La tragedia de Haití

La opinión del Ingeniero y Analista Político……

JOSÉ I. BLANDÓN C.

A lo largo de su historia, la República de Haití ha sido sacudida por terremotos y por crisis políticas que la han sumido en una profunda crisis estructural. La última tragedia ocurrió con el terremoto del 12 de enero del 2010, que tuvo una magnitud de 7,0 en la escala de Richter y se sintió con una intensidad de grado 9 en la escala sismológica de Mercalli en Puerto Príncipe.

Los reportes que nos llegan desde Haití, indican que cerca de 100 mil personas han muerto y decenas de miles se encuentran a la intemperie víctimas del hambre y la angustia. Puerto Príncipe, la capital del país, ha sido devastada y toda su infraestructura destruida. Haití clama por ayuda urgente y va a requerir de una sostenida solidaridad internacional para superar la actual situación.

Muchos panameños quizás desconozcan la hermosa historia de este país. Descubierta por los españoles, fue en el Siglo 17, bajo el impulso de Colbert, que Francia impuso su presencia en la isla, retomando poco a poco a los españoles el control de su parte occidental. La economía del país descansaba sobre el sistema de esclavitud importada desde África en el Siglo 16.

El sistema esclavista generó una rebelión que culminó en 1791, cuando el general haitiano y uno de sus héroes nacionales, Toussaint-Louverture, logró acabar con el sistema, gracias a la influencia de la Revolución Francesa. La suerte de este héroe nacional duró poco, porque fue traicionado y llevado a prisión a Francia, en donde murió un año más tarde.

La idea de la independencia sobrevivió a Toussaint-Louverture y en 1804, otro dirigente negro Jean-Jacques Dessalines, expulsó a los franceses, proclamó la independencia de Haití, para convertirla en la primera República latinoamericana que se liberó del colonialismo. Después del asesinato de Dessalines, en 1806, el país se dividió en dos: al Norte, un reino dirigido por Henri Christopher, al Sur, una república gobernada por Alexandre Sobés, conocido como Pétion, quien se convertiría en uno de los más fervientes colaboradores de Simón Bolívar en su lucha por la independencia de Suramérica.

Los primeros tiempos de la historia de Haití fueron difíciles, marcados por indisolubles luchas de poder entre los negros y los mulatos. Su dependencia financiera de Francia le impedía consolidarse políticamente y los conflictos agrarios, por la falta de tierra, generaron una gran rebelión llamada de los Piquets.

En 1910, el país fue gobernado exclusivamente por los mulatos y desde esa época comenzó la intervención militar de los Estado Unidos, que permanecieron hasta 1934. Bajo la ocupación norteamericana, Haití vivió temporalmente en una estabilidad, pero Washington desarrolló una casta militar que posteriormente se apoderaría del control de la nación.

Después de muchas revueltas y golpes militares el poder quedó en manos del ejército hasta 1957, hasta que François Duvalier (llamado Papa Doc), ganó las elecciones con el apoyo de los negros. Duvalier impuso una política extremadamente represiva y se convirtió en un dictador que utilizando una milicia paramilitar, conocida como los “ tontons macoutes ” sembró el terror y la represión.

Tras violentas represiones en 1964, Duvalier se proclamó presidente vitalicio y a su muerte le sucedió su hijo Jean-Claude Duvalier, que accedió a la Presidencia a la edad de 19 años con el apodo de Baby Doc.

La represión y la extrema pobreza en la cual el régimen Duvalierista sometió a la población haitiana, provocó un levantamiento popular que lo derrocó y que le dio paso a una junta militar dirigida por el general Henri Namphy. Se dio inicio a otro periodo de inestabilidad y de represión en ese país.

Posteriormente llegó al poder Jean-Betrand Aristide, un sacerdote católico que se convirtió en el abogado de los pobres y en una excelente campaña ganó las elecciones en 1990, pero fue derrocado por un golpe militar y reinstalado nuevamente en el poder con el apoyo internacional y la intervención militar de los Estados Unidos.

