Exaltando la mediocridad

Exaltando la mediocridad

Giancarlos Candanedo
.


Atrás han quedado los días en que las familias nos reuníamos a ver programas de televisión que incentivaban las destrezas intelectuales. Recuerdo que a finales de los 80, cursando el cuarto grado del Colegio de la Salle, participé en un programa de concurso de ortografía. Todo era rudimentario comparándolo con los sets de grabación de hoy.

Más recientemente creo que todos tenemos el recuerdo de cómo hace algunos años salió del aire un programa tan motivador como educativo: LG Quiz. Conozco a varios jóvenes que participaron, todos excelentes estudiantes universitarios y alguno incluso, estudiante de doctorado en el extranjero. Pero el programa, por los motivos que sea, fracasó.

Surgen ahora otro tipo de programas -Reality Shows- que, si bien es cierto también promueven virtudes o destrezas físicas, no podemos negar que descuidan la promoción de una mayor formación humanística y cultural. Qué lástima que quizá poco a poco se va apagando esa llama de la cultura.

Recuerdo cuando en junio del año pasado estando en España, a la recién nombrada ministra de Igualdad de ese país, Bibiana Aido, en un arranque eufórico por promover la ideología de género, se le ocurrió saludar protocolarmente en su primera aparición en el Congreso a los “miembros y miembras de la comisión”.

La consternación de la sociedad española fue tal ante el tan desafortunado comentario de la ministra, que se pronunciaron al respecto desde los miembros de la Real Academia de la Lengua hasta los políticos de su propio partido y qué decir de la oposición, así como el ciudadano español de a pie. ¿Son exagerados? No lo creo. Son cultos. Y pese a las virtudes y defectos que como todas las sociedades del mundo, puede tener la española, tienen conciencia clara de que con la cultura no se juega.

En Panamá por el contrario vemos cómo salen del aire programas que promueven la cultura, las destrezas intelectuales y por otra parte vemos como se consolidan programas que incentivan la chabacanería y la mediocridad. Todos somos testigos de cómo, producto de un desafortunado error en un Reality Show de belleza se exalta la mediocridad haciendo alarde de dicho error, que corrobora que la educación requiere modificaciones urgentes.

No se trata de enjuiciar a la joven que cometió el desliz frente a las cámaras de televisión. Ningún ser humano es capaz de contener toda la sabiduría y la cultura del mundo, pero de lo que se trata es de reconocer la responsabilidad que tienen todos los sectores de la sociedad y de no caer en el error de incentivar una cultura de antivalores. Divulguemos lo positivo, la educación, el trabajo, el esfuerzo, la solidaridad, así damos un grano de arena para construir una sociedad mejor.

<>

Publicado el 17 de julio de 2009 en el diario La Prensa a quien damos, al igual que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: