¿Dónde quedó nuestro paraíso ?

La opinión de…..

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Pauline Jácome De la G.

Crecí en el barrio de Bella Vista y viví ahí hasta el día que el destino me llevó a tener mi propia familia. Cuatro generaciones de mi familia vivieron y crecieron en este barrio, las anécdotas que tenemos son interminables. Recuerdo cómo mi padre, en el balcón de nuestro apartamento en la Justo Arosemena y Calle 45 (ahora Calle 44), nos contaba las aventuras que tuvo con sus amigos cuando pequeños. Echemos para atrás, me contaba de los paseos con el cochero de mi bisabuela, Mi Tina.

¿Cochero, eso cómo se come?, dirán los jóvenes de ahora. Cuando se iban al parque Urracá por la Calle 46 a esperar que pasara el tranvía; ¿tranvía, dirán los jóvenes de hoy en día, y eso qué es? O cuando mi mamá y sus hermanas, que vivían frente al parque Urracá en el edificio Hispania, en la misma Calle 45, paseaban frente a la casa de mi abuela Clelia, y ella decía: “cómo me gustaría que uno de mis hijos se casara con una de esas muchachitas”. O cuando tiraban el ganado en la playa y salía la chiquillería corriendo por las hermosas arboledas de Bella Vista, esas calles altas que se vislumbraban desde el parque Urracá, como un recordatorio de lo que debe ser el Edén.

Claro, el Edén tropical que todos nos imaginamos, con sus amplias aceras y sus palmas altas frondosas, los árboles que daban sombra a las grandes casonas de dos altos con hermosos ventanales por donde se respiraba aire sano, aire puro. Donde los chiquillos que allí vivimos crecimos robustos, fuertes, llenos de dignidad, paz y amor por la naturaleza. Donde jugábamos “la tiene” en esas hermosas calles, o nos trepábamos en las ramas de los frondosos árboles para jugar a las escondidas. Esto era el barrio de Bella Vista con sus incansables historias hermosas.

¿Ahora, qué tenemos, qué quedó del hermoso paisaje que teníamos desde la Avenida Balboa? Una enorme pared de concreto por donde no pasa el sol, porque se ha asustado, luego de lo que el hombre ha hecho con su ciudad. Donde personas sin visión urbana se han dado a la tarea de llenar de concreto nuestra vida, nuestra ciudad, nuestro país, nuestro mundo. ¿Dónde está el desarrollo urbanístico?

Las autoridades, que han dado los permisos de construcción durante todos estos años, no se percatan de que no han dejado ningún espacio pequeño para respirar, ¡nos estamos asfixiando! ¿Para qué? Para tener más personas viviendo en cajetas de cemento, una encima de otras,   ¿es esto calidad de vida?

Nos estamos desensibilizando, nos estamos deshumanizando, estamos retrocediendo en el tiempo. Lo que está de moda, hoy por hoy, es cuidar lo que siempre tuvimos: verdor, aire puro, vecinos y chiquillos corriendo por nuestras aceras.

¿Es que queremos ser modernos, queremos parecernos a las grandes ciudades; Nueva York, quizás? Sí, pero ellos tienen un Central Park y tienen aceras por donde caminar. Miren las construcciones en la cinta costera, son un alto riesgo para todos los que transitamos a diario, ¿o no? ¡Hemos destruido nuestro paraíso!

Cuidado y a alguien se le ocurre pedirle a las autoridades que le vendan el parque Urracá para construir un centro comercial. “Dios mío, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, esta fue la frase de Jesucristo antes de morir en la cruz. Es que ya no les pido ni que recapaciten, el daño está hecho.

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Este artículo se publicó el  21  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Juegos y negritud presente

La opinión de…..

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Jorge Luis Macías Fonseca

Sin posiciones excluyentes y menos discriminatorias, el negro panameño hizo acto de presencia en los IX Juegos Centroamericanos de forma excepcional, aportando con sus energías y sus talentos al deporte nacional. No cabe duda que teniendo presente sus responsabilidades patriotas han estado cumpliendo a cabalidad. Y eso debe llenar de orgullo a la nación entera y de manera particular al negro panameño, que a lo largo de la historia nacional se ha esforzado por coadyuvar en la estructuración del ser panameño. No hay forma alguna de regatearle sus méritos. De lo que se trataría entonces es de inventariar sus grandes aportaciones, para ponderarlas en su justa dimensión.

Es allí, en donde las políticas públicas deben dirigir sus acciones, para fortalecer a los sectores de población que solidifican cada vez más la entraña nacional. El deporte es parte importante de la cultura. Y sin el menosprecio a ningún sector, ha sido el negro panameño el que mayor tributo ha hecho a esta actividad, por lo que no queda ninguna incertidumbre respecto de su papel en esta dirección.  Y hacer cultura es también hacer patria. De allí la necesidad de la visión favorable que debe tenerse a favor del sector negro, y no las posiciones peyorativas, que con constancia se asumen para desmovilizarlo y consecuencialmente obnubilarlo.

Y, como tan panameño como el que más-como he venido reiterando-ha dicho siempre presente en la hora de dura prueba, jamás la ha fallado a la república y con gallardía y sin reclamaciones a cambio de canonjías ha apostado al país.   Los esfuerzos y los resultados han sido notoriamente visibles.   De la misma manera, en todas las áreas del conocimiento y de cualquiera actividad humana, en Panamá la presencia del negro panameño ha sido permanente.

La reciente presentación del boxeador colonense, negro raigal, Celestino Caballero, hoy el más antiguo de los campeones mundiales panameños, es una muestra de esas aportaciones. Teniendo siempre presente el nombre del país, expuso con pundonor, y llenó de gloria a nivel internacional, una vez más a Panamá.

