El Ordinariato no le conviene a la Iglesia católica

La opinión de…..

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Brittmarie Janson Pérez

El peligroso empeño de luchar contra la dictadura militar obligó a los panameños a desarrollar sus capacidades analíticas y su ingenio. Porque amamos a nuestra Patria, quienes nos oponíamos a dicha dictadura aprendimos a buscar la realidad que se escondía tras promesas, propaganda y retórica engañosa. Hoy muchos nos encontramos en igual situación con respecto a la Iglesia católica. El amor por nuestra religión nos impone el deber de cuestionar al Vaticano cuando toma un rumbo equivocado.

Contra el Ordinariato Castrense hay tantos argumentos, que no se entiende por qué persiste el empeño de ratificarlo. Pero hay una razón más. El Ordinariato no le conviene a la Iglesia católica.

Luis Alberto Díaz ha asegurado que con el Ordinariato la Iglesia católica no promueve la militarización de los servicios de seguridad (Panorama Católico, 13 de diciembre de 2009).   Le faltó considerar el caso contrario: Que el Ordinariato militarice –y, además, politice– a la Iglesia.   En un país que sufrió tanto por una dictadura militar de más de dos décadas, ¿sería bien visto que el obispo y los capellanes tuviesen títulos castrenses como “comisionado” o “capitán”? ¿No quedarían el obispo y los capellanes castrenses en la incómoda posición de tener que apoyar al gobierno de turno, no importa cuán corrupto o arbitrario sea, porque son pagados por el Estado?

En la Fuerza Pública, ¿no habría resentimiento por la incorporación de una institución, cuyos miembros no han sido escogidos por el Gobierno panameño ni responden a sus directrices, sino que son nombrados y responden a las órdenes emanadas de otro Estado, el Vaticano? Además, ¿no habría quienes se quejaran de favoritismo o discriminación religiosa? Y si para evitar esas quejas se incorporaran ministros de otros cultos en la Fuerza Pública, ¿puede el Estado panameño hacerle frente al pesado costo de su incorporación?

Si se aprueba el establecimiento de un obispado militar, cada vez que se denuncien casos de corrupción, criminalidad y de violencia abusiva por la Fuerza Pública, ¿no preguntaría la opinión pública por qué, teniendo un Ordinariato Castrense católico, se continúan cometiendo tales fechorías?

Según el acuerdo Ad Instar del Ordinariato Castrense, todos sus gastos serían sufragados por el Gobierno panameño: los costos de su funcionamiento, de la formación de nuevos sacerdotes, los salarios y jubilaciones del Ordinario y el clero castrense, la provisión de lugares de culto idóneos y una sede decorosa para el Ordinario y su Curia. Por lo tanto, los gastos y erogaciones del Ordinariato se verían en el presupuesto general de la Nación y serían discutidos en la Asamblea Nacional y los medios de comunicación. La ciudadanía, que cargaría con el peso de tales gastos y erogaciones, tendría derecho a pedir cuentas y a expresar críticas públicas. El pago obligado –no voluntario– de estas erogaciones, ¿no generaría resentimiento entre los ciudadanos?

Los promotores de la ratificación del Ordinariato Castrense deben entender que no le conviene a la Iglesia católica porque la convertiría innecesariamente en un blanco político.

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Publicado  el   15  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Mi mejor amigo

De la Inspiración de la poetisa panameña……

VENICIA CHANG

Mi mejor amigo

Amigo, palabra profunda y emblemática

que demuestra fraternidad

entre todos los hombres

que expresan buena voluntad.

El amigo nos acompaña

en todos los momentos

para brindarnos su ayuda

y servirle igualmente.

En los momentos difíciles,

es cuando más, debemos demostrar

el apoyo real y sincero

que encierra la fraternidad.

El buen amigo te orienta

para que nunca te desvíes

en caminos turbulentos

y llenos de peligro.

El mejor amigo conoce

cuáles son tus límites

y jamás te impondrá

que rebases tus miedos.

El “amigo” que te propone

actuar fuera del margen de la ley,

toma una decisión firme

y aléjate de él.

En la sociedad actual

con lupa hay que saber elegir

para que jamás te involucren

en problemas que no tienen un final feliz.

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Poesía presentada con el seudónimo Marie Josephine al Concurso Nacional de Literatura Infantil y Juvenil “CARLOS FRANCISCO CHANGMARÍN y enviada por la autora en diciembre de 2009 a Panaletras para su publicación.  Todo el crédito es de la autora.

Una reforma necesaria

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La opinión de….

Gilza Córdoba


El mes pasado, observé por televisión una entrevista que se realizaba a nuestra ministra de Educación, donde se referían a la ansiada reforma educativa. La ministra explicaba que esta reforma abarcaba mayores oportunidades de autorrealización para los jóvenes, a través de una oferta de actividades extracurriculares, y que los tres ejes en los que se fundamentaría la misma serían: tecnología, inglés y ética.

Ética.  Qué de la ética del panameño común?  Vemos su falta en padres que parecen ausentes, mientras sus hijos menores sacan la mano por la ventana de un vehículo para deshacerse de desperdicios o en las regatas de buses dirigidos por un par de conductores irresponsables, que juegan con la vida de pasajeros y peatones. La palabra ética deriva del griego ethika, de ethos.

Ahora bien, ethos significa comportamiento o costumbre. La ética abarca las reglas sociales que definen el comportamiento de las personas en una sociedad y que vivir de acuerdo con ciertos valores es cosa necesaria.

Los estudiantes pasan solo algunas horas en el colegio y no es sensato esperar que un individuo desarrolle hábitos de comportamiento que le permitan convertirse en un buen ciudadano, confiándoles a sus maestros la totalidad de la tarea, aun cuando contásemos con el mejor sistema educativo.Aunque parezca falso, muchos padres esperan esto del sistema.

Ciertamente, hace tiempo era hora de actuar para rectificar los rumbos y de realizar una reforma cuyo instrumento necesario es la transformación curricular. Esperamos de nuestros maestros que sean facilitadores, orientadores, pedagogos; pero creo que no reposa sobre ellos la responsabilidad de decidir qué es lo que se debe enseñar y cuándo debe hacerse.

Me sorprende sobremanera escuchar que algún grupo de educadores se resiste a pensar que las modificaciones en el sistema no urgen o digámoslo en otras palabras, que en sus actos libres y deliberados estos educadores sustenten enfáticamente que ejercerán algún tipo de presión si se cambia esto o aquello.

Es claro que para estos grupos, no importan los medios con tal de llegar al fin. Entiéndase por los medios la pérdida de días de clase para nuestros estudiantes de escuelas públicas y por fin, intereses particulares. Esta situación representa en sí misma un problema de ética. Muchos disfrutaríamos de ver actuar a algunos dirigentes magisteriales como tales.

La reforma educativa tiene que ir de la mano con el apoyo de la sociedad civil.  Las acciones y los métodos necesarios para la reforma implican una estrategia, una táctica en la que todos los panameños tenemos una posición que jugar, como compañeros de trabajo, como vecinos, como adultos responsables.

Esto sería un factor determinante para participar de una sociedad con una convivencia armoniosa. Si queremos ver avances reales por las modificaciones de la reforma educativa desde una perspectiva humanística y en nuestra generación, todos tenemos que participar activa y continuamente de un cambio necesario y no quedarnos al margen del mismo.

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Publicado  el   15  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Sobre cambios constitucionales

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La opinión de….

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Francisco Díaz Montilla


La Constitución constituye la base jurídica sobre la cual se asienta la institucionalidad de una determinada sociedad política. Como tal, contiene las disposiciones fundamentales sobre los tópicos fundamentales (políticos, administrativos, derechos humanos, economía, etc.) que articulan la dinámica de un Estado.

Por ello, una buena Constitución ha de ser lo suficientemente versátil o plástica como para dar cuentas de estos tópicos de tal manera que se adecue a ellos sin la necesidad de entuertos caprichosos por parte de quienes detentan el poder.   Una buena Constitución es inmune a las contingencias favorables a los grupos de poder (partidos, sectores económicos, etc.).

En Panamá, en lo que llevamos de vida “democrática”, se ha instituido una práctica nefasta:  se reforma la Constitución nacional cada cierto tiempo (dos veces en 20 años y ya estamos ante un posible nuevo cambio).

Lo curioso de todo esto es que lo cambios hechos no han implicado avances institucionales serios, mas sí han mantenido algunos males endémicos que atentan seriamente contra la institucionalidad que caracteriza a todo estado constitucional de derecho:  excesivo poder del presidente, centralismo administrativo y burocrático, asimétricas relaciones entre los poderes del Estado, politización en la designación de funcionarios judiciales, etc.

Pero, además, si hacemos una visión en retrospectiva sobre las formas en que se han llevado a cabo los cambios constitucionales, advertiremos que en éstos, el papel de la ciudadanía ha sido mínimo, es decir: los ciudadanos hemos sido convidados de piedra en las fiestas reformatorias protagonizadas por los políticos.   Resultado: una Constitución hecha a imagen y semejanza de los políticos pero en la que el ciudadano no se ve reflejado, una Constitución mitológica y propagadora de ficciones, una Constitución asimétrica y contradictoria.

Los artículos 313 y 314 contemplan las formas en que se pueden hacer a la Constitución de la República.   Hasta ahora, la forma descrita en el primero de ellos ha sido la preferida por los políticos.  Si esa es la forma a seguir en los posibles cambios que la actual administración promueve, entonces preparémonos para que quienes gobiernen en 2014 hagan nuevas reformas a su medida.   Esta situación no puede seguir indefinidamente.   Por ello me parece que es tiempo ya de que la ciudadanía se involucre ciento por ciento en la cuestión constitucional, que es la cuestión en la que se asienta la institucionalidad del Estado panameño.

Dados los limitados, para no decir nulos, avances institucionales que hasta ahora hemos obtenido mediante las reformas hechas, y dada la necesidad de que la ciudadanía sea protagonista real en los cambios constitucionales, se impone la necesidad de constituir una nueva Constitución mediante una Asamblea Constituyente Paralela de acuerdo con lo establecido en el artículo 314.

Pero esta convocatoria, en aras de un sentido democrático primigenio u originario, aunque limitado ciertamente (teorema de Arrow sobre imposibilidad de la democracia), no debe ser resultado de una iniciativa de los políticos, sino de la espontánea voluntad de los ciudadanos.

Sólo a partir de este hecho tiene sentido decir que el poder emana del pueblo;  sólo a partir de allí se podrán crear las bases jurídicas plenamente efectivas para que quienes detentan el poder se sometan al imperio de la ley;   sólo a partir de allí se podrán crear las bases para que también los “casos del pueblo” lleguen a la Corte Suprema de Justicia, etc.

Hasta que ello no suceda, decir que el nuestro es un estado constitucional de derecho es una afirmación huera absolutamente.

Si la democracia es efectivamente el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, lo es bajo el supuesto de que ese pueblo sea el artífice y protagonista de su Constitución.

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Publicado  el   15  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

“Aventuras en el Bosque”

La opinión del Abogado……

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José Irak Nelson González

Suena a cuento y precisamente eso es lo que fue, danzando a los compases de música de piano y violines se presentaron unos animalitos, duendes, hadas y princesas, sílfides de los bosques, seres ingenuos, limpios y puros, como los niños que los representaban.

Tengo que decir que no pude evitar que me corrieran algunas lágrimas, al ver la puesta en escena que presentaron en el Teatro Nacional los orgullosos, en el buen sentido de la palabra, “Club de Padres de Familia del Centro Superior de Bellas Artes y Folklore de La Chorrera”.

Casi todas niñas desde los 4 a los 15 años de edad nos deleitaron con sus danzas, en las cuales encarnaban a las más dulces criaturas de los bosques de una forma excelsa que nos transportó por unos instantes a otro “plano de la manifestación”, en el que reina la belleza, la armonía y la paz, mundo en el cual no estamos acostumbrados a estar por las urgencias de nuestra vida cotidiana.

Cuando tienes la oportunidad de reflexionar sobre lo que acabas de vivir es inevitable llenarse de preguntas como:

¿Por qué no se realizan más actividades como estas en los colegios?

¿Por qué no se dan este tipo de presentaciones más a menudo?

¿Por qué no tenemos más teatros como en las grandes capitales del mundo?

Seguramente no obtendremos respuestas para todas nuestras interrogantes y en la mayoría de los casos no nos satisfagan o simple y sencillamente no nos gusten, pues muy probablemente nosotros también tengamos algo de responsabilidad por la falta de este tipo de obras.

Es que a la hora de tomar una decisión sobre cuáles son las cosas importantes de nuestra vida y por lo tanto a cuáles les vamos a dedicar la mayor cantidad de nuestra energía y de tiempo, solemos elegir lo que la alienación de nuestros tiempos nos dice que es lo que realmente vale la pena y, por lo general, esto gira en torno a cosas materiales y no a intangibles espirituales.

Y no queremos de ninguna manera decir que los bienes materiales no son importantes, lo son. Pero en su justa medida, en nuestra vida cotidiana necesitamos dinero para procurarnos transporte, comida, vivienda, entre otras cosas; lo obtenemos para tener medios de vida, pero justamente es esto un medio para la vida y no la vida misma.

Tanto nosotros como nuestros gobernantes medimos nuestro nivel de desarrollo (si nos va bien o mal en la vida) en cuánto dinero ganamos o vamos a ganar, si tenemos un buen auto y cuán grande es nuestra casa.

Por supuesto que el teatro, la danza, la poesía, la pintura y demás manifestaciones artísticas del ser humano como son intangibles y “poco prácticas” no se les da el valor que se merecen, pero así como nuestro cuerpo se nutre de los alimentos que ingerimos en nuestras comidas; el alma también necesita alimentarse con lo que escucha, lo que ve y lo que siente.

El arte es el alimento del alma y es necesario forjar almas fuertes, esta parte de nuestro ser es la que puede lograr completura, puesto que nuestro cuerpo está destinado a envejecer y morir. Si existe algo eterno en el ser humano seguramente no es nuestro cuerpo.

Comencemos desde ahora a valorar este tipo de actividades, solicitemos a nuestros gobernantes que de ahora en adelante todos queremos ser parte de una nueva forma de encarar nuestras vidas, que todos los ciudadanos sin distinción alguna queremos gozar del arte, que ya no queremos medir nuestro bienestar y el de nuestro país tan solo con el Producto Interno Bruto sino con cuán educados, amables, corteses y nobles solemos ser en nuestro día a día. Tal vez esta sea una mejor forma de medirnos a nosotros mismos.

