Los discapacitados primero

La opinión de…..

Elodia Muñoz

Recientemente hemos escuchado con estupor los resultados de las posibles reformas al anteproyecto ley que remueve de su cargo al actual director de SENADIS, y como los medios de comunicación abordan el tema puntualizando que dicho mandato, debe respetarse por 10 años y los esfuerzos de algunos diputados oficialistas por separar de la Secretaría Nacional de Discapacidad (SENADIS), a este funcionario y como sufrió un revés, después que el pleno de la Asamblea Nacional devolviera a primer debate la propuesta que busca establecer que el director de la institución sería acorde al período presidencial de cinco años.

La propuesta del diputado Rubén Frías, del opositor Partido Revolucionario Democrático, (PRD), fue denegada, ya que se acordó que el proyecto fuera nuevamente a la Comisión de Asuntos de la Mujer.

Nos sorprende sobremanera la medida y como los medios de comunicación dieron a conocer el aval de funcionarios de la Presidencia de la República, que han solicitado al mandatario Ricardo Martinelli que mantenga en el cargo a este Director.

La iniciativa para establecer que este puesto fuera concurrente con el del Presidente fue presentado por Agustín Sellhorn, suplente de Marilyn Vallarino, evidenciando una posición sesuda, legal y coherente que debió ser aprovechada para analizar, sopesar y meditar sobre la terna de aspirantes al cargo que permitiera a los discapacitados calificados, (que sí los hay), competir, visibilizarse y protagonizar su papel como activo de una sociedad que gratifica el esfuerzo, sacrificio y valía. También era la coyuntura para tomar decisiones considerando la diversidad de opiniones de los discapacitados, buscando dos o más soluciones a una cuestión concreta.

Asimismo, se abriría el abanico de recomendaciones evitándose prolongar, dilatar y aplazar un problema que dificultamos que en el 2012, se discutirá en asamblea y mucho menos por el presidente, cuando se le finalice el mandato a este funcionario.

Nos llena de pesar como el gobierno, los cosificadores de la discapacidad y ahora se suman los funcionarios de presidencia patentizando su respaldo político hacia un colaborador que continúe presidiendo la entidad, pues el tema de discapacidad es más amplio, debe ser analizado como política de estado que involucre en única instancia a sus actores principales que para aquellos que no lo han comprendido aún son los discapacitados sujeto y objeto de este teje maneje que han protagonizado los cosificadores junto con diputados y funcionarios de presidencia que se han abrogado derechos con el único fin de favorecer a funcionarios que en derecho y en dignidad debieron renunciar al cargo y dar oportunidad a los que igual o mejor que ellos pueden realizar una labor en beneficio de los discapacitados pues no existe una persona con un saber universal de modo que si la decisión fuera contraria existen figuras tan respetables como los actuales que pueden ejercer y tomar las riendas de la tan controversial SENADIS.

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Este artículo se publicó  el  25 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Brevemente sobre Educación

La opinión del Académico Numerario de la Academia Panameña de la Lengua…..

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JOSÉ GUILLERMO ROS-ZANET

La Educación es disciplina, libertad y responsabilidad. En este medio humano de dignidad y verdad, de bien y de justicia, crece de modo natural, la autoeducación. Y la autoeducación tiene validez tanto para el niño como para el adulto.

La educación no será verdadera Educación si fue concebida, y si se realiza al margen de la Ética.. la Ética debe iluminar todo hacer y quehacer del hombre.

Una Escuela que sólo produce escolaridad contribuirá muy poco a la grandeza de los hombres y de los pueblos. Alejemos la Educación bancaria.

La Escuela debe, fundamentalmente, producir y crear Educación.. La Escuela ha perdido ya el monopolio de la Educación. Pero surgen, y han surgido, poderosas alternativas que deben encaminarse a enriquecer y no a suplantar.

No es lo mismo escolarizar (igualar, nivelar, “ robotizar ”), para consumir cosas y para “ hacer las cosas a medias ”, que educar para la responsabilidad, para una visión grande de las cosas. Para la excelencia.

La Educación del niño es cuidado amoroso y respetuoso del Ser para ser Ser.

Hoy buscamos, más que siempre tal vez, una Educación Nueva. Pero la Educación Nueva es tan antigua como el mundo del hombre. La educación nunca permanece estática, ni fijada en un punto determinado. Siempre está naciendo, en cada niño.

La Educación es un saber, un conocer, una idea, un pensamiento, un hacer siempre inacabados e inacabables.. Es una aventura sin término del pensamiento, del ser del espíritu. De la vida misma.

