Sobre la violencia en Colón

.

La opinión de……

.

Roberto Moreno Obando

Diariamente observamos, con mucha preocupación, cómo en las noticias que se difunden a través de los medios de comunicación se hace referencia a los elevados índices de violencia que aquejan a la ciudad de Colón.

La tasa de homicidios per cápita en Colón es la más elevada de la República y los robos a mano armada, junto con la posesión ilícita de armas de fuego, mantienen igualmente estadísticas alarmantes.

La mayoría de estos delitos graves está relacionada al hecho de que en Colón existen numerosas pandillas que se dedican a delinquir y sus disputas por el territorio no solo ocasionan bajas entre sus miembros, sino que con frecuencia afectan a terceros inocentes.

Las autoridades han redoblado esfuerzos por controlar el flagelo de la criminalidad en Colón, aumentando las capturas de drogas y las detenciones de delincuentes, sin embargo, los que estudian el tema de la criminalidad han concluido que la represión por sí sola no resuelve el problema, ya que sus causas son múltiples y, en consecuencia, su solución requiere de un enfoque multidisciplinario.

Es evidente para aquellos que viven o trabajan diariamente en la ciudad de Colón que las desigualdades sociales que se observan en la misma son impresionantes y, a nuestro juicio, inciden en los índices de criminalidad, pues por un lado se tiene la opulencia de los negocios de la Zona Libre y de los barrios adinerados de las áreas revertidas, con la pobreza que se respira en algunos sectores de las 16 calles de Colón y lo que se conoce como el área de la carretera.

Estas inequidades sociales, aunadas a problemas como la desintegración familiar, el desempleo, la deserción escolar temprana, la corrupción, entre otros, a los que no escapa esa hermosa provincia, son un caldo de cultivo propicio para fomentar la delincuencia.

Hay esfuerzos, tanto de las entidades públicas como de las ONG, tendientes a atacar la criminalidad desde otros ángulos, como programas de resocialización de ex pandilleros, capacitación para insertarse en el mercado laboral, charlas a menores, actividades deportivas, etc., pero hemos observado que en su mayoría se trata de iniciativas aisladas y con poca coordinación de esfuerzos entre unos y otros, por lo que una política unificada de Estado en materia de criminalidad, actuando sobre la prevención, la represión y la resocialización, de manera coordinada, es indispensable.

Igualmente, es necesario dotar de recursos adecuados a todos los partícipes activos en la prevención y el combate de la criminalidad, pues en muchas ocasiones carecen de los elementos mínimos necesarios para realizar su labor con algún nivel de eficiencia.

Basta con mencionar el hecho de que existen únicamente tres juzgados de circuito para atender los delitos que ocurren en la provincia de Colón, y dos personerías, cada una con cinco funcionarios, para iniciar las investigaciones de homicidios.

Por lo anterior, se comprende y justifica la imperativa necesidad de crear un Tribunal Superior de Justicia que atienda los procesos que se generan en la jurisdicción de Colón, tal y como existe en otras provincias que no tienen ni el volumen ni la complejidad de los casos que se dan en la que una vez fue conocida como “La Tacita de Oro”.

<>

Publicado en 30  de diciembre de 2009 en el diario La Prensa a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Ante el nuevo salario mínimo

.

La opinión de…..

.

Gaspar García de Paredes Ch.

El Decreto Ejecutivo No. 263, del 21 de diciembre de  2009, por el cual “Se  fijan  las  nuevas  tasas  de  salario  mínimo en todo el  territorio  nacional”, por  sí sólo no es necesariamente  bueno ni  malo… Todo depende  de qué hagamos ahora.

Si no hacemos nada por elevar la competitividad y productividad, seguramente será una decisión que traerá tristes consecuencias –la destrucción de puestos de trabajo dentro del sector formal, el debilitamiento y la pérdida de competitividad de las empresas– como resultado de los costos adicionales que promulga el decreto, sin que los mismos se correspondan con aumentos en competitividad y productividad.

Al elevar el nivel de salario mínimo, sin productividad, se pone presión para que los puestos de trabajo de mano de obra menos calificada sean “exportados”, dejen  de ser viables en el país. Luego de los  aumentos (incluso anteriores) resulta que para sustentar un puesto que pague el nuevo salario mínimo los candidatos deben reunir más habilidades o competencias que hagan viable ese puesto de trabajo; en consecuencia, terminan desplazando a quienes tienen menos capacitación para producir.

