Para mi madre

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De la inspiración del estudiante de periodismo….

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LUIS ANTONIO TAMAYO

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Eres la rosa que adorna el paisaje de mi jardín. Eres el rayo de sol que atraviesa mi ventana y me hace despertar cada mañana.

Eres la luz que me alumbra en la oscuridad. Eres la que me da la fuerza para afrontar la adversidad; cuando la tristeza me invade, tienes la magia para hacerme reír.

En la soledad eres la que me acompaña. Eres aquel sendero que me guía, que si me llegaras a faltar algún día seguro moriría. Oh, dónde encontraré otra igual, si eres la que en las noches me hace sonar. Eres la fuente de mi inspiración, para ti no hay comparación y no podría lastimarte ni con el pétalo de una flor.

Quisiera regalarte mil poemas, hacerte una diadema con cristales de perlas y verte brillar al lado de las estrellas.

Eres el amor que nunca se acaba, que me perdona, a pesar de mis errores. Eres la que me enseña día tras días el valor de la vida, que solo tenemos una oportunidad para poder lograr lo que queramos ser; que nunca es tarde para soñar y si algún día llegara a caer, levantarme del suelo y empezar de nuevo.

Hoy, gracias a Dios, te tengo conmigo, con mi puño y letra esta nota te he dedicado, porque el día que te marches de mi lado no podré encontrar otra como tú; porque he mencionado que eres, eres y eres tantas cosas, pero lo más importante es que eres mi madre.

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Publicado el  4 de diciembre en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Cumbre sobre cambio climático

La opinión de la especialista en comunicación….
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ALEJANDRA ARAÚZ

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Del lunes 7 hasta el viernes 18 de diciembre se efectuará en Copenhague, Dinamarca, la XV Conferencia Internacional Sobre el Cambio Climático, comúnmente llamada como la Cumbre de Copenhague.

A pesar de tratarse de la décimo quinta versión, esta reunión de jefes de estado y gobierno, ong’s y organismos interinstitucionales, se reviste de especial importancia toda vez que tiene como fin, preparar los próximos objetivos que reemplazarán a los acordados en el Protocolo de Kyoto –de paso jamás plenamente consensuados o acogidos-, cuya fecha de expiración está en un no muy lejano año 2012.

A diferencia de versiones anteriores, en esta ocasión el presidente de EEUU sí acudirá al encuentro y ello ha dado a la comunidad internacional cierto grado de esperanza, toda vez que se espera que la política del cambio del presidente Barak Obama, alcance también el tema ecológico y se adopten en la nación americana medidas concretas para contribuir a la contención del calentamiento global. La naturaleza ha manifestado su descontento con el calentamiento global producto del incremento en casi un 100% -solamente en los últimos 100 años- de los gases (como CO2 y vapor de agua) que provocan el efecto invernadero. Las devastadoras secuelas son diarias y perjudican primordialmente a la población más vulnerable en los países poco desarrollados.

El cambio climático, la pobreza y la seguridad alimentaria son tres problemas que pueden y deben enfrentarse con una misma estrategia, que no es otra que modificando las actividades productivas hacia prácticas que procuren el uso racional y responsable de los recursos naturales, disminuyendo a su vez el uso de energías de origen fósil y en su lugar incrementar los esfuerzos en la recuperación de los recursos degradados.

La lista de prácticas que la población puede implementar para reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero es tan larga como sencilla y es que éstas van desde no utilizar aerosoles, hasta caminar más y usar menos el auto, pasando por reutilizar, reciclar y reducir en general el consumo de energía, sin que esto se traduzca en una disminución de la calidad de vida de las familias.

En Panamá, como en el resto del planeta, el cambio climático está haciendo de las suyas, cada vez es más difícil producir alimentos y con ello se perpetúa la pobreza. Todavía estamos a tiempo para mitigar y revertir estos efectos, pero para ello hace falta más voluntad, determinación y sobre todo acción. Hoy en el día mundial de la conservación haz tu contribución: reflexiona y actúa.

*Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño.

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Publicado el  4  de diciembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que le corresponde.

Panamá frente a la crisis mundial

La opinión de…..

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Manuel  Castillero

Este artículo examina las perspectivas de Panamá frente a la crisis mundial y evalúa cómo la competitividad puede constituirse en la clave del éxito a mediano y largo plazo.

