‘¡Viva el rey, larga vida al rey!’

La opinión de….

.

José A Claus

El impuesto de inmueble viene de las épocas de los reyes donde los señores feudales cobraban alquileres por el uso de sus tierras. Los súbditos vivían y producían con estas tierras y la monarquía recibía impuestos de la producción. A ningún señor feudal de larga vida se le ocurriría cobrar impuestos sobre las mejoras. Un señor feudal que arbitrariamente estableciera valores y cobrara impuestos sobre la propiedad privada sería visto como un ladrón o un caníbal.

Comprendo que nos toca pagar las cuentas de décadas de corrupción gubernamental donde nos endeudaron y robaron, sin embargo, la Ley 49 del 2009 solo lo podría justificar un caníbal ya que extrae de los haberes del cuerpo ciudadano. Los autores de esta barbarie lo excusarán diciendo que es una práctica común en todos los países y son unos hipócritas, porque ellos saben que el impuesto de inmuebles sobre las mejoras está causando estragos en todos los países donde se aplica.

Los valores de las mejoras fluctúan según muchos factores y el gran dilema en todo el mundo hoy día es que los valores inflados por la locura especulativa han caído. Peor aún es que aquí se aplica el principio de la incertidumbre de Heisenberg ya que hacer un avalúo que cambia el valor de un activo productivo (el inmueble) causa un cambio de impuestos que a la vez devalúa el inmueble. Cualquiera sabe que cuando se acaban las exoneraciones de un inmueble los compradores le huyen.

No hay manera que un evaluador pueda determinar con certidumbre un valor cuando este valor nuevo va a cambiar el impuesto.

Para mí, el impuesto de inmueble en su forma actual es repugnante ya que grava lo que es de uno después de que el Gobierno ya sacó lo que por ley tenía que sacar.   Cuando uno recibe el pago por su producción el Gobierno saca sus impuestos sobre la renta. Me parece un robo que si yo construyo algo con lo que me sobró después de pagar los impuestos, el Gobierno cobre un impuesto anual sobre esto. El único que se puede escapar de esto es el que no hace nada con su dinero y vive en una tolda (cuidado que te hacen un avalúo de tu tolda). Los mandarines actuales vienen de la empresa privada y conocen el peligro de las arbitrariedades, sin embargo nos amenazan con hacer un avalúo ellos si no lo hacemos nosotros antes de junio de este año.

¡Viva el rey! ¡Larga vida al rey! Los reyes que duraron y fueron queridos por sus súbditos jamás hubiesen pensado en canibalizar a sus súbditos. Le pido a algún letrado en la jurisprudencia que dedique sus mejores esfuerzos en demandar la Ley 49 y terminar de una vez por toda con el impuesto de inmueble en su forma actual ya que es una expropiación de la propiedad privada.

<>

Publicado el 1 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Anuncios

Hacer bien el cambio curricular

La opinión de……

.

JOSÉ  CAMBRA

Los graves problemas de aprendizaje afectan en su ánimo a los(as) docentes y repercuten para toda la vida en los educandos. Por ello, todo cambio educativo debe acertar, para lo cual debe partir de evaluar las experiencias anteriores para detectar exactamente lo que deba ser modificado.

El Instituto América lleva siete (7) años con un plan piloto en 10°, que tiene en la propuesta ministerial modificaciones sustanciales, a tal grado que no es un año común en los nuevos bachilleratos de ciencias y humanidades. Difícilmente podríamos sacar una valoración referente a tal transformación, en ese Instituto y en los demás centros escolares donde está vigente ese plan de estudios, mientras no se nos presente una evaluación de impacto del mismo. Contrariando un abc de la teoría curricular, se nos propone adoptar otro distinto, prácticamente a ciegas.

Hacer bien un cambio curricular es aceptar que hay que darse tiempo para tener listos los nuevos contenidos programáticos, hoy desconocidos a pocos días del inicio del nuevo año escolar, para todos los docentes que deben implementarlos desde el 8 de marzo en 10 nivel. Lamentablemente, es apenas el 1 de marzo, y durante escasos 5 días, que esos docentes van a ser instruidos en ellos. La formación requerida para nuevos contenidos programáticos es una de las debilidades demostradas que están en la base del fracaso de la reforma educativa en la Básica, insistiendo las autoridades educativas en volver nuevamente sobre los mismos malos pasos.

