Consejos para nuevos servidores públicos

La opinión del Banquero, Ingeniero y Diplomático…..

Eudoro Jaén Esquivel

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Consejos para nuevos servidores públicos

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En mi larga carrera profesional he tenido la oportunidad de laborar tanto en el sector privado como el público.  Creo que esta realidad, me permite sin petulancia ofrecerle algunos consejos a los nuevos servidores públicos que carecen de previa experiencia en el gobierno. Los que tienen previa experiencia ya los conocen.

Veamos:

  • El primero y más básico de los principios es que como ejecutivo en el sector privado puedes hacer todo lo que la Ley no prohíbe; más, como servidor público, solo puedes hacer lo que Ley expresamente permite. Nada de sutilezas, bien claro. Si no respetas este concepto legal, vivirás para arrepentirte.

• Debes saber, si ya no sabes, que el mayor pecado legal de un funcionario como está establecido por la Constitución, es extralimitación de funciones.  Operarás en un ambiente legal, administrativo, operativo, técnico y cultural muy distinto al que estás acostumbrado.

• Debes recordar que la lealtad de tus subordinados con frecuencia es a la posición y no a la persona.   Es una realidad, los puestos públicos no son eternos; igual quienes los ocupan.   Tu gran reto administrativo es vencer ese principio y lograr que te sigan y te recuerden cuando dejes el puesto por el respeto que inspiraste y el liderazgo ejecutivo que supiste ejercer.

• Forjar liderazgo por competencia y respeto no es tarea fácil, pero factible. No caigas en la tentación de administrar con base en el temor que inspiras, eso es fácil de hacer, no requiere talento; pero es veleidoso. Cuidado con la adulación. No caigas en la tentación de pensar que “eres lo máximo” Que no se te suba el puesto a la cabeza. No es eterno. Es temporal.

• Respeta a tus subordinados, en el ambiente injusto con que opera la administración pública, dada la fragilidad de su permanencia en el puesto, muchos de sus comportamientos dependen de ganar tu voluntad de mantenerlos en sus puestos, casi un síndrome de defensa. Recuerda que ellos tienen las mismas necesidades básicas que tú y como tú defienden su permanencia en el puesto. No olvides a tus amigos. Los vas a necesitar cuando salgas del puesto.

• Los Romanos de la Época Imperial tenían una costumbre muy interesante. Cuando se le concedía a un General victorioso entrada triunfante en Roma, el Senado iniciaba el desfile, luego el General triunfante con sus legionarios, esclavos, prisioneros, tesoros, etc.; la cara pintada de rojo recordando a Marte y en su carruaje, iba acompañado de un persona que portaba una corona de laureles alzada sobre la cabeza del General y costantemente le susurraba al oído “recuerda que eres humano”; “recuerdas que eres humano”… Además, a los legionarios se les permitía entonar canciones picantes ridiculizando a su jefe. (En el triunfo de Julio César, muy a su pesar, es sus canciones, sus leales legionarios hacían mención a los supuestos amores del joven César con el viejo Rey de Bhytinia) Todo este montaje apoteósico estaba diseñado para recordarle a los Generales triunfantes que eran humanos y mortales y no Dioses. !Sabio! ¿Verdad?

• Si estás en una posición superior de mando y jurisdicción en una entidad estatal importante; confirma que tienes el apoyo del Presidente. No suena simpático, pero es una realidad. El poder presidencial en nuestro país raya en la autocracia democrática. Si te das cuenta que ya no tienes el apoyo del Presidente, tu labor será muy difícil y es muy probable que tengas que regresar a tu antiguo medio. Si es que no te despiden, lo cual puede ser tan simpático como pedirte la renuncia. Usa tu influencia y poder administrativo (dentro de la Ley) para favorecer al bien general sobre el bien particular.

Finalmente, usa tu energía y experiencia en el sector privado para contribuir al desarrollo integral del país. La Patria te da una excelente oportunidad de servir bien a la Nación, no pierdas esta oportunidad; aprovéchala bien y saldrás airado de la prueba.

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Publicado el 4 de octubre de 2009 en el diario El Panamá América a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El desprecio por los bienes patrimoniales

La opinión de la docente universitaria …..

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EMMA MENDOZA A.

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El desprecio por los bienes patrimoniales

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Algunos panameños aún no nos salimos de la sorpresa.  Después del sufrimiento padecido durante el nefasto periodo gubernamental recién concluido, signado por la venta incondicional e irregular de islas, costas y montañas, donde imperó el irrespeto por los bienes patrimoniales, ahora nos encontramos frente a un hecho de injustificable autoría, como lo es la continuación de las obras del PH Plaza Independencia, “pese al intento de la corregidora de San Felipe (de) suspender los trabajos, (porque) estos violan las normas de conservación en el Casco Antiguo?

