El miedo a la verdad

La opinión de…..

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MIGUEL ANTONIO ESPINO PERIGAULT

Primero, me sucedió con un viejo compañero de juveniles luchas ideológicas universitarias, cuando iniciábamos un modesto grupo de “Juventud Católica” en territorios de la “gloriosa” Federación de Estudiantes (FEP) y la Unión de Estudiantes Universitarios (UEU); movimientos con los cuales no compartíamos posiciones; aunque les reconocíamos un honesto entusiasmo revolucionario; sentimiento no correspondido, pues para ellos no pasábamos de ser unos “buenos muchachos reaccionarios”.

Ni ellos ni nosotros, los de entonces, somos los mismos. Ni es el mismo ese amigo, residente en los Estados Unidos. Hace varios meses descubrí su miedo a la verdad.

Detecté el mal cuando, en un escueto mensaje, me pidió que nunca jamás le enviara por el correo electrónico ningún escrito, mío o ajeno, en el cual se criticara al entonces candidato y después presidente, Barack Obama. Como es sabido, Obama presentó, siempre, posturas ideológicas anticristianas (proaborto y prohomosexualismo). Mi amigo, fervoroso católico, defensor de la misa en latín, y entusiasta admirador de la música gregoriana, no quiso saber de nada que pusiera a prueba sus buenas opiniones sobre Obama. Por supuesto que respeté sus miedos, sin alterar la amistad.

El segundo caso se refiere a una persona que ejerce el periodismo en nuestro país. Acostumbraba, con ella, comentar toda clase de temas serios, que deberían importarle a un periodista moderno, cuando me sorprende con una enérgica advertencia de que “nunca jamás le discuta ni objete” un punto de vista propio de ella,  (Eran los temas del aborto y la homosexualidad), so pena de “perder la mistad”   También he cumplido su deseo, y reduje nuestra amistad a la comunicación telepática, que tampoco me funciona.

El siguiente impacto negativo lo recibí de una persona de leyes y catedrática universitaria, quien me hizo saber que habla cinco idiomas y que comulga con la ideología de género, la cual, como sabe cualquier persona que habla regularmente bien un solo idioma, el del género es un lenguaje con el que hay que manejarse para hacerse entender y entenderlos..

Después de un par de comentarios sobre temas propios de esa ideología, la persona me dijo que yo no sabía escribir y que no se entendía nada de lo que quería yo decir. Opinión que respeto. Sin embargo, traté de continuar con el intercambio de textos, sin ofrecerle mis escritos.

Pero, no funcionó. Tan pronto le envié una serie de documentos de alto valor informativo sobre el tema de los curas pedófilos (homosexuales, en realidad), me mandó a freír espárragos y a sacarla de mi lista de contactos.

Si yo dijera que estas personas tienen miedo a la verdad, no estaría equivocado. Temen confrontar sus propias ideas con las de otros.

Podemos pensar que ni siquiera están seguros de sus propias opiniones y conocimientos, pues temen iluminarlos con una luz más brillante que la de sus pequeñas lamparitas de papel.

A estos atípicos ejemplos de intelectuales panameños, les dedico este mal escrito texto, que quizá no lleguen a entender.

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Este artículo se publicó el 19 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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Un país de inmigrantes sin política migratoria

La opinión de…..

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Ricardo Soto

Las sociedades que hacen las cosas bien siempre atraen a personas que en busca de un mejor futuro quieren vivir en ellas.   Esa es la historia de Estados Unidos, de Australia, de Canadá y de Argentina de antes de la década de 1930. De la Venezuela de la década de 1960. Esta es la historia del Panamá de hoy.

En Panamá viven hoy miles de colombianos, chinos, venezolanos, peruanos, nicas, indostanos, gentes de todos lados de la tierra.   Pero Panamá carece de las intenciones de afrontar la realidad que pese a todos nuestros defectos y carencias, somos una sociedad relativamente exitosa en la región, por detrás de Chile, pero generalmente comparada con Costa Rica y Uruguay.

Sin darnos golpes de pecho, los panameños debemos aceptar que hemos hecho algunas cosas bien aunque todavía nos queda en materia de seguridad, justicia y educación. Y mejorar lo que hemos hecho en materia económica para hacer nuestra sociedad más abierta e incluyente.

