El caso “Dj Black”

El caso “Dj Black”
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Egbert Wetherborne Pérez-LLM en Derecho Internacional por la Universidad de Edimburgo
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La designación de DJ BLACK (DJB) para ocupar la jefatura de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de la Etnia Negra ha generado una controversia que era de esperarse, de propios y extraños, al movimiento negro panameño.

Por una parte están los que dicen que el reconocido artista no tiene méritos académicos, políticos o intelectuales que le hagan apto para ejercer tan importante cargo; y por la otra están los que argumentan que no son indispensables estos antecedentes ya que la experiencia reciente apunta a que no necesariamente los que han llegado “cargados de diplomas” han generado los resultados esperados.

Hay que tener cuidado con las opiniones que emitimos sobre DJB, especialmente aquellos que están fundamentadas en meros prejuicios. Juzgar a priori es sumamente peligroso dado que es el semillero de conductas discriminatorias.

En el caso de DJB, todos lo conocemos en su faceta como artista del género conocido como reggae, y son parte importante de los exponentes de este género en Panamá, personas catalogadas socialmente como “rakatas”, que es el vocablo dentro del argot criollo que hace referencia a aquellos individuos que culturalmente hablando no podemos ubicarlos dentro de aquellas formas de expresión cultural que muchos asumen como las oficiales o representativas, de la cultura nacional. Estas personas son, por definición, una subcultura que surge en sociedades desiguales como la nuestra, y que buscan a través de formas diferenciadas de expresión cultural, decir presente en un país donde a veces pareciera que no hay suficiente espacio para la diversidad.

Así, el hecho de que DJB sea reggaesero no es una desventaja para el ejercicio del cargo en discusión, ni tampoco un argumento para descalificarlo. Hacerlo, sería un acto de abierto desconocimiento de exactamente los males sociales que originaron la creación del Concejo Nacional de la Etnia Negra, y contra los cuales muchos luchamos.

Ahora, frente al argumento de algunos de que los méritos académicos no necesariamente son indispensables, me permito disentir ya que si hay algo por la que muchos de nuestros ancestros lucharon fue por la plena igualdad en el goce de los derechos humanos. Y si en algún momento hubo afro panameños, sin educación formal que lograron importantes conquistas, lo hicieron como un sacrificio personal para que algún día viviéramos en un Panamá de mayor igualdad de oportunidades para nuestras comunidades.

Diversos estudios socio-económicos han dejado claramente establecido que hay una relación proporcional entre años de estudio y salario, e inversamente proporcional entre educación e intolerancia. Luego, me parece que se debe seguir luchando porque nuestros jóvenes sigan estudiando, y porque alcancen los más altos niveles de especialización en lo que hagan: sea que quieran ser bailarines, ebanistas, electricistas, abogados, reposteros o cantantes. Se trata de ser siempre mejor y más profesional en lo que se haga.

Por lo anterior, no puedo compartir el argumento de que porque los “muy estudiados” no llenaron nuestras expectativas, entonces tratemos de lograrlo a través de aquellos “no tan estudiados”. Creo que un argumento de este tipo puede enviar un mensaje incorrecto a muchos jóvenes panameños que actualmente se debaten entre trabajar y/o estudiar. Aparte, sería generalizar y estigmatizar a las personas con alta instrucción.

Creo que el caso DJB es un llamado de atención para todos los dirigentes: ¡esto no debería estar pasando! Se suponía que a esta altura del partido, el amigo DJB debía ser no solamente un gran exponente del reggae, sino uno con los mínimos antecedentes académicos del siglo 21, es decir con una educación universitaria que le permitiera acceder al puesto sin cuestionamientos de este tipo.

Luego de muchas horas de reflexión, y contrario, confieso, a mi opinión original sobre este tema, pienso que tenemos una obligación moral y ética de apoyar a DJB porque es un joven que está allí por un trabajo político hecho; porque sus “limitaciones” lo son también en cierta forma nuestras, y sobre todo porque cuando tuvimos la oportunidad de “anotar el gol” no sudamos lo suficiente la camiseta.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Punto de Vista Panamá debe modernizar el Sistema de Transporte

Punto de Vista Panamá debe modernizar el Sistema de Transporte

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Modesto Rangel Miranda

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Es indispensable enfatizar que los cambios representan nuevas acciones, mejoras y nuevas oportunidades, sin embargo, cuando se trata de establecer ciertos criterios hay ocasiones en que no aceptan las diferencias ya que significan nuevos retos.

Panamá no debe ser una nación aislada, debe adecuarse a los cambios tecnológicos en el mundo, sin embargo, uno de los problemas que constituye mayor cuestionamiento es la modernización del sector transporte, que mantiene una aptitud poco aceptable y falta de madurez para prestar un mejor servicio a todos los usuarios que diariamente utilizan el transporte público para trasladarse de un lugar a otro y viceversa.