En reiteradas oportunidades, la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico ha escrito a la Dirección de Obras y Construcciones Municipales para informarle que en el PH se han encontrado situaciones prohibidas por ley?” La Prensa , 18 de julio del 2009.

Desde antes del fallecimiento del pasado gobierno, la Dirección de Patrimonio Histórico, en cumplimiento con el sagrado deber de preservar la memoria cultural e histórica de la Nación, ordenó la suspensión de la obra, pero el entonces ingeniero municipal, Jaime Salas, en contubernio con los devastadores, ordenó la continuación de los trabajos, pese a ser violatorios de convenios internacionales.

Hoy, el hecho, suspendido temporalmente, vuelve a reanudarse, pues el “ nuevo ” ingeniero municipal, desconociendo normas y leyes, solo objeta algunas irregularidades que tienen que ver “ con unas salidas eléctricas y de plomería ” ( La Prensa , 18 de julio 2009).

Ignora acaso el nuevo ingeniero municipal que las normas que sustentan la determinación de la Dirección de Patrimonio Histórico derivan de la Ley 14 de 1882, preservadora de los bienes patrimoniales o existen razones de fuerza, y no es la fuerza de la razón la que determina la imposición del PH Plaza Independencia?

Si lo anterior ocurre por desconocimiento, no se exime de responsabilidad a quienes frente a la Administración Pública tienen el deber de ilustrarse, asesorándose con los especialistas idóneos y experimentados de la Dirección de Bienes patrimoniales. Si la violación de la norma es consciente, tememos que la pauta en el transitar administrativo no difiera mucho de lo dejado atrás, por lo menos en esta situación.

Preservar los bienes patrimoniales y culturales constituye uno de los imperativos categóricos de toda nación, que se precie de serlo, a sabiendas de que la memoria histórica y cultural de un país es el cemento que lo cohesiona, le da personalidad e identidad social; de allí que nutra a sus asociados con los valores culturales heredados generacionalmente; en consecuencia la preservación de los bienes y monumentos históricos, está fuera de toda discusión o arbitrariedad, como lo debe estar el planeado empalme de la Cinta Costera con El Casco Viejo y la contaminación visual (gigantesco plasma) propuesto por la Alcaldía en dicha “ Cinta”.

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Publicado el 4 de octubre de 2009 en el La Estrella de Panamá , y el 10 de octubre de 2009 en el Panamá América, a quienes damos, lo mismo que a  la autora, todo el crédito que les corresponde.

El espíritu perdido de Panamá

La opinión de…..

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Leila Shelton-Louhi

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El espíritu perdido de Panamá

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Es fácil voltear la mirada y decidir que lo que le sucede a nuestro prójimo es “problema de él”.   De la misma manera, es fácil decidir que “no tengo tiempo” para tratar con algo que “no tiene que ver conmigo”. Esa actitud, si llega a extenderse, puede destruir la fundación de una sociedad y recortar su potencial futuro.   Sus consecuencias ya se sienten en Panamá.

La indiferencia mostrada hacia la situación de los nasos, que han sufrido un tratamiento inaceptable, no sólo en contra de convenios mundiales, pero tan inhumana que da vergüenza, nos indica el peligro en que estamos todos.

El no involucrarnos, no cambia los hechos.   Ni cambiará la certeza de que si no los defendemos a ellos nos tocará lo mismo a todos en el futuro. Ya hay panameños que han tenido que abandonar sus hogares por el capricho de terceros que les han hecho daños sin que la sociedad los defendiera. Sólo hay que mirar el caos en la ciudad de Panamá (construcción descontrolada, desechos tóxicos de industrias que “ahorran” al no usar filtros, pasándole la cuenta a los vecinos afectados) para entender que ya no es sólo “problema de él”.   Más que nunca, “el prójimo” somos nosotros mismos.

La situación de los nasos, fríamente desalojados de tierras con riquezas naturales, conservadas por ellos, que benefician a toda la humanidad, se ha dado porque ahora esas riquezas le interesan a terceros. Esos recursos, patrimonio futuro del país, son nuestra cuenta de ahorros que no debe ser saqueada. Vivimos de lo que nos dan. Los nasos lo entienden.

Al defender sus tierras, no están defendiendo “su” forma de vida, sino “nuestra” forma de vida. A la gran movilización indígena, campesina y popular – que salió caminando de Chiriquí el 16 de septiembre se están uniendo más y más grupos preocupados por el futuro de Panamá. La movilización tiene previsto llegar a la ciudad de Panamá este 6 de octubre.

