El nuevo Sistema Procesal Penal y el rol del Juez

La opinión de la Juez  de Menores…..

,

Marianela García-Mayorca Bernal

La evolución de los sistemas procesales genera para el Estado y sus asociados un cambio de paradigmas en cuanto a las obligaciones que impone un Estado de derecho, las cuales se deben fundamentar en la efectiva protección, garantía y vigencia de los derechos del hombre; por tal motivo sus acciones deberán tender a salvaguardar el Estado Constitucional de Derecho y para ello resulta necesario establecer condiciones de razonabilidad y justicia que permitan resolver los conflictos sociales.

Frente a estos señalamientos surge la incógnita sobre la finalidad del proceso penal, en esta nueva visión procesalista y garantísta, la cual no se aparta de la premisa inicial de encontrar a los responsables de la infracción penal entendida esta como el delito, pero sobre la base de una nueva visión de derecho dirigida a exaltar la dignidad humana como principio rector de cualquier procedimiento justiciable, en este orden no se trata simplemente de reconstruir los hechos para establecer una sanción, tenemos la obligación de ir más allá, pues toca y guarda relación con el principio de presunción de inocencia el cual ha perdido vigencia en nuestros sistemas cuando convertimos al procesado en algo menos que importante, desvirtuando el hecho de que la criminalidad y el delito es un fenómeno biosicosocial que responde a múltiples factores y que exige el estudio de cada uno de esos factores, no para desvanecer la acción delictiva sino para restablecer el orden social en la medida de lo posible.

Los grandes estudiosos de la crimonológia señalan que la composición de un sistema de justicia criminal de un Estado se encuentra compuesta por tres subsistemas que definen el crecimiento o deterioro criminogeno de ese Estado, en este orden se menciona al sub sistema normativo, (que guarda relación con las normas de orden sustancial y procedimental), un sistema administrativo (que guarda relación con los órganos responsables de la creación de las normas) y un sub sistema social o cultural (compuesto por los valores y aptitudes que mantiene la sociedad acerca del derecho).

En este sentido resulta oportuno anotar que los tribunales de justicia solo encuentran cabida en el sub sistema administrativo, por lo que no son los únicos responsables del éxito o fracaso de la gestión estatal en la lucha contra la delincuencia, ya que es algo que involucra más que solo impartir justicia. Existen múltiples herramientas para combatir la delincuencia y una de ellas radica en la prevención de los factores de riesgo, por tal razón la implementación del sistema acusatorio por si solo no es la solución al problema de la criminalidad, este es solo uno de los medios utilizados por el Estado para hacerle frente a la delincuencia pero que exige su utilización de forma razonada y armonizada con otros medios que paralelamente deberán implementarse para minimizar la problemática social delincuencial.

Es en este contexto que el rol del juez juega un papel preponderante como quiera que esta es la conducta que se espera de él en función de la posición que ocupa dentro del sistema.   Hay que tener presente que el juez forma parte de una comunidad, no es un ser aislado por lo que su trabajo no puede realizarse a espaldas de la comunidad, sino precisamente en ese entorno social.

<>

Este artículo  fue publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde

¿Consumidores o consumistas?

La opinión del Abogado y  Director General de ACODECO….

.

PEDRO  MEILÁN

El año pasado en Panamá se gastó más dinero en agua embotellada que en Ipods y entradas de cine juntos

Los invito a la siguiente prueba y escojamos una actividad cualquiera de consumo, algo sencillo y elemental como tomar agua, y estudiemos desde la perspectiva de consumo o consumismo, si realmente estamos siendo consumidores inteligentes o unos consumistas irracionales.

El agua embotellada se ha convertido en algo indispensable en nuestras vidas y cultura. Comienza el día en bandejas e hileras; va a todas las reuniones, salas de lectura, paseos y excursiones; está en los cubículos de trabajo; en los gimnasios; y está a medio consumir en muchos de nuestros vehículos.

Aparte de los cada vez más ignorados recipientes llenos de hielo y vasos limpios, los hoteles están ofreciendo agua mineral en venta. Y en supermercados de alta categoría, el agua embotellada es uno de los productos más vendidos.

Hace treinta años, el agua embotellada casi no existía como negocio en Panamá. Pero, el año pasado, gastamos más en Fiji, Evian, Aquafina, Volvic, Dasani, Aqua Viva, Cristalina y Purísima que en iPods y boletos de cine, y este año la cifra llegará a $15 millones.

El agua embotellada es un fenómeno económico en nuestros tiempos. Nosotros, una generación que creció con agua del grifo, estamos criando una generación que ve esta agua con desdén.

Estamos pagando mucho dinero (dos o tres o cuatro veces más que la gasolina) por un producto que ya tenemos, y que podemos tener gratuitamente en nuestros hogares. Cuando compramos agua embotellada, lo que realmente estamos comprando es la botella. Estamos comprando conveniencia. Y estamos comprando la historia que la compañía nos cuenta sobre su agua: de dónde viene, lo saludable que es, etc.

