La envidia no es cosa buena

.
La opinión de la Ex Diputada de la República…..
.

MIREYA  LASSO

.

Estudiosos de la conducta del ser humano califican la envidia como un sentimiento negativo que impide tolerar las posesiones materiales, los éxitos profesionales o las buenas cualidades propias de otras personas. La envidia contrasta con la admiración que, al contrario, es un sentimiento positivo que pondera cualidades ajenas. No en balde la envidia es uno de los siete pecados capitales, que entorpece la convivencia armoniosa entre los seres humanos.

La historia, la leyenda, la religión y la literatura están llenas de ejemplos nefastos y de consecuencias trágicas producidas por la envidia. Caín mató a Abel con la quijada de un burro por envidia.   Por envidia Rómulo mató a su hermano Remo, luego de que ambos fundaran Roma.   Atahualpa mató a su hermano Huáscar para quedar como líder único del imperio inca.  La Cenicienta sufrió la furia de sus hermanas que le envidiaban su belleza, su generosidad y su don de gente.  Abel, Remo, Huáscar y la Cenicienta tenían cualidades y virtudes que sus envidiosos hermanos no podían tolerar.

Se ha señalado que la envidia es un sentimiento que nace y se cultiva durante los primeros años de vida cuando el infante o el niño quiere poseer todo aquello que no tiene o no disfruta. Las rabietas y las pataletas muchas veces no son otra cosa que la frustración de un deseo así insatisfecho. Incumbe a los padres enseñarle entonces que existen diferencias en el orden natural del mundo, que deben ser toleradas para lograr la madurez necesaria que evite la amargura, el resentimiento y el rencor que luego marcará la vida adulta del envidioso.

Hay que reconocer que el envidioso no puede ser una persona feliz. Quien se alegra de los fracasos ajenos o quien sufre los éxitos de otra persona jamás podría ver la vida con optimismo y alegría. Su cielo estará nublado con negros nubarrones de amargura e infelicidad. Expertos señalan que los efectos en la personalidad del envidioso incluyen la ansiedad, trastornos del apetito y del sueño, desánimo, complejo de inferioridad, rabias constantes e iras.

La envidia, como los celos, se origina en la inseguridad y baja autoestima de quien la sufre. No se acepta que otra persona merezca una distinción, un reconocimiento o un bien material porque seguramente algo turbio debió hacer o prometer para recibirlo. Como no se lo merece, se desata toda clase de ataques para tratar de impedir que ocurra: se difama, se insulta, se acusa y, en palabras de un estudioso del tema, “ se transforma la mentira en verdad y la verdad se convierte en basura ”.

Curiosamente la envidia encuentra asidero primordialmente entre personas que tienen una cercana relación, como hermanos, compañeros de trabajo, técnicos de igual carrera o profesionales afines. Es poco probable que un pordiosero envidie la fortuna de un millonario a quien ve muy lejos de su vida, mientras que resulta más común que un abogado o un compañero de oficina pueda envidiar la fortuna de su colega de profesión u ocupación.

En fin, como sentimiento humano todos hemos podido sentir alguna envidia en algún momento, pero lo preocupante es cuando ese sentimiento se convierte en una enfermedad que perjudica el equilibrio emocional del individuo y de la sociedad. Cualquier parecido con nuestro Panamá de hoy no es coincidencia.

.
<>
Publicado el 25  de noviembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde

Los baches de la Autoridad de Tránsito

.

La opinión del Ingeniero…..

.

CARLOS  EDUARDO  GALAN  PONCE

.

Actualmente la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) pareciera dedicar su tiempo más a ser el contendor de los transportistas de pasajeros que a elaborar y poner en función un sistema práctico y eficiente que norme todo lo referente a las características, tenencia y operación de los vehículos del país.

Las regulaciones que afectan a todos los propietarios de vehículos son un desorden.  Producto de una mezcla de cantinfladas y negociados.   Comienza, en 1994, con una ocurrencia a la que llamaron “placa única”.   Dizque para que no robaran más carros.  ¡Qué risa!   Nada solucionó y le complicaron la vida a todo mundo.