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Publicado el 15 de enero de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Partidos sin identidad

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La opinión de…..

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RAFAEL  PITTI

Miro y escucho no con sorpresa, sino con hilaridad, cómo elucubraciones de “eruditos” en materia electoral, vaticinan posibles resultados de derrota del P.R.D. ante la posibilidad de aprobación de una segunda vuelta para las elecciones del 2014. Estoy seguro de que los mismos desconocen que en los EE.UU. para las elecciones del 2008, participaron 13 candidatos presidenciales, de los cuales la mayoría era representativa de facciones de izquierda.

Esos partidos, entre los que se destacan el Partido Verde, el Socialista, el Independiente, de la Constitución, y el Libertario, entre otros, aun sin obtener resultados favorables, participan enfrentando a los tradicionales y gigantescos partidos Demócrata y Republicano. La población que asiste al sufragio no supera el 50%, pero el sistema de votos, en colegios electorales, generalmente otorga la mayoría, para proclamar al candidato triunfador.

Recientemente en Chile el candidato oficialista estuvo casi 15% debajo del candidato opositor, que logró un 44%.  En estos países, una tendencia general indica que los partidos postulantes obtienen potente respaldo, contrario a los de alianza que por tales resultados tienden a desaparecer.

Por otro lado, la disidencia oficialista obtuvo un enérgico 20% de los votos, reflejo de una clara y firme intención, que aun con las maquinaciones, arreglos y acuerdos políticos que efectúe el oficialismo para la segunda ronda, asuntos matemáticos, evidencian el triunfo indiscutible de la oposición.

“ Cada pueblo con su propia aspirina ” decía Torrijos, y esa premisa es una realidad tangible en la idiosincrasia y cultura electoral del panameño. El jefe del Ejecutivo con esa actitud febril, clásica de quienes llegan a la silla presidencial, está planteando reformas electorales de una segunda vuelta, con el único fin de destruir y vencer al P.R.D. en 2014. Él sabe que aún con el 60% de votos obtenidos para su triunfo, Cambio Democrático individualmente fracasó ante el Partido de Omar Torrijos. De allí que de forma sistemática e innoble está seduciendo o presionando sutilmente a dirigentes y líderes de oposición y propia alianza, principalmente del panameñismo, para obtener lo que él presume logrará, ser el partido mayoritario y nuevamente encabezar la próxima contienda electoral.

El corto periodo de gobierno, independientemente de hechos positivos, las políticas y acciones de la nueva administración, proyectan signos nada halagüeños en diversos sectores de la sociedad.  El Poder tiene el vicio de obnubilizar a los gobernantes; este es vulnerable a ello y sus acciones lo revelan. Ante tales pretensiones, el P.R.D. en etapa de adversidad, con toda la artillería mediática y de persecución montada en contra, superará el escabroso camino por recorrer y aportará por el fortalecimiento del sistema democrático, no pensando en el poder por el poder, porque las experiencias obligan enmendar.

En tal sentido conmina al resto de partidos políticos y los organismos de participación ciudadana, que analicen objetivamente y sin pasiones los cambios al Código Electoral, de manera de continuar avanzando y no retornar al pasado de partidos con dueños, que superen prejuicios, ver el bosque (país) y no el árbol (P.R.D.), a fin de evitar que perturbaciones o ambiciones particulares, frenen o impidan el desarrollo, la paz y tranquilidad social en nuestro querido Panamá.

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Publicado el  15  de enero de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Humildad del voluntario social

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La opinión del Educador……

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José Carlos García Fajardo

Son muchas las formas de ejercer la solidaridad si en las personas subyace una actitud de apertura al otro. El voluntariado social es una de esas formas.   Sin embargo, no podemos deslumbrarnos por sus efectos mediáticos.   Los voluntarios tenemos buena prensa, aparecemos en programas de televisión como modelos sociales, abanderamos en buena medida el movimiento solidario.   Es una manera importante de producirse como persona íntegra que ejerce su responsabilidad social.   Pero no nos dejemos seducir por este éxito de imagen.

Como actividad subsidiaria, la eficacia del voluntariado dependerá de su coordinación con trabajadores sociales y profesionales multidisciplinares.

Sería un error lamentable oscurecer la labor solidaria tradicional de los vecinos, familiares o ciudadanos en general que, sin pertenecer a una organización, son movidos por un sentimiento que los conduce a ayudar informal y cordialmente allí donde hay una necesidad y atenúan con su labor muchos problemas sociales.

¡Cuánto más eficaz es el buen vecino de enfrente para una persona mayor sola que un voluntario que debe desplazarse una vez a la semana desde la otra esquina de la ciudad! El voluntariado social ha crecido tanto en las grandes ciudades, porque allí se han deteriorado con mayor intensidad las relaciones sociales. En ambientes rurales es mucho más difícil encontrar personas abandonadas o solas.