Está claro que beber agua embotellada es lo mejor que podemos hacer. Excepto por una cosa. El agua embotellada es un capricho muy a pesar de lo que pensamos. A nivel mundial, movemos dos mil millones de botellas de agua a la semana en barcos, trenes y camiones en el mundo. Esto es un convoy semanal equivalente a 80,000 camiones de 18 ruedas.

Mientras tanto, una de cada seis personas en el mundo carece de agua fresca. La economía global le está negando un elemento fundamental a mil millones de personas, mientras nos suministra a nosotros una gran “variedad” de aguas de todo el mundo, ninguna de las cuales necesitamos realmente.

Además, esta situación se complica por el hecho de que si dejáramos de comprar agua mineral, de todas formas ésta no le llegaría a la gente que realmente la necesita. Bebemos agua embotellada porque creemos que es saludable. Pero no hay estudios científicos que demuestren que beber agua mineral rutinariamente mejore nuestra salud.

Ahora, contestemos la pregunta anterior. ¿Somos consumidores inteligentes o estamos cayendo en el consumismo rampante?

Cada uno de nosotros debe poder responder esa y otras preguntas, con criterios, para determinar si estamos realmente haciendo nuestro trabajo como consumidores de una manera responsable y correcta.

La Acodeco celebrará el 15 de marzo el Día Internacional del Consumidor.  Un consumidor informado tiene poder.

<>

Artículo publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario la Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Las cometas que el viento se llevó

La opinión de….

.

Ananías Alberto Montenegro Correa


En los años 1960-1962, desde noviembre se sentían los vientos alisios o brisas navideñas acariciar nuestro litoral colonense.    Era el aviso de que ya la Navidad estaba a la vuelta de la esquina y con ella la entrada del fresco verano y la terminación de las clases en febrero.   Le pedíamos al Niño Dios bicicletas Raleigh, patines Winchester, escopetas de balín Daysi (BB Gun), rompe–clavos Levy’s, zapatillas pumps Converse, etc.

Siempre hubo consenso entre los miembros de la pandilla con respecto a qué íbamos a hacer para las vacaciones. Las entretenciones más comunes de la época eran la pesca, jugar “farandilida” (following the leader), “roldón” (run down) la lata, ringalillo, etc.

Pero una de las vivencias más apasionantes era el vuelo de cometas. Estas se hacían de virulí, papel crespón, goma e hilo pabilo. Primero se armaba el esqueleto en forma de cruz y luego se le pegaba el papel con la goma. Se le amarraba una cola o tira de trapo de unos tres metros y un rabito más corto para controlarla mejor.

Artesanos más diestros las dotaban de zumbadores o run run armándoles una entrada curva a manera de toma de aire en la parte delantera atravesándoles un hilo entorchado en papel espiral, y en su parte trasera un espacio libre entre el virulí y el papel. Todo esto con el propósito de lograr más aerodinámica y acústica del zumbador.

Entre las variedades de cometas existían los panderos que no eran otra cosa que cometas gigantes. Los olvidados “gallinazos” que se confeccionaban con una hoja de cuaderno y se volaban solamente con el hilo. No tenían colas. Era un simple origami.

La imaginación y creatividad de los voladores de cometa los llevó a inventar la técnica de “envío de mensajes”. Esta consistía en insertar un pedazo de papel redondo con un orificio en el centro desde la salida del hilo en la carretilla. Con la fuerza del viento los “mensajes” subían, subían y subían hasta llegar a la propia brida de la cometa. Cuando esto se lograba, la satisfacción era indescriptible. El mensaje había llegado al cielo.

Otros, con mentalidad más desafiante y malévola, amarraban hojas de afeitar Gillette al final de la cola de la cometa y con extrema destreza las acercaban a cometas vecinas con el propósito de cortarles el hilo terminando así con su vuelo o con su vida derribándolas. Basado en esto sobrevinieron entonces los “kaitfait” (kite fight) o peleas de cometas. Ahora cada cometa tenía su Gillette y empezaba el desafío en las alturas. La cometa “bitopiada” (beat-up) o derrotada era rescatada (o no) por su dueño dependiendo del lugar y la distancia de su caída final. Obviamente las que más alto volaban, caían más lejos, en ocasiones a varios kilómetros de distancia. Unas terminaban en los cables eléctricos, techos, árboles o en el titilante Caribe colonense, y ahí morían derrotadas. Los voladores inconformes regresaban donde los cometeros a pedirles cometas más fuertes con la intención de vengar sus derrotas.

Cuarenta años después vendrían las de tracción para los más fuertes, pasando por las acrobáticas de dos hilos para los habilidosos, pero ninguna como aquellas peleadoras, mensajeras y zumbadoras que surcaron el cielo colonense.

<>

Artículo publicado el 15  de marzo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿Es Israel amigo de Panamá?

