La yuca, el alimento maravilloso

La opinión del Ingeniero……..

Eduardo A. Esquivel R.

Me ha causado asombro y mucha gracia un reciente artículo de una compatriota que manifiesta su sorpresa por el descubrimiento de la yuca y sus virtudes alimenticias. Bueno, esto puede tener una explicación socio-cultural, ya que las clases acomodadas de Panamá, que siguen un modo de vida norteamericano, prácticamente desconocen lo que es la yuca, que siempre ha sido un alimento básico (y barato) de las clases populares.

También al parecer muchos desconocen que la yuca siempre ha sido una raíz rica en almidón, y desde hace siglos, la yuca es un alimento básico e indispensable en muchos países, especialmente en África. En Brasil, es imposible imaginar una “feijoada” sin la “farinha” de yuca, así como otros platos típicos. Y nada nuevo es en Panamá, para los que recuerdan la famosa frase del Presidente Arnulfo Arias, hace más de 50 años, que los panameños terminaríamos comiendo “Yuca con miel”. Inclusive se fabrica un “pan” de yuca, sustituyendo la harina de trigo por la de esta raíz tropical.

La yuca ha sido llamada el “cultivo del perezoso”, ya que en muchos países, las personas solo plantan los esquejes en cualquier lado, y vuelven meses después a cosechar, sin ningún tipo de labor agrícola. De hecho es un cultivo de bajo costo, y pocos insumos, y alta producción/Ha., por lo que el producto debería ser muy barato.

Y en Panamá el llamado “PANAYUCA” no es nada nuevo, con un cambio de nombre, este proyecto tiene más de 40 años. En la década del 70, el Gobierno invirtió millones de dólares en este programa, se plantaron decenas de miles de hectáreas de yuca en los asentamientos campesinos y se compraron docenas de plantas procesadoras de harina de yuca. Todo esto fue un rotundo fracaso. Las plantaciones fueron abandonadas y las plantas procesadoras se oxidaron por falta de uso.

La multiplicación de la yuca por cultivo de tejidos es una técnica que tiene más de 30 años y existen actualmente miles de variedades de yuca, la mayoría provenientes del CIAT de Colombia. El IDIAP y la Facultad de Ciencias Agropecuarias vienen probando estas variedades de yuca desde hace muchas décadas, y se han seleccionado variedades muy buenas, de acuerdo con el gusto de los panameños.

Pienso que el problema de la yuca no es la producción, sino el mercadeo y el consumo. De nada sirve producir miles de toneladas de yuca si no va a haber consumo de ésta, o si la van a vender a precios excesivos. También hay que recordar que la yuca es un producto perecedero, las raíces no se pueden guardar frescas por mucho tiempo, ya que se deterioran. Para su conservación debe existir el procesamiento, ya sea en forma de harina o trozos congelados, y para esto se necesita de equipo costoso.

Estoy de acuerdo que la yuca puede sustituir al maíz en el suministro de carbohidratos para los alimentos de animales, y a la papa y el arroz en el alimento humano. No dudo que la necesidad y la crisis alimentaria que se avecina nos harán tomar la decisión correcta.

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Publicado el 3 de febrero de 2010 en el Diario Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que al  autor, todo el crédito que les corresponde.

Desorden y desastre

La opinión del jubilado canalero……..

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Edsel A. Wong S.

Estamos viviendo un desorden desastrado, infeliz, desafortunado. Basta notar que se habla mucho, digamos, de procuradores encargados y suplentes.   Peor, de que este último fue escogido por comunicación por Blackberry: Procurador virtual.

A pesar de que las leguleyadas perduran tozudamente, debemos recordar el hecho de que por lo menos desde la invasión, desde los tiempos de la CSJ, pomposamente llamada de lujo, que más bien se debe denominar de impunidad, no se ha hecho nada para mejorar, aunque sea levemente, la justicia.   Caca de toro ha habido con creces. Los resultados concretos, principalmente, brillan por su ausencia.

Este es el cuadro, el marco de referencia, de la justicia que supuestamente existe.   No se puede exagerar la necesidad de que se investiguen y castiguen delitos que el pueblo consideraría ejemplarizante.   En lugar de priorizar y echar hacia delante los casos de personajes percibidos como turbios, delincuenciales, se hace uso de casos que merecen ser investigados, no en lo inmediato, como para desviar la atención de los casos polludos que afectarían a personajes que poseen mucho poder económico, lo cual las más de las veces deriva en poder político. Los delitos menores se usan como convenientes cortinas de humo.

Por tanto, no quiero escribir sobre estos últimos. Prefiero que nos concentremos, por ejemplo, en la cara de yo-no-fui que se presenta para recordar a todos que el presidente es autocrático y que lo que él quiere va porque sí. Ni siquiera se trata de ser sutil.

Ya por implicación he sugerido que el poder Judicial y el Ministerio Público han actuado, por lo menos desde la invasión, como garrafones. De modo que todo lo que se diga y critique de la actual Procuradora de la Nación lo más probable que aplique a todos los procuradores que ejercieron el cargo después de la invasión.   En las presentes instancias, el caso de la Procuradora citada es gastar pólvora en gallinazo si el resultado práctico es que se continúa afincando el sistema de impunidad.

Los temas de la más grande significación se encuentran encubiertos por la sarta de sandeces a que se refieren tirios y troyanos. Mientras tanto los percibidos monos, “large, medium y small”, siguen esperando, como fidanque y toledano, que el sistema de impunidad que ayudaron a establecer los proteja como siempre.

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Publicado el 3 de febrero de 2010 en el Diario Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que al  autor, todo el crédito que les corresponde.

El último vuelo de Tomás Eloy Martínez

La opinión del Periodista y Docente Universitario…….

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MODESTO A. TUÑÓN F.

“Hace ya tiempo descubrí, no sin sorpresa, que los azares del periodismo me acercaban con persistencia al tema de la muerte”, dijo Tomás Eloy Martínez, al referirse a su libro de reportajes Lugar común la muerte (1979). Este insigne periodista, escritor, crítico y ensayista acaba de morir a la edad de 75 años y deja una extraordinaria cantidad de obras a su haber, tanto literarias como periodísticas, sus dos grandes trincheras creativas.

“ El fantasma de la muerte está ahí, pero yo trato de no darle importancia. Llegará quizás cuando menos lo espere, pero me gustaría, como dijo alguna vez Marguerite Yourcenar, morir con los ojos abiertos: saber qué hay del otro lado ”, afirmó en una entrevista sobre Purgatorio (2008), una de sus últimas obras y que le tocó explicar a un médico, mientras éste le hacía una cirugía, relacionada con un cáncer cerebral que padecía.

Estas ideas explican un poco el perfil complejo que rodeaba a este autor argentino, nacido en Tucumán, Argentina, y formado en un ambiente literario desde antes de los diez años, cuando escribió un relato como forma de responder a una prohibición de su padre, quien se oponía a su afición a la lectura.

Casi toda su vida se involucró en tareas de creación de periódicos, suplementos, en su país, en Venezuela donde vivió exilado, en Estados Unidos donde hizo vida académica y estas experiencias siempre le permitieron llegar a la literatura, a través del ejercicio periodístico.

Pudo unirlos, pues captó los códigos de ambas disciplinas. Para él la narrativa periodística era “ una manera de escribir más, pero con menos palabras ”. Tenía una idea fija sobre la trascendencia de la labor de reproducción de la realidad a través de la información.

Por eso afirmaba que “ en los hechos, el buen periodista es aquel que se preocupa por rodear cada uno de toda la masa de antecedentes, es aquel que se preocupa por insertar en cada línea una información válida y por lograr que haya en cada párrafo una idea esclarecedora ”.

Sus novelas son ejercicios de indagación, de una construcción sobre un enhebrado complejo para entonces adquirir una fantasmagoría donde los límites entre realidad y fantasía se pierden, pese a que en la mayoría de los casos se centró en personajes reales como sus novelas dedicadas a un Perón en múltiples dimensiones en La novela de Perón (1985), o en Santa Evita (1991).

