Empezó la luna de hiel

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado……


MARIELA SAGEL

Mucho antes de lo que se esperaba, la luna de miel con el gobierno del cambio ha dado paso a la de hiel.   Una encuesta realizada por Dichter & Neira, que me envió y me ha permitido citar mi apreciado amigo Guillermo Adames, refleja el sentir de una muestra de panameños, la mayoría mujeres –como es de esperarse— de entre 18 y 30 años y con 51 años o más, en su mayoría, trabajo fijo, secundaria completa y un nivel socioeconómico bajo, señalando la caída vertiginosa que está teniendo no solamente la gestión presidencial sino la poca transparencia que practica.

En términos de país y comunidad, entre diez problemas que nos afectan, la inseguridad se lleva más del 40%, diluyéndose el resto en porcentajes que apenas ascienden a un 10 ó 12%, incluyendo el desempleo, el transporte público y el costo de la canasta básica.

En esta entrega se han incluido dos preguntas relacionadas al Fondo de Inversión Social (FIS) que tal pareciera que el agua y la campana ahogaron en los carnavales, porque de las investigaciones y denuncias al respecto ya nadie habla.

Un 66.3% señaló que las irregularidades son reales. Los noticieros de “ pacotilla ” no escapan a la percepción popular, porque el 66.9% de los encuestados sí considera que lo son y más del 50% percibe que la libertad de expresión está en peligro. Sería bueno que incluyeran aquí a los autoproclamados ensotanados de ella, que la aplican a unos, pero la defienden a ultranza cuando le cae a ellos.

En el tema de seguridad la cosa es peor: Ante la palpable amenaza en la frontera con Colombia, casi el 70% percibe que el Servicio Nacional de Fronteras no está preparado para defenderla y que la seguridad en esa área se debe reforzar (86.2%). Esta encuesta fue conducida justo después de los enfrentamientos de nuestra policía con las FARC en Darién.

La muestra, por la que el primer mandatario ha expresado desprecio, opina sobre la separación de la procuradora Ana Matilde Gómez.   Los porcentajes de enero y febrero se han mantenido casi idénticos en contra de esa acción unilateral y abierta injerencia del Ejecutivo en el Ministerio Público y el 56% señala que la Corte Suprema actuó siguiendo órdenes del presidente.

La educación, algo de nunca acabar, insiste en andar de recreo: la mayoría considera que se retrasará el inicio de clases y aplaude —por supuesto— la entrega de un bono de 20 dólares a los estudiantes de escuelas oficiales (aquí me remito a lo que señaló el presidente electo del Uruguay, Pepe Mujica, en un encuentro con intelectuales: no le des un dato a un niño, enséñale a pensar). El bono no compra esa facultad de pensar.

La encuesta finaliza con la opinión generalizada que los semáforos inteligentes no han agilizado en nada el infernal tráfico que se libra en las calles de la ciudad capital y una amplia mayoría clama que se programen adecuadamente. En lo personal yo sí creo que en algunos puntos álgidos los semáforos disminuyen los riesgos de sufrir un accidente, pero tenemos que estar pendientes de ellos si no, no nos damos cuenta que existen hasta que ya es muy tarde.

Esta muestra viene con un sesudo análisis de quien me permitió comentarla en esta columna y que sugiere que, en democracia, no es aconsejable que un gobierno demuestre ser hipersensible a la crítica, que en este caso se aplica. Las encuestas eran buenas cuando favorecían, ahora no lo son. De la misma manera, cita algunos arrebatos verbales que se producen cada vez con más frecuencia y va señalando uno a uno lo prometido en campaña y lo que están haciendo en gobierno, o sea, todo lo contrario.

No es de extrañar que una de las preguntas haya sido elaborada en torno al vestuario informal del presidente Martinelli en su visita a Honduras: un 55.9% consideró que sus pantalones raídos y camisa por fuera “ desfavorece su imagen ”. Los panameños no lo queremos chabacano, como se expresa, lo queremos para presidente y como tal, debe lucir ante el mundo.

