Un alto en el camino

La opinión del Abogado y Ex Sub Director del Diario La Prensa…. .

RICARDO   LOMBANA

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Un alto en el camino

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Una gran e interesante coincidencia fue lo que marcó para mí el día 28 de septiembre de 2009. Justo en la mañana, pensaba que ahora que se acercaba el vigésimo aniversario de la invasión estadounidense a Panamá, los panameños debíamos hacer un alto en el camino para, de manera objetiva, sin pasiones, con todo el sustento académico, estadístico y científico, comparar cómo está el Panamá de hoy con respecto a ese Panamá del 19 de diciembre de 1989.

Con esa idea en la cabeza, el transcurrir rutinario de ese 28 de septiembre fue interrumpido por la noticia de la muerte del presidente Guillermo Endara.   Al enterarme, hice una pausa y pensé: “ ¡qué coincidencia! ”. Pues creo que no me equivocaría si afirmo que un gran número de panameños hemos estado, en estos últimos días, echando mano de los recuerdos y tratando de valorar el significado y el legado de la gestión presidencial de Guillermo Endara; ejercicio este que sin duda nos coloca frente a la necesidad de recordar aquellos duros años que vivió Panamá durante la dictadura militar, especialmente a finales de los ochenta.

El fallecimiento de Endara empieza a cerrar un ciclo crucial de la historia política republicana, y creo que es ahora que empezaremos a valorar con justicia lo que este señor hizo por Panamá.   Pienso que su muerte, y la reacción que han exteriorizado todos los sectores de la sociedad panameña, no hacen más que confirmar que la historia y el tiempo son los mejores juzgadores de las acciones del hombre.   Recuerdo, por ejemplo, en las postrimerías del gobierno de Endara, la gran cantidad de críticas que se hacían a su gestión.   Incluso, recuerdo a algunos concluyendo que habían sido cinco años perdidos, pues se hubiese podido hacer mucho más.

Pero hoy, 15 años después de finalizada su gestión gubernamental, y al analizar a los otros tres presidentes que, gracias a Endara y otros grandes panameños, pudieron alternarse en el poder, la verdad es que este país necesita de vuelta estar bajo el liderazgo de un presidente honesto.   Algunos dirán que la honestidad no resuelve los problemas del pueblo; sin embargo, hoy en día, en este mar de mentiras y corrupción, los panameños estamos sedientos de buenos ejemplos, y solo el hecho de tener un presidente austero e íntegro, que no se aproveche del cargo para enriquecerse, sería suficiente para unificar a los panameños bajo un objetivo común.

La democracia que tenemos hoy, con todas las libertades que disfrutamos y derechos que ejercemos, se la debemos a muchos grandes panameños y panameñas; pero dentro de ese grupo han destacado algunos que han jugado un rol trascendental en la historia panameña.   Guillermo Endara es uno de esos.

Aprovechemos este momento de reflexión, y tomando en cuenta que en diciembre se cumplirán 20 años de aquella oscura noche que acabó con la dictadura militar, hagamos algo que valga la pena y nos nutra como Nación, más allá de los típicos actos de recordación, piquetes frente a la Embajada de Estados Unidos, y el cierre de la transístmica por tres gatos.   Los medios de comunicación, además del esperado programa especial de 20 años de la invasión, vayan más allá y únanse con las universidades —que deberían hacer más trabajos de investigación— y promuevan un estudio y análisis sobre estas dos décadas.

Exhorto a la academia, a los medios, y la sociedad civil, a que se elabore un documento, que compare, área por área, cómo está Panamá hoy con respecto a 1989.   Educación, salud, seguridad pública, transporte público, derechos y libertades ciudadanas, justicia, corrupción, sistema electoral, entre otros.   Aunque me atrevería a concluir que en algunos estamos mejor y en otros casi iguales o peor, no quiero cometer la irresponsabilidad de opinar sin sustento.

Y ojo, que no me refiero a extensos documentos hechos a la medida de gavetas y archivadores; sino de un estudio con sentido práctico, que sirva de guía y nos señale en qué hemos caminado bien, y en qué otras áreas hay que enrumbar la nave.   Este tipo de ejercicios son necesarios para lograr un mejor país.

Han pasado 20 años, en los que la prosperidad económica y el respeto a la voluntad popular no han sido suficientes para reducir los vergonzosos niveles de pobreza que tenemos;  ni para reemplazar a los “ diablos rojos ” por un sistema de transporte digno; ni para acabar con el clientelismo político que promovió la dictadura; ni para lograr un sistema judicial sólido; ni para alcanzar la madurez que nos permita hablar de seguridad pública sin caer en debates pasionales sobre militarismo.   Sentémonos y abordemos estos temas.   Eso es democracia.

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Publicado el 12 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

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Reto PRD

La opinión de…..

RAFAEL PITTÍ

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Reto PRD

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Al estilo de “Carta Abierta” me dirijo a los compañeros del Directorio Nacional que, ante la situación de crisis interna, en la reunión convocada para el domingo 18 de octubre asumen la responsabilidad histórica e independiente de elaborar y diseñar el esquema que permita garantizar la existencia y permanencia política del PRD como instrumento al servicio de los intereses de la mayoría de nuestro pueblo y la sociedad en su conjunto.

Soy persona respetuosa y con vocación disciplinaria, igual que el grueso de nuestra membresía; y es precisamente por el cultivo de esa actitud que debemos exigir reciprocidad. Desde el relámpago llamado al Directorio del 28 de junio y nuevamente ahora para determinar asuntos de sensitiva decisión, la misma se ha invocado con agendas y propuestas ipso facto e inconsultas con los actores principales en las instancias determinantes, obviamente producto del clamor general que exigía la renuncia colectiva del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

Ante tales presiones, tardíamente llegan antecedidas de otra convocatoria a la firma de un “ acuerdo de unidad ” entre cuatro importantes figuras cuyo liderazgo es incuestionable. Sin embargo, este plausible hecho debe dejar claro que la unidad no se logra con camisas de fuerza por rúbricas en documentos protocolares; la unidad es producto de acciones tangibles y ejemplares muestras de voluntad política. Por ello ante el “ Sí, pero No ” de las renuncias que generan incertidumbre y dudas por el interés personalista, el Directorio Nacional en la citada reunión plenaria, revestido de su beligerancia y autonomía deliberadora, debe establecer cronograma y agenda en nueva Hoja de Ruta, aceptando las dimisiones y que la mismas se den con responsabilidad administrativa formal, de tal forma que los 4,200 delegados y 300 directores nacionales reciban del CEN saliente, informe de realidad financiera activos-pasivos y estatus general del colectivo, de manera que, como soberano y máxima autoridad en esta nueva era, adquiera la importancia y rectoría jerárquica sutilmente usurpada.

Queda claro entonces, que es innecesario elegir un CEN “ provisional ”, si no uno que concluya el inalterable periodo 2008-2013; esto a su vez ofrece un proceso transparente, fraterno y de auténtica génesis democrática. Quienes sean designados en la elección, surgirán de perfiles con liderazgos naturales y no impuestos o seducidos por propuestas indecorosas.

He allí la interrogante de saber si asumimos con pantalones largos las transformaciones y disponibilidades que la Nación confía escrutadoramente. Parafraseando: “ Antes que perezca, prefiero que subsista el partido, a que subsista Torrijos ”, Omar.

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Publicado el 12 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Una escondida falla judicial

La opinión de…..

Eugenio L. Morice
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Una escondida falla judicial


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Rendir una declaración o indagatoria ante una Personería o Fiscalía suele convertirse en un diligencia pesarosa de largas horas frente a un funcionario que, además de no ser mecanógrafo carece de un bagaje cultural que no le permite transcribir comprensiblemente lo que transmite el declarante y, frecuentemente, menos aún capaz de hacer preguntas inteligentes dirigidas a dirimir la verdad en función de lo declarado por el interpelado u otras referencias en auto.

