Martinelli en Nueva York

La opinión de la corresponsal de la Prensa en Estados Unidos….

Betty Brannan Jaén

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Martinelli en Nueva York

WASHINGTON, D.C. –Cuando vi a Ricardo Martinelli en una cena en diciembre del año pasado, él me recordó que años atrás, yo lo había descrito en una columna como “el Ross Perot de la política panameña”.   A mí se me había olvidado eso, pero busqué la columna el jueves, en preparación para una entrevista con él que hice el viernes en Nueva York.

Fue en diciembre de 2003 que primero entrevisté a Martinelli y lo comparé a Ross Perot, el multimillonario que en 1992 se lanzó como candidato a presidente en Estados Unidos , adoptando el perfil de un hombre rico motivado puramente por amor patriótico, y que no permitiría que las pequeñeces de la política tradicional le impidieran hablar con franqueza. (Ver columnas de 15 de abril de 1992 y 14 de diciembre de 2003).   Eso les pareció refrescante a muchos votantes estadounidenses que estaban descontentos con la oferta de los partidos tradicionales.   Igual ha pasado en Panamá, creo, pero con la gran diferencia de que Martinelli triunfó donde Perot no pudo.

“Soy mal político. Soy el peor político que te puedes imaginar”, me dijo Martinelli en 2003. Le pregunté el viernes al ahora presidente Martinelli si todavía se considera “mal político”. “Sí”, dijo.

“Sigo siéndolo, porque yo no vivo de la política, no dependo de la política …Me escriben los discursos y me dicen que vaya a decir tal cosa, pero yo no siento esas cosas. Yo voy y digo lo que pienso”, expuso el presidente. Agregó: “Los políticos dicen lo que la gente quiere oír, yo digo lo que pienso.   Muchas veces, a la gente no le gusta, porque la gente quiere que le digan lo que ellos quieren escuchar”.

Pero, planteé, quizás los panameños ya estaban listos para un líder que les hablara así.   Respondió Martinelli: “Yo creo que el pueblo panameño estaba asqueado de que siempre pusieran los intereses del partido, y los intereses personales o familiares, sobre los intereses de ellos.   Creo que esa es la clave fundamental por la que el pueblo votó por un cambio, votó por alguien que va a servir y no a servirse”.

Esa idea de que él ha buscado la Presidencia para servir al panameño común fue un hilo constante en sus respuestas a mis preguntas.

–¿Cómo se sitúa usted ideológicamente –populista, conservador, liberal?

–¿Ideología? Yo soy una persona que cree en justicia social. Que todos los panameños tengan una buena salud, una buena educación, transporte, seguridad.

–¿Cuál es su visión de las relaciones exteriores que Panamá debe tener?

–Los problemas más importantes que tiene Panamá son los problemas internos… Eso únicamente se [compone] buscando inversiones de afuera [y] haciendo tratados de libre comercio.

–Entonces, ¿tiene un enfoque bien empresarial, bien comercial, de las relaciones exteriores?

–Es un enfoque de resolverle los problemas al pueblo.

–En el gobierno de Martín Torrijos, hubo crecimiento de hasta 9%. ¿Cree usted que ese crecimiento caló a las clases humildes?

–El 9% no caló a las clases humildes porque sigue habiendo los mismos problemas en Panamá.   [Estamos] tratando de hacer reformas sociales profundas, más profundas de las que harían personas que se autoproclaman populistas.

Hablamos de mucho más, incluyendo la transparencia en sus viajes, tema que por falta de espacio dejaré para otro día, sobre todo porque él subrayó que en este viaje a Nueva York sí estuvo acompañado por periodistas de televisión y radio.   Tengo esperanzas de que esto se convierta en cosa rutinaria en sus viajes, así como tengo esperanzas de que Martinelli resulte ser un presidente transformador.

Pero debo decir que el presidente dejó ver que estaba molesto por las críticas del viaje que han circulando en Panamá, especialmente algunas de las cosas que ha escrito mi colega Mónica Palm. Que “nadie ha venido aquí a estar manzanillando” fue solo una de las muchas cosas que dijo al respecto.