Todo propietario de auto se vio obligado a tener que seguir renovando su placa y pagando sus impuestos de circulación en el municipio donde fue inscrito originalmente. Y por supuesto, a pagar extra por ese servicio.  Mermó los impuestos que correspondían a los municipios del interior.

Los autos comerciales quedaron portando dos placas. Desde un pequeño remolque deportivo hasta un enorme camión articulado se le asignaron placas iguales. Y por último, eliminaron los prefijos que identificaban a cada provincia. Desde hace muy poco es que se ha permitido, mediante un papeleo, reinscribir tu vehículo en tu sitio de residencia.

Este desorden nace a la par de un registro único vehicular que si bien era necesario, la información que sirvió de base para la inscripción original de cada auto provino de los revisados. Venía manuscrita, redactada en muchos casos por personal con una caligrafía espantosa y sin la menor noción de automovilismo. Mucha información salió incorrecta y continúa así. Y de “ñapa” ya se planea la nueva trampa. El nuevo registro vehicular, con una foto del automóvil. Imagino que para que los inspectores de tránsito puedan distinguir entre un camión y una moto. Tamaña tontería, pero prepárate para su tarifa.

Una cosa es el registro vehicular y otra las placas de circulación.   En México, por ejemplo, el registro vehicular federal se indica con una calcomanía especial adherida a ambos parabrisas, en un sitio predeterminado. La placa la adquieres en tu lugar de residencia.  Elemental.

En el estado de Virginia, Estados Unidos, el certificado de registro vehicular es un documento de tamaño regular, con la descripción completa del automóvil y los datos del propietario. Lleva un espacio donde anotar el traspaso del vehículo cuando tiene lugar y en su extremo inferior encuentras dos copias del certificado, a escala y desprendibles, tamaño cartera, para portarse o tener en el automóvil. Sencillo y económico. Y en ese país, si te mudas de estado tienes un tiempo límite para obtener las placas en tu nuevo condado de residencia.

Todo a la inversa de nuestro absurdo sistema.

La obtención de la licencia para manejar es otra picardía de precio triple. Negociado de una empresa extranjera junto con un grupo económico local. Y para ayudarlos le han asignado la exclusividad de determinar quién oye y quién ve. Por un precio, claro. Y sin descuento de jubilado.

Y para ayudarlos más, le han “prestado” la base de datos del Tribunal Electoral con toda la información ciudadana del país. Por eso las nuevas licencias, en reemplazo de las que no estaban vencidas hubo que retirarlas en el lugar donde votaste la última vez. No sé cómo va a continuar. ¿Y sabes qué tienen que ver las elecciones con saber manejar?  Nada.

El revisado anual, que realizaba en Departamento de Tránsito de la Guardia Nacional hace equis años por 50 centavos, hoy cuesta en talleres particulares 15.75 dólares. Y la cantidad de chatarra que circula por nuestras calles es cada vez mayor.

Estamos en el país de los tranques y los retenes, que es lo mismo.   Cada retén es un tranque.   Trancan las calles para pedir licencias y para “pescar” a uno importunan a todos los que la portan.   O para quitar “troneras” o equipos de sonido prohibidos, que mañana están reinstalados. O para encontrar vidrios ahumados o “buscar” placas vencidas que circulan a la vista de todos.

A un vehículo de un familiar que vive en Dallas, Texas, se le renovaron sus placas a tiempo, pero olvidaron adherir el revisado al parabrisas. Bueno, solo tomó siete días para que una patrulla se percatara de ello y lo detuviera.   En la ciudad de Panamá circulan 90 mil carros con la placa vencida y nadie parece enterarse. Mientras en otros países se aplican sistemas respetuosos del ánimo y el tiempo de los contribuyentes, en el nuestro se vive de los retenes y de “apañarte” en las ventanillas de cobro.

Si bien los retenes son necesarios cuando tienen lugar actos de extrema peligrosidad, creo que se lograría un mejor ordenamiento vehicular si se instruyera a los policías de tránsito a mantener una supervisión permanente durante su diario circular por calles y carreteras, observando las deficiencias que pueda presentar cualquier vehículo e inquiriendo, por ello, a su conductor.

Esa forma de inspección rendiría mejores frutos en la corrección de todas esas anomalías que saltan a la vista en muchos autos que hoy circulan libremente, para riesgo de todos.

