Programa FLACSO-PANAMA

La opinión del Periodista….
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ROLANDO  A.  GITTENS
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Existen dos caras de la Universidad de Panamá. Una de cierre de calles por estudiantes y de controversia por el poder que protagonizan los profesores. La otra cara es de esfuerzo académico y de investigación que se realiza oculto por las paredes de los laboratorios y de los centros de estudios. La primera universidad y no la segunda, es la que la opinión pública conoce más ya que son noticia para los medios.

 

Es así que el pasado 21 de octubre en la Ciudad del Saber se creó formalmente el programa FLACSO-PANAMA. La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, es un organismo regional instituido por la UNESCO con la finalidad de satisfacer necesidades en el conocimiento de las ciencias sociales en América Latina. Para ello crea post-grados de docencia e investigación.

Un comité directivo conformado por profesores de larga trayectoria académica –algunos egresados de FLACSO- como Carmen Córdoba, Enoch Adames, Carlos Gasnell, Alexis Rodríguez, Marco Gandasegui, Gerardo Maloney y Carmen Miró, serán los responsables de iniciar un proyecto basado en el papel estratégico de las ciencias sociales en la formación de políticas públicas para el desarrollo del país.

Muchos hemos criticado el hecho de que pareciera que la Universidad de Panamá no cumple con uno de sus roles importantes, como es servir como conciencia crítica del país. No obstante hay que admitir que para tener un personal de alto nivel, depende en gran medida del acceso a una información de calidad. Esto se logra a través de la investigación o de la creación intelectual y su posterior publicación.

Y es que en general la sociedad panameña desea ver a las universidades en general pero, sobre todo a la Universidad de Panamá y a la Tecnológica, como fuentes de soluciones y no de problemas.

Parte de la sustentación de una universidad estatal es que sus programas y proyectos se sustenten en experiencias basadas en problemas reales a partir de la investigación, la realización del desarrollo científica y tecnológico.

Es confortable que sea en este mes de aniversario de la Universidad de Panamá, que se haya concretado este acuerdo con un organismo regional que lleva más de 50 anos de promover la docencia, la investigación, la cooperación. Todo un esfuerzo dirigido a la búsqueda de la verdad y del conocimiento.

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Publicado el 26 de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Día de Acción de Gracias de la colaboración

La opinión del panameño residente en Washington….

Raymond Grant.

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Vivir en una nación desarrollada no menos causa dar gracias por ser oriundo de otra cuyo desarrollo es palpitable en relación a la de sus vecinos. También causa dar gracias ser oriundo de una nación que finalmente tomó la difícil decisión de poner fin a uno de sus secretos mejores guardados, la de la distribución étnica de su población.

A todo esto hay que dar gracias a todos los que contribuyeron y seguirán contribuyendo en informar y/o persuadir a los opositores del proyecto censal del 2010, que la misma servirá no solo para cerrar brechas, también servirá para ampliar la imagen cultural de Panamá en el telón mundial, asimismo como lo logró Estados Unidos en sus ultimas elecciones presidenciales.

Mientras tanto, este servidor adquirió y leía la compilación literaria: “Los cuentos y poemas esenciales” de Edgar Allan Poe. En el relato de Poe titulado: “Cómo escribir un artículo Blackwood, “la personaje secundaria llamémosla Berta, recién se había integrado al exclusivo club bibliográfico de su comunidad. Berta notó un tipo de discusión vacío que se daba entre los integrantes de la asociación. Las metas de Berta aspiraron a elevar la comunicación social de la asociación. Para lograr sus metas, Berta concretó una entrevista con el editor de la muy leída publicación de la comunidad titulada “Blackwood.” Durante la entrevista, la prosa extensa y profunda de Edgar Allan Poe salió a relucir.

Le decía el consejero a Berta. “Berta, ningún artículo es candidato a inclusión en los espacios de “Blackwood” por el simple hecho de su claridad para la lectura. No importa si el tema es histórico, o cultural, o político o cívico o sobre comunicación social o sobre desarrollo porque aquí en la editorial “Blackwood” lo que buscamos en nuestros artículos, tiene que ver con la sensación y el tono de las mismas.