Interesante-por demás-en estos juegos centroamericanos, las actuaciones de los colonenses, igualmente negros, Irving Saladino y Jamal Bowen. Con decoro actuaron y vencieron. Y de la misma manera, con excelente presentación, los hermanos, Alonso Edward y Mateo Edward pusieron de relieve los atributos que caracterizan a la población negra cuyas fuerzas físicas y de espíritu siempre la han signado.

Tal y como dijese el autor Amiel, en los términos que había que actuar siempre, como si la patria fuese justa y los hombres agradecidos, los negros panameños, han tenido presente la justeza de la patria para que al final, todos reconozcamos lo que han hecho y están haciendo por el país.

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Este artículo se publicó el  21  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América,   a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Día de la Tierra y ciudades verdes

La opinión de la ambientalista…..

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ESMERALDA NÁJERA

Hoy 22 de abril celebramos el Día de la Tierra, dando pie a la realización de grandes iniciativas en países y naciones, para llevar a los ciudadanos de todo el mundo ejemplos concretos y efectivos sobre el cuidado de la tierra, de cómo remediar los padecimientos provocados por la acción humana y qué medidas tomar para la preservación de sus recursos naturales y el ambiente a fin de garantizar la propia vida.

Cabe destacar la Primera Cumbre Mundial sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, de Tiquipaya, Bolivia.   Esta cumbre aborda aspectos del Cambio Climático como los recientes descubrimientos y el estado en que se encuentran las negociaciones por parte de la comunidad que conforma los EEUU entre otros tópicos no menos relevantes.

También crece el interés por adoptar un comportamiento ético, repleto de valores humanos hacia la Tierra, sus recursos y el ambiente, que haga posible revertir la actual dirección que sigue el cambio climático en el planeta. Para poder superar el actual estado de situación, debe sustituirse el uso de las máquinas generadoras de dióxido de carbono, los aerosoles y aquellos productos que degraden el ambiente y sus elementos naturales. Consideremos la Educación y la Comunicación Ambiental como opciones que se empinan para proveer conocimientos fundamentales y de primer orden sobre la Tierra, el ambiente y sus recursos, todo íntimamente vinculado a la vida misma.

En Panamá, cuyo significado equivale a Tierra verde, el 22 de abril motiva valorarnos como hijos de una madre tierra verde. El ser nación de una tierra verde conlleva emprender con el mejor ánimo y regocijo compromisos que den bases para enrumbar estrategias factibles sobre el ambiente y recursos naturales. Veamos como nuestra realidad ambiental de país pasa por el Canal, su cuenca, zona adyacente y población circunvecina; el Canal, constituye una actividad comercial de prioridad en el desarrollo económico y natural, que tiene un complejo de estructuras creadas por el hombre que armonizan con los procesos naturales que se desarrollan con y para el Canal. La región del Canal se desarrolla atendiendo el concepto de Tierra verde, la cual se convierte en un ejemplo factible de sostenibilidad, que las autoridades públicas pueden asimilar para replicar en áreas geográficas locales y así, mantener vivo el significado de la palabra Panamá. Las áreas geográficas pueden ser espacios públicos, como la denominada “Cinta Costera”, que bordea el litoral de la Ave. Balboa en la ciudad capital y ayuda a mitigar los efectos de la muralla de cemento que se eleva con las nuevas edificaciones (rascacielos).

La Cinta Costera es una propuesta ambiental de sostenibilidad, encaminada a ser modelo de ciudad verde, porque entre otras cosas sirve para: motivar la utilización de su espacio para actividades humanas al aire libre, ello dará sustento a la comprensión del medio natural y el equilibrio que debe mantenerse para disponer de una vida con calidad.

Celebremos los 40 años del Día de la Tierra, hoy 22 de abril, adoptando un desarrollo sostenible al estilo de la tierra verde.


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Este artículo se publicó el 22 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Despoliticemos la salud

La opinión de…..

Manuel A. Cambra G.

Hemos tenido acceso al proyecto de ley 43, presentado por el diputado Crispiano Adames y el proyecto de ley 74, presentado por el diputado Sergio Gálvez, durante el actual período, por medio de los cuales “se reorganizan y se regulan los comités de salud en la República de Panamá”.

De su lectura concluimos que ninguno de los dos proyectos busca arrebatar los comités de salud de las garras de la manipulación política.   Por ejemplo, el proyecto de ley 43 profundiza la situación cuando el artículo 12 establece que “los comités de salud propondrán nombramientos o remoción de personal pagado con sus fondos a la dirección del centro”. A pesar de que estos funcionarios se someten al reglamento administrativo del centro de salud (del Minsa) y son tratados como empleados públicos, gozan en realidad de derechos como empleados privados a diferencia de los demás funcionarios.

Durante la administración pasada, el Centro de Salud de Nuevo Veranillo, en San Miguelito, fue afectado financieramente por más de 25 mil balboas en reclamos salariales de funcionarios que fueron despedidos por la ingerencia impune de un representante de corregimiento. Esto perjudicó la capacidad de ese centro para adquirir insumos, medicamentos y solventar los reclamos de los funcionarios de mejoras en sus condiciones de trabajo.

Debe erradicarse efectivamente la ingerencia de las autoridades locales y la influencia de los partidos políticos en dichos comités. Vimos cómo se organizaron ferias, caravanas y jornadas de salud, con personal y recursos de salud, para favorecer a ciertos representantes de corregimiento.   Los miembros del comité de salud no deben ser integrantes de partidos políticos o, por lo menos, no haber pertenecido a ninguno durante los anteriores dos o tres años.

Se pretende que los miembros de la junta directiva de los comités de salud reciban atención gratuita en los centros de salud.   Muchas veces se atienden pacientes gratuitamente a solicitud de autoridades de salud que responden a algún pedido de políticos. Eso menoscaba las finanzas de los centros.