En medio de todas estas luchas políticas, Haití ha sido sacudido por temblores, huracanes, inundaciones y enfermedades que lo han sumido en una extraordinaria crisis social. Solo en el 2008 los huracanes destruyeron gran parte de las cosechas, sumiendo el país en una hambruna que se magnifica con el último terremoto.

El terremoto del pasado 12 de enero destruyó, no solo la infraestructura de Puerto Príncipe, sino la capacidad operativa del gobierno, que se ha visto incapacitado para coordinar la ayuda internacional.

Las imágenes que nos llegan desde Haití por el equipo de valientes periodistas panameños que se encuentran allí, nos revelan la magnitud de la crisis. El mundo deberá intensificar su ayuda a este país para rescatarlo de la tragedia que lo sacude.

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Publicado el  22  de enero de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Añoranzas de la infancia

La opinión de……

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Franklin Espino Herrera

Mi maestra, mi segunda “madre”, son términos en extinción, pero aún existen y hay que reconocerlos. La maestra del hogar de la infancia (kinder) y de primaria dejan huellas indelebles en nuestros corazones (y mentes) y son un factor determinante en el comportamiento y felicidad del individuo en su desarrollo, indistintamente de si uno es bien pobre o pudiente.

La sociedad fuera otra si hubiese más cariño, comprensión y amor en los niños, en el hogar, en la escuela y en la sociedad. Los padres deben darlo y esto no depende de la pobreza económica.

Soy producto de ese hogar pobre pero con valores, cariño y amor, y de mi escuela primaria que tuvo maestros excelentes, dedicados, entregados al apostolado de la enseñanza en un pueblo que en ese entonces tenía una sociedad sana donde predominaba la oportunidad para el estudio en las aulas y el deporte en cualquier potrero o estadio (mente sana en cuerpo sano).

Hago remembranza en homenaje póstumo a una de esas maestras que calaron en mi vida y a la cual nunca tendría lo suficiente para agradecer.   Me refiero a mi maestra Alicia Alemán de López (q.e.p.d.), en nuestra alma máter, la escuela Presidente Porras en la ciudad de Las Tablas.

Fue una esposa, madre, amiga, educadora ejemplar, quien se dedicó a muchos niños, hoy buenos ciudadanos gracias, entre otras cosas, al cariño y la enseñanza de la maestra Alicia.

Hace ya cerca de 11 lustros desde que compartimos con nuestra querida maestra, que se preocupaba de si teníamos para los útiles escolares, para comer y nuestros cuidados en casa.

Parece que fue ayer. La recuerdo como era, buena, dulce, cariñosa, y estoy seguro de que caló en la mente de todos los que pasaron por sus clases.

Ojalá todas las maestras fuesen como la maestra Alicia (las hay muchas en todo el territorio nacional), pero necesitamos más para que los niños reciban el cariño que no reciben ahora en casa, y esto ayudará a tener mejores niños, mejores ciudadanos y menos violencia.

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Publicado  el   22  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Los fallos de la Corte

La opinión del Historiógrafo y Escritor….
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JOSÉ A. AMADOR VELARDE

Algunos fallos de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) están alejados de la jurisprudencia y preceptos legales definidos en las Leyes y la Constitución.  Dichos fallos son inapelables y de estricto cumplimiento, emitidos por los (magistrados) “ Dioses del Olimpo ”.  Donde prevalecen las “ Doctrinas ” sobre las Leyes y la Constitución.

Un ex magistrado de la CSJ presentó una demanda contra la CSS, para que le reconocieran las aportaciones con base al salario de magistrado. Con anterioridad gozaba de una Pensión Anticipada con base en el Decreto Ley 14 de 1954, Ley Orgánica de la CSS. En 1996 la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo, basó su fallo a favor del ex magistrado en el Principio de la Buena Fe en el Derecho Administrativo del tratadista español Jesús Gonzáles Pérez; igual que el uruguayo Sayogués, en el Tratado de Derecho Administrativo. La CSS fue condenada a pagar una pensión con un nuevo cálculo.