Evidentemente hay empresas donde la  mayoría de sus colaboradores gana más que el  salario mínimo. En estas, cómo administrarán la situación dependerá del peso que tenga el salario mínimo en su gasto de planilla; o qué tanto el nuevo salario mínimo empuje los otros salarios a  subir.

Al  final, de no haber mejorías en la gestión, ahorros, mayor eficiencia, más productividad u otro elemento que pueda compensar el gasto adicional seguramente habrá presión para subir los precios al consumidor, como último recurso para mantener la salud financiera de la empresa.

Aumentar el  salario mínimo sin mejorar  la competitividad y la productividad, conlleva serias amenazas: riesgo de inflación, debilitamiento de las finanzas a las empresas, pérdida de competitividad (para pelear mercado contra productos internacionales, de donde no han experimentado aumento de costos), y obviamente la reducción de los puestos de trabajo viables o disponibles para quienes tengan menores competencias laborales.

Las peores consecuencias se darán donde se dieron cambios de región. Por ejemplo, en la región tres están los distritos con la peor realidad social del país. Lugares donde conseguir un empleo formal era muy difícil, ahora lo será más. Entre esos están: Cañazas, Chepigana, Chimán, Dolega, La Mesa, Las Palmas, Pinogana, San Lorenzo, San Félix, Santa Fe, etc.

Otros donde las empresas y sus colaboradores ahora tendrán más peso que cargar y un mayor reto para poder competir son los distritos que fueron cambiados de la región dos a la región uno. Estos son: Aguadulce, Arraiján, Bocas del Toro, Chitré, David, La Chorrera, Penonomé  y Santiago.

Lamentablemente, ni la eliminación de la región tres ni los cambios de región dos a región  uno están sustentados en estudios econométricos que nos permitan evaluar si  había mérito para hacer esos cambios. Tampoco se han estudiado las consecuencias  e implicaciones para la economía nacional y, sobre todo, para las de esos distritos o sus moradores.

La  preocupación para las empresas que experimentarán estos “saltos” de región están no sólo en los aumentos, sino que simultáneamente el cambio de región implica un aumento adicional. Ese doble aumento, y la amenaza de que esto se repita en el futuro, tiene hoy a muchos pensando si  continuar o no en la actividad en la que están. “Amenaza de que esto se repita”, porque el  presidente Martinelli  dijo: “estamos  abriendo  el  camino  para  establecer  un  solo  salario en todo el país”.

Es difícil elevar la competitividad y productividad a niveles que hagan esos aumentos viables en tan corto plazo. Algo se les ocurrirá para “resolver” –lamentablemente, en la última década, ante la escalada de costos para mantener una empresa, optan por incurrir en la informalidad– así su única contribución al fisco es si pagan impuestos al consumo.

Los panameños en la informalidad típicamente tampoco cuentan con seguridad social, ni prestaciones laborales; ni son sujetos de crédito para optar por invertir en mejorar su bienestar. Ellos viven el “día a día”. La informalidad en nuestra economía se estima en 44%, situación alarmante y que constituye una amenaza para las finanzas del país.

Necesitamos hacer un trabajo serio, y lograr efectivamente aumentar la competitividad y productividad, individual y colectiva, para poder hacerle frente a los nuevos costos. La empresa privada lleva años intentando que estos sean tratados como temas de Estado, y que los trabajemos al margen de la política  partidista.

Elevar la competitividad y productividad del país es lo que mejoraría el bienestar de la familia panameña. Lo demás son anuncios que pueden sonar populares, pero que conllevan poca posibilidad de ser una solución a los problemas de la población, pues no parten de un paradigma sostenible.

<>

Publicado en 30  de diciembre de 2009 en el diario La Prensa a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Por una educación integral

.
La opinión del Profesor…..
.

Rogelio Herrera

Las reformas en materia de educación deben correr parejas con la realidad imperante en el planeta tierra en donde lo social, político, religioso y económico se entretejen como elementos imprescindibles en el proceso educativo de cada país. Pero ello no significa que debemos inclinarnos hacia un sector y casi olvidarnos de los otros.