El transcriptor que a punta de buscar teclas con sus índices ha reproducido la declaración, le entrega el borrador del escrito al ya extenuado declarante (antes era horrible cuando no existían las computadoras), para que lo revise y advierta errores.   El declarante o el abogado que le asiste, ya hartos de la agotadora y dilatada diligencia, deciden firmarlo sin importar la carga de errores, siempre que lo que el declarante quiso decir se refleje aunque sea someramente.

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que es una empresa estatal que funciona eficientemente tras seguir las pautas que sentaron los estadounidenses, exige como requisitos mínimos a los transcriptores de datos e incluso a secretarias, velocidad mecanográfica de 40 palabras por minuto con un máximo de tres errores, dos años de estudios universitarios, diploma de educación secundaria y un año de experiencia realizando las funciones de transcriptor de datos, aparte de una prueba de conocimientos y habilidades básicas.  No sé si lo mismo exige el Ministerio Público u Órgano Judicial a los aspirantes, pero ya es tiempo que lo hagan.

En Panamá, por ley, en las audiencias se graban los alegatos y se deja el casete adornando el expediente sin transcribirlo, dejando al juez con memoria “tan prodigiosa” que le permite acordarse de todo lo dicho y no dicho en la diligencia, aunque sin quitarle la opción (que sabemos raramente ocurre) de sentarse y escuchar la extensa grabación; quizás de ahí se explica el porqué los jueces suelen rebasar ampliamente los 30 días para dictar sentencia.    Pero eso no es todo, muchas veces el que la preside no es el mismo que dicta el fallo, ya que en su lugar lo hace su suplente violando con ello el principio de la inmediación.

No hemos visto a ningún procurador ni a los de la alta corte judicial se hayan preocupado de un problema que está afectando la debida conducción de la justicia y definitivamente perjudicando las investigaciones que realiza el Ministerio Público, menos aún que siquiera hayan considerado la preparación de taquígrafos (profesión que en Panamá aparentemente ha desaparecido del ámbito, salvedad de la ACP) capaces de registrar minuciosa y casi que instantáneamente todas las expresiones o conversatorios que se dan en una declaración o audiencia.

Hoy, se dispone de máquina de taquigrafía capaz de producir notas taquigráficas que se archivan electrónicamente para luego traducirlas a gran velocidad a una computadora para su impresión, las mismas son utilizadas en los países jurídicamente desarrollados donde la pronta y buena administración de la justicia es un imperativo indeclinable.

Las investigaciones de accidentes en el Canal son sometidas por la ACP a una audiencia en inglés, en la misma participan bien remuneradas taquígrafas estadounidenses (quizás hayan panameñas de pura cepa, pero no he visto ninguna).   A breve de culminar la audiencia, su contenido se encuentra transcrito y disponible para su revisión tanto para los participantes como al cuerpo de inspectores que dictará su decisión.
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Publicado el 12 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

¿Qué es el torrijismo?

La opinión del Ejecutivo de Ventas….

Luis A. Sanchez M.

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¿Qué es el torrijismo?


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Me motiva escribir estas líneas el acertado artículo “La Verdad Desnuda”, de Carlos Guevara Mann (La Prensa 30/9/2009).    De hecho, siempre pensé que era yo el único que consideraba injusto se vendiera a las nuevas generaciones la figura de Omar Torrijos como un héroe de la nación, cuando en realidad se asemeja más a la de un delincuente común, si se analiza objetivamente su gestión.

Reza un viejo adagio que “La mejor gallina del gallinero no es la que pone el mejor huevo, sino la que mejor lo cacarea” y es eso, precisamente, lo que han hecho muy bien los seguidores de este dictador. De ahí que escuchemos a defensores del mismo hablar del ideario torrijista, sin embargo a la fecha ni uno ha sido capaz de definirme ¿qué es el torrijismo?, tal cual los socialistas pueden sustentar sus ideas y planteamientos en base a los conceptos y teorías desarrolladas por Marx y Engels, por ejemplo.

Podemos decir que el socialismo es una ideología de economía política que defiende principalmente un sistema social, económico y político basado en la socialización de los medios de producción, o control administrativo colectivista, que puede ser no-estatal (propiedad comunitaria) o estatal (nacionalización), así como puede ser democrático u otro tipo de régimen.