Un caso parecido se dio en el 2006. Un ciudadano normal y corriente presentó una demanda ante la misma Sala, registrada como caso N° 673-06 y con las mismas características de Pensionado Anticipado por el Decreto Ley 14 de 1954.   Existía una diferencia: este demandante pedía el reconocimiento de una pensión normal de vejez, al cumplir los 62 años establecidos por Ley,  que resultaba más beneficiosa.   Sustentó su derecho en el Artículo 73 de la Ley, que permite la revisión de la Pensión.

En esta ocasión el fallo fue a favor de la CSS, no se aplicó el Principio de Buena Fe ; pero sí el Artículo 40 de la Ley 15 de 1975, que subrogó el Artículo 54 del Decreto Ley 14 del 54, que nada tenía que ver con el reconocimiento de una nueva pensión.

Los fallos de la CSJ parecen basados en una “ Doctrina ” (Opinión de autores que han escrito sobre una misma materia), por lo que a un demandante le aplicaron el Principio de Buena Fe , y al otro no, incluso usando artículos de leyes que no les concedieron el derecho adquirido, aplicando una norma de retroactividad no permitida.  ¿Debe estar la Doctrina por encima de la Ley y la Constitución?

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Publicado el  22  de enero de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Las intervenciones telefónicas

La opinión de……

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Rigoberto González Montenegro

No cabe duda de que cada vez que se ha abordado el tema sobre las intervenciones telefónicas, se ha generado todo un debate.  Ello ocurrió antes de las reformas constitucionales de 2004 y ha ocurrido con posterioridad a éstas.

El aspecto a resaltar es que antes de las reformas de 2004, la controversia se daba no porque la Constitución dispusiera de forma clara y precisa que eran posibles tales intervenciones sino por todo lo contrario.

En efecto, lo que con anterioridad se cuestionaba era que se hubiera aprobado una norma legal, el artículo 18 de la Ley 13 de 1994, que permitía que se pudieran intervenir las comunicaciones telefónicas, previa autorización del Procurador General de la Nación.

La pregunta que surge, por tanto, es: ¿qué era lo que establecía la Constitución en ese momento sobre el derecho fundamental de la inviolabilidad de las comunicaciones telefónicas?   En el artículo 29 de la Constitución se disponía, una vez regulado lo atinente a la inviolabilidad de la correspondencia, salvo por mandato de autoridad competente, que “igualmente, las comunicaciones telefónicas privadas son inviolables y no podrán ser interceptadas”.

Como se ve, la forma como se preveía este derecho fundamental parecía dar razón a quienes se oponían de forma contundente a que mediante una ley se dispusiera que se pudieran intervenir “las comunicaciones telefónicas privadas”, independientemente de las autoridades que fueran.

Una vez cuestionada la norma ante el pleno de la Corte Suprema de Justicia, este alto tribunal declaró que no violaba la Constitución el precepto legal en referencia.

Ahora bien, lo que hay que tener presente es que no era la Constitución la que señalaba o establecía que el Procurador General de la Nación podía autorizar que las comunicaciones telefónicas privadas pudieran ser interceptadas, como tampoco aludía en cuáles casos o delitos ello sería permitido. Decimos esto porque era y es la ley en donde se reguló tan polémica materia.

Por tanto, quienes han estado argumentando que la reforma del artículo 29 de la Constitución en 2004, en el sentido de que para intervenir las comunicaciones privadas es necesario contar con “mandato de autoridad judicial”, era para dejar claramente previsto que quien ostente el cargo de Procurador General de la Nación, ya no podría ni le estaría permitido dar dicha autorización, parten de un supuesto equivocado y, por ende, falso.