<>
Publicado el 25 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Los mal llamados “crímenes pasionales”

.
La opinión de la Abogada, Escritora y Feminista….
.
MARIBLANCA  STAFF  WILSON.
.

¿Quién no quiere amar y vibrar o arder de pasión? La pasión parece ser un sentimiento que la sociedad reserva para cosas muy específicas, como el fútbol, del que se dice es “pura pasión”, siendo uno de los pocos espacios en los que se desarrolla, crece, se alimenta y se permite la pasión. Así, parece no haber pasión en la política ni en la medicina, ni en ninguno de los oficios que desarrollamos los seres humanos.

Otro de esos espacios son los crímenes cometidos contra las mujeres.   Es frecuente leer en la prensa, frases como “ cegado por los celos ”, “ es un crimen pasional ”; frases que parecen ser un salvoconducto que explica cualquier atrocidad contra las mujeres, a quienes les toca sufrir esa inmensa pasión.

Pasión que llevada a las cifras es la primera causa en el mundo de muerte e invalidez permanente entre mujeres de 16 a 44 años, producida por el marido, compañero, ex pareja, novio, padre o padrastro. En Panamá, este año, asciende a 69, superando las cifras del año pasado: 42. De esas muertes, la mayoría fue ocasionada por la pareja o ex pareja.   Los medios, erróneamente llaman a estos episodios “ crímenes pasionales ”. Llamarlos así es una fórmula que legitima el crimen e invisibiliza lo que realmente son: asesinatos de género o femicidios, es decir, asesinatos por el simple hecho de ser mujeres.

En 2001 la ONU definió al femicidio como “ el asesinato de mujeres como resultado extremo de la violencia de género, que ocurre tanto en el ámbito privado como público; comprende las muertes de mujeres a manos de sus parejas, ex parejas o familiares, por acosadores, agresores sexuales y/o violadores, así como de aquellas que trataron de evitar la muerte de otra mujer y quedaron atrapadas en la acción femicida ”. Por tanto, corresponde llamarlos: “ Femicidios ”.

Y en el ámbito de investigación y de juzgamiento de estos delitos, muchos funcionarios/as incurren en no pocos casos en investigar si la víctima conocía al agresor, si tenía relación previa con él o si hizo algo para provocarlo, para tratar de justificar la conducta, con lo cual se pone en duda cuán víctima resulta la víctima. Incurren también en la lógica justificativa cuando hablan de conductas de riesgo. En estos casos, la única conducta de riesgo es ser mujer.

La desprotección legal a la que se enfrentan las víctimas de la violencia es factor determinante en la mayoría de las muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas. Se requiere una nueva ley integral sobre violencia de género, pues, la que existe actualmente es ineficaz, discriminatoria y obsoleta. No hacerlo es sustentar y tolerar, desde el Estado y la sociedad, esa violencia social y política; esa violencia que persiste encubierta, silenciada, invisible, naturalizada, a través de estructuras patriarcales que reproducen y legitiman prácticas de humillación y sometimiento de un género sobre el otro. Es violencia de género más que violencia doméstica, es un grave problema público, social y político que nada tiene de pasional.

A movilizarnos y a exigir nuestros derechos a través de las leyes que se requieren. Hoy, todas somos esas mujeres vilmente asesinadas. ¡Basta ya!

.

<>
Publicado el 25  de noviembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá,   a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde

El Ministerio del Ambiente, un grave error

.

La opinión de….

.

Aramís A. Averza Colamarco

.

Desde que el presente gobierno ganó las elecciones, viene cacareando la formación de un Ministerio del Ambiente, que se fundamentaría en la fusión de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap), con miras a lograr una “mejor administración ambiental”.

Todos sabemos que en nuestro país se hacen las cosas para las personas del gobierno de turno y no, necesariamente, porque son de importancia para resolver los problemas que sobran, sobre todo, en materia del ambiente.

Como expusimos con anterioridad (La Prensa 22 de mayo de 2009), la Anam y la Arap son dos instituciones que tienen bastante bien definido su papel; el problema ha sido la guerra tradicional entre ellas –desde que uno era Renare y el otro, Recursos Marinos– producto muchas veces de la enemistad entre los directores de turno.

