.), a pesar de que las protestas pueden tener como detonante la vulneración de derechos fundamentales no atendidos por las instancias que debieran atenderlos (las propias empresas y el Gobierno).

Los panameños –por las razones que sean– no hemos instituido un modelo socioeconómico que nos permita a todos los ciudadanos satisfacer las necesidades básicas y así asentar las bases para un proyecto de vida personal digna. Mientras esto continúe, tendremos insatisfacciones sociales (cierres de calles, protestas, etc.) que jamás podrán ser silenciadas, pese a las draconianas medias que se apliquen.

Es un hecho que los sistemas políticos, sobre todo en el Tercer Mundo, no siempre responden a las necesidades e inquietudes de los asociados en los términos en que deberían hacerlo.   Es decir, no siempre se responde a las legítimas demandas de los asociados, ya sea porque no hay interés en responder, porque la posible respuesta podría contravenir intereses de sectores sociales relacionados con el poder político y económico, por la existencia de vacíos o lagunas normativas que impiden una toma de decisiones razonable o por incompetencia.

La histriónica postura de quienes gobiernan y de los puritanos de la ley es que en una democracia “ésas no son maneras de solucionar los problemas”, y tienen razón en ello.   Pero no pasemos por alto que la noción de democracia –contrario a lo que nos dicen los manuales de ciencias políticas– es una noción vaga o borrosa.

La fuerza como forma de solución de problemas podría no justificarse en un Estado de derecho institucionalmente fuerte, no excluyente, transparente, eficiente en su gestión y justo en su proyección en la vida social de los asociados.

Pero en una democracia de cartón como la panameña: deficiente institucionalmente, excluyente, clientelista, incompetente, corrupta, represiva y sorda a las legítimas demandas de los ciudadanos, la actuación al margen de las formalidades jurídicas es una opción innegablemente válida.

Si no queremos protestatarios en las calles, entonces empecemos a hacer las cosas mejores de lo que hasta hoy han sido.

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Artículo publicado el 1 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Presidentes de Panamá y México se reúnen

La nota en Facebook para el grupo  de Amigos del Gobierno Martinelli-Varela 2009-2014… Ahora le toca al Pueblo!
por la activista política…

Mary Szczur Araúz

Los presidentes de Panamá y México, Ricardo Martinelli y Felipe Calderón, respectivamente, en compañía del vicepresidente y Canciller, Juan Carlos Varela, sostuvieron un encuentro bilateral donde abordaron temas concernientes a seguridad pública, conectividad aérea y comercio.

El mandatario Martinelli aprovechó el encuentro para invitar a Calderón a participar de la cumbre del SICA e igualmente de la visita de Silvio Berlusconi, primer Ministro de Italia, prevista para el 30 junio, evento que será aprovechado para realizar los actos de inicio de una nueva fase de construcción del proyecto de ampliación del Canal de Panamá.

Luego de este encuentro bilateral, el presidente Martinelli, junto al Canciller Varela, realizó un recorrido por el Ministerio de Seguridad Pública donde le presentaron el programa de la plataforma de seguridad de México.

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Nota publicada el 1 de mayo de 2010 en Facebook por la autora a quien damos todo el crédito, los mérito y las responsabilidades que le corresponden.

El mundo real vs. el mundo virtual

De la inspiración de la Jurista y Ex Catedrática Universitaria….

Olga Nelly  Tapia

La brisa diaria.  a veces , no la sentimos. En un mundo de competitividad y de celeridad muchas cosas son pasadas por alto.   La tecnología es un gran adelanto que abre espectros espaciales, cruzando grandes fronteras y acercando emociones.
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Cavilaba hace un rato, cuánta gente existe en el mundo virtual, cuántas amistades reales se han roto por la magia de estos inventos, pero aún así, lo más delicado en este mundo, es el juego emocional que traen estas cosas.
Analistas hablan de la adicción al internet, muchas personas , por diferencias horarias cambian sus estilo de vida para seguir en este mundo virtual, porque allí, muchas veces no se muestran las máscaras, los sentimientos, el corazón humano no está expuesto a que sea sorprendido, allí los gestos y los ademanes no se perciben , allí se da rienda suelta a lo que queremos escuchar muchas veces, pues lo real no llena el cometido.
Hay pasiones bajas, traiciones, amores, lloros, esperanzas, expiatorio de culpas, manejos de tantos perfiles, donde personalidades blandas en su constitución son agredidas y no hay culpables, es un mundo invisible, pero más lleno de engaños que de realidades.
Pareciera que el hoy fue proyectado hacia tiempo atrás, si traemos el ejemplo del famoso Don Quijote de La Mancha, donde sus inaccesibles quimeras por las vastas llanuras manchegas, solía convertir las astas de los molinos de viento en gigantes que lo desafiaban con sus lanzas.
He allí el peligro, las enbestidas que da el sistema, ante un manojo sublimal de efectos, se perfecciona el pensamiento en muchos niveles,  pero, lo que hay que evitar es que ese bombardeo alcance nuestro corazón en donde se guarda la esencia del hombre, y por ello, la famosa pintura donde se plasma a Jesús, tocando con sus nudillos una puerta y al terminar la obra se le dice, maestro, todo está hermoso, pero la puerta carece de una cerradura o pestillo, cómo se entra?:  exacto! contesta el maestro, yo llamo a la puerta, pero es al ser humano es quien le compete abrir y acudir al llamado.
No permitamos que el mundo real se pierda, luchemos por fortalecer la Creación que viene de Dios.  Es perceptible, tangible, lo demás es ilusión.
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Nota publicada el 1 de mayo de 2010 en Facebook por la autora, a quien damos todo el crédito, los méritos  y las responsabilidades  que le corresponden.

