La Dama del Amancer

LA DAMA DEL AMANECER

En la tibia penumbra
de un rústico amanecer
una alborada de celosas aves
hieren el velo de mi ensueño;
y en ese frágil momento,
atisbando el matinal rubor,
vuelvo la mirada al mundo de quimeras,
y en el letargo umbral del claroscuro estas,
lúbrica tu desnudez,
tan real e inalcanzable…
pero te me vas…
como se van los sueños al amanecer

Publicada en Facebook el 2 de julio de 2009.   Reproducida con autorización del autor.

“Teoria de la pirámide partidista”

“Teoría de la pirámide partidista”

Hipólito Arroyave

Como ha ocurrido y seguirá ocurriendo cada cinco años, se está conformando otra tenebrosa pirámide Ponzi en nuestra llamada carrera electoral panameña. Sean partidos tradicionales como el PRD o el panameñismo, o sean nuevos partidos como Cambio Democrático, la competencia de los candidatos para obtener el apoyo de una masa de votantes que son las futuras bases de esta pirámide, se transforma en una campaña feroz y sin ética alguna.

Famosos esquemas Ponzi han pasado por nuestro país, hace algunos años apareció el llamado “Círculo de Ganadores”, el cual se vendía mediante una falsa publicidad usando la imagen de un aparente y bondadoso viejecito con cara que recordaba al mismísimo Santa Claus, y que finalmente hizo estragos en nuestro país dejando a muchos sin sus ahorros.

Y qué decir de las más recientes, como el renombrado DMG con David Murcia Guzmán, quien quedó pocos días después como si fuera un bebé de pecho comparado al lado del zar de los timadores, el septuagenario Bernard Madoff.

Al ver este tipo de negocios fraudulentos y compararlos con nuestro sistema político partidista, no tuve dudas en la similitud y llegué a la conclusión de que en nuestra política la cúspide de las pirámides son los partidos políticos con su candidato a la cabeza y un poco más abajo sus apostadores donantes, quienes ocupan los primeros puestos en este privilegiado ápice, seguidos entonces por el grueso de inscritos en sus filas.

Es clara la percepción de cómo estas legales organizaciones intentan por todos los medios a su alcance, lograr en época electoral que sus bases aumenten y así llegar a tener el caudal de votos necesarios para ganar el poder absoluto.

Las promesas de trabajo, mejores salarios, becas para sus hijos, vías de comunicación en mejores condiciones, más seguridad, etc. Son las mismas que el gobierno anterior hizo en su momento. Vuelven los votantes anteriores a huir de la decepción de no haber obtenido lo que le prometió aquella cúspide de la pirámide de hace cinco años.

Los cimientos del viejo gobierno se van resquebrajando durante los cinco años en los que no pudo por razones obvias cumplir con todas las promesas hechas a ese mismo conglomerado que lo llevó al poder. ¿Será que Carlo Ponzi aprendió a engañar y ganar adeptos viendo el modus operandi de la política y de los políticos de la época y así logró inspirarse para crear su propia pirámide y obtener un beneficio económico? ¿Podremos algún día librarnos de estas fraudulentas pirámides que cada lustro nos atacan y nos engañan nuevamente? ¿Será que alguna vez en la historia de nuestro país, y viviendo en esta supuesta democracia, algún día veremos a un partido político gobernante reelegirse inmediatamente después de cinco años de gobierno?

Si esto llega a suceder en un futuro, entonces sí podremos pensar que la cúspide de la pirámide de verdad cumplió con las promesas y le hicieron realidad los sueños a por lo menos la mayoría de toda esa base que le creyó y lo llevó al poder cinco años atrás.

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Publicado el 21 de enero de 2009 en el diario La Prensa, a quien damos el crédito que le corresponde.  Enviado el 2 de julio de 2009 a Panaletras por el autor.

