Poema 85

De la inspiración de……

GYMARA DE OBALDIA BRID

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Poema  85


Mi Cielo…Cariño mío…
Quiero que esta noche,
Me complazcas,
Quiero dormir abrazada,
Sentir tu cuerpo…sentir tu piel…
Tocar tu puerta,
Quitarme los zapatos,
Caminar toda tu alma…pero descalza
Y sentir tu corazón palpitar junto al mío!!!

Quiero a punta de besos,
Agradecer la intimidad contigo,
Quiero llorar…pero de deseo,
Que mis lágrimas recorran tu cuerpo…
Pedirle a Dios,
Que eternice este momento,
Para que no acabe este sueño,
Y pedirte a ti, que lo selles con un beso…

Perdernos…
Donde el horizonte se una con el crepúsculo,
Donde mi pelo se enrede con tu pecho,
Donde la luna se atreva,
A iluminar nuestro camino al cielo…
Donde podamos unir los corazones,
Y que no se desaten nunca,
Que se queden dormidos,
…Antes que exploten de deseo…
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Autora: Gymara De Obaldía Brid

Publicado el 9 de noviembre de 2009 en Facebook por la autora, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

¿Calentamiento global o político?

La opinión del empresario…….

JOHN A. BENNETT N.

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¿Calentamiento global o político?

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¿Cómo hemos de separar la magia de la ciencia en una época en dónde se hace cada vez más difícil diferenciar entre las dos?  Peor aún, cuando grupos políticos o ideológicos han adoptado los temas ambientales como caballos de Troya para adelantar sus particulares agendas.  Me parece que la única forma es estudiando un poco los temas para separar la broza del arroz.

¿Cómo sabemos que estamos ante una embestida política ideológica?, más que nada, porque a diferencia de los temas ideológicos la ciencia se nutre del intercambio, mientras que el discurso ideológico se mofa de opiniones contrarias.

Los temas ambientales han sido particular blanco de grupos que adelanten curiosas agendas y les vemos decir con aplomo que el calentamiento definitivamente es antropogénico; es decir, causado por el hombre.   Ningún grupo puede erigirse en oráculo santificado en estos temas y quien así procede deja claro su torcido sesgo.  Debemos estar claros que los errores cometidos en asuntos de semejante magnitud pueden tener consecuencias tan o más desastrosas que los mismos fenómenos que predican evitar.

El gran problema es que desde el instante en que abordamos el tema en una modalidad política ideológica, se pierde toda esperanza de lograr una discusión razonable y lo único que buscan las partes es ganar territorio como en un frente de combate.   La lógica y la evidencia pierden importancia y se usa cuando conviene y descarta cuando no; de manera que lo que debía ser una discusión vital se vuelve un pugilato peligroso y sin sentido.

Los grupos más expertos en este ámbito de acción son los socialistas de extrema que se especializan en ser escuchados sin importar cuanta idea loca lanzan a los cuatro vientos.   Por supuesto que el auditorio queda confundido y sale ganando el que mejor sabe evocar emociones fuertes. Estos tipos encuentran buena acogida en muchos medios ya que son creadores de espectáculos que atraen audiencia, tal como en los circos romanos; lo triste es que a la larga vamos embruteciendo a la población.

No es tan difícil diferenciar entre un fanático y el que no lo es; unos parecen ministros en una de esas curiosas sectas religiosas, mientras que los otros hablan sin alarde de pasiones, y ello no hace buen circo.

Lo cierto es que los riesgos de un supuesto calentamiento o un “cambio climático” son muy complejos y difíciles de prever, además que no ocurrirán de un día para otro, lo cual hace muy difícil decidir qué y cuánto debemos hacer; particularmente si tomamos en cuenta los costos de hacer y peor aún, de equivocarse.

Finalmente, la evolución científica y tecnológica actual dificulta visualizar el embrollo, ya que a diario se logran adelantos que cambiarán por completo el panorama tal como hoy lo vemos.  En todo caso no debemos politizar algo delicado y científico, particularmente cuando está en juego nuestro futuro.

