¿Quién defiende al consumidor?

La opinión del Honorable Diputado de la República……

ABRAHAM  MARTÍNEZ

Es conocido por todos que en Panamá estamos en un mercado de libre oferta y demanda.   Esta condición tuvo su génesis en la segunda mitad de la década de los 90, con el intrínseco propósito de ser más “competitivos”. Irónicamente la experiencia económica-social nos ha demostrado que la libre competencia resulta perjudicial para los sectores más desposeídos de la sociedad.

El modelo del libre mercado trajo consigo la especulación y el acaparamiento de la mayoría de los productos de utilidad y consumo básico para la población, en consecuencia, al no existir control de los precios de ninguna índole, los ciudadanos han tenido que soportar aumentos diarios, precipitados e indiscriminados, llevando a la población a niveles de desesperación por parte de los gobiernos de turno para frenar el alza de los productos. Antes, la excusa del aumento en los precios era el alza que imperó en el sector de hidrocarburos por varios meses, hoy el pueblo es testigo de que, pese a que existe más o menos estabilidad en el precio de este recurso, el consumidor continúa pagando más todos los meses en los productos de primera necesidad y otros más.

Lastimosamente quienes tienen el deber constitucional de velar por los intereses de los consumidores mantienen una actitud de complicidad con los emporios comerciales, que con sus precios estrangulan el poder adquisitivo y la calidad de vida de las capas medias y populares. Las cifras de la variación de los costos de la canasta básica que presenta la Acodeco no son la expresión real de lo que verdaderamente ocurre en el mercado. Las cifras son totalmente contradictorias y difieren de la realidad en comparación con la información que manejan la Contraloría y el Ministerio de Economía y Finanzas. ¿De qué hablamos?

Existen dos grandes mitos en el discurso nacional para justificar la libre oferta y demanda. El primero, es que la regulación de precios desestimula la producción y estanca las capacidades técnicas y humanas para ampliar la producción, reduciendo la oferta.   Ese argumento olvida que nuestra estructura económica en los precios pagados al productor poco tiene que ver con los precios cobrados al consumidor.  O sea, al productor se le mantiene el precio por largo tiempo y las variaciones, siempre en aumento, las reciben las cadenas de intermediación y almacenaje que manipulan los precios, controlando especulativamente el mercado.

El segundo gran mito radica en que regular precios es contrario a nuestra presencia en la OMC.   Lo que negamos rotundamente.   Nuestra adhesión a este organismo es un proceso gradual que implica el reconocimiento a nuestras normas jurídicas nacionales y que estén vigentes al momento de la firma del protocolo.   Qué casualidad que las principales rondas de negociación en las que está la OMC en la Ronda de Doha están estancadas no por la supuesta intransigencia de los países pobres, sino por los grandes intereses de los países industrializados.

Seguiré ilustrando a la población sobre el lamentable estado de indefensión que impera en los consumidores, por la postura inactiva y cómplice de la Acodeco, de la que todos esperábamos una posición más beligerante y no ser testigos de la actitud “ servicial ” que mantiene con el poder económico en detrimento de las clases más vulnerables. ¡Sí a la Oficina de Regulación de Precios!

<>

Publicado el 7 de marzo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: