En torno a la calidad educativa

En torno a la calidad educativa
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Ramón Leal Correa
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El espectro educativo panameño (integrado por el Sistema Educativo y los Agentes Educativos No Escolásticos), carece de capacidad, intencionalidad, coherencia, conformación holística, flexibilidad, de elemento humano comprometido, de integralidad de los saberes, de enseñanza centrada en verdades relativas, de formación y práctica de la espiritualidad, y tampoco enseña a pensar.

Nuestro sistema educativo, informador y traumatizante, ejerce un efecto deformador. Pese a su alta cobertura y alta inversión respecto al PIB y al Presupuesto Gubernamental, permanece desarticulado de las necesidades reales de desarrollo humano e integración nacional. He aquí la necesidad del debate en torno a la “Calidad de la Educación” que, por cierto, carece de claridad conceptual. Quiero intentar el abordaje.

Edith Chehaybar sostiene que la calidad de la educación se define en función de su equidad, eficacia y pertinencia. Equidad es la igualdad de oportunidad de acceso; la eficacia: cobertura, permanencia y eficiencia terminal, y la pertinencia responde a las necesidades del contexto socio-histórico, político y económico del país. Para la OCDE, es la que “asegura a todos los jóvenes la adquisición de conocimientos, capacidades, destrezas y actitudes necesarias para equiparlos para la vida adulta”, mientras que J. Mortimore dice que “es la que promueve el progreso de sus estudiantes en una amplia gama de logros intelectuales, sociales, morales y emocionales, teniendo en cuenta su nivel socioeconómico, su medio familiar y su aprendizaje previo”.

Inés Aguerrondo plantea que la “calidad de la educación es un concepto que permite “ser aplicado a cualquiera de los elementos que entran en el campo de lo educativo”: el docente, los aprendizajes, la infraestructura, los procesos. “Todos ellos suponen calidad, aunque hay que ver cómo se la define en cada uno de estos casos”; “es un concepto socialmente determinado que tiene sus propias definiciones”, mismas que surgen de las demandas que hace la sociedad a la educación”. Sostiene que la calidad se define “de acuerdo con los patrones históricos y culturales que tienen que ver con una realidad específica, con una formación social concreta, en un país concreto y en un momento concreto”.

Juan Urrutia propone que la calidad es un valor que se requiere definir en cada situación.

“En la antigüedad -decía Alfred North Whithead- la escuela aspiraba a impartir sabiduría y en la actualidad se limita a enseñar materia”. Pienso que el contenido, la sustancia, la calidad, está en la primera; en la segunda predomina la forma.

Los resultados del costoso y complejo Sistema Educativo Panameño son cuestionables, por lo que debemos redefinir: el tipo de sociedad que queremos construir; el concepto de calidad de la educación; las estructura, fines y filosofía del Sistema Educativo y de la educación; el perfil del docente; las habilidades y/o competencias que deben ser enseñadas y aprendidas; la estructuración del sistema de evaluación aplicable al docente, al educando, al centro de educación y al sistema educativo; y, el código de ética para el docente, el discente y el acudiente.

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Publicado el 3 de julio de 2009  en el diario El Panamá América a quien damos todo el crédito que le corresponde.

La educación, prioridad nacional

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La educación, prioridad nacional
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Milagro B. de Calvo
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Hoy, en Panamá se habla en forma consistente sobre la “crisis de la educación” que es un problema, cada vez más evidente y casi insoluble.

La educación panameña no está respondiendo a la satisfacción de las necesidades de nuestros alumnos ni llenan sus expectativas.

La obsolescencia de los programas de estudio, la mala utilización de los recursos destinados a la educación, la apatía de los padres de familia, en muchísimos casos, la politización en este ramo, la preparación inadecuada de muchos docentes; y, ¿por qué no decirlo?, la ausencia de mística y vocación de un considerable número de maestros y profesores; la falta de motivación, intrínseca y extrínseca, en el socio del aprendizaje; la deshonestidad; la falta de autodeterminación y toma de decisiones de quienes han ocupado cargos relevantes en esta cartera, son razones a las que podría atribuirse la crisis.