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Publicado el 10 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Peligros de un ecologismo antivida

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La opinión de…..

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JAVIER MORÓN ZANET

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Peligros de un ecologismo antivida

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Aunque se acepte que la actividad humana tiene un efecto sobre el calentamiento global no todas las propuestas para reducir este efecto parecen bien fundadas.

Existe una serie de medidas sobre las cuales parece haber un consenso, entre estas medidas está buscar una mejor eficiencia energética, con tecnologías que consuman menos energía en autos, electrodomésticos y en procesos industriales.   También, el aumentar la generación de energía por medios renovables como la fuerza del agua y el viento.   O desarrollar medios de transporte público (como metros urbanos) que reduzcan la dependencia en el automóvil, cuyo uso es una de las fuentes de emisiones antropogénicas mayores.

La virtud de estas medidas es que, aun cuando la actividad del hombre no fuera la culpable del calentamiento de la Tierra, se lograría menos desperdicio y dependencia en los combustibles fósiles.   En la América Latina detener la deforestación y las quemas de bosques contribuirían sustancialmente a reducir emisiones de gases de efecto invernadero.

Hay otras propuestas que se basan en crear temor y angustia del hombre ante el propio hombre. Algunos de estos razonamientos señalan el crecimiento de la población como culpable del calentamiento global.   Al reducir el problema a un asunto de cuantos seres humanos caben en el planeta, se llega a conclusiones simplistas: si el problema es el número de personas, entonces hay que reducir la cantidad de personas.

Se invoca a Malthus, el economista del siglo XVIII, quien suponía que la población crecía más rápido que la producción de alimentos y, por lo tanto, llegaría un momento en que no habría disponibilidad de alimentos para todos y, con ello, el desastre.   Aunque han pasado 200 años desde este pronóstico no cumplido, algunos han quedado mentalmente, como diría Keynes, “esclavos de un economista difunto”.   Malthus, como muchos otros después, menospreció la capacidad del ser humano para crear soluciones técnicas y gerenciales, para aumentar la productividad en el mismo espacio de tierra, lo mismo que el funcionamiento de los precios en el mercado.

Hay una corriente ecológica que, tomando algo de este economista con una mezcla apocalíptica del cambio climático, llega a estimar el número de emisiones de gases que causaría el nacimiento de cada ser humano y, después de contabilizarlas, llegan a concluir que el mundo no soportaría X ó Y números de nacimientos y, como conclusión, la meta debe ser cero crecimiento demográfico.

Esta conclusión puede llevar a justificar no solo la contracepción forzada, sino el aborto, la eutanasia y la eugenesia.  En pocas palabras, si hombre es el enemigo del planeta, mientras menos hombres, mejor para el planeta (o para mi sobrevivencia).

El ecologismo mal entendido se convierte en ecologismo antivida, que juega a decidir cuántos y dónde deben vivir y morir para salvar al resto. ¿De qué serviría las políticas de cero crecimiento demográfico, que luego seguramente llevarían a otros controles, que paulatinamente irían despoblando el planeta?, ¿quiénes vivirían sobre la tierra después de este ecologismo forzado?, los gansos, las lagartijas, los musgos, y no el ser humano.

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Publicado el 10 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Los desafíos de una nueva dirección en el PRD

La opinión de….
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RAMIRO VÁSQUEZ CHAMBONNET
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Los desafíos de una nueva dirección en el PRD

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La presencia de una nueva dirección temporal o transitoria dentro del PRD tiene que ser correctamente evaluada para evitar falsas ilusiones.

Está claro que no está en sus manos la posibilidad de cambiar la situación de crisis que vive esa organización. Al menos no de manera inmediata. No porque no tenga la voluntad ni el interés de hacerlo, sino porque pesa sobre ella la presencia de un aparato construido durante una década de cultura política clientelar que se va a resistir a ceder su espacio territorial de poder.

El PRD de hoy, de ahora, no cuenta ya con la “ aristocracia del talento “.   Muchos cuadros de esa generación han muerto o se han jubilado o sencillamente se echaron a un costado ante la embestida de servilismo, adulaciones y prebendas que caracterizó la gestión de su pasada dirección.