La opinión del Escritor y Docente Universitario….

.

JULIO  YAO

A raíz de la celebración en México del Año Internacional de la Mujer, bajo los auspicios de la ONU en 1975,  fui asignado por el canciller Juan Antonio Tack como Asesor de Política Exterior de la delegación nacional. A México habían viajado unas 400 panameñas, entre las que destaco a Vilma Ch. de Young y Noemí Guizado. El profesor Marco Gandásegui y quien esto escribe éramos los únicos hombres, pero Gandásegui se regresó a la mañana siguiente, porque se formó un altercado en la azotea del hotel entre mujeres de signo contrario, dejándome solo.   Me tocó ser el fiel de la balanza, no por ser hombre, sino por ser el responsable de la política exterior.

La delegación tendría la oportunidad de hacer aprobar alguna resolución favorable a Panamá, que llevaba un año de negociaciones con EE.UU. desde la firma de la Declaración Conjunta Tack-Kissinger y a dos años de la sesión del Consejo de Seguridad en Panamá de 1973. La presidenta de la Delegación era la Prof. Berta de Moscote (QEPD), pero declinó en la Prof. Berta T. de Arosemena su derecho a pronunciar el discurso, que fue ovacionado.

Redacté el proyecto de resolución, que exigía el reconocimiento de nuestra soberanía, el traspaso del Canal y la inmediata eliminación de las bases militares de EE.UU. Me vino a ver un vocero del Departamento de Estado de EE.UU., quien me solicitó retirar el proyecto, porque era “ unilateral ” y no reflejaba el estado de “ armonía ” reinante en las negociaciones. “ ¿Qué podemos hacer para retirar el proyecto? ”, me preguntó. “ ¿Por qué no vamos a mi hotel y hacemos entre ambos un proyecto más aceptable? ”. Le contesté que si bien es cierto que estábamos negociando, también lo es que nada se había aceptado de manera definitiva y que, por lo tanto, nosotros íbamos a mantener nuestras posiciones originales en base a la Declaración Tack-Kissinger.   No había, pues, lugar a una resolución conjunta ni nada por el estilo, porque nosotros no estábamos negociando en México, sino explicando nuestras posiciones.

Algunos voceros de los países no alineados nos sugirieron copatrocinar una resolución que declaraba al sionismo como una forma de racismo, que había sido acordada por un bloque importante del Tercer Mundo. A cambio, ellos estarían anuentes a copatrocinar nuestro proyecto, y así fue.   Asesores de Israel abordaron a todas las delegaciones para que votaran en contra de la resolución anti-sionista. Llegado su turno, las profesoras Berta de Moscote y Berta T. de Arosemena los refirieron a mi persona.

Cuadernos en mano y sin saludar, preguntaron: “ ¿Es Ud. el responsable de la delegación? Le exigimos que retire su apoyo a la resolución contra Israel ”.   Respondí: “ Soy el responsable y usted no tiene derecho alguno de pedirme nada.  El proyecto no es contra Israel, sino contra el sionismo y, además, no soy su empleado ”. Replicó: “ Ah, pero usted no conoce cuán importante nosotros somos en Panamá; no tiene idea de en qué se está metiendo “.   Repuse: “ Conozco bien el control que ustedes tienen en mi país, pero Ud. no tiene derecho a dirigirse a mi persona en esos términos y no lo acepto. Mi jefe es el canciller Tack, y el jefe de Tack es el general Torrijos. Si Ud. tiene alguna queja, hable con ellos, pero a mí no me da órdenes ni usted ni nadie aquí.”   Llamé al canciller Tack y lo puse al tanto.   Contestó: “ Espérate que aquí está Omar y le voy a preguntar ”. Pausa. “ Ya llamó el embajador de Israel, pero dice el general que no le hagas caso, porque tú tienes luz verde y que consigas lo mejor para el país ”. Presenté el proyecto; se llamó a votación, y fue aprobado abrumadoramente.   Era la única resolución aprobada en la ONU que exigía la soberanía, el traspaso del Canal y el desalojo inmediato de las bases de EE.UU.   Un logro excepcional de la mujer panameña.

Israel jamás apoyó a Panamá en su causa. En 1989 votó en contra de la resolución de la ONU que condenaba la invasión de EE.UU. y exigía su retiro de Panamá. ¿Por qué Panamá apoyará a Israel “ en todos los foros internacionales ”?

<>

Artículo publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario la Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Los cambios de puesto y mal asesoramiento

La opinión de…..

,

Hildemarta D. de Riera

Antes en Panamá, solo había dos partidos políticos: el liberal y el conservador, después surgieron otros.

Cuando subía el partido conservador, todos los empleados liberales eran botados de sus puestos; cuando subía el partido liberal, entonces quitaban de sus puestos todos los conservadores.

