El día de difuntos

EL DÍA DE DIFUNTOS

Por: Juan Ramón Morales

Cuan  tristes y solos se quedan los muertos,

Tal ves, olvidados,

Si nos miran del  cielo,

Cuantos reclamos,

Harían en cada momento.


En vida algunos  fueron buenos,

Otros, que fueron  malos,

Todos no llegarán al cielo,

Confundidos quedan entre marasmos.

Los malos van al infierno.


Es triste muy triste el campo santo,

Allí se entierran muchas pasiones,

Allí olvidamos tantos reclamos,

Mas el recuerdo de los mejores,

En nuestro pecho quedan guardados.


Solo aquellos que’n vida dieron,

Todo el amor que el cielo manda,

Amor y ternura para sus viejos,

Brindaron, con dulce calma,

Ellos, abierto tendrán   el cielo.


Mas esas almas que desde el cielo,

Que en vida terrena fueron felices,

Miran gozosos sus hijos buenos,

Y los esperan cuando desfilen,

Hacia el cielo con tanto anhelo.


Mas hay de las almas que no tuvieron,

Todo el cariño que merecían,

Ya nunca tendrán consuelo,

Y el recuerdo que los lastima,

No les permite tener sosiego.


Que tristes y solos quedan los muertos,

Ni en vida, ni muertos son recordados,

Son seres que quedan sueltos,

En el abismo de seres malos,

Estos  nunca dieron afecto.


¡Oh! los seres olvidados,

en la vida y en la muerte,

en el abismo de seres malos,

olvidados en todo el azul celeste,

Sólo han tenido, dolor y llanto.

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Enviado el 17 de octubre de 2009 a  Panaletras por el Autor, a quien agradecemos y damos damos todo el crédito que le corresponde.

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Durante los dos primeros años del infante

La opinión del empresario…..

JUAN R. MORALES
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Durante los dos primeros años del infante

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Como expresara la Licenciada Geraldine Emiliani, la personalidad inicia su formación pasados los dos años; toca enfocar ahora la importancia que tiene en la vida del infante los dos primeros años de existencia.

Desde mi perspectiva, durante los dos primeros años, el infante incursiona en un mundo de descubrimientos y aprendizajes.   Descubre sus manos, conoce a sus padres, aprende a hablar, descubre que el llanto es el medio para anunciar que tiene hambre, pero también a manipular, si no se le corrige desde la cuna, corregir no maltratar, etc.

Pero, al punto al que quiero llegar respecto al llanto para evitar males, es que cuando el infante no recibe la atención que necesita, cuando le dice con su llanto a su madre: “ mamá, tengo hambre” y se le deja llorar sin ser atendido, como un acto de verdadera irresponsabilidad, entonces ese llanto, que es un llamado a su madre, se convierte en algo irritante, malhumor y se inicia en el niño una etapa de daño inevitable.

Así como en lo tocante al llanto existen otros aspectos en la vida del niño que le dañan el carácter.   Esto debe evitarse. El niño necesita de estímulos sensoriales y el descubrir que no los recibe contribuye a un cambio en su carácter y a la postre en su personalidad al momento de iniciarse esta.   Es importante que el niño sienta afecto a través de la palabra de sus padres, de caricias, de besos, sonrisas, objeto de juegos, en fin de todo cuanto pueda representar para el infante afecto.

Si durante los dos primeros años el infante no es atendido como corresponde hasta llegar a la edad de la formación de la personalidad, entonces llegamos a la lamentable situación de una personalidad desorientada, con problemas de conducta.   En verdad, muchas veces corresponde a manipulaciones del infante que degeneran en todas las distorsiones que señaló la Lic. Emiliani, que debemos corregir aprendiendo cómo hacerlo, pero también existe en forma muy generalizada que estas distorsiones surgen como consecuencia de la desatención de la madre, del padre o de la persona que contrataron para atender al infante y aquí surge con mucha frecuencia el maltrato, la desatención, el menosprecio que las domésticas ofrecen a los infantes y que lo conducen también a la distorsión de su personalidad, perpetrándose daños que podrían ser irreparables para los años subsiguientes.

Este análisis nos conduce nuevamente al planteamiento original, es urgente la creación de la Escuela de Docencia Familiar, que debe incluir a las domésticas contratadas para tal efecto, que deben recibir el Certificado de Acreditación para que se les pueda contratar en los menesteres que hemos expresado.

Así son las cosas.
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Publicado el 20 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá,   a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Vamos a contar mentiras…..

La opinión de…..

Paco Gómez Nadal

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Vamos a contar mentiras…..