En el actual gobierno, nos ha tocado asistir y cooperar en diversos actos en los cuales representantes de ambas instituciones han reafirmado la importancia de trabajar interinstitucionalmente en aquellos aspectos comunes (por ejemplo, archipiélago de Las Perlas y tortugas marinas); y la verdad me parece que van por el camino correcto.

Fusionar ambas entidades traería consigo la creación de un mamotreto burocrático ambiental que, sin duda alguna, entorpecería el proceso de gobernabilidad administrativa, que supuestamente es la excusa para dicha unión. De salida se necesitaría una nueva sede para albergar a tamaño mamotreto; dónde, cómo y para qué, ¿más eficiencia? … lo dudo.

Quien iría a la cabeza debería ser un experto de carrera dentro del área (con estudios universitarios y experiencia proba).

Hay que recordar que contrario a lo que piensa la mayoría, ser ambientalista implica mucho más que respirar aire, bañarse de vez en cuando, caminar sobre la tierra, tener un programa de televisión o dirigir una ONG.

Según las noticias que tenemos, en la actualidad se están dando cambios drásticos dentro de la Anam e, incluso, se habla de rebatiña partidista.

Pero eso no cambia mi manera de pensar; una vez volvamos a la estabilidad, lo que todos debemos buscar es la consolidación de las relaciones interinstitucionales, entre la Anam, la Arap y el resto de las entidades, cuya responsabilidad es la de velar por el buen uso del ambiente (del cual todos somos dependientes). Si cada una de estas instituciones aporta su aval, a través de una representación, técnicamente capacitada y con el apoyo de su dirección respectiva, sin lugar a dudas lograremos en muy poco tiempo una administración interinstitucional ambiental más eficiente y efectiva, sin necesidad de fusionar o crear un mamotreto más.

Creemos que si combinamos la tecnología que nos permite nuestro tiempo, con la buena fe y la capacidad de funcionarios debidamente entrenados, se podrían establecer los vínculos necesarios para mejorar substancialmente la administración ambiental en nuestro país, sin necesidad de crear un mamotreto ambiental inoperante.

Esto, sin lugar a dudas, sería más eficiente y menos costoso.

<>
Publicado el 25 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Un manglar lleno de riquezas

.

La opinión del Periodista y Docente Universitario….

.

MODESTO  A.  TUÑON

.

Secundino Pineda debe esperar en las mañanas a que baje la marea en Bahía Muerto o cualquier estero cercano en el Golfo de Chiriquí para marchar sobre la playa y buscar la fangosidad donde hundir sus manos, sacar algo de almejas, concha prieta u otros moluscos para luego, en algún lugar adecuado, procesar la pesca.

Al rato, el agua hervirá en latas y su ebullición acogerá al animal marino y le obligará a separar los compactos labios para ofrecer su blanda carne que se empacará y terminará en los restaurantes, puestos de venta del área o ventorrillos en la carretera Interamericana.

Esta actividad de extracción del señor Pineda, corresponde a la realidad cotidiana de unas 25 personas en forma permanente, pero donde también se involucran alrededor de unos 140 concheros, almejeros, cangrejeros y afines que justo en el momento de la bajamar recorren la costa, los estuarios, manglares para extraer sus riquezas.

Esos manglares son una zona de producción para las comunidades de, por lo menos, tres distritos chiricanos, Alanje, David y San Lorenzo. Se trata de un amplio ecosistema, que incluye esos bosques insertos en las aguas lodosas, esteros, riachuelos, arenales, playas, islas y un amplio mar, que conjugan una riqueza de especies, tanto en flora como en fauna.

Las poblaciones que desarrollan diferentes actividades productivas en estas comunidades son conscientes de esta riqueza y además del valor que representa por constituir una zona de apareamiento, cría y refugio de peces y otras formas marinas, como se expone en el estudio para establecer una nueva área protegida en este lugar.

Por esa razón y en especial porque sus actividades económicas están ligadas al aprovechamiento de los recursos del manglar, grupos comunitarios solicitaron a las autoridades municipales que se declarara como un área protegida esta zona. De allí se definió crear la nueva área protegida de uso múltiple Manglares de Chiriquí.