Por ejemplo, cuando subía el partido liberal, mi papá era nombrado en algún puesto, apenas subía el partido conservados era botado de su puesto, lo mismo le pasaba a mi tío Don José Ma. Torrijos al subir el partido conservador era nombrado maestro en la ciudad, apenas cambiaba el partido era enviado de maestro a Montijo, Soná, etc, que en aquel entonces no tenía carretera, y el único transporte era el caballo; pero nadie protestaba, lo mismo que en estos tiempos, cuando subió el presidente Endara, quitó a todos los del P.R.D., subió Pérez Balladares, quitó a todos los arnulfistas, subió Mireya quitó a los del P.R.D., subió Martín, fuera los arnulfistas y quien dijo nada?

Ahora que llega Martinelli, no puede votar a ningún P.R.D., porque es injusto sacar a los empleados y además, que hacen los del P.R.D., se cambian a cambio democrático para que no los boten; y de ésta manera aquellos, que trabajaron para que subiera Martinelli, que aguantaron sol y agua, etc, no han recibido un puesto, porque el P.R.D., está en el poder, ¿cómo puede haber un verdadero cambio prometido por el nuevo presidente?

Y si dijera que mi querido primo Omar, no estaba de acuerdo con la política del partido, seguramente no me creerían los del P.R.D., así que me da risa cuando hablan del partido de Omar, cuando quieren hacerle propaganda al P.R.D., y la propaganda es basada en Omar o Torrijismo.

<>

Este artículo  fue publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Cumplen los corredores con su propósito?

La opinión de….



JUAN  RAMON  MORALES

Después de los áuditos practicados en los libros de los corredores,  sale a relucir el “supuesto” de que aún no se han pagado y que patatín y patatán y, por lo tanto, urge una renegociación.   Los áuditos evidencian aspectos económicos, pero a los usuarios lo que les interesa es eficiencia,   que brilla por su ausencia.

Me pregunto: ¿Para qué se construyeron los corredores?, ¿Cuál fue el verdadero propósito de la construcción de dichos corredores? Seguro estoy de que no fue para hacer bajo la mesa los turbios negocios que se hicieron con trueques de tierras altamente valorizadas y quién sabe cuántas trapisondas más.

El verdadero propósito de los corredores fue el de descongestionar las vías públicas, el de proporcionar para la circulación de todos los panameños vías altamente eficientes, ya sea para vehículos particulares, de transporte público colectivo y selectivo e inclusive equipos industriales de acarreo, etc.

¿Han cumplido los corredores con el propósito para el cual se construyeron?, la respuesta no puede ser más obvia. Simple y sencillamente, no han cumplido con su propósito. Y si no han cumplido con su propósito, en alguna de sus partes los contratos deben contener como un mínimo de exigencias que el propósito aludido se cumpla.

Dicho lo anterior, si tales propósitos no se están cumpliendo, y los tranques que a ciencia y paciencia de los usuarios se suceden a diario, lo que equivale a pérdida de tiempo y dinero de los usuarios, en virtud de que el tiempo que ganarían en las vías de velocidad, lo han perdido con larguezas en las casetas de pago.

Es oportuno acotar que si los corredores no están cumpliendo el propósito predeterminado, entonces existe una causal muy válida para rescindir dichos contratos. No creo que exista dentro de los contratos a favor de los usuarios una cláusula más valedera que la obligatoriedad de que el servicio sea fluido, rápido, sin ningún contratiempo y esto es lo que precisamente está faltando.

Si torpemente, no existiera una cláusula como la que aludo y fuera menester renegociar, para desgracia de los usuarios, entonces deben imponer la construcción de todos los puestos de pago necesarios para que los usuarios no permanezcan más de uno o dos minutos esperando para pagar.

Es vergonzoso que los usuarios formen filas de centenares de personas, porque una empresa irresponsable tiene para el pago de los peajes una o dos cajas en detrimento de los usuarios, en cuyos casos deben tener el derecho legal de circular sin la obligación de pago, porque es la empresa la que está incumpliendo con la obligación para la cual se construyó el corredor. Así son las cosas.

<>

Artículo publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario la Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La ciudad de las luces

La opinión de….

.

Orlando Acosta

No se trata de París, se trata del reflejo de la pantalla gigante que asalta y deslumbra con su impertinente brillo y perpetuo titileo a transeúntes, conductores, amas de casa y todo ser que se atreva a circular o vivir en el sector de Marbella en ciudad de Panamá.

Hace ya varias semanas que varias personas me han señalado el tema de la valla lumínica de formato gigante sobre un edificio a un extremo de la Avenida Balboa. Supongo que el evento luminoso celebra, por parte de promotores y publicistas con el más puro egoísmo, el reflejo de miseria e indolencia urbana hacia la ciudad de Panamá, a sus ciudadanos en el entorno de la polémica cinta costera.

