Sabiduría e injusticia

La opinión del Abogado y Comentarista

Guillermo Márquez B.


Nuestro Código Penal, en muchos aspectos revela una gran sabiduría, pero, en otros, una gran injusticia.   Se impone una serena y sabia revisión del mismo. Eso también se requiere con algunas leyes y con nuestra propia Constitución Nacional de lo cual trataremos en otra ocasión.

Los días multa, por ejemplo, conforme están establecidos, constituyen, en casos graves de delito culposo, un irrespeto a los deudos de cualquier muerte por atropello y una burla a la justicia.   Eso no se justifica y debiera aplicarse tan sólo para simples infracciones.

No nos cansamos de señalar el caso de un conductor de auto que manejando a alta velocidad y bajo el influjo del licor, atropelló a un peatón y en vez de auxiliarlo se dio a la fuga. La víctima falleció. Capturado luego el victimario y procesado, el juez del caso lo condenó a seis meses de prisión. Y en la misma sentencia que dictó, le conmutó la pena mediante una multa de doscientos balboas.

Desventuradamente, en este tipo de delitos, los sindicados, una vez detenidos, tienen la posibilidad de lograr su libertad provisional mediante la consignación de una fianza; ese beneficio debe ser negado a todo aquel que atropelle a alguien, muera o no la víctima, si el conductor manejaba a alta velocidad, o bajo la influencia del licor o si se dio a la fuga.

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Publicado el 25 de febrero de 2010 en el Diario el Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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Pacientes o clientes

La opinión del Doctor en Medicina…..

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Rafael Pérez Ferrari

En 1993, mientras trabajaba como médico en el Hospital Santo Tomás, cayó a mis manos una encuesta realizada entre pacientes que asistían a la consulta externa de un hospital norteamericano. A ellos se les hizo la siguiente pregunta: ¿Por qué usted cambia de médico tan frecuentemente?

Algunas de las repuestas fueron las siguientes: porque siento que el doctor no me dedicó suficiente tiempo;   porque no lo sentí muy amigable;   porque sus respuestas no fueron honestas y completas;   porque no entendí claramente lo que me dijo,   y porque el médico no me trató con respeto.

Años después, a propósito de esa encuesta, encontré que había otros estudios que prueban que aquellos pacientes que entienden correctamente las explicaciones que se les ofrecen son los que mejoran mucho más rápido que los que se guardan sus dudas o síntomas.

Por eso se sabe que la mejor manera de interactuar con los pacientes y con sus familiares, es desplegar una generosa dosis de compasión y comprensión.

La palabra compasión deriva del latín. Compasión es patior y significa sufrir. Aunque todos los pacientes sufren, sólo el médico que es comprensivo es capaz de aliviar el sufrimiento de pacientes y familiares.

Tomar sus manos es, a veces, más importante que examinarlas.  Para cultivar esa relación hay que comprender que es necesario que las autoridades deban concedernos a los médicos, tiempo perentorio para atender a cierto número de paciente por día.

¿Cómo fue que evolucionó la medicina a nivel mundial, tanto pública como privadamente?  Se reconoce que hubo tres etapas:

1. Al principio de los siglos, los médicos filosofaron sobre lo que se llamó “el ojo clínico” y fue señalada como la primera etapa. 2. La segunda etapa, ocurrió desde octubre de 1983. Fue la llamada, “etapa de los pacientes”.

3. La tercera es la que estamos viviendo actualmente.  Es “la del que paga”. Cuánto tienes, cuánto vales.

A partir de entonces fue cuando nacieron los llamados administradores puros de los servicios médicos, los cuales comenzaron a utilizar los valores, los criterios y las formas operativas de las organizaciones.   Ejemplo de ello, lo vemos en la Caja de Seguro Social, la cual debiera cumplir con lo que ordena la Ley 51 de ella:  ejercer una función y misión eminentemente sociales.

Pero hoy día, ante los deshumanizantes planteamientos que están señalando en voz baja las autoridades del Ministerio de Salud,  la Comisión Médica Negociadora Nacional y el Sindicato Panameño de Médicos y Odontólogos (en formación)  hemos levantado nuestra airada voz de protesta,   porque sostenemos que el sistema de seguridad social panameño, se basa en un principio de solidaridad, en donde cada trabajador debe aportar de acuerdo a sus posibilidades y recibir según sus necesidades.

No olvidemos que a quienes atendemos nosotros son pacientes y no clientes, como sí lo hacen los comerciantes.

Finalmente, recordemos las palabras del médico militar Francis Peabody, quien en 1928 escribió lo siguiente:   “Tiempo, simpatía y comprensión deben ser generosamente dispensados.   Pero la recompensa debe encontrarse en los lazos personales que forman la más grande satisfacción en la práctica de la medicina.   Una de las cualidades esenciales del clínico es el interés en la humanidad, porque el secreto al cuidar al paciente está en interesarse por él”.

Fue el 18 de marzo de 1993, cuando el doctor Peabody publicó en detalle las preguntas que había formulado en su clásico artículo titulado The Caring Phisician.   Allí se atrevió a postular la idea de que el médico ideal es aquel que “se preocupa por sus pacientes, y no solamente que los atiende”.

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Publicado el 25 de enero de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El difícil tema de los impuestos

La opinión del Abogado…..