Al respecto de esta última, traducida a múltiples idiomas, afirmó Vargas Llosa, que: “ El orden con que está organizada Santa Evita es asimétrico, laberíntico y muy eficaz; también lo es su lenguaje, dominio en que el autor ha arriesgado mucho y ha estado varias veces a punto de romperse la crisma ”.

Existe un paralelismo o una distorsión entre los hechos históricos y el relato literario. Martínez indagó y estudió esto con excesiva frecuencia. Por esta razón su libro Ficciones verdaderas (2000), que explora en la historia real de varios relatos literarios de sus autores más representativos, como Shakespeare, Dumas, Melville, Conrad, García Lorca y Carpentier, entre otros.

Es como una búsqueda o reconstrucción periodística tras las historias que estos autores fijaron en la literatura. Detrás de cada personaje, hubo una anécdota, hechos, una materia prima, una realidad cuya amalgama fue el relato concebido por el novelista. Un ejemplo, la búsqueda de los verdaderos espadachines que protagonizaron la saga de Dumas.

Pero también su trabajo literario le permitió analizar la realidad, a través de la introspección de personajes tan particulares o cercanos como en El vuelo de la reina (2002), sobre el acoso de un director de diario en Buenos Aires a una colega periodista; visión que le permite exponer la traición, la corrupción y la crueldad, desde la perspectiva humana. Esta obra ganó el premio Alfaguara por su valor literario.

Su obra le confirió distinciones como el premio Ñ a la trayectoria cultural del diario Clarín ; el premio Ortega y Gasset en España y otros reconocimientos que han permitido que su trabajo pueda ser sustentado en el aula, como en la Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano, donde sus cursos, textos, libros llenan las expectativas de las generaciones que buscan allí, aprovechar sus experiencias.

También por esa razón no dejó de escribir nunca. Sus reportajes o columnas para La Nación , El País y que se reproducían en los principales periódicos a escala internacional, nos ponían en contacto con su especial y estilizada forma de escribir, a veces con textos sobre el desenvolvimiento de situaciones actuales, en otras ocasiones, reflexiones más profundas donde su pluma descifró múltiples abstracciones.

Una de las ideas más certeras que se han dado sobre su obra, a propósito de Santa Evita, pertenece a Vargas Llosa: “ Cuando una ficción es capaz de inducir a un mortal de firmes principios y austeras costumbres a esos excesos, no hay la menor duda: ella debe ser prohibida (como hizo la Inquisición con todas las novelas en los siglos coloniales por considerar el género de extremada peligrosidad pública) o leída sin pérdida de tiempo ”.

Su defunción en el último día de enero deja un innegable tesoro de materiales donde pudo interpretar la realidad de su tiempo, pero también el ingenio y artesanía para conocer los desdoblamientos históricos de cada uno de los seres que creó o concibió en sus artículos, columnas y obras literarias.

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Publicado el 3 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al  autor, todo el crédito que les corresponde.

Rectificaciones necesarias

La opinión de………

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Carlos Guevara Mann

La semana pasada, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos rehusó admitir la apelación que el ex dictador Noriega presentó contra los fallos sobre su extradición a Francia.

Un juzgado federal de circuito (en Miami) y el Undécimo Tribunal Federal de Apelaciones (en Atlanta) ya determinaron que la extradición es legal, pero el ex dictador pretendió insistir ante la Corte Suprema (Associated Press, 25 de enero).

Los abogados de Noriega dijeron que pedirán a la Corte Suprema que reconsidere su decisión. Quieren impedir que Estados Unidos envíe a Noriega a Francia, donde tiene pendiente una causa por lavado de dinero. Basan su alegato en una interpretación sui géneris de la Tercera Convención de Ginebra sobre Prisioneros de Guerra.

Pero los tribunales inferiores competentes ya han sentenciado que dicha Convención de Ginebra no es obstáculo para que Noriega responda ante la justicia francesa por los delitos que cometió en aquella jurisdicción.