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Sí que somos malpensados, con lo fácil que es confiar y dar una oportunidad a todo el mundo. De verdad, dejemos la suspicacia… ¿Cómo se les ocurre que Gioconda Torres de Bianchini no va a ser una contralora general imparcial? ¿Solo porque haya trabajado los últimos 15 años al servicio de Martinelli? Como dijo el también independentísimo presidente de la Asamblea Nacional, José Luis Varela, “si el Presidente cree que cuidó bien su patrimonio, creo que esta puede hacer lo mismo con el dinero del país”.

Es decir… avanzamos en el nuevo concepto de Estado-finca… todo lo que sea bueno para el señor presidente es bueno para el país. Y así debe ser, porque si hacemos producir de forma rentable una finca a punta de explotación y caciquería pues también podemos aplicar la fórmula al país y hacerlo competitivo gracias a esta innovadora interpretación de la democracia.

La cosa se va a aclarando.   Ya vamos a tener Contraloría controlada, aparato judicial mediatizado y, en breve, por la pinta que tiene el asunto, cambiaremos de procuradora general para que no moleste en este escenario de independencia férrea de los poderes.   Estoy saltando de alegría al ver los avances en la institucionalidad y en la democracia de este país que quiero ya más que si hubiera nacido en las riberas del río Chucunaque.

Así que estoy en sintonía con el 86% de ciudadanos que aman a Martinelli y que se han dado cuenta, ¡ya era hora!, de que es mejor señor feudal blanco que demócrata disfrazado.

Otro asunto que me tiene feliz es la actitud aleccionadora y ejemplar de la oposición.  ¡Qué claridad!  ¡Qué renovación! ¡Qué humildad!  El PRD –Partido Reperdido Dedocrático– se renueva con la misma sangre en un ejercicio de transfusión sanguínea innovador y promete hacer oposición… en 2014.   El Gobierno feliz, porque en este país no se permite el nacimiento de otros partidos y menos sin son de oposición real a la derecha –es decir:  de izquierda–.

Se logra así el equilibrio de poder deseado en cualquier sistema democrático representativo: un gobierno de mayoría, con una Asamblea de la misma mayoría, apoyado por la mayoría del empresariado y con una oposición mayormente desaparecida y autodestruyéndose.

El panorama no puede ser más alentador,  al menos para los familiares y ex empleados del presidente.   Los últimos han sufrido un upgrade repentino gracias al programa de puntos de la tarjeta de fidelidad del supermercado político y han pasado de vigilar tomates y cartones de leche a gestionar el país.   Los primeros van firmando contratos jugosos para hacer “cosas del primer mundo” –como eso de tener internet en la esquina de casa para que los vecinos de Mañanitas puedan utilizar sus blackberries–.

También podrán mostrar orgullosos sus laptops los vecinos de Curundú gracias al megaproyecto del Gobierno que según este diario le dará “Otra cara a la pobreza”.   Buena definición, porque la pobreza es lo que es, pero una maquilladita no está mal de vez en cuando. Porque ya basta de creer a los ñángaras de turno o a los pesimistas que insisten que hasta que no se solucione la injusticia básica de esta sociedad, la plata metida hoy en soluciones habitacionales se traducirá en las multis con pandillas del mañana.

Hoy estoy cuadrado 100% con este momento histórico que nos ha tocado vivir y con la estúpida sensación de que alguien se equivocó con el eslogan: los locos somos bien pocos en este universo donde los cuerdos del poder suenan tan desquiciados. O los locos son mayoría y están en el gobierno y en la oposición y el resto… estamos en el limbo que el Vaticano cerró por falta de clientela.

Hoy escribo una oda a la mentira porque la verdad, de existir, debe estar avergonzada o escondida, porque no logro verla ni en medios de comunicación ni en los espejos del camino.  Por ello, fui a mi médico a que me recetara algo para pasar el trago y su consejo fue inapelable: “no se tome tan en serio la vida, no se sienta tan comprometido por este terruño y, a ser posible, benefíciese de esta “piñata”.   Cuando vea su cuenta y su nariz crecer, será la señal de que se está recuperando”.

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Publicado el 20 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Iglesia y sociedad

La opinión del Escritor y Analista Político…..
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RAFAEL MONTES GÓMEZ
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Iglesia y sociedad

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Todos coincidimos en que la palabra en boga es “cambio”. La búsqueda de la felicidad es algo inherente al individuo, esa misma llama permanece encendida en los corazones humanos por realizar cambios profundos en la sociedad. Debemos puntualizar que hay cambios que no pueden realizarse con solo un sentido humanista y que requieren una transformación espiritual que solo Jesús puede dar.