Recordemos que no puede haber verdadera educación ni Educación Nueva con olvido de la moral. Pero la Ética no es la Educación.

Es que la Educación no puede ser sólo educación del intelecto; ha de ser también educación, de la voluntad, educación del corazón, del alma; educación de la interioridad del Ser.

La Educación tiene y mantiene componentes eternos y componentes que deben cambiar al ritmo de las circunstancias y de los tiempos. Componentes eternos y componentes cambiantes, perecederos.. Los Bienes son perecederos y los Valores son eternos. Y el Amor es el supremo valor.

Toda Acción Educativa inteligente estará fundada y fundamentada tanto en lo permanente como en lo cambiante de la Educación.

Pero no olvidemos que lo permanente es lo más importante; aún cuando en determinados momentos (o edades) sea lo cambiante lo que determina y sustenta la Acción Educativa innovadora y renovadora. Es el caso de las “ Exigencias ” actuales para introducir las nuevas tecnologías cibernéticas de la información en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Es lo necesario, pero no es lo eterno primordial educativo.

Aquí y ahora reiteramos lo que dijimos en un anterior escrito: la Universidad debe ser (aspira a ser) democrática, representativa y filosófica.

Lo circunstancial no debe devaluar lo medular.

La filosofía debe iluminar las cátedras: Filosofía en la Educación, en la Medicina, en la Economía, en el Derecho, en la Arquitectura, en la Sociología.. Y una profunda y rigurosa Filosofía del Lenguaje, en el Lenguaje.

La educación universitaria no puede marginarse de la cultura universal, de las Humanidades, de la Ética. Y no dejará de ser científica. La filosofía acerca estos universos del Ser y del conocimiento.

Una concepción cerrada, cientista, tiende a separar Educación y Cultura Universal, Educación y Humanidades.. La cultura deja de ser entonces un ideal para convertirse en un simple hecho, en mercancía.. Se hace olvido de lo superior espiritual. Recordemos que “ Cultura es lo que queda después que se ha olvidado todo ”. Por eso la cultura no es, no puede ser, simple ornamento.

El estudiante universitario, al graduarse, no ha de ser sólo un experto en alguna profesión o técnica, sino también un experto en Humanidades.. Pero en un mundo de globalizaciones y tecnologías desencarnadas ya no bastan los Humanismos: hoy son necesarios los Sobre-Humanismos.

La formación humanística (Sobre-Humanidades) pone al hombre en capacidad de alcanzar una visión integral del mundo de los valores superiores del espíritu. Y más.

Falla la Universidad que tiene como único objetivo la formación y la competencia profesional y técnica de sus graduados.. No está bien que existan hombre sabios, pero incultos.


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Artículo publicado el 25 de marzo de 2010 en el  Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Vivir con miedo en Panamá

La opinión de…..

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Lanny A. Lowe


Mi niñez la disfruté viviendo en una barriada que, a mis ojos, era idílica. Todos los chicos del barrio jugábamos felices en la calle a las escondidas y a la tiene.   En Navidad recorríamos las calles cantando villancicos y pedíamos posada en diferentes casas cada noche.   Cada Día de la Madre íbamos de casa en casa regalando serenatas a nuestras mamacitas. La calle era segura, era una extensión de nuestro hogar. Nuestros padres nos permitían pasear solos en bicicleta o en patines.   Y con mis amigas, incontables veces caminábamos simplemente por el placer de hacerlo mientras hablábamos de nuestros sueños de juventud.

Esa misma calle la camino ahora con desconfianza, mirando hacia todos lados con el temor de que un ladrón esté acechando. En esa misma acera que tantas veces transité, a mi hermano lo asaltaron unos maleantes. No les bastó con robarle, sino que con saña lo tiraron al suelo para patearlo.

En esa misma casa donde me crié, cuatro ladrones entraron y encañonaron a mi madre en su cara, a la vez que anunciaban: “esto es un asalto”.   Mi indefensa madre fue despojada del anillo de bodas que había llevado en su mano por 44 años.   Los cretinos insistían en que confesara dónde estaba la caja fuerte. No sabían que la única bóveda que tiene mi mamá es su gran corazón y su tesoro es el gran amor que regala al prójimo. Una interminable hora de terror fue lo que tuvo que soportar mi madre con sus manos amarradas mientras los ladrones se dedicaban a examinar toda la casa.

Uno de ellos, presuntamente colombiano y decididamente el más violento, la amenazó sin compasión. Otro se tomó su tiempo para comerse un guineo. Y otro más se dedicó a escoger un perfume de mi mamá para regalárselo a su mujer. Gracias a Dios no le hicieron daño físico, pero ¿quién le quita el miedo que siente cada vez que abre la puerta de su hogar?