Los municipios de David, Alanje y San Lorenzo coordinaron con instituciones como la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) y el Servicio Aeronaval, así como con la Fundación MarViva y la Cámara de Comercio de David, para analizar y considerar las posibilidades de gestión.

Por sus características, los manglares de Chiriquí serán un área protegida donde se promoverá la conservación de su riqueza de recursos y las comunidades que viven en las costas, desembocaduras de ríos y ensenadas, podrán realizar sus actividades productivas, mediante el concepto de desarrollo sostenible, según explicó Harmodio Cerrud, administrador regional de la ANAM en esa provincia.

Los manglares de Chiriquí surgen legalmente como área protegida con el Acuerdo Municipal No. 21 de 6 de junio de 2007, con el sustento normativo contenido en el artículo 66 de la Ley 41 de 1 de julio de 1998, General del Ambiente, y la ANAM es la institución administradora de este territorio de uso múltiple.

Este nuevo sitio de protección está situado entre las áreas protegidas del Refugio de Vida Silvestre de La Barqueta Agrícola y el Parque Nacional Marino Golfo de Chiriquí, localizado, fundamentalmente, en una zona de manglares y ciénagas y tiene una extensión de casi 76 mil hectáreas, que incluye partes marinas y terrestres.

Aquí resulta de importancia que se ha iniciado un proceso de divulgación de esta nueva área protegida entre las autoridades locales municipales de los distritos de Alanje, David y San Lorenzo, instituciones vinculadas a su gestión, así como con finqueros vecinos y las poblaciones de las comunidades involucradas, que desarrollan actividades productivas con los recursos del Golfo de Chiriquí.

Esta nueva área protegida se caracteriza por sus amplias ensenadas, numerosas desembocaduras de ríos que aportan sedimentos con altos contenidos de nutrientes y agua dulce, que permiten el desarrollo de los más importantes ecosistemas de manglar.

La fauna incluye ocho tipos de mamíferos —entre ellos, monos tití, cariblanco y ardilla, puercoespín y el gato manglatero—, 19 aves —varios tipos de garza, cotinga piquiamarilla, loros, patos, martín pescador, águila pescadora, gavilanes de manglares—, nueve reptiles —ejemplos son los babillos e iguanas— y una especie de anfibio, la rana verdinegra, que debe ser protegida por encontrarse amenazada.

Hay también una rica variedad de peces, entre los que se han observado unas 13 especies de agua dulce (sábalo, lisa), así como también 39 originarias de estuarios y marinos; igual, peces marinos en los esteros y en la zona marino—costera, como pargo, sierra, corvina, robalo, tiburón y otros menores.

Además se pueden mencionar 15 tipos de moluscos, como la almeja (Donax dentifer) y la concha negra o prieta (Anadara tuberculosa).

Existe necesidad de conservar esta riqueza, porque también hay amenazas como la contaminación por desechos, aguas servidas, pesca ilegal y uso de explosivos, sobreexplotación de los recursos marinos, tala indiscriminada del mangle o extracción de su cáscara; además expansión de las zonas de cultivo y ganadería y construcción de urbanizaciones sin control.

Instituciones no gubernamentales, como la Fundación MarViva, The Nature Conservancy (TNC) y Conservación Internacional, apoyan el establecimiento de esta nueva área protegida, sobre todo por las perspectivas de un esquema de desarrollo sostenible que involucre a comunidades como Pedregal, Horconcitos, Chorcha Abajo, Guarumal, Las Pavas de Isla Sevilla, Tres Boquitas del Estero, El Repartidero y otras.

Quizás el aspecto más importante, en cuanto a la gestión de esta área protegida, resulte de la forma como se involucran estas comunidades. Darío Tovar, quien realizó el estudio técnico, resalta esta cualidad y, por tanto, “ la necesidad de involucrar a todos los actores claves vinculados al área de estudio, razón por la que se implementó un riguroso proceso de planificación participativa y consulta permanente ”.

Los manglares desempeñan un papel en la lucha contra el cambio climático, porque la masa boscosa es uno de los sistemas que más fija el carbono y produce oxígeno. Esa es una importante razón para que los chiricanos y organizaciones comunitarias, como los concheros de Secundino Pineda, tengan conciencia de las posibilidades existentes en su territorio.