Este problema no se ha generado ahora. Ya en el país se han sentido los rigores desde hace más de cuatro décadas. Hoy se está cosechando lo que antes se sembró: graduaciones apresuradas de docentes, improvisación de nuevas carreras, un despreocupado y absoluto desprecio por una educación formadora, traducido en pésimos ejemplos de falta de honradez y de respeto para la sociedad panameña.

Se critica, acerbamente, las actitudes de ministros y presidentes, pero cuando se logra el mandato, se continúa la misma lacerante y perjudicial rutina, y con acciones cada vez más vergonzosas e insultantes.

Entiendo que no es un problema de inmediata solución; sin embargo, la clara y persistente protesta y censura del pueblo de lo que acontece nos dice, ciertamente, que debe existir por parte de quienes laboramos en educación, toma de decisiones para empezar a trabajar con responsabilidad, honestidad y desprendimiento. Eso se lo debemos a nuestros niños, a nuestros jóvenes, ávidos de formación. Recatemos los valores que se han trastocados y en otros casos, parecieran haberse extinguidos.

Innovadores, debemos ser cada uno de nosotros, y determinados para enmendar los errores e ir en pos del éxito. No existe justificación alguna para postergar el cumplimiento del derecho más grande que tiene el ser humano: ser educado.

“Hagamos nosotros la diferencia”. ¡Emprendamos la tarea ahora!

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Publicado el 3 de julio de 2009  en el diario El Panamá América a quien damos todo el crédito que le corresponde.

La educación pública

La educación pública
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Alberto E. Fadul N.
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Continuando con la serie de recomendaciones para la modificación de nuestra Constitución, procedo a reiterar los profundos cambios requeridos dentro de la estructura educacional, la cual requiere de una cabeza con profundos conocimientos administrativos y un equipo de recursos humanos bien capacitado que domine las aplicaciones de los proceso de reingeniería, evaluaciones del personal administrativo y docente. La correcta determinación de escalas salariales, basadas en el rendimiento y efectividad aplicativa de aquellos re-adiestramientos que resulten requeridos.
A nivel universitario, la protección de la permanencia en el empleo de docentes, debe exigir la elaboración periódica de escritos técnicos que demuestren el ejercicio de auto validación profesional, en muchos casos ausente.
Debe también existir una estructura, ministerial, anticipativa de realidades confusas que termina afectando al estudiantado y a la ciudadanía en general con las constantes huelgas. Un presupuesto apropiado para el mantenimiento estructural y de equipos, necesidades constantes de las escuelas y demás centros educativos públicos.
El texto del artículo 28 de la Constitución, expresa un contenido que exige aplicación y un equipo especializado que lo supervise con efectividad administrativa. Su cumplimiento defectuoso es escandaloso. El artículo 91 debe contemplar: permitir el empleo de educadores extranjeros en todos los niveles educativos y escuelas especializadas, que puedan desarrollar carreras en el corto plazo.

Países productivos y democráticos deben parte de su desarrollo al empleo de educadores extranjeros. Estados Unidos y Japón, sólo para citar dos.

El artículo 92: La educación debe atender el desarrollo armónico e integral del educando dentro de la convivencia social, en los aspectos físico, intelectual, moral, estético y cívico; y debe procurar su capacitación para el trabajo útil en interés propio y en beneficio colectivo.

La redacción es equívoca, los aspectos deben expresarse en plural y la “ética” está ausente. También debe referirse al concepto de capacitación “individual”.

Artículo 93. Se reconoce que es finalidad de la educación panameña fomentar en el estudiante una conciencia nacional basada en el conocimiento de la historia y los problemas de la patria. Para su refuerzo, el final del mismo debe ser más específico, eliminando “los problemas de la patria”, redacción un tanto populista. Sería recomendable considera el siguiente agregado: “y el desarrollo social y económico de la patria, ya que la misma proporciona capacitación individual en todas aquellas actividades lícitas que permitirán su mejoramiento económico personal y familiar”.

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Publicado el 3 de julio de 2009  en el diario El Panamá América a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Alentando el desgobierno

Alentando el desgobierno
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John Allen Bennett Novey
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El término “majestad” originó durante la república romana para indicar el estatus y dignidad del Estado, el cual debe ser respetado ante todo; y por ello surgió el concepto de lesa majestad o majestad violada. Existen muchas maneras de violentar la majestad del Estado así como el de las personas, pero quizás una de las principales y más insidiosas surge desde adentro de los gobiernos, cuando se usa la ley de forma absurda y sin sentido.