A Noriega no le iría mal en Francia, como no le ha ido nada mal en Estados Unidos, según nos lo ha venido informando, con regularidad, la acuciosa corresponsal de este diario en Washington, Betty Brannan Jaén. En el Instituto Correccional Federal de Miami, donde está recluido desde 1990, ha recibido un trato especial, en virtud de su condición de “prisionero de guerra” bajo la citada Convención de Ginebra, que le fue reconocida por el juez Hoeveler en diciembre de 1992.

Panamá ha debido objetar esa debatible decisión del juez Hoeveler. En la guerra de la que adujo ser prisionero, Noriega no disparó ni una sola bala ni comandó un solo soldado.   Todo lo contrario: con cobardía inusitada, huyó ante la avanzada de las tropas extranjeras, no sin antes embaucar a algunos de sus seguidores para que, en una acción suicida, defendieran su tiranía frente a la armada estadounidense.   Varios de sus subalternos perecieron en ese intento insensato de defender un régimen nauseabundo ante las acometidas del ejército más poderoso del planeta.

Además –como lo recordó hace un tiempo Eduardo Quirós–, el 2 de enero de 1990 el Gobierno de Panamá emitió el Decreto de Gabinete No. 2 de aquella fecha, mediante el cual degradó a Noriega y lo destituyó de la Fuerza Pública.   Dicho decreto fue publicado en la Gaceta Oficial No. 21.446 de esa misma fecha y está disponible en esta localización: http://www.asamblea.gob.pa/APPS/LEGISPAN/PDF_GACETAS/1990/1990/21446_1990.PDF

Cuando el día siguiente –3 de enero de 1990– Noriega se entregó a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), ya no era soldado.   Por lo tanto, no puede ser “prisionero de guerra”.

En interés de la justicia, el Gobierno Nacional debería solicitar una rectificación de esa decisión del juez Hoeveler, para acabar, de una vez por todas, con el mito nefasto de que Noriega fue aprehendido a la cabeza de una valiente jornada de resistencia antiimperialista.   Nada más alejado de la verdad. Y, ahora que los medios de comunicación hablan de autorregularse, deberían comenzar por dejar de decirle “general” a un delincuente internacional que no posee rango militar alguno.

En 1998, el supuesto “prisionero de guerra” –cuyos adláteres aún lo enaltecen como el gran héroe nacionalista y cuyas calcomanías circulan en Panamá como si se tratara de la reliquia de un santo– pidió al juez Hoeveler que le rebajara la pena de 40 años impuesta en 1992, habida cuenta de sus servicios prestados a la CIA.    Para sustentar tan cínica petición, solicitó la comparecencia, en el juzgado, de tres testigos: Matías Farías, coronel retirado de la Fuerza Aérea estadounidense;   Donald Winters, ex jefe de la CIA en Panamá; y Arthur Davis, embajador de Estados Unidos en Panamá entre 1986 y 1989 (Miami Herald, 9 de diciembre de 1998).

Los tres testigos confirmaron que en la promoción de los intereses estadounidenses en América Latina, Noriega “llevó a cabo numerosas buenas obras” [sic], por lo que el juez Hoeveler dispuso rebajarle la pena a 30 años.   Infortunadamente, el juez no consideró, en su decisión, el sufrimiento inhumano que Noriega y sus esbirros les causaron a tantas personas en el desempeño de aquellas “buenas obras”.

El Gobierno de Panamá hubiese podido oponerse a ese fallo del juez Hoeveler. Para variar, no lo hizo. Ahora que la justicia está en boca de todos y del Ejecutivo emanan señales inequívocas acerca de la necesidad de mejorar el sistema judicial, convendría que el Gobierno Nacional se abocara, sin más dilación, a la revisión y rectificación de los desatinos cometidos en los procesos seguidos a Noriega en Estados Unidos.

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Publicado el 3 de febrero de 2010  en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La podredumbre que se proyecta

La opinión de la Doctora en Medicina……

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Marisín Villalaz de Arias

Si bien es cierto que durante toda la vida republicana ha habido corrupción, debemos reconocer que ésta aumentó con la dictadura militar y luego se ha generalizado, en el sentido de que ya no solo está a nivel de gobernantes, sino también de los mandos medios y bajos, públicos y privados.   Cada uno trata de robar, de hacer plata ilícita y de aumentar sus entradas a costa de las situaciones que se presentan. Da dolor ver cómo los policías se embarran por dos o tres balboas y los otros por más o menos.