.

<>
Publicado el 25  de noviembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde

Basta ya de violencia contra las mujeres

.

La opinión de la Abogada, Escritora y Feminista….

.

Mariblanca Staff Wilson
.

Desde hace 28 años cada 25 de noviembre se conmemora el día mundial de lucha contra la violencia hacia las mujeres, en homenaje a las hermanas dominicanas Patria, María Teresa y Minerva Mirabal, asesinadas por la dictadura de Trujillo en 1960. Muchos avances se han logrado desde entonces, sin embargo, son innumerables los retos y desafíos que deben superar las sociedades para lograr eliminar la violencia de manera específica contra las mujeres, mitad de la población.

Es intolerable que en el Siglo XXI, se siga dando la sistemática violación a los derechos humanos de las mujeres, que siguen siendo abusadas, maltratadas, violadas y asesinadas por la cultura patriarcal y machista imperante en el mundo. Esto, representa un severo obstáculo para el desarrollo de los países, no sólo por la pérdida de vidas humanas, sino por los altos costos sociales y económicos que ello involucra.

Por una parte, los avances para prevenir y sancionar la violencia no han logrado detener el problema, debido a la ineficacia en su contenido, su interpretación y su aplicación, y por otro lado, las autoridades que deben aplicar esas leyes no están debidamente sensibilizadas y capacitadas desde la perspectiva de género, situación que constituye una grave deficiencia para que las mujeres tengan un acceso adecuado y eficaz a la justicia, que garantice tanto su protección como la efectividad en la aplicación de las leyes, con lo que el Estado incumple con los convenios y tratados ratificados.

La prueba más evidente de lo anterior, resulta la alarmante cifra de muertes violentas de mujeres (70, que rebasa la de 42 en 2008), así como las denuncias por violencia que se tramitan en las fiscalías y tribunales, siendo una de las quejas más importantes de las víctimas, la poca efectividad en la protección y en la respuesta de las instancias judiciales para atender la problemática (agravada por la suspensión de la entrada en vigencia de las nuevas medidas de protección), y además, a la poca atención respecto al trabajo que se debe realizar con los agresores, como parte fundamental en la en la prevención.

Otra deficiencia, es la relativa a la atención de las víctimas en el área de salud, que requiere identificar estrategias para fortalecer el papel de este sector en la erradicación de la violencia, que pasa por fortalecer la perspectiva de género en los sistemas de salud nacionales, porque son una herramienta para detectar los atropellos que viven las mujeres que no hacen denuncias por vías judiciales y debe aportar una respuesta integral, que considere su bienestar emocional, mental y físico a lo largo de su ciclo de vida.

Soy consciente que acabar con la violencia contra las mujeres es un asunto que compete a toda la sociedad, sin embargo, es una responsabilidad primaria de los Estados, por tratarse de un problema de salud pública, que no solamente afecta a la población femenina, sino a toda la humanidad. Resulta imperativo que desde el sector ejecutivo, legislativo, judicial, se trabaje en la expedición de una ley integral contra la violencia hacia las mujeres y que se dote a las instancias responsables de su atención, de los recursos humanos especializados, económicos y tecnológicos suficientes para abordar con éxito esta pandemia que amenaza la seguridad de las mujeres.

Hagamos nuestras las palabras de Noeleen Heyzer, directora ejecutiva Unifem: “Si nos comprometemos a crear un mundo libre de violencia hacia las mujeres y las niñas, nuestras hijas e hijos dirán que detuvimos el crimen más universal e impune de todos los tiempos contra la mitad de la población de la Tierra”.

.

<>
Publicado el 25  de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Cambio climático y población

.

La opinión de…..

.

GLORIA GRIFO DE RODRÍGUEZ

.

Cuando en 2005 el huracán Katrina asoló el sur de Estados Unidos, los “expertos” pronosticaron que sería el inicio de huracanes devastadores que se darían en la región producto del “calentamiento global”.