Mi interés sobre el tema de las vallas gigantes y su impacto en el entorno urbano me llevó a buscar qué había sobre el tema en otras latitudes y cómo se analiza el impacto de dichos aparatos publicitarios. Obviamente no encontré ninguna referencia de sociedades del Tercer Mundo o de aquellas que pretendemos llamarnos “modernas”.

La Commission for Arquitecture and the Built Environment del Reino Unido ha estado evaluando el impacto de esta publicidad gigante de carácter luminoso en el entorno urbano de Inglaterra y el Reino Unido. La discusión de su uso y regulación en la sociedad británica viene siendo discutida hace tiempo y se encamina hacia un proyecto de directrices para regular la ubicación y operación de grandes pantallas digitales luminosas en espacios públicos. Esto está en marcha desde julio de 2009. Veamos.

Las primeras pantallas luminosas de formato gigante en ciudades del Reino Unido se estrenaron para la transmisión de los Juegos Olímpicos de Beijing. El carácter de las pantallas fue temporal, como discutido por expertos en desarrollo urbano.

La discusión se centra en el desmejoramiento de la calidad urbana, destrucción de los valores estéticos de las ciudades inglesas, contaminación visual, control de multitudes y la promoción de libar en espacios públicos.

Los impactos han sido dramáticos en la sociedad inglesa. El permanente parpadeo de las luces y lo que se han propuesto regular apunta hacia lo que ellos han calificado como “la mutación de un terrible video pop de 24 horas continuas”.

En el seno de la organización municipal británica se discuten los costos de mantenimiento. Las instituciones inglesas dedicadas a la conservación de ciudades y los valores patrimoniales discuten también los efectos en la desvalorización de estos espacios.   Todos coinciden en que los recursos asignados a construir y mantener los adefesios luminosos urbanos podrían asignarse a otras prioridades de recreación y cultura de sus ciudades.

Ahora mi pregunta, ¿qué hacen y opinan en Panamá las autoridades administrativas y municipales de la ciudad y las instituciones que regulan los asuntos urbanos sobre el efecto de la valla gigante que se ha tomado la esquina de la cinta costera?

Como colofón del asunto, las autoridades de educación y cultura han pasado por alto lo que señaló una ciudadana en otro espacio de opinión, y lo que los promotores de la pantalla gigante y quienes se anuncian allí, en decirnos además, que negocio se escribe con la letra ese.

<>

Artículo publicado el 15  de marzo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La vuelta a clases

La opinión del Docente Universitario….

.

JUAN BOSCO BERNAL

Volver a clases cada año escolar representa el renacer de la esperanza en una nueva generación que, mediante el estudio y la disciplina, renovarán los cimientos que sostienen la majestad de la Patria, porque sin educación no hay Nación, no existe progreso ni razón para pensar en un mañana promisorio para todos.

Volver a clases significa contar con aulas equipadas, con los textos, materiales y las tecnologías modernas disponibles para todos. Pero, más que ello, disponer de un personal docente y directivo motivado y entusiasta que acoge, acompaña y facilita con profesionalismo, entusiasmo y amor los pasos de sus alumnos hacia niveles de aprendizajes crecientemente complejos y significativos, en correspondencia con una sociedad y un mundo cambiante, que ha hecho del conocimiento un factor fundamental del desarrollo.

Es un momento singular en la vida del país, pues representa retomar la reflexión sobre el proyecto de sociedad que deseamos construir, más incluyente, solidario, pacífico y humano, del que la educación representa uno de sus pilares constitutivos. Un proyecto que a su vez debe manifestarse con brillantez en el acto pedagógico que inauguramos cada año, enarbolando el pendón patriótico como muestra del compromiso que se asume con la Nación y su futuro.

Es la suma y el efecto de múltiples factores. Para algunas personas se compendia en la fiebre del consumo y la ostentación material, para la gran mayoría ha de simbolizar un capítulo de la obra crucial de superación honesta y digna de su descendencia como el legado más valioso de su existencia. En ese sentido, volver a clases ha de representar, para gran parte de los hogares y las familias, la consolidación de un deber primario de apoyar y motivar continuamente a sus hijos e hijas para que alcancen mediante la educación las oportunidades a una mejor calidad de vida y participación en los asuntos de interés social y cultural que les afectan y la comunidad demanda.

Es descartar la inaceptable idea de que los hijos se “ depositan ” en la escuela para que el docente los cuide, los salve de la influencia perniciosa del ambiente y que los transforme en buenas personas, mientras las familias y otras instituciones que tienen responsabilidades en esta materia se ocupan de sus propios asuntos. Aún cuando la escuela busca alcanzar algunos de estos últimos propósitos, también se considera que en esa misión no pueda estar sola, pues si la familia, las autoridades y la comunidad se unen a ella, los efectos en la formación de las nuevas generaciones serán de mayor impacto en la sociedad.