A partir del primer trimestre de 2008, bancos como Bern Stern y UBS declaran gigantescas pérdidas asociadas a sus carteras hipotecarias. Esos hechos marcan una era de convulsión en los mercados financieros y la economía global.   La recesión desde ese momento deprime el valor de un amplio espectro de activos ocasionando la intervención de bancos en Estados Unidos y otros países de Europa, y el cierre de miles de empresas a nivel global.

La crisis, de paso, ha disminuido el ritmo del comercio internacional y por consiguiente de la economía mundial, situación que se exacerba por la caída de la demanda y las medidas restrictivas (proteccionistas) a las cuales han recurrido tanto naciones desarrolladas como no desarrolladas, en un intento por paliar los embates de esta coyuntura.

Este contexto ha generado que los escépticos pongan en tela de duda la viabilidad o sostenibilidad de la globalización. Cierto es que habrá cambios, sobre todo en los mercados financieros donde se incrementarán las regulaciones.   Pasará tiempo antes que se “normalice” el valor de activos como los bienes inmuebles y balances financieros de bancos, empresas y personas que han perdido miles de millones de dólares.

Sin embargo, más allá de estos reveses, la economía mundial se habrá de normalizar.   Los fundamentos de la llamada economía de mercado siguen en pie, y los factores que subyacen la globalización como el avance tecnológico, la integración de políticas públicas, la reducción de barreras al comercio y la inversión siguen vigentes.

La teoría de los ciclos de negocios y la experiencia de otras crisis mundiales llevan a concluir que habrá una expansión en los años venideros y que además se afianzará la globalización.

Para cuando esto ocurra, Panamá tendrá que estar preparada, y por ende, debe ahora continuar y profundizar las políticas y estrategias que estimulen su competitividad, a objeto de incentivar sus exportaciones y revigorizar su crecimiento dentro del marco de un desarrollo económico y social integral.

Panamá es una economía con sectores altamente eficientes en la exportación de ciertos bienes y servicios, lo que puede mejorarse mediante diversas políticas. Actualmente la expansión del Canal contribuirá a reforzar el liderazgo de Panamá en materia naviera y comercial, aumentando no sólo la competividad de la ruta sino de los demás sectores que conforman el conglomerado de transporte internacional.

El turismo constituye un sector pujante cuya sostenibilidad exige promover al país como destino y mejorar el encadenamiento entre los agentes que participan en este conglomerado, para fortificar la complementariedad de los servicios de transporte, alojamiento, comercio y recreación, entre otros.

Igualmente, se debe estimular la competitividad de las actividades agropecuarias y agroindustriales, lo que exige continuar con un progresivo ajuste arancelario, y modernizar estos sectores mediante la reconversión, la innovación y la asistencia técnica, así como mediante incentivos a la productividad, y el mejoramiento de la infraestructura física y tecnológica que le darán sustento y renovado vigor a la oferta nacional y a la exportable. Resulta claro que, más allá de los temporales reveses que han sufrido las exportaciones agrícolas, deberán promoverse las estrategias que permitan a estos rubros insertarse de manera sostenible y efectiva en el mercado mundial.

Finalmente, debe potenciarse al país como un centro de telecomunicaciones y de comercio electrónico, desarrollando la tecnología de la información (TIC) para expandir la plataforma digital del país. Esto a su vez conlleva aprovechar de manera más cabal las llamadas redes de fibra óptica que pasan por Panamá, desarrollar más sistemas de gobierno electrónico, incrementar el acceso de la población a la red y fortalecer la asociatividad entre los diversos agentes públicos y privados que conforman el cluster tecnológico.

La estrategia persigue no sólo mejorar la competitividad sino, de paso, consolidar la capacidad del país para gozar de mayor versatilidad para adaptarse a un entorno mundial en perenne cambio, entorno que, dicho sea de paso, no estará exento de contratiempos.

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Publicado el 4 de diciembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

En aras de una Navidad diferente

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La opinión del Economista…..
JOSÉ  MARÍA  JAÉN

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He seguido con detenimiento el proyecto “La Navidad más grande del mundo”, presentado por el alcalde Bosco Vallarino, el cual ha generado una encendida controversia.

Abordo este tema desde la perspectiva de un producto turístico, que debe ser mercadeado nacional e internacionalmente, como un producto “ mix ” y en consecuencia considerar los beneficios económicos, sociales y religiosos que aportará al país.

Un producto “ mix ”, es un conjunto de productos relacionados, que generan mayores ingresos al mercadearse juntos. Esta estrategia de mercadeo implica un menor gasto de promoción, por lo que aún permaneciendo igual a los otros costos, la actividad reporta mayor utilidad. Además, constituye una oferta diversificada para el turismo nacional e internacional.

Es importante señalar que el diseño de este producto enfocado en “ Villas Navideñas ”, fue estructurado desde una perspectiva diferente, con el fin de presentarlo en diciembre a la comunidad nacional e internacional, con carácter permanente y sostenible, lo cual permitió elaborar un conjunto de atractivas actividades recreativas, como: Concierto Navideño por la Paz, Posada, El Nacimiento del Niño Dios, Noche de Villancicos, donde se espera que participen 25,000 personas en la tradicional Posada Navideña, entre otros.

El desarrollo de esta actividad traerá varios beneficios económicos, que pueden ser identificados así: Impacto directo en la ocupación de habitaciones hoteleras, porque la misma se vería beneficiada con un aumento en el flujo del turismo receptivo internacional y en consecuencia dicha ocupación aumentaría.

Las cifras estadísticas de la Autoridad de Turismo de Panamá, referente a los hoteles de primera, para el periodo enero 2008 a septiembre de 2009, indican que en el año 2009, se han vendido 142,430 habitaciones menos que en el 2008, hecho éste muy significativo si consideramos que las habitaciones de los hoteles se deben evaluar como un producto perecedero, es decir, que las habitaciones que se dejaron de vender, no podrán ser vendidas.

Otros beneficios de tipo fiscal son: aumento de las recaudaciones, producto de un incremento en las tasas de hospedaje, de la venta de la tasa cobrada por ingresar al país, de la tasa de salida por vía aérea, el I.T.B.M. producto de las compras realizadas por el turismo interior, entre otras.

El proyecto producirá empleos directos e indirectos. Los empleos directos, estarán constituidos por los que se generarán en la etapa de instalaciones de las estructuras y aquellos puestos de trabajo permanente, como consecuencia de la operación del mismo. En tanto que los empleos indirectos derivarán de la producción de los insumos que demanda la actividad, además de las inversiones inducidas que se generan de los aumentos de la demanda efectiva. Además, esta actividad tiene un impacto positivo en el aspecto social. Todos los que estén en la Ciudad de Panamá en diciembre tendrán acceso al evento, sin costo.

El desarrollo de las actividades, en un ambiente de alegría y seguridad, será una excelente oportunidad para que nuestras familias tengan un periodo de sana diversión en un ambiente netamente religioso.

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Publicado el  4 de diciembre en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Estado de Derecho: Hombres e Instituciones

La opinión del Abogado y Docente Universitario….

Silvio Guerra Morales

La pregunta sería: ¿Somos las personas las que estamos en crisis o están en crisis las instituciones? Pareciera algo redundante sostener que los hombres están en crisis y las instituciones también están en crisis.   O podríamos decir que en crisis están los hombres y no las instituciones y que éstas funcionan u operan conforme los hombres, los que las dirigen, desean que funcionen. En fin son éstos los que las conducen.

Por otra parte, también podríamos decir que las instituciones nunca podrían estar en crisis dado que están son cuerpos sin alma, estructuras reguladas por las leyes, por el ordenamiento jurídico y que son quienes las representan los que les establecen la tónica de su operatividad que puede redundar en resultados positivos o negativos. Si fracasan las instituciones, a raíz de ello muchos suelen decir que quien realmente ha fracasado es el hombre y que el sujeto imputable de dicho fracaso es solamente él.

Sin embargo, dentro de estas reflexiones, tal vez aproximadas a la lógica de las cosas conforme al orden natural o a una especie de iniciativa epistemológica por discernir el carácter verdadero o falsacionario de las instituciones propias del Estado y que se hallan plasmadas en nuestras leyes, estimamos propicio advertir que en todas las épocas han existido buenos y malos dirigentes.

Los buenos nunca se hicieron depender del institucionalismo, aunque lo respetaron y se proyectaron por encima de las meras formas, se empinaron sobre proyectos visionarios y dieron al traste con esperanzas muertas plasmando en la realidad cuestiones asequibles para la sociedad o para los gobernantes.