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ROBERTO  RUIZ  DIAZ

Hablar de impuestos es un poco complicado, más para quienes no tenemos claros todos los temas, pero aún se vuelve más complicado cuando se nos quiere explicar el porqué aumentan los mismos, sin darnos los detalles claros sobre los beneficios, para que como ciudadanos nos podamos sentir comprometidos y satisfechos con su implementación.

Por muchos años Panamá ha tenido una tasa del impuesto ITBMS, dentro de las más bajas de la Región, por no decir la más baja, al estar fijada en un 5%. Contrario a otros países que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) es, como en Argentina, 21%, Bolivia 13%, Chile 19%, Colombia 16%, Costa Rica 13%, Ecuador 12%, Guatemala 12%, México 15%, Perú 19%, Uruguay 23% y Venezuela 15%. No es que venga a justificar el alza por el alza, por el contrario, como panameño igual me puede afectar, pues acostumbrados a modelos de tipo congelador, donde el impuesto no ha variado ni nadie se ha atrevido a modificarlo, vemos una nueva propuesta del Gobierno, la cual no es solo sobre ese tema, sino que hay que verla en toda su magnitud.

Las pasadas administraciones nos vendieron por un lado y nos impusieron por el otro, reformas que produjeron efectos en cascadas, que alteraron los precios de la canasta básica, pero en esta ocasión, si bien se apunta a un aumento del 5% al 7%, tenemos que hay sectores que no serán afectado; o sea, no se aplicará el aumento, como el alimentario, servicios básicos y los sectores más vulnerables utilizados o consumidos por la clase popular.

Ventajas de las reformas, comienza, aunque no lo entendamos de momento, en una reducción del impuesto sobre la renta que se paga actualmente, haciéndolo más justo y equitativo, donde quienes a mayor ingreso mayor tributo, dejando de lado esa carga que por años la clase media ha venido soportando.

Igualmente hay propuestas sobre la mesa, como las presentadas por el diputado Blandón de incluir el pago mensual de los colegios privados para que se puedan deducir del impuesto sobre la renta, e igualmente incluyo yo que los pagos de las pensiones alimenticias decretadas por tribunales o autoridades administrativas, sean igualmente deducibles del impuesto. Con esto se busca el atractivo, a los que cumplen con esa obligación, de que la misma sea reconocida como un gasto fijo, real y obligatorio. Así sea que se reconozca un porcentaje del mismo.

Hay que ser solidario con el propio Estado, amén de que los recaudos en tributos, van destinado a seguridad, salud, educación, vías de comunicación y a los planes de carácter social, como los bonos, el plan 100 para los 70 y las becas universales, con las cuales se acaba el relajo de tener que corretear a un político, para que te den algo que te mereces como panameño que eres.

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Publicado el 25 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Existe un futuro para nuestros jóvenes?

La opinión del Odontólogo y Abogado…..

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Omar López Sinisterra.

En la actualidad en nuestros países existe una gran cantidad de propaganda sistemática en dirección a nuestra juventud. Se les asocia a la violencia y no existe una línea definida que separe las causas y las consecuencias de la misma. No se hace la diferencia entre el robo, la desigualdad social y la cultura de consumo desmedido. Los jóvenes se asocian a la violencia en la que debemos considerar diferencias de clase, étnicas, religiosas y otras.

Para los jóvenes es de suma importancia obtener una marca la que le proporciona felicidad. La propaganda sistemática se dirige a un mercado señalando todos los requerimientos que debe poseer el joven para estar al día y ser aceptado por sus grupos. Esta publicidad resulta ser eficiente en lo que se propone y obliga a los jóvenes a tener más de lo que su familia les puede proporcionar. Se asocia a los jóvenes con juegos, licor y playa, alejándolos de la responsabilidad y su capacidad para participar efectivamente en la vida social y productiva. En la actualidad es muy difícil para los jóvenes la consecución de empleos lo que los lleva a estados de depresión, suicidios y a la delincuencia. Su vida se hace cada día más difícil y solo consigue empleos precarios que agudizan su posición. Cada vez más observamos a los hijos adultos en hogares, mantenerse en los mismos sin poder conseguir empleos, con estrés y estados depresivos lo que constituye un grave problema para sus padres que en vez de acogerse a una jubilación merecida, continúan trabajando aunque sus condiciones físicas y mentales estén agotadas. La Trilogía Punitiva “Pena, Encierro y Policía” ha prevalecido en la región centroamericana. Esto ha repercutido generando reacciones en los jóvenes para enfrentar esta situación.

La Política Criminal mayormente efectiva debe ser situada en la Política de Oportunidades con acceso abierto y oportuno al mercado laboral, a la salud, a la educación y a una buena alimentación, lo que en materia de Políticas de Prevención, deben ofrecer oportunidades y disminuir los riesgos y la violencia. El Estado, la familia y las Escuelas deben trabajar en forma articulada y coordinada en función del recurso más valioso que poseemos: Nuestra Juventud.

Nuestros estados tienden a empequeñecerse, a disminuirse en lo que refiere a las áreas de servicio social y aumentando áreas de coerción y represión, en función de mantener la armonía en la estructura de mercado. El discurso del “Monstruo de la Delincuencia” debe ser tratado científicamente de modo que no prevalezca la acción punitiva y de mano dura. Veamos el problema de forma integral y en función de una política de oportunidades que permitan a nuestros jóvenes participar, que su voz sea escuchada en función de los mejores intereses de nuestros países.

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Publicado el 25 de febrero de 2010 en el Diario el Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.