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Publicado el 27 de septiembre de 2009 en el diario LA PRENSA a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Ley rumbo a puerto seguro

La opinión de….

Pedro Moreno–Patiño

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Ley rumbo a puerto seguro


El ministro Mulino se adentra en aguas profundas, anunciando ser capitán de barco sin saber nadar.  Todo un paladín de la justicia; muy bien por el pie de fuerza de la Policía Nacional, pero decepcionante porque la mitad de la ecuación queda a merced del Ministerio Público que libera ipso facto a los “jóvenes trasgresores” (para los de pensamientos del primer mundo) o adolescentes maleantes (para los que vivimos secuestrados por el terror de las calles).

Calificándolos como sea, tenemos flamantes leyes del primer mundo que no se adecuan a nuestra Patria, que no resuelven, sino que agravan el problema.   Realmente si fuéramos mandatarios, estaríamos experimentando los sinsabores de la frustración producto del hacer para luego ver desaparecer sus efectivas acciones más rápido que el aleteo de un colibrí.

Con el respeto que se merece señor Ministro, el pueblo le agradecerá no emparchar la ley de adolescentes, llévela a su extinción, abróguela, utilice los recursos a su alcance, presente una nueva ley que se adapte a nuestra sociedad.   No se requiere de mayor esfuerzo que el clamor ciudadano.   Basta con ver los resultados teniendo como ejemplo El Chorrillo, donde las tropas tienen sitiada el área y sin embargo regresan, después de ser detenidos, los mismos inadaptados a seguir delinquiendo.

Vemos con agrado los operativos policiales, pero el soporte que requieren para ver concluir el procedimiento es una ley que no deje espacios para el retorno fatídico de este círculo vicioso al que observamos diariamente.   Están en su momento de ofrecer el requisito más calificado por la ciudadanía que es la seguridad, no lo desaprovechen.

Hacemos el llamado, sin entrar en discusiones abstractas sobre el tema de la delincuencia juvenil, puesto que esta no es igual en Luxemburgo, Tailandia, Tokio o en Boston, mucho menos en nuestro terruño.   Los idóneos del tema pueden dar sendas pláticas en cualquier foro internacional; sin embargo, el experto en este cáncer social es el pueblo panameño.

Señor Ministro, usted sabe a ciencia cierta el origen de esta endemoniada ley de menores y a quiénes responde, pero solamente basta el ingrediente bendito de la voluntad humana para acabar con este mal incorregible.   Le garantizamos que si logra este triunfo social–legal, emergerán ustedes con la máxima preparación, cual piloto navegando un Panamax rumbo a puerto seguro. ¡Acción!

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Publicado el 27 de septiembre de 2009 en el diario LA PRENSA a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Curiosidades médicas panameñas…

La opinión del médico….

Daniel R Pichel

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Curiosidades médicas panameñas…
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En todo el mundo la queja es la misma… la medicina se ha deshumanizado.  Aunque hay niveles… Esta semana, al presentarle a un colega un paciente que requería evaluarse en la madrugada, su respuesta me dejó patidifuso…–¿tiene seguro?-… cuando terminé de arquear, le contesté… tiene una herida… –¿y qué seguro tiene?-… Ya no contesté…

Unos 15 minutos después, cuando seguramente ya iba hacia el hospital bien espabiladito, opté por “cancelar la consulta y llamar a otro colega”… Al margen de casos como este (que sospecho se equivocó de profesión), hay una serie de temas “administrativos” que alteran totalmente los resultados de la relación entre los médicos y los enfermos.   Veamos algunos…

Somos posiblemente el único país del mundo donde un sello de goma vale más que un diploma. No importa cuánto tiempo se haya estudiado para obtener un título o una especialidad porque, si no se cuenta con un sello, no valen de nada.  Así, la documentación de hospitales, aseguradoras, laboratorios y farmacias, debe incluir “el sello”.