Hemos creído que llegar a trabajar al gobierno es llenarse ilícitamente de plata.   Gracias a Dios todavía son muchos los que actúan con honradez y priva la honestidad en ellos.   Resulta que los malos son los más llamativos, pero todavía tenemos gente que honran los valores y los practican.

Esta corrupción, sobre todo después de pasar un gobierno PRD, la heredamos y será muy difícil eliminarla en un solo período. Pero si eso es lo que busca el Presidente Martinelli, por lo menos dejará sentadas las pautas para empezar a hacerlo. Lo malo es que nos hemos acostumbrado también, y esos son los buenos, a no ver más allá de ciertas actuaciones y hurgar en el fondo para ver las verdaderas intenciones de quienes buscan hacer algo por este país. Pregunten no más a los que manejan el gobierno, qué sucede con la gente que era PRD y que ha trabajado por años en los ministerios y ahora tratan de socavar la labor que se hace. Pero si los despiden, saltan Berrocal y Leandro Ávila gritando por los despidos masivos, yo agregaría que justificados, de los empleados públicos.

Personalmente fui víctima de una encerrona igual, por esto lo digo; algún día lo contaré.   Por esto veo que algunas medidas que toma el gobierno debieran ser estudiadas por nosotros y analizadas.  Quiero ser objetiva, pero tampoco dejo de ser precavida y poner ojo al cristo porque puede salir la abuela respondona.   Ojalá que quienes gobiernan no se sobrepasen en poder y lo utilicen para curar esta postema llena de pus que es parte del país y que necesita grandes dosis de antibióticos.   El día que el poder se suba a la cabeza y el autoritarismo prive sobre la inteligencia y las buenas intenciones, seré la primera en reconocerlo. Cuidado, Señor Presidente, varias veces se lo he dicho.

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Publicado el 3 de febrero de 2010 en el Diario Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

La unión hace la fuerza

La opinión de……

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JOSÉ MAGÁN V.

Esta expresión jamás podrá perder este sentido y la historia de la Humanidad lo cuenta.   Hoy, las huestes de maldad, los demonios, se han ensañado en nuestro país como nunca antes en nuestra historia y las mismas están operando en los hijos de desobediencia y creando más división entre distintas personalidades, para que las mismas no se unan y así lograr la tan necesaria disminución del flagelo infernal del pandillerismo dentro y fuera de las cárceles.

Como siervo de Dios, especialista en conductas humanas, como la persona que realizó el primer y único proyecto de disminución de violencia y pandillas que dejó grandes frutos, porque los jóvenes que logramos sacar de ese submundo del ocultismo y pandilleril hoy son hombres de bien y de este mismo proyecto se pudo pregonar “ algo bueno está pasando en Colón ”, como funcionario del Proyecto de Seguridad Integral (PROSI), en donde ya confeccionamos el único proyecto que podrá darle más del 80% de la solución para disminuir la violencia pandilleril. Pero a través del trabajo en equipo e integral: Iglesias, gobierno central, gobierno municipal, ONG”s, empresas privadas, líderes comunitarios y deportivos, todos liderizados por el PROSI. Hago un llamado.

El cual va dirigido al gobernador, a los alcaldes de Colón y Portobelo, a los directores provinciales, líderes comunitarios y deportivos, líderes de las diferentes iglesias en Colón y a los directores y los subdirectores nacionales del Banco Hipotecario Nacional, del Inadeh y a los titulares del MIVI, Cancillería, MIDES, MOP y Turismo, para que nos reunamos el próximo 4 de febrero, a la 10:00 a.m. en el templo Esperanza, en Río Alejandro, para trabajar en equipo y dejar de trabajar esta problemática como islas, por lo que se ha fracasado.   Es por esto que la provincia se nos ha convertido en un matadero de seres humanos, en donde cada semana, víctimas de la criminalidad, se efectúan de 4 a 6 sepelios.