<>

Publicado el 21 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Constituyente o institucionalidad anacrónica

La opinión del Abogado…..

.

Alberto E. Fadul

Para lograr la efectividad deseada en la conformación de una Asamblea Constituyente, se requiere enfrentar, con sentido común, la alternativa fundamentada en una actitud política imparcial, seria y responsable que incluya al gobierno de turno. Una voluntad concreta de las principales organizaciones de la Sociedad Civil y, preferiblemente, un documento pre elaborado, conjuntamente con la debida anticipación, el cual representaría las bases de los análisis, textos potenciales, debidamente sustentados, propuestas producto de conversatorios objetivos generadores potenciales, de un consenso sólido que sería sometido a los integrantes de la Constituyente; quienes, ante la presión de lo conocido y consensuado, públicamente, cumplirían su objetivo único: redactar la nueva constitución de corte, preferiblemente enunciativo, no programático, pertinente a los intereses de una patria que no conoce, desde hace más de 40 años, una institucionalidad verdaderamente democrática.

Institucionalidad que, cumpliéndose, exija a los gobiernos de turno el respeto sagrado a la independencia entre los poderes del Estado, representativos, efectivos y transparentes en su funcionamiento. Que operen con estructuras administrativas que no excedan lo necesario, tornándose en un conjunto efectivo, eficiente y equitativo que llegue a minimizar, con el transcurrir del tiempo, el vulgar oportunismo, ampliamente conocido y abusado, con sus repercusiones generadoras de corrupción, y esperada impunidad. Pactos de piratas que socavaron las bases de una labor social, prácticamente, anulada aun existiendo las instituciones y los fondos para su debido funcionamiento. Recuperando el enriquecimiento ilícito.

Alma Cortes, secretaria general del Partido Cambio Democrático criticó al PRD… “me llama la atención que el PRD, ahora quiera hablar de democracia y de participación”. (La Prensa). Extraído de vamaganwes el 18 de febrero de 2010.

El anacronismo institucional requiere de un proceso bien planificado que asegure su destrucción, caiga quien caiga. Basta de la ostentación ordinaria de riquezas mal habidas, gritando a los cuatro vientos que le han dedicado sus vidas al servicio público, cuando claro está que fueron a vivir de él mediante la concreta y continuada acumulación del poder.

Los medios deben ser críticos del alarmismo inconsecuente generado por la oposición política, que se olvidaron de quienes fueron y que hicieron, mediante una acumulación de poder emanada de nuestro propio ordenamiento jurídico que hoy, podría representar la posibilidad de un cambio.

Hasta la Iglesia esta enredada.   Recordemos que defender la institucionalidad, como está, no es defensa real, es un grito doloroso y profundo que requiere de un cambio absoluto; sin el cual, continuaremos con los mismos problemas que descaradamente flagelan nuestra sociedad.

85% de la ciudadanía no paga impuestos (pobreza, meros sobrevivientes y los que poco o nada tienen).  15% que paga impuestos: clase media; media alta, incluidos los ladrones gubernamentales y una clase alta criticada.

<>

Publicado el 21 de febrero de 2010 en el Diario El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Codificación tributaria, ¿quimera o realidad?

La opinión de…..

.

Gloria Cheng


En Panamá no contamos con un marco jurídico homogéneo en materia tributaria.  Por el contrario, tenemos normas de diferente jerarquía, sobre diferentes temáticas, con constantes modificaciones que dificultan la aplicación de las mismas, incluso a la administración tributaria.

Por esto sostengo que más que reformar, es necesario crear un “marco jurídico” en el cual se cimiente una correcta interpretación sobre la creación, modificación y exención de las obligaciones tributarias. Este se constituiría en el fundamento jurídico para una interpretación clara y restrictiva a las normas tributarias, y en consecuencia, seguridad jurídica al contribuyente.