Mira Berta, para escribir y publicar un artículo con la estampa “Blackwood” tendrás que involucrarte en uno de esos diálogos comunitarios donde surgen opiniones contrarias y discusiones acaloradas. Pero, sino puedes lograrlo, tendrás que imaginarlo. La parte más importante en el escrito es el relleno.

En el relleno, es importante que el artículo de evidencia de una disciplina de lectura por parte del autor. Así las cosas, a Dios orando y con el mazo dando en ruta al censo del 2010, nos toca poner fin al combo de posesiones o aspiraciones epidérmicas como las que alcanzó Sammy Sosa, cuando estas vienen casados con repudios ideológicos y/o espirituales inter o intra étnicos.

Combos como los anteriores son no solo de los que retardaron la decisión censal, también son de los que han imposibilitado a la nación tomar la decisión de dar las gracias que ameritan todos los extranjeros que laboraron en hacer una realidad la primera versión canalera en suelo panameño. Mas adelante nos tocara dar gracias a todos los colaboradores en la ampliación. En el Día de Acción de Gracias; “Happy Thanks giving” a todos los panameños y “panamanians” dentro y fuera del terruño.

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Publicado el 26 de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Deber de testar

La opinión del Abogado y Comentarista…
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GUILLERMO  MÁRQUEZ  B.
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En nuestra larga carrera profesional, debido a las experiencias que hemos tenido sobre la disposición de una persona de repartir sus bienes después de su muerte, hemos llegado a la conclusión de que testar no es sólo un derecho, sino un deber. La muerte de una persona que deja bienes puede ser causa, debido a su omisión de haber hecho testamento, de verdaderas tormentas en su familia.

Ellas se dividen en dos y hasta tres grupos en crudas disputas lamentables: Hermanos que se distancian de tal manera que se quitan el habla y no desean ni volverse a ver; madres adoloridas por la enconada guerra entre sus hijos sin que se vislumbre la paz, y el que podría imponerla no puede estar presente por ser el jefe de familia que murió. Ahora, bien, para testar es preciso determinar con exactitud, tras un riguroso examen de conciencia, qué y a quiénes favorecer con los bienes a repartir, a fin de no cometer exageraciones o injusticias con los futuros beneficiarios. Es preciso conocer quiénes son los más merecedores conforme a las circunstancias.

No siempre es justo repartir los bienes entre los hijos por igual ni que a cada uno se le entregue de inmediato la totalidad que se le asigne a recibir. Además, es importante consultar cuál sería la mejor forma de testar. Tales son los consejos que podemos ofrecer a nuestros amables lectores con la mejor intención de que se comprenda que testar, más que un derecho y una prudente decisión, es un deber.

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Publicado el 26 de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Panamá bien vale un metro

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La opinión de….

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Stella Velarde de Armuelles
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Teniendo todas las condiciones para funcionar como un país desarrollado, continuamos anclados a vicios y malas prácticas como sociedad. No es el tamaño del territorio lo que determina el éxito de un país, sino la cultura, el amor por su tierra y educación de la gente. Por ejemplo, en pleno siglo XXI, aún es común ver a conciudadanos tirando toda clase de desperdicios en la vía pública, al punto de que nuestros ríos y playas parecen auténticos muladares.

Por otro lado, también es función del gobierno trabajar para elevar el nivel cultural de los habitantes. Cuando se ejerce un cargo público, el funcionario deja de ser un ciudadano más, ya que su investidura es un llamado a servir, a “darse” por el bien común. El servidor público tiene una responsabilidad muy grande ante Dios y ante los hombres.

Si el país no prospera de forma equitativa es en gran parte porque los gobernantes no toman las medidas adecuadas para que esa prosperidad se materialice a todos los niveles sociales y en todas las áreas de actividad humana: política, social, económica, cultural, religiosa, de seguridad, etc.