Mataron a la gallina de los huevos de oro

Mataron a la gallina de los huevos de oro


Hipólito Arroyave

Atrás quedó la belle époque de Puerto Armuelles, aquellos tiempos en que el oro verde, el banano, traía comandado por la Chiquita Brands, empleos, electricidad, transporte, hospitales y supermercados con todo lo que se vendía en Estados Unidos, entre otros beneficios y regalías para sus trabajadores y sus familias. En alguna ocasión cuando era niño mi padre me llevó a Puerto Armuelles y quedé encantado al entrar a un supermercado y ver todos esos alimentos importados. Con los años, las politiquerías baratas de seudo-izquierdistas llevaron al traste y a la bancarrota a ese sector de nuestra provincia chiricana.

Lástima me daba al ver impotente como esos dirigentes sindicales se enfrascaron en una lucha tenaz en contra del que le dió de comer, de beber, de vivir. Mordieron la mano del que le daba el sustento. El patrón se hartó de tanta pelea, ¿para qué seguir discutiendo con gente tan inconsciente y manipulable? Pueblo que, por culpa de sus líderes, pensó erróneamente que la compañía dependía de ellos como si ellos fueran los dueños del mundo.

Cuan equivocados estaban. Esta camarilla con estas tendencias que rayaban en el fanatismo de izquierda hicieron paros tras paros. La empresa no tuvo más alternativa que “dejar el plumero”, no se podía trabajar con personas dirigidas bajo estas ideologías extremistas.

Muchos dirigentes del área utilizaron al sindicato como trampolín para sus ambiciosos deseos de una curul en la Asamblea. Enarbolar banderas de huelgas sin sentido, pérdidas millonarias y la consecuente caótica situación en la que está el sector bananero de Puerto Armuelles, es la factura que pagan sus habitantes por la ambición y la codicia de sus propios dirigentes.

No estoy en contra de los sindicatos, pero a ninguna empresa, sea nacional o extranjera, le gusta tener a un grupo de trabajadores con un sindicato que se dedica a sabotear la producción y, por ende, las ganancias, quejándose por lo mas mínimo y recurriendo a las huelgas con pérdidas. Cualquier compañía se iría igual que lo hizo la Chiquita Banana a otros países en donde no exista esta problemática laboral.

¿Qué sucede actualmente? El Gobierno se ha dedicado a pagar las quincenas a miles de trabajadores de la Coosemupar, que no es autosuficiente. El Gobierno los mantiene desde hace mucho tiempo. Hay que ser realistas. Si una empresa no genera ingresos, quiebra.

Eso es lo que sucedió con Coosemupar desde que la Chiquita Brands se fue del área.

Los trabajadores y sus dirigentes, que se pensaban capaces de mantener esta empresa produciendo y generando empleos, fracasaron por su falta de capacidad administrativa. Al Gobierno no le queda más remedio que ponerle un alto. Lamentablemente no puede seguir manteniendo a trabajadores en una empresa en quiebra.

Pero claro, vienen unas elecciones y probablemente tendremos que esperar hasta que el nuevo Gobierno asuma el poder para ver si se termina esta vergonzosa situación y se le da otra oportunidad de empleo a la población del área. Ojalá que aprendan de sus errores y no maten nuevamente a la “gallina de los huevos de oro”, si es que hay otra con interés de llegar y quedarse en esa región.

Los grupos de seudo-izquierda mantenidos por años por una transnacional proveniente de una economía capitalista, ¿intentando comandar la misma? Craso error que se pagó muy caro.

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Publicado el 7 de diciembre de 2008 en el diario La Prensa, a quien damos el crédito que le corresponde.    Enviado para su publicación a Panaletras por el autor,  el 2 de julio de 2009.

Nuestro presente y futuro

Nuestro presente y futuro

LUIS EDUARDO CAMACHO

“El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones” Winston Churchill.
Podemos llegar fácilmente a la errónea conclusión de que la citada frase solo era otra de las tantas críticas que estamos acostumbrados a escuchar sobre aquellas personas que actuamos permanentemente en el mundo de la política. Pero la realidad es que dicha frase nos habla sobre la diferencia que hay entre políticos profesionales y los políticos comprometidos.