Esto es precisamente lo que hemos visto en estos días cuando nuestro Ministerio de Gobierno y Justicia emite el Resuelto 083/DIASP/09, en dónde y con el supuesto fin de “proteger la salud humana” se prohíbe la “importación, uso, transporte o manejo de sustancias peligrosas, como la importación, transporte, almacenamiento, porte y uso de armas de fuego y municiones” por 24 horas.

Es más que errado pensar que con prohibir en todo el país a los ciudadanos honestos su derecho a los elementos para defender su vida, se va a lograr un aumento en la seguridad. Ahora los malos sabrán que todo el mundo anda desarmado y podrán darse banquete, ya que el control de policía anda con grandes problemas.

Cuando se ordena prohibir cosas como el “almacenamiento” de las armas y municiones que se tienen registradas de manera legal, estamos frente a un imposible. Si los ciudadanos, ya sean privados que las tienen en su residencia o comercio; o las empresas que venden estos materiales, no los pueden “almacenar”, ¿cómo le hacemos? Ni siquiera se pueden sacar del país… ¿será que debemos desaparecerlas? ¿Y qué si un embarque con algunas armas o municiones legales ya está en ruta marítima… habrá que hundir el “navío de guerra?

Pero lo fundamental es que lo que se ordena es imposible y sin sentido y por ello se le resta respeto a la misma ley, pues guarda alguna analogía con ordenar que dejemos de respirar o comer.

Luego vemos que la resolución amenaza con “cancelar la autorización a las empresas comerciales dedicadas a estas actividades por la violación…” ¡Aja! El criterio de nuestros protectores es que el peligro yace dentro de las actividades lícitas del comercio, y no en lo ilícito.

¿Por qué no emitir una resolución advirtiendo a los malos que les van a cancelar la autorización tácita que por acto u omisión fertilizan este tipo de conductas.

El gobierno entrante ha prometido mayor seguridad y esperamos que esto pase por una minuciosa revisión de las erradas políticas de procesos de seguridad vigentes. Que dejen de enfocar sus cañones hacia los ciudadanos probos y se enfoquen mucho más en las causas profundas del mal que aqueja a los ciudadanos, como la fracasada “educción pública”.

Nuestra recepcionista, que reside en La Chorrera, vive aterrada pues su barrio, que una veza fue tranquilo, hoy pertenecen al hampa. Recién violaron a una vecina quien no se atrevió ni a poner la denuncia, pues fue amenazada de muerte.

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Publicado el 3 de julio de 2009  en el diario El Panamá América  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Martinelli, entre palabras y acciones

Martinelli, entre palabras y acciones
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Silvio Guerra Morales
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Luego de haber escuchado, íntegramente, el discurso del presidente Ricardo Martinelli, pude concluir lo siguiente: Martinelli no es hombre de discursos. Mal podría serlo. Es un hombre, tras su larga hoja de vida consagrada al comercio, de tomar decisiones inmediatas y llevarlas al plano de la facticidad. Como decían los romanos: “res non verba”.

No soy hombre de adular a nadie. Todos saben, a ciencia cierta, que adversé al hoy presidente Martinelli durante la contienda electoral. También lo hizo, en gran parte de ella, el actual vicepresidente del país, Juan Carlos Varela, como también su hermano, el hoy presidente de la Asamblea, Popi Varela.

Como que los panameños y panameñas estamos acostumbrados a que nos impresionen con discursos plagados de eufemismos, de centenares de promesas y expectativas que terminan, en la mayoría de los casos, siendo eso tan solamente: promesas. Sin embargo, quiero señalar que pude advertir en la intervención de Martinelli un cierto deje de transparencia y de buena fe, de querer, efectivamente, hacer las cosas bien en pro de las grandes mayorías nacionales.