Otro ejemplo claro es el capitalismo, al cual podemos definir como un sistema socioeconómico organizado en torno a un mercado y con base a dos principios esenciales: el derecho a la propiedad privada y la libertad…

Al igual que el socialismo, el capitalismo encuentra su fundamento en el ideario de Adam Smith, plasmado en su obra La Riqueza de las Naciones.

Analizando con detenimiento he llegado a la conclusión de que lo único que tienen en común las diferentes corrientes ideológicas con el torrijismo es el hecho de que todas tienen un fundador, la diferencia está en que tanto Marx y Engels, así como Adam Smith, son considerados intelectuales que en sus obras intentaron analizar la sociedad, pusieron de manifiesto las contradicciones en el seno de la misma y a través de su obra propusieron las que consideraron la mejor manera de lograr el bienestar común. ¿Pero podemos decir lo mismo de Omar Torrijos?, ¿cuentan los llamados torrijistas con obra alguna de Torrijos donde sustente que son la represión, la desaparición física de detractores y el desfalco de las finanzas públicas la manera ideal de mejorar el bienestar común?
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Publicado el 11 de octubre de 2009 en la Sección del Lector del Diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Golpe militar del 11: torrijismo y partido

La opinión del Militar, Abogado y Ex Embajador…

Roberto Díaz Herrera

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Golpe militar del 11: torrijismo y partido

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11 de octubre de 1968, cuatro de la tarde, Boris Martínez en David, adelanta el reloj del golpe y declara depuesto a Arnulfo Arias. El movimiento estaba increíblemente telegrafiado, pero los que debían fildearlo y acabarlo, el Premier Norberto Zurita y el Viceministro Bolívar Dávalos, no fueron capaces de creerlo.

Arnulfo, con 67 años, no se tiró a las calles; de hacerlo, no sabemos las consecuencias en sangre.   Al irse a “La Zona”, al Hotel Tívoli, dejando a los gringos y a la espontaneidad las cosas. Perdió la batalla. Las guerrillas, especialmente de Chiriquí , se fajaron ardientemente, y las balas pegaron a uniformados y civiles.  Boris busca el mando único, Omar se hace aparentemente a un costado, hasta que un lunes cualquiera Boris amarrado y tirado en Miami, sin una sola acción real de liderazgo.

Al inicio, los liberales que habían hecho el fraude a Arnulfo quieren entrar al golpe mandando ellos.   Boris y su G-2 Alejandro Araúz, arrecian al inicio contra las izquierdas y arnulfistas por igual.   El 15 de diciembre de 1969 la CoNEP y la Cía. con Sanjur y Silvera, declaran a Omar exiliado en México.   Los que estábamos en cuarteles nos divimos, y al retornar Omar, Noriega, con un hermano del ministro golpista abre Chiriquí y yo ordeno la detención de los coroneles alzados.   El mando y el riesgo es solo de militares, los civiles no existen sino de altos funcionarios, pero la gente busca los cuarteles solamente. Panamá se divide en dos. Llega “el proceso cívico – militar” o simplemente, al gusto de muchos “la dictadura”.

Primero se piensa en el “Movimiento Nuevo Panamá” (ninguno de los actuales “dirigentes del PRD estaban allí),  eran los Materno, los Gerardo, los Angueto, los Rómulo, entre otros (¿se acordarán de Balbino Moreno?   Una década después surge el Perredé, cuando todo está consolidado.  “El Torrijismo” se construyó desde mucho antes, con los tiros, con los minigolpes, con los retornos, no fue bla bla bla y dialécticas pendejas, hubo fogueo, militares presos (24 horas yo) y militares de gelatina, de 24 horas mandando (la amplia diferencia entre Omar y Man es que el general de verdad no fusilaba).

La historia se dio entonces, con recuperación del Canal y docenas de logros sustanciales. ¿Qué tenemos hoy, a esta hora?  Un partido que muestra garras sucias contra garras sucias, y una generación pidiendo “play” a un grupo, que no ha sabido manejar los tiempos. No es que no haya luchas, son normales, sino que una cúpula no ha podido descubrir realmente qué es el Torrijismo, muchas cosas es, pero no hacer millones en el gobierno, y aferrarse al mando, y no delegar.   Si Omar hubiera sido así, ya la memoria colectiva lo habría olvidado. Amén.