Panamá es tan chico que cada semana, si no es un familiar, es el amigo de un amigo, el que es víctima de algún crimen. Algunas víctimas corren con suerte, como el sobrino de mi amigo que sobrevivió aunque con el recuerdo de una bala alojada en su hueso sacro.   Otros no viven para contarlo, como el joven asesinado en su propia casa en Hato Pintado.

Las anécdotas de secuestro exprés se están convirtiendo en algo tan común como contar que te sacaron una muela. Ese correo electrónico que previene sobre un supuesto italiano que circula en su auto ofreciendo ropa como señuelo para secuestrarte, es absolutamente cierto.   Lo sé porque una noche en el estacionamiento de Multiplaza me ocurrió igual, pero Dios me protegió y el “italiano” se fue.   Ahora que caigo en cuenta de que estuve a punto de ser secuestrada, el miedo me entra en el cuerpo.

¡Ya basta! No quiero vivir con miedo y el resto de los panameños tampoco.

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Este artículo se publicó  el  25 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La Autoridad del Canal de Panamá: Un ejemplo a imitar

La opinión de la Catedrática Universitaria…..

GLADYS STELLA ROMÁN DE RÍOS

Ahora que se ha retomado el tema de crear finalmente la ciudad gubernamental que alojará a todas la entidades públicas, autónomas y semiautónomas, sería conveniente y positivo imitar dentro de ella el “modus operando” administrativo, financiero y funcional exitoso de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

Este manejo exitoso y digno de imitar de toda la fuerza laboral de la ACP (directores y subalternos) conlleva:

1. Un manejo de una carrera administrativa completa: fuera de amiguismos o partidos políticos, totalmente a base de competencias laborales y sistemas de méritos.

2. Un manual completo de clasificación de puestos donde los mismos tienen desde grado 1 a grado N, un mínimo y un máximo salarial para cada puesto; una sola escala salarial que cubra a todos los puestos públicos con un departamento que lo actualice constantemente.

3. Políticas, sistemas y procedimientos de reclutamiento, selección y contratación que realmente funcionan.

4. Adiestramiento, formación y desarrollo organizacional de los recursos humanos.

5. Un sistema actualizado y motivador de evaluación del rendimiento o desempeño.

6. Un sistema moderno de administración de salarios, compensaciones e incentivos.

7. Administración de las relaciones laborales (convenios colectivos y conflictos laborales).

8. Moral y disciplina.

9. Higiene y seguridad ocupacional.

10. Auditoría y control de todas las funciones de recursos humanos.

Estos logros que han sido administrados eficiente y eficazmente por todos los funcionarios de la ACP en todos sus niveles organizacionales, son los que debemos desarrollar igualmente para todo lo que se proyecta en las entidades públicas que van a conformar integralmente la ciudad gubernamental. Esto nos llevaría a ser la envidia mundial, como es la ACP, de ser ejemplo de lo rentable y productivo que puede ser nuestro país en todas sus actividades.

Es loable hacer esta recomendación, porque cada vez que uno viaja escucha los comentarios tan favorables del manejo administrativo, financiero y funcional que existe en el Canal de Panamá; deberíamos entonces extender este orgullo nacional a todas nuestras actividades a nivel nacional y que ese orgullo de la fuerza laboral de la ACP se le contagie a todos nuestros funcionarios en el sector gubernamental; pues, todos somos un solo país: Panamá.

Imitemos lo que es la ACP y hagámoslo extensivo a toda la fuerza laboral del país.


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Artículo publicado el 25 de marzo de 2010 en el  Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El papel de la oposición

La opinión del Empresario…..

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Samuel Lewis Galindo

Todo buen gobierno en una democracia debe sentirse complacido si tiene una oposición seria que se oponga a aquellas medidas que se consideran inconvenientes para el país y que presente soluciones. No solo debe la oposición criticar por criticar al gobierno en su gestión, sino también debe presentarle al pueblo alternativas.

Las últimas encuestas nos están demostrando que el actual gobierno, a pesar de ciertas medidas que pueden considerarse que afectan el bolsillo del ciudadano, continúa teniendo un altísimo respaldo popular. Su gestión de gobierno sigue recibiendo, por amplio margen, respaldo.

Por otro lado, la oposición continúa utilizando las mismas tácticas desfasadas de un pasado ya distante que quedó atrás. La oposición al gobierno de Martinelli se ha caracterizado por combatirlo todo sin presentar propuestas claras y convincentes.