Creo que nos equivocamos con respecto al tecnócrata, si es que lo es. Lejos de escuchar frases y expresiones que puedan alienarse a concepciones recalcitrantes de la izquierda o de la derecha, de radicalismos políticos extremos, escuchamos a un hombre desnudarse ante la Patria, en alma y cuerpo, solamente para supeditar sus programas y sus planes al bienestar de nuestra pobre gente pobre.

No se advirtió en su presentación la amargura ni la frustración, la malquerencia ni las amenazas vedadas, como tampoco la actitud alpinista de quienes se quieren montar sobre los errores y fracasos de los demás para justificar sus propias falencias. Habló, como se pudo apreciar, hacia futuro inmediato. El futuro es el segundo que sigue en el diario bregar y el pasado lo que se ha hecho en ese ínterin.

Deseamos que el presidente Martinelli trabaje con denuedo y devoción. Como compatriotas comprometidos con el bien de nuestra gente y con el firme anhelo de que se robustezcan las instituciones públicas del Estado panameño, estaremos vigilantes de las acciones del gobierno y de los efectos de éstas en nuestra sociedad.

Estimo en gran parte injustas   algunas censuras que se han hecho al ex presidente Torrijos, de quien pienso positivamente; si embargo, creo que hay lugar en señalar que sus grandes éxitos durante su gestión se vieron empañados por: poco o nada hacer en la materia del transporte; poco o nada en la materia de la seguridad ciudadana y poco o casi nada en la materia de la salud.

Vislumbro a la nueva administración gubernamental regentada por Martinelli, como una que, ante el cúmulo de esperanzas sembradas en la psiquis de nuestro pueblo, tiene un gran reto: cumplir al menos una parte de ellas.

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Publicado el 3 de julio de 2009  en el diario El Panamá América a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Panamá, diagnóstico para convivir mejor

Panamá, diagnóstico para convivir mejor

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FERNANDO ARAMBURÚ PORRAS
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En un viaje reciente a Europa y Estados Unidos nos tocó recorrer maravillosas ciudades y disfrutar de sus efectivos sistemas de transporte e infraestructura pública.

¿Cómo explicar la frustración que se siente cuando se disfruta en estas ciudades del primer mundo y se regresa al caos de nuestra querida Panamá?

Quizá la respuesta de muchos a esta queja es decir que estas ciudades son desarrolladas y nosotros Tercer mundo.

Justamente de eso se trata este artículo, de ver cómo nos convertimos en una ciudad de primer mundo. ¿Por qué no?

Todas estas ciudades tienen algo en común:
Han desarrollado un excelente sistema de transporte público constituido principalmente por un Metro o tren ligero y buses adecuados, que lo alimentan y complementan desde y hacia las áreas urbanas y comerciales de la ciudad, integrando un sistema eficiente que permite movilizarse en forma económica y segura.

Además, y como complemento importantísimo para el buen funcionamiento del sistema, poseen excelentes vías peatonales arborizadas con cruces señalizados y luces de paso para protección de ciclistas y peatones, así como áreas verdes para el libre esparcimiento y descanso de sus ciudadanos y visitantes.

Todo esto trae como consecuencia que para el turista o residente sea amigable trasladarse por la ciudad a sus trabajos, comercios, áreas de atractivo turístico o entretenimiento.

Mientras en Panamá hemos invertido grandes cantidades de recursos para atraer a los turistas, bajo el lema ”Panamá se queda en ti” y hemos construido más de 200 proyectos de edificios de apartamentos y hoteles, sobresaturando la ciudad “para los extranjeros” , no hemos podido aún desarrollar un sistema de transporte eficiente.

Entonces, una vez que llegan nuestros “clientes“ , a quienes les hemos vendido un paraíso tropical, encuentran que no contamos con la infraestructura para movilizarse por la ciudad de una manera confiable ni agradable, sino en los muy temidos “diablos rojos” , en los taxis “no voy” o caminado por las calles o aceras atiborradas de automóviles o invadidas por construcciones y comercios, ante los ojos de las autoridades municipales que pareciera no importarles. “¿¡Qué puedo hacer yo solo, señor?” , me decía un policía, “si los jefes no nos apoyan!”.

Proponemos al nuevo Gobierno y al nuevo alcalde municipal que se haga un plan integral de mejoría, no solo del transporte público urbano, sino de toda la infraestructura que lo acompaña, con el objetivo claramente definido de convertir nuestra ciudad en una de primer mundo, donde los locales y extranjeros puedan trasladarse de forma segura y eficiente.