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Publicado el 12 de octubre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Evaluaciones y cultura

La opinión del Comunicador Social…..

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ERNESTO  A.  HOLDER

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Evaluaciones y cultura

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Ahora en otra de esas prácticas impuestas por los medios, hay que evaluar los 100 primeros días del nuevo gobierno.   Es más espectáculo que una actividad válida para tener una idea sensata sobre las posibilidades reales de cumplimiento efectivo de lo prometido en campaña.   De tasar lo político contra la politiquería.   La verdad versus la demagogia.

Durante los últimos días de la semana pasada, se valoró lo actuado por el gobierno.   Muchos se concentraron en las perspicacias; en las actitudes de arrogancia y de humildad; en exponer las deficiencias del pasado.   De la capacidad o incapacidad del anterior gobierno y de los desaciertos de sus funcionarios.   La ya famosa frase del presidente Martinelli de que “ no se llevaron las garzas porque una era muy chillona ”, es de lo más folclórica y graciosa para, supuestamente, retratar el grado de corrupción que hubo en Palacio.

Pero los evaluadores más serios trataron los temas fundamentales referentes a lo económico y financiero; de la educación, la pobreza, el desempleo, la seguridad, el transporte, las perspectivas de desarrollo, el turismo, etc.; y las reales posibilidades de cambio.

Siempre puntualicé que cualquier nuevo gobierno debiera mostrar una preocupación genuina por el desarrollo cultural de la población.   En estos primeros 100 días, en lo cultural la directora del INAC,   María Eugenia Herrera,    en entrevista con el Panamá América, señaló que: “ Nos hemos enfocado en los museos, en restablecerlos y remozarlos, y hemos cambiado los horarios. Estamos tratando el tema administrativo, trabajando en los centros culturales, atendiendo lo que son los ‘pensum’ académicos para mejorarlos. (?)   Yo quisiera cerrar filas y que la enseñanza sea clara y que llegue bien a todos, porque nosotros somos entes multiplicadores de cambio, a través de las artes.    Estoy segura de que un buen pianista o una persona que estudie artes plásticas jamás será un delincuente”.

Creo que la intención es genuina, pero por ahora y al igual que con los gobiernos anteriores, la inversión en cultura es pobre. El tema de la creación, protección, preservación y promoción de las expresiones culturales debe ser el norte de cualquier aparato gubernamental que enfrenta los problemas sociales existentes en estos momentos.   Y cuando digo gobierno, me refiero a toda la estructura, las locales y la nacional.

Es de admirar que existe un cuerpo de creación artístico que frágilmente sostiene el lienzo cultural de la Nación, a pesar de las adversidades y el poco apoyo por parte de las estructuras oficiales de poder.   Parece que aún falta un entendimiento global de la problemática y de lo que este sector creativo y abandonado ha venido produciendo.   Deben proponer acciones a largo plazo (más allá de los reglamentarios cinco años de gobierno) para asentar las bases y promover los mecanismos que le den vida a un programa integral e inclusivo.

Todavía no entendemos que, en términos generales (y en algunos casos muy específicamente), cuando una generación se detiene a estudiar los aportes de otra del pasado, examina y en muchos casos se admira de sus aportes culturales: en la plástica, la literatura, la música y los esfuerzos sociales que realizó en favor del conjunto de la población.   No es casualidad que en tiempos de guerra, los triunfadores hacen lo necesario por destruir (o saquear) las manifestaciones culturales y artísticas, a manera de dominio y sometimiento.

De ese tamaño e importancia es que promovamos que se continúe depositando en las arcas culturales de la Nación, el aporte de cientos de artistas nacionales que hoy no cuentan con el apoyo necesario para la exposición de su arte.  Y como muy bien sugirió la directora Herrera, se combatiría la delincuencia.