Tal es así, que en esa comprensión de la sociedad panameña, ya en campaña, Juan Carlos Varela expresó que visualizaba a todas las iglesias colaborando con el Estado en el desarrollo de los proyectos sociales. Desde una perspectiva política y social, no hay por qué negar esto so pretexto de laicidad, pues, las iglesias —católicas o evangélicas— se constituyen en una herramienta fundamental para el Estado para enfrentar los distintos problemas sociales.

En Panamá, hay iglesias que ofrecen una gama de enfoques espirituales con contenido social. Unas trabajan con las personas con discapacidad, como es el caso de la Iglesia Bautista La Boca, que posee un voluntariado para la discapacidad y sensibiliza a la sociedad en este tema tan especializado.

Escuelas públicas y privadas e iglesias colaboran con la anterior y hasta tienen un énfasis en la resocialización del individuo que delinque o el adolescente en riesgo social, trabajo que realiza a cabalidad, sin mucho aspaviento ni publicidad, en una región tan conflictiva como San Miguelito, el Rvdo. Orlando Quintero. A través de la Fundación Ministerio La Unción, ellos están haciendo un trabajo comprometido, todos sus miembros están involucrados en el trabajo social por amor al prójimo.

Se me agotaría el espacio tratando de mencionar distintas iglesias en Panamá profundamente involucradas con proyectos sociales. Este trabajo va desde rehabilitar drogadependientes y alcohólicos, ofrecer apoyo a niñas en riesgo de abortar, rehabilitación e inserción en la sociedad de personas que han delinquido, hasta gente de la tercera edad que ya no puede valerse por sí misma. En hora buena las autoridades reconocen este esfuerzo y muchos de ellos pueden tener apoyo en su loable labor a través del Ministerio de Desarrollo Social.

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Publicado el 20 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Las próximas negociaciones

La opinión de…..

Hugo Salazar

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Las próximas negociaciones

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En recientes años, los tratados de libre comercio (TLC) llevaron a muchos países a la mesa de negociaciones para eliminar las barreras levantadas contra la importación de algunos productos. El enfoque de esas negociaciones fue el aumento del comercio y el de beneficiar a los consumidores al promover la competitividad. Pero el aumento del precio de los alimentos, que se inició en 2007, no se contuvo y causó el alza del costo de la vida, con el daño al bienestar de todos los países, relegando los TLC a segundo plano. Lo importante para el futuro de la humanidad va dejando de ser el aumento del comercio y se enfoca en la seguridad alimentaria.

La advertencia de “hambrunas sin precedente”, emitida por la FAO, debe ser tomada muy en serio por los gobernantes para que miren más allá del sistema en que los países que producen ingresos (como el nuestro) tienen la capacidad de importar los alimentos que no pueden producir. El ritmo de crecimiento poblacional produce un aumento de la demanda por alimentos tan grande, que presagia el incremento de sus precios y la disminución de sus reservas, lo que aumenta la fragilidad del actual sistema de oferta y demanda. Para suplir las necesidades futuras de alimentos, es vital que los países exportadores cumplan altas metas de rendimiento y de volúmenes de producción, en adición a todos los requisitos técnicos para lograr esas altas metas.

Los países importadores que tengan capacidad de pago optarán por crear reservas estratégicas dentro de sus áreas, que estarán disponibles para su uso exclusivo ante necesidades normales o especiales propias y que podrán ser negociadas en el mercado mundial en caso de no consumirlas. Así mismo, los importadores añadirán a sus actuales y futuros tratados la condición de que el primer mundo financie programas de biotecnología locales para que nuestros propios científicos y técnicos creen los organismos que permitan a nuestros agricultores darnos la autosuficiencia en producción de arroz, maíz, etc. Ahora que enfrentamos la posibilidad de un desastre alimentario, tenemos la autoridad moral para promover la firma de tratados de seguridad alimentaria con nuestros actuales y futuros aliados comerciales para asegurar el bienestar de nuestra población.

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Publicado el 20 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

La universidad que necesitamos

La opinión de……

Dorindo  Jayan Cortez

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La universidad que necesitamos

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La Universidad de Panamá cumple este mes 74 años de fundada. Un aniversario más para reflexionar sobre la universidad que necesita el país.

Cierto es que a lo largo de siete décadas y medias se han tenido que afrontar serias limitaciones, no ajenas en algunos casos a los vaivenes de la política nacional. Solo con la fortaleza especialísima, cuyo instrumento ha sido la inteligencia colectiva de los universitarios, hemos garantizado una universidad que responde eficientemente a la necesidad de formación del hombre y la mujer. No ha sido fácil, pero se han superado las dificultades. Hoy, cientos de miles de panameños poseen un título otorgado por la Universidad de Panamá.