Nuestra realidad es que no tenemos una codificación tributaria, así como tampoco contamos con un tribunal tributario. La administración tributaria, en la vía gubernativa, es la única competente para conocer los recursos que interponen los contribuyentes que encuentran sus derechos vulnerados.

Considero que un análisis interdisciplinario permitiría estudiar el tema de la reforma de manera integral.

¿Cómo evitar arbitrariedades y las tan recurrentes interpretaciones de la administración tributaria que posteriormente son demandadas por ilegales e inconstitucionales?

Una reforma en la cual se analicen aspectos económicos, administrativos, fiscales, legales y éticos, pareciera una quimera, ya que hasta el momento extraoficialmente se ha pregonado el logro de una mayor recaudación a mediano y largo plazo, que se traducen en objetivos económicos medidos y calculados, soslayando objetivos de equidad tributaria.

Toda propuesta que aumente la tributación a las empresas y a las personas naturales, si bien incrementan los ingresos del Estado, produce un aumento inmediato del costo de los bienes o servicios que ofrecen las empresas y una disminución en el consumo.

Así las cosas, quienes estén en capacidad de asumir los nuevos precios, llevarán a cuestas el aumento de la carga tributaria de las empresas. ¿Será que el aumento de la carga tributaria a las personas jurídicas no será trasladado directamente a los bolsillos de sus consumidores?

La propuesta de creación de un tribunal administrativo tributario en nuestro medio es propicia para dar inicio al debate sobre la necesidad de una codificación tributaria con la cual se compilen las normas que rigen esta temática, y con esto se le ofrezca al contribuyente y a las instituciones competentes un cuerpo normativo que permita salvaguardar los derechos de los contribuyentes en materia tributaria.

<>

Publicado el 21 de febrero de 2010 en del Diario La ¨Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Castigar el consumo ayuda a los pobres?

La opinión de….

.

Jorge Gamboa Arosemena

Paradoja que esgrime el gobierno al plantear una reforma fiscal que refieren no afectará mayormente a los pobres. Veamos: Nos dicen que aumentar el ITBMS de 5 a 7% castigará a los que más consumen y que el pueblo, apremiado por bajo poder adquisitivo, no se perjudicará más de 2 balboas por cada cien consumidos en artículos y servicios gravados.

Una familia con mil balboas de ingresos (arriba del promedio), que consuma 500 en bienes y servicios gravados, que ahora paga 25 balboas de ITBMS, pagaría, con la reforma, 35 balboas.   Comparada con una familia que tenga ingresos de 4 mil mensuales y que consume bienes y servicios gravados por 2500 balboas, que ahora paga 125 balboas de ITBMS, con la reforma pagaría 175 balboas.   Así las cosas, los del ingreso menor les costaría B/10.00 el incremento impositivo mientras que los de mayor ingreso subiría 50.00.

Conclusión falaz es que se castiga el consumo, porque el que más tiene, tiene de dónde sacar para su necesidad y el que menos tiene se ve compelido en reducir su consumo.

Pero ahí no está el meollo del asunto, porque el impuesto generará un espiral alcista en todos los precios. Las empresas que ofertan bienes o servicios, al encarecerse sus costos por el 7%, trasladarán en aumentos de precios este incremento y lo que antes eran 500 balboas en los precios de lo gravado que consumía la familia de menor ingreso, ahora esos mismos productos le costarán 550, lo cual también se refleja en mayor impuesto (38.50), lo que se traduce en pérdida de poder adquisitivo para esta familia en bienes y servicios básicos. Para la otra familia también se produce una baja en su poder adquisitivo, que afectará algunos gustos suntuarios.

Por el espiral alcista se afectará a más del 85% de las familias panameñas, las que están por debajo de mil balboas de ingresos mensuales, pero con la corriente alcista, los ricos se harán más ricos, porque aunque se reduce el poder adquisitivo de la población, también sucumben una serie de empresas micro, pequeñas y hasta medianas que dejan libre consumidores que, aunque disminuidos, para las grandes empresas que sobrevivan, habrá más demanda, sin la competencia de los quebrados.

Darwin le llamó a esto la selección natural de las especies, sobrevive el más apto pero acá es castigando a los más débiles, desvirtuándose el principal objetivo del Estado, proporcionar el máximo de bienestar a la población, sin distingo de niveles socioeconómico.

Estos despropósitos del Estado demuestran que nuestro sistema político ha colapsado, porque no puede ser correcto que el capital se acumule, a costa de que lo pobres se hagan más pobres, con la complicidad de los gobernantes que esgrimen la falacia de que las reformas castigarán el consumo.

Si quieren castigar el consumo que instauren el control de precios y que se castigue el alto consumo, así por ejemplo, un pantalón de 20 balboas siga pagando 5 % pero uno de más de 50 que pague 50% de ITBMS, o un automóvil de 10 mil siga pagando 5% pero uno de más de 30 mil que pague 50% y el de más de 60 mil que pague 100% de ITBMS.    Esto sí sería castigar el consumo y se frenaría el alza de precios.

<>

Publicado el 21 de febrero de 2010 en el Diario El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La educación de ayer

La opinión del fotógrafo profesional…..

.

ARISTIDES HERRERA B

En 1941, cuando ingresé al primer grado de la escuela República de Cuba, ubicada en el Centro Manuel Amador Guerrero, contaba con ciertos adelantos didácticos gracias a mi madre, quien era una educadora empírica con experiencia en los campos santeños. Pero yo carecía de un real amor por el aprendizaje, era un soñador y no atendía las clases de mis maestros.

Somos tres hermanos, siendo yo el encargado de las adquisiciones del hogar cuando niños. Acostumbré a sisar un real del dinero del desayuno para comprar el periódico matutino. Me aficioné a los crucigramas elaborados por Homero Alfaro, pero con el tiempo, ya en la secundaria, lo desdeñé para dedicarme a confeccionar mis propios acertijos esperando ser algún día el creador de los pasatiempos de La Estrella de Panamá.

Recuerdo, como si fuera ayer, un momento en que cursando el segundo año del Nido de Águilas, la profesora de matemáticas me sorprendió haciendo uno de mis pasatiempos en vez de poner atención a la lección por ella impartida. La aritmética no era mi preferida.

Sentía un gran entusiasmo por el dibujo y el idioma castellano. Me dediqué a vender mapas multicolores, afiches y todo aquello concerniente al arte de las líneas y las sombras, además de comercializar páginas de tareas de vocabulario puestas por mis profesores de lingüística. Gracias a Dios tuve magníficos guías de la lengua cervantina, entre ellos: Berta Cabezas de Domínguez, Ángela Herazo, Raquel de Filós, Isabel Illueca y Miguel Mejía Dutary.

La inolvidable autora de mis días soñaba verme vestido de sacerdote, pero al darse cuenta de mi gran admiración por las chicas optó por inculcarme el estudio de las ciencias, ansiando que yo fuera médico u cosa parecida. Lástima que su muerte a temprana edad le impidió ver cumplido tal deseo.

Su desaparición me obligó a separarme de mis estudios, porque fue padre y madre para mí. Anduve por el mundo sin rumbo fijo, sin ideas definidas. Me ocupé de mensajero bancario, lavé carros, hice de barbero, sastre, empleado de supermercados, además de practicar en laboratorios fotográficos y ejercer la buhonería. Por éste oficio paré dos veces en la cárcel. Tengo récord policivo por trabajar, y tiene un lugar especial en mi oficina.

Con los años me dediqué a la fotografía por completo. Al principio vendía fotos a La Decana, también a particulares y clubes cívicos, logrando figurar entre los mejores de la profesión. Eran tantas las imágenes proporcionadas por mí al rotativo que originaban cheques jugosos, por esta razón ingresé a su planilla, porque buscaban abaratar los costos de mis servicios. Esto trajo el beneficio del Seguro Social; aunque disminuyó mis honorarios.