Son muchas cosas que hay que mejorar en el deficiente sistema de transporte público panameño, desde el servicio que brindan hasta las excesivas regatas que efectúan en la famosa Calle 50, donde muchos conductores imitan a los mejores corredores de toda la tierra.

Sin embargo, todavía hay quienes creen que los tiempos del período militar prevalece donde muchos de estos buseros y dueños de buses habían obtenido fácilmente sus licencias como conductor y otras mejoras que se daban en los tiempos de los militares.

Hay que ser realista, vivimos en pleno siglo 21 y la necesidad es una, Panamá debe estar acorde con los cambios en materia de tecnología y de transporte. No debe haber limitante ni tampoco debe existir actitudes prepotentes de querer expresar que no desean los cambios en el sector transporte.

Panamá debe mejorar su propia imagen en materia de transporte como lo es la fachada de los denominados “Diablos Rojos” donde debe mejorarse la calidad del servicio público del transporte permitiendo mejores alternativas a los usuarios. Pero no solamente debe ser en el transporte sino adecuarse a un nuevo sistema de parada modernas donde permita mejoras innovaciones a favor de los usuarios.

El transporte debe cambiar, sus conductores deben ser personas capacitadas que mantengan un grado de cultura, pero no solamente debe modernizarse el sistema de buses de la ciudad de Panamá sino buscar un verdadera alternativa que transforme el sistema de buses de todo el sector Oeste. Aunado a esto, queda también como lo es la eliminación del sistema de taxis piratas que no brindan legalmente un servicio exponiendo a muchas consecuencias negativas.

El mejoramiento del transporte público en Panamá debe ser inmediato porque no es justificable que si se construyó una terminal de buses los usuarios sigan utilizando el taxi pirata arriesgando su propia vida por el precio de 1 dólar como si la vida tuviera precio. Recordemos que Panamá necesita de verdaderos cambios y el transporte debe mejorar para beneficio de todos los panameños sin importar el nivel socioeconómico.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Indemnización a los buseros.¿Hasta cuándo?

Indemnización a los buseros.¿Hasta cuándo?

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Francisco Bustamante -Economista

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Una vez más los propietarios de los autobuses amenazan con hacer una huelga el próximo martes 11 de agosto, y no prestar el servicio público de transporte porque el Presidente no se reúne con ellos. Por lo menos, sabemos que ese día no habrá muertos por causa de los diablos rojos. Por otra parte se repite la costumbre de que todo el mundo espera que el Presidente le reciba. El presidencialismo es tan fuerte, o los funcionarios no son buenos o no tienen el suficiente respaldo, que se busca directamente al presidente para resolver todo tipo de problemas.En el caso actual los buseros exigen una indemnización de hasta 75 mil dólares por cada unidad de transporte, a cambio de no obstruir al gobierno para que busque una solución al mal servicio que los mismos buseros están llamados a prestar y no lo hacen.

El pago exigido implicaría, para unos 3 mil buses un gasto de alrededor 225 millones de dólares, sólo para permitir, repito, que el gobierno intente mejorar el servicio público. Esto es una muestra más de la falta de respeto y conciencia de estos señores para con la ciudadanía.

Me permito hacerle a la Directora de Tránsito la siguiente propuesta. Establecer una fórmula de indemnización que tome en cuenta:

(a) el costo del permiso de operación, al cual el gobierno otorga los permisos de explotación,
(b) el costo de la unidad tal como aparece reportada en la guía de importación,
(c) la depreciación acumulada por el uso desde que entró la unidad de transporte a Panamá,
(d) un avalúo de la unidad.
(e) si la unidad sirve una ruta que se vería afectada (en qué proporción? ), por la apertura del proyecto del gobierno.
Con estos elementos, saldría un valor razonable de indemnización. La unidad sería chatarreada y vendida como tal al exterior. Además se otorgaría a razón de una indemnización por persona, tomando en cuenta que supuestamente los buses son de propiedad del operador. Las indemnizaciones a los palancas, secretarios, pavos o como sea, se deducirían de los pagos a realizar a cada busero. Esto es lo justo y lo máximo que considero se podría pagar a estos señores. Con esta fórmula, los que han hecho negociados con los permisos de operación de ruta, no serán beneficiados con estas rentas puras generadas por la compra venta de permisos.Asimismo, el Presidente tiene una oportunidad de oro para demostrar su voluntad de cambio, mejor que el uso de mazos o visitas a construcciones. Invite a la ciudadanía a ser solidario y transportar las personas que no tienen auto, el día del paro anunciado por los transportistas. Yo lo haré voluntariamente. Ponga a disposición de la ciudadanía los transportes del Estado. Que las empresas privadas ofrezcan transporte a sus empleados. Demostrémosle a estos secuestradores del transporte público, que la ciudadanía, y el gobierno estamos hartos de su prepotencia, abuso y mal servicio.

Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Cuando oras trasciendes todo ( II)

Cuando oras trasciendes todo ( II)


Rómulo Emiliani, cmf. -Monseñor

Nuestro Dios está siempre presente en nuestras vidas y por Él somos, nos movemos y existimos (Hech 17,28) y al orar tomamos conciencia de tan grande presencia y podemos crecer en la intimidad con quien todo lo puede y quiere lo mejor para nosotros. “El corazón de ustedes es pequeño, pero la oración lo agranda y lo hace capaz de amar a Dios. La oración es una degustación anticipada del cielo […]. Jamás nos deja sin alguna dulzura. Es una miel que desciende sobre el alma y lo endulza todo. Las penas se deshacen ante una oración bien hecha, como la nieve ante el sol” nos dice el Cura de Ars.

Nosotros estamos combatiendo el mal que se nos manifiesta como tentación, división, traición, violencia, indiferencia ante el amor, egoísmo, rencor y nos dice Pío XII: “Oren, oren, oren; la oración es la llave de los tesoros de Dios; es el arma del combate y de la victoria en toda lucha por el bien y contra el mal. ¿Qué no puede la oración, adorando, propiciando, suplicando, dando gracias?”

No es fácil orar. Es cuestión de apartarse, buscar el silencio, ponerse en una postura cómoda con la espalda recta y leer algún texto que nos agrade espiritualmente y comenzar a respirar de manera honda y pausada. Luego dejar que el alma contemple la presencia de Dios que puede aparecer en su mente como un Cristo Resucitado o como Jesús predicando el sermón del monte, o simplemente ver un paisaje agradable con la imaginación. Entonces hay que alabar al Señor con sus propias palabras, empezar a darle gracias por la vida, el perdón de los pecados, la familia, el cielo prometido o cualquier otro bien que Dios le ha dado. Qué bueno es interceder por otras personas o pedir gracias personales. Hay que hacerlo con fe e intensidad.

Por otro lado, esto debe acompañarse perteneciendo a alguna pequeña comunidad, movimiento de Iglesia o grupo de oración con el cual tenga afinidad. Hay que instruir la mente con los misterios de Dios y afinar el corazón para captar la belleza del Dios Amor. Toda auténtica oración llevará a la acción solidaria con aquellos que más sufren y el Espíritu Santo nos impulsará a inmiscuirnos en el mundo de los clavados en cruces por la marginación, la enfermedad y el pecado. No es fácil orar, ya que es un arte, donde las distracciones y la falta de perseverancia lo querrán arrancar de esa noble acción espiritual. Es cuestión de habituarse teniendo lugar y hora adecuada a usted y poco a poco concentrarse en su interior. Repito, no es camino fácil, pero sí imprescindible si quiere crecer como cristiano. Y no se olvide que con Dios todo se puede porque con Él somos invencibles.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Seguridad humana para el Estado o para las personas

Seguridad humana para el Estado o para las personas
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Omar O. López Sinisterra
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La Seguridad Humana de nuestros días ha dejado de estar relacionada y fundamentada en los territorios y mayormente centrada en los individuos. Desde 1994 el PNUD impulsó el concepto de Desarrollo Humano, y con el nació el concepto de Seguridad Humana. Este concepto promovido por las Naciones Unidas, la define en una amplia cobertura de lo que en esencia constituye su significado: Seguridad Alimentaria, Seguridad Política, Seguridad Ambiental, Seguridad Económica, Seguridad Personal, y Seguridad de la Comunidad.

Pero en Panamá ¿que les preocupa a los panameños? Pues podríamos decir que todas, sin embargo, en los últimos años, estamos preocupados por la seguridad personal por la gran cantidad de acciones delincuenciales y criminales que azotan nuestro país.

Esta situación ha traído un desequilibrio social producido por la inseguridad que vivimos actualmente. Nos preguntaríamos y es diferente en los pueblos y zonas apartadas? Pues no, no lo es porque en aquellas áreas las acciones criminales se cristalizan en abusos, violaciones y vejámenes que muchas veces pasan desapercibidos o mudos ante la soledad y la distancia de esos pueblos.

Pero la inseguridad tal y como lo señala las Naciones Unidas es crónica, la que nos va matando lentamente (falta de alimentación, salud, desempleo, educación), o aguda (a manos de una creciente criminalidad), por lo que la atención a estos problemas de seguridad humana deben ser tratados casi paralelamente si queremos disminuir la inseguridad de la que todos somos objeto.

En función de la agudización (criminalidad), la Policía Nacional debe ser capacitada e instrumentada, no solo en materia tecnológica, sino humanísticamente, de tal forma que también puedan realizar el control social con una actitud y conducta debida.

Por otro lado, el estímulo salarial y los programas de incentivos, deben ser parte de las estructuras del cuerpo policial. Los controles fronterizos, aéreos, terrestres, y marítimos, deben ser sistematizados y realizados con efectividad. Esto definitivamente es parte de este equilibrio social. Hay que atacar la problemática socio-económica en nuestro país y disminuir la pobreza en la manifiesta inequidad en que viven nuestros pobladores. Mejorar sensiblemente el presupuesto del Órgano Judicial y del Ministerio Público, introducir la desjudicialización en nuestro sistema judicial en los casos que aplique y mejorar el sistema penitenciario.

Un buen gobierno, se preocupa por la Seguridad Humana de sus asociados, y tenemos fe que durante este nuevo período gubernamental, se cumpla a la letra con los postulados de las Naciones Unidas.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Al oído del nuevo Director de la Caja de Seguro Social

Al oído del nuevo Director de la Caja de Seguro Social

Santander Tristán Medina

Con el escogimiento del nuevo Director de la Caja de Seguro Social, ha surgido incertidumbre en algunos sectores de la nación, se piensa en que desde hace muchos años, la institución, ha venido funcionando con grandes deficiencias, producto del poco interés demostrado por gobiernos del pasado y a la politización en su manejo.

También existe la percepción de que el régimen actual, le dedicará los mejores esfuerzos a la entidad a fin de con seguir un cambio que llene las aspiraciones de un país que necesita, con urgencia mejorar sus condiciones de vida en el aspecto de la salud.

Nosotros que hemos venido cuestionando, permanente, la deficiente labor de la CSS, nos permitimos presentar ante su nuevo Director una radiografía de la institución como un aporte en la ejecución de los planes futuros en que está empeñado el régimen actual.

“La Caja de Seguro Social continúa regateando los medicamentos y servicios médicos a los miles de asegurados, jubilados y pensionados que contribuyen a su existencia y funcionamiento; son tantos los que con frecuencia se acercan a las ventanillas de las policlínicas a reclamar medicamentos y no los encuentran, aún tratándose de medicinas de uso prolongado, lo que constituye un serio peligro para la vida de estas personas que no pueden que no pueden comprarlas en las farmacias; la CSS tiene fallas médicas, carece de medicamentos y de rayos X , le faltan reactivos de laboratorios; tiene hacinamiento en las hospitales y hay demora en las citas; padece de lentitud burocrática; hace falta la participación de los asegurados en la toma de decisiones.

La muerte de panameños por envenenamiento con la sustancia dietilenglicol es una verdadera demostración de irresponsabilidad y de ineficiencia, lo que demanda que las autoridades lleven adelante una exhaustiva investigación a fin de conocer la verdad de un hecho insólito que ha enlutecido a muchos hogares panameños.

Los culpables deben sentir todo el peso de la ley, no importa el cuello y corbata que presuman. La salud del pueblo sigue resentida, porque los recursos con que cuenta la CSS para subsistir y realizar un trabajo óptimo en beneficio de la población de asegurados y beneficiarios que va en aumento.

La institución necesita un estudio profundo para que de allí surjan disposiciones que, lejos de intereses políticos y personales, constituyan una salvaguarda para la economía de una agencia del Estado que, hoy día apenas cumple, a medias, con la protección de la salud de comunidad nacional.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Transportistas, metro y ATTT

Transportistas, metro y ATTT

Rodrigo Mejía-Andrión

Se calienta el sector transporte. Habrá medición de fuerzas. Las primeras batallas las ganarán los transportistas, pero al final vencerá el Gobierno si sabe aguantar, y si la ciudadanía, verdaderamente cansada del actual servicio público, decide jugarse el todo por el todo. Es ahora o nunca.

Cuando era niño se decía en Panamá que había que aspirar a Presidente para quedar en policía. Años más tarde la frase se invirtió. Había que aspirar a policía para quedar en Presidente.

Hoy nosotros aspiramos a un metro. Aspiración alta y ojalá podamos alcanzarla. En la charla de los expertos españoles en la Cámara de Comercio de hace varias semanas, el director general de Transporte de la Comunidad de Madrid, después de alabar al metro de Madrid, preguntó: “¿Será que Panamá necesita un metro? ¿No querremos matar moscas con cañones?”.

