-En feria de David – Presidente Martinelli se reúne con productores de tierras altas

La nota de la Activista Política….
JENNIE  GONZALEZ
Con el objetivo de buscar un mecanismo que optimice la cadena de comercialización, las importaciones y la producción, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, se reunió en David, provincia de Chiriquí, con productores de tierras altas, donde les planteó el impacto positivo que tendrá la Cadena de Frío en este sector productivo del país.

En esta reunión, donde participaron productores de cebolla, hortalizas, legumbres, porotos, arroz, además de la Asociación Nacional de Ganaderos, se esbozó al presidente Martinelli varias iniciativas que pueden mejorar el sector.Durante el encuentro con los productores, el Presidente reiteró la promesa del Gobierno de construir un nuevo mercado público para la ciudad de David, que les permitirá a los vendedores de legumbres, carnes y buhoneros vender sus productos de manera segura, en un buen ambiente y condiciones higiénicas.

En esta reunión también estuvieron presentes el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu; el ministro de Comercio e Industrias, Roberto Henríquez; el viceministro de Comercio Interior, Ricardo Quijano y el secretario de Asuntos Públicos, Juan Carlos Illueca.

Posterior a este encuentro el mandatario panameño se trasladó a las instalaciones de la Feria Internacional de David donde inauguró la versión 55 de este encuentro artesanal, cívico y turístico, donde además destacó que el Gobierno Nacional seguirá apoyando estos proyectos que muestran las ventajas agropecuarias y comerciales que posee la provincia de Chiriquí.

La primera dama Marta Linares de Martinelli y el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, acompañaron al Mandatario a este evento.

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMA !

<>
Publicado el 12 de marzo de 2010 en Facebook por la autora, a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Cuando el sexo no es deseado

La opinión de la Psicóloga Especialista de la Conducta Humana……

,

GERALDINE EMILIANI

La inapetencia sexual se puede dar por problemas de disfunciones sexuales, traumas fiscológicos.

Nadie debería hacer lo que no le gusta o lo que no puede ni desea. Esto está relacionado con las relaciones sexuales de quienes no la practican.

Por ejemplo, los sacerdotes, y otras personas que por sus creencias religiosas deciden llegar vírgenes al matrimonio.

Lo mismo se puede decir de los que no les apetece ejercitar su sexualidad por sus patologías o disfunciones sexuales: la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la anorgasmia femenina, el vaginismo, la dispareunia (coito doloroso) psicogénica o las aversiones y fobias sexuales.

También se da la abstinencia sexual en parejas jóvenes y en matrimonios no consumados, aunque parezca extraño. Conviven juntos de la forma más normal y natural, pero, llegan a un acuerdo y de manera consciente y voluntaria de privarse de tener relaciones sexuales. Y, esto no significa que no sean felices. La felicidad la trabajan o la experimentan en otras actividades gratificantes.

No se podría decir que quienes reprimen la sexualidad por voluntad propia son personas con graves conflictos en otras áreas de relaciones interpersonales o que esto tiene un costo emocional. Muchas de estas personas se dedican y de forma exitosa a otras ocupaciones como en lo laboral, en lo artístico y/o religioso.

Ahora bien, cuando existe la fobia sexual específicamente hablando y se termina en una abstinencia y sólo en ciertos casos, ya se puede inferir que se trata de algún trastorno de tipo sexual y hay que intervenir con terapias para erradicar la fobia.

El problema es que a veces se presentan grandes crisis emocionales, dudas, decepciones y frustraciones que hacen que las personas no den la talla en su actividad sexual, teniendo como síntomas la soledad extrema, las patologías sexuales, y los trastornos psicológicos y mentales.

En general se atiende con técnicas específicas, con terapias focalizadas; en algunos casos de aversiones y fobias graves o ataques de pánico frente a la escena sexual e incluso se trabaja con la terapia medicamentosa.