Sostenemos esto por lo siguiente:

1) antes de las reformas Constitucionales de 2004, el artículo 29 de la Constitución no era el que señalaba ni atribuía al Procurador General la facultad para autorizar interceptar comunicaciones telefónicas, esto se regulaba era en la ley;

2) Por tanto, lo que si existía y existe aún, según certificación emitida al respecto, es una ley en la que se disponía que el Procurador General podía autorizar que se interceptaran las comunicaciones telefónicas de tratarse de la posible comisión de delitos graves.

De ahí que, si lo que se quería era eliminarle esta facultad al Procurador General, con una simple reforma legal ello era posible.

Por otro lado, si la Constitución no era la que regulaba esta potestad, ¿cuál es el fundamento para sostener, de forma categórica, que era esto lo que se pretendía al reformarse el artículo 29 de la Constitución?  ¿Las actas de la Asamblea en donde se consignó el respectivo debate de la reforma del artículo 29 de la Constitución? ¿Por qué entonces no se estableció, de forma clara, precisa, que las comunicaciones privadas, siendo inviolables, no podrán ser interceptadas o grabadas sino por mandato de un tribunal de justicia, como se deja consignado en otros preceptos de la Constitución? ¿Por qué se recurrió a un concepto amplio como el de autoridad judicial? ¿Resulta manifiestamente descabellado sostener, de acuerdo con la Constitución, que los agentes o funcionarios de instrucción no son autoridad judicial, cuando sus funciones se regulan en el mismo título de la Constitución en el que se regula el Órgano Judicial?

De conformidad con nuestra Constitución, ¿no es perfectamente posible que existan dos tipos de autoridades judiciales, una que juzga y controla las funciones de la otra, la que instruye el sumario y a la que también se le reconoce independencia judicial en el ejercicio de sus atribuciones? ¿No podía ser otra la intención al reformarse el artículo 29 de la Constitución, al establecerse el concepto de autoridad judicial, tal y como se dejó consignado en el salvamento de voto del fallo de la Corte Suprema de Justicia, de 17 de julio de 2007, en cuanto a que era a otro tipo de autoridad, ajena a las judiciales, a las que se buscaba prohibirles la posibilidad de intervenir las comunicaciones telefónicas?

En fin y como se ha podido apreciar, todas y cada una de estas interrogantes eran perfectamente atendibles antes del fallo de 17 de julio de 2007, de la Corte Suprema de Justicia, en el que se decidió que los agentes del Ministerio Público no son autoridad judicial.

En todo caso, no hay que perder de vista, como lo recuerda Hans Kelsen, que en materia de interpretación de la ley, “siempre permanecerá un mayor o menor espacio de juego para la libre discrecionalidad” y ello porque, “la interpretación de una ley no conduce necesariamente a una decisión única, como si se tratara de la única correcta, si no posiblemente a varias” (Teoría pura del derecho, 1983, p.p.350-351).

Es dentro de esa concepción en la que se ubica la problemática de las intervenciones telefónicas, de por sí un tema siempre polémico.

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Publicado  el   22  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Enérgico IDAAN

La opinión del Abogado y Comentarista…..

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Guillermo Márquez B.

Asì como criticamos los erróneo e indebido, ponderamos los méritos. En esta ocasión, felicitamos al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), por su enérgica decisión de efectuar corte de agua a los morosos.

Puede que haya entre ellos algunos de pobreza extrema y por eso no han podido pagar su cuenta por consumo, pero en su gran mayoría están los frescos que sí pueden.  Tales son los que se van alegremente los fines de semana, si es que llegan a la casa tras sus labores, porque, nocherniegos y tabernarios, tienen que ir a ocupar mesas redondas para compartir con amigos y brinda con tragos o cerveza en algún bar.

Aquellos son los mismos que sí tienen dinero para ir a las peleas de gallos, al hipódromo, a los eventos deportivos y otros tipos de entretenimiento y diversión y a cuyas compañeras les dejan la carga de manejar el hogar, pero escasamente las llevan a un cinema. Tales son los miopes que no advierten que esas cosas contribuyen a matar el amor,  lo que resulta peligroso para la relación marital.