El estímulo al docente ha sido otra pieza clave de transformaciones exitosas, adoptándose retribuciones salariales que dignifican la profesión. En Panamá, por el contrario, nunca han llegado de iniciativas ministeriales, sino de movimientos reivindicativos. Así como la policía recibió tales estímulos apenas inició la administración Martinelli, corresponde, como parte de todo cambio integral, una iniciativa gubernamental en tal sentido, que permita vivir decorosamente al educador y su familia sin tener que recurrir al pluriempleo. Los docentes, al ser los profesionales peor pagados, han tenido que recurrir a tener dos y más trabajos, lo que efectivamente no es la mejor situación para una eficiente labor educativa.

Aplaudimos la iniciativa gubernamental de construir para el 2011 seis (6) nuevos colegios de 2500 estudiantes cada uno, al parecer, con una jornada única que permita extender a más de 35 minutos cada clase. De ser cierto que estos nuevos colegios tendrían una jornada hasta las 3 de la tarde, ello imposibilitaría que los docentes pudieran tener otras opciones laborales, por lo que es obligante garantizar desde ahora que su retribución se vea incrementada en un 50%, acorde con la extensión de horas que implica la nueva jornada laboral.

Con justa razón, en nuestro país se estableció hasta 1997, la jubilación con el último salario y a los 28 años de servicio para los(as) educadores(as), lo cual fue conculcado y hoy es nuevamente negado a más de 5000 docentes que lo demandan, muchos(as) con más de esos 28 agotadores años de servicio en su haber. Retener a esos docentes en el sistema es impropio de una verdadera apuesta por un cambio educacional. Su jubilación permitiría, entre otras cosas, adoptar cambios en las cargas horarias de materias sin las afectaciones que hoy se constatan. La restauración permanente de la jubilación por años de servicio y con el último salario permitiría refrescar la profesión, aliviar el grave problema de tener un personal del orden de 22,000 docentes sin emplear, además de hacer nuevamente atractiva la profesión.

<>

Publicado el 1 de marzo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

La metáfora de la rana hervida

La opinión de…..

John A. Bennett Novey


La metáfora o síndrome de la rana hervida cuenta que si uno tira una rana dentro de un recipiente con agua caliente, esta inmediatamente salta fuera; pero si le ponemos en agua fría que calentamos gradualmente, muere sancochada.

La metáfora guarda valor ante muchas situaciones; tal como el caso de las malas prácticas que a diario apadrinan muchas “autoridades” a través de sus subalternos, tales como los cateos sin que medie causa probable justificada.

El fin de semana del 9 de enero pasado observamos a unos policías en las playas de Taboga que conminaban a los bañistas a abrir sus hieleras para verificar si dentro tenían bebidas alcohólicas,  lo cual es flagrante violación de los derechos de presunción de inocencia;  y quien desconoce sus derechos los pierde.   Tanto nuestra Constitución como el Artículo 9 de la Declaración Universal de Derechos Humanos establecen rotundamente que “nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado”.

Luego, algunos familiares y amigos que vinieron en las lanchas desde Amador, nos contaron que en el muelle les hacían abrir sus maletas y hieleras.   También vimos como en Taboga detenían a un par de turistas por haberles encontrado vino en sus maletas y les reprendían públicamente por el irrespeto a la fecha.   Los agentes están cometiendo delito para investigar la posible comisión de una falta. ¡Es aberrante!, y así vamos allanando el camino a una nueva dictadura.

También es el caso de los retenes de tránsito en dónde se comete el delito de coartar el derecho de libre tránsito justificando que se investiga la posible comisión de una falta; la de licencia vencida.

También alegan que los agentes de tránsito son policías y que esos retenes, que no los ordena autoridad competente, tal como manda la Constitución, son fructíferos.

La moraleja sería que el fin justifica los medios.

Un joven que vive en San Felipe, que es el único que tiene trabajo formal entre sus amigos y familia, le tiene mucho más miedo a los policías que a los miembros de las bandas de su barrio; miedo que emana por los constantes abusos a que es sometido por quienes están para evitar abusos.