En otros casos se utiliza la indicación de abstinencia sexual y por un período, en los comienzos de los tratamientos sexológicos como una manera de evitar los fracasos o para disminuir los niveles de exigencia y la ansiedad por el rendimiento o el intenso miedo al decepción.

Sin embargo, no todas las personas pueden, saben, o quieren exteriorizar lo que sienten. Para esas almas intimistas, ermitañas, solitarias, desconfiadas y de cierta forma “hurañas” e “inexpresivas”, significa un reto muy grande, muy difícil abrir los arcos fuertes de sus sentimientos que de una forma u otra los han llevado a la abstinencia sexual.

A diferencia de aquellos que de forma voluntaria y sin remordimiento alguno son felices en el esfera de la asexualidad.

<>

Artículo publicado el 12 de marzo de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

El dolor de los padres

La opinión de…..

JORGE GAMBOA AROSEMENA

Antes de entrar en tema obligado, quisiera tener la oportunidad de que el señor Presidente nos diera una tregua de sus equivocaciones, metidas de pata o improvisaciones. Soslayando lo de Israel guardián de Jerusalén, solo mencionaré por encima lo de las consultas ciudadanas, improvisadamente planteadas. Duele ver a miembros de mi partido, el panameñismo, tratando de justificar lo que todavía ninguno de ellos conoce, porque todavía está en los vericuetos mentales de Martinelli. Ninguno de los voceros ha podido hilvanar un discurso coherente, porque coherente no ha sido el primer expositor. Ha salido como una diarrea de palabras, fruto de la demagogia.

Pero hoy quiero hablar del dolor que esta sociedad hace pasar a los padres y familiares de las víctimas inocentes de la inseguridad. El lunes, a primeras horas de la noche, escucho una balacera y luego conozco que se había producido un asalto a escasos 100 metros de mi casa. En el incidente muere el hijo menor de familia vecina. 19 años solo se le permitió vivir a ese ciudadano porque nuestra sociedad, producto de todo tipo de aberraciones, principalmente políticas, ha permitido que la violencia se apodere de nuestras comunidades.

Transportándome a un escenario en que el abatido hubiera sido un hijo mío, la consternación me invadió y ruego por esos padres, familiares y amigos del joven sacrificado, como muchos otros, porque políticamente no hemos hecho lo correcto.

Como sociedad hemos permitido que una mezcla de incapaces y personas con antivalores, mayoritariamente nos gobiernen y que los capaces y honestos de esos gobiernos, se allanen en complicidad por omisión.

Los delincuentes o son menores de edad o muy jóvenes. Normalmente empezaron a delinquir desde temprana edad y esta sociedad no supo poner los correctivos, dejando que se deformaran a tal grado que gran parte no son recuperables, solo quedando la disuasión o la represión para que no delincan.

Creo que debemos enfocar el problema de diferentes aristas y una que no se ha empleado es que los padres de los menores de edad sean solidarios sociales de las infracciones de sus hijos.

Así, si un menor comete alguna infracción, los padres o los que mantengan la patria potestad, sean alcanzados, no solo en multas, que muchas veces no se consignan, sino que se les obligue a hacer trabajo comunitario por buena cantidad de tiempo, que si no cumplen, paguen arresto por desacato, lo que seguro hará que esos acudientes velen porque su acudido no los exponga a trabajos comunitarios, los que serán proporcional a la gravedad de la infracción.

Junto a un enfoque integral se logrará que los padres sean la primera línea de contención y no cómplices de monstruosidades por omisión de sus deberes.

.

<>

Publicado el 12 de marzo de 2010 en el diario El Siglo, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Conceptos de George Soros… y Panamá

La opinión de…..

.-

I. Roberto Eisenmann, Jr.


Entre los privilegios que he tenido en mi vida está el de haber conocido a George Soros, el exitosísimo empresario húngaro–americano, quien además es filósofo y filántropo social y político. Si el empresariado del mundo adoptara la filosofía de Soros, el mundo sería otro… más desarrollado… y mucho más justo. Participé como director de una de las múltiples fundaciones de Soros dedicada ésta al apoyo de la prensa alternativa en países en los que no existía la libertad de expresión. Además, Soros apoyó a MiBanco en sus inicios con depósitos “a largo plazo”, todos ya re–pagados.