En el caso de Panamá, la juventud merece recibir un modelo educativo no sesgado ni incompleto. Porque ya, desde los albores de la República, nuestros primeros gobernantes supieron encauzar las energías del pueblo panameño hacia una educación que consultara todas las manifestaciones de la cultura, desde saber distinguir una obra de arte y conocer el valor estético encerrado en un poema, hasta saber escribir y redactar con soltura y corrección, así como conocer los elementos de las matemáticas y la geometría, y conocer los principios generales de las Ciencias Naturales.

Pero hoy, considerando las consecuencias y los efectos del fenómeno de la globalización con la incorporación de novedosas técnicas (Internet e Intranet) que amplían más y más las posibilidades de los procesos de enseñar y aprender se abren todavía más las perspectivas de que nuestros jóvenes estudiantes lleguen a tener una formación más amplia, más profunda y, sobre todo más completa e integral.

Pero cuando se habla de una educación integral para la juventud panameña con ello se quiere significar una formación educativa no homogénea, no estandarizada ni tampoco sesgada, obtusa, con la mirada dirigida hacia un solo lado. Y es que se hace necesario que los niños y los adolescentes panameños tengan el derecho y el deber de saber desarrollar una concepción universalista del mundo y de la vida. Y que, dentro de esta perspectiva sean plenamente conscientes de que, por ejemplo, nuestro país tiene su propio destino, su propia identidad nacional y un perfil que marca su hacer cultural.

En consecuencia, nuestro futuro en materia educativa debe ceñirse a los cánones apoyados en los aspectos de la dinámica creativa. No debe estar orientada hacia aquellos modelos que exaltan la codicia o el interés por aquellos valores puramente utilitarios y mercantiles. Y eso sí nuestra educación debe tener como premisas fundamentales el respeto a los altos valores del espíritu y entre éstos, lo sagrado, lo ético, la filosofía, mas sobre todo rendirle culto a las grandes verdades que le dan sentido a la vida.

<>

Publicado en 29 de diciembre de 2009 en el diario El Panamá America, y el 5 de enero de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Deseos para el Año Nuevo

.
La opinión de la Doctora en Medicina…..
.

Marisín Villalaz de Arias

El año 2009 se ha ido rápidamente. Ayer no más celebramos su llegada y ya lo despedimos. Han sucedido tantas cosas buenas y malas que no alcanzaría para señalarlas. Pero veamos que esperamos del próximo. Necesitamos un cambio radical en la mentalidad y en la cultura de los panameños tanto de los que manejan como de los peatones, de los gobernantes como gobernados, de trabajadores como empresarios, de pobres como ricos.
Nuestros problemas no están en la falta de calles ni en la Constitución militarista, ni en las instituciones; está en nosotros, en nuestra manera de ser y de ver las cosas; está en nuestra cultura que cada vez la perdemos más; está en el comportamiento en la calle y en el hogar, en lo individual y en sociedad.
Las instituciones las formamos los hombres y mujeres de este país y somos los equivocados hasta llevarlo al descalabro, a la mala distribución de la riqueza, a la irresponsabilidad, al populismo heredado, a la falta de valores porque nosotros los veneramos o los violamos.

Yo pido para mi patria esos cambios porque Panamá es una tierra bendita por Dios que nos ha dado riquezas para repartir; honremos ese honor y ese don para que el Altísimo continúe proveyendo lo necesario.

Respetemos la naturaleza y los ángeles de la Guarda que nos acompañan en las calles cuando manejamos mal, cuando gobernamos para los menos y no para la mayoría. Quiero pedir responsabilidad en nuestros actos, amor al trabajo que tenemos, respeto por los que nos rodean, agradecimiento por lo que tenemos y fidelidad a las condiciones socio-políticas que nos acompañan. Mejoremos nuestro vocabulario, nuestra cultura, leamos más y asimilemos mejor.

Cuando los panameños nos dispongamos a cambiar nuestra manera de pensar y olvidemos el juega vivo para tener tolerancia y benevolencia, hemos reunido muchos de los valores que yo quisiera que aprendiéramos para ponerlos en práctica y ser mejores ciudadanos amando la patria y sus símbolos; amando su gente y llevando en el corazón un amor inmenso a Dios y a nuestros semejantes.

Lector que me lees, analiza mis deseos y hazlos tuyos aunque tengamos que pagar una penitencia para alcanzarlos y conservarlos. Cuéntalos a los que no me leen y formemos un grupo grande para que se cumplan nuestros sueños, estos y los de cada uno de ustedes. Que Dios los bendiga por leerme y tengan el mejor de los años 2010.