Ciertamente, ambos tienen una característica en común, la política es su día a día; sin embargo Churchill nos quiso hablar de la gran diferencia que hay en las motivaciones de sus actos. La motivación de los políticos profesionales es solo alcanzar el poder, ellos han hecho de la política una profesión. No buscan servir o cambiar las cosas que estén mal o que se puedan hacer mejor. Por el contrario, solo buscan servirse del poder, necesitan mantener los problemas del pueblo, porque viven de sus necesidades y frustraciones.

Paro los políticos de convicciones la razón de ser es producir los cambios que consideran requiere la sociedad. Para ellos, la política es un apostolado que buscan romper el paradigma popular que dice “esto no lo compone nadie”. Su predicar político se distingue de la demagogia política, porque es encarnado; su vida misma es un ejemplo de lucha y compromiso permanente con esas convicciones que profesan.

En Panamá, durante los últimos cinco años de gobierno hemos podido apreciar lo que nos quería enseñar Churchill, al ver lo que ocurre cuando los políticos profesionales cumplen su meta de llegar al poder. Una época de crecimiento y bonanza económica, es paralelamente una época donde las marginaciones sociales se hacen más evidentes; pese a que el gobierno dispuso de recursos económicos, nunca vistos en otras administraciones.

Al ganar las elecciones del 2004 no se fijaron como objetivo el atender las necesidades sociales del pueblo. El objetivo era mantener a la cúpula del partido en el poder durante los próximos 25 años y en razón de ello, desde el inicio, se uso el poder únicamente para fortalecer el clientelismo político.

La categórica derrota electoral les cambio sus prioridades, pero no su razón de ser. Su nueva prioridad es dejar el terreno minado a la nueva administración para afectar su capacidad de acción. Las modificaciones a la Ley de Carrera Administrativa, para forzar la permanencia de sus cuadros que buscarán entorpecer el trabajo de las nuevas autoridades; los compromisos prematuros en las partidas de inversión asignadas para los últimos meses del año; contratos millonarios de última hora; el otorgamiento masivo de cupos y el asalto a los recursos del PRODEC a través de modificaciones que desvirtúan el proyecto de Ley de Descentralización consensuado; son algunos petardos que nos deja la administración saliente.

Su actitud egoísta y antinacional no debe sorprendernos. No podíamos esperar que gobernantes que actuaron como políticos profesionales, de la noche a la mañana se convirtieran en estadistas preocupados por las futuras generaciones.

Nuestro reto no es derrotarlos, ya el pueblo lo hizo. Nuestro resto es desactivar las minas que nos dejan y trabajar sin descanso para cambiar las imperantes desigualdades sociales que generan pobreza y frustración; convencidos de que cambiando el presente, lograremos cambiar el futuro.

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Publicado el 2 de julio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Se vale meter la pata, pero no la mano

Se vale meter la pata, pero no la mano


AQUILINO ORTEGA LUNA

El presidente Ricardo Martinelli, el de los “zapatos deportivos” y las múltiples promesas de cambio, enfrentará grandes retos a partir de este mes, particularmente en las áreas de seguridad pública, transporte, educación y canasta básica.

Más de un millón de panameños avaló su triunfo y exigirá resultados tangibles en los primeros 100 días de gobierno. El camino estará minado por el PRD con estratégicos dispositivos de alta explosión social, como la Carrera Administrativa y la recién aprobada ley que descentraliza la administración pública.
Martinelli tendrá que aplicar en la gestión pública los principios de administración empresarial que lo han convertido en uno de los empresarios más exitosos en Panamá, para sacar el país a flote. Los días de descanso serán pocos, los de trabajo, muchos.