La firma o el garabato que se antoje es secundario pues nunca he visto a nadie verificarla.  Y lo que diga el sello me temo tampoco es trascendente.   En una ocasión, le despacharon un antibiótico a un paciente a quien, por error, le puse un sello que decía “para depositar a la cuenta…”.  Cuando el paciente se percató (había guardado una copia para su aseguradora), me vino a enseñar dos semanas después cómo funcionaban “los controles” de las farmacias.   El detalle de que cualquiera pueda pagar por la fabricación de un sello en una imprenta, no importa, pues, una receta impresa con el nombre y número de registro del médico, no será válida si no tiene el maldito sello.

Pero, hablando de farmacias, nada en el mundo es más kafkiano que las normas de las farmacias de la CSS.   Para comenzar, está prohibido poner más de dos medicamentos por receta lo que produce un desperdicio de papel que, si lo descubre Al Gore, cancela su viaje a Panamá esta semana.

Se recetará el nombre genérico (como debe ser), la presentación, la concentración, la cantidad a despacharse y el tiempo del tratamiento. Esto, si tomamos en cuenta que no se despachan medicamentos por más de 30 días, obliga al paciente a acudir al médico una vez al mes para obtener nuevas recetas. Y así, se generan las situaciones más increíbles que puedan imaginarse.

Para ejemplo, una paciente de más de 80 años, a quien le hice recetas como para siete medicamentos. Uno de ellos era el antihipertensivo Amlodipina.  La receta tenía todos los requisitos necesarios (¡hasta el sello!), excepto los miligramos de cada tableta.   Por esa razón, la encargada, se negó a despachar el tratamiento obligándola a regresar a mi oficina por esos tres caracteres: 5 mg.

Lo inaudito… la CSS solo tiene amlodipina de 5 mg. Así mismo, si indico 30 tabletas, una diaria, no la despacharán si no escribo “por 30 días”. Cuando rehago recetas por estas idioteces, se me antoja escribir, al margen, algo como: Por favor, no despachar líquido de radiador con dietilenglicol, en lugar del medicamento, pues pudiera afectar los riñones… Por el sabio consejo de mi secretaria, no lo hago, evitando así que hagan volver de nuevo a los pacientes.

Y no nos metamos en el tema de la calidad. Al margen de que el proceso de registro sanitario en Panamá parece que se le hubiera ocurrido a Mel Brooks.   Se consideran “equivalentes” un medicamento original producido por un laboratorio que invierte millones en investigación y en controles de calidad,   y cualquier potingue que quien sabe si fue producido en un hangar de Burkina Faso cuyo único mérito es “ser más barato”.   Así, algo que en el mercado “normal” cuesta un dólar la tableta, pudiera ser comprado por la CSS en unos dos centavos y medio (no es broma, ha ocurrido) alegando que “son lo mismo”… Que me perdonen pero me cuesta mucho aceptar esa “equivalencia”.

Esto puede ser la historia de nunca acabar… cada médico tendrá sus anécdotas… Tal vez, algún día siga contando las mías…

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Publicado el 27 de septiembre de 2009 en el diario LA PRENSA a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Urge plan de seguridad a favor del Turismo

La Asociación Panameña de Prensa Turística celebró el treinta aniversario del Día Mundial del Turismo.  Entre las actividades realizadas, estuvo  la conferencia que dictó  la Presidente de APPTUR …

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María Victoria López

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El Turismo, Consagración por la Diversidad y la Excelencia
(Extracto)

“El Día Mundial del Turismo celebra este domingo 27 de septiembre de 2009 su 30º aniversario en Ghana, bajo el lema de “El turismo, consagración de la diversidad”.   Además de agregar la perspectiva del papel de la globalización en equilibrar la influencia del turismo y la sostenibilidad ambiental y cultural, el lema de este año aspira a arrojar luz sobre la cara más humana del sector: su capacidad de reforzar el entendimiento, fomentar la inclusión social y promover el mejoramiento del nivel de vida.