<>

Publicado en 30 de diciembre de 2009 en el diario El Panamá America, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Teatro

.
La opinión del Profesor….
.

Ernesto Quintero

Podemos afirmar que el teatro es una expresión donde se desarrolla teatralidades. Está integrado por signos verbales, visuales, gestuales y auditivos que se presentan en variados espacios ante un sinnúmero de personas.

El teatro es como un lugar para contemplar el arte cuyo término en griego, significa lugar para ver.

Asimismo, tiene mucha relación con la actuación donde se incluye espectáculos, música, discursos y sonidos.

Por otro lado, conceptuamos que en Iberoamérica, el teatro empezará la búsqueda de una dramaturgia propia, con rasgos distintivos en cada país; en este sentido, destaca la experiencia llevada a cabo por el Colombiano Enrique Buenaventura.

En el teatro latinoamericano sobresalen Egor Wolf, Jorge Díaz, Vicente Leñero, Rodolfo Usigli, entre otros, que realizaron aporte intelectual para enriquecer la vida cultural y social del pueblo, de nuestro continente.

En nuestro país, creemos que todavía no existe un teatro netamente panameño, porque está en proceso de inicio, pues falta mucho para que alcance su perfeccionamiento, sin embargo, ha habido algunas representaciones de ciertos espectáculos que son considerados propios de una esencia a través de los años.

Por ello es indispensable incluir el teatro en los programas de estudio a nivel secundario como una asignatura, ya que los jóvenes son capaces de desarrollar sus destrezas y el talento para que en Panamá haya en un futuro cercano artistas de alto perfil, a fin de levantar nuestra cultura teatral a nivel internacional.

<>

Publicado en 30 de diciembre de 2009 en el diario El Panamá America, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Balance de la educación en 2009

.

La opinión de….

.

Amarilis A. Montero G.

Las expectativas de un cambio de gobierno con más esperanzas por una mejor educación daban la bienvenida al 2009. A punto de concluir este año no debemos dejar de lado que, en la mayoría de los casos, seguimos estancados en la problemática educativa.

¿Se ha avanzado en nuestra educación? Casi seis meses después de entrar en funciones el nuevo gobierno ¿qué se ha hecho para enderezar la nave educativa panameña? Se habla mucho, pero se ha visto poco avance concreto.

A principios de 2009, nos encontramos con la problemática del inicio del año lectivo. Los problemas administrativos que implican la finalización de las reparaciones de las escuelas, la secuela de la remoción de la fibra de vidrio y demás llevaron al Ministerio de Educación (Meduca) a empezar el año escolar en abril.

Con los comicios electorales a la vuelta de la esquina, los panameños nos concentramos en la política y los posibles ganadores. Y con la victoria aplastante de Ricardo Martinelli como presidente por Cambio Democrático y su coalición de partidos, la inquietud por saber quiénes iban a ser los ministros del nuevo gobierno surgió inmediatamente.

Lo primero que declaró el recién electo presidente Martinelli fue asegurar al país que iba a escoger a los mejores para dirigir los ministerios. El nombre de la periodista Lucy Molinar empezó a sonar con fuerza para el Meduca. ¿Por qué una periodista para un ministerio tan técnico, burocrático y políticamente infestado como el Meduca? Tal parece que los anteriores ministros “más graduados que un termómetro” en educación, no habían hecho su trabajo a cabalidad. Había que poner a alguien que actuara, ante la poca eficiencia de los anteriores ministros. Días antes del anuncio oficial, la periodista Molinar rechaza los rumores de su posible designación. Al final acepta el cargo como un reto.

Los primeros días después de su aceptación a ser parte del gobierno Martinelli, la periodista Molinar empezó a visitar algunas instituciones como la Contraloría para enterarse de las auditorías que se estaban haciendo con los fondos otorgados al Meduca. Por la expresión reflejada en el rostro de la ministra al final de las reuniones, me pareció que acababa de escuchar los Cuentos de la Cripta. A pesar de las adversidades, Lucy Molinar gozaba de la aceptación ciudadana para el cargo y contaba con el apoyo del presidente electo Martinelli.