Hace casi tres décadas el recién electo alcalde de Curitiva, arquitecto Jaime Lerner, tenía aprobada una considerable partida para la construcción de un metro, pero dudó si debería invertir tanto dinero en solo unos cuantos kilómetros, y decidió analizar otros sistemas y llegó a la conclusión de que podría construir un transporte masivo tan efectivo como el metro, sin la necesidad de tener que encerrar al sistema y a sus usuarios.

Los números pronto le convencieron de que podía aplicar un sistema de transporte público al aire libre e incluir el servicio a los barrios alejados, por un valor total menor del que se pagaría por solo el tramo del metro.

Nació así un formidable ejemplo de transporte de superficie, organizado igual que el del metro, pero disfrutando de la ciudad y sus vistas.

Con las platas ahorradas construyó hermosas avenidas y parques, y con base a ellos diseñó una zonificación que aprovechara el nuevo y efectivo servicio.

Los colombianos siempre esperanzados en el prometido metro de los políticos durante décadas, corrieron a observar el exitoso experimento brasileño y decidieron utilizarlo, con cambios favorables. Este modelo bogotano ha llamado la atención mundial, ya que según informan los especialistas internacionales, es más eficiente que la gran mayoría de los metros del mundo. Otras ciudades como Quito, Sao Paulo, México, Guayaquil y otras seis ciudades colombianas han aplicado el sistema o lo construyen. En Pereira, por ejemplo, lo bautizaron como Metrobús.

En Panamá se dice que no tenemos la servidumbre para establecer un sistema de autobuses articulados, pero el arquitecto planificador Alberto W. Osorio, contratado por la Autoridad del Tránsito, diseñó los espacios para la habilitación de dos carriles exclusivos para autobuses, más dos carriles a cada lado para vehículos. Significaba eliminar estacionamientos de negocios que habían invadido la servidumbre, menos necesarios que contar con un transporte eficiente y confiable.

Conozco que el ingeniero Roberto Roy está analizando con técnicos especializados el problema planteado y confío en que su buen criterio permitirá tomar las medidas apropiadas entre las diferentes opciones en el tapete.

Los transportistas del Movimiento de Bases de Transportistas y Usuarios, temen resultar excluidos, aduciendo que no ven claras las condiciones para competir con grupos más pudientes, pero confío en que no se adhieran al paro anunciado, ya que también la ATTT tiene profesionales capacitados que sabrán incluir a los grupos interesados en mantener el servicio, ajustándose a los favorables modelos empresariales. Aprovecho la ocasión para invitar a quienes queremos defender el Casco Antiguo, para que el martes próximo a las 4:00 p.m. nos manifestemos en parque catedral y entrelacemos las manos para envolver toda la manzana donde se encuentra el P. H. Plaza Independencia que viola convenios internacionales que priman sobre las leyes nuestras.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Con una mezcla de asombro y extrañeza


Con una mezcla de asombro y extrañeza

Orlando Acosta Patiño

He leído con asombro la siguiente nota: “Los museos que pertenecen al Instituto Nacional de Cultura (Inac) mantendrán las puertas abiertas a sus visitantes todos los días, a partir de este fin de semana, confirmó un vocero de esa entidad”. La Prensa, 8 de agosto de 2009.

El 24 de julio de este año invité a unos amigos sevillanos al Museo del Canal Interoceánico para hacerles una visita personal y guiada.  Me llevé la agria sorpresa de encontrar el museo cerrado en la tarde, sin aviso y sin explicaciones.  En la puerta había un papel pegado: “El Museo del Canal cierra a partir de las 3:00 p.m. Por un evento especial”.  El guardia de seguridad me impidió el acceso y no pudo darme explicaciones. Entendí el mensaje y también la incapacidad del guardia en extenderse y darme explicaciones. Abandoné el atrio del edificio y me senté en la plaza a reflexionar sobre la situación.

Desde el interior del edificio del museo salió un camarógrafo acompañado de un periodista de SERTV quienes fueron citados el mismo día para la cobertura de la “Noche en el Museo”. En la plaza y a través de ellos me enteré de qué iba la historia. Los niños y otros actores que representarían los personajes de la “Noche en el Museo” preparaban vestuarios y maquillaje para la noche…. ¡ Vaya excusa para el cierre de una infraestructura cultural del carácter del Museo del Canal Interoceánico!

Volviendo a la cita que abre el artículo, me hago reflexiones. La primera es que se merece felicitar al Inac por la decisión de extender los horarios de los museos que administran y al permitir entonces a más panameños y visitantes la oportunidad de conocer, apreciar y valorar los temas que nos acercan a sentirnos más panameños.  Me preocupa el problema presupuestario para hacer que todos los museos del país, aquellos que administra el Inac, funcionen con ese horario.  Esta última decisión merece no solo un incremento en el presupuesto para la operación de los museos nacionales, sino también la colocación de importantes recursos para renovar, innovar y crear nuevas exhibiciones.  El mantenimiento de las exhibiciones y de las mismas estructuras que albergan algunos de los museos del Inac urge atención.