Hace un año me acusaron por colisión y fuga.  Resultó ser que el remolque de mi embarcación colisionó y se dio a la fuga.  De nada valieron explicaciones y fui condenado, tal como ya me lo había advertido mi abogado diciéndome: “no les importa”.  Apelamos y como también me lo advirtió, volvieron a fallar en contra.

Le conté a un magistrado de la Corte Suprema quien dijo algo como: “te tocó ser víctima de nuestra injusticia”;   una situación que viven cientos de ciudadanos todos los días.

¿Cómo podemos hablar de “seguridad” cuando así anda nuestra justicia?

Si en Panamá queremos resolver el problema de la inseguridad, debemos depurar las instituciones.

No necesitamos más policías y agentes de tránsito y tal, sino mejores instituciones, mejores agentes, y más justicia.

Recién me pusieron mi primera boleta de tránsito en más de 50 años de manejo y para mi tristeza fue en una trampa de velocidad.   ¿Para qué montar trampas cuando los infractores consuetudinarios abundan?

¿Qué pasó con las licencias “inteligentes” con las que se podía amonestar?

El asunto no está en resolver el problema vial sino en boletear por boletear.  A nuestros agentes no les satisface estar donde están los verdaderos problemas viales sino montan trampas como si fuesen pescadores haciendo pesca indiscriminada a fin de llenar su cuota.

Luego me tocó ir a pagar y fue un via crucis que demuestra el poco respeto que tienen los funcionarios a los ciudadanos.

Como jamás había ido a pagar una sanción, le pregunté al agente dónde se pagaba. “¡En la boleta dice!”.

El primer día me paseé por toda la ciudad para enterarme que los sitios que dice la boleta no son.

El segundo fui hasta Pedregal y un joven, de varios que tenían camisetas iguales, negras con listones amarillos, como los del tránsito, me estacionó.   ¡Genial!, pensé, al menos hay orden y ayuda; pero al bajarme el joven me pregunta: “¿a dónde va?”. “A pagar una boleta de velocidad”. “Deme el dinero que yo tengo mi contacto y le cuesta la mitad”. “¿Cómo así?” “Es que le borran la boleta del sistema”.

No le hice caso y entre para formar fila, sólo para que me dijeran que la boleta no estaba registrada.

Otra fila para registrarla, en dónde desahogué con varios ciudadanos airados por el maltrato.   Uno de ellos, a quien le conté que era mi primera boleta en 50 años me dijo: “deberían condecorarlo y no sancionarlo”; pero estos señores no entienden que se logra mucho más con incentivos que con castigos.

¿Son estos los funcionarios que tienen el derecho moral de sancionarnos, mientras que en las calles los desordenados son reyes?

<>

Publicado el 1 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Las instituciones educativas

La opinión del Pedagogo, Escritor y Diplomático….

.

Paulino Romero C.

Hemos insistido a menudo en que las formas sociales no son estáticas y que deben ser adoptadas por la vida de los grupos, los cuales, consolidando modos de interacción que les imprimen cohesión, dan origen a instituciones. Hemos demostrado también que entre las instituciones figuran hoy las de fines educativos, o genéricamente, la escuela. Así, de la educación general y difusa surge algo perfectamente caracterizado, en un dominio especial, con sus fines, sus técnicas y problemas específicos.

Los estudios históricos evidencian que fue por la especialización de ciertas funciones propias de las familias, y hasta cierto punto por su delegación, cómo surgieron los primeros maestros en el cuadro de la vida doméstica: esclavos, libertos, preceptores especiales, en Grecia y en Roma; después maestros y profesores independientes, que pasaron a formar grupos sociales específicos. En las primeras civilizaciones, en India y en Egipto, los sacerdotes absorbían esa función educativa especializada; en la Edad Media, las escuelas y los colegios iban unidos a los templos. En la Edad Moderna, con las crecientes transformaciones en la vida familiar y la división de las tareas y funciones en la vida colectiva en general, la creación educativa intencional pasó a estar progresivamente concentrada en manos de funcionarios especializados. Concurrentemente se dio una absorción de las instituciones educativas por el Estado, especialmente observada a partir del siglo XVIII y, al final, dominante en nuestra época.

Bajo la égida del Estado se organizaron los grados de enseñanza (primaria, media y superior), tal como hoy lo tenemos –con poca diferencia– con sus problemas de administración, de formación de maestros, dirigentes y especialistas. Se vino a constituir un grupo profesional pedagógico diferenciado, institución específica, cuyo trabajo estará siempre condicionado, no obstante, por la acción de todas las demás formas de la vida social.