Pero mi papel de asalariado permitió poner en práctica lo aprendido con mis antiguos instructores del idioma. Incursioné en la crónica deportiva, redacté cuentos, editoriales, poesías, noticias de toda índole. Estaba en mi elemento: Las letras. Vivía la pasión de mi vida, practicando las enseñanzas de mis añorados profesores.

Solo llegué al quinto año del Instituto Nacional; aunque la educación recibida no tiene parangón con la de hoy, donde hay oportunidades tecnológicas, despreciadas muchas veces por la juventud irresponsable. Por eso muchos dicen: La educación de antes era mejor.

<>

Publicado el 21 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Tapón de Darién, una caja de Pandora

La opinión de…..

.

Azael Barrera


Con las recientes reuniones de los mandatarios de nuestro país y el vecino del sur, se ha revuelto de nuevo el debate de si abrir o no el tapón del Darién. De un lado están los inversionistas que no apuestan a salvaguardar el vasto refugio y puente hemisférico de biodiversidad que es Darién, y del otro lado están los ambientalistas que dan pocos mensajes bien sustentados y digeribles al pueblo en general del porqué se debe mantener este puente y corredor biológico continental como está.

Muchos inversionistas tienen herramientas para convencer a una población de que si se llegara a hacer un referéndum para abrir el tapón, la mayoría daría una respuesta afirmativa.  Así sucedió en mayo de 2009; una marejada publicitaria convenció a más de uno de engrosar el 60% que le dio el mandato a quienes hoy gobiernan.

En medio de facilitadores gubernamentales, empresarios desarrollistas y ambientalistas, está la voz menos escuchada y consultada:  la de los científicos que no se dejan comprar, que con sabia objetividad nos dirán por qué no debemos construir una autopista entre Panamá y Colombia, menos aún hoy que hace 50 años.

Basta ver desde el espacio la extensión de la deforestación y la tala insostenible a cada lado de la vía Panamericana, de Bayano hasta Yaviza.

El ocre suplanta al verde. Con sensores remotos e imágenes satelitales visuales e infrarrojas, como los mapas de Google, de radar de penetración, de detección espectral por láser, los científicos inequívocamente demuestran que por más angosta que sea la carretera que se construya, con la mentalidad prevaleciente de talar el bosque y vender la madera, sembrar y criar ganado, impulsada y promovida por la especulación y las burbujas desarrollista, minera e inmobiliaria, se traería la devastación total del Darién lo que daría al traste con una de nuestras riquezas más importantes que apenas hemos empezado a explorar de manera que nos brinde beneficios a largo plazo: nuestra biodiversidad es nuestra salud.

El Darién y otras áreas protegidas, como el Corredor Biológico del Atlántico, son inmensos laboratorios naturales de medicinas para curarnos, proporcionarnos vitaminas, y generar así bienestar de manera sostenible. La fauna y la flora darienita guardan secretos que apenas hoy, con la biotecnología y la biofísica atómica y molecular, se están descubriendo.

Esa información medicinal puede estar siendo sacada al exterior por intereses comerciales, donde sus huellas genéticas pudieran ser patentadas para convertirlas en costosas medicinas que ni podremos adquirir. Hace siete años se construyó el Instituto de Investigaciones Científicas Avanzadas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat) como entidad estatal para descubrir, registrar, catalogar y nacionalizar nuestra biodiversidad y crear las bases de fármacos naturales. Creo que ya ni es del Estado, y no sé hasta dónde cumple hoy esa misión original.

La ciencia y la tecnología, pueden proporcionar, sin lugar a dudas, trillones de razones por las cuales el tapón debe permanecer intacto.  El Darién es nuestro Amazonas, solo hay uno. Recuerden, 2010 es el año Internacional de la Biodiversidad, para tomar conciencia de protegerla (esa que está en el Darién), no para tomarnos atribuciones y destruirla.

<>

Publicado el 21 de febrero de 2010 en del Diario La ¨Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.