Soros acaba de publicar otro libro que contiene tres discursos profundos que dictó en la Universidad Central Europea que es valioso por su claridad sobre conceptos muy complejos, pero además porque los escribió poscrisis financiera y pos-Bush. Sus desarrollos conceptuales –descontados por muchos en la intelectualidad como un esfuerzo de un exitoso empresario queriendo presentarse ahora como filósofo– al ser comprobados como ciertos al ocurrir la peor crisis financiera jamás vivida, deben ser tomados con seriedad como una contribución importante de cómo entender la realidad que vivimos. Sus conceptos son aplicables tanto a los mercados financieros como a la política.

Soros parte de la premisa de que en situaciones que cuentan con participantes pensantes las opiniones de los participantes siempre son sesgadas y distorsionadas… o sea que existe siempre un principio de falibilidad, y debido a que opiniones falsas conducen a acciones inapropiadas, esto –en sus palabras– conduce a lo que él llama el principio de “reflexibilidad”.

En cuanto a las teorías económicas, éstas están construidas sobre el concepto de equilibrio, lo cual está en directa contradicción con el principio de falibilidad y por ende con el de reflexibilidad. Conclusión: la complejidad del mundo en que vivimos excede nuestra capacidad de comprenderlo. Ojo, entonces, con los supuestos expertos (digo yo).

En cuando a los mercados financieros, la hipótesis que mantiene que los precios de mercado reflejan toda la información conocida, es falsa; el grado de distorsión está entre lo mucho y lo significativo. Además, los mercados tienen ellos mismos un rol activo; afectan entonces lo que están supuestos a reflejar. Conclusión: participantes en el mercado no pueden basar sus decisiones únicamente en conocimientos sino que tienen que anticipar el futuro, que depende de decisiones que todavía no se han tomado. Digo yo entonces que parece haber poca diferencia entre los mercados financieros y un casino.

Al analizar la crisis financiera (que fue por él anticipada) concluye que el sistema está quebrado y que hay que arreglarlo inventando algo nuevo. Hay que poder regular los niveles de crédito, el tamaño de las instituciones, la compensación de ejecutivos, y separar nuevamente las funciones de banca e inversión.

En cuanto a lo político respecto a su objetivo de lograr sociedades abiertas analiza la debacle W. Bush. Aún después de una guerra basada en mentiras, comprobadas violaciones a los derechos humanos… violando los más caros principios del sistema americano… el electorado lo reeligió.

Bush engañó al pueblo y el pueblo permitió ser engañado. Esta falacia de la sociedad abierta llevó a Soros a reflexionar. Concluye que los ciudadanos no están particularmente interesados en la búsqueda de la verdad. Han sido condicionados a las técnicas de manipulación al punto que parece que les importa poco que los engañen… a veces incluso parecen invitar el engaño. Están más interesados en que los distraigan y tengan entretenidos, a que les informen las verdades. La sociedad de consumo se extendió a la política.

Así, los operadores modernos de las maquinarias políticas aseguran que ellos crean su propia realidad, y mientras nosotros los ciudadanos estudiamos esa realidad ellos actúan repentinamente creando otras nuevas realidades manteniéndonos desbalanceados… y así ad infinitum. Es una formulación pragmática y amoral de la política.

La sociedad abierta prevalece –concluye Soros– solo cuando la sociedad le dice sin tapujos la verdad al poder, y los ciudadanos se empoderan para defenderse contra los abusos del poder.

Ante lo leído, ¿puede usted identificar paralelos con nuestra situación en Panamá? Si es así, estoy seguro que estará de acuerdo con que los ciudadanos debemos poner ¡Manos a la obra!

P.S. Para los interesados, en el libro citado se encuentra el último discurso de Soros que se titula Capitalismo vs. la sociedad abierta… ¡muy interesante!