El anfitrión de este año, Ghana, es uno de los primeros Estados miembros de la organización y un actor clave en el programa de Turismo Sostenible. Su objeto es fomentar la sensibilización entre la comunidad internacional respecto a la importancia del turismo y su valor social, cultural, político y económico. Hay un Código Ético Mundial para el Turismo. Esto no es nuevo, ya fue lanzado como compromiso en Lanzarote, Islas Canarias, España, en abril de 1995, según la OMT.

En este marco de referencias es que APPTUR, se viene comprometiendo con estos parámetros.  Nuestra Alianza con el CIDES, el Centro Internacional de Desarrollo Sostenible, que opera a través de una alianza estratégica de carácter internacional, conformada por organizaciones académicas, científicas, gubernamentales, no gubernamentales, empresariales y organismos internacionales, que trabajan concertadamente a través de toda la cadena de producción, diseminación y utilización del conocimiento, de manera que sirva a los tomadores de decisiones y actores del desarrollo en el diseño de estrategias que vinculen simultáneamente los objetivos sociales, económicos y ambientales de los mismos.

El CIDES, es un organismo internacional, nacido en Panamá y para el mundo.  Nuestra alianza dará la oportunidad de conocimiento para una mejor prensa especializada en Turismo Sostenible.  A nivel de puente con el Estado, tenemos pendiente que las Autoridades de Turismo, decidan de una vez, apostar por nuestra propuesta de capacitación a la prensa en todo el país.  De nada sirve acciones millonarias de marketing, si no tenemos una prensa con conocimiento y formación que a nivel mediático sabe distinguir el manejo de la noticia de proyección y ser asesores de comunicación especializada.

Por supuesto no hemos olvidado la capacitación a nivel cultural de la cual también tenemos propuestas para la formación de estudiantes en una sinergia de estado y empresa privada.  Esperamos que el Gobierno entienda nuestro propósito de coadyuvar a este cambio de mentalidad tan necesario para un desarrollo en la manera de ver el servicio del turismo.

Para el próximo año, APPTUR, estará presentando los galardones Jaguar Internacional, premio a la excelencia turística.   Muy pronto, realizaremos la presentación de la diversidad cultural existente en Panamá y que da forma, junto a su biodiversidad, de un conjunto de destinos que dan la oportunidad de compartir con el mundo que nos visita esa pluralidad que busca el turismo moderno. Hacemos un llamado, a que el Gobierno se proponga un manejo adecuado del desarrollo expansivo.

Una vez entre la temporada seca, realizaremos la Copa de Polo APPTUR, un destino deportivo que se esta posicionando en Panamá con mucha fuerza. La inclusión es parte esencial en esta sostenibilidad, y estamos trabajando en un proyecto en conjunto con SENADIS.

Una de las grandes preocupaciones de APPTUR, es sin lugar a dudas el tema de seguridad. No hablo de un problema policial y o delincuencial, hablo de tener acceso a un plan de política de seguridad del Estado que siga dando confianza a los panameños y visitantes de que Panamá es un país y un destino seguro.

Estamos haciendo esfuerzos para conseguir becas y programas de capacitación en el manejo mediático de la noticia policiva. Una prensa roja, amarilla o de cualquier color, que no tenga los principios básicos de ética, la formación y la veracidad, no ayudan a Panamá ni a ningún país por primer mundista que sea.

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Publicado el 27 de septiembre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Orígenes del Pro Mundi Beneficio

La opinión del Abogado….

Meyer M. García

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Orígenes del Pro Mundi Beneficio
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A veces los acontecimientos importantes que ocurren en nuestro país quedan en el olvido, como sujetos de la desidia por la historia nacional, que embarga actualmente a los estudiantes, profesores y a la mayoría de la población.

El 25 de septiembre de hace 496 años en nuestro pequeño territorio, Vasco Núñez de Balboa, persona que muchos consideran aventurero y colonizador; otros polizonte y hasta ladrón, descubrió para el universo la masa de agua que hoy se conoce como Océano Pacífico.