El quinto avatar de Gustavo El Magnífico

La opinión de…..

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Evans A. Loo R.

La reelección es un tema complejo y lleno de espinas. No importa si se trata de un presidente o de cualquier otro dignatario que deba ser designado por el voto popular o comunitario.

En aquellos cargos donde se puede manejar dinero a manos llenas, donde se tiene mando y jurisdicción, donde las lisonjas y los halagos son constantes, es impensable el resignarse a dejarlos, sin al menos hacer la pelea.

Son los puestos donde se entiende que es lícito servirse del cargo, no servir a cabalidad a los demás. Es usual que los elegidos por un lapso determinado, una vez llegado el fin del periodo luchen a brazo partido, torciendo la ley y la constitución para ser reelectos. Tratan de atornillarse a los cargos y permanecer en el a como de lugar.

Hace dos siglos ya decía Simón Bolívar: “… nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía”.

Ha regresado el tema de la reelección. Esta vez, la del rector de la Universidad de Panamá, quien lleva más de 10 años en el cargo. Quizás se trate de un plato de sobremesa, para aquella que es un secreto a voces en todos los círculos: la reelección presidencial.

Si 10 años no son suficientes para concluir un proyecto eso es lamentable. Y es deplorable que llegado el momento de irse, pretenda quedarse por una reelección sin haber demostrado que durante su gestión hiciera algo digno de mencionarse.

Modificar la ley para permitir la reelección de una persona es un sacrilegio democrático y enmendar la constitución solo para eso, una apostasía que merece la excomunión democrática y un exorcismo. La reelección tiene más inconvenientes que ventajas. Es paralizante. Dificulta el cambio, la creatividad y la innovación. El sistema se debilita por estancamiento. Es encubridora y es inmoral. Poder que no quiere dejarse a otros, deviene en abusivo. Poder que se alarga de manera forzada, siempre termina corrompiéndose. El poder puede ser utilizado para duplicar el poder. Los recursos pueden ser utilizados para forzar la reelección. El clientelismo es una de estas formas de abuso. Ya sabemos que una gestión gubernamental popular, se puede fabricar. Hay pruebas abrumadoras que hemos sido víctimas del engaño mediante la propaganda.

Más de 10 años es altamente perjudicial. Pareciera como si en lugar de reelecciones estuviésemos frente a verdaderos avatares de los dioses. Y como están las cosas, tenemos la impresión que presenciaremos el quinto avatar de Gustavo el Magnifico.

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Este artículo se publicó el  28  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El principio pro persona: derecho humano

La opinión de

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LUIS FUENTES MONTENEGRO

Los derechos humanos no sólo dependen de que estén reconocidos en la Constitución, en las leyes, o que sean parte de convenios internacionales con valor de ley nacional, sino también de que los encargados de procurar y administrar justicia conozcan el texto, el alcance y los fines de las normas que los incorporan y reconocen, y aun cuando parezcan ajenas a cualquier ámbito jurídico, lo nutran e integren. Así, la aplicación del sistema normativo de los derechos humanos por los jueces es esencial para garantizar la vigencia de tales derechos. Para que ello sea posible, es necesario que el juez tenga conocimiento de la existencia de normas internacionales que son vinculantes a la vigencia de normas constitucionales que buscan proteger a la persona, que conozca los criterios de su interpretación, así como las posibilidades y modalidades de aplicación.

La necesidad de dar vigencia -maximizar y optimizar- a los derechos humanos ha influenciado en la aparición de varios principios de interpretación de los derechos humanos, entre los cuales podemos referir el principio pro persona, el cual tiene como fin aplicar o dar prelación a la norma más protectora o la interpretación de mayor alcance de ésta al reconocer o garantizar el ejercicio de un derecho fundamental; igual, aunque en sentido complementario, aplicar la norma y/o interpretación más restringida al establecer limitaciones o restricciones al ejercicio de un derecho humano concreto.

El principio constituye más que un mero criterio de interpretación, toda vez que al existir normas de derechos fundamentales en todos los niveles del orden jurídico del Estado, sean en leyes que no tienen la denominación de “derechos fundamentales”, “derechos humanos” o “garantías individuales” pero que los consagran de manera directa o indirecta, entonces el principio pro persona se constituye en una garantía de interpretación constitucional que permite asegurar en todos los niveles la vigencia de los derechos humanos.

El principio pro persona puede ser aplicado en la administración de justicia, el Ministerio Público, Policía, Defensoría del Pueblo, abogados, y por el Legislativo a fin de no crear normas regresivas-limitantes de los derechos humanos, para que los mismos puedan ser judicialmente protegidos frente al accionar u omitir ilegítimos del Estado; esto es, de sus agentes, empleados, funcionarios o servidores públicos, las cadenas de mando, los grupos clandestinos e irregulares a su servicio y darle efectividad al estado de derecho que jurídicamente se declara. La aplicación de este principio no tiene ningún impedimento para tener cabida en el derecho panameño y así superar el criterio jurisprudencial limitado de los llamados “derechos humanos justiciables” que se aplica actualmente en el país, y con el cual sólo una parte de los derechos humanos pueden ser objeto de protección judicial. Sería un avance necesario.

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Artículo publicado el 27de abril de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.