Los pueblos en el Siglo XXI rechazan el pensamiento desafortunado que un día tuvo Nikita Krushev, cuando se encontraba en la cúspide del poder y solo creía en el partido único -el comunista-: “los políticos son siempre iguales prometen construir un puente inclusive donde no hay río”. Esas frases, sin contenido, no tienen hoy cabida en el léxico político. El pueblo rechaza vigorosamente el oportunismo y la demagogia y busca siempre que sus sueños de una mejor vida se hagan realidad.

La democracia, según dijo un día el excandidato a la Presidencia de EE.UU., Alfred Smith, “con todos sus males pueden ellos ser curados por la propia democracia”. Es decir, en ella, en el sistema democrático, encontramos las correcciones a sus imperfecciones.

Podemos tener un gobierno con amplio respaldo popular, pero no podemos darnos el lujo de carecer de una oposición sólida y cohesionada. La democracia necesita de uno y del otro para poder ser efectiva y rendirle al final de cuenta los frutos que la ciudadanía se merece.

El pueblo aceptó y respaldó con sus votos la unión del panameñismo con Cambio Democrático en una gran alianza junto con Unión Patriótica y el Molirena para darle en las últimas elecciones una victoria abrumadora para el “Cambio”.   Sucederá lo mismo con el PRD y el SUNTRACS?

El panameño si ha demostrado una y otra vez que rechaza toda violencia y está en contra del radicalismo venga este de donde venga, al igual que el oportunismo demagógico.    Cada vez pesa más en el ánimo del electorado las posiciones centristas.   La democracia por más incipiente que esta sea, como es el caso de Panamá, los extremos siempre son rechazados.

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Este artículo se publicó  el  25 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Leyes universitarias, ¿qué concluir?

La opinión de……

Nelly E. Sánchez


Faltando más de un año para que finalice el periodo del actual rector de la Universidad de Panamá, en los predios universitarios se conoce de algunos nombres de docentes interesados en presentarse como candidatos para las próximas elecciones.   Igualmente se ha gestado un movimiento interesado en variar un artículo de la Ley 24 de 2005, que le permita la reelección al actual rector. Es oportuno hacer un breve análisis de la escogencia de la máxima autoridad universitaria y el contexto en que se modifican y aprueban las dos últimas leyes universitarias.

Antes de 1991, la Ley 11 de 1981 establecía que el rector era escogido por el Consejo General Universitario, donde estaban representados los diferentes estamentos universitarios. Dentro de un contexto electoral esta ley fue modificada parcialmente, a través de la Ley 6 de 1991, estableciendo un sistema electoral antidemocrático al definir una ponderación de votos que otorgaba a los profesores regulares el 50% del voto, que en la ciudad universidad son minoría, y eran entonces los que decidían a qué rector se escogía.

Las modificaciones a la Ley 11 no tenían ninguna intención de realizar cambios profundos y significativos, ni proponían un plan de modernización de la universidad que respondiera a un proyecto universitario con una visión clara de la universidad que queríamos y debíamos tener; por el contrario, fue un instrumento electorero basado en un clientelismo abierto, porque permitía la negociación en medio de la elección para el rector, de puestos, prebendas, etc.

El artículo 6 de la mencionada ley estableció que en un “plazo no mayor de 12 meses la universidad propondría un proyecto integral de ley orgánica de la Universidad de Panamá” (el entrecomillado es nuestro). Este artículo no fue cumplido por falta de una concertación de los diversos sectores universitarios y desinterés de sus más altas autoridades.

Después de 14 años de funcionar con una ley que era transitoria, se propuso, en otro contexto electorero (2004), la propuesta de ley universitaria por las mismas personalidades que auparon la Ley 6 y que impidieron que el anteproyecto elaborado de manera democrática en un consejo universitario de 1992 en la administración del Dr. Zúñiga, fuera discutido y aprobado en la Asamblea Legislativa. “Los mismos que en 1995, lograron el retiro del anteproyecto Zúñiga y trataron de presentar un proyecto inconsulto de ley marco, elaborado en las oficinas refrigeradas de la alta burocracia universitaria”.

Ahora, solo cuatro años después de haberse modificado la ley universitaria, pretenden, nuevamente, perpetrarse en el poder con los fines aviesos que los han caracterizado en los últimos años.  A los diputados y al Ejecutivo le solicitamos que no le den la espalda a la Universidad de Panamá y le permitan un respiro, a fin de que se lleve a cabo un verdadero cambio y pueda retomar el papel protagónico que jugó en otras etapas de nuestra historia. En resumen, retomar el sueño de Méndez Pereira.