Una universidad al servicio de la nación y al servicio de su pueblo, han de ser principios inalienables para la generación de hoy. Ello es también el retrato de lo que hicieron, pensaron y anhelaron las generaciones de ayer. Quienes somos el relevo debemos mirar y recibir a la juventud para hacer de ella el soporte del progreso de Panamá. No desmayemos, reforcemos el sentido de compromiso con el bien común, con su conciencia que ha de ser crítica. Faro de luz, camino hacia la superación social, llama del profesionalismo y de la sagrada misión de libertad.

La concreción de esos ideales exige afrontar y superar los retos que impone un mundo esquematizado en la globalización. Si lo hicimos ayer, no hay razón para no lograrlo en el futuro. Ese futuro, y las tareas, reclaman la energía más especial, esa que transforma los problemas en soluciones atinadas y que abre espacios de realizaciones ahí donde parecieran restringirse las oportunidades. Ahora bien, la necesidad de seguir cumpliendo con su visión pasa por una correcta interpretación del momento que vive la educación superior en el mundo entero. Tenemos que buscar los puntos adecuados para potenciar el trabajo docente; el desempeño administrativo y la formación excelente del estudiante sin perder de vista la misión histórica que cumple la universidad como “conciencia crítica de la nación”.

Sin embargo, aclaremos. Hoy no basta con ser “conciencia crítica”, postulado que no pierde vigencia, sino que además se exige ser conciencia crítica de nuestro entorno muy particular de manera que generemos y reflexionemos sobre los valores que han de potencializar nuestras actuaciones, que han de ser marcadas por la excelencia, en un mundo de competencia sin igual. En ese ambiente social, de retos y en el que la posible extinción humana nos viene de los peligros que nos plantea la naturaleza, una naturaleza que es víctima del progreso, el país necesita la mejor universidad; con clara visión de su compromiso y preparada para responder a los cambios y exigencia que nos plantea un mundo cada vez más difícil.

La universidad ha de sostenerse en una clara política que impulse iniciativas para fortalecer la labor institucional dentro del espacio nacional, así como abrir camino a las relaciones y oportunidades a las universidades regionales. A Panamá le conveniente una universidad cuya excelencia rebase nuestra frontera y se ubique con reconocida acreditación. La lógica de cualquier proyecto de administración de la universidad, que se sustente en el progreso de la institucionalidad, debe sujetarse en aquellas acciones encaminadas a fortalecer los derechos adquiridos, no en debilitarlos; hay que trabajar para abrir espacios de oportunidades; debemos ser creativos en la definición de aquellos sistemas con los que abordamos temas como la estabilidad de los docentes y administrativos y, sobre todo, la excelencia del egresado.

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Publicado el 20 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Una televisión ‘opinionada’

La opinión del empresario……
RAFAEL CARLES
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Una televisión ‘opinionada’
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La industria de la televisión está mal, moralmente mal. En los últimos años, los periodistas y comentaristas a cargo de diferentes programas de televisión han preferido lo más fácil y se han olvidado de lo fundamental.

Por lo visto, en la actualidad no parece haber cabida para los Fat Fernández, los Tommy Cupas o Mario Velásquez. La tan esperada nota editorial de un canal de televisión ha quedado relegada, y ahora las cámaras buscan y prefieren el formato de opiniones que ayuda más a subir los “ratings”, pero no necesariamente contribuye a mejorar el intelecto de los televidentes.

Si Harmodio Arias Madrid viviera hoy, no sería un fanático de estos programas que actualmente abundan en nuestros canales de televisión. El presidente Arias siempre reconoció que “ precisamente la opinión de aquellos hombres que no quieren expresar su opinión es la que más le conviene y más necesita el país ”.

Desafortunadamente, una buena cantidad de la programación ofrecida diariamente por los canales son foros para más nada que la incesante y repetitiva oferta de opiniones. Estudiantes y expertos en periodismo y televisión, se debaten sobre las razones por el explosivo crecimiento de estos programas de opinión.

Desde la perspectiva de un canal de televisión, el formato de opinión encaja perfectamente en la estrategia del director de producción, porque no necesita de mucha planificación ni depende de gigantes presupuestos de redacción, ni requiere inversión en investigación periodística. Además de ser más económicos que los noticieros de informaciones más elaboradas, las opiniones aumentan la temperatura interior de los que lo ven, tal vez porque la audiencia se siente más cómoda escuchando y viendo la palabrería, la mofa y hacer el ridículo.