<>

Artículo publicado el 12 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Carta a Rafael Correa Delgado – Presidente de Ecuador

La opinión de….

.

Eduardo Morgan Jr.

EX EMBAJADOR DE PANAMA EN WASHINGTON

.

Excelentísimo Señor

Rafael Correa Delgado

Presidente de la República del Ecuador

Respetado Presidente Correa:

Los diarios panameños se hicieron amplio eco de su enérgica reacción contra la calificación que la GAFI ha dado al Ecuador, de país no cooperador en materia de lavado de dinero, y de la intención suya de protestar contra esa calificación en la pasada cumbre de Cancún.

De acuerdo con la noticia, que transmite la Agencia EFE, “el jefe de Estado se lamentó de que en la GAFI estén representados tres países latinoamericanos: México, Brasil y Argentina. «En lugar de apoyar al Ecuador, son sometidos a lo que decidan las potencias mundiales, haciendo méritos», comentó”.

Como panameño entiendo y comparto su indignación por los ataques alevosos de las que usted llama “potencias mundiales” contra su país porque nosotros hemos sido, y seguimos siendo, victimas de calificaciones injustas y absurdas que no persiguen otra cosa que presionar a nuestros países. En el caso del Ecuador, como usted bien señala, para que mantengan la línea que ellos han trazado contra Irán. En el caso de Panamá, para que no compitamos contra el cartel de OCDE en negocios financieros internacionales.

Lo paradójico de la situación, señor Presidente, es que su país en lugar de oponerse al juego sucio de la OCDE le ha aplicado a Panamá, un país hermano, la calificación injustificada de Paraíso Fiscal y, lo que es más grave aún, lo ha incluido en una lista discriminatoria. En efecto, una resolución del Servicio de Rentas Internas del Ecuador, promulgada durante su gobierno, dice textualmente: “serán jurisdicciones de menor imposición y paraísos fiscales, aquellos que señale el Servicio de Rentas Internas, pudiendo basarse para ello en la información de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos OCDE y el Grupo de Acción Financiera Internacional GAFI”.

Es decir, usted como Jefe de Estado del Ecuador, ha reconocido la primacía de esas organizaciones para calificar a nuestros países, dentro de grupo no cooperadores. En el caso del Ecuador para evitar el lavado de dinero, y en el caso de Panamá, como Paraíso Fiscal. O sea, señor Presidente, su gobierno ha incluido al Ecuador en el mismo grupo de México, Brasil y Argentina, miembros del GAFI, a los que critica.

Panamá, señor Presidente, no es un Paraíso Fiscal, ni según los parámetros de la OCDF, ni según la sana lógica. El sistema fiscal panameño no distingue en materia tributaria entre nacionales y extranjeros. Es decir, no tenemos leyes especiales para atraer extranjeros a invertir en Panamá. Nuestras leyes obligan a los Bancos a conocer al cliente y documentar esa información, y tenemos normas estrictas para evitar el lavado de dinero. Nuestras personas jurídicas (sociedades, fideicomisos, fundaciones de interés privado) solamente pueden ser constituidas por abogados y estos tienen la obligación de conocer al cliente. A diferencia de Panamá, muchos países del cartel de la OCDE si son paraísos fiscales.

Usted, reconocido economista y egresado de prestigiosa universidad de EE.UU., sabe que en este país los extranjeros, a diferencia de sus nacionales, no pagan impuesto por inversiones pasivas, incluyendo intereses por depósitos bancarios, y que no dan información a ningún país (con la excepción de Canadá), sobre esos depósitos, y que utilizan mecanismos legales para que los inversionistas extranjeros gocen de un anonimato total (el Qualified Intermediary Agreement). Pero por supuesto, ni EE.UU. ni los otros países miembros de la OCDE, están en la lista de Paraísos Fiscales de ese Cartel y por esta razón tampoco están en la lista del Ecuador. Esto significa que los ciudadanos ecuatorianos pueden seguir depositando sus dineros en EE.UU., Inglaterra y otros países, contando con el apoyo de la banca de esos países para guardar su anonimato, sin que eso le preocupe a su gobierno.

