El neoliberalismo ha muerto (I)

La opinión del Profesor Universitario e Investigador …..

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MARCO A. GANDÁSEGUI

La caída libre del capitalismo —Primero de una serie de tres artículos sobre el neoliberalismo.

El neoliberalismo fue la respuesta a la caída de la tasa de crecimiento del capital cuya tendencia apareció claramente en la década de 1970. Su diseño fue, en mayor parte, creación de los especialistas concentrados en las oficinas ejecutivas de EE.UU. y en las IFI.   Su núcleo académico trabajaba en la Universidad de Chicago.   Según los observadores más avispados de aquel entonces, el sistema capitalista mostraba una tendencia hacia la sobreproducción (subconsumo) de mercancías.   Es decir, el mercado no podía absorber la producción y, como consecuencia, alejaba a los inversionistas.

Con el fin de contra-atacar la tendencia declinante de las ganancias de los capitalistas, EE.UU. se retiró, a principios de la década de 1970 (durante la presidencia de Richard Nixon), del acuerdo monetario de Bretton Woods liberando al dólar de su vínculo con el oro.   Los dólares acumulados en los bancos centrales del mundo se volvieron papel devaluado. Junto con los “ petrodólares ”, los “ eurodólares ” inundaron los mercados del mundo creando nuevas deudas (especialmente en América latina).   Los países latinoamericanos se convirtieron en presas fáciles para asumir las deudas y comenzaron a invertir.

La política de endeudamiento internacional, sin embargo, no fue suficiente para rescatar al capitalismo de su caída libre. Durante la “ década perdida ” de 1980 las inversiones de la década anterior no dieron los resultados esperados y todos los países latinoamericanos quedaron endeudados. Ante el fracaso de la política de endeudamiento de la década de 1970, apareció una nueva modalidad para intentar frenar la crisis estructural del capitalismo.

En su desesperación, a fines de la década de 1970 y a principios de la década de 1980, la elite en el poder comenzó a escuchar los ideólogos quienes planteaban que el problema de la caída de la tasa de ganancia era culpa de los niveles salariales de los trabajadores, de gobiernos inoperantes, agobiados con servicios sociales ( entitlement ), y demasiados controles y regulaciones aplicados a los inversionistas. Para contrarrestar estas políticas, establecidas durante los 25 años anteriores (1945-1970), se diseñó un conjunto de políticas de ajuste económico concebidas para frenar la caída y reiniciar un proceso de recuperación económica del capitalismo. Estas medidas (enmarcadas en ideologías que se llamaron teorías) fueron consolidándose, primero en EE.UU., después en otros países (especialmente América Latina) y el resto del mundo, con excepciones como China. A principios de 1990, el gobierno de EE.UU. y las IFI (controlados por el primero) llegaron a un acuerdo que denominaron el “ Consenso de Washington ”.

En EE.UU. y en algunos otros países se les llamó políticas económicas “ neo-clásicas ”. En América Latina fueron bautizadas con el nombre de políticas económicas “ neoliberales ”. Las nuevas políticas de ajuste no constituyen una nueva teoría o escuela de pensamiento económico, político o social. La nueva política tenía (y podría seguir teniendo) el propósito de rescatar a los inversionistas capitalistas (garantizar un nivel adecuado de ganancias) mediante la transferencia a sus cuentas de parte de la masa salarial de los trabajadores, parte de los servicios sociales que prestaban los gobiernos y, además, facilitando sus operaciones eliminando todo tipo de regulaciones que pretenden proteger el ambiente, el trabajo femenino, la calidad de vida comunitaria y otras.

( La próxima semana se entrega la segunda de tres partes de este artículo ).

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Publicado el 25 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

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Una visión que cumple diez años: no hay nada nuevo bajo el sol

La opinión del Profesor e Investigador Universitario…..

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Azael Barrera

Hace diez años, cuando el hoy director de la Caja del Seguro Social era ejecutivo de la empresa más grande de software, desde la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología, propusimos una reconversión tecnológica de la administración del Estado, incluyendo la Caja del Seguro Social. Ambos coincidimos antes los medios para reseñar estas ideas que visualizábamos con las innovaciones disponibles entonces.

Una de estas ideas, y el director no me dejaría mentir, era utilizar las computadoras de mano o “Pocket PC” que más que agendas electrónicas eran computadoras con acceso inalámbrico para que los médicos al efectuar sus consultas y rondas clínicas, anotaran todos los datos en una cuadrícula digital a mano, y al pasar por el área de enfermeras se sincronizaban con la red de expedientes, y así, cuando el paciente regresaba a su lugar de residencia, un médico local podría acceder al expediente por Internet, incluso desde las Infoplazas en áreas remotas.

Me alegro que el director haya retomado esas ideas, que para entonces ya usaban una docena de hospitales universitarios en Estados Unidos y otro tanto en Europa. Hoy día tenemos computadoras de tableta o pizarra, que utilizo en la enseñanza, y que facilitarían a los médicos anotar y llevar las consultas, siempre que los documentos y formularios estén apropiadamente digitalizados para llenarlos, y sin tener que reaprender la rueda.

Hace diez años también habíamos instalado, con un puñado de valientes colaboradores y el apoyo del Ing. Sáez, las tres primeras Infoplazas: la primera en Pedasí, la segunda en Isla Colón en Bocas del Toro, y la tercera en Penonomé. Hitos que otros han querido borrar de la historia. Las Infoplazas habían sido concebidas dos años antes como franquicias de Internet-cafés para pequeños empresarios, pero fue nuestra concepción y recomendación a la Secretaría que fuera en su lugar un programa punta-de-lanza de desarrollo comunitario. Por primera vez centros comunitarios de acceso a Internet no serían simples Internet-cafés o una franquicia comercial, ni una iniciativa aislada de una ONG solitaria, sino una estrategia de Estado de tecnología de información para el desarrollo comunitario y se implementarían a nivel nacional con las comunidades.

En el plan de transformación del programa Infoplazas que fue aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo en enero del 2000, planteábamos tres aspectos. Las Infoplazas serían además de centros comunitarios de acceso a Internet, puntos de enlace acceso inalámbrico al puesto de policía, al puesto de salud o del seguro social, a la biblioteca, a la escuela, y al Tribunal Electoral durante las elecciones. La primera Infoplaza se instaló en una escuela: Plinio Moscoso de Pedasí.   Segundo, los equipos tendrían tres a cinco años de garantía, para evitar equipos de baja calidad. Y tercero, las Infoplazas deberían soportar enlaces multicast para permitir vídeo-conferencias multipuntos, para capacitación continua de maestros, profesores, enfermeras, médicos, funcionarios, etc.   Habían muchas cosas más en ese plan, pero un funcionario de jerarquía de una institución fiscalizadora dio al traste con esa visión, apoyado por elementos de la Secretaría que la tergiversaron, eliminando documentos, borrando nombres, replanteando planes sin visión, y luego traspasando esas ideas a entidades innecesarias, que hoy no han hecho nada nuevo que no hayamos planteado hace diez años.

Señor director Sáez-Llorens, usted tiene ahora la oportunidad de reivindicar todo aquello que planteamos hace diez años, para el beneficio no sólo de los asegurados, sino de todos los panameños.

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Publicado el 25 de febrero de 2010 en el Diario el Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Dónde queda el respeto a la Ley 15?

La opinión de……

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David Samudio

Skidmore, Owings and Merrill (SOM) es una de las más importantes oficinas de arquitectos del mundo. Tiene a su haber diseños de torres de oficinas en muchas de las ciudades más importantes del mundo y tantas obras que sería muy largo enumerarlas, pero podemos resaltar entre ellas la Lever House, en Nueva York, obra que revolucionó en la década de 1960 el diseño de edificios de oficinas en el mundo, la Sears Tower (ahora Willis Tower, por muchos años el edificio más alto del mundo), y la torre Burj Khalifa (anteriormente Burj Dubai), el edificio más alto del mundo, diseñada por el arquitecto Adrian Smith junto a un equipo de 90 profesionales en la oficina de SOM de Chicago, Illinois.

Fundada por dos arquitectos de Chicago, Louis Skidmore y Nathaniel Owings, desde su fundación en 1936 la empresa se proyectó como una oficina de avanzada, competitiva, bien organizada, logrando mantener una presencia en los mercados más importantes del mundo, y ahora como la octava oficina de arquitectos en base al total de ingresos, de 279 millones de dólares en 2008.

SOM ha recibido más de 800 premios de arquitectura por sus diseños, algunos de ellos hasta 20 años después de construidos, como es el caso del Aeropuerto Internacional Rey Abdul Aziz (Jeddah, Arabia Saudita), premiado originalmente cuando presentó un diseño basado en arquitectura árabe vernácula, como después, pasados los años, al comprobarse su resistencia por su capacidad de servir a los cientos de millones de peregrinos camino a La Meca.

Como estudiante y luego como profesional, profesor asistente y encargado de una página diaria sobre arquitectura publicada en el diario El Mundo, conocí, analicé, estudié y presenté proyectos basado en las enseñanzas de los arquitectos de SOM, logrando ser recibido en 1987 en sus oficinas principales en Nueva York, donde me presentaron el anteproyecto y maqueta de lo que llegaría a ser la torre del Banco Central de Arabia Saudita. En esa ocasión los invité a Panamá, donde asociados con una firma local, se hubiesen podido proyectar edificios de excelencia arquitectónica y constructiva que pudieran haberse convertido en obras emblemáticas.

Noticia reciente nos dice que el Gobierno nacional ha invitado a SOM para que sean los diseñadores de una nueva torre gubernamental que se desarrollaría en el terreno donde anteriormente estaba la Embajada de Estados Unidos, en la Avenida Balboa, para ubicar en ella al Banco Nacional de Panamá, al Ministerio de Finanzas, a la Comisión Bancaria Nacional y a otras oficinas del sector financiero nacional.

Pero ¿y la Ley 15? Le damos la bienvenida a SOM, pero recordamos la citada ley que regula el ejercicio de las profesiones de la arquitectura e ingeniería en Panamá, a la vez que la ley de contrataciones públicas, la cual señala que toda obra del Gobierno debe ser colocada en el portal del Sistema Electrónico de Contrataciones Públicas “Panamá Compra” y convocada a licitación aun cuando sea esta abreviada.

Se ha invitado, se ha contratado, pero ¿por qué montos y bajo qué condiciones se ha escogido la firma de arquitectos? ¿Qué autorización legal fundamenta su escogencia sobre lo que dice la Ley 15 que está regulada por la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura, una dependencia del Ministerio de Obras Públicas?

Que se quiera realizar un edificio de excelencia, emblemático, que represente al Panamá de mañana se entiende, pero ¿por qué no se ha convocado a una licitación pública o concurso el diseño, como lo estipula la ley?

Los arquitectos panameños hemos seguramente demostrado ser capaces de proyectar todo tipo de proyectos de excelencia y carácter emblemático, entre ellos también torres de más de 70 pisos que han modernizado el perfil urbano de la ciudad, donde se ha destacado la capacidad no sólo del arquitecto, sino también del equipo completo de profesionales que requiere una obra de la magnitud de un edificio: ingenieros eléctricos, sanitarios, estructurales, de sistemas, ambientalistas y mecánicos, entre otras disciplinas reglamentadas por la citada ley.

Le damos la bienvenida a SOM, pero quisiéramos verlos trabajando a la par de profesionales panameños cuya oportunidad de participar en un proyecto nacional sea reglamentada por la ley de ese mismo carácter, y donde su empeño y experiencia local, tal como vemos puesto en práctica hoy para un proyecto privado en la obra de Frank Gehry a la entrada del Canal, ayude a producir el edificio emblemático que el Gobierno plantea y los panameños merecemos.

Frente a la estatua del descubridor Vasco Núñez de Balboa, quien hoy sería testigo del progreso de un país impulsado por panameños, una torre estatal monumental, de esencia y proyección primermundista.

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Publicado el 25 de enero de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Cambios en Política exterior

La opinión del Comunicador Social y Escritor…..

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Miguel A. Espino Perigault

Después de la excelente labor diplomática  desarrollada en política exterior durante el gobierno dirigido por el general Omar Torijos, con el apoyo masivo del pueblo, labor que culminó con la firma del Tratado Torrijos-Carter, se  nos presenta un nuevo reto que constituye, a la vez, una oportunidad de presentarnos como modelo de de diplomacia independiente y efectiva.

La lucha de generaciones, relacionada con el canal, unió siempre a todos los panameños, desde los inicios de la república, sin distinción de banderías políticas ni de ideologías. El adversario era el país más poderoso  de la tierra, en lo militar y en lo económico.

Pero, también, fue un adversario que reconoció en la causa panameña su mejor interés internacional como potencia mundial.

Hoy día, sin proponérselo quizá, el actual gobierno se halla nuevamente en la posición de jugar un papel diplomático ejemplar.

En esta ocasión, el contrincante a vencer es una potencia de múltiples rostros y caretas, de políticas ambiguas, engañosas; muchas de ellas ocultas tras programas de acciones con hermosos objetivos: pero traicionados por perversas intenciones. Se trata de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Son varios los analistas internacionales que denuncian la anómala situación, que no emana de las más altas autoridades ni de los principales responsables de los programas, sino de activistas ocultos que trabajan con métodos impropios, bajo la imagen respetable de la ONU.

Esta situación se comprueba en las áreas de los derechos humanos, y de la familia, la salud (principalmente la salud sexual), la educación, y la infancia.

Estas áreas están sometidas a un constante hostigamiento ideológico que ha despertado la reacción e indignación  de algunas naciones celosas de su independencia y del respeto que reclaman para sus  valores culturales.

Esta defensa de sus propios valores y de los valores y principios establecidos en la Carta original de las Naciones Unidas, la llevan a cabo países árabes, con el apoyo de algunos pocos países África y de otras regiones; pero, siempre, con la  con la vergonzosa ausencia de los países latinoamericanos., incluido el nuestro.

En una reciente votación sobre derechos humanos, relacionado con una supuesta discriminación de género, la delegación panameña votó alineado con los Estados Unidos y delegados de la Unión Europea, quienes trataban de imponer una interpretación  sesgada de supuestos derechos reclamados –sin fundamento-  por los activistas de la agenda homosexual, conocida ya en la ONU por sus engañosas practicas, de las que abusan por la tolerancia diplomática de los demás.

La propuesta pro-homosexual, apoyada por Panamá,  fue derrotada por mayoría de votos en contra.

La propuesta fue derrotada porque violaba el espíritu y la letra de  documentos básicos de la O UN; documentos que suelen ser interpretados tendenciosamente  por los activistas de la ideología de género, propulsores del aborto, la eutanasia y la homosexualidad, como se puede demostrar fácilmente.

Algo que, al parecer, ignora el representante panameño. ¿Seguía  instrucciones de la cancillería nuestro embajador, o actuaba  por la libre?

La mayoría de las propuestas aprobadas en comisiones no son vinculantes; pero, son utilizadas por los agentes de algunos intereses políticos e  ideológicos para manipular a los delegados ignorantes, irresponsables o corruptos.

El nuevo gobierno, sin ataduras ideológicas ni compromisos de fulleros, está en la mejor posición para realizar  una labor ejemplar. Es más, ya lo ha hecho, recientemente.

Para sorpresa del mundo diplomático, el disgusto de muchos y el aplauso de otros, el comportamiento del gobierno Martinelli, a través de la cancillería, durante  toda la crisis de Honduras, puede verse como un modelo de elegante diplomacia.

En medio de diatribas, amenazas y acciones de sospechosa validez moral, el gobierno panameño superó todas las presiones y dio ejemplo de independencia y rectitud de criterio que, sin duda alguna, influyó en el cuso de los acontecimientos.

Acciones ejemplares que culminaron con el extraordinario discurso de embajador Guillermo Cochez en la OEA; discurso  que, no solamente salvó lo poco que le quedaba de imagen honorable a la OEA y a su Secretario General I, sino que encauzó todo el problema hacia la solución más racional y justa, favorable al pueblo hondureño.

Hay razones para esperar que la política exterior empleadas ante el caso de Honduras será continuada por la cancillería bajo la dirección del presidente Ricardo Martinelli.

En reciente boletín de la cancillería, que se distribuye a través de internet, se anuncian enfoques y acciones dirigidos a alcanzar cambios positivos en la política exterior panameña.

Los puestos diplomáticos de nuestros países latinoamericanos, incluido el nuestro, han sido casi  siempre cargos otorgados como pago de favores políticos o para alejar a los adversarios del pequeño patio de la política criolla. Han sido, casi siempre, acciones sin orientaciones ni planes, salvo la de las llamadas luchas generacionales mencionadas para la recuperación del Canal.

Con el anuncio hecho de que se atenderán  los intereses nacionales mediante una correcta dirección hacia objetivos y metas específicas que sean cónsonas con los intereses del país, se está dando un ejemplo a muchos gobiernos cuyas acciones en los organismos internacionales, como la ONU y la OEA y otros, se caracterizan por conductas que lindan con la irresponsabilidad.

Pero, hay mucho que hacer en los organismos internacionales en beneficio e nuestros pueblos. Cada cancillería debe revisar sus  políticas y acciones, en muchos casos erráticas y confusas, cuando no marcadamente hostiles a sus propios pueblos.

Estas políticas erráticas han sido calificadas como traición por analistas internacionales. Se han denunciado las contradicciones entre las políticas  internacionales y las  nacionales, en los temas de valores culturales

Por eso, son alentadoras las palabras del  vicepresidente y canciller Varela.   Suenan a cambios.   A buenos cambios; no a cambios para que todo siga igual.

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Artículo publicado en el Diario Digital HORA CERO y enviado el 22 de febrero de 2010 a Panaletras para su publicación por el autor, a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Carnaval. Propiedad del Estado?

La opinión del Economista……

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Francisco  Bustamante

Quiero creer que el Jefe de la Autoridad de Turismo,  usó las palabras inadecuadas en su diferendo con el organizador de los carnavales de la ciudad de Panamá, 2010.  Según los diarios, y cito,  “…Shamah dice que la autoridad en el Carnaval es el Estado…” o que el periodista autor de la nota, no supo expresarse.

En cualquier caso, prefiero creer en que hay una limitada capacidad de comunicación, sea del Jefe de Turismo, al cual no le puedo llamar Ministro ya que ese título entiendo está reservado a panameños por nacimiento, o del periodista que preparó la nota. Es preferible tener personas ejerciendo funciones de ministro que no sepan expresarse, o periodistas con limitaciones en su oficio, que lo que supondría que el Estado en Panamá va asumiendo otras áreas de la vida personal de los panameños.

No sería el primer caso de limitaciones en la capacidad de comunicación. Me recuerda una Primera Dama de otro país latinoamericano que queriendo hacer alarde de un acervo cultural que no tenía, dijo, palabras más, palabras menos: “…me gusta mucho y leo esa gran autora que es la Rabina Tagore..”. Un periodista se ganó la furibunda enemistad del presidente de ese país y de la primera dama de marras, cuando le aclaró  en público que no existía tal rabina. Que existía un escritor hindú llamado Rabindranath Tagore.

El gobierno militar introdujo una seria distorsión en los carnavales, al excluir al sector privado que traía los músicos, armaba los bailes y la escogencia de la reina.  Pero lo usó en su estilo de atender a la plebe con distracciones.  Nunca porque se creyera dueño de la fiesta. A mí no me interesan los carnavales, por lo cual no me  preocupa mucho quien lo dirija. Ni quien los celebra.

Pero termino este artículo, con las preguntas que me hizo un  amigo panameño, sobre este tema:

De donde salió Shamah? Quien es él?  Según él, el Estado es el dueño de las actividades de diversión de los individuos. Cómo se atreve a hacer la siguiente declaración “el Estado es el único que tiene la autoridad sobre el Carnaval que se celebra en la capital”. Yo siempre pensé que el carnaval le pertenecía al pueblo. Que credenciales tiene él para hacer semejante declaraciones? Sabe de lo que está hablando?

Yo entiendo que a los menores de edad no se les debe dispensar licores. La supervisión de la reglamentación correspondiente les compete a las autoridades municipales y no al funcionario público responsabilizado por la institución que se encarga de promover el turismo. Por otro lado, pareciera ser que las declaraciones de Shamah van mucho más allá de lo mencionado anteriormente.

Por sus declaraciones, Shamah parece ser el producto de una combinación ideológica de Mussolini con Stalin. Es esto un presagio de pérdidas de libertades individuales por venir? O también será que el puesto se le ha subido a la cabeza?

Francisco Bustamante

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Enviado el 15 de febrero de 2010 a Panaletras por el autor a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.


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Reforma Tributaria, Plan Estratégico y Eficiencia del Sector Público

La opinión del Economista…

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Francisco Bustamante

Estamos en medio de la discusión de dos documentos que afectarán la vida de todos los panameños, en el corto, mediano y largo plazos. Uno de esos documentos es el Plan Estratégico de Gobierno de 2010-2014 y el otro es la Reforma Tributaria.

La ciudadanía, y el gobierno, se han centrado en la discusión de ésta última, dejando de lado tal vez lo más importante a mi juicio,

(a) establecer la prioridad, necesidad y razonabilidad del Plan Estratégico de Gobierno,

(b) Ganar las mentes de la Sociedad Civil de que el Plan es bueno, que es posible, y que tendrá mejoras reales para el país en general,

(c) Establecer que el mismo depende de que se cumplan condiciones necesarias como son,

(i) las hipótesis sobre el cual está el Plan se cumplen sustancialmente,

(ii) los recursos públicos se logran en la medida y tiempos esperados, y

(iii) se cuenta con la capacidad institucional para llevarlas a cabo, así como la capacidad política para el necesario apoyo a las adecuaciones que hay que instrumentar.

Y aquí, como decía mi abuela economista de Santa Fe de Veraguas, la puerca torció el rabo.   Se ha hecho todo al revés. Primero, se elimina la estabilidad de los empleados públicos, gente necesaria para instrumentar este proceso.

Estoy de acuerdo que se eliminen todos los que entraron al Servicio Civil por la puerta de la componenda partidista, el apernarse al puesto sin medir las capacidades.  Pero se reemplazó con una disposición que le permite al actual gobierno que puede nombrar de a dedo, sin un proceso de selección de los mejores. Se hizo una miscelánea fiscal, cambiando valores de distintas tasas, apropiándose del FECI  que se supone es para apoyar el Agro, se propone la reforma tributaria, y finalmente se preparó el Plan Estratégico.

Yo creo firmemente que hay varios factores estructurales que deben ser erradicados de la Administración Pública y que no requieren una Reforma Tributaria, ni siquiera un Plan Estratégico ambicioso como el formulado. Estos son,

(a) eliminar las fugas que existen en la tributación actual,

(b) eliminar impuestos que son más costosos su cobro que su producto,

(c) eliminar las barreras burocráticas que hacen al ciudadano común y al empresario, una odisea cumplir con sus deberes fiscales;

(d) optimizar el uso de la tecnología informática instalada, que actualmente se usa de archivos en el mejor de los casos en los servidores o como máquinas de escribir,

(e) ampliar el adiestramiento de las oficinas de adquisiciones y personal técnico para que puedan llevar a cabo los trabajos de licitaciones necesarios para ejecutar el plan de inversiones en infraestructura de casi 5. 8 mil millones de dólares,

(f) reforma urgente de la educación en Panamá. El rezago en este tema es criminal contra la gente pobre de este país. Empezando por sus dirigentes magisteriales.

Y qué decir de la eficiencia del sector público en sus distintos programas? Cómo sabe el contribuyente que sus dineros están bien usados?   FIS, CEMIS, Navidad Guinness, juguetitos repartidos a los diputados, etc.?

Mientras el Estado no muestre señales claras de que está caminando en esta dirección, es muy difícil, por más buenas intenciones que tenga, que la ciudadanía pague gustosamente más impuestos, porque no existen los mecanismos claros o aplicados para acabar con la discrecionalidad en el uso de los mismos. O lo que es peor. La impunidad.

En esencia estoy de acuerdo con lo que el gobierno propone, sujeto a que me hubiese gustado ver un Plan para Mejorar la Eficiencia del Sector Público, incluido evaluaciones de resultados a todos los niveles, incluidos educadores desde pre-básico hasta universidad.   Resultado de los programas sociales implantados, una política clara de subsidios, un Plan Estratégico y finalmente una Reforma Tributaria que fuese aceptada por la Sociedad.Para lograr la Gobernabilidad en el mejor sentido de la palabra, es decir, el apoyo ciudadano a lo que el gobierno propone.

Francisco Bustamante

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Enviado el 26 de febrero de 2010 a Panaletras para su publicación por el autor a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.