Una buena educación dependerá siempre de docentes inspirados y bien formados, de escuelas eficientes y de familias que, independientemente de su posición social y económica, estén comprometidas con los aprendizajes de sus hijos e hijas. Diversos ejemplos se conocen de madres y padres de este país, de la ciudad y del campo, que aún agobiados por el desempleo y la pobreza, apostaron su existencia al futuro de su familia mediante la educación. Implica una oferta curricular y pedagógica moderna, pertinente, relevante, debidamente planificada, a tono con los requerimientos de la sociedad del siglo XXI, que desarrolle las potencialidades y capacidades de sus alumnos para que aprendan por cuenta propia a lo largo de sus vidas, sean capaces de comunicarse, trabajar en armonía con otras personas y desenvolverse con autonomía y originalidad en las iniciativas que emprendan.

Por ello, volver a clases significa tener la capacidad y el valor de superar, mediante el diálogo y la concertación, las controversias entre actores, organizaciones e instituciones, que son claves en los procesos de aprendizaje, pues nadie debe interferir en el legítimo derecho que tiene la niñez y la adolescencia de forjarse un mejor futuro con la educación, como un proceso formativo continuo, ininterrumpido y eficaz. Es ofrecer modelos de vida positivos desde la sociedad a quienes buscan un referente para actuar civilizadamente, ser ciudadanos responsables y contribuir a la paz y al progreso económico y social.

Sin referentes legítimos nuestra juventud no tiene norte. Sin una clase política honesta, personas empresarias que amen su país, trabajadores y profesionales consecuentes; comunicadores sociales responsables, padres y madres de familia íntegros y una dirigencia social abnegada, es improbable que la niñez y la juventud que acude hoy a las aulas, encuentre en su entorno ejemplos dignos a seguir en la formación de su carácter y los sueños, para alcanzar las metas profesionales, humanas y ciudadanas que les corresponde y que la sociedad y el mundo demandan.

Este es parte del sentido y el desafío de volver a clases.


<>

Artículo publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario la Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Derechos de propiedad y desarrollo

La opinión de….

Ricardo Soto

Es imposible que un país prospere si no hay derechos de propiedad. Sin derechos de propiedad seguros no hay incentivos para que la gente invierta y produzca, sin derechos de propiedad seguros la productividad cae porque la gente tiene que invertir tiempo y esfuerzo en defender su propiedad en lugar de trabajar o invertir en mejorar la producción.

Sin derechos de propiedad no nos podemos asegurar que los recursos sean usados racionalmente. Sin derechos de propiedad, el financiar o inclusive planificar a futuro algo es cada vez más difícil.

Como Hernando de Soto lo ha demostrado, una medida sencilla para mejorar la situación de los pobres en el Tercer Mundo es permitir que estos puedan registrar sus bienes rápidamente y al mínimo costo. Además, los derechos de propiedad no existen en un vacío, el sistema legal y judicial debe ser capaz, de manera confiable, de defender los derechos de propiedad y los contratos.

El imperio de la ley y un sistema judicial honesto e independiente son vitales para permitir que los derechos de propiedad prosperen. La justicia no es solo cosa de los ricos y los intelectuales de clase media, sin justicia no hay propiedad y sin propiedad no hay desarrollo y no hay la creación de riquezas que es la que puede hacer que los pobres dejen de ser pobres. La mejor manera de ayudar a los pobres no es mediante subsidios directos, sino creando el ambiente social que les permita crear riquezas y dejar de ser pobres. Una sociedad de limosneros nunca va a ser ni libre ni rica. Singapur y Hong Kong se hicieron sin subsidios directos.

Recientemente, la Fundación Libertad, en alianza con más de 62 organizaciones internacionales, publicó el Índice Internacional de Derechos de Propiedad (IPRI por sus siglas en inglés). El IPRI 2010 es un estudio comparativo internacional que mide la importancia de los derechos de propiedad física e intelectual y su protección para el bienestar económico.

Dicho estudio analiza los datos para 125 países de todo el mundo, en representación del 97% del PIB mundial. El IPRI utiliza tres áreas principales de derechos de propiedad para crear una puntuación compuesta: Entorno Político y Legal (LP), los Derechos de Propiedad Física (PPR), y de Derechos de Propiedad intelectual (IPR).

Según los datos que arroja este estudio, no es sorprendente que los países más desarrollados del mundo, salvo Italia, estén en el 20% del porcentaje más alto de países que tienen mejor protección de los derechos de propiedad y el sistema judicial más confiable. Tampoco sorprende que ningún país latinoamericano figure en ese 20% superior donde sí hay países asiáticos como Hong Kong, Singapur y hasta africanos como África del Sur. En el siguiente 20% de países, los únicos países latinoamericanos que aparecen son Chile y Costa Rica. Panamá, está en un nivel del tercer 20%, que corresponde a los países con mediana protección de los derechos de propiedad, espacio que compartimos con Brasil, India, China, Colombia, México, El Salvador y Uruguay.