Ecuador y Panamá son países hermanos, con una relación que va más allá de ser, ambos, latinoamericanos. Esto, señor Presidente, y el hecho cierto de que no somos Paraíso Fiscal, estoy seguro lo moverá a eliminar a Panamá de esa lista discriminatoria que tanto asombro y decepción ha causado a los panameños.

Atentamente,

<>

Artículo publicado el 12 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Asamblea Constituyente ahora

La opinión de….

.

Abdiel Augusto Patiño Iglesias


En 2004, le di mi voto al ex presidente Guillermo Endara (q.e.p.d.) por una sola razón: su compromiso de llamar a una Asamblea Constituyente, tarea que se negó a ejecutar en su período presidencial (1990–1994), cuando el país estaba en las condiciones precisas para lograr un acuerdo nacional que le permitiese entrar a la vida democrática con un instrumento constitucional, sin corte militarista y apto para esa nueva etapa de la historia patria.

Desafortunadamente, el electorado no supo ponderar la oportunidad que para la Nación representaba modificar el sistema político desde sus raíces, a través de una constituyente, y le devolvió el poder al PRD con Martín Torrijos, quien en acuerdo con Mireya Moscoso emparchó la Constitución para calmar las aguas. Y es que durante la gestión de Mireya Moscoso fue tan evidente la “insostenibilidad” del sistema político, que el llamado a una constituyente pareció inminente, aunque el grueso de la población no parecía identificarse con esa necesidad.

Hay que recordar las libretas de firmas que el Comité Ecuménico distribuyó para buscar el apoyo ciudadano a la iniciativa, pero no se recolectaron más de 100 mil firmas de una población electoral de más de un millón. Entre los que apoyaban la idea estaba el ahora presidente Ricardo Martinelli, quien puso libretas en cada sucursal de sus supermercados.

Hoy el tema ha vuelto a la palestra pública ante la clara insostenibilidad de sistema, pues la gestión de Martinelli lo ha evidenciado con mayor prontitud. A escasos ocho meses del nuevo Gobierno, los peligros de una excesiva concentración de poder en el Órgano Ejecutivo, aupada por una Constitución de corte militarista que permite que el Presidente sea casi un rey, han despertado la alerta de los sectores políticos y sociales que ven en peligro a la joven democracia panameña.

Si de por sí el poder parece corromper en exceso, pues debe corromper aún más, y eso es lo que todos tememos. El exceso de poder en una sola persona no es democrático y favorece el autoritarismo y, en el peor de los casos, el surgimiento de dictaduras modernizadas y escudadas ahora por sistemas democráticos moldeados y controlados, sostenidos por elecciones altas en abstencionismo.

Panamá necesita una Asamblea Constituyente. El momento es el que escojamos, este año, el otro, el que le sigue, cualquiera; es una tarea con 20 años de atraso que debe ser cumplida y que será cumplida, pues el sistema colapsado que sostiene nuestra democracia lo exige.

Aquí el punto es que los ciudadanos seamos capaces de exigir y definir un proceso democrático, pues sin importar qué gobierno esté, cuando la constituyente sea convocada (sea paralela u originaria, sea con Martinelli o sin él), debe responder a los intereses de la Nación, no de los grupos de poder político y económico, pues estos intentarán controlar las decisiones que tomen los constituyentes para favorecer la extensión de un modelo administrativo seudodemocrático y poco participativo. Abramos los ojos que el real cambio depende solo de nosotros.

<>

Artículo publicado el 12 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¡Vergüenza debería darle!

La opinión de….

.

ISRAEL OBANDO

Recientemente, el diputado Abraham Martínez escribió un artículo lleno de inexactitudes, sin base ni argumentos convincentes, titulado “¿Quién Defiende al Consumidor?”. Lo que el diputado aún no legisla es que, desde hace casi cuatro años, existe una Ley aprobada en el mismo hemiciclo donde él juró ser parte del entonces Decreto Ley 9 y ahora la Ley 45 de 2007, que protege al consumidor de una forma integral.