Paralelamente a esto, como se ha hecho en otros países, habrá que montar una campaña de educación cívica y motivación para que el comportamiento en las calles sea más civilizado, evitando estacionarnos donde nos es permitido, respetando al peatón, cediendo el paso y evitando ensuciar las áreas públicas, parques o haciendo ruidos excesivos. Todo esto constituye una meta para llevar a nuestra ciudad y población a otro nivel de calidad de vida.
Manos a la obra al nuevo gobierno.

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Publicado el 3 de julio de 2009  en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Compromiso del nuevo gobierno

Compromiso del nuevo gobierno

JOSÉ I. BLANDÓN C.

El 1 de julio pasado tomó posesión de su cargo el nuevo presidente de Panamá, Ricardo Martinelli. En el discurso central de este evento reafirmó su voluntad de realizar cambios profundos en las estructuras políticas, sociales y económicas de la Nación. El Cambio, que enfatizó el presidente Martinelli, será la fuerza motriz que impulse este gobierno y es nuestra decisión cumplir todas nuestras promesas. Los compromisos más importantes de la administración de Martinelli incluyen los siguientes aspectos:

Reforma Fiscal : Simplificar el sistema impositivo y establecer un impuesto de tasa fija y no de monto fijo ( flat tax ). Este sería un impuesto a la renta único a las empresas, eliminando las exoneraciones, excepto los costos y gastos incurridos en la generación de la renta. Se ha sugerido que la tasa podría ser del 12% al 17%. La principal objeción que se ha planteado es que deber ser progresivo por razones de equidad. El impuesto sobre la renta a las sociedades en Panamá no es progresivo actualmente, excepto para las pequeñas y medianas empresas que liquidan su impuesto aplicando la tarifa correspondiente a las personas naturales.

Seguridad Ciudadana : En la campaña, Martinelli se comprometió a desarrollar un programa de “calles seguras” , destinado a llevar tranquilidad a los ciudadanos que ven cómo la delincuencia se apodera de los barrios. El principal problema que tendrá la nueva administración para cumplir esta promesa es el grado de penetración que el crimen organizado ha logrado desarrollar en los organismos de seguridad nacional. Una de las primeras medidas que el próximo gobierno tomará será aumentar en 100 dólares mensuales el salario a todos los miembros de la Policía Nacional.


Transporte Público : El metro es la principal obra para resolver el grave problema del transporte público en el área metropolitana. Este será la segunda inversión más grande después del Canal de Panamá y generará miles de empleos.

Rebaja de las tarifas eléctricas : Martinelli se ha comprometido a una revisión integral de las actuales concesiones que rigen en el sector eléctrico. Ha prometido una rebaja del 10% en las facturas de luz y la eliminación de las irregularidades que ocurren en el mercado de generación eléctrica y el descuido en la atención al público de las empresas distribuidoras de energía eléctrica.

Programa de inversión anticíclico : Además del metro, la administración Martinelli tiene entre sus planes desarrollar un amplio programa de inversiones en la infraestructura pública que incluye aeropuertos regionales, carreteras, saneamiento de la bahía, terminación de la autopista a Colón y ampliación de la Cinta Costera.

Inversiones sociales : Una promesa importante en la campaña fueron los 100 balboas que recibirán los panameños mayores de 70 años que no tengan jubilación. La administración Martinelli pretende ampliar el programa de Red de Oportunidades y desarrollar cambios importantes en educación y salud.

Política exterior : A pesar de las discrepancias ideológicas que Ricardo Martinelli tiene con gobiernos como el de Venezuela, Ecuador y Bolivia, pretende mantener amplias relaciones comerciales con estos países. De hecho la semana pasada viajó a Colombia y posteriormente a Brasil, en donde se entrevistó con el presidente Lula Da Silva, un representante de la nueva izquierda latinoamericana. Se espera que la política exterior panameña estará marcada por el pragmatismo histórico de Panamá.
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Publicado el 3 de julio de 2009. en el diario La Estrella de Panamá,  a quien damos todo el crédito que le corresponte.