La administración central de los museos y la posibilidad de su autogestión es un tema bajo el debate hace años en nuestra sociedad. Por otro lado tenemos entonces que otros novedosos y cacareados esquemas locales para administrar los museos como es el caso del Museo del Canal Interoceánico, tampoco parecen funcionar.

El cierre el Museo del Canal Interoceánico la tarde del 27 de julio merece no una felicitación, sino un llamado de atención. El cierre de una infraestructura cultural del carácter de este, que además es subsidiada con fondos de la Autoridad del Canal de Panamá merece atención.

Ahora se dirá que no estoy de acuerdo en la celebración de actividades en el Museo, pero en otro contexto preguntaría: ¿Encontrarías en tu primera visita en Madrid el Museo del Prado cerrado por los preparativos de una actividad? Creo que no. Estoy de acuerdo con que los museos programen actividades culturales fuera de las vitrinas, escaparates o exhibiciones, pero estas podrían celebrarse sin interferir en los horarios regulares y sin perjuicio para propios y extraños.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Mensaje a los transportistas

Mensaje a los transportistas

Julio Marquínez M.

Muchos años han pasado desde que el sistema de transporte en el país comenzó a operar a través de la figura del “cupo”, para reconocerle a los dueños que cada uno de sus vehículos es una empresa y es responsabilidad de los transportistas hacerse cargo de su empresa, con todas las responsabilidades que esto conlleva.

Hace unos días escuché al Sr. Broce en un programa de televisión decir “ellos no quieren más diablos rojos”, refiriéndose al Gobierno; debemos aclararle a este gremio que es el pueblo quien no los quiere. Son los usuarios quienes no soportan más sus malos tratos y servicio, somos todos los no usuarios quienes no los soportamos más conduciendo por los carriles izquierdos de las calles, pasándose luces rojas, obstaculizando el tráfico, etc.

Ahora escucho a los transportistas exigiendo la destitución de la directora de la ATTT y avisando un paro para “exigir” una indemnización. Los transportistas no están en posición de “exigir” absolutamente nada, y mucho menos de imponerse ante la población que somos mayoría, pues en este país hay democracia, no dictadura.

Los dueños de cupos han tenido muchos años para aprender a administrar sus empresas. Si durante todo ese tiempo no han aprendido a separar los ingresos y egresos de cada vehículo de los ingresos y egresos de sus bolsillos personales, si no pueden reconocer si cada bus es o no rentable, si no han aprendido a tener utilidades, y que el equipo opere adecuadamente, se paguen todas las obligaciones, se capaciten de manera constante en atención al cliente, combate de incendios, primeros auxilios, si tienen más multas y gastos por accidentes que el resto de nosotros, el pueblo panameño no tiene la culpa. La falta de capacidad de administración de los transportistas es problema suyo, no de los usuarios, los conductores o el Gobierno.

Al igual que cualquier otra empresa que quiebra, cuyos dueños aceptan su pérdida y se mueven hacia otro negocio, los transportistas, que son grupo de empresas en quiebra, deben aceptar su pérdida y moverse hacia otro negocio, uno para el que sí sirvan. Deben aprovechar los meses que les quedan hasta que comiencen a llegar los buses nuevos para conducir bien y evitar multas y accidentes, ponerse un salario fijo y tratar de reducir su pérdida, aprender de su error y olvidarse de que el Gobierno tiene que ser quien los saque del hueco, deben salir solos como cualquier otro empresario.

Si alguno siente que su vocación es el transporte público, y luego de aprovechar estos meses descubre que sí es bueno en lo que hace, debe inscribirse en las capacitaciones que vendrán cuando entre el nuevo sistema, al igual que muchos otros panameños que también querrán trabajar. Si la persona es buena seguro tendrá un trabajo digno y remunerado, si no es buena no pasará el curso.

Mientras tanto, deben dejar que el resto del país viva tranquilo.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Cuál es la solución?

¿Cuál es la solución?

Rafael Zevallos


Desde hace ya un tiempo se me dio la oportunidad de trabajar directamente en programas de prevención de la delincuencia infantil y juvenil en Panamá. Así mismo he podido ser testigo trabajo que muchas agrupaciones realizan día a día brindándoles oportunidades diferentes a estos jóvenes y niños que desean alejarse de la violencia y de las pandillas. Hay que reconocer los resultados que obtienen tomando en cuenta que en la gran mayoría de los casos el apoyo que reciben es muy escaso o nulo.