Es lógico que la gente pobre de muchos países quiera venir a vivir acá en busca de un mejor futuro. Desgraciadamente nuestra clase política no entiende esta realidad.

De declarar a afroantillanos, indostanos y chinos razas de inmigración prohibida a nivel constitucional o a prohibir de igual manera a los extranjeros el comercio al por menor, oficio tradicional de los inmigrantes en todos los países, o el confundir la política migratoria laboral con la idoneidad profesional al declarar ciertas profesiones prohibidas para extranjeros, violando así normas internacionales de derechos humanos ante el silencio cómplice de grandes sectores de la sociedad civil.

Panamá tiene un largo historial de xenofobia excluyente en materia migratoria. Las leyes migratorias y laborales en Panamá están diseñadas para hacer la vida imposible a los inmigrantes de bajos recursos que deseen vivir en Panamá mientras supuestamente hacen las cosas fáciles para los inmigrantes de grandes recursos. En realidad estas leyes no han frenado ni podrán jamás frenar la oleada migratoria, sino que sirven de una especie de filtro negativo. Puede emigrar a Panamá quien está dispuesto a infringir o burlar las leyes, el chino que está dispuesto a ser un esclavo por varios años de las triadas, el indostano o ruso que está dispuesto a pagar cuantiosas coimas, el centroamericano o colombiano que está dispuesto a violar los términos de su visa y trabajar en la informalidad o la ilegalidad. Esta es la gente que nuestra excluyente legislación migratoria permite llegar a quedarse en Panamá mientras que castiga a quienes no están dispuestos a hacer estas cosas.

Se castiga por ejemplo a la camarera colombiana o al trabajador manual centroamericano, o al técnico indio o chino mientras Arcángel Henao, Lorena Henao, Rayo Montaño o David Murcia se paseaban por nuestro país como perros por su casa.

Se le niega la permanencia y derecho a trabajar honestamente a Juan Valdez, el campesino desplazado por la violencia, o doña María, ama de casa, mientras que don Pablo el traqueto, John Jairo, el sicario, o Cata, la prepago, son los que se quedan.

Obviamente nuestra legislación migratoria y laboral, hecha todavía más excluyente durante el último gobierno, es un gran fracaso y los políticos permiten que se mantenga así porque permite mantener tanto un discurso económicamente nacionalista y de seguridad excluyente y simultáneamente a la Dirección Nacional de Migración como caja menuda secreta de los partidos políticos.

La idea del Presidente actual de legalizar a algunos de los inmigrantes colombianos ya existentes es un paso en la dirección correcta, pero insuficiente. Hace falta una política migratoria incluyente que acepte la realidad de que mientras los panameños hagamos algunas cosas bien habrá gente humilde que en pos de un mejor futuro desee emigrar a Panamá y en vez de ver esto como una amenaza busquemos ir hacia delante y ver esto como una oportunidad para Panamá. Una legislación migratoria y laboral que evite crear, como la actual, filtros negativos que hagan que las personas que logren quedarse en nuestro país sean precisamente las que están dispuestas a incurrir en la ilegalidad y la informalidad y en su lugar atraiga a las personas, independientemente de su riqueza, dispuestas a trabajar duro, honestamente y a vivir el sueño panameño. A ser panameños con fe de conversos.

A personas que traigan capital humano a Panamá. ¿Cómo rayos vamos a tener un cluster de tecnología en Panamá cuando sistemáticamente negamos visas a chinos y a indostanos como si fuera 1941? ¿O centros de turismo cuando negamos permisos de trabajos a camareros colombianos pero se los damos a las alternadoras? Por lo visto en lugar de buscar el turismo familiar nuestros dirigentes prefieren el turismo sexual. Esa es una tarea pendiente que la clase política debe tener el valor de aceptar.

La historia nos muestra que el país que es excluyente con los pobres inmigrantes extranjeros, frecuentemente lo es con los pobres del propio país. Jugar a oponer a pobres locales contra pobres extranjeros es un juego muy viejo de muchos déspotas desde los zares a Trujillo a Idi Amin Dadá. No lo juguemos.

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Este artículo se publicó el  19  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El grave problema de la circulación vial

La opinión de…..