Un hogar sin agua, más que un inconveniente es un serio problema que afecta a todos sus miembros.  ¿Tiene acaso un hombre derecho a causarle daño a su familia?

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Publicado el 22  de enero de 2010 en el Diario El Panamá América, a quien  damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Política y moral

La opinión del escritor y analista político…….
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RAFAEL MONTES GOMEZ

Continuamos compartiendo la excelente reflexión de Abraham Jiménez Fernández muy apropiada para el 2010: “Una persona que tiene a su responsabilidad la administración de una entidad pública, sujeta al servicio social, debe tener la mayor integridad espiritual que sea posible y un profundo discernimiento para entender el sentido de la existencia humana, porque sus funciones están limitadas pura y simplemente a su investidura, porque todas las actitudes pragmáticas constituyen la voluntad, no de una persona común, sino, de un funcionario que tiene a su vez en sus manos decidir sobre el destino de los demás ciudadanos, y las mismas serán en provecho o perjuicios de todos, de modo que cuando se tiene el poder la situación puede ser grave, si no se actúa con verdadera prudencia y con verdaderos criterios lógicos.

Cuando una persona, que ha contraído un deber para con su patria desde el momento de su juramentación al frente del Estado y ha de cumplir con una serie de responsabilidades delegadas por la misma sociedad, para propiciar su bienestar, engaña, es algo sumamente preocupante.

Si se tiene conciencia y raciocinio del bien común, no debería haber ningún motivo para engañar, al contrario, debería haber transparencia en toda su labor, para mantener la confianza y el respeto de lo demás, pero, lamentablemente, esto es quizás de lo que más carece la mayoría de nuestros políticos, porque s e ha demostrado a través de los años que aspiran llegar a la administración pública para ultrajar y enriquecerse ilícitamente a costa del sacrificio de un pueblo hambriento y desesperanzado.

Lamentablemente, mucha gente cree que la moral es una serie de impedimentos arbitrarios al disfrute de la vida. La moral no es simplemente un conjunto de reglas para guiar nuestra conducta.

La vida moral, para decirlo de forma bien sencilla, es la vida del amor: el amor a Dios y el amor al prójimo. Pero el amor no es algo sin forma, necesita un rostro bien definido. Los mandamientos y las virtudes configuran el rostro del amor, pues nos dicen qué constituye amor auténtico y qué no.

El ser humano debe siempre procurar que sus acciones colinden con las normas que rigen la sociedad, para así vivir en paz con Dios y con la Humanidad.

Las sociedades han ido perdiendo la credibilidad en quienes se promueven cada año electoral para ocupar un cargo público y cada día a los llamados políticos les será más difícil convencer a un pueblo que tiene tantas huellas y tanto sufrimiento a lo largo de su historia.

Parece que ser político y la moral no coinciden en sus caracteres”.

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Publicado el  22  de enero de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá y en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Cinta costera, una oportunidad para el cambio

La opinión de…..

Orlando  Acosta

Este título puede evocar la cortina de un canal de televisión satelital.   No. Ahora lo transformo en una frase que recoge la realidad y la oportunidad.

Ayer domingo decidí calzar las chancletas, zapatos o como quieras, las zapatillas del pueblo y caminé por la cinta costera. Primer paseo dominical desde que los medios demonizaran al pueblo y al gobierno de turno sobre el uso y desuso, la inversión y la construcción del llamado paseo costero. Lugar y tiempo que habla de los millones invertidos, de las toneladas de detritos y basura vertidas después de los masivos encuentros populares en el parque lineal de la Avenida Balboa.