A raíz de esas preocupaciones y concreciones, estos buenos líderes o gobernantes dieron a sus naciones nuevas instituciones y evolucionaron desde el carácter monarcal, autoritario, de las formas de gobernar heredadas del pasado y caracterizadas por un autocratismo perverso que al final daba cuentas de un burocratismo cuyo mejor canto rimaba con la estrofa “todo depende del hombre que manda”, para luego dirigirse o encaminarse por los senderos del auténtico Estado de Derecho como mejor forma o expresión del estado natural y político en que los hombres y mujeres deseamos convivir.

No puede haber admiración al Estado conducido antojadizamente; no pueden haber felicitaciones para los hombres que dirigen las instituciones a su capricho y menos vítores para quienes desde un ministerio empujan su propia perfidia y desorganización, haciendo que ruede, cuesta abajo, toda posibilidad de mejorar a los hombres y de perfeccionar a las instituciones.

Se impone, luego, en nuestro medio, una cultura que proyecte la concordia, la paz, el sosiego doméstico, y que paralice, de una vez por todas, la insidiosa malquerencia de quienes, desde la cúpula del poder, sea de la clase que fuere, siembran el miedo, el patetismo y la promoción de la división entre panameños y panameñas.

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Publicado el  4  de diciembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

La cultura de la legalidad

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La opinión de….

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SEVERINO   MEJIA

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Dicen que la gota horada la roca, así mismo continuaremos expresando nuestra opinión sobre un tema de vital importancia: la cultura de la legalidad; no desde un punto vista jurídico, sino con un enfoque social.

La cultura de la legalidad sería la respuesta en un país en donde todo el mundo hace lo que le viene en gana, sin importar las consecuencias futuras y el impacto en el resto del conglomerado social.  Todos los días vemos conductas inapropiadas que son malos ejemplos para los jóvenes.

Los conductores que toman los hombros del corredor para adelantar a los demás vehículos y, después, entrar al carril correcto por la fuerza; el “yo no voy” del servicio selectivo; el desorden del transporte público colectivo, llámese “Diablos Rojos”, y el irrespeto a los peatones que intentan cruzar la calle usando la línea de seguridad son algunos malos ejemplos de conductas que vemos a diario en nuestras calles.

No pretendo hacer juicios sumarios, pues está demostrado que aquel que los hace juzga de forma equivocada; cuando me refiero al ciudadano, estoy consciente de que dentro de ese grupo hay quienes son excepciones.

Es difícil lograr, por nuestra idiosincrasia, reducir a cero las conductas antisociales que ponen en riesgo el equilibrio social, pero si se refuerza la educación sobre este tema, si los medios de comunicación social juegan un rol de primer orden –no resaltando únicamente hechos policivos o de accidentes de tránsito–, estoy seguro de que se logrará una disminución significativa de estas anticonductas.

Con esto no pretendo ser Michelle Nostradamus, ni predecir la conducta del ser humano, pero sí comprenderla.

Por lo anterior, desde el Instituto de Criminología de la Universidad de Panamá, impulsamos la necesidad de que se practique más la cultura de legalidad entre los ciudadanos. Tenemos la visión de crear un diplomado, como primer paso, organizar foros de expresión, conferencias y, en general, desarrollar cualquier iniciativa que atraiga la atención en un tema que nos ayudará a convivir en una sociedad sometida a la inseguridad, a los tranques y a los problemas propios de nuestras vidas, que incrementan el estrés, la intolerancia, el juega vivo y el poco importa.

Es un trabajo de arriera al que todos debemos comprometernos o involucrarnos. No importa si eres de un partido político tal o practicas una religión diferente, lo importante es dar un paso en la dirección correcta para mejorar nuestra convivencia pacífica en este pequeño país.

En pocas palabras, se trata de que el ciudadano haga todo aquello que le permiten las normas jurídicas y se abstenga de hacer lo prohibido; y que el Gobierno solo practique las facultades que le son conferidas. En la medida que los gobiernos pongan el ejemplo, la sociedad los imitará.

Necesitamos refundar la República; hagamos que Panamá renazca, tal como ocurrió en la ciudad de Palermo, en Italia, en el enfrentamiento contra la mafia.