Independientemente de las razones financieras y económicas que puedan existir para explicar la proliferación de estos programas o simplemente de los cambios en preferencias y hábitos de costumbre que hayan experimentado los televidentes, lo cierto es que los canales de televisión están mostrando una programación “ opinionada ” en los mismos horarios que tradicionalmente estaban reservados para noticias.

Tal como lo señala Jorge Ramos en un reciente artículo, “ las noticias en televisión han sido reducidas a una tribuna de opinión, comentarios y mercadeo de rostros.   Y a su vez, están calando a lo interno de cada país en la misma proporción inversa al nivel intelectual y moral de sus habitantes ”.

Es decir, Panamá es terreno fértil para las opiniones.   Y quizás este fenómeno sea más aparente en las programaciones de 6 a 8:30 am.   El impacto de las opiniones a esa hora es tan profundo, que desde estas tribunas se siembran los comentarios que posteriormente harán noticia durante el resto del día.

Es folclórica la forma, velocidad y el volumen con que las opiniones son vertidas a los televidentes, sin importar la falta de sustancia ni el lenguaje pobre que se utiliza.  Ya ha gustado tanto el esquema del “ dime y te diré ” que informalmente lo están adaptando, adoptando y utilizando en juntas técnicas, consejos de Gabinete, foros académicos y encuentros empresariales.

Desde 1980, el año cuando la cadena CNN lanzó al mundo su canal de noticias 24 horas, Headline News , la audiencia en todas las estaciones de televisión ha disminuido en los horarios de noticias. Y lo más significativo es el hecho de que la edad promedio de los televidentes ha subido en esos mismos segmentos en que el “ rating ” ha bajado. Por eso la razón de estos inventos de inundar al público con opiniones.

Pero en el camino, han jugado con uno de los principales mandamientos de cualquier medio de comunicación: su independencia editorial.   Los canales han olvidado conceptos como la reserva de la fuente y la brecha entre lo comercial y lo editorial.

Hoy día se organizan programas de opinión en base al peso comercial que tiene una fuente. Históricamente, el Gobierno Nacional ha sido exitoso en colocar a sus funcionarios en cada uno de estos programas. Es decir, el Gobierno tiene su silla, la oposición tiene otra, tal sector tiene la suya, y así se reparten el guión.   Ya no importa lo que el canal o el director decidan, si el patrocinador de una publicidad lo quiere, ¡es suficiente!

Una solución para erradicar este mal no llegará rápido y será muy difícil que, mientras la audiencia se alimente de la comidilla política, el sarcasmo vulgar y el bochinche ordinario, las estaciones hagan algo al respecto.

Y es que, mientras los “ ratings ” dependan de las opiniones, la industria jamás se autorregulará. No importará que la televisión como institución pierda su glamour y la correcta perspectiva de su propósito; los programas de opinión dejarán de existir el día en que los mismos dueños de canales miren hacia adentro y se propongan reconvertir a la pantalla en una oportunidad de entretenimiento e información, y no de charlatanería y relajo mediático como ocurre actualmente.

Solo habría que recordar la forma en que recientemente las televisoras manejaron las horas siguientes al fallecimiento del ex presidente Guillermo Endara.   La noche misma del funeral de Estado, no se les ocurrió más que organizar paneles con familiares y amigos para verter opiniones y comentarios sobre la figura del que fue un ciudadano ilustre del país.

Nunca hubo un planteamiento serio de realizar un programa sobre la vida del presidente Endara ni de su gestión como funcionario, amigo, presidente y figura política. Nunca se preparó un reportaje completo y detallado ni se desclasificó información de sus expedientes, ni se produjo un documental cronológico o sinóptico. Fue triste ver y tener que escuchar toda la noche una sarta de opiniones y disparates, luego de que la máxima expresión de la democracia panameña fuera despedida por miles y miles de ciudadanos en las calles y avenidas de la ciudad.

No es de extrañar que la justa y amplia visión de Harmodio Arias lo llevara a escoger la palabra escrita.   No me imagino un periódico con sus páginas rellenas de opiniones y dedicadas al culto de los comentarios y explicaciones.

Eso no solamente explica que hablar es más fácil que escribir, sino que la palabra impresa queda y no se la lleva el viento. Y desde allí la importancia de que se recupere una tribuna editorial de los medios televisivos, sin ruido ni publicidad contagiada, que mantenga vigencia y sirva como verdadero formador de opinión.

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Publicado el 20 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.