Aunque la Ley de Voluntariado deja fuera de su cobertura las acciones de beneficencia individual, no queda por encima de otras formas de ayuda; se trata de una simple distinción jurídica entre actividades complementarias. El voluntariado no sólo complementa las fórmulas profesionales o espontáneas de la solidaridad, sino que además las alienta para que existan redes fuertes de apoyo a los más débiles.

El trabajo del voluntario individual es imprescindible.   La responsabilidad que él ejerza o el bien que haga quedarán sin hacer si no se pone manos a la obra. Pero todo voluntario debe considerarse como parte de una red, porque la solidaridad no puede quedar sujeta a un ser contingente como lo somos cualquier voluntario social que hoy estamos y mañana podemos no estar.

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Publicado el 15 de enero de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Compromiso con la Universidad de Panamá

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La opinión de…..

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Eduardo Flores Castro

La Universidad de Panamá cumple 75 años. Es una institución que se aproxima a ser centenaria, por lo que corresponde adecuar cada uno de los pasos para construir la universidad que el país necesita en esta época, situada con calidad y dignidad dentro del concierto de centros de enseñanza superior de excelencia.

Somos responsables de perfeccionar una institución de valía, la que siempre ha luchado por ser símbolo del sentir nacional, porque nunca ha olvidado su condición de conciencia social y que ha sabido brindar el pensamiento para entender cada coyuntura. Con hidalguía, ha pasado de las aulas a las avenidas, para oponerse a toda forma de injusticia. Nuestro pasado es evidencia del compromiso con la ciencia, la tecnología y las humanidades, pero también con los destinos de la Nación: ese sello marca nuestra comprensión con las tareas que debemos asumir.

En la encrucijada actual, requerimos de un universitario que, a través de la formación humanística, posea una base moral, con entendimiento de la ética y de sus responsabilidades profesionales. Que tenga habilidades para comunicarse con efectividad. En donde a través del conocimiento de las ciencias sociales conozca la problemática actual y sus deberes como ciudadano del mundo. Que sea consciente de que la Universidad de Panamá es pagada por los impuestos de todos los panameños, por lo que tendrá una deuda con la sociedad.

Nuestros egresados deberán tener formación en ciencias administrativas y económicas, para que sean profesionales emprendedores, que creen soluciones innovadoras. Que asuman riesgos y que aprovechen oportunidades que pueden pasar inadvertidas para otros. Aspiramos a formar un profesional ligado al cambio, a la creatividad, a la innovación y a factores relacionados con la flexibilidad que cobran cada vez más importancia como fuentes de competitividad en una economía globalizada.

Estamos siendo impactados por la revolución en la información y la importancia del conocimiento como conductor del desarrollo, en donde la globalización nos acerca a las tecnologías de punta y a lo más evolucionado del saber. El número de profesionales con alta titulación y los aportes del Estado a la investigación son fundamentales para transitar hacia estadios superiores del desarrollo. Convertir nuestras debilidades en fortalezas es nuestra función. No hay otra opción.   Las nuevas tecnologías de la comunicación deben irrigar el tejido universitario. Mientras posterguemos estos pasos, la universidad se verá incapacitada de cumplir el destino superior para la cual fue creada. La cooperación internacional y una presencia permanente en el escenario mundial son las únicas formas de enfrentar la globalización, desde la perspectiva humanística y científica.

La universidad deber ser una arena del debate, de la crítica enriquecedora, el escenario para que las discrepancias reciban el respeto que merecen. La democracia académica debe estar basada en la seguridad de sus docentes, en la confianza de que su posición se debe a la calidad de su gestión académica y al esfuerzo por generar educación de excelencia de todos los estamentos que conforman su espacio vital.

Necesitamos de un trabajador universitario que se alimente de la institución en valores y que la nutra de su condición de factor fundamental. Que haga de la universidad un lugar donde la docencia, la investigación y la extensión sean tareas compartidas con una sola meta: trabajar por una universidad que sirva a los más altos intereses del conocimiento.  Solo a través de la educación afrontaremos la pobreza, la inseguridad, las enfermedades, el delito organizado, la corrupción, la injusticia y la desigualdad.

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Publicado  el   15  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Políticos y periodistas

La opinión del Ingeniero y Analista Político…..

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JOSÉ  I.  BLANDÓN  C.

Los criterios de noticiabilidad política constituyen los usos más importantes de las rutinas profesionales de los periodistas. Es común que exista diferencia entre lo que es noticia para un periodista y lo que es noticia para un político.

Esta realidad cobra características de confrontación cuando el político llega al poder a través de las elecciones populares y los periodistas comienzan a divulgar las fallas o errores de la administración entrante, que después se verán reflejadas en una caída en la popularidad. Igualmente, cuando se esta en la campaña electoral los políticos que se ven beneficiados coyunturalmente con las noticias y las encuestas, encuentran en los periodistas sus mejores aliados.

No obstante, aquellos que no se ven favorecidos por la cobertura periodista y caen en las encuesta de opinión, tienden a responsabilizar de su suerte a los periodista.   Los políticos olvidan que una campaña electoral la gana o la pierde el candidato y ello no es responsabilidad del periodista ni de los medios de comunicación.

En apariencia existe un conflicto permanente entre el político y el periodista, pero los políticos y periodista tienen un interés común: Necesitan llegar al público.

Al político le interesa el público en la medida en que en él están los votos potenciales, susceptibles de engrosar las filas electorales para darle el triunfo. Al periodista le interesa el público en cuanto que en él están los consumidores potenciales de la información, susceptibles de incrementar los índices de audiencia con que los medios se presentan antes las empresas anunciantes.   Es decir, tanto como para conseguir más votantes como para conseguir más audiencia, políticos y periodistas se requieren mutuamente.

Los políticos necesitan de los periodistas, porque quieren que el grupo, sus votantes potenciales, les vean en los medios de comunicación preocupados por su futuro y con una buena imagen. Para ello, buscan la portada, el comentario, el ángulo de la cámara favorable o una cobertura noticiosa de sus eventos positiva.

Los periodistas, por su parte, necesitan de los políticos, pues solo tendrán credibilidad ante su audiencia si consiguen información (noticias, entrevistas, exclusivas, declaraciones, etc.) fiable y de primera mano. Los periodistas necesitan y buscan la cercanía con las fuentes autorizadas.

Los periodistas quedan en cierta medida sujetos a los políticos, porque si quieren información fluida de fuentes autorizadas tendrán que mantener y cultivar contactos regulares con los personajes públicos y pasearse por los ministerios o por las instituciones. Además, que esta información fluida exige, por parte del periodista, una cierta “ fidelidad ” o “ lealtad ” a la autoridad, así como una confianza en las explicaciones oficiales.

Por su parte los políticos quedan también sujetos a los periodistas en la medida en que, si quieren un espacio en los medios de comunicación, tendrán que adecuarse a determinadas exigencias (aunque solo sea de tiempo y espacio) que éstos imponen. Muchas veces quienes ejercen el poder olvidan esta ecuación entre la necesidad del periodista y las exigencias del político.

Es importante recordar que un periodista selecciona la noticia en virtud de aquello que considere puede atraer o interesar a la audiencia. El político ve la noticia con otro sentido, el de la oportunidad para obtener apoyo popular.

En materia de las noticias políticas, los medios y los periodistas aplican, además, unos usos profesionales muy específicos. Por ejemplo, una noticia política importante debe generar conflicto. Hay noticia política si hay controversia al respecto, si hay dos partes enfrentadas en torno a una cuestión polémica de las que saldrán vencedores y vencidos. Tal es el caso de la procuradora general de la Nación, que actualmente ocupa la atención del público, los graves problemas de inseguridad que vive el país,  el futuro legal de Ernesto Pérez Balladares o el caso del avión presidencial.

Además, los buenos periodistas saben que una noticia política ha de ser objetiva, o al menos, ha de demostrar que, ante el aspecto conflictivo del que se trate, hay por parte del periodista un tratamiento equilibrado, neutral y no partidario. Los periodistas y los medios de comunicación que olvidan esta norma tienden rápidamente a perder su credibilidad y como consecuencia, su audiencia.

Todos estos criterios que hemos expuesto hablan de un enfrentamiento de intereses tras el que se libra una batalla, la de decir qué y cómo se habla de los problemas políticos y de las personas en ellos implicados.

El problema en nuestro país es que los dirigentes políticos no se interesan en conocer cómo funciona el periodismo y bajo qué premisas actúan los medios de comunicación. Olvidan con frecuencia que los medios de comunicación viven de la noticia, pero aquella que genera interés en la audiencia y produce polémica. Además, la prensa en general es un balance del poder político y en muchas ocasiones se transforma en un verdadero poder con capacidad de transformar la sociedad.

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Publicado el  15  de enero de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Ñato Califa: a tres años del accidente

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La opinión del Contador Público Autorizado

Alexis Sánchez

Aquella noche del 13 de enero de 2006, venía en el bus hacia La Chorrera, y a la altura de Loma Cová, la radio interrumpió la programación: “Músicos de La Chorrera han tenido un accidente y hay muertos”. No sé, pero se me vino a la mente, Califa, y rogaba que no fuese él.  Era inevitable, Califa y demás acompañantes habían muerto en el cumplimiento del deber.

Al transcurrir tres años de su partida al más allá, hago un breve recuerdo de quien mantuve una amistad después de 1998, a mi regreso a La Chorrera, donde el tema era su inquietud porque se mantuviese vigente la Cumbia Chorrerana, el recuerdo de su infancia y de lo que era La Chorrera que le tocó vivir.

Todas las mañanas, camino a la Biblioteca Hortencio de Icaza, solía verlo alimentando las palomas y dándoles de beber agua. ¡Vaya gentileza! En la tarde, lo encontraba sentado en un sillón, conversando con su hermano Kiko Isaacs, mientras veía a los muchachos jugar.  En ocasiones, me quedaba a conversar con ambos.

De su infancia, me diría: “Nunca quise estudiar, y mi papá siempre me decía, algún día te arrepentirás y te acordarás de mí”.   “Cuando obtuve el primer empleo, fue en la ex Zona del Canal, y ese día estaba arriba del techo, bajo un fuerte sol. Miré hacia arriba, y con las dos manos en alto, dije: Padre mío, mira dónde estoy, por no hacerte caso”.

Una mañana, llegué con mi hija a la biblioteca y paré a saludarlo y a presentárselo a mi hija, y a esta, al ir a saludarlo se le abrió el zapato. Él me dice: “espérate”, y abrió la guantera del carro, el mismo del accidente, y saca una bolsa con una babucha nueva y le pide que se lo mida. Al hacerlo le quedaba exacto, y me dice: “¡Es suya, niña, y le queda a la perfección!”. Ñato, ¡pero tú se lo compraste a alguien! -No te preocupes por eso, es de ella.

Estuve todos los días en la casa de la viuda de Ñato, al igual que cientos de panameños y extranjeros que guardaron vigilia, en el más grande tributo que una nación le haya brindado a sus hijos.  Durante la misa solemne en el Estadio Matuna, prácticamente fue un funeral de Estado, monseñor Dimas Cedeño en persona presidió los oficios fúnebres. La grandeza de Ñato quedó plasmada cuando al final de la misa, monseñor Dimas mencionó que faltaba algo que leer. ¡Una carta del Papa, que no recuerdo el texto! Hasta allá llegó Ñato. La Cumbia Chorrerana resonó hasta el más allá, con el permiso de Korsi.

Recientemente, fui al cementerio, y al ver su tumba, sentí el resonar de la Cumbia Chorrerana, mientras Chía canta Julia, Julia, pela la yuca… y definitivamente la cumbia chorrerana no ha muerto, porque mientras Chía y Ñato estén en los corazones de los que los recuerdan, hay cumbia para la eternidad.

¡Aún siento tu presencia, Chía y Ñato!

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Publicado el 15 de enero de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La Patria no se vende

La opinión de…….

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JORGE  GAMBOA  AROSEMENA

Luego de aprobada la ley sobre titulación de islas y costas, el problema no se ha resuelto, solo se le ha dado un matiz económico.

Si bien es cierto que ahora el Estado ingresará una buena cantidad de millones, la primera impresión de mi parte que recibí con la propuesta de la ley era que se quería acabar con la especulación en lo referente a la compra y venta de pedazos de mi patria.  Con la ley, se ha convertido en una situación elitista, porque titular más de tres hectáreas solo lo podrán hacer los que tengan alto poder adquisitivo, ya sean persona natural o jurídica, porque si algún ciudadano común tiene 10 hectáreas con derechos posesorios, le titularán 3 sin mayor costo y las otras 7 serán, por ejemplo, a 3 mil cada una, es decir, 21 mil balboas, que seguro no los tiene; pero que si un inversionista las quiere y le ofrece 25 o 30 mil por todo el globo, el que vende pagará impuesto de enajenación por las 3 hectáreas y el resto no paga. El comprador luego titulará las 7 restantes y especulará con todo el globo, vendiéndolo hasta en 50 mil la hectárea, que por 10 hectáreas sería 500 mil, habiendo invertido alrededor de 50 mil balboas. Negocio redondo.

¿Quién ganó más? ¿El Estado que tituló a 3 mil cada una de las 7 hectáreas o el empresario desarrollista, que aunque luego tenga que pagar al fisco los impuestos de esta transacción, de todas maneras le resultó un buen negocio de varios cientos de miles de balboas?

La patria es de todos y no es para que nadie lucre de la venta de sus terrenos. Que un empresario venda su fábrica, venda su supermercado, su restaurante, está vendiendo una empresa que le costó inventiva, capacidad administrativa y los activos de ella.

Que uno de estos llamados inversionistas venda un globo de terreno a precios especulativos, solo ha vendido lo mismo que compró pero a lo que no le ha añadido ninguna plusvalía proveniente de alguna capacidad empresarial, solo ha lucrado de la necesidad creada por la sociedad de consumo de ese globo de terreno.

Yo soy de la tesis de que el Estado debe regular la venta de la tierra y si alguna persona natural o jurídica vende por arriba del valor catastral, esa diferencia debe ser del Estado.   Seguro que nadie vendería ni nadie compraría para especular.