Quizás él no estaba en busca de descubrimientos o hazañas, quizás lo único que le movía era su sed de oro y riquezas, pero esto le permitió encontrarse fortuitamente con el Mar del Sur; haciéndose testigo de la corta travesía que había en nuestro terruño para cruzar de un océano a otro y consolidando así el oficio que jugaría nuestro país en el desarrollo del comercio mundial.

Desde ese momento se comenzó a ver a Panamá como un lugar de tránsito para las conquistas de los reinos del sur; lo que movió a Carlos V a tener la visión de hacer en el Istmo un canal que uniera los dos océanos, visión que 500 años más tarde cobró vida al inaugurarse el Canal de Panamá.

Nuestro país ha laureado el nombre del adelantado del Mar del Sur, teniéndolo como moneda oficial;  como premio otorgado a personalidades distinguidas en el ámbito nacional e internacional y como denominación para un sinnúmero de calles, parques y avenidas.  Lo anterior, sin contar el monumento que reposa en la avenida de su mismo nombre, que por más de 85 años ha sido testigo del crecimiento de nuestra nación y que evoca el momento en que se consagró a la raza humana el océano Pacífico, recordándonos diariamente el destino involuntario para el cual nuestra nación ha sido elegida.

Este año, tal y como ha pasado en años anteriores, este suceso pasó sin pena ni gloria; motivo por el cual me animé a hacer esta columna para incentivar a las personas que, como este autor, sienten orgullo de su historia, de su pueblo y de su cultura; a que sigan estudiando y siendo pilares de transmisión para que las futuras generaciones conozcan, celebren y aprecien lo que sus antepasados hicieron para el desarrollo de este país.

Es por esto que, los panameños estamos obligados a conmemorar este día con júbilo, recordando que trabajando con esmero, honradez y honestidad lograremos seguir cumpliendo el papel que se nos dio desde ese 25 de septiembre, como país de tránsito y de servicio para el beneficio del mundo.

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Publicado el 27 de septiembre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Un comportamiento político inconducente

La opinión del Abogado….

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Alberto E. Fadul N.

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Un comportamiento político inconducente

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Como lo comentaba en un escrito anterior, con el actual gobierno estamos observando deseos de resolver, como fue prometido, situaciones de actos corruptos, para agotar la impunidad.

Tal propósito debe ser acogido por la ciudadanía de manera positiva y manejados, por las autoridades, con toda objetividad.

La aplicación correcta de la justicia no debe interpretarse como un actuar circense; todo lo contrario, debe proceder con la cautela propia que, con énfasis, nos expresa el precepto fundamental de la presunción de inocencia.

Que mal ejemplo generan los intercambios públicos entre el Presidente de la República y dos Ex Presidentes, ambos del PRD; particularmente, en el caso de EPB, quien reacciona con fuertes clamores en cuanto a acusaciones no, debidamente, fundamentadas de acuerdo a las etapas procesales correspondientes.   Los dimes y diretes debilitan los deseos de justicia y parecieran darnos la impresión de que volveremos a los caminos oscuros del politiqueo que tanto ha afectado nuestro Panamá.

¿Quiénes ganan con los escandalosos intercambios que rayan en fuertes elementos de irrespetos inapropiados que rasgan nuestra institucionalidad?   Pues que yo sepa, sólo los medios de comunicación pública.  ¿Qué está ocurriendo con los asesores?   ¿Tienen idea de lo indebido de todo esto?   Queremos menos corrupción e impunidad. La ligereza con la cual se actúa no deja de ser preocupante.

Las investigaciones sobre indicios de acto de corrupción, deben manejarse con la debida seriedad y una vez cumplidos los pasos correspondientes, someterse a las autoridades o instituciones que correspondan; de tal manera, se vician los procesos permitiendo el fluir que corresponde hasta llegar a una sentencia definitiva y cierta.

Recuerdo, ahora, con niveles de preocupación lo expresado por nuestro Presidente.  Parafraseando: “En mi gobierno se podrá meter la pata, la mano no.” Señor Presidente, al final, meter la pata es tan malo como meter la mano.