A los funcionarios, principalmente odontólogos, farmaceutas y laboratoristas, se nos exige mayor producción pues a través de los servicios que brindamos, los centros (léase comités de salud) recaudan mayores ingresos, convirtiéndonos en generadores de ingresos en lugar de salud, lo cual es un irrespeto al profesional.

Es un sistema en el que no tenemos ingerencia en las decisiones que se toman y puedan afectar nuestro desempeño, ni acceso a los libros contables ni a la planilla pagadas por los comités.   Sabemos que hay familiares de los directivos de los comités nombrados con altos salarios, en detrimento de otros que a pesar de tener títulos universitarios devengan salarios substancialmente menores.

Los comités de salud no deben tener la potestad de nombrar o remover funcionarios. Mientras, nuestras condiciones de trabajo continúan siendo inadecuadas, por no decir precarias.

Hacemos un llamado al diputado médico Crispiano Adames, al diputado Sergio Gálvez y demás colegas, para que se empinen sobre sus intereses políticos y concreten un proyecto de ley que encuentre una forma moderna y eficiente para administrar los centros de salud y que al mismo tiempo garantice su despolitización real. Fue una promesa de campaña del presidente Ricardo Martinelli.

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Este artículo se publicó el  22  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Adiós, embajadora

La opinión del  periodista…..

DEMETRIO OLACIREGUI Q.

Tres años es el tiempo promedio de misión para los embajadores de Estados Unidos en Panamá.  Así ocurrió con Linda Watt y William Eaton. Sin embargo, Bárbara Stephenson será trasladada sorpresivamente antes de cumplir dos años como embajadora para no erosionar su carrera diplomática cuando, una vez ausente, la realidad panameña demuestre las consecuencias de sus actuaciones en este país.

Contrario al protagonismo de sus dos antecesores, el desempeño de la embajadora Stephenson fue reservado.   Al llegar a Panamá, cinco meses antes de que George W. Bush abandonara la Casa Blanca, dio continuidad al acento del Pentágono en las relaciones con la región.   De allí su papel en la unificación de la alianza opositora en una fiesta en su residencia con motivo de la asunción del presidente Barack Obama.   La embajadora Stephenson actuó bajo el criterio de que Ricardo Martinelli era el candidato que más convenía a Washington. La embajadora estadounidense también tuvo un rol en el involucramiento de Panamá en la guerra civil de Colombia —una realidad que es ajena al país— con la creación de 11 bases aeronavales en distintos puntos del Pacífico y el Atlántica panameño.   El desborde de los problemas de Colombia, de acuerdo al Pentágono, podría afectar el canal de Panamá y eso preocupa a Estados Unidos. La embajadora Stephenson lo ilustró al analizar recientemente la amenaza del crimen organizado, que en los últimos tres años casi triplicó el número de asesinatos, y su impacto en la sociedad panameña. “El crimen corrompe las instituciones democráticas y judiciales”, resaltó.

Sin duda que la embajadora estadounidense pensó que Martinelli mantendría el acuerdo policial de seguridad, comercio y transporte. Pero lo tiró por la borda con su acento militarista y creó una fisura estratégica en sus relaciones con Estados Unidos. Además la entrada en Panamá del Mossad —el servicio de espionaje exterior de Israel autorizado para asesinatos selectivos— introdujo otro elemento de tensión con Washington. La propuesta estadounidense es que el crimen organizado se combata con asistencia logística, capacitación, información compartida y prevención.  Martinelli ofrece como método la cárcel, el hospital y el cementerio, revive los aparatos de inteligencia y contrata oficiales norieguistas con sus lazos de corrupción y abusos de los derechos humanos.

El reciente pedido del fiscal segundo de Drogas para que se deje sin investigar al colombiano David Murcia, extraditado a Estados Unidos en enero para enfrentar cargos por lavado de dinero producto del narcotráfico, es un nuevo revés para Washington.   La acción buscaría, según el PRD, salvar a altos funcionarios del gobierno de Martinelli y un magistrado de la Corte Suprema de Justicia, quienes habían llegado a arreglos con Murcia.

En su respaldo a Martinelli, la embajadora Stephenson asumió sus propios riesgos. La honestidad y la rectitud moral en las acciones de los líderes políticos, que en una ocasión resaltó como adornos de la personalidad de Abraham Lincoln, carecen de referencia en Martinelli.

La embajadora estadounidense también advirtió sobre los graves trastornos de una sociedad polarizada, y de los peligros del uso arbitrario del poder cuando se apela a la venganza y se recurre al premio o el castigo para fustigar a los enemigos políticos.   Lincoln supo curar las heridas de la nación y reconocer que la democracia requiere de un entendimiento entre sus ciudadanos para la resolución pacífica y ordenada de sus tensiones. No era de esperarse una conversión espiritual de Martinelli, pero al menos hubiera podido dominar sus tempestades emocionales y haber hecho algún aporte para que el país se enrumbara en un proyecto sugestivo de vida en común. Un logro que no vio materializado la embajadora Stephenson.


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Este artículo se publicó el 22 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Estoy quemado? … el estrés del profesional

La opinión de la Psicóloga…..

Marcia Mendieta

En todas las profesiones se dan presiones y situaciones estresantes que pueden generar diferentes síntomas que afecten a la persona, no sólo en el ámbito laboral, sino también en su vida cotidiana.

El Síndrome de “Burn Out” es una respuesta al estrés laboral crónico, caracterizada por la fatiga emocional y/o física. La disminución de la productividad conlleva a graves consecuencias físicas y psicológicas.