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Este artículo se publicó  el  25 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

PRD, exorcizar sus demonios

La opinión de…..

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DEMETRIO  OLACIREGUI  Q.

Cinco meses después de la derrota electoral, la combustión espontánea generada por una veintena de notables dentro de las filas del PRD, creó las condiciones para la elección de un Comité Ejecutivo Nacional (CEN) transitorio con el mandato de reformar los estatutos del partido. Ese proceso desembocará en la escogencia de un CEN permanente a comienzos del próximo año.

Frente a esa tarea, lejos de un PRD fragmentado, lo que se impone es la madurez política para convertir en cosa del pasado la cultura clientelar y el caciquismo. Eso requiere esfuerzo, mística y desprendimiento. El PRD no puede convertirse en un archipiélago de posiciones facciosas y de enfrentamientos reales o subjetivos. Hay que retomar la práctica del liderazgo colectivo, porque la integración en la nueva escena política requiere de una estrategia colectiva.

El partido necesita que cada uno de sus miembros tenga un genuino derecho de propiedad.   Esa es la verdadera amalgama. Más allá de conveniencias e intereses particulares, rencores personales y retazos de pequeñeces, quienes aspiran a dirigir el partido o están pensando en precandidaturas presidenciales —antes de exponerse a que las bases y la ciudadanía los juzguen— deben someterse al juicio de sus propias conciencias.

La identidad del PRD está en su sintonía, no en su desvinculación de las bases. El partido está llamado a innovar y aprender de las realidades, examinar las reglas del juego social y rediseñarlas.   Debe recuperar la vitalidad para volver a ser una opción de poder y avanzar en saldar la postergada deuda social con los pobres y marginados.    Reencontrarse con un proyecto común, definir un nuevo horizonte a largo plazo, para entonces ofertar a la sociedad su visión de futuro, su idea de país, demanda un compromiso ideológico programático y un mensaje claro, directo y único a la sociedad panameña.

En el PRD el silencio y la indefinición no pueden volverse estratégicos. El partido es el fiel de la balanza social capaz de modificar el cuadrante de la acción política en busca del equilibrio y la moderación. En esta coyuntura representa la fuerza de la contención, el bastión vital, la verdadera reserva popular del país. Por eso se requiere de un PRD que no solo convenza, sino que inspire y tranquilice a una sociedad desamparada.

La realidad es que el PRD tuvo el control del gobierno nacional no hasta que el CEN lo determinó, sino hasta que la ciudadanía lo decidió.   Y hacia esa misma ciudadanía es la que hay que volver el rostro y ganar su credibilidad y confianza.   Al fin de cuentas, la credibilidad es la moneda que cotiza mejor en política. El partido posee un capital político que no se ha adquirido para una cuenta individual, sino para garantizar las metas del colectivo nacional a largo plazo. El país no tiene un camino alternativo sin el PRD.

Por eso Martinelli, en su exaltado propósito de destruir al PRD, ha intentado satanizarlo y desacreditarlo con fantasmas del pasado, cuando los verdaderos fantasmas del presente, la inseguridad y el alto costo de la vida, son los que angustian a la ciudadanía.

Martinelli acusa al PRD de corrupto, mientras usa el poder para hacer política y negocios con sus socios. Emplea la chequera oficial para torcer a todo el que es proclive a ser torcido. Pretende tener ventajas sobre el arco político del país con la complicidad de miembros del PRD y figuras que han deambulado por diferentes partidos, quienes en forma cínica justifican lo injustificable y tratan de dar cobertura conceptual a un gobierno totalitario.

Con una acción eficaz desde la oposición, el PRD puede modificar la agenda del oficialismo y jerarquizar los temas que Martinelli se niega a discutir. Un gobierno cebado en el manejo totalitario del poder, no va a variar su conducta. Cada espacio hay que ganárselo políticamente.

El PRD debe estar consciente de que el país observa cada movimiento, como si fuera la luz sobre una alta colina, y trata de interpretar las señales que surgen desde adentro del partido. Pasar por un ejercicio democrático de normas y valores recíprocos demanda que se impongan las ideas sobre el clientelismo, los principios sobre el oportunismo y la visión de futuro sobre los intereses individuales que pueden lesionar las aspiraciones del colectivo nacional.

Ninguna ambición personal debe privar sobre los intereses del partido, vinculados necesariamente a las aspiraciones del conjunto de la sociedad panameña.

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Artículo publicado el 25 de marzo de 2010 en el  Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.