Para julio de 2009, empiezan los cambios a lo interno del Meduca. La profesora Mirna de Crespo sobrevivió el cambio de gobierno y se mantuvo a la cabeza del Viceministerio Académico. Pienso que fue lo mejor ya que Lucy Molinar necesitaba de alguien que estuviera al tanto del manejo interno del ministerio. Como era de esperarse, los cambios en otros puestos claves sí se dieron. La abogada Maruquel Pabón de Ramírez asume el cargo del Viceministerio Administrativo, mientras que el veterano educador Raymundo Hurtado Lay es asignado como director nacional de Educación. Con el cuadro administrativo hecho, se debía empezar a trabajar cuanto antes.

Los primeros meses del nuevo gobierno empezaron con mucho entusiasmo. Las pancartas de “Ahora le toca al pueblo” empezaban a aparecer por todas partes. La ciudadanía aplaudía las acciones del nuevo presidente que buscaba devolverle al pueblo lo que otros habían concedido ilegalmente. En materia educativa no puedo decir que se nos ha devuelto mucho. Sin embargo, ahora que dos ex ministros de educación se encuentran detenidos por la mala utilización de los recursos del Estado, podemos decir que la justicia está llegando a los altos mandos.

Ambos altos funcionarios están en su pleno derecho de defenderse y aportar a las investigaciones. Una cosa es cierta, si se les encuentra culpable de actos de corrupción, no debemos de olvidar que ellos no trabajaron solos.

A punto de terminar el año 2009, ya puedo ver que se acerca una tormenta en plena estación seca 2010. Los gremios magisteriales ya se están preparando para enfrentar a la ministra ante los nuevos cambios curriculares. A pesar de las múltiples reuniones que han llevado a cabo los gremios docentes y el Meduca, no parece haber consenso.

Por más que se insista que ningún docente va a perder su plaza de trabajo, los dirigentes docentes ven sus puestos en peligro al reducirse la oferta académica en los colegios oficiales. Las conquistas gremiales se van a defender a capa y espada, sin duda.

Para el resto de la ciudadanía que tenemos que ver con esta problemática ya que somos parte de ella, nos queda esperar a que las partes se pongan de acuerdo. Mientras tanto, deseamos que por fin se enderece la nave del Meduca, porque al final los que van a sufrir son los actores principales en este drama: los estudiantes.

¿Cómo evaluaríamos el año 2009 en materia académica? Mucha bulla y pocas nueces hasta ahora. El año 2010 no va a ser diferente al 2009, si no se hacen cambios sustanciales y se despolitiza la educación nacional. Un país sin buena educación permanecerá en el atraso siempre.

<>

Publicado en 26  de diciembre de 2009 en el diario La Prensa a quien damos, lo mismo que a la  autora, todo el crédito que le corresponde.

De palabras y frases en fechas de inocentes

.

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

.

MODESTO A. TUÑÓN F.

Uno de los aspectos que más llamó mi interés cuando estudié la lengua española en la universidad fue el origen de las palabras o su etimología.

Afortunadamente Pablo Pinilla me enseñó todo el latín que pude aprender y también, dos profesoras —Mercedes Bolaños y Elsie Alvarado de Ricord— contribuyeron a conocer ese tránsito de los conceptos, desde sus raíces latinas o griegas y el proceso de transformación, hasta llegar a las formas definitivas como se plasmaron en el léxico del castellano.

Términos tan particulares como “ murciélago ”, formado con las palabras latinas mus , muris que significa ratón y caeculus , ciego ; o también “ hojaldre ”, aquella pasta amasada que al hornearse forma hojas delgadas superpuestas (mil hojas), pero que frita, se consume en el desayuno, eran de suma curiosidad y fomentaban cierta hilaridad.

En estos de panes y cocinas, hay mucha leyenda y anécdotas que se pierden en la memoria. Panettone , es una de ellas y tiene varias historias que tratan de explicar su origen. Una de ellas expone que a un antiguo panadero, llamado Toni en la región de Lombardía en Italia, se le ocurrió un día preparar una masa con almendras, frutas y miel.   Se hizo popular y la gente pedía el “ pan de Toni ”. De allí derivó a Panettone.

Otras anécdotas hablan de un duque milanés que ofrecía un banquete durante el siglo XV y su cocinero tuvo un percance cuando horneaba el postre. Hubo una crisis que fue superada porque un lavaplatos llamado Toni, cedió las sobras de los ingredientes para un pan dulce; se presentó y gustó a los comensales. Se hizo famosa esta receta accidental y el postre adquirió el nombre de su autor.