Ese partido dejó de ser un portador de solidaridad, para convertirse en una organización portadora de intereses. Esa pérdida de identidad partidaria le hizo malgastar a su vez sus vínculos históricos con la población y las organizaciones sociales.

Hoy, el PRD es una de las tantas agrupaciones electoreras que basan su militancia en la oportunidad de acceder al gobierno.

Toda su estructura está concebida, casi que exclusivamente, para ganar elecciones. El PRD, uno de los principales actores de la democracia, se encuentra en un proceso de descomposición.

Porque esa forma de concebir la política se ha agotado y sus ideas se han desfasado. Más cuenta hoy para los cargos de elección, el activista que paga el refrigerio a la puerta de un campo de juego o el que da crédito en una abarrotería que un cuadro político formado en la militancia partidaria. Y no hablemos de cómo el crimen organizado ha penetrado parte de nuestras representaciones en los gobiernos locales en base al financiamiento de las campañas electorales.

Su anterior dirección no supo o no quiso interpretar correctamente los cambios que se venían produciendo en la cultura política de la sociedad.

Los partidos políticos se encuentran afectados por la parálisis y la desorientación. La clase política ha quedado rezagada con respecto a la velocidad de esos cambios. El propio sistema electoral es presa de la inestabilidad. Los partidos han sido desplazados del lugar que ocupaban en la formación de opinión.

De allí que la tarea de la nueva dirección transitoria sea descomunal.   Su papel es el de crear las condiciones para reformar sus estatutos a la luz de esa realidad social y política y al mismo tiempo garantizar un verdadero proceso trasparente y democrático para la renovación de todos sus organismos de dirección. Aún así el futuro se torna incierto.

La sociedad está en búsqueda de nuevas formas colectivas para hacerse representar.  En cada elección ese elemento se hizo presente.   Con Rubén Blades, con Alberto Vallarino, con Guillermo Endara y finalmente con Martinelli, que en su caso logró forjar una amplia alianza electoral.

Además, una nueva generación se está posesionando de la vida política del país.  Esa juventud, al servicio del cambio social, ha entrado en escena.

Ella es portadora de esas nuevas realidades y tiene en sus manos los instrumentos para abordar los nuevos desafíos y los nuevos conflictos. Bien puede la actual dirección descansar en ella toda su experiencia y estimularla a jugar su papel en la transformación del PRD.

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Publicado el 10 de noviembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Centroamérica y Panamá: ¿Fantasía o realidad?

La opinión de….

LEONEL A. JIMENEZ GUERRERO

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Centroamérica y Panamá:  ¿Fantasía o realidad?

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Desde hace muchos años escucho cómo, cada vez que se celebran eventos, simposios y congresos en ambientes educativos, empresariales o políticos, se habla de Centroamérica y Panamá. Hay muchas razones para justificar dichas diferencias.

Si bien geográficamente hablamos de Centroamérica para incluir a todos los países desde Guatemala hasta Panamá, la realidad es que la historia de Panamá está ligada a América del Sur, al haber compartido nuestro destino con la Gran Colombia. En el ámbito cultural, nos identificamos con el Caribe, y en lo económico, con América del Norte por el uso del dólar estadounidense y el Canal de Panamá.

Estos resumidos factores han hecho que nosotros creamos y hasta defendamos que el continente se divide en América del Norte, América del Sur, América Central, El Caribe y Panamá; como si nuestra nación fuera una especie de isla aparte.

Solamente hay que tocar el tema entre nosotros y tendremos todo tipo de respuestas, como que nuestra economía es distinta, que Panamá está mejor sola que con Centroamérica, y hasta despertamos pasiones raciales o de nacionalismo al hablar de Colombia en el primer caso, o de Costa Rica en el segundo caso.

La verdad es que para progresar como nación debemos tomar una decisión y pronto. No podemos ser una isla en un mar de bloques económicos y políticos que promueven, con mayor fuerza, la defensa de sus intereses nacionales frente a las grandes potencias. Para ejemplo, tenemos el DR-Cafta con Estados Unidos, o el tratado de libre comercio UE-CA.

Tenemos razones para sentir orgullo patrio. Nuestra independencia fue pacífica; el Canal de Panamá es nuestro después de grandes sacrificios nacionales; tenemos una economía pujante, nuestros deportistas, generación tras generación, traen glorias a nuestro país, pero sobre todo somos el ejemplo de que podemos progresar sin gastar en ejércitos, de que podemos encontrar en el diálogo las respuestas que requiere nuestro pueblo y, por encima de todo ello, sentirnos satisfecho de ser un punto de encuentro y solución para el continente americano.

¿Pero de qué sirve todo esto, si no podemos sacar a esos miles de panameños de la pobreza, si no podemos darles educación, salud, vivienda? ¿De qué sirve si no podemos creer todos juntos en un mejor futuro, en donde compartamos como humanos las riquezas y las oportunidades que ofrece nuestro suelo patrio?

Nos toca orientar a nuestros gobernantes sobre nuestros intereses nacionales. ¿Nos unimos a Centroamérica, a Unasur o seguimos solos nuestro futuro? Hablemos el tema dejando por fuera pasiones, nacionalismos y posiciones de superioridad cultural o racial.

Como nación, debemos enfrentar los retos que sugiere el cambio, no temer a lo desconocido. Integrarnos a un bloque político–económico es una decisión que debemos enfrentar con valentía, seguridad y humildad, para traer a nuestro pueblo mejores días, mayor progreso; pero sobre todo, mayor esperanza de que un mejor Panamá es posible.

Para construir ese Panamá, debemos buscar alianzas, acuerdos y consensos tanto internos como externos. Debemos olvidar las diferencias triviales con nuestros vecinos y enfocarnos en lo que realmente importa: hacer realidad los sueños y anhelos de todos los panameños.

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Publicado el 10 de noviembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

El tiempo pone las cosas en su lugar

La opinión del periodista…..

CARLOS CAMARENA MEDINA
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El tiempo pone las cosas en su lugar

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Siempre he dicho que en política hay que alejarse de poses y discursos demagógico y hueco de quienes, según el lugar donde estén, critican las acciones de sus adversarios, más preocupados por no dejar hacer o sacar algún beneficio, que por mejorar algo.

Tal situación se suscitó cuando el entonces ministro de Economía y Finanzas, Carlos Vallarino, fue propuesto como contralor general de la República, y salieron a relucir los más variados argumentos para criticar, de antemano, la viabilidad de dicha designación.

Quedaban por delante dos años y medio de gestión, que a fuerza de hechos concretos han demostrado la equivocación de quienes criticaron este nombramiento y lo fallido de sus predicciones.

Porque durante este período la gestión del contralor Vallarino se limitó a cumplir con lo que la Ley le permite hacer, lejos de protagonismos mediáticos, aunque haciendo observaciones cuando ameritaba, a fin de garantizar el buen uso de los recursos del Estado.

Vallarino ocupó importantes cargos en pasadas administraciones, además de ejercer puestos académicos en la Universidad de Panamá, en el anterior gobierno fue ministro de Obras Públicas y ministro de Economía y Finanzas, en los cuales dejó la estela de su capacidad profesional.

Durante su gestión frente a la Contraloría ha mantenido su independencia, tal y cual lo establece la Ley, además de manejarse con transparencia, honradez y verticalidad y, sobre todo, ha luchado por el respeto y la total independencia que debe tener la Contraloría General de la República, como lo establece la Constitución Nacional.

Ello ha quedado plasmado cuando ha tenido que devolver sin refrendar importantes contratos tanto en la pasada administración como en la actual, a pesar de las críticas recibidas en ambas ocasiones.

Así sucedió con el gobierno pasado, en el caso de contratos no refrendados de los ministerios de Educación y Obras Públicas y del Banco de Desarrollo Agropecuario; además de la advertencia que hizo en la postrimería de la anterior administración de no avalar contratos multimillonarios, debido a que el actual presidente estaba por tomar posesión.