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JUAN RAMÓN MORALES

En los años 50 alcanzamos el millón, fue notorio el comentario de que tras 50 años republicanos, apenas alcanzábamos dicha cifra poblacional.

El próximo mayo observaremos que en la última década el istmo de Panamá tendrá sobre el Censo anterior 750 mil habitantes, según estimaciones. Evidentemente siempre el primer millón es difícil de alcanzar. Superada esta, los siguientes millones crecerán a velocidad inusitada.

Se estima que en mayo próximo alcanzaremos los 3.5 millones, de allí que al término de la próxima década es fácil colegir que seremos 4.5 millones, es decir habremos crecido un millón de habitantes. Creceremos en diez, lo que antes en cincuenta.

Cabe preguntar ¿cómo serán nuestras vías públicas con ese crecimiento poblacional y desde luego también de la cantidad de vehículos que se agregan día tras día a las vías públicas por centenares?

Viniendo de Tocumen hacia la ciudad solo existen dos vías y en estas se vuelcan miles de vehículos que salen de todas las barriadas construidas y que se construirán en el curso de los próximos diez años.

Hace años escribí un artículo en donde me refería a los bolsones territoriales que descargaban bien, en vía Tocumen o bien a la vía Juan Díaz.

Hoy la circulación vial es un caos, ¿qué tendremos al término de los próximos diez años?

Es urgente que la urbanizaciones existentes desde San Antonio hasta San Miguelito, sean interconectadas con dos nuevas vías paralelas a la vía Tocumen, pero estas vías al llegar a San Miguelito deberán tener una salida que no se convierta en un embudo, aún cuando la solución sea salir con un paso vehicular elevado, al costo que sea.

Es urgente que esa medida se inicie desde ya porque ni el Metro ni el Metrobús ni la ampliación de corredores podrán detener el caos que se nos viene. Autos particulares no disminuirán.

De igual modo, existe una vía que se inicia en Chanis y que debe llegar hasta Tocumen, que está interrumpida y es urgente continuarla.  La ampliación del Corredor Sur evidencia vientos mejores.   En lo relativo a la compra de los corredores por el Estado el presidente de la República anunció que el peaje será igual pero un solo pago, lo cual veo positivo, sin embargo, habría que ver como funcionará el peaje de un solo pago, cuando en las diferentes distancias hay diferente costo.

¿Habrá un peaje único?, la pregunta mueve a explicaciones.

El paso ha sido bueno y la primera medida debe ser eliminar la caseta de un solo carril, que ocasiona los tranques y que el pago se haga en un puesto de casetas múltiples. Así son las cosas.

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Este artículo se publicó el 19 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Impunidad

La opinión de la Periodista…..

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Adelita Coriat

El Ministerio de Seguridad nace con la promesa de bajar los índices de criminalidad que han rebasado cifras sin precedentes. Hasta ahora, la política gubernamental se inclina en la represión y se descuida la prevención como punto medular.

La seguridad no solo descansa en armas, policías o bases navales. Muchos son los detalles que brindan un clima propicio para fechorías, a veces ajenos a esta institución, pero que aprovecha a su favor el crimen organizado.

Por ejemplo, el hecho de que la ATTT no cuente con placas nuevas resulta una ventajosa oportunidad para delinquir sin dejar rastro. Un detalle inverosímil, pero conveniente para el delincuente común y crimen organizado.

Un factor muy preocupante, que desembocará en los tribunales, radica en la especialización de investigación criminal.   Aproximadamente 60 agentes de la DIJ han sido trasladados a otros departamentos para realizar labores ajenas a su campo de acción.   Sus reemplazos no cuentan con la preparación técnica en este campo de investigación. En pesquisas delicadas como homicidios o “ajustes de cuentas”, la falta de personal técnico probatorio es una abierta invitación al crimen para accionar con impunidad sin que alguien les ponga un coto.

De no tomar las precauciones, la situación empeorará en poco tiempo en forma impredecible, pues ya escapa de la capacidad de las autoridades en materia de prevención e inteligencia para adelantarse al crimen.

Esto provocará una mora social irreversible y costosa, sin embargo, los gobiernos continuarán echándole la culpa al narcotráfico de su propia incapacidad. Una fachada ideal para distraer un problema, que si bien posee una raíz profunda en el tráfico de armas y drogas, conserva un hermano gemelo que camina a su lado y pocos atacan; la corrupción.