Cada día nuevas noticias aseguran que la Tierra, por culpa de la actividad humana, está llegando a su fin. Lo curioso es que Marte sufre calentamiento global, aunque no haya humanos. Groenlandia, ubicada en el Polo Norte, conquistada por vikingos en los años 1200, por su exuberante verdor fue colonizada con el nombre de “Tierra verde”. Eso ocurrió en el período cálido medieval que duró desde el siglo X hasta comienzos del siglo XIV. Luego vino la pequeña Edad de Hielo, período frío que abarcó los próximos cuatro siglos, hasta mediados del XIX.  En el siglo XVII había icebergs en las islas Baleares, y el río Ebro en Zaragoza, España, se congelaba. El astrónomo Edward Walter Maunder, en 1893, se dio cuenta de que cuando se daban manchas en la superficie solar, había mucho calor, cuando no habían manchas, mucho frío. A ese fenómeno lo llamó “mínimo de Maunder”. Estas manchas cíclicas regulan el clima del sistema solar. Es un fenómeno natural, donde los seres humanos no tienen competencia.

¿Por qué culpar al hombre? A pesar de ser un fenómeno natural, avalado por científicos serios, el ecologismo culpa al hombre del “calentamiento global”.

Esta es una ideología materialista que proclama la defensa de la naturaleza y, los ecologistas más radicales, dan prioridad al equilibrio del ecosistema sobre los intereses y necesidades del hombre, quien pasa a ser uno más en el hábitat.

Si bien debemos luchar por cuidar el ambiente donde vivimos, debe ser buscando el bienestar del hombre, no su exterminio.   Dicen que el aumento de las emisiones de CO2 son la prueba de la culpabilidad del hombre, pero científicos acreditados afirman lo contrario, que el CO2 sube producto de la alta temperatura que se da, naturalmente, por el cambio climático.

Vemos a ecologistas radicales pedir el control de la población para paliar el cambio climático, como el asesor principal en ciencia y tecnología del presidente Barack Obama, John P. Holdren, quien además es co-autor del libro Ecoscience, donde se aboga por implantar un “régimen planetario”, con “policía mundial” incluida, que ejecute medidas totalitarias para el control de la población: abortos forzados, programas de esterilización masiva utilizando los alimentos y el agua, implantes corporales obligatorios para impedir a parejas tener hijos; o el “experto” argentino Osvaldo Canziani, quien en la Segunda Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático, en Hong Kong, pidió abordar el tema del aumento de la población mundial como elemento clave para hacerle frente; la IPCC y Al Gore, ganadores del premio Nobel de la Paz por su trabajo sobre el calentamiento global, urgían controlar la población para minimizar los efectos del cambio climático. La IPCC, organismo más político que científico, cada día gana detractores, porque hoy la información está a la mano (ttp://www.libertaddigital.com/sociedad/un-miembro-del-ipcc-destapa-la-gran-mentira-del-cambio-climatico-1276335809/).

Pero existe también entre los especialistas posiciones encontradas. John Christy, director del Centro de Ciencias de la Tierra y miembro del equipo del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), está en una postura contraria cuando dice: “Yo no veo ni la catástrofe en ciernes ni la pistola humeante que señala a la actividad humana como culpable de la mayor parte del calentamiento que observamos. Siento vergüenza ajena cuando veo la presunción con que algunos describen la evolución prevista de las tendencias climáticas en los próximos cien años, sobre todo cuando considero lo difícil que es predecir con exactitud el comportamiento del clima en los próximos cinco días”.

Podemos concluir entonces que las teorías Malthusianas, aunque fracasadas, siguen vigentes. Ya sea por salud, economía o medio ambiente, siempre se llega a la misma conclusión: controlar la población mundial. ¿Para beneficiar a quién? ¿A un pequeño grupo de poderosos que considera que el mundo les pertenece? Considero que las energías deben estar dirigidas más bien en enfrentar sabiamente los problemas que el cambio climático puede acarrear.

Termino con las palabras de Benedicto XVI: “Es una contradicción pedir a las nuevas generaciones el respeto al ambiente natural, cuando la educación y las leyes no las ayudan a respetarse a sí mismas. (…) Los deberes que tenemos con el ambiente están relacionados con los que tenemos para con la persona considerada en sí misma y en su relación con los otros”. Caritas in veritate No. 50.

<>
Publicado el 25 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.