Este “agotamiento profesional” afecta a los trabajadores cuya actividad va dirigida hacia otras personas. Es decir, docentes, médicos, enfermeras, psicólogos, entre otros.

Es importante estar atento a los síntomas del “Burn Out”:

-Síntomas físicos: dolores de cabeza, dolores abdominales, ansiedad (palpitaciones, ahogos, mareos).

-Emocionales: cambio radical de carácter en el trabajo: nos volvemos más fríos, indiferentes, impacientes, insensibles.

-Conducta: absentismo, irresponsabilidad, vagancia.

Para su prevención se recomienda realizar actividades extra laborales (deporte, cine, lectura, etc.) e intensificar las relaciones personales, familiares y sociales. Usar el tu tiempo libre para hacer tareas que te diviertan y enriquezcan interiormente. Y mejorar tus relaciones interpersonales mediante cursos de asertividad y habilidades sociales.

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Este artículo se publicó el  21  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

¿Autoidentificarse o autonegarse?

La opinión de…..

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Alexander A. Alleyne Botacio

Faltando menos de un mes para el mayor ejercicio estadístico de un país (en este caso el XI Censo de Población y VII de Vivienda), es impostergable recalcar la importancia de la reinclusión de la población negra en el conteo poblacional, con la finalidad de expresar una lectura objetiva de los aspectos de demográficos, sociales, económicos y las condiciones de las viviendas de este grupo poblacional.

Posterior a un proceso de consulta, las complejidades inherentes al tema del mestizaje fueron sustento para descartar la identificación a través de los rasgos fenotípicos (incluyen rasgos tanto físicos como conductuales) no era viable, ya que apuntaba a elementos de tipo subjetivos, con el riesgo de ser viciado el proceso con elementos de cortes discriminatorios.

Por consiguiente, la propuesta tiene como elemento fundamental el aspecto de autoidentificación, en esta estriba el nudo crítico. Además, nos vinculamos a las dos vertientes históricas la población afro o negra en Panamá; en particular el período colonial y la construcción del ferrocarril transístmico y el Canal de Panamá.

Sin duda, es un desafío dirigido a romper la herencia esclava de racismo. Por ello, autoidentificarse o autonegarse es un reto para la población panameña, como paso inicial en el proceso de consolidación de una identidad nacional. Además, es la oportunidad para reducir el “limbo étnico” existente en algunos segmentos del conglomerado poblacional hacia la demanda colectiva de algunos derechos.

Con respecto a la mecánica para el ejercicio efectivo de respuesta a las preguntas contenidas en el formulario censal, esta tiene como principio fundamental la autoidentificación.

Un aspecto de suma importancia es la pregunta de entrada dirigida a los jefes o jefas de hogares: ¿Alguna persona de este hogar se considera negro (a) o afrodescendiente? Sí o no.

Posteriormente, si se contesta afirmativamente, entonces esta da paso a otra interrogante específica: ¿Se considera usted… negro (a) colonial; negro (a) antillano (a); negro (a); otro o ninguna.

Esta última pregunta apunta a la especificidad de los aspectos históricos y de otro tipo que profundicen en la caracterización de la población afro. Con respecto al elemento ninguno, es importante aclarar que este se relaciona “cuando la persona declaró en la lista de ocupantes del hogar que no se considera negro o afrodescendiente”.

La inclusión viene a romper con el proceso histórico de invisibilización y marca el camino hacia un proceso legítimo de reinvindicaciones de tipo social, económico y ambiental, a través de la construcción de cimientos basados en evidencias estadísticas destinadas al esclarecimiento de las condiciones reales de este grupo poblacional a nivel nacional.

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Este artículo se publicó el  21  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Zanahoria para la chupata

La opinión del Periodista y Docente Universitario…..

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MODESTO A. TUÑÓN F.

La tranquila madrugada, amenizada por las rockolas fue interrumpida por la algarabía y la lluvia de sillas y mesas que cerca de las 5:00, cambió el panorama bohemio de la cantina Cholín en Cabuya, corregimiento de Tocumen. Alexis, conocido como “La Sombra”, no vivió para contarlo.   Siete puñaladas pusieron fin a sus 33 años de vida en medio de la disputa estimulada por los copetines.

Esta es una de las tantas notas de prensa que surgen a esa hora temprana y cuyas historias cuentan incidencias, hechos, accidentes en diferentes escenarios, pero que tienen como factor común que se producen durante o con posterioridad a múltiples formas de diversión originadas en los santuarios de Baco, no importa qué modalidad adquieran ni el nivel socioeconómico de sus parroquianos.

Los autos que como bólidos se insertan en los techos en Calle 50, en las palmeras en Avenida Balboa o derrapan sobre los cruces que atraviesan la Vía España y en la Avenida Ricardo J. Alfaro o “Tumba Muerto” tienen el mismo origen y las horas son similares; por lo general en la aurora o cuando el sol comienza a despuntar.

Igual principio tienen las disputas en media calle, los asaltos a tambaleantes beodos, la violencia de los callejones y hasta la mirada recriminadora de las esposas o madres cuando abren las puertas, luego de los golpes, que sustituyen los intentos infructuosos de dar con el ojo de la cerradura por los cansados festejantes.

Es la “hora de los lobos”, como diría Ingmar Bergman en aquel célebre filme homónimo, cuando el espíritu baja la resistencia y la razón da lugar a las pasiones que se agolpan, estrujan las almas y las tornan flecos.   Algunos ni siquiera vuelven a su estado normal; caen como “La Sombra” o son extraídos con sopletes de entre la retorcida hojalatería de los vehículos.

En la actualidad se discute la posibilidad de obligar a los centros nocturnos a cerrar a una hora específica y que cambia según los días de la semana; un horario del lunes a jueves y otro para el periodo viernes a domingo.   Se le conoce como Ley Zanahoria, denominada así desde 1995 en Santa Fe de Bogotá, cuando el alcalde local de ese entonces, Antanas Mockus la instauró con excelentes resultados.