No podemos decir “no tengo tiempo” y “no tiene que ver conmigo” y seguir siendo el mismo país que siempre supo valorar la diversidad de su naturaleza, su cultura y ciudadanía. Sólo ayudando tendremos la esperanza de frenar el caos en el que no sólo Panamá, sino el mundo está. El reconocimiento de nuestra responsabilidad individual se ve reflejado en nuestro comportamiento colectivo, iniciará el proceso de sanación que nos hace falta para reconstruir el espíritu perdido de Panamá.

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Publicado el 5 de octubre de 2009 en el diario La Prensa a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El mosquito y sus aliados

La opinión de….

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Emmanuel García Moreno

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El mosquito y sus aliados
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En los tiempos del canal Francés, el mosquito fue victorioso provocando la retirada de los franceses, que pretendían construir la anhelada vía interoceánica. Llegaron los gringos y combatieron al mosquito bajo la conducción del comandante Gorgas, utilizando todas las tácticas de combate efectivo: fumigación agresiva, uso masivo de mosquiteros y promoción de la salud a la población. El mosquito zumbador y asesino tuvo que batirse en retirada. Se fue el mosquito; quedó el Canal de Panamá.

Los norteños mantuvieron su plan de erradicación del mosquito todo el tiempo que ocuparon la antigua Zona del Canal, realizando fumigaciones periódicas y costosas.   Los panameños aprendimos a lidiar con este molesto insecto volador y también mantuvimos la fumigación de este lado del Canal. Se fueron los gringos; se acortaron los presupuestos nacionalistas para la fumigación. Regresó el mosquito.

Desde hace casi 20 años vengo escuchando que la responsabilidad de acabar con la proliferación del mosquito es de la población.   Pero el Ministerio de Salud no ha invertido lo suficiente en promoción de la salud, para concienciar a esa población, hoy, llamada irresponsable. También vengo escuchando a las máximas autoridades de Salud, en todo este tiempo transcurrido desde la vuelta del mosquito, que la fumigación no es efectiva porque solo mata al mosquito adulto y no a las larvas. El mosquito ha logrado sumar dos grandes aliados: la población indolente y al Ministerio de Salud.

En la semana epidemiológica 36, llevamos mil 190 casos de dengue comprobados, y un sinnúmero de casos no captados ni reportados; siete casos de dengue hemorrágico con cuatro tristes defunciones para un 58% de mortalidad, lo cual nos indica la alta letalidad de esta enfermedad. Todo parece indicar que estamos a las puertas de una terrible epidemia de dengue hemorrágico con consecuencias inimaginables en lo social y económico.

El mosquito irreverente ahuyentará las inversiones extranjeras, pondrá a los turistas en polvorosa, provocará viudas y huérfanos a montón, y hará de esta tierra istmeña el reino invencible del mosquito.   Y todo esto porque queremos ahorrarnos unos cuantos dólares en fumigación.

Dicen los entendidos que la fumigación solo mata al mosquito adulto y no a las larvas.  Bien.  Pero pienso: ¿las larvas no las ponen los adultos; no se transforman en mosquitos?  ¿Si mato a los adultos; no acabo con las larvas?  Si el mosquito tiene una vida de 30 días la hembra y 10 días el macho; en una fumigación sostenida: ¿no acabo en 10 días con el consorte masculino y disminuyo la fiesta conyugal?  ¿no produzco de inmediato una viudez generalizada de mosquitas?  Y posteriormente ¿no arraso sin contemplación con las viudas desconsoladas?  Sin mosquitos lujuriosos no hay larvas.

Hago un llamado al Ministerio de Salud para que desarrolle una campaña agresiva de promoción de la salud y de fumigación sostenida por 60 días; hagamos retroceder al mosquito envalentonado y protejamos nuestro patrimonio nacional más preciado: el ser humano. Será costoso, pero efectivo. Se irá el mosquito; quedará el país.

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Publicado el 5 de octubre de 2009 en el diario La Prensa a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Civilismo de mentira

La opinión del periodista….

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Fernando Martínez G.

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Civilismo de mentira

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Cada vez se confirma más que un sector importante de las elites políticas han estado promoviendo un falso civilismo en nuestras instituciones de seguridad pública. Se trata de un doble discurso de personas que llevan años satanizando el uniforme y la profesión militar y profesan, al mismo tiempo, un militarismo rampante.   Ahora, en el gobierno de Ricardo Martinelli, esta conducta engañosa constituye una amenaza a la estabilidad del país.