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Publicado el 3 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al  autor, todo el crédito que les corresponde.

Que escuche Martinelli

La opinión de……

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Jorge Gamboa Arosemena

Ocho meses transcurren del nuevo gobierno y para nadie es un secreto que las lacras políticas del pasado siguen campeando. Partidocracia, presidencialismo exacerbado, clientelismo, nepotismo, amiguismo, tráfico de influencias y compra de conciencias son las más destacadas. Si esto no tuviera repercusión en la calidad de vida de los panameños, podríamos decir, que siga esta situación, pero afecta directamente a todos y con más énfasis a las clases populares y medias, porque estas no tienen el poderoso instrumento dinero, que en un sistema trastocado como el nuestro, todo lo puede.

El escándalo del FIS, donde las bancadas de gobierno y oposición hicieron, vergonzosamente, causa común y donde el director, hombre de confianza del Presidente generó un galimatías ininteligible de explicación, dejando en evidencia que lo contenido en el informe, no les era grato, porque había truculencias no solo del PRD sino también de miembros de la bancada gobiernista, lo que descalificaría a promotores de la alianza gubernamental. ¿Y qué de calle arriba y calle abajo en la Corte? O del sainete para sacar a una Procuradora que hace tiempo debió estar fuera de ese puesto. Son prueba inequívoca de que estamos tocando fondo.

Que escuche Martinelli, ciudadano que está en un puesto clave para hacer las cosas bien, no las que él quiere, sino las que un pueblo quiere. Estoy seguro que este pueblo desechó la oferta Herrera y lo favoreció a él, porque estaba hastiado de las corruptelas del PRD, partido que hoy es el mejor aliado de Martinelli, porque al ser tan detestado por la mayoría, cada vez que algún vocero de ellos ataca a Martinelli, hacen que, por razones emocionales, esos anti-PRD, todavía lo apuntalen, a pesar de estar haciendo él, las mismas cosas que detestaban del PRD.

Que escuche Martinelli como cada día más elementos que lo apoyamos le estamos llamando la atención; que escuche cómo los medios son receptáculo de críticas incisivas de pueblo que lo apoyó; que escuche cómo los gremios lo cuestionan, a pesar de la compra de algunos de sus miembros, porque así como compran politiqueros con espíritu de veleta, creen que pueden comprarlo todo. ¿Será por la estructura mental de comerciante que tienen? ¿Todo se compra, todo se vende?

Que escuche Martinelli que un Estado requiere el debate y la consulta y que los gobernantes solo son servidores y no mandamases. Ya su principal colaborador dejó caer, como el que no quiere, la especie que cinco años no son suficientes para demagógicamente cumplir las promesas, de lo que se concluye que, cual Chávez o Uribe cualquiera, están pensando en la reelección. Y como seguimos en campaña politiquera, si Papadimitri lo dice, Martinelli –seguro– que lo piensa.

Vamos mal señor Presidente y me preocupa que nos lleve a una constituyente porque como ha revelado, si no puede hacer los cambios, convoca una constituyente. ¿Qué constituyente? Seguro una para consolidar el poder de unos cuantos, como ahora, en detrimento de las mayorías depauperadas económica, social y políticamente.

Que escuche Martinelli, si está bien intencionado y quiere enmendar los yerros cometidos, puede ser el facilitador de un proceso constituyente amplio que nos de una nueva República donde no se permita la reelección inmediata de nadie, que obligue a transparentar los fondos de campaña, que se pongan topes a los gastos de las campañas, equidad en acceso a los medios, que magistrados de la Corte no hayan pertenecido a partidos políticos en los últimos 10 años, igual los hoy agachaditos magistrados del Tribunal Electoral, que todos los jerarcas de los tres órganos del Estado como los de los regímenes municipales tengan, los bolsillos transparentes, con auditorías publicas al inicio, al final de sus períodos y aleatoriamente en cualquier momento de esos períodos.

Que escuche Martinelli que todavía puede lograr que “ahora le toca al pueblo” controlar a sus gobernantes para darse mejor calidad de vida.

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Publicado el 3 de febrero de 2010  en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.