El nombre alude —en la jerga bogotana— a gente bien portada y es una especie de mofa; como un horario para ingenuos o clientela que debe regresar temprano a sus casas. La idea es que cualquier centro nocturno como bares, discotecas y centros de diversión donde se expende licor, cierre y sus parroquianos se retiren antes de que avancen las sombras mañaneras.

Una medida de este tipo ya es combatida por los dueños de estos establecimientos, que argumentan que el grueso de sus clientes son extranjeros o turistas. Desde el punto de vista cuantitativo, esta posición es exagerada y tiene el mismo lado flaco que aquella tesis de los casinos, donde se sabe que más de un 80% de los que acuden a jugar desde temprano en la mañana, son nacionales y sobre todo, de edad avanzada.

En Colombia, la medida cambió totalmente el ambiente nocturno y bajó al mínimo la estadística de hechos delictivos y accidentes durante el alba. De igual manera en otros países donde se ha impuesto, pese a las improvisadas alternativas que han surgido como los clubes para “después” ( after hours ) donde la gente se escapa para pasar el tiempo hasta la salida del sol.

Sin embargo, hay una serie de aspectos que deben ser tomados en cuenta con la aplicación de esta medida con sobrenombre de hortaliza. Las horas en que termina la juerga coinciden con el peor momento para el transporte colectivo o selectivo en la ciudad de Panamá; circunstancia que puede estimular los asaltos a quienes esperan que una unidad les lleve a sus casas, como ocurrió a un joven periodista.

Hay una especie de concesión con la propuesta de cerrar a las 2:00 de la mañana para los días de semana y a las 3:00 durante el fin de semana. ¿Qué diferencia hay entre esas horas y las 6:00 de la mañana? En Colombia el cierre era a la 1:00 de la madrugada. El propósito es que no haya escándalos ni jolgorios durante las horas entre medianoche y la salida del sol.

No es una medida traída de los cabellos. Se requiere analizar las estadísticas en los aspectos que se toman en cuenta para una decisión de política pública; incluso determinar cuáles son las ciudades donde se va a aplicar, no vaya a ser que haga que los parroquianos solo se crucen una calle para conseguir en otro distrito, un local abierto y seguir la farra.

No se trata que el Estado o las autoridades locales le digan a la población hasta qué hora debe divertirse, que es un derecho ciudadano, sino que se procura reducir los hechos violentos que afecten los presupuestos de las agencias gubernamentales, a las que por lo general corresponde atender estos inesperados casos, resultado del desenfreno.

Hay que reducir esos cuadros deprimentes que se muestran en la madrugada en los centros urbanos y en poblados donde se celebran festividades e intervienen alegres entusiastas, no importa la edad.   En Coronado pude apreciar un domingo de Semana Santa, chicos desparramados a la vera de las calles que venían de centros nocturnos y en esa festividad tempranera, de dar rienda suelta a la imaginación y combinación de tragos.

Disposiciones como la Ley Zanahoria acompañada de estrategias que brinden mayor conciencia a la población, pueden hacer que disminuyan los casos lamentables y conflictos que se escenifican en ese periodo cuando la mayoría de la gente descansa.

No es una discusión sobre ganancias y pérdidas de los centros de diversión; la medida adoptada debe brindar una herramienta para un mayor grado de responsabilidad ciudadana, sin menoscabar el sano entretenimiento. Son disposiciones que proporcionan la seguridad al conjunto ciudadano y nos hacen una sociedad más responsable.


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Este artículo se publicó el 21 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Reflexión sobre vulnerabilidad sísmica

La opinión de…..

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Óscar M. Ramírez

Los sismos en Haití y Chile ponen en evidencia la importancia de la calidad de las construcciones en la magnitud de un desastre.   A diferencia de Haití, Chile ha experimentado varios de los sismos más destructivos de la historia. Por ello, ha desarrollado normas robustas y exigencias rigurosas en el control de calidad de la construcción de sus edificaciones. El bajo nivel de pérdidas de vidas y edificios dañados (menos del 2%) en el reciente sismo de Chile, resaltan la importancia de la buena práctica.

¿Cómo se reduce el riesgo de pérdida de vidas durante un sismo?   Mediante la aplicación estricta de las normativas. El Reglamento Estructural Panameño (REP) es el documento con fuerza de ley que rige la práctica del diseño de nuestras edificaciones.

La primera versión de esta norma fue en el REP–1984, con dos revisiones posteriores en 1994 y 2004. El REP adopta las normas estadounidenses, basadas en una filosofía de diseño que expresa el estado del arte en el diseño sísmico. Según esta filosofía se acepta daño sustancial a la estructura durante sismos severos, sin permitir el colapso. Es decir, se preserva la seguridad a la vida. Este concepto, presume irrevocablemente el cumplimiento riguroso de las normas de construcción, ejecutado/supervisado por profesionales idóneos.

Un parámetro importante para el diseño sísmico es la aceleración máxima probable en el sitio de obra. El REP especifica esta aceleración en el estrato de roca para el diseño en distintas ciudades del país. La misma sería causada por sismos que pueden ocurrir al menos una vez cada 475 años. Los sismos registrados en Panamá en los últimos 40 años no han superado la aceleración de diseño especificada en el REP.

Por ejemplo, el evento más fuerte registrado en ciudad de Panamá ha generado aceleraciones en roca no mayores de 0.05g (porcentaje de la aceleración de la gravedad), mientras que el REP–04 especifica 0.15g. Pero no debemos olvidar que se han registrado sismos de magnitud entre 6 y 8 en la escala de Richter, capaces de producir aceleraciones importantes. Ejemplo: San Blas en 1883, Puerto Armuelles en 1934 y 1979, Bocas del Toro en 1916, y Limón en 1991. Es decir, se pueden esperar sismos fuertes en el futuro.