El hecho, sin embargo, de que esta organización específica se halle subordinada a los poderes políticos, puede permitir que en su trabajo se introduzca el predominio de una clase económica o de un grupo privilegiado; y también que, por la acción de la rutina, expresiones puramente formales preponderen en ella. Destinadas fundamentalmente a conservar y perpetuar la existencia social, las instituciones educativas fácilmente se oponen a la discusión y a la difusión de nuevas ideas y técnicas, haciendo a la enseñanza menos eficaz frente a las nuevas exigencias que se presentan. Es lo que se observa en nuestro país y en el resto de los países de América Latina, donde los cambios económicos y políticos se originan, o por la variación de los métodos de producción, o por la aplicación creciente de la industria y de la tecnología de gran escala, con los conflictos culturales consiguientes.

¡Las instituciones educativas deben ofrecer a todos iguales oportunidades de preparación, favoreciendo la movilidad social!

<>

Publicado el 1 de marzo de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Semáforos, ni inteligentes ni culpables

La opinión de……

.

Fernando Toledo


Siempre me ha parecido absurdo el que demos calificativos propios del ser humano a las cosas, objetos o máquinas, etc., especialmente en esta época de tecnología en la que llamamos inteligente a la computadora, al celular, al edificio, al carro… ¡al semáforo!

Como ya sabemos, los famosos semáforos no han resuelto los tranques de cada día porque desde luego no son la única solución; sin embargo, al ser presentados como “semáforos inteligentes”, creemos que van a pensar como uno y actuar con sentido común al momento de poner orden al tráfico… pero ¡oh decepción! No son nada inteligentes, son brutos, y han empeorado el tráfico en vez de mejorarlo, este es el comentario de la mayoría de los conductores que manejan por las calles de nuestra caótica ciudad.

Pero como decía al inicio, los objetos no son inteligentes, son eficientes o ineficientes; inteligentes son los creadores, es el ser humano que los diseña y crea un programa para su funcionamiento y es el responsable de los resultados de su producto. Ejemplo de esto es la ubicación de semáforos en lugares que según los criterios de los técnicos o expertos son los más adecuados; sin embargo, en la práctica es mejor usar el sentido común.

Todos deseamos que el tráfico por las calles y avenidas de nuestra calurosa ciudad sea fluido y rápido. Una de las vías que debería cumplir con este propósito es la Tumba Muerto, Ricardo J. Alfaro, especialmente en el tramo que va desde el cruce de San Miguelito hasta El Dorado, pero los semáforos colocados a la altura de la entrada a la urbanización El Bosque (estación ESSO y McDonals), en la entrada a Linda Vista, (antiguo Triángulo, Epasa) el colocado a la entrada a Condado del Rey y el que está frente a la Hyundai en la Tumba Muerto, han hecho que las inversiones en obras públicas en esa vía sean subutilizadas, por no decir derrochadas.

Si usted viene hacia la ciudad desde San Miguelito por la Tumba Muerto se habrá fijado que hay un puente de tres carriles (frente a la ESSO, después de pasar el antiguo Club de Montaña) tanto de ida como de vuelta, igualmente hay un tercer carril a cada lado que no ha sidohabilitado…¿? Esta es una vía muy transitada y no entiendo por qué se mantiene inútil este tercer carril que podría justamente servir para habilitar los retornos y eliminar los semáforos y los giros a la izquierda que detienen la fluidez del tráfico.

Por ejemplo, quienes deben ingresar a Condado del Rey viniendo desde la ciudad, deberían ir hasta el paso elevado de la Usma; quienes desean ingresar o salir de Linda Vista o El Bosque deberían hacer un giro en “U” por el tercer carril habilitado y luego seguir por la Tumba Muerto hasta su respectivoingreso; el paso elevado que va hacia Patacón en Villa Cáceres debe ser utilizado a su capacidad: costó muchos millones al igual que el puente de seis carriles y la vía de seis carriles que no han sido aprovechadas. Igual el puente de la Usma, que a propósito ahí se necesita con urgencia un paso elevado peatonal para el uso de todos los estudiantes de la Usma y la Latina.