Otra pata coja del esquema es la población adicta; marginada por la sociedad y desatendida por distintas administraciones que, conscientes de su gravedad, destinan limosnas a la prevención y rehabilitación.

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Este artículo se publicó el  19  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

El problema de la basura

La opinión de…..

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GABRIEL J. PEREA R.

El problema de la basura se ha convertido en un tema difícil de solucionar.

El acelerado proceso de urbanización, el crecimiento industrial y la consecuente modificación de los patrones de consumo, han originado un incremento en la generación de residuos sólidos. Las actuales formas de vida, propician la producción y acumulación de cantidades de basura. Cantidades de productos de uso diario, llegan a nuestros hogares, escuelas o lugares de trabajo. Estos productos llegan en diversidad de empaques desechables, tales como latas, botellas, objetos de vidrio, metal, plástico y cartón entre muchas otros tipos de envolturas.

Sumémosle el incremento de la población y el consumo exagerado de objetos innecesarios desechados casi de inmediato, lo que acarrea la demanda cada vez mayor de bienes de consumo originando un ciclo interminable, Por otra parte el comercio, las escuelas y otras instituciones depositan diariamente enormes cantidades de papel. Todo esto ocasiona que día a día, se aumenta la generación de desechos, ya sean gaseosos, sólidos o líquidos convirtiendo al problema de la basura en algo incontrolable.

Nuestra ciudad está actualmente inmersa en el problema de la recolección de la basura. La recolección de la basura ha rebasado la capacidad necesaria y podemos observar acumulación de basura en las calles. Para solucionar este problema se plantea la solución de la compra de camiones recolectores de basura y con ello se pretende aumenta la capacidad necesaria para recolectar la basura en la ciudad capital. Sin embargo la compra de camiones recolectores de basura no solucionara el problema por si solo a menos que se adopten otros tipos de medidas.

El mantenimiento de la flota recolectora de basura debe ser permanente y no limitarse al periodo de garantía de los equipos. Se debe dotar del presupuesto necesario para poder mantener estos equipos durante toda su vida útil, de lo contrario tendremos los mismos problemas de recolección en un par de años. La clave para solucionar el problema de recolección de la basura es el mantenimiento ininterrumpido de los equipos recolectores de basura.

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Este artículo se publicó el 19 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Democracia en peligro

La opinión de…..

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Olmedo Beluche

La ciudadanía panameña asiste atónita a la ola de medidas antidemocráticas que en las últimas semanas ha tomado el gobierno de Ricardo Martinelli y su Asamblea Nacional. A la durísima represión contra quienes protestan por alguno de los tantos reclamos sociales que agobian al pueblo panameño, ahora se ha procedido a criminalizar la protesta social, con una reforma legal espuria que penaliza el cierre de calles con una sanción de seis meses a dos años de prisión, que viola los más elementales derechos humanos, democráticos y constitucionales.

El gobierno de Martinelli y su gabinete oligárquico se han quitado la careta y muestran los rasgos del régimen seudofascista que quieren imponer. En las últimas semanas se ha procedido a responder a todas las demandas sociales con la represión policial.   Sean obreros de la construcción, indígenas, precaristas o defensores del medio ambiente, la única respuesta que han recibido es palo y carcelazo, pisoteándose el debido proceso y el hábeas corpus.

El objetivo de estas medidas es impedir cualquier protesta contra las medidas impopulares que se han tomado: aumento del Itbms al 7%; aumento del costo de la canasta básica y las medicinas; uso de fondos de la Caja de Seguro Social para “comprar” los corredores Norte y Sur, en vez de nacionalizarlos como se había prometido, mientras se deterioran los servicios de salud; uso abusivo de la contratación directa, claro indicio de corrupción; más concesiones a empresas mineras e hidroeléctricas desconociendo los derechos de las comunidades; en fin, “más de lo mismo”.

Martinelli pretende que, por haber ganado las pasadas elecciones, tiene carta blanca para hacer lo que le dé la gana, sin consultar con la ciudadanía, violando derechos consagrados en la Constitución y las leyes. De ahí la campaña de desprestigio que ha lanzado contra algunas organizaciones de la “sociedad civil”, pero que es extensiva a todo tipo de organismos sociales: gremios docentes, sindicatos, etc.