La actitud del PRD con la gente de Martinelli no debe ser motivo de sorpresa, porque si algo saben ellos hacer bien es desestabilizar la administración pública, sobre todo cuando navegan en las aguas de la oposición. Sin ser profeta, me atrevo a asegurar que la crisis económica mundial también afectará al gobierno de Martinelli, con el ingrediente adicional llamado “descontento” de algunos partidos como el Molirena, al descubrir que en la administración pública “no hay puestos para tanta gente”.

En los primeros 100 días de gobierno la población exigirá una reducción significativa en el índice de delitos o, por lo menos, que se sienten las bases para frenar la delincuencia organizada. El nuevo director de la Policía Nacional tendrá que abandonar a perpetuidad o, por los menos, durante los próximos cinco años, los elegantes vestidos sacos de “Armani” , y ponerse el “traje de fatiga” de lunes a domingo las 24 horas del día.

El andar del presidente Martinelli y sus discípulos será difícil. Los problemas heredados que enfrentará no se solucionarán con comunicados de prensa y voceros informativos profesionalmente preparados.

El PRD, por su parte, no descansará y tratará de apoderarse de todos los medios de comunicación para expresar su verdad. Una verdad que no recibió el apoyo de las mayorías en los comicios de mayo.

En los próximos cinco años se necesitará más que una “varita mágica” para solucionar problemas como el alto costo de los corredores Norte y Sur, los “Diablos Rojos” , el narcotráfico, la corrupción en el sector público y, sobre todo, cambiar el corazón de piedra de los diputados por uno de carne, acorde con las necesidades de sus electores.

El éxito de Martinelli estará garantizado si enfrenta la criminalidad con acciones inmediatas, construye el esperado metro y moderniza efectivamente el transporte público de pasajeros, reduce el costo de la canasta básica y mejora la educación.

La gente mantendrá la confianza en Martinelli y su equipo si los resultados se ajustan a lo prometido en campaña. Ninguna de las nuevas autoridades caminará en los próximos cinco años sin cometer pecados, sin equivocarse, pero la eficiencia debe ser la norma.

Ojalá que un mejor Panamá llegue a todos, que haya más trabajo, mayor seguridad, comida más barata, una mejor educación y que la corrupción sea erradicada de la gestión pública y que aquél romántico enunciado de “se vale meter la pata, pero no la mano” se convierta en un sacramento para el presidente Ricardo Martinelli y su equipo.

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Publicado el 2 de julio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Sobre pérdida y suspensión de la ciudadanía

Sobre pérdida y suspensión de la ciudadanía

ERNESTO CEDEÑO ALVARADO

El Dr. César Quintero, eximio constitucionalista panameño, fue enfático cuando dijo en su obra de Derecho Constitucional, Tomo I, que si la renuncia expresa requiere para su perfeccionamiento la aceptación de la autoridad ante quien se presenta ¿por qué la llamada renuncia tácita ha de tener más fuerza en cuanto a sus efectos?

El preclaro jurista y consultor nacional en temas constitucionales aclaró en su obra ut supra , que las disposiciones citadas corroboran la tesis de que la llamada renuncia tácita de la nacionalidad no ocasiona la pérdida automática de ésta.

Debe quedar claro que otrora la autoridad competente para éste tema, de acuerdo al Código Judicial pasado, era la Corte Suprema de Justicia, hoy la suspensión de la ciudadanía la decreta la Dirección Nacional del Registro Civil, de acuerdo con el Texto Único del Registro Civil, en su artículo 107.

A mi entender ésta tesis la debiera prohijar el Tribunal Electoral en el caso del alcalde electo por el distrito capital en las pasadas elecciones, Bosco Ricardo Vallarino, y fallar en su favor, porque al momento de su elección ninguna autoridad nacional había suspendido su ciudadanía.

Finalmente, comento que las impugnaciones sobre las entregas de credenciales, no permiten la suspensión de la credencial otorgada, toda vez que el Código Electoral no establece esta posibilidad. En consecuencia, por aquello del debido proceso y del principio de estricta legalidad, a los funcionarios solamente les es dable actuar conforme al Derecho, por lo que para poder decretar medidas precautorias éstas deben haber quedado establecidas previamente antes de su adopción, por el ordenamiento electoral patrio.