Para los estándares latinoamericanos estamos relativamente bien, pero detrás de Chile y Costa Rica y muy detrás de la mayoría de los países de la OCDE, pero mejor que muchos países latinoamericanos. Panamá es el quinto país de la región en protección de derechos de propiedad, detrás de Chile, el campeón de la región, de Costa Rica, nuestra rival más inmediata, de Puerto Rico y Uruguay. Pero antes que nos durmamos en nuestros laureles, somos el puesto 55 en el mundo, o sea que globalmente, seguimos siendo bastante mediocres.

Panamá tiene mucho que hacer con temas como independencia judicial, estado de derecho, protección de la propiedad física y registro y titulación de la propiedad.

Esperemos que tras los dolores de crecimiento de este primer año de gobierno, las autoridades tomen conciencia de que para que Panamá se convierta en el Singapur en las Américas, tiene que seguir los pasos de Singapur, tiene que tratar de parecerse a Singapur. Este país, pese a ser una autocracia autoritaria ha aprendido, salvo en los casos claramente políticos, a dar independencia al poder judicial, a limpiar la justicia de la corrupción, a castigar de manera draconiana todos los atentados contra la propiedad física, como daños, usurpaciones y robos.

Por nuestra parte, Panamá tiene que titular la mayor cantidad posible de propiedades a sus ocupantes en las áreas rurales, sino Panamá seguirá en la mediocridad de haber perdido no solo una década, la de los 90, en la cual los logros se han hecho no gracias al gobierno sino pese al mismo. No perdamos cinco años más.

El estudio completo se puede descargar del sitio de la Fundación Libertad http://www.fundacionlibertad.org.pa

<>

Artículo publicado el 15 de marzo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Es ahora o nunca

La opinión de….

.

ERNESTO A. QUIJADA

Por primera vez en muchos años, observo a la sociedad panameña, casi en su conjunto, ponerse del lado de las autoridades de Educación en su intención de aplicar correctivos que permitan a corto y mediano plazo encauzar, modernizar y aplicar las técnicas modernas que la educación requiere.

El atraso que tiene la educación nacional es de más de 30 años. Cuando otros países han centrado esfuerzos en aplicar modelos modernos,   en Panamá nos hemos quedado en las luchas de gremios con el gobierno, para defender sobresueldos, tiempos compensatorios, vacaciones, menos horas de trabajo, menos estudiantes por salón, más canonjías, bonos extraordinarios, puntajes, escalafones, menos capacitación y aumentos salariales.

Qué lejos estamos de verdaderos dirigentes magisteriales como Clarence Beecher, Marcos Alarcón Palomino y otros, que en su bregar mantuvieron el equilibrio, pero, sobre todo, la convicción que es mediante el diálogo franco y respetuoso que se pueden lograr objetivos que beneficien a todos. Eran dirigentes comprometidos con sus bases y con los padres de familia y principalmente con los estudiantes.

La diferencia entre esos dirigentes con los actuales, es que ahora son verdaderos “ tirapiedras ”, soldados de primera fila de grupos extremistas, que juegan a llegar al poder por medio de una sublevación popular. Su único norte es desestabilizar el país, afectar al trabajador común, que tiene el compromiso diario de cumplir sus responsabilidades y mantener sus fuentes de trabajo.

Ya la comunidad está cansada del chantaje acostumbrado, con aquello de los llamados a huelgas y a afectar aún más la calidad de la enseñanza. Ahora, como un todo, sectores de la vida nacional han mostrado su respaldo a la gestión de Lucy Molinar, en lo de aplicar el plan piloto de la transformación curricular.

Estoy seguro que dentro del propio movimiento de educadores, un elevado porcentaje desea el mejoramiento de la educación. Ellos son conscientes de que cada fracaso o deserción escolar, es un fracaso a la gestión que llevan a cabo.

Ellos son conocedores de que mucho del llamado apostolado docente se perdió en el tiempo, para darle paso a las ambiciones salariales y ventajas particulares de una dirigencia, a la que solo le interesa eso, para seguirse manteniendo al frente de un gremio.

Panamá lucha a diario para salir del subdesarrollo, para entrar de lleno a la globalización y no puede hacerlo con una educación de tan mala calidad como la que tenemos.

Por eso, le damos el respaldo a la ministra Lucy Molinar, para que actúe en consecuencia a favor de los jóvenes que responden al esfuerzo de sus padres y asisten a las aulas de clases para ser mejores y más productivos ciudadanos.

<>

Artículo publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario la Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿Qué van a preguntar?

La opinión de la Periodista…..

,

Adelita Coriat

El discurso de los gobernantes debe ser concordante con los hechos que lo secundan. La idea de consultar al pueblo empodera al ciudadano de a pie en temas trascendentales, le crea expectativa y lo involucra en la agenda nacional.  Pero si el resultado de esta opinión no se toma en cuenta, se aparta a ese sector activo de la población, y la acción puede convertirse en una burla denigrante a su intelecto.