En meses recientes hemos visto con buenos ojos algunas de las medidas tomadas por nuestros gobernantes, en particular las que se refieren al transporte. Sentimos que hay buena intención al tratar este problema como un tema prioritario, y los animamos a que sigan buscando la mejor solución. Aunque no todos los panameños se desplazan en autobús, todos sufrimos la anarquía y el desorden en las calles.

Un tren metropolitano como sistema de transporte es una buena idea, aunque no es nueva. En el año de 1960, siendo Argimiro Velarde Álvarez, mi padre, diputado por Veraguas en la Asamblea Nacional, planteó un metro como solución ante los medios de comunicación de entonces, siguiendo básicamente la misma ruta que está siendo divulgada ahora. Aunque en la década de 1960 ya eran comunes los tranvías y trenes subterráneos en muchas ciudades de países desarrollados, el concepto fue discutido aquí públicamente, pero luego archivarlo por vanguardista, arriesgado y costoso.

Mi padre y otros partidarios de esta idea estaban claramente adelantados a su tiempo.

Por supuesto que hace falta analizar qué tipo de medio de transporte (subterráneo, suspendido, mixto) sería el más rentable de acuerdo a la topografía e inversión total, pero ese es precisamente el tipo de debates que deben fomentar los medios de comunicación, hasta impulsar un referéndum al respecto, si fuera necesario. Aplaudimos esta iniciativa, porque significará una activación económica con descongestionamiento de tráfico; una reducción notable tanto en la contaminación ambiental como en la cantidad de accidentes y enfermedades causadas por el estrés y, por consiguiente, un salto cuántico en la calidad de vida.

Si mi padre pudiera ver que sus ideas no cayeron en saco roto estaría orgulloso de este terruño y de su gente, que defendió con tanta vehemencia.

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Publicado el 26 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Presidencialismo decadente

La opinión del Abogado y Docente Universitario….

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SILVIO  GUERRA  MORALES

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Dante Caputo ha señalado, como Consejero Especial de la Secretaría General de la OEA, y lo dijo en Panamá, cosa interesante, que en nuestra América Latina existe un “presidencialismo extremo” entre tanto que los sistemas de control republicanos están “muy debilitados”. A sus declaraciones Caputo siguió sosteniendo que:

“En América Latina tenemos presidencialismos extremos, en el borde del cesarismo”, destacando el hecho de que la reelección en América Latina: “no tiene los mismos mecanismos de control democrático que en Europa”.

Estas declaraciones se producen, cosa que ha sido advertida por otros analistas, en momentos en que en nuestros países ya ha se da dado inicio a deliberar discusiones sobre la reelección presidencial entre tanto también se incluye en el debate político iniciativas para eliminar el límite de los mandatos presidenciales.

A todo eso Caputo ha destacado el hecho, y que junto a personalidades como Miguel Antonio Bernal, nuestro propio hermano y teórico Ramiro Guerra, sin dejar de mencionar a juristas como el extinto César A. Quintero, ya lo habíamos dicho en nuestro medio: que la reelección permanente con sistemas de control republicanos muy debilitados, con un Parlamento que no ejerce plenamente sus funciones y que las delega no es la misma historia que en el viejo continente.

Recordemos: Constitucionalmente el Ejecutivo patrio está diseñado para concentrar demasiado poder y casi sin control alguno. Ya casi célebre, al menos en nuestra cultura política, luego, es el llamado carácter cesarista que Caputo le atribuye a los deficientes y flacos sistemas presidenciales de nuestra irredenta América India.

Por ello ha dicho que estos débiles controles propios de parlamentos inoperantes en cuanto al poder o autoridad que les permitan ejercer controles sobre el Ejecutivo vienen a acentuar “mucho más el rasgo cesarista de los regímenes presidenciales latinoamericanos”, aunque el poder sea necesario “para construir”, advierte Caputo, pero “en el marco del Estado democrático de Derecho”.