Mismo tiempo de las mal cantadas villas navideñas.  Tiempo de escándalos edilicios. Eco de voces de peculado, de vicios y favores.  El paseo me hizo reflexionar no en los apetitos mercantiles del Alcalde y sus parientes, sino en la poca visión sobre el potencial del paseo en un lugar de encuentro, cultura, educación ciudadana y detonante para el cambio.

Entre el calor y brisa y el magnifico paisaje urbano compré una paleta de coco en el lugar de las extremas salas de cine al inicio del paseo costero.   Mientras duró el deleite de la lechosa, dulce y saturado sabor del coco y mis manos pegajosas jugaban con el papel de envoltorio, a riesgo te lanzarlo al mar, lo mantuve en mi bolsillo del pantalón por casi medio kilómetro del paseo.   No encontré, sino hasta las canchas de basketball, pasado el BBVA, el primer “tinaco” dispuesto a recibir mi basura. ¿Qué hace la gente con los papeles en las manos luego de caminar más de medio kilómetro en la cinta costera?   Adivina.

La cinta costera ofrece a los medios de comunicación un espacio de crítica a la conducta social y se asoma como la más grande escuela de formación de valores cívicos y morales de la ciudad. Interesante idea que aún no he escuchado.

Todos los mensajes al pueblo en la cinta costera comienzan con un rotuno NO.   No tire papeles. NO tire basura (a dónde),  NO Pise la grama,  NO juegue en los gaviones, NO cruce la calle. Basta de NO. Que opinen los sicólogos sociales.

Cinta costera lugar de SI. Oportunidad y espacio de educación ambiental para educar sobre los sitios de conservación de aves migratorias. El golfo y la bahía de Panamá lugar de encuentro de ballenas legendarias y sitio de riqueza marina único en el Pacífico americano. Cinta costera: escenario de economía urbana.

Encontré a panameños y panameñas tratando de hacer su domingo, bien en fogones de carne en palito, ceviche, raspao y otros seduciendo a turistas y locales con la yuca sancochada.

También pensé que este espacio de mercado dominical debería servir al pueblo para clínicas de empresa y asesorías financieras dadas por nuestros ex presidentes y actuales presidentes.

Los primeros que tienen el talento de evadir la ley y de tener yates, aviones, helicópteros, autos de carrera con mil dólares provenientes de los peculios de su esposa y el otro de amasar fortunas millonarias veinte años después de la ruina de la invasión de 1989.  ¿Cómo lo hacen? Deberían compartir su talento con el pueblo.

Cinta costera, espacio de memoria e historia cultural.   ¿Qué significado tendría para los niños el “man” de la bola al otro lado de los cuatro carriles de carros del viaducto?   Solitario y aislado en un espacio de la cinta costera. Vasco Núñez jamás podrá contestar a los niños sobre el océano Pacífico y cinco siglos más tarde la proeza de los panameños en la ampliación del Canal de Panamá.

¿Echarán de menos los niños y niñas de Panamá la historia que ya no nos podrá contar el edificio de la embajada norteamericana en la Avenida Balboa?   La cinta costera y su diseño aislaron los elementos culturales más importantes del conjunto de parque lineal, condenando a propios y a extraños presos a perderse en los laberintos de la historia local y universal.

Qué no decir del Pacífico sonoro de Gaspar Octavio Hernández, del barrio de La Exposición, del presidente Belisario Porras, del Instituto Gorgas, de la Avenida Balboa, de Pedrarias Dávila, de Panamá Viejo, de Taboga, de Pizarro, del Canal, del hospital Santo Tomás, de la fiebreamarilla, ¿quién y que más en la lista para interpretar a Panamá para los panameños?

En la cinta costera no hay intención de hacer orgullosos a los panameños, de hacer entender su pasado histórico condenándolo a la confusión del inminente mundo globalizado.

Más allá de lo dicho, visto y documentado, la cinta costera presenta un espacio optimista para promover un panameño nuevo que le de libertad y poder para moverse en trazos hacia un Panamá mejor y entonces pregunto: ¿Tú qué aportas?

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Publicado  el   22  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.