De tal suerte que la suplente en la nómina a la Alcaldía capitalina de Bosco Ricardo Vallarino, Roxana Méndez, debe quedarse en el puesto hasta que finiquite el proceso que se le sigue a su compañero de fórmula.

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Publicado el 2 de julio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

El golpismo y la democracia

El golpismo y la democracia

MARCO A. GANDÁSEGUI

El mundo entero y, especialmente, los pueblos y gobiernos de América Latina repudiaron el golpe de Estado que separó al presidente Manuel Zelaya de su cargo en Honduras. Fue un clásico golpe militar auspiciado por la derecha política, aplicando las enseñanzas de los manuales aprendidos en la Escuela de las Américas y de la CIA.

En Honduras los militares tomaron sus posiciones y ungieron a un presidente usurpador. Mientras tanto, en Panamá, Ricardo Martinelli, político de derecha, asumió ayer la primera magistratura de la República, después de haber ganado elecciones convocadas en el marco de la Constitución Política. Mientras que Zelaya era secuestrado y expulsado de su país por los militares, en Argentina la derecha política ganaba elecciones parciales que le dieron mayoría en el Congreso.

En el caso de Panamá, Martinelli reemplazó a un mandatario cuyo partido fue fundado por el general Omar Torrijos y es miembro de la Internacional Socialista. Pero al mismo tiempo aplicaba las recetas neoliberales del Fondo Monetario Internacional (FMI). En Argentina, la presidenta Cristina Kirchner es dirigente del partido Justicialista, fundado por Juan D. Perón, pero no pudo evitar que la derecha la derrotara en la urnas.

La derecha hondureña podía esperar hasta diciembre de este año para llevar sus aspiraciones de poder al pueblo que estaba convocado para ir a las urnas en el marco de elecciones generales. Se sabían derrotados de antemano y planearon su golpe de Estado. La derecha hondureña tenía buenos motivos para estar asustada. Zelaya estaba modernizando a un país que se había quedado muy atrás. Con cada día que pasaba se afianzaba más la democracia en Honduras. Los terratenientes, rentistas y exportadores tendrían que sentarse en el Congreso con representantes del pueblo.

Zelaya todavía tiene espacio para regresar a Honduras. Evo Morales (2008), Hugo Chávez (2002) y Omar Torrijos (1969) dieron sus contragolpes.

Ante los hechos acaecidos el domingo, la OEA, la ONU, los países centroamericanos y EEUU declararon que solo reconocían a Zelaya. Como en el caso de Bolivia, los presidentes del grupo ALBA, pero también otros mucho más moderados (Lula, Tabaré Vázquez, Cristina Fernández de Kirchner, Michelle Bachelet, Oscar Arias), temen una vuelta a la década de 1970. En todos los países la derecha quiere defender sus enormes márgenes de ganancia amenazados por la crisis y por las reivindicaciones de los trabajadores.

Pese a las declaraciones de Obama, EEUU aún no ejerce presión sobre los golpistas. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que su país no estaba listo para calificar formalmente de golpe militar al derrocamiento. Semejante declaración obligaría a suspender la transferencia de millones de dólares a Honduras. Clinton también se rehusó a comprometerse explícitamente a trabajar por el retorno de Zelaya, diciendo únicamente que quería la restauración del “orden plenamente, democrático y constitucional”. Los golpistas siguen recibiendo apoyo financiero de EEUU por medio del Fondo Nacional para la Democracia, del Instituto Republicano Internacional y del Instituto Democrático Nacional para las Relaciones Internacionales. Además, los dos generales que encabezaron la asonada militar fueron entrenados en tácticas de desestabilización en Fort Benning (la Escuela de las Américas).
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Publicado el 2 de julio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos todo el crédito que le corresponde.