En el artículo de marras, el autor nos hace ver tres imprecisiones que no pueden pasarse por alto.

En primer lugar, reporta sobre la existencia de la especulación y el acaparamiento, y de la carencia de una política regulatoria de precios en los productos básicos.   Lo que el diputado no comprende es que la especulación es la compra y venta de bienes de cualquier tipo, con el único propósito de beneficiarse de las variaciones en su precio de mercado, aún cuando en determinadas condiciones la apreciación del producto por los diversos agentes económicos está garantizada y no es, por lo tanto, especulativa en el primer sentido.

Igualmente, el acaparamiento no existe en el sector de productos de consumo. Imagínese que un agente intente acaparar la leche de cartón para venderla cuando ésta haya encarecido su costo. El producto lácteo, al igual que muchos otros, tiene su fecha de expiración, lo cual no le convendría al agente considerar tal práctica. Y con respecto a la ausencia de regulación de precios en Panamá, tal vez se le escapa de la mente al susodicho padre de la patria que en la actualidad el combustible y el cilindro de gas de 25 libras están regulados por el Gobierno Nacional. ¡Craso error para un ex legislador!

La segunda metida de pata, a pesar de que se le ha explicado en innumerables ocasiones y llamado su atención por su desatinado enfoque, es lo relativo a la supuesta falta de consistencia en torno a las cifras y el costo de la canasta básica.   Es importante reconocer que tanto la Acodeco como la Contraloría y el Ministerio de Economía y Finanzas tienen sus propias metodologías, las cuales se reflejan en el momento de dar información al público. En cuanto al MEF y a la Contraloría, su planteamiento consiste en realizar un áudito general sobre los precios y sus tendencias, incluyendo marcas en el mercado total de bienes, muy diferente a lo que realiza la Acodeco que tiene como obligación el identificar e informar las opciones más económicas para los consumidores en los distintos centros de distribución y áreas de expendio de productos y servicios.  De esa forma, la información de la Acodeco detalla el precio más barato por sector, no así la marca del producto o del servicio. Y al final, como en toda economía donde impera la libre oferta y demanda, es el consumidor a través de esta herramienta de información de precios el que escoge y decide de acuerdo a sus hábitos, costumbres y presupuesto, el precio que más le conviene.

Y finalmente, el último desliz del diputado “ regulador ”, es que la Acodeco como institución mantiene una actitud inactiva y cómplice con el poder económico, debido al decaimiento de las clases más vulnerables. Este comentario inapropiado y temerario requiere de una respuesta directa sobre la forma en que la Acodeco opera y atiende los asuntos de su competencia. Para tal efecto, la Acodeco ha recaudado desde su creación en 2007 más de $4 millones provenientes de las multas impuestas a diversos agentes económicos que violan los derechos de los consumidores y además ha devuelto más de $54 millones a los consumidores en sumas por casos de garantía, devoluciones de bienes y reclamos por servicios mal o no prestados. Todo esto demuestra, además de la acción y del compromiso con los consumidores, que la Acodeco es un pilar de vocación de los temas institucionales y de la agenda del país.

Tristemente, a uno de los padres de la patria se le ha ocurrido apuntarla sesgada e injustamente. Si al diputado Martínez, a estas alturas, no le impresionan las cifras anteriores, entonces requiere de un minucioso examen que le permita entender las funciones de la misma. Pero, si por el contrario, lo que persigue es despertar al monstruo, lo ha logrado. Los panameños sensatos no requerimos de gestos pueriles ni actitudes desencajadas para llamar la atención. Acodeco está hoy fuerte y robusta para no solo paliar el temporal de cuanto neófito se aparezca en el camino, como cuando algún diputado hace su aparición sin ninguna buena intención, también está para defender a los consumidores y velar que la libre competencia promueva el bienestar de todos los panameños.

<>

Artículo publicado el 12 de marzo de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.