Gracias a esto, soy un fiel creyente de que la prevención juega un rol primordial en el combate a la violencia y la inseguridad. Y todos debemos ser parte de este esfuerzo. El Estado, designando todos los recursos y las herramientas necesarias para programas gubernamentales y privados; la empresa privada, respaldando estas iniciativas y brindando oportunidades de crecimiento profesional a los egresados de estos proyectos; los medios, promoviendo estos testimonios reales de las vidas de muchísimos jóvenes y niños que se han salvado; y la sociedad civil siendo agentes de cambio, respaldando en la medida de nuestra capacidad y, sobre todo, predicando con el ejemplo.

Pero existe también otra realidad en nuestros barrios. Una realidad que todos los que les ha tocado trabajar con jóvenes y niños en las zonas rojas, han tenido que vivir. La realidad de los que jamás conocieron un programa de prevención. Los que a raíz de los limitados recursos con que se cuenta, simplemente no se les pudo alcanzar. O los que por alguno motivo u otro simplemente no les interesó cambiar.

Estamos hablando de jóvenes y niños que desde muy temprana edad han sido entrenados por las pandillas para drogarse, traficar, asaltar, secuestrar, violar y asesinar de la manera más horrenda. ¿Y porqué lo hacen? Simplemente porque pueden hacerlo y salirse con la suya.

¿Sabía usted que el 83% de los menores atrapados por la policía cometiendo un crimen salen libres sin ni siquiera llegar ante un juez a que les imponga una pena? Sabía usted que existen “prebendas especiales” en las leyes para menores, que prácticamente les garantizan su impunidad. ¿Sabía usted que el rango de la pena para un menor homicida empieza en 1 año y llega hasta los 12?

Algunos nos contradicen con análisis que indican que la mayoría de los crímenes son cometidos por mayores de edad. Estamos de acuerdo. Pero pregunte a ese mismo delincuente a que edad empezó a delinquir? ¿Cuándo fue que ingreso a la pandilla? A qué edad apretó por primera vez el gatillo? El 90% empezó siendo menor de edad.

Nuestra posición no es que se aumenten las penas a los menores por aumentarlas, como se ha hecho equivocadamente en el pasado. Nuestra opinión es que se cumplan las existentes y que se cumplan como debe ser. Eliminando las prebendas innecesarias y exageradas que apadrinan estos actos. Fiscalizando (valga la redundancia) la labor de los fiscales y las condenas impuestas por los jueces. Reduciendo la edad de imputabilidad penal. Aumentando las penas mínimas para los crímenes violentos y los menores reincidentes.

Debemos infundir respeto a la ley y certeza del castigo para reducir la percepción de impunidad que reina entre muchos de estos jóvenes que están delinquiendo. Esto, aunado a verdaderos programas de prevención y resocialización es un buen comienzo.

El debate sobre el tema de la seguridad y las diferentes estrategias que se han tomado para combatir la delincuencia es de nunca acabar. Los de la mano dura versus la mano amiga. Derechos de los delincuentes versus derechos de las víctimas. Pareciera que no nos damos cuenta de que ninguna de estas iniciativas por sí sola, es la solución al problema. No será hasta que de verdad nos unamos todos, en un solo esfuerzo conjunto por resolver de manera integral esta situación, que podremos lograr un cambio.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Lectura y aprendizaje

Lectura y aprendizaje


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Lourdes Silva de Martinez

Información precisa sobre la conducta lectora de los panameños aún no la tenemos. No obstante, la realidad circundante nos muestra que se lee y se escribe más que uno o dos lustros atrás.

Se lee literatura, bien sea novela, cuento o poesía. Textos informativos de periódicos y revistas, libros de interés profesional, textos de contenido religioso y autoayuda, forman parte del repertorio de soportes textuales que el panameño suele leer.

Se ha organizado un sinnúmero de agrupaciones de lectores voluntarios quienes por consenso se reúnen regularmente en comunidades lectoras para hacer de la lectura dialogada y comentada una práctica social relevante y significativa, elementos importantes en la motivación a la lectura.

La creación de Círculos de Lectores y la dinámica actividad que estos realizan han permeado el sistema educativo nacional. Actualmente encontramos comunidades estudiantiles en las cuales niños de edad preescolar, alumnos de primaria, secundaria y universidad comparten gustosamente el placer de la lectura de obras literarias de géneros diversos.

Lectores infantiles y jóvenes convergen en tiempo y espacio para expresarse libremente y con respeto, para escuchar opiniones e ideas diversas con interés y tolerancia en torno al texto leído.

Aprenden a comunicarse, a interactuar socialmente con altura, haciendo uso de las artes del lenguaje para opinar, reflexionar en voz alta, argumentar, conocer interpretaciones insospechadas de un texto y hacervinculaciones propias a la realidad circundante para leer la actualidad.