¿Qué pasa si nos golpea un sismo como el de Chile? El sistema de fallas en el istmo ha demostrado no tener la capacidad de generar terremotos de esa magnitud. Este escenario, aunque posible, es improbable en Panamá. De hecho, en la historia se han presentado pocos sismos en el mundo con magnitud 8 o más. No obstante, toda ciudad es vulnerable en algún grado ante un sismo fuerte, especialmente si la calidad de la construcción no es buena. Además, intervienen muchos otros factores, cuyo impacto debe ser evaluado con cuidado: tipo y tamaño de ruptura en la falla, distancia al epicentro, profundidad, duración del sismo, tipo de suelo en el sitio, edad, flexibilidad, calidad del detallado, entre otros.

¿Cómo responderían nuestros edificios altos? La estadística mundial de edificios altos colapsados o dañados durante eventos sísmicos severos es muy baja. Durante un sismo, el edificio alto oscila lentamente debido a su flexibilidad, acomodando mejor los desplazamientos inducidos por el movimiento en la base. Por otro lado, en la zona más urbana de ciudad de Panamá la roca sana aflora a la superficie (Paitilla), o se encuentra a poca profundidad (Marbella, Punta Pacífica, Obarrio), permitiendo que nuestros edificios se apoyen directamente sobre la roca o a través de pilas empotradas en roca.

No tiene que presentarse un sismo de gran magnitud para provocar amenazas a la seguridad y daños severos. Por ejemplo, el 25 de diciembre de 2003 se presentó un sismo de magnitud 6.5 en la zona de Puerto Armuelles.   Este sismo, no generó aceleraciones importantes si se les compara a las que exige el REP para esa área. Sin embargo, causó daño irreversible a cerca de 300 viviendas y daño sustancial a otras 300. ¿La razón? Mala práctica de construcción. Por otro lado, es necesario prestar mucha atención al detallado de elementos no estructurales, como cielo rasos, sistemas mecánicos y eléctricos, particiones y elementos no estructurales en general. Las pérdidas económicas directas e indirectas por daños a elementos no estructurales han sido sustanciales en los últimos 30 años. Este tipo de daños causa interrupción de operaciones y en muchos casos desalojos temporales después de un sismo fuerte.

Los edificios más antiguos, ubicados en zonas de mayor sismicidad, son los más vulnerables a los efectos de un sismo severo. Además de la baja capacidad mecánica de los materiales, las edificaciones antiguas fueron construidas cuando el conocimiento sobre respuesta sísmica era limitado, y las normativas no incluían los requisitos estrictos de diseño y detallado. Este es el caso de edificaciones hospitalarias, escolares y residenciales, ubicadas en zonas sísmicas activas y construidas antes de 1970. Incluye las edificaciones residenciales de bajo costo, con mala calidad de construcción, ubicadas en zonas de alto riesgo.

El impacto de un sismo en la economía de un país puede ser devastador, y en Panamá podría tener impactos negativos significativos en nuestro desarrollo. Es necesario concentrar esfuerzos en financiar estudios formales que permitan diagnosticar las zonas más vulnerables con el objeto de implementar programas de mitigación, que se puedan ejecutar en periodos razonables de tiempo.

La seguridad absoluta ante un fenómeno natural no existe. El hombre no puede controlar estos eventos, solo le queda coexistir con ellos. La reducción del riesgo durante un movimiento sísmico dependerá principalmente de la calidad de las obras. Es decir, queda en manos del conocimiento, la experiencia, los procesos de control y, especialmente, de la ética de los profesionales idóneos involucrados en las fases de desarrollo de la obra. Esto es lo único que puede hacer la diferencia en los pocos segundos que la edificación queda a merced de un sismo destructivo.

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Este artículo se publicó el  21  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Sobre educación

La opinión de…..

Marisín Villalaz de Arias

Siempre he dicho que lo principal para el desarrollo de un país es la educación, por lo tanto, ésta debe ser correctamente impartida de parte de los docentes. Pero si estos están formados deficientemente, mal pueden enseñar y la formación de los estudiantes es mediocre e irregular.

No estoy de acuerdo jamás con bajar los índices de admisión, solo para que entren estudiantes masivamente a la Universidad y decir el Rector que en su administración eran miles y miles de alumnos. No señor; si no cumple con los requisitos no puede ser admitido. Cuando se masifica se obtiene la mediocridad, la preparación deficiente y los profesionales malamente formados que pasan a la fila de los desempleados.

Esto dice negativamente de las autoridades universitarias que deben poner esfuerzos en formar mejores educadores para que enseñen con calidad y de primera. Cuando los profesionales formados en una Universidad son mediocres, dice pésimo de la misma ya que de la calidad de la enseñanza depende el resultado que se obtiene y podrá decirse que esa es una verdadera Universidad y no una que gradúa por montones y sin calidad suficiente para que sus profesionales sean competitivos en el campo laboral. Ellos continúan tomando maestrías y doctorados que son igualmente deficientes y, por más títulos que posean, no dan la talla y no pueden competir contra los extranjeros que ingresan a nuestro país y que vienen bien preparados.

Así, los nuestros pierden los puestos de trabajo y nos quejamos de los privilegios de los extranjeros. No. No son tales sino mejor preparación y superior conocimiento de su trabajo y la realidad los pone a prueba.