Ha destacado nuestro referente tres cuestiones trascendentes para valorar a los sistemas parlamentarios europeos:

1. Se trata de sistemas parlamentarios, donde hay un “permanente” control sobre el Ejecutivo;

2. Donde existe el voto de censura y

3. Donde la mayoría parlamentaria puede llevar a la caída del primer ministro.

Viciada la Constitución Nacional, tal y como está; ausente de nuevos paradigmas que alborean el amanecer del constitucionalismo teorizado, entre otros, por Habermas, Khun, y señalando que está de por medio un neoconstitucionalismo relacionado con la globalización, se impone revisar cuestiones propias de el claro reconocimiento de los “derechos constitucionales” como:

a) debido proceso”,

b) las nuevas ocho modalidades de habeas corpus,

c) “el paradigma de la certeza y no de la verdad,

d) el tema concerniente a la personalidad jurídica y del concepto del non bis in idem y del habeas corpus colectivo o protector de derechos difusos u homogéneos múltiples.

Luego, siendo así las cosas, no cabe duda que de lo que se trata es de perfeccionar el Estado de Derecho.

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Publicado el 27 de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Democracia representativa… y participativa

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La opinión del Empresario…..

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I. Roberto Eisenmann, Jr.

Posdictadura, nuestro Panamá ha logrado muchas cosas importantes, pero a la vez tiene muchas aspiraciones todavía en déficit.

Sin duda, una de las cosas positivas vitales ha sido el logro de una democracia electoral casi perfecta. A pesar de que el mandato popular ha sido –sin excepción– de alternabilidad, a ningún perdedor se le ha ocurrido acusar fraude. Muchos panameños son responsables de este hecho, pero por vivencia propias considero que el padre de esta gran virtud democrática fue Guillermo Endara Galimani cuando resistió grandes presiones internas de “no darle –más nunca– paso al PRD”; recurrió a sus profundas convicciones democráticas y dio pie a “las elecciones más cristalinas de nuestra historia” (palabras de él cuando Guillermo Sánchez y quien escribe le hablamos sobre el tema, preocupados por los bochinches de arnulfistas y de no pocos civilistas).

Cuando muchos otros países hermanos del continente (de izquierda y derecha) afrontan el cáncer institucional llamado “reelección”, y que en Panamá nuestros presidentes sufren de la tentación reeleccionista, la respuesta de nuestro electorado ha sido inequívoca: ¡No! … así de tajante.

Es así cómo, en lo electoral, nuestra democracia representativa está robusta, institucionalizada y vigorosa.

Pero la democracia ciudadana o participativa aún está raquítica. Todavía nuestros políticos (de todos los colores partidarios e ideológicos) cuando ganan elecciones asumen la postura casi artesanal y poco sofisticada de “me eligieron para que mande …y eso voy a hacer”, o “no voy a cogobernar con nadie”; según algún ministro, el único consenso que habrá es el que se dará “entre el Presidente y él… ¡vaya arrogancia y exceso de vanidad que se mete en el camino de la inteligencia!

Ahora bien …cuando se les alborota la calle pasada la luna de miel, todos estos políticos recurren corriendo a los “diálogos” en busca de “consensos”.

Lo malo es que lo hacen sin convicción, sólo para resolver problemas coyunturales y por eso, aún cuando se logra progresar poco a poco, no llega la participación a formar parte institucional de las “políticas públicas de Estado” (no de gobierno) para atender precisamente los asuntos catalogados como “de Estado”. Para lograr esto se requiere, simplemente, de madurez política y de políticos preparados en los sistemas modernos de gobernabilidad.

Panamá tiene una riquísima historia de consensos nacionales con éxitos extraordinarios.

El más exitoso es el consenso del manejo del Canal, las leyes del Canal y las áreas revertidas. Sin duda que con base a esos consensos a nuestra nación se le reconoce un manejo de un activo de importancia mundial en forma más eficaz y transparente que la que mostró el poder mundial.   Y eso es así porque no fueron decisiones “de gobierno” sino “de Estado” con plena participación de todos los sectores de la ciudadanía.   ¿Por qué será tan difícil que nuestros políticos entiendan un asunto tan claro, tan pragmático, con resultados reales de éxito indiscutible en nuestro Panamá?