Estamos perdiendo de vista que la patria es de todos, siendo uno de sus principales componentes el territorio, por lo que no es justo que por circunstancias de oportunidad, unos se hagan de tierras que en el régimen especulativo se inflan de valor y otros no tengan acceso a esta oportunidad.

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Publicado el  15 de enero de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La pasta… su historia… y Haití

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La opinión de….

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I. Roberto Eisenmann, Jr

Guillermo Sánchez Borbón alguna vez escribió un delicioso artículo sobre la pasta y su maravilloso encuentro con el Pomodoro.

En nuestra familia todos somos amantes de la pasta, y tenemos entre nosotros a una reina de la pasta: Chabelita Aguilera de Eisenmann, esposa del primo Rodrigo Choza Eisenmann.  Sus noches de pasta son afamadas al punto que Maruja y yo somos capaces de viajar cualquier cantidad de kilómetros para decir ¡presente! ante el llamado de Chabelita para una de sus noches de pasta.

Durante la última, en presencia del poeta Sánchez Borbón, tuvo lugar la discusión sobre el origen de la pasta… que si Marco Polo trajo la pasta a Italia desde China… que si eso es cuento porque la pasta es italiana (y versiones intermedias). Yo, raudo y veloz pedí un libro a Amazon titulado Enciclopedia de la Pasta por Oretta Zanini de Vita, y me dediqué a su sabrosa lectura.

En la introducción, en el primer párrafo se lee: “hace mucho tiempo se viene repitiendo el mito de que Marco Polo trajo la pasta a Venecia, Italia, desde China. Académicos estudiosos han confirmado que los sicilianos estaban comiendo pasta hecha en casa desde mucho antes de que Marco Polo naciera. La pasta se encontró en Italia en el año 800 antes de Cristo; es más, fueron los musulmanes –durante su ocupación de Sicilia– quienes inventaron las técnicas de secado y manufactura de la pasta, hasta entonces siempre hecha en casa. En el siglo XII pasta producida en Sicilia y Sardinia ya se exportaba a tierra firme italiana, y al norte de Europa.

No hay duda pues de que la pasta es el patrimonio culinario de Italia… y punto. Incluso, el escritor Guiseppe Prezzolini ha sentenciado “el espaghetti tiene el mismo derecho que tiene Dante –o más– de pertenecer a la civilización italiana”.

El DNA de todo italiano instintivamente lo lleva a combinar la pasta con alguna salsa que produzca la combinación perfecta.

En el siglo XIX aparece el pomodoro y desde ese entonces se ha convertido en el condimento emblemático de la pastaciutta; para la historia de este matrimonio natural refiérase al artículo del poeta Sánchez donde encontrará una inmejorable descripción… hecha con humor y amor.

En cuanto a salsas: nuestra Chabelita nunca ha repetido; es cada vez más creativa y todas son de premio. En nuestra casa la italiana es Maruja (Vallarino), pero el enamorado de Italia soy yo. Sin embargo, las salsas son mías (súper amateur) y sigo la tradición italiana; voy agregando elementos que en ese momento tengo a mano, pero siempre la base es el pomodoro.

Existen más de mil 300 formas de pasta, pero yo no cambio la que para mí es la mejor: la más básica, el espaghetti.

Así queda resuelta la controversia de nuestra última tertulia sobre su origen durante una deliciosa noche de pasta en casa de Chabelita y Rodrigo (el orden en que he puesto sus nombres no solo es por cortesía de género “las damas primero”, sino por talento culinario).

Terminando este artículo ocurre el horrendo terremoto de Haití. No puedo dejar de ver las dantescas imágenes de CNN en Puerto Príncipe. Entrevistan al Presidente en el aeropuerto y a la pregunta ¿por qué está aquí en el aeropuerto’… responde: “esperanzado a la llegada de ayuda”. ¿Desde dónde despacha?… “aquí; el Palacio Presidencial está destruido, mi casa destruida, la catedral destruida, el edificio de la ONU igual, y su director está muerto”. ¿Dónde dormirá esta noche?… “no sé, pero ese es el menor de los problemas”. Las escenas tienen a los periodistas, acostumbrados a ver desastres, emocionalmente impactados. Cadáveres por todos lados, gritos de personas vivas atrapadas… y gente procurando desenterrarlas con las manos, ya que no hay ni equipos ni rescatistas.

Merece, como decía mi cuñado Raúl Vallarino –ahora sí– una invasión, pero de rescatistas, de equipo pesado, de médicos, de hospitales portátiles, de buques con contenedores cargados de todo… ¡a salvar vidas!

Las caras de los niños ensangrentados, aturdidos, perdidos, viendo muerte a todo su alrededor solo permite –a los que somos seres de fe– preguntarnos … Dios Mío, ¿por qué? ¿Por qué siempre a los más pobres y desamparados? ¿Por qué? Dios mío ¿¡por qué!?

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Publicado  el   15  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.