Muchos son los indicadores que nos permiten concluir que el crecimiento intelectual y social de la población joven es negativo y, en los últimos 25 años, lo hemos estado sacrificando, generación tras generación, por el sectarismo y las mezquindades individuales.

Las naciones son comprendidas enteramente a posteriori, cuando los investigadores dan cuenta de la sensibilidad cultural de la época.   Hay que trabajar para que nuestro talento artístico —no uno, sino varios— alcance estatura global.   Que muchos de nuestros escritores, pintores y músicos sean reconocidos universalmente.   Un logro como ese le daría valor en el tiempo al cambio que proclama este nuevo gobierno y el reto es que aún le quedan otros 1721 días.
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Publicado el 12 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Educación y pensamiento lógico

La opinión de….

Francisco Díaz Montilla

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Educación y pensamiento lógico


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Hace algunos años Dana Stewart Scott, profesor emérito de ciencias de la computación, filosofía y lógica matemática en Carnegie Mellon University, insistía en uno de sus escritos en la necesidad del pensamiento lógico. “Necesitamos más lógica, no menos”, escribía. Pues bien, pareciera ser una tendencia mundial que la ilogicidad está mejor situada que la logicidad.

Por supuesto que hoy se hace ciencia y se promueve el pensamiento racional. Pero el efecto que esas actividades tienen en los ciudadanos desde el punto de vistacomprensivo es mínimo. Al fin de cuentas, pareciera que los ciudadanos han decidido apostar al rol de consumidores acríticos. ¿Pensar?, ¡que otros hagan ese trabajo! Y ya empezamos a notar las consecuencias de ese proceder.    Sartori lo ilustra muy bien.   De homo sapiens, de productor de símbolos, el humano de nuestro tiempo ha devenido en homo videns.    Es incapaz de conceptualizar sobre absolutamente nada y los términos que usan tienen que ser referenciales.

Como resultado de ello, tenemos individuos que no son capaces de entender los conceptos básicos de una teoría científica, ni conceptos fundamentales de las matemáticas, ni conceptos básicos relacionados con el sistema político en que viven.     A éstos no se le puede pedir que aborden con propiedad un principio tan básico como el principio de inercia, o el teorema fundamental de la aritmética.    Sencillamente, no entienden de qué van.    No menos preocupante es que muchos de ellos dicen ser poseedores de derechos, pero no entienden qué es un derecho ni qué es un deber. Menos aún dan muestras de entender la fundamental noción de “estado de derecho” o de “debido proceso”.    Así, pues, no es de extrañarse que nuestros sistemas de gobierno sean lo que son y que los gobernantes hagan cuanto hagan o digan lo que digan sin que nos escandalicemos.

La aseveración del profesor Scott cobra particular validez en un medio como el panameño.    Hace algunos años, Senacyt presentó un estudio sobre indicadores de ciencia y tecnología en el país, y los resultados eran para preocuparse:  somos ignorantes en materia de ciencia y tecnología.

En Panamá, la ciencia y la tecnología, expresiones innegables de la racionalidad humana, han sido prácticamente anuladas por la superstición. ¿No es ilógico que una cuestión tan simple como comprar un boleto de lotería, la cual es de por sí azarosa, esté asociada con los más absurdos procedimientos de adivinación y esoterismo?    ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI, en plena sociedad del conocimiento, tengamos en los diarios tantos anuncios de brujos promoviendo amarres, curas de enfermedades desconocidas o prometiendo el regreso del ser amado?

Las autoridades del Meduca pretenden implementar una transformación curricular.   Ya es hora de que empecemos a discutir qué tipo de educación queremos como sociedad. Al menos para mí la centralidad de esa transformación está relacionada con la potenciación del pensamiento lógico. Es decir, de un pensamiento que nos permita comprender el mundo en que vivimos y transformarlo en lo necesario, un pensamiento que nos permita relacionarnos mejor como humanos y buscar e implementar proyectos de vida razonables; un pensamiento que nos permita superar de una vez por todas las diversas formas de superstición y mitos que atrofian nuestros esquemas mentales y que nos atan inevitablemente al subdesarrollo intelectual y cultural; un pensamiento liberador.

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Publicado el 12 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.