Creo, sinceramente, que con estas sencillas soluciones se conseguiría mejorar notablemente el tránsito por esta vía y en este sector en específico, y demostrar que aquí los semáforos no son culpables de los tranques que se siguen dando innecesariamente casi a todas horas, desde que usted llega al Hospital San Miguel Arcángel, hacia la ciudad, o desde que llega a Villa Cáceres hacia San Miguelito.

<>

Publicado el 1 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La minería ha sido satanizada

La opinión de……

ERNESTO  QUIJADA DIAZ

La actividad minera en nuestro país no ha podido desarrollarse debidamente, más que nada por la intromisión de los llamados activistas medio ambientales y grupúsculos que han encontrado un modus de vida en oponerse a la explotación de los recursos minerales.

Ellos han intentado satanizar la extracción de oro en el proyecto Molejón, que ha sido concesionado a la empresa Petaquilla Gold, que aplica normas y técnicas internacionales en materia de conservación de suelos, aguas, forestación y cumple con los cánones que en materia de conservación exigen las entidades internacionales y nacionales como la ANAM, el MICI y asociaciones que velan por la conservación ambiental. Molejón, proyecto minero que tiene un radio de acción directa sobre una extensión de 100 hectáreas, cumple con todas las normas ambientales, nacionales e internacionales, está siendo monitoreado por las autoridades, acatando los convenios de auditorías internas y externas en materia de gestión de prevención y mitigación.

Este proyecto está intentando ser sometido a una campaña de satanización, por parte de un grupo de “ supuestos ambientalistas ”, quienes reciben fuertes sumas de dinero del extranjero.

De ponerse a funcionar todas las concesiones mineras otorgadas, como Cerro Colorado, Minera Panamá, Cerro Chorcha, Cero Quema, Santa Rosa, Viento Frío y Cerro Viejo, al unísono, en su mayor nivel de producción se afectarían alrededor de 5 mil hectáreas, aplicándose los métodos de mitigación que exigen los acuerdos internacionales a los cuales se someten todos los concesionarios. En contrapropuesta, los colonos y campesinos, anualmente deforestan alrededor de 60,000 hectáreas.

Todas las concesiones otorgadas por los gobiernos anteriores, han sido debidamente revisadas por las autoridades actuales y certificadas mediante la aplicación de los protocolos que rigen en el mundo en materia de explotación minera. Los parámetros establecidos se cumplen al pie de la letra,  lo que garantiza el desarrollo de las áreas aledañas a los proyectos.

Aseverar que existen nacimientos con malformaciones, producto de la contaminación con cianuro, es una de las mentiras que repiten esos “ supuestos ” ambientalistas financiados para tratar de satanizar los proyectos y sumar corrientes de opinión favorables a su grupo sobre la explotación minera. Es una lástima que empresas de comunicaciones serias presten sus instalaciones a estos charlatanes, que han encontrado un medio de sumar dólares a sus cuentas personales, atacando una actividad que, bien aplicada, representa desarrollo para todos en el país.

Olvidan mencionar que han sido los científicos, geólogos y otros especialistas quienes han avalado el potencial minero que tiene nuestro país y la importancia que reviste que podamos sacarle el debido provecho a ese potencial generando empleos, tributos fiscales, desarrollo de las poblaciones, mejoramiento en la calidad de vida de muchos y abrir el mercado mundial a Panamá como productor de oro y cobre.

Estamos, pues, actuando en el camino correcto. Observando las normas de conservación que exigen los tratados internacionales, Panamá será en poco tiempo toda una potencia económica,  debido a los recursos cupríferos que la naturaleza nos brindó.

<>

Publicado el 1 de marzo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Edwin, Zunaila y José

La opinión de……

.

Berna Calvit


La noticia en La Prensa de 24/2/2010 me estremeció el alma, y me indignó. Para la televisión la noticia era “periódico de ayer”; no había sangre fresca para mostrar en la pantalla.  El repudiable fallo de la jueza tercera de circuito de Coclé que manejó el caso del accidente de noviembre 2007 en Las Guías, que resultó en la muerte de tres niños, recrudece el dolor de sus familiares.

Con asombro e ira leí que luego de analizadas las pruebas la jueza concluye que la conducta del conductor al momento del accidente “no encaja en ninguna de las modalidades de culpa”; “las pruebas idóneas y contundentes indican que no conducía con imprudencia”, por tanto lo absuelve.