¿Sobre qué discerniremos?  Nadie sabe con exactitud. Muchas son las opciones que generan debate y análisis, sin embargo, el plebiscito no debe convertirse en un juguete de distracción del gobierno hacia la población para ganar credibilidad.

En cambio, detrás quedan las verdaderas reformas a los sistemas de salud, educación y seguridad que difícilmente podrían definirse entre un “si” o un “no”.

La idea de instalar la pena de muerte es ridícula. Mas bien parece una frase populista que busca identificarse con las víctimas impotentes, en vez de implementar una verdadera estrategia contra el crimen organizado.

El sistema judicial ha sido cuestionado sobre investigaciones fiscales en temas sensitivos, al igual que los fallos de la corte, o incluso las decisiones de jurados de conciencia. Pronto entrará en vigencia el sistema acusatorio con un presupuesto limitado, y la capacitación en proceso de los funcionarios a cargo de las investigaciones. ¿no cree usted que hasta su propia vida se pone en riesgo con la pena de muerte?

Centrémonos mejor en conducir al país con una agenda de Estado, no de gobierno, respetemos pactos actuados y adoptemos verdaderas estrategias de reingeniería que logren dar al ciudadano una mejor oportunidad en su calidad de vida. Decidir sobre temas tan sensitivos, alimentados por una emoción acalorada, corre el peligro de obtener una respuesta inapropiada e incapaz de despertar el menor raciocinio sobre temas fundamentales que deben poner en marcha al país.

<>

Este artículo  fue publicado el 15 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Reelección en la Universidad de Panamá

La opinión de….

Dorindo Jayan Cortez


El Ejecutivo ha convocado a la sociedad panameña al diálogo para atender problemas nacionales, igual ha anunciado que llevará a cabo consultas populares. Si este camino se emprende, ojalá que sea más que un discurso y, en verdad, permita que el Gobierno enrumbe su política.

Este anuncio se da en un momento crucial para la Universidad de Panamá. La posible reforma a la Ley Orgánica para permitir la reelección de las autoridades se pretende “vender” como parte de un “paquete” que viene desde el Ejecutivo, lo que es contrario al mensaje que el Presidente oferta al país. Y es que el éxito del “diálogo” tiene que tener, como base, el respeto a la institucionalidad, siendo uno de ellos y muy sagrado, el de la autonomía de la universidad.

Desde ese punto de vista, nos parece antiuniversitario el “pronunciamiento”, con fecha 19 de febrero de 2010, que firman los presidentes de los gremios docentes universitarios: Apudep, Aapudep, Adupa y el Movimiento 2025 sin consulta alguna. Igual lo hace el gremio de trabajadores Aseupa. Y lo lamentamos, no por sus fines políticos, sino por su adscripción a una idea que, intencionalmente o no, atenta contra la autonomía y en contra del sentido de independencia que identifica a la Universidad de Panamá.

En el pronunciamiento, con mensaje claro al Presidente de la República, “piden y esperan su apoyo” ¿a qué?, al proyecto reeleccionista vía la reforma de la ley. Así, tan inadecuado es el pedido de intervención en un asunto que, por tradición y por principios, compete exclusivamente a los universitarios. Para nada mencionan el referendo, que es obligatorio por la Ley 24, sino que piden “apoyo al Gobierno” a lo que llaman “su causa”, que es la causa de algunos de los dirigentes gremiales. Así desconocen y echan por tierra el plebiscito y la real concertación de 2005 y que dio como resultado la actual Ley Orgánica.

Grave, además, son los argumentos que descalifican a nuestros profesionales, en el sentido de que pareciera no haber en la universidad “nadie” que garantice la gobernabilidad y la efectividad administrativa. No negamos la labor realizada por la actual administración, la reconocemos más bien. Pero, esto no debe llevarnos a desconocer e irrumpir la institucionalidad a la cual, esos mismos gremios, han contribuido.

Resulta irrisorio que sugieran reformar el artículo 34 para derogar el impedimento a la reelección por los dos periodos siguientes, para reemplazarlo por uno que reza: “durarán en su cargo cinco años y solo podrán ser postulados para el mismo cargo para un periodo adicional”. Esta es una página repetida que lacera la inteligencia ya que ha sido ese mismo mecanismo el que se ha venido utilizando, una y otra vez, para las reelecciones de las autoridades.

La verdadera democratización es aquella opuesta al manipuleo del tema electoral universitario. La Universidad de Panamá, cuyo papel en la sociedad tiene que interesar a la comunidad nacional, debe definir su futuro dentro de su legislación, no olvidando su tradición histórica, menos las consultas entre sus integrantes como lo manda la ley; así mismo como lo sugiere ahora el Gobierno para temas de interés de todos. Lo que ocurra en la Universidad de Panamá pondrá a prueba la solidez de lo que se propone al país.

<>

Artículo publicado el 15 de marzo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.