La Asamblea ha impuesto una reforma electoral para bloquear la aplicación de la revocatoria de mandato. De manera que, como le sucede al PRD, el actual gobierno pueda comprar con el erario público figuras que ocupan cargos de elección popular, electos en nombre de partidos opositores, neutralizando cualquier resistencia a sus medidas.

El Partido Alternativa Popular está de acuerdo con la verdadera revocatoria en manos del pueblo, es decir, que la ciudadanía pueda deponer, desde el presidente hasta el último concejal, si incumplen sus promesas electorales, mediante un referéndum revocatorio, como se ha hecho en Venezuela y Bolivia. Pero lo actuado por el oficialismo panameño es todo lo contrario: neutralizar a los partidos opositores comprándolos e introduciendo “quintas columnas”.

El Partido Alternativa Popular hace un llamado a toda la ciudadanía a unir esfuerzos contra la arremetida del gobierno y salir a defender las libertades democráticas amenazadas. Al movimiento obrero le exhortamos a realizar el máximo esfuerzo por concretar un 1 de Mayo unitario y combativo en defensa de los derechos democráticos, sindicales y económicos.

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Este artículo se publicó el  19  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¡Plan de edificación escolar!

La opinión del Pedagogo, Escritor y Diplomático…..

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Paulino Romero C.

Problema central de la escuela panameña es la carencia de edificaciones adecuadas. Conviene conocer la estadística que, sobre el particular, debe tener a disposición el Ministerio de Educación. Es decir, cuántas escuelas urbanas y rurales, funcionan en la actualidad en condiciones aceptables. Porque existen muchas escuelas que funcionan en casas o locales que no llenan los requisitos pedagógicos o higiénicos, sobre todo, en los pueblos del interior.  Precisa entonces elaborar un plan de largo alcance para ir resolviendo las dificultades en la medida de las posibilidades técnicas y económicas del país.

Para la edificación escolar se recomienda un tipo de escuela acorde con las exigencias de la higiene, de valor funcional en todas sus partes, con amplios talleres y dotados de grandes campos para deportes y recreo. Los edificios en aquellos lugares donde fuera preciso, deben tener la capacidad para una escuela unificada completa. Esto responde al concepto psicosocial de que “la escuela ha de estar hecha para el alumno y no éste para la escuela”.

Por otra parte, creemos que el plan improvisado, de remplazar “escuelas ranchos, por escuelas dignas” (por ejemplo), debe revisarse y corregirse, pues en su concepción original prevaleció el interés político sobre la concepción pedagógica. En todo caso, el cogobierno de la “pareja presidencial” fracasó en el intento. Demostró su incapacidad para cumplir con un plan propuesto que se proponía eliminar las llamadas escuelas ranchos en todo el país. Únicamente la falta de estudio y de una planificación seria, por decir lo menos, puede dar cabida a semejantes manifestaciones de engaño, impulsadas por una campaña de publicidad mediática desmedida, que por lo demás nadie creyó, ni puede creer, tanto más si se considera que, de los cuatro ministros de Educación del cogobierno anterior (2004-2009), dos de ellos han sido encarcelados y están siendo procesados por los tribunales de justicia.

La nueva política educacional de edificaciones escolares debiera basarse en la sencillez, dando importancia a los anexos de trabajo de la escuela. Las prioridades de la edificación deben estar determinadas por las necesidades, prefiriendo las localidades donde no existen edificios públicos o privados de susceptible adaptación para escuela. Se debiera dar prioridad a las regiones totalmente abandonadas, y muy especialmente aquellas donde la escuela rural va a desempeñar el papel de coordinadora de las labores de toda la colectividad. Los edificios oficiales deberán ser adaptados para que cumplan mejor su función y progresivamente, a medida que se vayan construyendo nuevos locales, se puedan ir trasladando las escuelas que ahora funcionan en locales alquilados. De preferencia se debiera construir las escuelas unificadas, tanto urbanas como rurales, para que se conviertan en una “gran escuela unificada”. ¡El deporte y la educación física merecen tener puesto señalado en la nueva política de edificación escolar!

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Este artículo se publicó el  19  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.