Esta firme decisión quizá le pudo acarrear la inquina de funcionarios, pero igualmente le valió el reconocimiento de la población, que por primera vez veía una acción tan vertical de parte de un contralor, en pleno proceso de transición de un gobierno a otro.

De ello dan fe las 550 investigaciones e informes que en su administración de escasos dos años ha enviado a las autoridades, lo que ha dado pie a abrir procesos, mucho de los cuales están en juicios o surtiendo su debido proceso.

Una clara muestra de la imparcialidad del contralor Vallarino fue ratificada por la encuesta de UNIMER realizada para el diario La Prensa , en la que la opinión pública lo ubica con un reconocimiento a su trabajo independiente e imparcial con un 60.2% de aceptación. Incluso el actual presidente de la República aplaudió las acciones del contralor, además de ponderar que mientras otros contralores dejaron de asistir al Consejo de Gabinete apenas se registró el cambio de gobierno, Vallarino ha acudido con regularidad a estas sesiones en las cuales se aprueban importantes proyectos.

No obstante los halagos, el contralor Vallarino no se alejó de la senda y devolvió sin refrendar (en dos ocasiones) un contrato directo del Ministerio de Salud, para comprar ambulancias, luego de detectar una serie de irregularidades. Ante ello, el Ministerio de Salud decidió hacer una licitación para la adquisición por mejor precio de estas ambulancias.

Sin olvidar que ante la contrataciones directas impulsada por la actual administración, el contralor Vallarino fue enfático al recomendar la convocatoria de licitaciones; a fin de garantizar, además de la transparencia, que el Estado pueda adquirir productos o servicios a un mejor precio.

Por ello, pese a que podrían entenderse como algo normal las críticas que surgen ante la designación de un funcionario, el tiempo y las ejecutorias son las que al final dan el veredicto y ponen las aguas en su nivel. En el caso del contralor Vallarino, los hechos hablan por sí solos.

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Publicado el 9 de noviembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá,
a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Nuevas cárceles

La opinión del Abogado, Diplomático, Ex Director de la Policía y la Ex PTJ….

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OSWALDO   FERNANDEZ

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Nuevas cárceles

Enhorabuena se ha hablado de la edificación de nuevas cárceles. Pese a que hace más de diez años fue destruida la vieja Cárcel Modelo, poco o nada eficiente ha resultado el papel de las que se construyeron posteriormente, no sólo por el hacinamiento que se repite, sino por las evidentes debilidades que testimonian las reiteradas evasiones que ponen en tensión a toda la sociedad.

Así que construir nuevas cárceles en todo el país constituye una medida acertada, que estará incompleta, sin embargo, si paralelamente no se implementan modelos funcionales en el tratamiento de los detenidos, y en correctivos a la mora judicial que impone a los reos sanciones tardías al mantenerlos en condición preventiva de manera indefinida, esto es la denominada detención preventiva o sentencia anticipada.

Es importante atender esto porque en el pasado ha quedado demostrada la demagogia con que ha sido tratado el tema. No bastan nuevas cárceles sino se asumen programas de resocialización que hagan del delincuente un ser útil a la sociedad, en lugar de una amenaza peor. Es obvio que existirán personas no rescatables, pero esa no es la regla sino la excepción.

Durante el tiempo que pasan en la cárcel se convierten en una carga económica para la sociedad, que tras ser víctimas de sus ilícitos, termina pagándole por delinquir. Los reos deben ser incorporados a alguna forma de trabajo que genere recursos.

Si se parte de que el estar detenido genera un costo para el Estado y para la sociedad, nada incoherente sería la posibilidad de que ese reo pague tanto al Estado como a la sociedad su estadía en la prisión.

El sistema alemán por ejemplo regula esa figura, y lo que genera el reo paga al Estado y le paga al mismo detenido una suma que va a una cuenta, que al final de su condena se le retribuye y tiene un recurso con el cual enfrentar los primeros meses de su libertad. Como manifestamos al inicio, enhorabuena las nuevas cárceles, mejor si dejan de ser la universidad del crimen y se convierten en efectivos centros de resocialización.

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Publicado el 10 de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.