Toqué fondo al leer que “La sentencia también niega la solicitud de indemnización de 175 mil dólares por daños y perjuicios presentada por la abogada querellante, tras considerar que el daño emocional y la cuantía no están debidamente probados”.

¡La juez descubrió la fórmula para comprobar debidamente el daño emocional! ¿Usó la matemática? ¿Se mide por yardas, centímetros, hectáreas? ¿Se pesa en onzas, toneladas? ¿Cómo se tasa el dolor de los padres, el futuro truncado de los niños?  ¿Valen Edwin, Zunaila y José 58 mil 333.33 dólares cada uno o, ni siquiera eso? Vale preguntarse para qué existen las indemnizaciones si la vida no tiene precio.

No hay suficiente dinero en el mundo que calme el dolor de perder un hijo, menos en esas circunstancias. La indemnización no alivia el dolor de los familiares pero es buen castigo para el bolsillo de los irresponsables. Allí sí les duele.   Autoexculparse (mejor con la ayuda de un juez), aplaca la conciencia.   Los comentarios de los lectores (en internet) contra la jueza fueron duros y suspicaces.

Dos amigos, prestigiosos abogados, opinan que el fallo muestra falta de sensibilidad y que no le correspondía a la jueza emitir juicio sobre “daños emocionales”.  Como de leyes sé poco, busqué la definición del “daño moral” que mencionaron; es “lesión en los sentimientos que determina dolor o sufrimiento físicos, inquietud espiritual o agravio a las afecciones legítimas, y en general toda clase de sufrimientos que no se puede apreciar en dinero”.

El sector de Las Guías de Antón acumula un trágico historial. A lo largo de la Panamericana existen puentes elevados que la dispersa población utiliza poco; por economía no se construyen con rampas de acceso sino con empinadas escaleras, nada prácticas para ancianos o discapacitados, para los que utilizan bicicletas, caballo, o llevan carga;  hay quienes cruzan la vía con riesgos para no tener que caminar hasta el puente.

Estos elementos, negativos resultan en muertes, dolor, mutilaciones, orfandad. En el año 2008, tres mujeres (Yanilka, Betzy y Severina) murieron atropelladas por una conductora que manejaba a alta velocidad; las madres, una de ellas embarazada, regresaban a casa después de dejar a los niños en la escuela.  En el 2007 tres niños, de 7, 11 y 13 años murieron atropellados cuando se dirigían a la tienda en bicicletas;  el conductor adujo que se lanzaron a la vía; algunos testigos dijeron que estaban en la vereda paralela a la carretera y que el conductor iba a alta velocidad.

Un ingeniero civil de experiencia con quien comenté la noticia me dio explicaciones técnicas sobre rectas, curvas, peralte, y capacidad y tiempo de respuesta; concluye que la amplia visibilidad del tramo recto propicia el exceso de velocidad; pudo ser, también, un descuido (hablar por celular, cambiar de emisora), pero a su juicio, con velocidad prudente se hubiera podido esquivar a los niños.

Son muchos los casos de sujetos que ebrios de alcohol, droga, o velocidad, o que, sintiéndose omnipotentes por su influencia social, económica o política, se pusieron al volante de un auto despreciando el valor de la vida humana.

La niña de papi y mami atropella, deja atrás a una madre lisiada y su hijo muerto, y con “el apoyo familiar” sale bien librada;   una pareja muere en colisión cuando un abogado parrandero los embiste y astutamente evade la prueba de alcoholemia;   otra jovencita atropella a un anciano en Calle 50 y escapa, sin sentir la necesidad de asistir a la víctima.

Y muchos están libres, “todo bajo control”, porque la justicia no se pone del lado de los muertos.

Ofende y duele la indiferencia de las autoridades; la impunidad y la manipulación de la justicia.  ¿Por qué no hay dinero para cámaras de vigilancia, medidores de velocidad, patrullaje constante y advertencias repetidas en áreas peligrosas? Porque se malgasta en viajes innecesarios, publicidad vacua, planillas infladas, proyectos alocados. ¿Cuándo, de verdad, se pondrán los gobernantes en los zapatos del pueblo?

Edwin, Zunaila y José nunca lo verán.

<>

Publicado el 1 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.