De estas reuniones deriva la producción de textos y creaciones artísticas variadas por parte de los integrantes de los mismos. Estas comunidades lectoras trascienden su propósito original, constituyéndose, por la acción propia de su desempeño, en comunidades de aprendizaje en virtud del encantamiento que la lectura, bajo una modalidad sencilla, abierta, flexible y democrática produce, invitando así a los lectores a entrar en ellas, a participar y a permanecer para siempre en el maravilloso y seductor mundo de las prácticas letradas, ante una oportunidad que inspira y da lugar a una manifestación necesaria para el ser humano como es la expresión de las facultades del pensamiento y del lenguaje.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Desarrollo y calidad de vida

Desarrollo y calidad de vida

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Paulino Romero  C.

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Estamos acostumbrados a concebir el desarrollo como si este fuese solo resultado de los aportes estrictamente monetarios de la sociedad. Nos hemos hecho a la idea de que crecer es únicamente aumentar la magnitud de las cosas materiales. Estamos acostumbrados también a medir el desempeño nacional según el agregado de transacciones económicas que suelen denominar producto interno bruto (PIB).

Empero, crecer no consiste exclusivamente en mejorar las cifras de las balanzas comerciales ni tampoco en aumentar los metros de construcción de las ciudades. Crecer socialmente no es siempre desarrollarse en términos físicos y materiales. Esta idea del desarrollo que hemos recibido es un mito, pues no se averigua previamente para qué se crece, ni quiénes son los beneficiarios reales del desarrollo. También existen factores que conllevan crecimientos económicos indeseados, tales como la fabricación de armas, la hospitalización o tratamiento de enfermedades originadas en la contaminación y la piratería comercial.

De igual manera, existen modelos importados de desarrollo económico mediante los cuales el PIB, es decir, la totalidad del movimiento económico, aumenta, pero a la vez aumenta también la inequidad en la distribución de la riqueza o, para decirlo en términos más sencillos, el rico se enriquece a la vez que el pobre se empobrece. Hay que ver este hecho con lucidez, sin prejuicios, con mente fría, esencialmente racional.

Estamos ante ciertas realidades que no podemos desconocer. Si por desarrollo se entiende destruir la naturaleza, secar la fuente de los ríos, envenenar las aguas oceánicas, fluviales y lacustres, tenemos entonces que condenar ese tipo de desarrollo.

Si el desarrollo produce gran contaminación de todo género, la física que envenena al aire y al ambiente, y la moral y psicológica, que envenena las conciencias, tenemos que decir y proclamar que debemos buscar un mejor tipo de desarrollo.

Pero puede ocurrir, sin embargo, que un país que haya sido favorecido por la mano de Dios, y posea yacimientos minerales, grandes recursos hídricos o cualquiera otros recursos naturales, no aumente su riqueza debido a la falta de eficiencia productiva, indolencia ciudadana o “juega vivo” gubernamental.

Existe también el desarrollo inescrupuloso. Cuando le preguntaron a Mahatma Gandhi si deseaba que la India alcanzara un desarrollo tan alto como el de Inglaterra, él replicó que ciertamente no, ya que Inglaterra había alcanzado tal nivel de desarrollo a costo de la explotación de sus muchas colonias y él no deseaba que la India sometiera a otros a una explotación semejante. De la misma manera, todo desarrollo basado en la explotación perjudicial debe ser considerado indeseable.

Esencialmente, la riqueza de un país reside en su recurso humano, en la capacidad de sus hombres y mujeres para forjar su destino y buscar el éxito según los propios ideales, más que simplemente en la capacidad de vivir confortablemente. Porque ningún país del mundo, ni siquiera ninguno de los más desarrollados, tiene garantizado su derecho a vivir en pleno confort y con plena tranquilidad.

La prueba está en que hoy se registran entre las naciones más desarrolladas los mayores índices de perturbaciones psicológicas y de enfermedades psicosomáticas de todo orden y naturaleza. Así se constata que la civilización industrial, con su imagen falsa y deformada del progreso, ha creado en el ser humano limitaciones y deformaciones que estamos todavía a tiempo de corregir; y por eso ciertos movimientos mundiales destinados a sacudir las conciencias, como el movimiento ecológico que vuelve a favorecer la naturaleza y a darle un sitio fundamental dentro de las dimensiones de la vida humana, están adquiriendo cada vez mayor significado.

Antes que la mera adquisición de bienes materiales debe concedérsele importancia al desarrollo humano, y solo aquellos países y sociedades regidos por esta filosofía hacen un progreso correcto, acelerando su movimiento hacia un mejor destino posible.

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Publicado el 8 de agosto de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.