El civilismo del Gobierno es de mentira.   Y no se trata solo de nombrar al frente de la Policía a un sargento de la UESAT, promovido prematuramente a subteniente por Noriega o de un alcalde nombrando como jefe de la policía municipal a un militar condenado por narcotráfico o un mayor que, con el apoyo del jefe de la policía, con pistola y uniforme, intenta resolver un problema personal abofeteando a otro.

No son ellos -los sargentos, cabos o tenientes-, son sus jefes civiles los que desde mucho antes del golpe de estado de 1968 tocaban las puertas de los cuarteles para pedirle a los uniformados resolver sus diferendos políticos, reprimir los movimientos sociales o inclinar a su favor el fiel de la balanza en pleitos de tierras o de cualquier otra índole.

En campaña Martinelli prometió borrar de un plumazo las leyes de seguridad que Martín Torrijos aprobó casi al final de su mandato, una de ellas eliminaba a la PTJ para convertirla en DIJ pasándola a manos de la Policía Nacional. No lo ha hecho y ahora, como en los tiempos del DENI, los policías tienen facultades para investigar, recuperar (o plantar) pruebas, y peor aún, aplicar el principio de obediencia debida hacia su jefe policial (al fin y al cabo la persona que lo dirige, supervisa o promueve) y no ante el funcionario del Ministerio Público que corresponda.

La ley que no prometió eliminar y en cambio si anuló su aplicación por dos años fue el nuevo código procesal penal, resultado de un amplio consenso, destinado a conducir a la administración de justicia por una camino más moderno, eficaz y respetuoso de los derechos humanos.

Con un ministro de Gobierno y Justicia pidiendo a los policías disparar a prófugos, estrategias de mano dura y campañas mediáticas que criminalizan a quienes viven en barrios marginales, los malos resultados se comienzan a ver por doquier, policías que hieren a personas desarmadas o inocentes y el irrespeto a un principio policial universal: disparar sólo ante la presencia de amenaza letal.

Otro principio policial universal y sagrado, que ante la presencia de civiles inocentes, se busca contener, identificar y aislar las amenazas y se recurre primero a la negociación, se violó en el caso de Gina García Eleta, en el de una familia de pescadores baleada en el golfo (en el que trataron de plantar un arma para justificar el crimen) y se viola cada vez que el autoritarismo le gana a la ley y el gatillo vence a las palabras y a la negociación.

Finalmente, de la cinco leyes del gobierno anterior, solo una fue eliminada, la que creaba una entidad de inteligencia para la seguridad pública, posiblemente la que más justificación tenía. Conscientemente o no, los civilistas del gobierno quieren un cuerpo policial que, como en los tiempos anteriores al 68, sirva a sus intereses, un monstruo agresivo, obediente y sin cerebro.

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Publicado el 4 de octubre de 2009 en el diario El Panamá América a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¡Congreso Nacional de Educación!

La opinión del Pedagogo, Escritor y Diplomático…..
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Paulino Romero C.
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¡Congreso Nacional de Educación!

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Interpretando la voluntad general de los buenos educadores (en servicio activo y en retiro), manifestamos con entusiasmo, por creerla necesaria y juiciosa, la idea de realizar un Congreso Nacional de Educación en el mes de enero o febrero de 2010 (auspiciado por el Ministerio de Educación), para que estudie seriamente los problemas de la educación en Panamá. Consciente y profundamente convencido de la urgencia que existe para el país de una acción enérgica, intensa y ordenada, a fin de elevar el nivel mental, físico, cultural y moral del pueblo, creo interpretar el sentimiento de la comunidad nacional ante el grave problema educativo que padecemos.

El programa de los temas que podrían ser motivo de discusión y de acuerdo en el Congreso de 2010 deberá comprender, igualmente, lo referente a la organización de la Confederación Nacional del Magisterio, organización de carácter permanente que ha de tener por fines principales: trabajar por el mejoramiento y la dignificación del educador, tanto en su preparación intelectual y técnica como en sus condiciones materiales; la formación de las federaciones provinciales y la defensa de los intereses constantes de la educación nacional.

Es nuestra esperanza que este Congreso promueva una mejor organización del magisterio (maestros y profesores), dotado de un dinamismo nuevo, capaz de influir eficazmente en la orientación de la cultura panameña, en cuyo seno pueda hallar la autoridad del Estado una cooperación eficiente para su acción a favor de la campaña contra la ignorancia y los vicios que están minando la vitalidad de nuestros compatriotas. Consideramos que esta organización puede contribuir eficazmente a la preparación de una nueva era para la escuela y el educador panameños. En verdad, confiamos en que el Congreso ha de estudiar los problemas primarios con un criterio nacional y positivo, a la luz de las necesidades y de las dolencias panameñas; adoptando sin timidez ni dubitaciones las medidas que nuestras condiciones requieran, para mejorar la calidad de la educación panameña.