La cultura de la legalidad está casada con el estado de derecho.   Como dice Israel Castillo Olivera, licenciado en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Quintana Roo, México: “con esto me refiero a la causa de ser de ese ente abstracto en una realidad que se materialice a través de sus instituciones y funcionarios, así como de sus normas”.

Sin duda, hay mucho que hacer para reforzar la cultura de la legalidad.  Los medios pueden ayudar a impulsar el tema que es de beneficio para todos; el Ministerio de Educación también debe jugar un rol clave y, para eso, debe apoyarse en el Decreto Ejecutivo No. 178 que crea la Comisión Nacional para el Desarrollo y Fortalecimiento de la Educación en Valores Éticos, Morales, Espirituales y una cultura de la legalidad.

¡Empecemos por ahí!

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Publicado el 4 de diciembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

La Carrera Judicial

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La opinión del Ex Funcionario de Carrera Judicial…

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JUAN  ALVARADO

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La Constitución Política en su artículo 305 instituye la Carrera Judicial y la misma tiene que reglamentarse conforme a los principios del sistema de méritos. La Carrera Judicial termina a nivel de la magistratura de Tribunal Superior y desde este cargo a ocupar la magistratura de la Corte Suprema se produce un abismo, porque este nombramiento lo hace el Consejo de Gabinete, con sujeción a la aprobación de la Asamblea Nacional. Es aquí donde se rompe el principio de la separación de los Órganos del Estado, por la intromisión de un órgano en otro.

La Constitución Nacional no faculta a los dignatarios de la Corte Suprema a intervenir en la formación del Consejo de Gabinete del Ejecutivo ni a la conformación de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, pero en cambio permite que el Ejecutivo y el Legislativo tengan injerencia en los nombramientos de los magistrados de la Corte Suprema, y se pretende también que grupos ajenos al Órgano Judicial tengan participación en estos nombramientos, sin contar con el grupo principal, que es la Asociación de Jueces y Magistrados.   Con este sistema, es un milagro que un fiscal o magistrado de Tribunal Superior de la Justicia Ordinaria actualmente activo termine su carrera judicial como procurador o magistrado de la Corte. Desde 1990 hasta la fecha, se han nombrado más de 20 magistrados fuera del Sistema Judicial, si acaso solamente uno salió de la organización judicial.

Constituye una bofetada denigrante para los funcionarios de Carrera Judicial cada vez que se les ignora y no se les toma en consideración cuando son los más aptos e idóneos para ocupar cualquiera cargo de las salas de la Corte Suprema.

La independencia judicial, tiene dos caminos: la elección popular, mediante la cual el pueblo elige a sus magistrados, con el agravante del tiempo, el costo económico y que estos candidatos provengan de partidos políticos o mediante el Consejo de la Judicatura, un organismo que debe tener rango constitucional, y que sea el gobierno de los jueces, mediante el proceso de cooptación, el que escoja a los ministros de la Corte. Se trata de un trinomio: Consejo de la Judicatura (el órgano nominador), Consejo Judicial (el órgano que regula el escalafón) y la Escuela Judicial (el órgano que acredita los créditos). Estos magistrados serían independientes y apolíticos, porque no le deberían su nombramiento a nadie en particular ni a ningún organismo extraño al Órgano Judicial.

Señor presidente, Ricardo Martinelli, si bien todavía no existe el Consejo de la Judicatura, la Constitución Política le delega a usted, conjuntamente con el Legislativo, la facultad de hacer los nombramientos para magistrados de la Corte Suprema y usted es el único ciudadano legitimado por el pueblo para representar a esta sociedad civil. Haga justicia a la justicia y nombre a aquellos funcionarios de Carrera Judicial que tienen la vocación, los créditos y las aptitudes para ejercer los cargos vacantes de la Rama Penal y la Sala Tercera de la Corte. Si los funcionarios de Carrera Judicial son idóneos para ser suplentes de los principales, ¿por qué no lo son para ejercer esos cargos como titulares? La Carrera Judicial es de abajo hacia arriba, pero es muy sabroso caer de arriba y sentarse cuando la mesa está servida.


Si los funcionarios de Carrera Judicial son idóneos para ser suplentes (…), ¿por qué no lo son para ejercer (…) como titulares?”.

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Publicado el  4 de diciembre en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.