En lo personal me agrada la espontaneidad y en algunos casos la informalidad; en fin, todo tiene su momento u ocasión. Las cosas de Gobierno exigen formalidades. No se está frente a un actuar monárquico. Lo nuestro es una democracia representativa, eso sí, muy golpeada.   Con el clamor del Cambio esperamos mucho de su gestión y sus promesas.

Para concluir, aprovecho para reiterarle evitar, a toda costa, los elementos regresivos en las nuevas políticas fiscales y tributarias, nuestra clase media se verá muy afectada sin los correspondientes cambios a las mismas.

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Publicado el 27 de septiembre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

A mayor consulta, menor equivocación

La opinión del Arbitro Internacional….

Fernando Gómez Arbeláez

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A mayor consulta, menor equivocación
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La sociedad civil organizada no es relevante para el nuevo orden gubernamental. Así lo indican sus representantes, algunos portadores de marchitados laureles civilistas, quienes han sido claros al manifestar que en sus decisiones administrativas no la consultarán, no la escucharán ni la tomarán en cuenta.

Mal se vislumbra entonces el futuro de la Alianza Ciudadana Pro Justicia, la Concertación Nacional para el Desarrollo, Transparencia Internacional, el Pacto de Estado por la Justicia y Fudespa, entre otras personificaciones de la sociedad civil que, sin pasar inadvertidas, se ven injustamente despreciadas por las autoridades de turno.

No es intención de los nuevos funcionarios escuchar a las voces comunitarias en el proceso de formulación de anteproyectos de ley, incluyendo algunos sobre seguridad pública impulsados por el Órgano Ejecutivo. Su respuesta generalizada es que la Asamblea Nacional, en vez del Gobierno Central, es la única instancia en donde las opiniones ciudadanas han de ser presentadas y consideradas.

Quienes así piensan se equivocan.   Asumen que el Ejecutivo puede trasladar su deber de consulta al Órgano Legislativo, sin prever que los diputados también pueden rehusarse a escuchar al mismo pueblo que los eligió.   Si la Asamblea ignorara a la sociedad civil en sus debates cometería una aberración autoritaria, pero sería ella la que cargaría con su propia responsabilidad.

El Ejecutivo no puede legalmente obligar a la Asamblea a que atienda a la sociedad civil. Moralmente le es imposible, en especial si ese órgano no lo hace cuando debe y menos si los anteproyectos de ley han emanado del Consejo de Gabinete, no de los diputados.

Quien más escucha menos yerra.   El devenir del anteproyecto de ley sobre el registro de llamadas telefónicas y mensajes de correo electrónico recuerda al antiguo adagio.   Formulado con inusitado hermetismo, no fue sino hasta el 4 de agosto, gracias a un reportaje de portada de PA, que la comunidad se enteró de su existencia.   Esa misma tarde el Consejo de Gabinete aprobó el anteproyecto por unanimidad sin haberlo hecho público, generando múltiples suspicacias.

Al igual que la sociedad civil, tanto el Órgano Judicial como el Ministerio Público fueron ignorados, al punto que el presidente de la Corte Suprema de Justicia y la Procuradora General de la Nación declararon no saber nada de su contenido.

El ministro de Gobierno y Justicia pronto reconoció que el documento contenía fallas graves.   Días después el Consejo de Gabinete aprobó, también de manera unánime, varias reformas al anteproyecto, el cual fue remitido al día siguiente a la Asamblea.   Tan mal siguió redactado que durante su primer debate legislativo el ministro presentó reformas adicionales, ninguna en respuesta a la sociedad civil.   El documento se ha convertido en la Ley 51 de 2009 publicada en la Gaceta Oficial del 23 de septiembre y continúa siendo ampliamente cuestionado.

La unanimidad en el Consejo de Gabinete no garantiza que un anteproyecto de ley sea inmune a los defectos y a las críticas.  En una democracia los errores y el rechazo social se previenen a través de la consulta pública, elemento esencial de todo régimen de participación ciudadana como debe ser nuestra República.

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Publicado el 27 de septiembre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.