Esperamos que el Congreso Nacional de Educación propuesto para el próximo año, estudie a fondo y en su totalidad los puntos del programa previamente fijado por el “comité organizador”, sin perder de vista que la situación actual del pueblo panameño impone soluciones especiales para sus problemas peculiares, incluyendo medidas de emergencia que quizás, no conduzcan a instituciones perfectas, pero que tal vez son las más eficaces dentro de las actuales circunstancias nacionales.

El Congreso constituiría, sin duda, una bandera de combate, una afirmación veraz que no sería optimista ni pesimista, no resistiría maliciosa ni ingenua, sino simplemente panameñísima, es decir, trasunto de que el Ministerio de Educación y los educadores consideren su misión en el actual momento histórico del pueblo panameño.

La consigna debe ser: Huelga No; Trabajo Docente Sí.

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Publicado el 5 de octubre de 2009 en el diario El Panamá América a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Panamá ante un discurso

La opinión de la Psicologa Especialista de la Conducta Humana….Geraldine Emiliani

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GERALDINE EMILIANI

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Panamá ante un discurso


No escuché en vivo el discurso del presidente Ricardo Martinelli ante la Organización de las Naciones Unidas. Una especie de angustia se apoderó de mi persona, porque, esperaba que siendo mi país representado por el mandatario ante el hemiciclo, el contenido de la exposición llegara a satisfacer tanto a propios como a extraños.   Por medio del correo electrónico lo empiezo a leer, aún con esa falta de confianza hacia el tema a tratar.   Sin embargo, las primeras líneas me aliviaron, por el tinte poético que le imprimió, y seguí hasta finalizar el mismo.

.Y, es que Panamá es poesía, es atractiva, es dulzura, es miel y de la buena.   Y, se puede constatar con aquellos buenos extranjeros que llegan y se quedan, y los oigo hablar de mi país con encanto.   Y, el presidente Martinelli en el discurso no hizo más que referirse a una Panamá hermosa, seductora, elegante y dispuesta a recibir con los brazos abiertos a todo aquel que quiera llegar a nuestra casa para contribuir en su embellecimiento y enriquecerla.   Nos promovió a nivel cultural, empresarial y turístico.   No olvidó que somos un país de servicio.

Les hizo un llamado a los inversionistas sobre que estamos dispuestos a ofrecerles cobijo y del bueno, que, con todo y los problemas de pobreza y desigualdad, creemos en la inversión directa y extranjera como una de las mejores formas para crear mayores oportunidades y más plazas de trabajo necesarias para el desarrollo humano y social.

Bajo esa premisa, me he de referir también a la Panamá por dentro, aquella que gime, llora y grita, porque le preocupan aquellas cosas sin resolver y que de una forma u otra se ha de sustentar lo valioso que de ella se ofreció aquel día ante los países del mundo.

Ella sabe que se debe actuar con rapidez, sin olvidar que el apuro trae cansancio, que sin una previa planificación y solución de las situaciones de inestabilidad pueden llevarnos a un desastre sin precedentes.   Nuestra población tiene problemas derivados de una sociedad capitalista con un bajo nivel tecnológico, una renta mal repartida y que no responde a las necesidades de sus individuos que sufren altos índices de subempleo, delincuencia y marginalidad.

Existen otros elementos que nos caracterizan como país en vía de desarrollo: insuficiencia alimentaria, recursos desatendidos y derrochados, incompetencia industrial, deficiente sistema educativo, de salud y de transporte, trabajo infantil, subordinación económica, desigualdades sociales internas, persistencia de la miseria, baja calidad de vida, canasta básica familiar elevada, inseguridad jurídica y social, poco respeto al medio natural.

Faltan los canales de distribución de la riqueza, lo que hace que existan grandes diferencias sociales donde la pobreza, el hambre y el subempleo lesionan el alma del panameño, haciendo que caiga en ese vacío existencial de una vida carente de objetivos e ilusiones y donde se confunde drásticamente la ficción con la realidad.  Donde se busca el placer por el placer, y se vive sin creencias ni compromisos, sin horizonte vital, con falta de motivaciones profundas, de puntos de referencia, del vacío de los valores y del repensar que nada tiene sentido.

Mientras no se solucione la raíz de nuestros problemas, la Panamá que se ilustró en el discurso ante la Organización de las Naciones Unidas quedará evidenciada y avergonzada ante los ojos del mundo.

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Publicado el 4 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá,  a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.