La participación es un complemento a la representación, no una teoría contraria. La participación es un canal paralelo y alternativo a la representación –nunca una parte directa de la misma.

No hay tal deseo de cogobernar; es simplemente que el representante elegido haga uso de la participación ciudadana para lograr una más eficaz gobernabilidad. El político moderno no piensa en escoger entre la representación y la participación sino que piensa en cuáles son las formas más adecuadas e innovadoras de participación para fortalecer la democracia representativa.

Hay métodos de participación ya aprobados por Ley respecto a los fondos que genera el Canal… se va acabando la luna de miel. Ojalá que los hoy gobernantes piensen –por convicción– en la participación (que le siga tocando al pueblo) y no imiten al gobierno anterior que –sin convicción– echó manos a los consensos para resolver líos cuando se le alborotó la calle.

Pero, sigo optimista.

P.D. El buen amigo, Dr. Luis Alberto Picard–Amí acaba de publicar un importante libro titulado Problemas Éticos en la Profesión Médica.

Además de médico y docente con medio siglo de respetada experiencia, el Dr. Picard–Amí es intelectual de profundas reflexiones compartidas y activo miembro de nuestra sociedad civil.

Ha adquirido –nacional e internacionalmente– el codiciado título de “Maestro”; sin embargo, se declara “eterno estudiante” y procura ser permanente “agente de cambio”.

Recomiendo la lectura de este libro con las experiencias y ponencias de este ilustre panameño.

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Publicado el 27 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Metrobús, la promesa del cambio

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La opinión del Abogado….

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DAGOBERTO  FRANCO
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El ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, presentó el Metrobús, que es una parte del nuevo sistema de transporte que sustituirá a los “diablos rojos”.

El Metrobús significa sacar de las calles todas las chatarras, que tanto luto y dolor le han traído al pueblo panameño. El nuevo sistema implica prestar el servicio con buses nuevos, cómodos y con aire acondicionado. Estos buses que remplazarán a los “ diablos rojos ”, son una parte en la solución integral del problema del transporte público. La otra parte de la solución es el metro, que está en su fase de consulta.

Es un hecho que el metro es un sistema de transporte masivo diseñado para desplazarse lo más lejos posible de la ciudad, por lo que se tiene que apoyar con buses alimentadores. Es decir, por buses que recogen a los usuarios en la ciudad y los poblados y los trasladan hasta la estación del metro e igualmente los trasladan desde el metro hasta sus barriadas. Con el Metrobús el gobierno del cambio comienza a hacer realidad la promesa de que tengamos un transporte público digno.

El Metrobús va a romper los dos nudos gordianos que hicieron que colapsara el transporte que todavía tenemos. Son ellos la forma de remuneración de los conductores y la asignación individual de cupos.

En cuanto a la remuneración, se va a acabar el sistema de cuenta, que obliga al conductor a salir como alma que lleva el diablo para sacar la cuenta del día con todos sus accesorios.

Con el Metrobús, los conductores tendrán un salario que no va a depender de cuántas personas suban al bus. Igualmente tendrán su seguro social, vacaciones y décimo tercer mes.

Este nuevo sistema elimina la asignación individual de cupos, debido a que serán las empresas nacionales o extranjeras las que tendrán la concesión de las rutas, lo que garantiza que se acabe el relajo de que a los dueños de buses no les importa a qué demente o drogadicto le entregan el bus, con tal de que les traiga la plata de la cuenta. Y las consecuencias de esta irresponsabilidad las vemos a diario con las tragedias que provocan los “ diablos rojos ”.

En cuanto a los conductores del Metrobús, el ministro de la Presidencia ha dicho que se podrán incorporar los conductores de los actuales “ diablos rojos ”.   Pero es obvio que la o las empresas concesionarias tendrán que establecer filtros para contratar a los buenos conductores, porque hay muchos conductores que tendrían que volver a nacer para que cambien.

Pero no faltarán los buenos conductores que estén dispuestos a trabajar en una empresa seria que cumpla con la Ley y respete a los usuarios.

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Publicado el 27  de noviembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.