La Universidad Nacional tiene que cambiar con nuevas autoridades para que la calidad de sus egresados sea de primera para arriba; que gradúe 20 pero excelentes y que demuestren que la excelencia vs mediocridad permite que la primera triunfe junto con las personas que la poseen. Esos estudiantes perpetuos que se cronifican en la Universidad deben desaparecer hasta encontrar el límite de la mejor preparación para competir en el campo laboral y sean profesionales que sobresalen y no se queden en el montón, rezagados por los errores en nuestra educación. A cambiar todo el sistema universitario tanto académico como administrativo y acabar con la mediocridad y los privilegios de estudiantes que cierran calles y protestan por cualquier cosa.

Autoridades, abran los ojos o se quedan atrás.

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Este artículo se publicó el  21  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Rubén Miró y la invasión de cubanos a Panamá

La opinión del Contador Público Autorizado…..

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ALEXIS SÁNCHEZ

¡Al amigo Gonzalo Menéndez Franco, In Memorian, quien en La Mesa de La Papaya, se refería a la verdad historica!

El 19 de abril de 1959, salió una expedición de noventa y siete hombres en el yate Mayari,  desde el Puerto Surgidero en Batabanó, Cuba a treinta millas de La Habana, desembarcando en Playa Colorada, San Blas a las 8:00 p.m. del viernes 24 de abril.

Bredio Benavides, intendente de San Blas, quien visitó el barco abandonado y encallado en la playa, el 26 de abril, dio parte a las autoridades.   De Playa Colorada, los invasores se dirigieron a Nombre de Dios, donde establecieron su base de operaciones.

La expedición estaba compuesta de tres panameños, un puertorriqueño, un argentino y el resto de nacionalidad cubana.   El domingo 26, fueron capturados los primeros invasores, entre ellos el panameño Guillermo González, y los cubanos Antonio Puente Blanco, Alberto o Gilberto Bethancourth Chacón y/o Roberto A. Arancibia Rodríguez, quienes fueron identificados por sus pasaportes.   Éstos no se rendieron, abriendo fuego contra la Guardia Nacional.   En el desembarco muere el panameño Enrique Morales Brid y dos personas más, quienes no fueron identificados. Una vez capturados, informaron que se esperaban dos barcos más con mercenarios.

El primero de enero de 1959, el Ejéercito rebelde, llega al poder, luego de la salida de Fulgencio Batista. La efervecencia revolucionaria, estaba de moda.

La invasión de cubanos a Panamá en abril de 1959, para unos guarda relación y para otros no, con los levantamientos que se dieron en Cerro Tute, en Veraguas, el desembarco en las playas de Santa Clara, y los proyectados asaltos a los cuarteles de Boquete y La Chorrera. Desde principios del año 1959, el gobierno panameño tenía informes fidedignos y confiables, de que en la Isla de Cuba se proyectaba una invasión a territorio panameño de cuatrocientos hombres en tres naves distintas, siendo comunicado esto por el canciller panameño Miguel J. Moreno, al canciller del Gobierno Revolucionario de Cuba, doctor Roberto Agramonte. Tanto el doctor Agramonte, como el embajador Raúl Roa, pusieron al tanto al comandante Antonio Enrique Lussón Batlle, y éstos dieron seguridad a Moreno, que no permitirían que se llevaran a cabo dichas actividades en contra de Panamá.   Diógenes De La Rosa, estuvo presente en dicha reunión, celebrada en Caracas, Venezuela.

Mientras tanto, Rubén Oscar Miró Guardia, llega a Cuba como turista con su esposa y sus hijos el 15 de enero de 1959. Miró, primo hermano de Roberto “Tito” Arias, fue absuelto en diciembre de 1957, por su participación en el magnicidio del presidente José A. Remón Cantera.   El 4 de agosto de 1958 sufrió un atentado, recibiendo tres disparos de arma.   El 9 de abril de 1959, llega a Miami procedente de La Habana, y el Miami Herald en su edición del 10 de abril, en una noticia que firma el periodista George Southword, señala que “Miró prometió a un fiscal distritorial de Estados Unidos que se portaría bien durante sus tres días de visita en Miami, y “que era un viaje de placer”.    “Yo soy el jefe del movimiento revolucionario de Panamá, y deseo registrarme con el gobierno de los Estados Unidos. No violaré las leyes de neutralidad de este país”. En dicha noticia señala que Miró “está escribiendo un libro titulado ¿Quién mató a Remón?”.

Miguel Moreno, el 15 de abril, puso en conocimiento personalmente al encargado de negocios a.i. de Cuba en Panamá, Ricardo Riaño Jauma, que el gobierno panameño estaba enterado que en territorio cubano se preparaba una expedición armada.  En esa nota “se invocó la obligatoriedad de parte del gobierno cubano de reprimir tales preparativos, en cumplimiento del artículo primero de la Convención sobre Deberes y Derechos de los Estados en caso de Luchas Civiles, aprobada en la Sexta Conferencia Internacional Americana en La Habana, Cuba en el año 1928”. El 17 de abril, Riaño Jauma contestó “que su Gobierno se pronunciaría en evitación de que se produjeran los hechos denunciados”.

El 16 abril, Panamá convocó al Órgano Ejecutivo, y comunicó al país “de que se preparaba una expedición de extranjeros para invadir el país”.   Ese mismo día, a las 9:30 p.m., Miguel Moreno entregó el comunicado a las delegaciones de los países de la OEA acreditados en Panamá, para que lo transmitieran a su respectivo gobierno.

Colombia envió dos fragatas y dos aviones caza, para la custodia de las costas del Istmo.     Ecuador puso dos aviones, Guatemala un avión con aprovisionamiento militar y con voluntarios, inclusive Cuba, envió dos oficiales del Ejército cubano, para que éstos desistieran de su plan. Además ofreció una fragata para vigilar las costas panameñas.

La Cancillería agradeció al gesto de la fragata, pero solicitó que la misma se utilizara para evitar la salida de otras naves de puertos cubanos, y que la cooperación ofrecida, se empleara para impedir las actividades en Cuba de Rubén Miró y mantener estrecha vigilancia de Andrés Cantillo y otros.

La misión de los dos oficiales cubanos en Panamá, capitán Armando Torres y teniente Fernando Ortiz enviados por Cuba, para convencer a los invasores de desistir de la aventura, fracaso, porque Torres y Ortiz, querían que se les permitiera regresar a Cuba con las armas a los invasores.

El embajador de Panamá ante la Organización de los Estados Americanos, Ricardo M. Arias Espinosa, solicitó la intervención de la OEA invocando el artículo 6 del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca de Río de Janeiro de 1947.   El 28 de abril el Consejo aprobó una resolución para que se trasladara al lugar de los hechos para investigar la situación denunciada.

La comisión quedó integrada por los embajadores de Brasil – presidente, Estados Unidos – vicepresidente, Paraguay, Argentina y Costa Rica. La comisión llegó a Panamá, el 29 de abril. Ese mismo día, es arrestado en La Habana, Rubén Miró. Luego de un estudio de los interrogatorios, pruebas, entrevistas, la comisión comunica al Consejo la noche del 19 de abril sus conclusiones, entre los que se señalaba: el carácter foráneo de la expedición, en cuanto a la organización y a sus componentes, ya que la totalidad era de nacionalidad cubana, Panamá sostuvo como base para cualquier arreglo, la rendición incondicional de los invasores, la cual fue aceptaba el 1 de mayo y así se evitó el derramamiento de sangre. La Guardia Nacional condujo a los cubanos a la Cárcel Modelo en Panamá. El destino de éstos quedó en manos de la justicia. Mientras, que el 30 de junio, mediante Decreto 1523 y publicado en la Gaceta Oficial de Cuba el 2 de julio, se dispuso la expulsión de Cuba de Rubén Miró, siendo deportado a Miami.

El Segundo Tribunal Superior de Justicia el 25 de junio perdonó el delito cometido por los invasores cubanos, en razón que se rindieron incondicionalmente y depusieron las armas sin disparar un solo tiro. A cinco extranjeros y un panameño, no les tocó el perdón, porque no se sumaron a la rendición incondicional en Nombre de Dios, y por enfrentarse con las armas a la Guardia Nacional. A la Cancillería le tocó tramitar la concesión de varios asilos diplomáticos y dar salvoconducto a panameños [Jaime Padilla Beliz y Samuel Gutiérrez] que se asilaron en la Embajada de Chile acreditados en Panamá.

El 12 de mayo el gobierno panameño, se pronuncia por unas declaraciones de Fidel Castro en Río de Janeiro, Brasil. El gobierno panameño, calculó los perjuicios de la invasión en más de trescientos mil dólares en gastos directos y en daños indirectos en varios millones de dólares, ya que el comercio y la industria se paralizaron durante varios días. Los invasores cubanos regresaron a Cuba en vuelo de COPA, pagados por el gobierno de Cuba, debiendo aterrizar en el aeropuerto militar Ciudad Libertad de La Habana.

Años atrás un cubano me contó que conoció a Rubén Miró en Cuba reclutando a los futuros miembros de la aventura de la invasión en Cuba para venir a Panamá, y que al recibir el ofrecimiento de Miró, no aceptó.

Cincuenta y un año después de estos hechos, sirva para recordar los mismos.


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Este artículo se publicó el 22 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Firman convenio sobre Mejoramiento de Barrios – Para obras de desarrollo integral en Alcalde Díaz –

La nota publicada en Facebook para el Grupo Oficial de Apoyo al Gobierno del Cambio Martinelli – Varela, por la activista política…..
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JENNIE  GONZALEZ
En el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, tuvo lugar hoy la firma del convenio del Programa de Mejoramiento de Barrios, con el cual se mejorarán las condiciones habitacionales de unas 1,595 familias residentes en asentamientos informales y cuyo costo será de B/. 12 millones.
Los beneficiarios habitan en el Corregimiento de Alcalde Díaz y el objetivo es mejorar las condiciones de las familias de menores ingresos mediante el mayor acceso a los servicios urbanos básicos y a viviendas de nivel económico.

El Programa cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo y está concebido de una manera integral, donde el concepto estructural implica acciones sociales, físicas e institucionales que orienten las acciones de corresponsabilidad entre los sectores público, privado y comunitario.

Para la ejecución de las obras del programa se estableció el análisis de los componentes de saneamiento básico que comprende agua potable, alcantarillados sanitario, casetas de baño y manejo de residuos; infraestructura vial dirigida a mejoramiento de vías vehiculares y peatonales y drenajes pluviales y energía eléctrica mediante acometidas domiciliares y alumbrado públicos.

El análisis abarcó además el componente de infraestructura social y comunitaria que se traduce en Centros Parvularios, Salón de Uso Múltiple y cancha deportiva; además de los componentes social, ambiental y de coordinación interinstitucional e intersectorial.

Al acto de firma asistieron el Ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Carlos Duboy; de Obras Públicas, Federico Suárez; de Salud, Franklin Vergara; de Desarrollo Social, Guillermo Ferrufino; los directores del IDAAN, Manuel González Ruiz, de la ANAM, Javier Arias; de Deportes, Farank Levy A., el representante del BID, Félix Alderete; el Alcalde del distrito Capital, Bosco Ricardo Vallarino; la Viceministra de Ordenamiento Territorial, Marta De Alvarez; el Viceministro de Vivienda, Jaime Ford y la Secretaria General, Teresa Berbey.

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMA !

<> Publicado el 27 de abril de 2010 en Facebook por la autora, a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.