Una palabra tan común como “ sorteo ” proviene del griego. En esa antigua cultura, los puestos públicos eran asignados al azar y a través de bolas o pedacitos de madera marcados, llamados sortes , que dieron origen a la palabra “ sorteo ”, por donde se creía que se expresaba el oráculo.

Las expresiones a veces tienen orígenes no tan lingüísticos, sino más bien coyunturales. Un ejemplo, como lo expone la página web Del dicho al hecho es la frase “ vérselas negras ” o “ tocarle a uno la negra ”, pues, las bolas blancas de aquellos sorteos expresaban la suerte venturosa de haber sido seleccionado y las negras, lo contrario.   El concepto no tiene el sentido estereotipado al que por lo general se alude hoy.

Los cubanos del siglo pasado solían llamar a los automóviles ” fotingos ”, pero es interesante saber el porqué, pues la palabra no existe en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

La Ford Motor Company de los Estados Unidos sacó en 1908 su famoso Ford Modelo “ T ”. Este nuevo vehículo “ T ” incorporó la modalidad del sistema de tres pedales: embrague, freno y acelerador. La publicidad de la Ford describía la novedad como el sistema de ” foot it and go ”; es decir, pisar y arrancar.

Los primeros automóviles arribaron a Cuba en 1899 y eran de fabricación francesa, pero cuando el modelo Ford llegó al país se hizo popular y los criollos comenzaron a usar la palabra “ fotingo ” (cubanizando la frase “ foot it and go ”) para designar al modelo “ T ” de la Ford. También le llamaban “ tres patas ” (embrague, freno y acelerador).

Estas experiencias recuerdan también la expresión “ pedir cacao ”. Cuando desde América, el monje español fray Aguilar envió las primeras muestras de la planta de cacao a sus colegas de congregación al Monasterio de Piedra. Al principio no gustó, a causa de su sabor amargo y fue utilizado exclusivamente con fines medicinales.

Con posterioridad, a unas monjas del Convento de Guajaca se les ocurrió agregarle azúcar al preparado de cacao. Esto causó furor, primero en España y luego en toda Europa. La Iglesia entonces, se debatía sobre si esa bebida rompía o no el ayuno pascual; mientras, el pueblo discutía acerca de cuál era la mejor forma de tomarlo: espeso o claro.

Para algunos, el chocolate se debía beber muy cargado de cacao y se prefería espeso, o sea, “ a la española ”; para otros, el gusto se inclinaba por la forma “ a la francesa ”; esto es, más claro y diluido en leche. La primera fue la ganadora, por lo que la expresión “ las cosas claras y el chocolate espeso ” se popularizó en el sentido de llamar a las cosas por su nombre.

La palabra guajiro proviene de la guerra de independencia de 1895 en Cuba. El campesinado cubano se unió a las tropas libertadoras que comandaba el Generalísimo Máximo Gómez, nacido en la isla de Quisqueya (República Dominicana) y el adalid de la libertad de Cuba, José Martí y Pérez.

La guerra del 95, como llaman los cubanos a la guerra de la independencia, ya casi estaba ganada por los mambises (palabra despectiva de los españoles hacia las tropas cubanas). Cuando las fuerzas norteamericanas desembarcaron en Cuba, le llamaban a los combatientes cubanos war heroes (héroes de guerra), para el oído de los campesinos y otros cubanos al comando de la tropas sonaba a “ guajiro ”.

También cubana es una frase que muchos usamos sin conocer su significado: “ la hora de los mameyes ”.

Esta frase, según cuentan, se originó hace más de doscientos años durante la toma de La Habana por los ingleses. Durante ese episodio los habaneros, con esa costumbre tan cubana de ridiculizar a los enemigos, dieron en llamar “ mameyes ” a los soldados ingleses por el color del uniforme que vestían: chaqueta roja—mamey y pantalón negro.

Por aquella época La Habana estaba rodeada por una muralla que la protegía de corsarios y piratas. Cada noche a las nueve se disparaba un cañonazo desde la fortaleza del Morro, para avisar a los habaneros que las puertas de la muralla se cerrarían durante la noche. Y como a esa hora los odiosos “ mameyes ” se hacían más visibles al patrullar las calles, los habaneros bautizaron a las nueve de la noche como “ la hora de los mameyes ”.

<>

Publicado en 30 de diciembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.